UNA BONITA RECIBIDA
Ninguno de los dos reaccionaba, era como si todo se hubiese congelado de un momento a otro. Sakuragi comenzó a asimilar la situación, parpadeaba confundido y como que iba a decir algo, pero luego sólo le salían balbuceos y murmullos incoherentes. Rukawa seguía mirándolo fríamente, no sabía si estaba respirando o si estaba soñando o si se lo estaba imaginando... era el do'aho.
El pelirrojo abrió los ojos de golpe, apretó sus manos con fuerza, su cara se puso roja y un aura muy notorio lo rodeo. En menos de un segundo avanzó y le dio un golpe a Kaede en la cara.
-"¡Estúpido! ¡Imbécil! ¡¡¡¿¿¿Cómo te atreves a decirme así???!!!"
El golpe le había dolido, fue tanta la fuerza que recibió que logró moverle la cara hasta que se agachó dejándole un pequeño rastro de sangre al labio, ni un problema para él, pero había sido tan sorpresivo y hace tanto tiempo que no recibía un golpe así, que admitía el dolor recibido. No hizo nada, se lo merecía y lo sabía muy bien, no tenía derecho a reclamar.
Todos los presentes quedaron atónitos ante la acción, es que nadie se lo podía imaginar, ninguno reaccionaba a moverse o decir algo. Las miradas se cruzaron de nuevo, se podía sentir el odio que emanaban y ¡Otro golpe en la cara de Kaede! Había sido igual de fuerte que el anterior, pero esta vez no había logrado sacarle sangre.
-"Eres un maldito mentiroso" – Dijo con desprecio.
Kiichi y Jin al fin se dan cuenta que esto no pararía, hasta que alguien hiciera algo, así que sujetan a Hanamichi, cada uno un brazo, el pelirrojo amenazaba con zafarse, pero no lo hizo, porque si él hubiese querido los hubiese tirado a los dos a la misma mierda, sólo miraba al pelinegro con rabia, su cara llegaba a temblar y unas pequeñas lágrimas de exasperación amenazaban con salir.
Rukawa levantó una ceja, bien, se merecía el primer golpe, pero encontraba que el segundo había sido una exageración por parte del pelirrojo y no lo dejaría ir sin pagar. Dio unos pasos hacia el pelirrojo y le lanza un combo en la cara.
Sakuragi abrió los ojos con sorpresa, todos lo hicieron, es que eso si que no se veía venir, es decir, Rukawa se veía tan maduro que llegaba a ser hasta increíble. Jin y Kiichi soltaron a Sakuragi, no saben si fue inconscientemente o fue porque sabría que no podrían detener lo que venía.
El ruido de los golpes retumbaba por al oficina, los golpes y patadas iban y venían de uno hacía el otro. Aoe con una expresión seria se levanta de su silla de trabajo y se pone frente al combate a muerte.
-"¡Basta!" – No gritó, pero lo dijo en voz alta, una voz imponedora y ahuyenta gente.
Se detuvieron de golpe, mirándose con un odio que se encontraba escondido en los más profundo de sus recuerdos. Nadie se movió.
-"¿Acaso no los piensan sujetar?"
Despertando de su trance en conjunto y Kiichi con Jin sujetan a Hana, mientras que Takamiya con Kashima toman a Kaede.
-"¡Imbécil! ¡¡Estúpido!! ¡¡¡¿¿¿Cómo te atreves a golpearme???!!!"
-"¿Y qué? ¿Sigues en Japón?" – Respondió el kitzune.
-¡¡¡Al menos si me voy sería por mi talento!!! ¡¡¡NO POR EL DINERO DE MIS PADRES!!!" – Estaba fuera de sí gritando.
El pelinegro sólo le dedica una mirada asesina.
-"Si logras salir"
Al pelirrojo se le llenaron los ojos de lágrimas, sin ningún esfuerzo de soltó de los brazos de sus opresores; todos pensaron que lo iba a golpear, pero lo único que hace es dedicarle una última mirada e irse corriendo por la puerta.
Cuando abre la puerta ve a Izumi y Naoya estaban junto a la puerta, obviamente queriendo saber por qué tanto ruido.
-"¡Nosotros no estábamos escuchando!" – Dice Izumi de reflejo.
Naoya nota la expresión del pelirrojo y sus rastros de lágrimas que amenazaban con salir en cualquier momento.
-"Sakuragi ¿estás bien?"
Hanamichi mueve la boca, pero no hace ningún sonido, acordándose de todo decide ir rápidamente al baño.
Naoya e Izumi lo siguen enseguida y un poco más atrás van Kiichi con Jin.
-"Mierda" – Se mira al espejo.
Tenía un poco de sangre sobre su ceja y se comienza a mojar la cara con desesperación.
-"No hagas eso te vas a lastimar" – Le saca las manos de su cara Naoya.
-"¿Hana-kun?" – Entra Kiichi con Jin.
El más alto de todos aun no decía nada, sólo se miraba al espejo con furia.
-"¿Qué diablos pasó ahí adentro?" – Pregunta Izumi.
-"Hana le pegó a su cliente" – Dice Jin.
Los dos más pequeños abren sus bocas hasta el suelo.
-"¡¿Pero por qué?! ¡¿Qué diablos?! ¡¿Le pidió tener sexo sadomasoquista o algo así?!" – Izumi lo dice sin pensar. –"¡¿Qué?! ¡¿Qué miran?! ¡Yo le pegaría a Takamiya si me pidiera eso!"
-"¿Te lo ha pedido?" – El tono burlón de Jin enoja al chico.
-"¡No!"
-"Hana-kun ¿Por qué hiciste eso?" – Kiichi hace un gesto para que todos se callen.
-"..."
-"¿Hana-kun?"
-"Yo estudié con Rukawa"
-"¿En Shohoku?"
-"Sí, íbamos en diferentes salones, pero en el mismo equipo de basketball"
-"¡¿Pero por qué lo golpeaste?!" – Izumi no era bueno esperando.
-"Nuca nos llevamos bien... y bueno... se lo merecía"
-"¿Qué te hizo?" – Jin le dice al mismo tiempo que el pasa papel higiénico.
-"No quiero hablar de eso" – Se sonó la nariz.
-"Tienes que volver" – Kiichi le acaricia el pelo.
-"Lo sé... diablos, me van a despedir"
-"Naaaaa, eres amigo e Naoya y Kiichi, ellos lo pueden convencer" – Dice Izumi con un tonó despreocupado.
-"Jaja" – Sakuragi se moja por ultima vez la cara, se mira al espejo, se arregla un poco y se va.
Espera lo peor, y el ver la puerta cerrada lo puso más nervioso. Golpea indeciso.
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Rukawa mira la puerta cerrarse detrás de Jin, no dice nada y sigue con la mirada en el mismo lugar.
-"Lo siento Rukawa, si esperas una semana más podré tenerte a otra persona" – Aoe se sienta en su sillón y revuelve unos papeles.
-"No"
-"¿Disculpa?"
Takamiya y Kashima no dicen nada, sólo voltean sus cabezas para ver la cara de la que hablaba.
-"No"
-"No creas que todos son así"
-"No quiero a otra persona"
-"Por favor recapacita, es sólo una semana"
-"Lo quiero a él" – Al fin voltea su cara para toparse con los ojos de Aoe.
Aoe deja de ver los papeles y levanta una ceja, demostrando su desaprobación.
-"No"
-"Lo quiero"
-"No, o lo cambias o nada"
Se miraron serios, sin decir nada.
-"La mitad de esta empresa es mía"
-"No me importa, si tú y él quieren matarse a golpes háganlo cuando mi empresa no este involucrada"
-"También es mía"
-"Pero veo que no te importa. Pude notar lo que paso ahí, él no fue solo el culpable, tú le respondiste los golpes y no quiero que uno de mis empelados salga lastimado por culpa del capricho de un niño malcriado"
Kashima y Takamiya quedaron sorprendidos, nunca pensaron escuchar eso de la boca de Aoe y mucho menos si se tratara de Sakuragi. Kaede se acercó al escritorio y apoyó su brazo en él.
-"Igual lo quiero" – Dijo con una mirada desafiante. –" Si alguna vez notas algo malo en eso, te doy la autorización de que hagas lo que quieras"
La cara de Aoe expresaba desaprobación.
-"Si veo un rasguño en uno de los dos, los separaré"
El chico zorruno sonrió por sus adentros, le agradaba el profesionalismo de este tipo, pero eso no se interpondría entre él y su asunto pendiente.
Tocan la puerta.
-"Pase" – Dice Aoe.
Sakuragi abre la puerta lentamente, camina a paso lento y con los nervios de punta con la cabeza baja hasta llegar lo más cercano a Aoe, lo único que los separaba era el escritorio.
-"Lo siento" – Dice sin mirarlo a los ojos.
-"Rukawa va a llevarte a cenar ahora, compórtate por favor"
-"Sí, señor" – Hace una reverencia.
A paso lento y aun con la cabeza gacha se acerca al otro basketbolista del lugar.
-"¿Adónde vamos señor?"
-"Camina" – Y se va de la oficina sin despedirse.
-"Adiós Hana-kun, cuídate" – Le dice Kiichi.
Hanamichi mueve la cabeza indicando un sí, pero sin dejar de mirar el suelo.
Caminaron un buen rato sin hablar, A Sakuragi le pasaba cualquier cosa por la cabeza.
¿Y este que está planeando? De seguro algo para hundir a este tensai ¡Kami-sama! Si es tan idiota. Mira esa cara, esa es la cara de alguien de quien no se puede confiar... es demasiado... zorruna.
Mientras que a Rukawa sólo se le pasaba una cosa por la mente. "Esto será divertido"
-"Aquí es"
Hanamichi abrió los ojos como dos platos, él ya había ido a ese restaurante, unos cuantos clientes lo había llevado ahí, pero eran muy pocas, pues era el local más caro de todo Tokio.
-"¿Te vas a quedar ahí parado como tonto o vas a entrar?"
El pelirrojo estuvo apunto de contestarle, pero se resistió, había prometido que se iba a comportar y eso haría... no se dejaría ganar por ese kitzune, él demostraría que era tan maduro ¡incluso más! Que él.
-"Tenía una mesa reservada, soy Rukawa" – Le dijo al encargado.
-"Claro señor Rukawa, pase por aquí"
Caminaron un poco y llegaron a una mesa para dos.
-"Gracias"
-"Gracias" – También dijo Hanamichi alegre, es que ya lo tenía de costumbre.
Se sentaron y leyeron la carta en silencio.
Jajajajaja pediré lo más caro del menú para que gaste todo su dinero jejejeje.-"Yo quiero... eh esto" – Maldijo el maldito idioma con el que estaba escrito el estúpido plato.
-"¿Es todo?" – Dice el camarero.
-"Ehe... sí" – Dice extrañado Hanamichi ¿acaso pedir el plato más caro fuera lo más normal?
-"Yo sólo quiero el menú" – Dice Rukawa.
-"¿Y para beber?"
-"Jugo de frutilla"
-"Yo de guayaba" – Responde feliz el pelirrojo.
No dijeron nada hasta que llegaron los jugos y la entrada de Rukawa, era cebiche. Sakuragi se estaba comenzando a desesperar tenía hambre y aun no le traían su plato. Llegó recién cuando Rukawa ya llevaba más de la mitad de su plato de fondo.
Era una especie de tierra mojada con unos tentáculos de pulpo que adornaba en rededor.
-"¿Se come todo?" – Detuvo al camarero antes de que se fuera.
-"Sí" – Respondió y se fue de inmediato.
Miró al kitzune, que parecía ignorarlo mientras comía su plato.
-"Se ve delicioso" – Toma un tentáculo con el tenedor y se lo hecha a la boca. –"Mmm" – Aunque Rukawa lo ignoraba por completo, seguía fingiendo.
Le dio una mascada y lo devuelve inmediatamente, hubiese sido más desapercibido si lo hubiese devuelto al plato, pero no, hablamos de Hanamichi Sakuragi aquí y con su suerte le cae en el peinado de una señora que estaba detrás de Rukawa y que por suerte no notó el accidente.
Esto si que Kaede no lo ignora y levanta una ceja sin mostrar ningún otro cambio en su rostro.
-"La cuenta" – Fue todo lo que dijo.
Iban caminando de nuevo por la calle, Sakuragi estaba todo rojo y se reía nervioso, sin ninguno decir nada más... hasta que le sonó el estómago.
Rukawa para de caminar y ve un carrito de perros calientes que estaba enfrente.
-"¿Quieres un hot-dog?"
-"No" – Le sonó el estómago de nuevo. –"Está bien" – Dice con tono de superioridad fingida.
Se acercan al carrito y Sakuragi se pide un hot-dog con todo, ultra gigante de 28cm, lo cual era extraño pues sólo las empresas más importantes tenían de esos, y se lo va comiendo feliz, sin darse cuenta que Rukawa se lo había pagado.
-"Esto sí es comida" – Después de tres mascadas ya se lo había comido todo. –"¡Mierda! ¡Olvidé pagarlo!"
-"Yo lo pagué"
El pelirrojo saca su billetera.
-"¿Cuánto fue?"
-"No es necesario que hagas eso"
-"Pero yo quiero pagarte"
-"No es preciso"
Y ahí Sakuragi se dio cuenta, era un estúpido, Rukawa era dueño de la mitad de B&B, era obvio que tendría dinero, como pudo ser tan imbécil de pedir lo más caro del menú, pudiendo haber pedido lo más delicioso.
Caminaron un poco más, Hanamichi al darse cuenta de que daban vueltas sin motivo intentó acercarse a su casa para después caminar un poco menos, pero no se acercaba demasiado, jamás le había revelado su dirección a un cliente y mucho menos lo haría ahora. Cuando ya el silencio llegó a ser molestó, el pelirrojo no pudo más y una pregunta que lo estaba matando hace un rato.
-"¿Por qué?"
-"¿Uh?"
-"¿Por qué... quisiste... seguir... siendo mi cliente?"
¿Por qué? ¿Por qué? Pues ni él mismo lo sabía. Siempre vio al do'aho como ese amor de adolescencia que llegaba a ser sofocante, ese amor que nunca se olvida y que recordarás su nombre por siempre, ese amor que jamás le dijiste lo que sentías, que sólo mirabas desde una línea segura, pero obsesiva... sí, para él Hanamichi Sakuragi había sido eso durante toda su adolescencia, sabiendo que al irse a la universidad encontraría a alguien más y dejaría de sentir eso por él, sin embargo, eso no le quitaba nada de especial a su primer amor adolescente. Pero por supuesto, jamás pensó que lo volvería a ver y que sería en esta rara situación.
-"Mejor me voy al hotel, es tarde"
-"Sí, sí... claro... eh... nos vemos"
-"¿Vas a hacer algo mañana?"
Y de una cosa estaba seguro, esa oportunidad no se le volvería a repetir y no dejaría pasar al chico que fue el protagonista en sus sueños húmedos desde los 15 hasta... que se fue de Japón.
-"Nada ¿Por qué?"
-"¿Qué tal si nos encontramos aquí al medio día?"
-"¿Aquí? ¿En esta esquina?"
-"Hai"
-"Eh..." – Lo miró extrañado. –"Ok... adiós" – Se fue.
Kaede se volteó y camino en otra dirección, sin dedicarle ni una palabra más.
-"¡¿En que mierda me metí?!" – Hablaba solo por las calles asustando a todos los que pasaban.
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Era un lindo día, los pájaros cantaban, estaba soleado y había un ambiente muy cálido. Hanamichi lentamente se levantó y se estiró con pereza, pero con mucha felicidad; abrió las cortinas y vio pasar a un pajarito muy lindo volar; volteó la cabeza para ver la hora...
-"¡¡¡AHAAAAAAAAAAAA!!!"
Todos los pájaros que estaban por ahí salieron asustados.
-"¡¡¡SON LAS 11:45 POR LA...!!!" – Justo Suena la alarma de un auto.
-"¡¡¡ESTÚPIDO!!! ¡¡¡ESTÚPIDO!!! ¡¡¡SE TE OLVIDÓ PONER LA ALARMA!!! ¡¡¡IDIOTA!!!" – Decía eso mientras se duchaba, comía... perdón, tragaba algo y se lavaba los dientes.
Estaba frente al armario y vio su ropa común y un traje. Sin pensarlo mucho sacó su ropa común y a la salida sin darse cuenta y por mera costumbre sacó su skate y se fue patinando hasta la esquina. Vio la hora de su reloj de muñeca, eran las 12:08.
-"¡Y este kitzune aun no llega!"
-"¿Hablas de mí?"
-"¡¡¡AHAAAA!!! ¡¡¡PERO POR KAMI-SAMA!!! ¡¡¡¿¿¿QUÉ DIABLOS TE PASA A TI???!!!"
Kaede lo ignoró.
-"¡¿Dónde estabas?!"
Apuntó a la pared.
-"¡¡¡PUES PARA LA PRÓXIMA PONTE EN UN LUGAR VISIBLE!!!"
-"O tú llega a tiempo"
-"¬¬ Eres lo peor"
-"¿Vamos?"
-"¿Adónde?"
El pelinegro comenzó a caminar.
Te odio. Ya sabemos de quién es ese pensamiento ¿no?
Nuevamente caminaron en silencio, a Sakuragi ya le estaba molestando esa situación, no pasaba tanto en silencio desde que... nunca, él siempre hablaba demasiado, así que para variar un poco se puso a andar en skate, sabía que lo tenía prohibido, pero era el kitzune, y él no importaba.
-"No sabía que andabas en skate"
-"Tú no sabes nada de mí"
Prefirió no seguir opinando, porque ni aunque el mismo lo admitiera, ese pequeño comentario le había dolido, porque era cierto no sabía nada de él y por más que lo intentará el pelirrojo nunca se abría con él para saber. Se detuvo al estar frente su destino.
-"Un parque... ¿Un parque?" – Era el mismo que visitó hace unos meses con Jin, miró a Rukawa. –"¿Con quién haz hablado de Blue Boy's?"
Kaede levantó una ceja sin entender.
-"Olvídalo" – No sabía si era mera casualidad o alguien le había dicho al kitzune que el gustaban los parques, pero con esa respuesta concluyó que no iba a saberlo.
Entraron como en cámara lenta según la percepción de Hanamichi.
Tal vez odiará mucho al kitzune, tal vez lo que el había hecho no tenía perdón, pero ¡por Dios! Jamás lo pasaba mal en un parque, estuviese con quién estuviese. Tironeó al kitzune por aquí y por allá, lo obligó a subirse a todos los juegos con él, porque algo que sí era patético era estar en un parque solo y subirse a los juegos que estaban destinados para más de una persona solo.
Cuando Sakuragi hizo que Rukawa se subiera a todos los juegos, sin esa ser su intención, decidieron... Hanamichi decidió que era hora de descansar así que se subieron a la rueda de la fortuna. Cada uno iba sentado al lado de un peluche gigante ganado al hacer 10 canastas seguidas. Aunque fue todo un escándalo porque la señora reconoció al pelirrojo de la ultima vez y no quería dejarlo lanzar, pero vio al chico más pálido y a él si lo dejó lanzar, sólo porque tenía una cara más linda que el pelirrojo; así que Rukawa lanzó y ganó un peluche gigante, eligió un mono rojo para luego regalarle a su cita; pero Sakuragi hizo un alboroto gigante, así que tuvieron que dejarlo lanzar, como premio eligió un zorro negro, sólo para burlarse de su cita. Él más alto de los dos estaba viendo el parque fascinado por la ventanilla, mientras que el otro lo miraba a él, se preguntaba que hacía su pelirrojo en un trabajo como este... es que era algo demasiado irreal y poco creíble, él era tan inocente, vivo, sabía que su orgullo jamás lo haría trabajar ahí, entonces...
-"¿Por qué?" – Dijo Rukawa.
-"¿Ah?" – Reaccionó extrañado.
-"¿Por qué?"
-"¿Por qué que kitzune?"
-"¿Por qué este trabajo?"
-"¿Ah?"
El pelinegro le clavó su mirada zorruna.
-"Necesitaba el dinero, no tenía mucho tiempo para un trabajo de medio tiempo y este sólo me ocupa los fines de semana... Kiichi me lo recomendó... ¡¿Pero qué te importa kitzune apestoso?!"
Kaede miró hacia fuera.
-"¿Y tú?"
Rukawa movió su cabeza de nuevo.
-"¿Mmm?"
-"¿Y tú... por qué pediste un puto?" – Lo miró desafiante.
-"¿Eso eres?"
Lo miró con odio.
-"No sé" – Se desvió la mirada zorruna y miró por la ventana.
-"¡¡¡¿¿¿CÓMO QUE NO LO SABES???!!!"
-"No sé, no tenía nada planeado"
-"¡¡¡ESO NO ES UNA RESPUESTA!!!"
-"..."
-"Eres... insoportable" – Justo era hora de bajarse.
Sin ponerse de acuerdo, ambos caminaron a la salida con sus enormes peluches, caminaron otro poco en silencio hasta llegar a la misma esquina que el día anterior.
-"Eheee... Chao" – Se dio vuelta para caminar.
Kaede se convenció a si mismo que esto no podía terminar ahí, no podía dejarlo ir así como así, así que lo pescó de un tirón y lo arrincona a la pared
- "¡¿Qué haces?! ¡¡¡Suéltame!!!"
Se acercó con la mirada fija, hasta que Hana al fin entendió sus intenciones y lo peor de todo es que... no podía negarse, era su trabajo.
-"Aha...ahaa..." – Lo esquivó. –"¿Qué tal si me acompañas a mi casa? O... o... o... yo te..."
-"Bien"
Caminaron de nuevo un al lado del otro sin decir nada, pero estaba vez Sakuragi era un mar de nervios.
¿Cómo pude ser tan imbécil?¡Kami-sama! ¡¿Qué diablos voy a hacer?! ¿Y si me quiere besar de nuevo? No vaya a hacer otra cosa sin pensar ¡Por el amor de Dios! ¡Oh no! ¡¡¡YA LLEGAMOS!!! ¿Tan rápido? ¿Qué le digo? ¿Le miento y le digo que vivo en otro lugar? ¡¡¡Oh no!!! ¡¡¡Mis pies ya se detuvieron!!!
-"¿Aquí?" – Rukawa mira un edificio de enfrente.
-"Eh... ¿sí?"
-"Mmm"
Sakuragi leyó la mirada de su enemigo, lo iba a besar, se acercaba.
-"¿Quieres conocer mi departamento?"
Oh no. Muchos de sus clientes lo habían ido a dejar a su departamento, pero ninguno sabía exactamente cual era y, ahora, este estúpido sabría.
-"Bien"
Iban subiendo por el ascensor. Sakuragi se golpeaba la cabeza en la pared, él muy estúpido estaba tan inmerso en sus pensamientos que le había puesto el piso correcto de la costumbre. Sakuragi llegó a rendirse y lo dirigió directo a su puerta.
-"Bueno... aquí es" – Notó la mirada del kitzune, de seguro quería pasar. –"Supongo que quieres entrar" – Abrió la puerta.
El kitzune había sido rápido, dejó el peluche junto a la puerta y empujó a Hanamichi y al zorruno juguete apenas había abierto la puerta. Lo acorraló y le plantó un beso en la boca. Sakuragi no se movía, estaba con las manos en alto por reflejo, sus ojos abiertos y las boca inmóvil, la tenía un poco abierta lo que permitió que Rukawa pudiese entrar su lengua y apoderarse de toda su boca. Cuando sintió la lengua abrió más los ojos, pero seguía sin hacer nada, no podía empujarlo. Kaede se alejo un poco y le bajo las manos, cruzaron las miradas y le dio otro beso, primero tenía ambas manos en su cintura, luego movió una a su cabeza y le acaricio el cabello. El pelirrojo podía sentir las suaves caricias y poco a poco, muy lentamente fue cerrando sus ojos, sin darse cuenta, de un momento a otro le estaba correspondiendo el beso, pero aun sin mover sus manos.
Era tan extraño, sentía algo cuando lo besaba, no sabía si era bueno o malo, pero definitivamente sentía algo ¿asco? ¿Repugnancia? Pero no se sentía mal...
Kaede lentamente se separó de él, no pudo evitar sonreír interiormente, el do'aho estaba ahí, con la boca entre abierta, con las mejillas rojas, los ojos cerrados y con cara de querer más.
-"Otro día me lo muestras"
-"¿Ah?" – Todo confundido.
-"El departamento" – Se fue, cerrando la puerta suavemente.
Hana no se movió de su lugar, sólo miraba un punto fijo sin saber bien que pensar.
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Que me costó escribir este capítulo, lo empecé a escribir en febrero XD Jhahahjahja la verdad es que tuve varios inconvenientes. Primero lo había empezado a escribir en el verano así toda feliz, pero como me vine a la U tuve que guardar todo lo que tenía en mi PC en CD's y... se me quedaron en Calama!!! Y lo empecé a escribir de nuevo acá en Conce, no avanzaba mucho, además que tenía a alguien que ocupaba mi tiempo, pero viajó dos fines de semanas seguidos y ahí avancé mucho mucho, justo no tenía pruebas y ahora mi carrera esta en paro y lo termine y... Lamento la demora, lo anterior son sólo excusas XD
Elena: Jhajhajhahja un armonyl XD hubiese sido perfecto para la ocasión no?
Tae-chan: Jhajajajhahjahja no podría hacer eso, de ahí yo misma me estaría preguntando "¿que va a pasar?" y le inventaría miles de finales que no podría dormir... como me pasa con casi todos los otros fanfic que leo. Pero por ahora el proyecto sigue ;)
Nian: Lo siento mucho!!! espero que al menos te haya gustado el capitulo. Por cierto, en el grupo me enterado de hartas cosas interesantes
InA-SaN: Ese kitzune no dejará que el monito pelirrojo se le escape tan fácilmente XD Eso lo aseguro
alexander: Gracias, jhahjajha la vida de Kaede tenía que saberse jhahjajhahjahj (risa malvada). Al fin la actualicé ves?
fadet: Perdóname, me demoré tanto... Gracias por la felicitación
Regina: jhahjahjajha (risa malvada, de nuevo) justo es la parte en que ambos se cruzan, no había otro omento para cortarla XD
illyara: Jhajhajha no sé si fue el Apocalipsis, pero no me imaginaba de otra forma su encuentro... con golpes XD Muchas gracias por dejar review en todos los capitulos, fue un lindo detalle ;)
Muchas gracias a todos, en serio, se los agradezco harto, en especial porque me demoré mucho en actualizar. La próxima actualización... no sé cuando será... no prometo que pronto. El fanfic ya va a cumplir un año, nunca pensé que escribiría un fanfic tan largo o que demorará tanto... a mí que me gustan las cosas rápidas y concisas... Ya un saludo para todos los lectores que les vaya muy lindo en todo y disfruten... todo. Chao
