Tori:- hola, colegas. ¿Cómo andan en la vida? Yo, bien, con un dedo que creo fracturado- le lanza una mirada asesina a Nico. Esta acostada en su sillón reclinable, su pie derecho esta descalzo, y el izquierdo no.

Nico:- no es mi culpa que anduvieras descalza.

Tori:- el dedo está morado.

Nico:- eso te pasa por no ver por donde caminas- la pelicastaña le empieza a lanzar libros de biología y piedras. Él se esconde en el armario.

Tori:- sal de ahi, no seas cobarde-grita lanzándole a la puerta una piedra.

Nico:- lo siento, pero respeto mi vida- grita del otro lado.

Tori: bufa- bueno, espero que este capitulo les guste, lo hice con todo mi corazón, no literal. Los quiero, espero dejen reviews.

Hoy es mi cumpleaños, y todos mis amigos tienen algo así como una tradición para mi cumpleaños. Aquí se muestra el de un castaño de ojos verdes muy sarcástico…

Aniversario*:

Hiccup se levanto con poco ánimo. Su cuerpo se sentía pesado bajo las sabanas. Quería estar ahí acostado sin hacer nada. Solo mirar el techo. Y más nada. Se reacomodo bajo las sabanas. Su cerebro tampoco se encontraba muy activo que se diga.

Sus parpados caían pesadamente. El estaba luchando por mantenerse despierto. Pero no aguantaba. Su mano salió por debajo de la sabana, sintió frio. La habitación estaba congelada comparada con el calor al que se estuvo acostumbrando toda la noche. Busco a tientas el celular que se encontraba sobre la mesita de noche. Se sentía desconectado del mundo. No sabía que día era. Qué hora era. Si tenía clases ese día. No lo sabía. Lo único que sabía, era. Que quería dormir.

Su mano agarro el bendito aparato y lo desbloqueo. En ese momento todo se volvió lento. Primero vio la hora. Después el día. La fecha. Sus ojos se agrandaron desmesuradamente.

Su cuerpo, como resorte, salió de la cama. Se encontraba solo. Jack de seguro y estaba fuera, haciendo no se qué. Era domingo. Sabia donde estaba ella. Se coloco rápidamente la ropa. No le importo no haberse bañado. Ese era un día especial. Y lo primero que haría seria felicitarla. Costase lo que costase.

Salió como una bala de la habitación. Iba doblando la esquina cuando se acordó de algo. Regreso en sus pasos. Había olvidado cerrar la puerta. La cerró con una fuerza desmesurada. Volvió a correr, el ascensor no le sirvió de nada, así que uso las escaleras, casi se cayó llegando al último tramo de las escaleras. Pero si no se hubiese agarrado del barandal, en este momento estaría con la nariz sangrante.

El guapo, muy guapo, demasiado guapo… me volví a salir del tema… en donde me quede… ah sí. El hermoso castaño (no olvidemos tierno) salió corriendo por las puertas del edificio.

Estaba a lo que más daban sus piernas. Doblo en una fuente. Debía despertarla. Necesitaba ser el primero. Iba a seguir corriendo cuando…

-Hiccup- le llamo alguien detrás suyo. Se volteo para encontrarse con un chico musculoso, guapo (pero no tan guapo como Hiccup**) de cabellos rojizos, ojos azules, alto, vestía una sudadera de color azul, unos jeans, y unas zapatillas deportivas.

-Hércules- respondió sin aliento, su corazón estaba agitado, al igual que el.- que sucede- pregunto intentando recobrar el aire.

-bueno hola a ti también Hiccup- el castaño le dio una mirada sarcástica y sin humor- bueno, la cosa es que nos ayudarías a aurora y a mí a terminar nuestro proyecto, necesitamos un tutor y bueno pues…- Hiccup le interrumpió con un gruñido exasperado. No estaba para que le quitaran el tiempo. Pero el era un gran amigo, y siempre lo ayudaba.

Suspiro por enésima*** vez en ese momento- está bien, de que es el proyecto- a Hércules se le ilumino el rostro, agarro a Hiccup del brazo y se lo llevo a rastras para donde se encontraba aurora. Una rubia, de ojos azules (4), vestía una camisa de a cuadros, de color a anaranjado, con rojo, unos leggins blancos, un listón café en el cabello, y estaba descalza.

-Hiccup- saludo enérgica la rubia, el solo la saludo con la mano. Se sentó al frente de ella, y Hércules se sentó al lado de la rubia.

-cual es el problema, aurora- pregunto al momento en que se sentó, debía terminar con eso rápido. Astrid podría despertarse sola, y el no quería eso.

Aurora le paso unos informes. Ellos dos eran alumnos de la universidad, los dos estudiaban historia, tenían un semestre más que el. E Hiccup era conocido por su inteligencia, así que ellos a veces necesitaban de la ayuda del joven Haddock.

Leyó bien el informe- pan comido- pensó, mientras una sonrisa cruzaba sus labios.

15 MINUTOS MAS TARDES:

-gracias Hiccup- escucho como la rubia le agradecía desde lejos. Miro atrás y vio como Hércules también le agradecía con la mano. El se despidió. No les había dado tiempo para que le agradecieran bien, en el momento en el que termino, ya se encontraba parándose de la banca.

Corrió aun más lejos. Ya llegaba a la hilera de tiendas de comida del campus. Una idea se le cruzo por la cabeza. Lo que Astrid mas amaba hacer casi justo después de pararse. Tomar café (5).

Freno drásticamente. Miro a los lados buscando el café de Mulán. Vio el letrero de color negro. El dragón rojo (6). Se veía lejos. Pero a él no le importaba nada de eso en esos momentos. Empezó a correr hacia el establecimiento de acogedora fachada.

Entro a velocidad normal, no quería que la gente se le quedara viendo. Toda la clientela se encontraba disfrutando de su desayuno. Reconoció a algunos. Se encontraban Alicia- una pequeña rubia, tal vez 3 años menor que él, se encontraba leyendo un libro, mientras tomaba de a sorbos su té-, guy- un joven de su misma edad, pelinegro, se encontraba metido en su teléfono, y cada cuanto le daba una mordida a los panqueques que tenía en frente-, y también reconoció a Aladin y a Jazmín- una chica morena, de cabello negro, y ojos verdes(7)- los dos se encontraban charlando amenamente en una mesa pegada de la vidriera.

Camino, algo agitado, hasta el mesón, donde se encontraba una Mulán sonriente.

-buenos días Hiccup- saludo alegremente.

Hiccup se recargo del mesón intentando respirar bien- hola- contesto sin aliento.

Mulán se preocupo por su amigo, que había hecho para que se encontrara así- que te paso Hiccup- pregunto alarmada por las condiciones del castaño.

-nada, tranquila Mulán- en eso se acordó de su novia- necesito un clásico, para llevar, y también un capuchino, para llevar igual- hablo tan rápido que apenas Mulán pudo entender todo lo que le dijo. La pelinegra sonrió después de saber todo lo que el necesitaba.

-el clásico es para Astrid verdad- pregunto mientras empezaba a preparar los cafés. Él sabia que ellas dos se habían vuelto cercanas-los demás también lo hicieron- y que sabía como era el desayuno de su novia.

Sonrió levemente acordandose de su rubia. Había agarrado muchas costumbres cuando estuvo en canadá. Pero no dejo de ser la misma. Su rubia. Su Astrid. Su dama. Ella siempre seria la misma Astrid, y el amaba a los dioses por no dejar que cambiara después de cinco años lejos.

-aquí tienes Hiccup- le saco de sus pensamientos su amiga, le estaba entregando los dos vasos de cartón- felicítala de mi parte- el sonrió recogiendo su pedido, le entrego el dinero a la pelinegra, y ella, después de una pequeña discusión, acepto el dinero que el castaño le estaba dando.

Hiccup salió corriendo del lugar. Necesitaba llegar a tiempo. Corrió hasta los edificios de las mujeres. Miro su reloj, intentando por todos los medios no botar las bebidas que tenía en la mano. Le quedaba poco tiempo.

Llego al edificio donde estaba la habitación de Astrid. Entro por las puertas como si de un terremoto se tratase. Subió rápidamente las escaleras hasta llegar al tercer piso. Doblo la esquina para llegar a la puerta de las dos rubias- Elsa y Astrid-.

Paro justo al llegar frente a la puerta de madera. Estaba agitado. Sus respiraciones eran agitadas. Pero tenía una gran sonrisa en su rostro. Levanto la mano libre, y toco la puerta. Tres toques.

Espero unos segundos. La puerta se abrió levemente, para solo dejar ver la cara somnolienta de Elsa. Tenía ojeras leves, el cabello enmarañado. Lo vio y le saludo con una sonrisa.

-Está dormida- murmuro mientras la puerta era abierta por completo. Dejando ver que usaba su pijama, o por lo menos la mitad. Sus pantalones eran unos pijamas, pero su camisa era blanca de botones, de salir- nos dormimos anoche muy tarde (8), pero veo que eso ayudo a que llegaras a tiempo- soltó una risa ronca- me daré una ducha- anuncio y lo dejo pasar. El entro y vio como su amiga se metía al baño.

Cerró la puerta sin voltearse. Camino lentamente hasta la cama de su novia. Lo que estaba a punto de hacer, solo lo pudo hacer el año pasado, y antes de que se fuera a canadá. Durante esos cinco años, solo le llamaba y por video, no podía hacer más, pero era igual de especial.

Se sentó en el borde de la cama, y la contemplo. Era hermosa. Preciosa. Un ángel. Todo esto a pesar, de que dormía boca abajo, un pequeño hilillo de baba salía por su boca, su cabello le caía en la cara, y su ropa era un desastre, tenía una camisa de dormir, y unos pantalones de jeans. Pero para él era la persona más bella del mundo.

Le empezó a peinar el suave cabello que caía como una cascada enmarañada sobre su cara. Le arreglo el flequillo. Sonrió bobamente. Dejo sobre la mesita los dos envases de café. Ahora solo le importaba ella. Le paso una mano por los hombros. Intentaba despertarla de una manera suave. Lo había aprendido a las malas. Si la despertaba con un sobresalto, la rubia estaría molesta contigo durante toda una semana (9).

Astrid empezó a despertar lentamente, sus ojos se fueron abriendo de a poco, dando paso a esos pedazos de cielo que tenia. Hiccup la miro sonriente. Ella le dio una sonrisa somnolienta. Pero feliz.

-buenos días my lady- le susurro dulcemente, le empezó a acariciar la mejilla.

-buenos días babe- susurro ronca, pero feliz, muy feliz.

-feliz cumpleaños- le exclamo en un susurro. Ella solo lo jalo del cuello de la camisa para darle un suave beso. Un beso donde ella le demostraba lo feliz que estaba, de que él fuera la primera persona que ella viera en la mañana de su cumpleaños.

Es demasiado cursie, lo sé, pero, sinceramente, me gusta, y me encantaría que siempre sea así… ¡cursie!

Notitas bonitas:

Tori:- yyyyy espero les haya gustado. Amo todos sus rev, fav, foll y vistos. Por cierto, mi nombre, dos acertaron, pero una lo escribió primero, felicidades…

Molina:- cathrina. 57- esta sobre la mesita de té.

Tori:- ya me acostumbré. Bueno, ya ella eligió.- suspira, feliz- les aclararé las cositas marcadas:

*leí una vez, que la gente vikinga no decía cumpleaños, si no que decía aniversario, y vine yo y lo puse así.

** digamos que en "La lista de hombres híper-mega-calientes-atractivamente ardientes de Tori", el primer puesto esta Hiccup, y el segundo lo toma Jack.

***si, fue una exageración, lo sé, soy una exagerada.

(4) se que son morados y no azules, pero me pareció mas real ponerle azules.

(5) doy un pequeño detalle del primer capítulo del Fic.

(6) solo voy a decir una palabra… mushuj.

(7) no recuerdo si es ese el color de sus ojos.

(8) les acabo de dar un spoiler de un capitulo futuro.

(9) eso se los digo por experiencia propia, un consejo, no me conocen cuando me despiertan con ruidos fuertes, no se les recomienda ser esa persona, o estar cerca.

Molina:- a mi me pasó una vez.

Hiccup:- a mi también.

Jack:- y a mi.

Brutacio:- a mi me pasó dos veces.

Anna:- a mi me pasó también.

Brutilda:- yo los grabé.

Astrid:- y yo los subí a you tube.

Tori:- ven, aprendan de los errores que cometieron ellos. Bueno, hora de sus preciosos reviews:

CATHRINA.57: correcto, asi me pusieron mis papás.

MELODIOSA: gracias. Y apostaste bien, pero tarde, como premio de compensación te daré un castillo de chocolate, se que es un asco de premio, pero no se que darte, se me fundió el cerebro. Hola.

LADY AIRA H H: te arriesgaste mal, es victoria, lo siento. Por el vivi, ¿verdad? A que si, apuesto un perrito de chocolate. Ñaa tranquila, espero que este si te haya gustado. Lo entiendo. Gracias. Jeje.

VIDEL. S.S: tranquilo, a mi también me ha pasado. Gracias. Saludos.

Tori:- espero que este también haya gustado. Dejen reviews, si quieren, no es obligación. Les agradesco a todos.

Jack:- nos leemos luego.

Tori:- y envíenme paciencia… por favor.

Hiccup:- hasta luego.

Astrid:- hasta el próximo domingo.

Anna:- si es que no se atrasa- las dos chocan los cinco.

Tori:- hey… intentaré no hacerlo- hace un puchero.

Nico: desde el armario- tengo hambre.

Molina:- pues sal.

Nico:- no, gracias.

Gemelos:- adiós.

Tori Berck… y los demás.