Disclaimer: Harry Potter no es mio, todo es de ELLA y solo de ella. Lo mio es algún personaje que cree (Ej: Alrisha y Alex).


Sobre Sirius

La vida de Sirius fue mucho más difícil de la que nadie se puede imaginar.

Su infancia se vio repleta de castigos y frialdad de su familia. Así creían ellos que iban a lograr que sus hijos siguieran a la perfección su linaje. Los Black no era cualquier familia. Era una de las más poderosas y más crueles. No por nada eran unos de los favoritos del que-no-debe-ser-nombrado. Era una de las familias que excedían en el uso de la magia negra. Habían aprendido, a través de las generaciones, a perfeccionarla. Ellos debían servir a su líder. Obedecerlo y así lograr una raza de magos puros. Por eso mismo, Sirius había entrenado desde chico, lo habían criado como un perfecto mortifago, pero nadie creyó que el iría en contra de todo su mundo.

Cuando llego a Hogwarts fue elegido Gryffindor ya que él tenia el corazón de un valiente, aquel que se rebelo a todo y a todos, eligió su propio camino. Pero ser un Gryffindor implicaba la negación de su existencia. Ser Sirius Black, pero no ser un Black. Llevaba la sangre que tanto detestaba, pero era la sangre, a fin de cuentas, que lo formaba y lo hacia quien era hoy en día.

En Hogwarts, gracias a sus amigos, aprendió de amistad y lealtad a sus propios ideales. Aprendió a ser independiente y a pensar por si mismo. A no dejarse vencer por palabras y a fortalecer su corazón. Pero, a pesar de todo, nunca aprendió aquello que debe ser aprendido por parte de la familia. El nunca entendió a la perfección que era eso de amor, cariño y protección. Le costaba entender como era posible que James, su hermano del alma, actuara así por una chica que lo único que sabia hacer era gritar o estudiar.

Pero de repente su vida se vio iluminada. Fue amor a primera vista, aunque el no lo quiera admitir. Cuando sus ojos se conectaron el lo sintió. Sabia que algo la unía a ella, y esa emoción había llegado para quedarse. Le costo admitir sus sentimientos, no solo porque se negaba a amar a alguien, sino por el hecho de que le costaba diferenciar ese sentimiento. Cuando acepto su situación, lo que dictaba su corazón, sintió como toda su vida era diferente. Todo tomaba otro color. Ahora empezaba a llenar ese vació que su familia le había dejado.

Su carácter cambio, se volvió mas comprensible, tranquilo, sereno, pero a la vez genero fuerza suficiente para pelear contra 1000 hombres si era necesario. Verla le producía una pequeña taquicardia, euforia. Era un perfecta combinación entre nerviosismo y confusión, y sobre todo vulnerabilidad. A lo que ella pensara. El se podía pasar horas pensando el ella, soñando despierto con ella, pero ella ¿Qué pensaba de el? ¿Pensaba en el? Sirius descubrió que desde ahora en más la ansiedad era algo con lo que iba a vivir todos los días.

Sentimiento Indefinido: Cap 9 (La cita II)

El plan esta apunto de comenzar y Sirius ya había perdido a Peter. Recién salían de Honeydukes y ya no sabia donde estaba su compañero. Como estaba tan concentrado en encontrarlo no noto que Al ya había llegado a su lado y estaba tratando de llamar su atención.

- Sirius! Sirius! - Susurraba Al para que Alex no la escuchara, pese a la distancia. - ¿Donde esta Peter? - Desde que el planeamiento de conquista había comenzado, Al llamaba a todos por los nombres.

- No se. Estaba acá, y ahora ya no. - Dijo Sirius igual de sorprendido que ella.

- No importa, se alejan, vamos. - Al agarro a Sirius del brazo y emprendieron camino.

Todo iba bien. Hasta ahora nadie había molestado. Pero Remus no parecía sacar el tema planeado. Habían hablado de libros, clases, profesores, de sus amigos, flores, hasta de maderas, pero no lo que habían planeado. ¿Que clase de conversación sobre madera dura media hora? Pensaban tanto Sirius como Al, pero ese no era el punto. Remus había pasado toda la cita intentando retrasar la confesión.

Sirius entendió lo que pasaba por la mente de su amigo. Había pasado noches con Al en la Torre de Astronomía. Habían charlado sobre todo. En esos momentos era en los que Sirius se sentía completo, tranquilo, fuerte. Pero no era fácil decirle lo que sentía. Era miedo al rechazo. Cosa nueva para el. Pero Remus no solo tenia el mismo miedo que el, su licantropia lo hacia todavía mas indefenso, mas sensible a lo que ella pensara. Tenia miedo a ser odiado, detestado.

Pero era el momento de que los dos se pusieran en acción. O al menos eso era lo que Remus pensaba, combatir sus temores. Si se puede! Y Sirius estaba dispuesto a darle fuerzas.

La hora de la acción había llegado. Remus se había sonrojado y miraba a Alex a los ojos. Ese era el momento del día. Acá tenían que estar atentos. Remus hablaba. Bien. Bien... una chica se callo sobre Alex. Perfecto. Nadie espero eso. Momento arruinado. Pero el puede volver a tratar.

Había pasado media hora desde que Remus había empezado a intentar confesarse. Tres personas, una lechuza, un juego entre niños y alguna que otra cosa molesto la 'cita' de sus amigos. Las otras cosas molestas habían interrumpido la conversación, pero podía seguir razonablemente tranquila. Dos de las tres personas fueron apartadas por las miradas de advertencia de Lily. La tercera era amiga de Al así que ella se encargo. La lechuza que quería atacar a Alex fue mandada al castillo por un conjuro de James. El juego entre unos chiquitos realmente no termino. Lo bueno es que no los molestaron más. Lo malo, Sirius y Al se pusieron a jugar con ellos.

Perfecto. Había pasado media hora y el grupo de guardaespaldas del frente trasero había perdido a los blancos.

¿Remus se iba a confesar? ¿Lo iban a seguir interrumpiendo?¿Alex iba aceptar y corresponder? ¿Iba a reaccionar bien? ¿Iba a reaccionar?

Ninguna pregunta podía ser respondida porque habían perdido a la pareja. Quedaron solos. Sirius se despedía de los niños y Al se enojaba por no prestar suficiente atención a la pareja.

- No te preocupes Al, los vamos a encontrar. A parte están James y Lily con ellos.

- Pero yo quería verlos! Con MIS propios ojos!

Esta clase de pucheros(*) eran los que hacían que Sirius pensara que ella era linda.

- Que te parece si los buscamos en la heladería y ya que estamos comemos uno? - Ese era el truco perfecto para calmar a Al, comida.

- No se, no deberíamos.

- Vamos. Se que querés.

- … Bueno, pero solo uno. - La tenia. Era muy gracioso ver como la comida regia el mundo de Al. No era como si no lo hiciera en el de Sirius. Pero ella pensaba más con el estomago que con la cabeza a veces.

- Ok vamos. - Dijo Sirius, poniendo su mano en la parte baja de su espalda y así guiarla. Ella sabia como ir, pero Sirius aprovechaba cada oportunidad para tocarla aunque sea un poco. Siempre eran roces inocentes, pero eso contactos mínimos hacían que el corazón Sirius se acelerara. Le gustaba es sensación que nunca había sentido con ninguna otra de sus ex novias o parejas casuales.

La tarde paso tranquila, los dos se habían olvidado de porque habían salido ese día. Se habían olvidado de la pareja extraviada. Y se concentraron en ellos. Hablaron toda la tarde. Sirius descubrió que le gustaba consentirla, cuidarla, regañarla, estar simplemente con ella. Y verla sonreír, sobre todo hacerla feliz.

- jajaj no puedo creer que engañaraste a la policía simplemente cambiando tu nombre, y saliste sin ningún tipo de rasguño. - Dijo Al, mientras se reía y caminaba junto a Sirius por las calles de Hogsmeade.

- Si, me volví experto en eso. Wilberforce, Bathsheba, Elvendork, todos son yo. Fue bastante divertido ver la duda en sus caras. - Comento Sirius con cara de triunfo. Habia safado de varios problemas de esa forma. Y estaba bastante orgulloso de ganar la pelea contra un policia tan facil. El, Sirius Black, no iba a ser atrapado nunca. (**)

- jaja me imagino. Igual es peligroso. No sabes que te puede pasar si la próxima no te creen, así que deberías tener mas cuidado Sirius. - Dijo Al, intentando dejar de reírse y mirarlo seriamente a la cara. - Entremos allá! - Grito de repente, agarrándolo del brazo y tirándolo hacia una tienda de joyas. Al soltó a Sirius y se concentro en observar cuidadosamente todo lo que había en la vidriera. Gesticulaba con cada pieza, mostrando si le gustaba o no. Fue así una por una. Hasta que se detuvo en un collar. Era una simple cadena, con un dije con forma de estrella.

- ¿Te gusta pequeña? - Pregunto el dueño. Un señor de unos 60 años, canoso, pequeño, frágil, pero sobre todo amable.

- Si, es muy lindo. ¿Sabe? Mi nombre es una estrella. - Dijo Al, orgullosa de su nombre.

- ¿En serio? No sabia. - Dijo Sirius, sorprendido ya que su nombre también era una estrella.

- Si, aunque Alrisha es mi segundo nombre, es mi favorito. Es una estrella de la constelación Piscis, la favorita de mi madre. - Dijo Al, sonriendo suavemente frente al recuerdo.

- Oh, así que este collar es perfecto para vos pequeña. ¿Por que no le pides a tu novio que te lo regale? - Dijo el señor mientras señalaba a Sirius.

Lo cual logro que Sirius mirara inmediatamente a Al, y que Al se sonrojara y apartara la vista. Cosa que no paso desapercibida por Sirius. Pero, casi como si nada hubiera pasado, Al miro al señor a los ojos y le dijo tranquilamente:

- jaja el solo es un amigo señor.

- Oh ya veo. - Respondió el dueño.

- Pero no se preocupe, apenas junte plata vengo y me lo compro. - Dijo al con una sonrisa en su cara, haciendo que el señor sonriera en respuesta.

El camino de regreso al castillo fue en silencio. Un poco incomodo, pero no lo suficiente como para inventar alguna escusa e ir por caminos separados. El caminaba perdido en sus pensamientos, en la reacción de Al. ¿Por qué se había sonrojado así? ¿Podría ser...? Sirius sabia que ella no lo veía de 'esa' forma. O aunque sea, eso creía el.

o.o.o

Remus decidió que no podía hablar con ella sabiendo que lo seguían. Ya no sentía la presencia de Sirius y Al. Lo cual no sabia si era bueno, podían estar en una especie de cita; o malo, se habían peleado y se fueron por separado. Ahora quedaban James y Lily. Pero con ellos fue más fácil. Simplemente hizo contacto visual con Lily y ella entendió lo que su amigo pedía. Cuando ya estaban solos, Remus junto la fuerza suficiente para hablar. La llevo a un lugar apartado y la miro directo a los ojos. Sinceridad. Eso decidió que necesitaba.

- En realidad Alex, hay algo que tengo que confesar.

- Mnn dime Remus. - Contesto Alex un poco nerviosa, pero animando con la mirada a Remus para que prosiga.

- Esto fue planeado... Al esta con Sirius en algún lado, creo. - Bien, primero le tenia que decir la verdad.

- Como? … Con Sirius? ….Sirius Black? Tu amigo? … Ah... ya veo. - Algo no iba bien. Su cara repentinamente demostraba tristeza, pero ¿Por que? - Ok, no los voy a molestar, así que si querés, puedes regresar al castillo. - Malinterpreto

- No, creo que te confundís. No te traje acá para dejarlos solos. Ellos lo hicieron para dejarnos solos.

Apenas termino de decir esto, Alex dejo de mirar sus pies y se concentro en sus ojos. Miraba los ojos de Remus como intentando entender a lo que se refería.

- Solos? - De repente, al entender a lo que se refería, bajo la vista y se sonrojo a más no poder. - Ah, solos.

Remus imitando el comportamiento, se sonrojo y paso la mano por la cabeza, buscando la forma de empezar.

- Bueno, veras... en realidad yo... - Dijo nervioso mirando a todos lados menos a Alex. - Lo que quiero decir es que... a mi.. yo... a mi vos – Y al intentar sacar fuerzas la miro. Sus miradas se conectaron.

No dijeron nada por unos eternos segundos. Y como si una fuerza inexplicable lo impulsara, se acerco lentamente, casi tanteando el terreno, y la agarro de los hombros y la beso tiernamente en los labios. Cuando se separaron escucho un suave Remus salir de la boca de la chica y no pudo evitar abrazarla. Abrazo que ella correspondió torpemente. Eso le dio fuerza y confianza para poder decirlo finalmente. Sin separarse, empezó:

- Alex, no sé lo que me pasa. No dejo de soñarte, de pensar en vos. - Se separo un poco, lo suficiente lejos para poder mirarla a los ojos, pero lo suficientemente cerca para todavía sentir su respiración. - Cuando miro tus ojos me tiemblan las piernas, me da un vuelco el corazón, se me agita la respiración... ¿será porque te quiero? Se que no soy perfecto. Pero me gustaría intentar serlo con vos. ¿Me dejarías?

- Remus. - Dijo Alex, mostrandole a Remus una cara nunca antes vista de felicidad y cariño. - Por supuesto.

Remus no podía ser más feliz. Se besaron nuevamente y luego se abrazaron. Cuando volvieron al castillo, se cruzaron con James y Lily. Y cuando Lily vio que iban agarrados de la mano, no pudo evitar sentirse feliz por su amigo. Por fin todo iba bien.


(*) hacer puchero: no se si saben lo que es, pero no sabia como decirlo. Es cuando uno hace gestos de estar a punto de echarse a llorar. Por ejemplo, cuando a un niño no le dan los caramelos que pide, hace pucherito.

(**) Todos sabemos que no es así. Pero ellos no lo sabían.


N/A: Perdon por la demora u.u

Lo escribi todo de una. Espero que se entienda xD Por favor si ven que algo esta mal, me dicen? O.O


Andy: Qué te parecio Remus? Estaba bonito y tierno? No sabes lo que me costo escribir la declaración xD ninguna me gustaba xD