N/A: Que quede claro que estas conversaciones están basadas en conversaciones 100% reales de mis amigos y yo

-Pero pensadlo, ¿sentirán las lechugas algo cuando las comemos?- Frunció el ceño Lutz.

-¿A qué viene esa pregunta filosófica?- Rió Zao, sin entender.

-Me he puesto a pensar... Las plantas son seres vivos también, entonces, ¿sentirán eso?

-Sí, sufren un gran dolor, como si estuvieran despellejándolas vivas y luego se la comiesen, todavía con su corazón palpitando.

-¡No quiero esa imagen gráfica en mi cabeza, gracias Kuro!

-Tú eres quien visita paginas Gore para reafirmar su virilidad no existente.

-Es una necesidad inmediata...- Se puso a pensar el americano.- Espera que has querido decir–

-En fin, ¿podríais recordarme por qué salgo con vosotros?

-Porque nos quieres.

-Nos adoras.

-Nos amas.

-Alto ahí viejo.- Dijo Zao.- Le va a dar mareo de tantos conceptos nuevos.

-Habló el de la droga.

- ¿No hablas toda la reunión, pero sí para joder?- Fingió dramatismo, haciéndole una mueca a Viktor.

-Es para lo único que vengo.

-Ahora ya sé pára lo que vengo.- Tomó un sorbo de su refresco el italiano.

-¿Para sufrir porque eres masoquista?

-¿Para sentirte más inteligente?

-¿Para cruzarte de piernas y hacerte el interesante?

-Sí a las tres, y porque me encanta veros pelear.

-Hijo de perra...- Murmuró Allen.

-Vale, ¿pero las lechugas sentirán?

-¡LUTZ!