Declaimer: Los nombres de los siguientes personajes son propiedad de JKR y la WB. Menos los del equipo de Quidditch, los nombres de Nostradamus y el de la chik dl anterior cap, al igual que los demás nombres que apareceran al transcurso de este fic, todos son productos de mi imaginación, y si en la vida real se parecen, es pura conincidencia.
BY: EmmaKatherineRowling
9
Between Dreams:
Un enorme castillo se alzaba al fondo de un amplio e interminable lago, y varios botes se dirigían con parsimonia hacia el.
Una muchedumbre se agolpo en la puerta principal de aquel castillo, y con pasos lentos y nerviosos, un grupillo de chiquillos subían por unas escaleras de piedra.
··· Un niño de cabellera rubia y ojos grises, le extendía la mano a un ser que no podía ver, al tiempo que fulminaba con la mirada a alguien que estaba al lado ···
De un momento a otro, aquel rubio y aquel castillo se esfumaron en el aire dejando a su paso una absoluta oscuridad.
No entendía lo que le estaba pasando, veía escenas de cosas que el sabía que habían pasado, pero no sabía el porque.
Esas personas, ese castillo, esa sensación de familiaridad¿Qué le estaba pasando?
º/JH/º
- Toma – le ofrecía el ojiazul, extendiéndole una taza con Té de Tila – Eso te tranquilizará un poco.
La castaña le dedico una media sonrisa, y agarrando la taza sobre sus manos aspiro el suave aroma que emanaba la Tila.
- Gracias – le dijo, bebiendo un sorbo grande – La verdad…no se que pensar en estos momentos.
Kevin la miro con mesura, y sentándose a su lado se cruzó de brazos.
- El va a estar bien – le aseguró, dándole una sonrisa – Patterson es un chico fuerte, te lo digo porque lo conozco.
La muchacha rió por lo bajo y tomando otro sorbo de su Té, cerró los ojos.
Trato de recordar aquel beso que guardaba día y noche en el corazón, procurando que nadie se lo robase. Suspiro profundo, al tiempo que se pasaba la lengua por sus finos labios.
º/JH/º
Al cabo de cuatro horas, la recepción del hospital comenzó a disminuir en gente, y únicamente en la muchedumbre quedaban:
Unos dos o tres periodistas del profeta que esperaban sacar alguna noticia sobre lo acontecido con Patterson, y cuatro miembros del equipo, incluida Hermione.
Cada vez que la puerta blanca ubicada al final de la sala se habría con sigilo, provocaba que mecánicamente los presentes se levantaran de las desvencijadas sillas.
Media horas más tarde, como por enésima vez, la puerta blanca se abrió, y por ella se mostró el amable rostro del Sanador que estaba curando a James.
- ¡Señor Nostradamus! – Exclamó Hermione, siendo la primera en levantarse de la silla - ¿Cómo se encuentra James?
Nostradamus Lokfortter vaciló un momento, para luego contestar con voz trémula – El joven Patterson aun no tiene ninguna mejora…y….temo que tampoco la tenga mañana.
La ojimarron reprimió un grito, y no puedo evitar que varias lágrimas le surcaran el delicado rostro.
Lokfortter la observo con interés, para luego carraspear con aprensión – James…tiene un estado circular bien, su corazón bombea como si solo estuviera inconciente, al igual que sus pulmones….pero….la lectura cerebral no da mejoras.
- Es extraño – opinó Catherine, sentada en una silla color azul claro – Si tuvo una "Desconexión Cerebral" ¿Por qué sus sentidos principales no están latentes? – el sanador suspiro.
- Si, es extraño – admitió Nostradamus, tosiendo discretamente – Pero eso es lo que da la lectura cerebral.
Al parecer sus ondas cerebrales sufrieron un desordenamiento, provocando así la inmovilidad, pierde de la conciencia y capacidad de razonar.
El desordenamiento de las ondas cerebrales se da por fuertes choqueos o ajetreos internos. Seguramente el joven Patterson tuvo mucha presión, como les explique hace casas horas, y pues…eso provoco que sus demás sentidos se "Desconectaran", por así decirlo, dejando solo al Sistema Pulmonar y el Circulatorio en funcionamiento.
- Pero si…sus ondas cerebrales no se ordenan de nuevo podría…
- Quedar en coma – le completó Nostradamus, al capitán de los Cannons – Y eso sería muy grave, ya que sufriría por completo la desconexión, provocando que los únicos sistemas en funcionamiento dejen de estarlo.
Hermione se mordió el labio inferior, y retirándose de la muchedumbre que se había agolpado frente al sanador, se sentó en una silla alejada.
Me tape el rostro con mis manos, no quería que me vieran llorar, y además, no quería que se formaran especulaciones de que tengo algo con James o cosas por el estilo.
- No quiero – dije en un susurro para mis adentros – No quiero…no quiero que te vallas.
Harry se había ido de mi lado para siempre, y ahora que encontraba a alguien tan parecido a el, a un hombre que me llenaba de dicha, a un ser que estaba comenzando a considerar como un "Amigo", no quería que díos se lo llevara de nuevo.
- Por favor, déjalo conmigo – fue lo último que dije, antes de escuchar un carraspeo al frente mio.
- Ejem, Ejem.
Levanté la cabeza con sigilo, y me seque rápidamente las lágrimas – ¡Señor…Nostradamus! – exclamé, levantándome de la silla de un saltó - ¿Qué se le ofrece?
- Tú eres la famosa Hermione Granger ¿Verdad? – le preguntó el hombre, escudriñando su rostro con los ojos. La mujer asintió.
Lokfortter sonrió con disimulo, y con voz sutil le dijo – Si quiere…cuando todos se vallan puede entrar al ver al joven Patterson. Estoy seguro que su presencia lo reconfortara – y sin más, dio media vuelta sobre sus talones y le dio la espalda, no sin antes guiñándole un ojo discreto que solo puedo ver la castaña.
º/JH/º
- ¿Estas segura que te vas a quedar un rato más? – le preguntaba Kevin a la castaña, arqueando las cejas – Mira que ya van a ser mas de las doce, y pues…
- Sí, estoy segura – le ratifico la mujer, sonriéndole.
Hacia escasos le había informado a Kevin que se quedaría una hora, por si alguna nueva novedad se presentaba.
A pesar de que el ojiazul se opuso ante aquello, al final tuvo que rendirse eh irse para su casa solo.
- Hasta luego señorita Granger – se despidió Catherine, pasando por su lado.
- Hasta luego, Catherine.
Y cuando el último reportero se hubo desaparecido, la mujer se sentó de nuevo en una silla y suspiro profundo.
- Ya puede ir a verlo, si quiere – le dijo una voz a sus espaldas, lo que ocasionó su sobresalto.
La ojimarron asintió sin mucha convicción, y siguiendo al Sanador cruzó la puerta blanca.
º/JH/º
Una tenue luz iluminaba un largo pasillo con piso perfectamente blanco. Diversas puertas se veían con cada paso que se daba, y un suave golpeteó de sus tacones resonaba en las baldosas.
- Aquí es – dijo Nostradamus, parando frente a una puerta de color café y bordeada de finas líneas color turquesa – Trata de no hacer mucho ruido – fue lo último que le dijo, antes de que entrar por la puerta de enseguida.
La castaña respiro profundo, y colocando una mano en el picaporte, abrió la puerta.
ºººººººººººº
Miami Beach.
Hora local: 6:30 AM.
La galería había salido a pedir de boca. Los medios mas importantes de USA habían ido a presenciar el evento, y las mejores pinturas de Parvati Patil habían salido en las mejores prensas del país.
- ¿Si ves? Te lo dije – le decía Michael, con una sonrisa de oreja a oreja – Que la galería de arte iba a ser estupenda.
La mujer con rasgos hindúes sonrió ampliamente – Tenías razón, amor – asintió, dándole un beso en los labios – No debí colocarme tan paranoica esta mañana.
- Es normal – comentó su esposo, abrazándola – Es decir, era tu primera exposición de arte y a pesar de que ya habías mostrado tu talento antes, pues en frente de los medios y la gente…pues…a cualquiera le dan nervios.
La muchacha asintió, y se dirigió hacia una pequeña mesita que había al fondo del recinto.
Vertió un contenido amplio de Coca-Cola dentro de un vaso de cristal, y tomó un largo sorbo. Luego dejó el vaso (a medio beber) en sima de la mesa, y suspiro profundo, al tiempo que sentía unas varoniles manos sobre sus caderas.
- ¿Quieres jugar? – le preguntó Michael, susurrándole al oído en tono sensual.
La mujer asintió, y retrocediendo unos pasos, dejo que los fornidos brazos del joven le rozaran el vientre.
Los labios del pelinegro se deslizaron por el cuello de la mujer hindú, provocando que soltara un pequeño gemido. Poco a poco, sus instintos "animales" se fueron apoderando de el, y haciendo caso omiso de que estaban en plena galería de arte, comenzó a bajar el cierre de la blusa a su amada esposa.
En escasos segundos la chica quedo completamente desnuda, y el joven solo se había quedado con la corbata en el cuello.
Se miraron fijamente, y acercando lentamente sus rostros se fundieron en un candente y pasional beso.
ºººººººººº
Le agarró fuertemente la mano, mientras lo miraba fijamente – Por favor, despierta – le decía en un susurro, tratando de reprimir un sollozo.
Ya llevaba media hora sentada en la orilla de la cama de James, y había tratado en lo posible de que sus lágrimas no surcaran su rostro por tercera vez.
Verlo en ese estado: conectado a maquinas muggles (hechizadas con magia) para que pudiera respirar mejor (a pesar de que su sistema respiratorio estaba bien) era triste.
El electrocardiograma sonaba con un débil "Ti-Ti-Ti" a medida que pasaban los segundos.
Hermione inhalo un hondo suspiro, al tiempo que le apretaba más fuerte aquella calida mano al ojiverde.
- No quiero perderte – dijo inconcientemente, para después secarse unas cuantas lágrimas que salieron de sus ojos.
Un hombre con cara de mounstro le sonreía maquiavélicamente por un espejo, y alguien (el cual no podía ver) sostenía una piedra al parecer de color rojo. Después todo se volvía negro y se sumergía en la confusión
Cuando la tercera semana de octubre dio su arribo en el continente europeo, las lluvias se intensificaron y poco a poco se comenzó a notar que el frío invierno llegaba pronto con sus vendavales.
Hermione se había quedado en el hospital hasta el otro día, donde tuvo que pedir permiso en su trabajo para poder faltar.
No había podido conciliar el sueño, ya que a cada segundo se levantaba para ver si James se encontraba bien, y lo volvía hacer 5 segundos después.
La puerta se comenzó abrir lentamente, y por ella apareció Nostradamus, con una sonrisa de oreja a oreja.
- Buenos días – la saludo, provocando que diera un pequeño respingo – Disculpe, no era mi intensión asustarla.
Hermione le sonrió con franqueza – No se preocupe, igual últimamente ando dando respingos en todas partes.
El sanador sonrió, para luego fijar su mirada en James - ¿Y bien? – preguntó curioso, mientras se acercaba a la cama.
La castaña dudo si responder o no, finalmente opto por la primera opción – Pues…en toda la noche no hubo cambios ni nada por el estilo.
Nostradamus chasqueo la lengua, y le agarró el mentón con mesura, para después mover negativamente la cabeza.
- ¿Cómo lo ve? – le preguntó la ojimarron, un tanto nerviosa. El sanador se paso la lengua por sus resecos labios, y con voz gruesa contestó:
- No esta nada bien, y el problema es que esta peor de lo que estaba ayer.
Aquellas palabras fueron lo que provoco el pánico en Hermione. ¿Estaba más grave que ayer? Pero como era posible, si ella había estado todo el tiempo con el ¿Qué había pasado?
En ese momento no puedo reprimir el llanto que estaba gozoso por salir, y frente al anciano sanador, soltó las lágrimas.
El hombre la miro con ternura, para después irla abrazar – No se preocupe – le comenzó a decir, con voz paternal – El joven Patterson se va a recuperar, el es fuerte…ya vera.
Un niño de unos once años se sentaba sobre una butaca de madera, al tiempo que una señora de edad le colocaba un extraño sombrero en la cabeza.
"En Slytherin, no" pensaba aquel infante, mientras el extraño sombrero abría una rendija que al parecer era la comisura de su boca.
James estaba aturdido ¿Qué quería decir aquel niño con "En Slytherin, no"? además ¿Qué significa Slytherin¿Se estaba volviendo loco¿Qué era lo que le estaba sucediendo¿Por qué tenía todo esos sueños tan extraños? Y además ¿Por qué sentía que todo eso ya lo había vivido?
- ¡Gryffindor! – gritó aquel sombrero, y una barahúnda se formo en todo el comedor.
¿Gryffindor¿Slytherin¿Un sombrero que habla por si solo¿Qué era todo eso?
El mismo infante se paro del asiento, y con parsimonia se fue acercando hacia una larga mesa, donde varios estudiantes le sonreían con alegría.
- Tranquilízate – se decía el moreno para si, mientras miraba aquella escena. Aun no podía distinguir al niño, y una jovencita de tan bien unos once años o doce, la veía borrosa.
- Tranquilízate – se volvió a repetir, para después quedar en completa oscuridad…aquella oscuridad que siempre aparecía cada vez que volvía a ser James Patterson.
Hermione asintió con lentitud, y se limpio las lágrimas con la manga del buzo que llevaba puesto.
- Le sugiero que valla a descansar – le aconsejó el viejo sanador, sonriéndole – Estuvo toda la noche aquí, y al parecer no durmió bien. Es mejor que se valla a su casa, se de un buen duchazo y se acueste a dormir, más tarde si quiere puede venir a visitarlo.
La chica lo pensó un momento, y al final accedió, igual hoy era martes festivo y no tenía que ir a trabajar. Sonriendo salió del cuarto, no sin antes decirle a Nostradamus – Cualquier novedad me avisa – y salio por la puerta.
El sanador se quedo ensimismado viendo la puerta donde hacia unos segundos había salido la castaña, y en un susurro inaudible, dijo – Creo que muy pronto, todo va a volver como hace 5 años.
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Bradford, sector de "Chonters Hutland"
Hora local: 8:30 AM
Ginny entró a la casa dando un portazo a la puerta, estaba harta y apunto de matar al primer que se le atravesara.
- ¡Me largo de aquí ahora mismo! – exclamó de grito en cuello, subiendo por las escaleras ruidosamente.
Su novio (el cual estaba en la cocina preparando el desayuno) dio un salto y se asomo por la puerta desconcertado.
- ¿Qué pasa cariño? – le preguntaba, subiendo por las escaleras detrás de ella.
La pelirroja no respondió al instante, primero entro al cuarto (abriendo la puerta con un fuerte Aloahmora) y se dirigió hacia el closet que tenía frente a su cama.
- ¡Que ya estoy harta, Neville! – le respondió, sacando con fuerza algunas prendas del armario y metiéndolas en una maleta – Que ya me quiero largar de este asqueroso pueblo muggle, no soporto estar aquí ni un minuto más.
- ¿Pero…pero que fue lo que paso?
Ginny bufó exasperada, y se dejo caer sobre el colchón de la cama – Cuando salí a trotar al parque, me encontré a la señora Lane, la cual me miro de arriba a bajo y me dijo¿Dónde esta su escoba? Yo pensaba que la gente como usted no caminaba si no que volaba o flotaba – dijo, emitiendo una chillona y mandona voz - ¡Y ESO FUE LA GOTA QUE DERRAMO EL VASO!
Neville se quedo callado, absorto en sus pensamientos. Su novia estaba harta de aquel pueblo, quería irse de hay lo más rápido que pudiera, pero el no quería irse de hay, además, si se iban tendría que ser a Londres, y eso era lo que menos quería.
- Amor – comenzó a decir con dulzura – Mira, si tal vez….
- ¡NO me vas a convencer esta vez, Neville! – le espetó la pelirroja, incorporándose en la cama – Ya tome una decisión, y hoy mismo me largo de aquí.
- ¿No hay otra solución? – quiso saber el carirredondo, mordiéndose el labio inferior. La mujer negó con la cabeza.
- Lo siento, Neville, pero regresaré a Londres.
- ¿Y si vas donde tus padres? – le sugirió Logbottom, al tiempo que le brillaba los ojos.
Ginny negó rotundamente – No – dije en un hilo de vos, acomodando mejor sus ropas en la maleta – Cuando me fui de la madriguera contigo, jure jamás volver a esa casa, ya que mi madre no aceptada nada de lo que yo quería para mi vida. No quiso que yo fuera doctora de muggles si no de magos, y no acepto nuestra relación…además, no quería que su única hija se fuera de su lado, por lo cual me harte y me fui a vivir contigo…y le grite en su cara que NUNCA iba a volver a aquella casa del demonio.
El hombre se quedo de piedra – Le… ¿Le dijiste eso a…a tu madre? – preguntó sin podérsela creer. La pelirroja asintió con lentitud.
El ojinegro agacho la cabeza, y la miro con sosiego – Te alejaste de tu familia por mi culpa – dijo en un hilo de voz, al tiempo que unas cuantas lagrimas le rodaban por aquellas mejillas redondas – Te alejaste de la mujer que te cuido día y noche por…por estar conmigo.
Ginny dejo de empacar la ropa, para mirar a su novio – No…no fue tu culpa, Neville – le aseguro, sentándose a su lado – Fue mi decisión. Cuando me dijiste que querías vivir conmigo, eso también lo había pensando, y….bueno, cuando me lo dijiste no pensé mucho. Quería alejarme de la madriguera, quería formar una vida nueva tal cual lo habían hecho mis hermanos, y por solo ser la única niña de la familia, no iba a permitir que todos los planes que tenía contigo se fueran al desagüe.
El joven la miro con los ojos encharcados, y la abrazo fuertemente - ¿Entonces no es mi culpa? – preguntó con inocencia.
- No – le confirmó su novia, para después agarrarle el rostro y mirarlo fijamente – Mira amor, yo te amo mucho, tú fuiste el único que me dio cariño sincero de verdad. Ni Dean, ni Anthony, ni el mismo Harry puedo hacer eso.
Cuando me ennovie con Harry en 5 curso y el estaba en sexto, era la mujer más feliz sobre la faz de la tierra porque por fin estaba con el hombre que tanto había soñado. Sus besos y sus carisias me inquietaban como nunca, creía que eso iba a durar para siempre, pero luego tuvimos que terminar por culpa de Voldemort, y hay me di cuenta que no quería compartir mi corazón con alguien que podría morir tarde o temprano, y que estaría lejos de mi, además….Harry se merece alguien mejor que yo, no una niña berrinchuda y caprichosa como lo era la Ginny Weasley de hace 5 años – Neville estaba callado, escuchando atentamente a su novia – Y entonces llegaste tú cuando yo apenas estaba en sexto, aun no podía entender que el amor de mi vida se había alejado de mi, y estaba muy triste. Pero fueron tus palabras las que me sacaron de aquel mar de lágrimas, y las que me hicieron ver en ti la gran persona que nunca vi…
Flash Back
Ya había pasado un año desde que Ginny Weasley había terminado con Harry Potter. La joven estaba muy mal, ya no comía ni podía dormir bien. Todas las noches se despertaba en su dormitorio, y miraba con ensimismamiento el dosel de su cama. Recordaba los momentos tan felices que había pasado con Harry, los días de fulgurante sol en que se besaban con pasión y amor, los días en que ella le decía que lo amaba, y el le correspondía con una sonrisa o un corto beso.
Ella creía que eso iba a durar para siempre, que iban a salir de Hogwarts y se iban casar o algo por el estilo, es más, hasta estaba soñando con lo bonito que quedaba su nombre como la señora Potter.
Suspiro con vaguedad, y miro a su alrededor: No se había dado cuenta que se había salido de su camino, y ahora estaba en quien sabe donde.
Tanto tiempo estudiando en la escuela Hogwarts de magia y hechicería, y no había aprendido a reconocer cada uno de los pasillos y pasadizos que este guardaba.
Miro su reloj de bolsillo con ensimismamiento, faltaba media hora para que empezara la absorta clase de Pociones. Suspiro de nuevo, y comenzó a caminar con lentitud por aquel desolado pasillo.
- Harry – dijo a lo bajo, suspirando de nuevo – Como quisiera tenerte de nuevo entre mis brazos, como quisiera fundirme con tu aroma seductor, como quisiera besar aquellos provocativos labios, como quisiera volver a estar contigo.
Varias lágrimas recorrieron su rostro, y se las limpió rápidamente con la manga de su túnica. Había jurado no volver a llorar por el, y aquel día había roto su promesa….pero es que ¿Cómo quería no llorar por el y no ponerse triste, si todo lo que una vez había soñado se había ido al traste?
- MALDITO VOLDEMORT – gritó sin poderse contener, su voz resonó como eco por el desierto pasillo – MALDITO, SI NO FUERA POR TI, EN ESTOS MOMENTOS ESTARÍA CON EL, EN ESTOS MOMENTOS ESTARÍA BESANDOME CON EL….TE DETESTO, QUSIERA QUE MURIERAS AHORA MISMO…QUE TE PUDRIERAS EN EL INFIERNO….- Se dejo caer sobre el frío suelo, mientras sus pobres rodillas recibían el impacto.
Había reprimido por mucho tiempo aquellas lágrimas, y hoy era el día en que las iba a derramar todas, hasta la última, hasta que no pudiera llorar más. Hoy sería el día en que derramaría toda su furia contra Voldemort, toda su frustración y toda su amargura por no estar en esos momentos con su gran amor.
Aquel líquido salino comenzó a salir por sus ojos, como si tuviera una fuga, pero no le importaba. Estaba triste, con rabia, desolada, con frustración, en si, muchos sentimientos acumulados en su pequeño corazón.
Sigilosos pasos se comenzaron a escuchar por los desolados pasillos en los que se encontraba Ginny, llorando desconsoladamente. Estaba tan absorta que no se dio cuenta cuando alguien se lo puso enfrente.
- ¿Estas bien? – Le preguntó la voz de un joven, arrodillándose a su lado - ¿Por qué lloras, Ginny? – la joven levantó el rostro, y con la vista nublada, reconoció a Neville Logbottom, aquel chico torpe de la casa Gryffindor.
- ¡Neville! – exclamó asustada, y se limpió rápidamente las lagrimas –Eh….nada, solo…bueno…me entro una basurita, nada más.
El chico arqueó las cejas- Puedes debió haber sido bastante grande – opinó, mirándola inquisidoramente – Porque parece que tus ojos tuvieran una fuga.
La muchacha negó con la cabeza, sonriéndole jovialmente – No…estoy bien, enserio Neville.
- ¿Es por Harry? – quiso saber el muchacho, sin más rodeos. La pelirroja agacho su mirada, y se quedo mirando el frío suelo de piedra.
- Eh…- balbuceó, para después tragar saliva – Pues…más o menos.
- ¿Lo sigues extrañando? – la chica asintió con lentitud, y se mordió el labio inferior.
Neville la abrazó con fuerza, al tiempo que le decía al oído – Debes continuar con tu vida, Ginny, no puedes dejar que algo tan pequeño como esto te impida proseguir y seguir buscando aquella meta que tanto añoras. No puedes permitir que algo tan absurdo derrote todos tus sueños, y te deje viviendo en un mundo en el que solo la soledad y la tristeza mandan.
Tienes que entender que en esta vida hay Alti-Bajos, y como a veces serás muy feliz, también serás muy triste. Habrán días en que el sol resplandezca en el firmamento, otros, en que solamente verás una nube negra sobre tu cabeza…pero no te puedes dejar vencer por eso, porque para eso existen los amigos, y para eso existen las segundas oportunidades.
No te des el lujo de embarcarte en un barco que no vale la pena subir, mejor quédate en la playa, probando los ricos cocos de las palmeras, y dibujando trocitos de esperanza en la blanca arena…
Fin del Flash Back
Neville sonrió – Te amo – le dijo en un susurro, y luego le dio un profundo beso.
No supieron cuanto tiempo duro, pero al cabo de unos segundos se tuvieron que separar por falta de aire – Esta bien – dijo por fin, sonriendo de nuevo – Si te quieres ir de aquí, nos iremos, pero aguanta unos días más, hasta que pueda encontrar una casa en la capital¿Te parece? – Ginny chasqueó la lengua – Esta bien – dijo por fin, y le dio otro beso – Pero solo lo hago porque tú me lo pides.
ºººººº
Tochhaunw, a las afueras de París, Francia.
Hora local: 9:15am
Llegas a tu casa con aplomo, cierras la puerta y miras el recinto con sosiego. Sabes que ella no esta hay, sabes que se fue hace más de un mes, pero sientes como si en cualquier momento se fuera aparecer y te diera un calido beso en tus fríos labios.
Quieres que ella aparezca, pero a la vez deseas que no. Entiendes que con la que hiciste el amor el último día de su estancia en Francia, no es la que verdaderamente deseas, pero necesitabas un calor de mujer que te quitara aquel frío reconcentrado en tu cuerpo.
Subes por las escaleras con lentitud, dejas que tus pies te conduzcan hacia donde ellos saben que tú siempre vas. Últimamente ya no usas el cerebro para manejar tus pies, sino que ellos saben (como si pensaran) cuales son tus sitios preferidos.
Colocas tu gruesa y blanca mano sobre el picaporte de una fina puerta, y la abres con sosiego. Entras a la habitación, y miras con sigilo todo lo que esta contiene.
Ya habías perdido el conteo de cuantas veces la haz visitado, después de que contaste 500 el último día de la semana pasada.
Respiras profundo, tratando de inhalar el dulce aroma que esta desprendía cada vez que se encontraba dormida en aquel cuarto. Te acercas a la cama, y comienzas a tocar las
Sabanas que la cubren con tu gruesa mano, quisieras que con eso ella apareciera sobre el colchón, desnuda y apunto de permitirte que la hagas tuya de nuevo.
Te sientas en la cama para luego desplomarte con torpeza, al tiempo que te tapas el rostro con tus manos. Comienzas a respirar lentamente, deseando tenerla sobre ti, sin ropa, y tú acariciándole aquella suave espalda; aunque la verdad, no quieres a Samantha, si no que quieres a Hermione.
La quieres hacer tuya, quieres escuchar los gemidos de placer de aquella ojimarron mientras tú le das lo que ella pida.
Deseas que grite tu nombre, al tiempo que tu la acaricias con delicadeza en su vientre.
Tu instinto animal esta loco por probar aquel cuerpo, por tocar aquellos senos, por besar aquella boca, por hacerla tuya hasta el final. La quieres a ella, solo a ella y a nadie más.
ºººººº
Polonia-Ciudad de Varsovia.
Ya había pasado varios días desde que Luna había salido furiosa de la casa Weasley, con su hija Dulce en manos.
A pesar de que habían hecho las pases, Luna seguía comportándose un tanto alejada del pelirrojo, y eso a el le irritaba.
No soportaba que cada vez que salía de trabajar, Luna no lo recibiera con un beso y un juego de mandarina como siempre lo hacía, si no con un simple – Hola – y listo, eso era todo.
Además, que cada vez que se sentaban a la mesa, la rubia comenzara a insinuar cosas sobre Londres o Hermione, algo así como:
- En Londres deben ya de ser las 4 de la tarde o, Hermione seguramente supiera realizar aquel encantamiento.
Estaba harto, y cansado de aquellas insinuaciones ridículas.
Sabía que Luna quería ir a Londres para visitar a su padre que hacia tiempo no veía….pero…no soportaría el hecho de que en algún momento viera a Hermione caminando por la calle, como si nada hubiera pasado.
Respiro profundo, y se acerco a la nevera, saco de hay una jarra grande de juego de mora y la vertió en un vaso de cristal.
Se dirigió hacia la sala, y se desplomó en el sofá, al tiempo que miraba con sosiego el cielo raso.
Tomo un sorbo amplio de juego, y después escucho que un fuerte golpeteo resonaba en la ventana. Arqueo las cejas, y se levantó del sofá, dirigiéndose hacia el lugar de origen del ruido: La ventana.
Dejo el vaso sobre la mesita de centro, y corrió el vidrio, para ver a una lechuza grisácea que llevaba el profeta.
- El profeta matutino – dijo Ron por lo bajo, y entregándole unas cuantas monedas, quito el periódico de su pata, y volvió a cerrar la ventana.
Agarró de nuevo el vaso de cristal, al tiempo que abría con parsimonia el periódico.
En la primera plana resonaba un gran titulo que decía:
TRAGICO ACCIDENTE EN ROLLY WON SPLEEN.
- ¿El estadio de quidditch? – Preguntó el pecoso, quedándose parado en medio de la sala - ¿Qué habrá pasado? – como nunca se podía aguantar su inquita curiosidad, abrió la página que le indicaba el índice, y comenzó a leer:
DESMAYO EN ROLLY WON SPLEEN:
"El sábado pasado, cuando se comenzaba los octavos de finales, los Chudley Cannons se enfrentaron con los Arrows, los cuales jugaban de visitantes en el estadio Rolly Won Spleen.
Todo iba (se podría decir) muy bien para ambos equipos, aunque los Arrows llevaban la delantera por 10 puntos, y solo restaba media hora de juego.
Toda la muchedumbre estaba siguiéndole los pasos a James Patterson (el buscador de los Cannons) y estaba apunto de agarrar la Snitch, cuando de un momento a otro el joven se desmayo.
Lo llevaron a San Mungo de urgencias, y hay los sanadores le pronosticaron que había sufrido una "Desconexión cerebral" donde todos sus sentidos principales se habían desordenado, y había provocado la perdida de conocimiento.
Según lo que dijeron los sanadores, es que el joven Patterson debe despertar el día de hoy, porque si no se quedaría en estado de coma. Su situación es muy crítica, y los Cannons están sufriendo por su salud, porque si algo le pasa, el equipo tendría que buscar a un nuevo buscador en solo 2 semanas, para que cuando volvieran de las vacaciones, tuvieran el equipo completo.
Solo deseamos que Patterson se recupere pronto, y siga volando en su escoba como siempre lo ah hecho"
- Pobre – dijo Ron por lo bajo, cuando termino de leer la noticia – Ojala se recupere pronto, porque creo que gracias a el es que los Cannons están en la sima – siguió volteando las hojas, cuando se detuvo en la mitad del periódico.
Se quedo de piedra al ver la foto magica que se movía frente a sus ojos:
Un joven moreno de unos 22 años, ojos verdes, cabello castaño y cuerpo excepcional, le sonreía jovialmente, al tiempo que le boleaba la mano.
Bajo aquella gran foto, un nombre (escrito en letras doradas) resonaba:
"James Kolmyn Patterson, buscador de los Chudley Cannons"
Al leer el nombre, abrió los ojos como platos, y se acerco más el periódico a sus ojos, provocando que el vaso del jugo que llevaba en la mano, se estrellara contra el suelo y se hiciera añicos.
- ¿Pero que demonios…? – Preguntaba Luna, bajando a todo correr por las escaleras - ¿Qué paso aquí, Ron? – la rubia miro el desastre que se había formado en su impecable sala: manchas de jugo de mora habían caído por todas partes, en los muebles, las mesas, los portarretratos, las paredes, en fin, sin contar los trocitos de vidrio roto esparcidos por el suelo.
El pelirrojo no le respondió al instante, estaba como en estado de shock mirando el Profeta con los ojos desorbitados.
- ¡Ron! – lo llamó su esposa con los brazos cruzados – Ron…Ron¡Ronald Billius Weasley! – exclamó la rubia, con la cara roja como un tomate.
El pecoso salió torpemente de su letardo, y miro confundido a su mujer - ¿Qué sucede? – Le preguntó inocente - ¿Ahora me llamas por mi nombre completo?
Luna levantó una ceja – Eso mismo te pregunto yo – le contestó, con los brazos cruzados y la cara roja - ¿Qué demonios paso aquí?
Ron miro la sala y abrió la boca con sorpresa, al parecer apenas se había dado cuenta el desastre que había formado su pequeño vaso con jugo de mora.
- Eh…yo…este…hay una buena explicación, Luna – le aseguro su esposo, mordiéndose el labio inferior.
- Pues eso espero, por tu bien.
El hombre trago saliva, estaba muy consternado, no sabía por donde empezar.
- Pues…este – si no le explicaba bien, Luna era capaz de echarle la primera maldición que le viniera a la cabeza, porque para ella su gran tesoro en esa casa era la sala, la cual tenía que estar impecable y como una cajita de cristal.
- ¿Y bien? – le preguntó Luna en tono amenazante, el cual cohibió un poco al pelirrojo – Estoy esperando una buena explicación, Billius.
Ron hizo una mueca al escuchar su segundo nombre, y maldijo a su madre por lo bajo.
- Pues…- balbuceó – Este…es que….mira – y le mostró el periódico.
- Si, un periódico¿Y que? – saltó Luna, desconcertada.
- Mira la foto – le dijo su esposo, señalando en la mitad de la página.
La rubia arqueo las cejas - ¿Qué quieres que mire? – le preguntó sin entender.
Ron dio un bufido de exasperación, y le arrebato el periódico. Lo doblo por la mitad y le coloco la foto sobre sus narices - ¡Mira! – le dijo, señalándosela con el dedo índice - ¿Te parece familiar?
Luna la observo por varios segundos, para después soltar un gritito de sorpresa – ¡Por las barbas de Merlín, pero si…si se parece a Harry! – el chico asintió.
- Y doy todos los galeones del mundo por apostar que el es Harry – la mujer arqueó las cejas, y miro desorbitada a su marido.
- ¿Piensas que el es Harry? – le preguntó sin entender, Ron asintió – Pero…Ron…Harry ya…
- ¡Si ya se, el murió hace 5 años! – Exclamó el pecoso – Pero… ¿Qué tal que en verdad no haya muerto? – la rubia hizo un gesto extraño con la boca, esa idea sonaba muy descabellada hasta para alguien que cree en los snorkacks de cuernos arrugados.
- Amor…esa idea suena muy…bueno….no tiene sentido hasta para mi – el hombre soltó un bufido, y se paso sus manos por la cara – Además, mira que ese chico se llama James Patterson, y tiene el cabello castaño, y no posee esa cicatriz en forma de rayo que tenía Harry.
- Si, pero si tiene los ojos verdes, la misma sonrisa de Harry, y el mismo color de piel – le testarudo el pelirrojo, abriendo los ojos – Además ¿No te parece extraño que su nombre sea James¡Luna…recuerda que el segundo nombre de Harry era James¿Coincidencia? No lo creo.
La muchacha se quedo callada, y respiro exasperada – Esta bien…hagamos de cuenta que ese tal Patterson sea Harry….pero entonces… ¿Qué ganamos con eso?
Ron se quedo pensando, y luego de unos minutos exclamo:
- ¡Luna, iremos a Londres!
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LUMOS!!
+Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas+
Holis a todos:
Ps sorry x la demora, es k taba concentrada escribiendo el chap 28 d esta historia para potterfics, jajaja jiuuu lo d la huelga sirvio haya...vamos a ver si acá funciona ...
dejen 7 rew como minimo o se kedaran con la incertidumbre d sabe rk suce en lo prox chaps, k tan RE BUENO...y ablo en serio...mmm los dejo a su pensamiento...si no kierne ir a san mungo x lokera entonces solo dejen un rew jajja
RESPUESTAS A LOS REWS!!!
AtRaM Potter: Hey ps grx x el rew, y claro k la seguire continuando, si dios kiere byeeeeeee
shinji kun112 Holis, ps a ver...huuu yo creo mucho en el destino, no se tu...y la suerte, no em ghsta xk aveces es mala...grrrrr odio eso...jaja así k ps como se van encontrando los personajes t lo dejo a tu libe albeldrio...
gracias x el rew y chauzzzzzzzzzzzz!!!!!!!!!11
Tatis: Holis lokis: Ok ps a ver 1 grx por el rew y segundo...siii pobre d mi james/harry, ta sufriendo...a mi como k me gusta hacer sufrir a harry y a hermy no? jaja mala mala...y lo d los amigos grrrrr no me los recuerde, k la únik k me cae bn es Luna...jijij y ps como tu diiste, si hermy le hubiera contado a harry, xd...no habría historia...besoso byeeeeeee
hhrldg.Black: Holis, ps primero que nada muchas gracias x tu rew y segundo...si esos flash me memoria a mi tbmn me encnata, jaja particularmente cuando recuerda a la castaña xd...
Ok pues sin más ya me voy, dejen bastantikus rews..,..oyeron???????? x su bien!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! jaja okas byeeee
BESO A TODOS SE CUIDAN!!!!!!
+Travesua realizada+
