Musa/Música: La Paga ~Juanes


9- Irritable

En general, Lily es una dulce princesa. Amable, imaginativa, colaboradora, romántica… pero Scorpius sabe de cinco días específicos del mes cuando ella no es una princesa. En esos días se comporta tal como una joven guerrera de la Edad Media. Grosera, explosiva, irritable… calificativos sencillos, pero sin nada de sencillos en su persona. Son largos días en los que él pasa de príncipe a sumiso esclavo.

Estar atento a ella, leer su mente y adelantarse a sus necesidades. Siguiendo estos puntos, puede sobrevivir. Sin embargo, no es tan simple. Para estos días cuando ella está… irritable, su vida en sí misma cambia. Nada de besos sorpresa, cero dulces, abstención total de caricias prohibidas y otras cosas que, en general, hacen de su vida cotidiana un paraíso. Pero debe privarse de todo aquello por el bien de su propia salud física, mental y espiritual. Si normalmente Lily no dudaría en darle un buen golpe, no es de extrañar que por –dícese– atrevido en estos particulares días sea capaz de acabarlo ¿verdad?

—¡Merlín! No sé por qué me tocó tener un hermano tan… tan… –gruñó—. ¡Por Morgana, por qué!

Scorpius no contestó, se limitó a estirarse para que Lily se acostara sobre sus piernas.

—¡Merlín! ¿Te lo puedes creer? –preguntó retóricamente—. Decirme que soy una irritable… ¡Pues no! ¡No lo soy! –aseguró arrugando un hoja de revista por el centro—. Claro que no… ¿verdad?

—No. De ninguna manera –mintió tranquilo con la fuerza de la práctica.

Previó que Lily apretaba con bastante fuerza la hoja de revista imginándose, en realidad, el largo cuello de James.

—Lo sé… y se lo dejé muy claro a James por carta –sonrió maquiavélicamente—. Lo golpearé cuando lo vea en vacaciones. Eso le enseñará que no soy irritable.

Sin poderlo evitar, Scorpius sonrió genuinamente. Su pequeña Lily podía ser…

—¿Te ríes? ¿Te ríes de mí? –preguntó ella, levantándose abruptamente, ocasionando un golpe en su quijada—. ¡Oh, por Merlín! Scorpius… Oh, Scorp… Perdón, perdón, perdón… ¿estás bien? ¿te duele?

No dolía, pero lo único bueno del último día de los cinco es que Lily regresaba a ser la Lily de siempre.

—Algo… –habló suavemente—. Quizá un beso lo arregle…

—¡Scorpius! –reprendió escandalizada, aunque acercándose para besarlo—. Puedes ser tan lindo…

¡Bingo! Le ganó a Marzo. Ahora sólo esperaba que los días de Abril tardasen un poco más en llegar.


Sencillo. Espero traerles otro el lunes o martes. Gracias por leer, por los comentarios y su paciencia. ¡Gracias!

Nos leemos en mi Twitter: (arroba)lR_Multicolor