Aun así- esta vez sigo mirando a Edward- y aunque no tengo ninguna duda de lo que quiero y que me encantaría pasar la eternidad a tu lado, no puedo obligarte a quererme – creo que va a replicar pero esta vez no le dejo- no! te he oído miles de veces que me amas, y me gustaría creerlo, me gustaría creerlo más que nada en el mundo, pero no puedo… si fuera verdad apostarías por nosotros, no me condenarías a una vida humana, una vida que solo tiene un final. Es por ello he entendido que debo dejarte ir. Me duele, y no se cuanto pueda tardar en recuperarme, o si lo haré, pero no puedo amarte más, y has dejado claro que no es suficiente…no puedo pasar el resto de mi vida temiendo el día que decidas irte y dejarme atrás. Siempre habrá un accidente a la vista, un peligro acechando… te suplicaría que te quedaras a mi lado… pero qué sentido tiene que te quedes solo por lastima…

¿Es que no lo ves?- veo tanto dolor en sus ojos, como imagino que reflejan los míos- te quiero más que nada en el mundo, y es por eso que no puedo condenarte a esta vida, pídeme lo que sea y será tuyo, pero no esto, por favor… tienes el mejor de los regalos, eres humana y puedes vivir todo lo que nosotros no podemos, cuanto tiempo crees que tardarías en desear no haber sido cambiada, cuanto tardarías en odiarme por no poder tener hijos…

Antes de que siga es Rose quien toma la palabra, pero lo más sorprendente es el tono que usa, dudo que nunca haya sido más suave conmigo: Bella, siento muchísimo verte sufrir, sé que no tienes motivos para creerme, pero es verdad. Ojala pudiera ahorrarte todo el sufrimiento, ojala todo pudiera ser de otra forma… pero lo que mi hermano está haciendo es lo mejor – trato de mantener la expresión neutra…- no pasa un solo día en el que no imagine como sería tener hijos, verlos crecer, y envejecer al lado de mi marido… pero eso nunca nos pasara – mientras hablaba ha unido sus manos con Emmet, y por primera vez veo un atisbo de amor en ellos similar al que he visto en Jazz y Alice otras veces – a menudo pienso que fui muy egoísta al condenar a Emmet a esta vida aunque sea lo mejor que hay en ella para mí, por eso entiendo a Edward, y también te envidio… aunque duela… disfruta de la vida que tienes Bella

Mientras Emmet la acuna en sus brazos y la reconforta tengo que hacer verdaderos esfuerzos para controlar la rabia que surge en mi interior, porque lo triste del caso, es que sé que los dos están convencidos de lo que dicen, y que me quieren, y lo hacen por mi bien.

Jasper se gira rápidamente hacia mí, sospecho que la rabia que amenaza con consumirme nos ha pillado a los dos por sorpresa.

Alice ha debido de ver algo porque rápidamente está al lado de Jazz con una mano sobre las mías tratando de calmarme mientras Edward está refunfuñando en su sitio: respira hondo Bella, puede que tengas razón, pero puedes hacer más daño que bien…

Sigo su consejo y tomo aire tratando de aclararme, a lo que Jazz también ayuda sospecho. Me vuelvo hacia Esme, quien imagino que está pasando muy mal rato, y por desgracia no voy a ser yo quien haga que mejore: cuando eras humana, y lamento muchísimo hacerte pensar en esto, ¿te gustaba ser madre?¿Era lo que deseabas?

Esme está pillada por sorpresa por la pregunta, pero no duda de su respuesta: más que nada en el mundo… no pasa un solo día sin que piense en mi hijo…. Doy gracias por todos mis hijos- y no hay duda de cuanto ama a sus hijos a los que está mirando…incluyéndome a mí, lo que me llena de ánimos

Me giro hacia Rose: cuando eras humana… con que soñabas?¿ Querías viajar?¿ Ver mundo? ¿Ser misionera?¿Estudiar?

Rose me mira como si me hubiera salido una cabeza, obviamente no ve hacia donde me dirijo, y estoy segura de que Alice está bloqueando cualquier visión, para no darle pistas a Edward. Al poco contesta con bastante melancolía: pensaba que Edward te habría contado sobre nosotros – no necesito volverme para saber que los dos estamos negando- …. Poco antes de morir, estaba prometida. Era lo que más feliz me hacía… soñaba con mi boda, mi marido, mis hijos… sobre todo con mis hijos… el mismo día que morí había estado en casa de mi mejor amiga jugando con su bebe… si tan solo pudiera volver atrás a ese momento…

Me siento miserable por hacerle revivir ese momento por lo que no dudo en ser totalmente sincera: Lo lamento mucho - me giro también hacia Esme- lo siento muchísimo por las dos… de verdad… pero tengo una pregunta más, ¿en qué momento de vuestra transformación o en los años posteriores cambiasteis de idea? Deseasteis otra cosa…

Las dos me miran fuera de juego, mientras niegan sin ser capaces de decir nada… tratando de decidir si simplemente he perdido el juicio, mientras que el resto parece que ya saben a dónde voy

Solo puedo añadir lo que ahora mismo me corroe tratando de filtrar el veneno que amenaza con rebasarme: Luego lo que me estáis pidiendo todos es que renuncie a mis sueños, a la familia que amo… por algo que no quiero. Ya he cuidado de Rene desde que tengo uso de razón y es suficiente. No me gustan los niños, no les veo la gracia, y no sé qué hacer con ellos… pero eso no os importa, porque debo seguir siendo humana, porque vosotros no podéis serlo…

Me limito a mirar al frente, aunque aún así noto como mis palabras les golpean. No puedo hacerles ningún daño físico, pero al menos esta vez, no cabe duda de que he llegado a sus duras molleras… triste consuelo, lo sé