Hechos Inesperados Cap. 9

Él la tomo por las caderas y la atrajo hacia así para poder profundizar el beso y ella paso sus brazos por detrás de su nuca, estuvieron hacia hasta que sus pulmones reclamaron oxigeno.

Solo se quedaron estáticos mirando el rostro del otro.

-Jajajaja- Un hombre reía enfrente de tal escena, que observaba a través de una pantalla en un cuarto donde la oscuridad era su mejor resguardo.

Otro hombre, saliendo de las sombras, se acercó por detrás.

-Vaya, tu plan funciono…- Dijo fingiendo asombro -Vaya suerte- dijo en un susurro pero lo suficientemente alto para que el otro lo escuchara, buscando molestarlo.

-¿A qué te refieres con "vaya suerte"? por supuesto que mi plan funcionaría, yo mismo pensé cada detalle.- Le gritaba molesto a su compañero que lo único que hacía era reírse por lo bajo lo cual lo molestó aun mas.

-Bueno, bueno, no te enojes ¿Cuál es el siguiente paso que darás?- A lo cual su compañero sonrió de oreja a oreja.

-El próximo paso será… ¡El rescate! – Gritó emocionado, a lo cual su compañero no pudo evitar golpearse la frente con la palma de su mano.

Ya en la isla ambos estaban desayunando, como de costumbre desayunaban pero esta vez estaban probando algo nuevo, Hinata había encontrado unas bayas pero no tenía idea si eran comestibles.

-Sasuke-kun ¿Sabes si se pueden c-comer?- Y se las extendió, se encontraban envueltas en una gran hoja de palmera, la cual él tomó.

Tomó una entre sus dedos y la apretó y un jugo escurrió por los dedos de Sasuke, y con su pulgar lentamente comenzó a pintar los labios de Hinata.

Hinata pegó un pequeño brinco por la sorpresa y al sentir el contacto sus mejillas se sonrojaron como de costumbre lentamente fue acostumbrándose a aquella hermosa sensación, cerró sus ojos y solo se dejo llevar.

Cuando los labios de Hinata ya estaban de un rojo carmesí, y no pudo evitar pensar "Unos labios tan… sabrosos" una sonrisa torcida surcó sus labios "Y son solo para mi"

Hinata dejó de sentir tan agradable sensación y aunque sintiera vergüenza hizo una pequeña especie de gruñido en señal que continuara pero lo que sintió después no eran sus dedos sino sus labios.

Aunque pudiera relajarse a su lado, Hinata seguía siendo Hinata, aquel beso sorpresa la elevó hasta los cielos, los labios del Uchiha eran una delicia para ella aunque no lo digiera pero más el dulce sabor de las bayas eran un manjar.

Al finalizar el beso él no pudo evitar reír.

-Bueno, si tus labios se hinchan son venenosas- No perdería la oportunidad de hacerle una broma.

-¿Ehh? S-sasuke-kun eres muy malo- He hizo un puchero.

Le encantaba estar junto a ella, era todo tan sencillo y alegre pero de pronto un sonido los saco de aquel sueño, a lo lejos un bote se acercaba.

Quedaron atónitos estaban por ser rescatados. Al principio querían ser rescatado pero conforme el tiempo fue pasando se olvidaron de ello, solo con tenerse el uno al otro se habían olvidado completamente de todo lo demás.

Tendrían que volver con sus familias, al trabajo y ¿qué les tendría preparado el futuro?

De pronto todo lo sucedido era opacado.

-S-sasuke-kun…- Susurró cabizbaja aferrándose de su brazo.

-No te preocupes, nada nos separara Hime. Es una promesa- Ambos temían por lo mismo, pero solo su amor era más fuerte que cualquier obstáculo.

Un bote, no muy grande llegó a la costa donde acalló, dos personas bajaron y se dirigieron hacia donde ellos estabas.

Ambos comenzaron a caminar lentamente hacia aquellos dos hombres, Hinata aún aferrándose a su brazo se ocultaba de tras de la espalda de él.

-Cuando Sasuke llegó enfrente de ellos se detuvo de golpe, no lo podía creer.

-¿No nos vas a presentar Hermanito?- Dijo Itachi y señalo a Hinata que se ocultaba detrás de la espalda de Sasuke. Por otro lado el otro hombre tampoco era un desconocido.

-¡¿Itachi y Tomohisa?!- Gritó Sasuke, era demasiado que su hermano y aquel chico que había conocido en el aeropuerto fueran quienes los rescataban. Itachi vestía un traje completamente negro a excepción de su corbata roja mientras que Tomohisa bestia un buzo y pantalón deportivos y un par de championes negros al igual que su cabello. Y era muy raro que nadie mas los acompañara.

La pobre de Hinata no entendía nada, pero ella conocía a Tomohisa.

¿Tomohisa-kun?- Era muy extraño para ella que su amigo estuviera ahí para rescatarla.

-¡Si Hinata-chan, soy yo!- Dijo este muy contento.

¿Qué significa esto?- El Uchiha cortó su conversación muy seriamente.

-No captas hermanito, hemos venido a salvarte- Era Itachi quien contestaba, tan calmado como siempre.

-SI Sasuke-san- Tomohisa era muy hiperactivo y divertido mientras que Itachi era calmado y perspicaz.

Sasuke tenía muchas dudas, pero se encontraba confundido, se sentía feliz que los rescataran, pero le disgustaba dejar esa isla por todo lo que había pasado junto a Hinata.

-Hyuga, a llegado el momento de irnos- Ella solo asintió de tras de la espalda a lo que Sasuke le había dicho.

-P-pero antes tengo q-que buscar a-algo- Su tartamudeo había vuelto porque ya no se encontraba sola con la persona que amaba sino que había dos más.

-Está bien, yo te acompaño- Su rostro de indiferencia volvía, ya no estaban solos, la única manera de que fueran sinceros era estando solos con el otro.

-Nosotros los esperaremos aquí- Itachi tan calmado como siempre y con su mirada y sonrisa ladinas solo le dedico un guiñada, lo cual solo molesto a Sasuke.

Ambos caminaban, en silencio, entonces un acto tan corriente como tomarse de las manos en un momento como aquel podía expresar tanto. Llegaron hasta la cabaña tomados de las manos y el Uchiha rompió el silencio.

-¿Qué viniste a buscar?- Dijo desde afuera de la cabaña.

Salió corriendo de la cabaña y dio un salto y quedó enfrenta a él.

-Esto Sasuke-kun- Y le enseño las cartas viejas que había encontrado la primera vez que estuvieron en la cabaña.

-¿Las has leído?- Le invadió un poco la curiosidad.

Ella solo asintió con una sonrisa, luego una expresión nostálgica adorno su rostro.

-Son muy hermosas, desde hace muchos años eran pocos los casos de amor verdadero, casi siempre los matrimonios eran arreglados y ninguno tenía la oportunidad de enamorarse y decidir con quién pasar el resto de su vida. Pero estas cartas… son todo lo contrario- A Sasuke le asombro como las palabras que salían de su boca tenían tantos sentimientos dentro.

-¿A si?- Dijo en tono suave- Pues lo nuestro es así y sin embargo es aquí y ahora, y quiero que dure para el resto de nuestras vidas.

-Hai- Asintió felizmente.

El cambio de Sasuke era asombroso, junto a ella era amble e incluso llegaba a ser tierno y juguetón, pero solo con ella, si hubiera un tercero actuaria indiferente y frió como antes y también pasaba con ella, su tartamudeo y timidez disminuían al estar a su lado.

-Es momento de volver ¿Vamos?- Le extendió su mano a aquella que era su princesa y ella la tomó y comenzaron a caminar sin romper el agarre.

Al llegar Itachi y Tomohisa se encontraba sobre el barco, Itachi disfrutaba de una limonada y Tomohisa comía un helado.

Habían pasado tanto tiempo a pescado y a bayas que se habían olvidado de todo los demás.

Los sus estómagos gruñeron, tenían hambre.

-Es momento de partir, ¡suban!- Gritó Tomohisa, en ese mismo instante de unos arbustos Puhi, quien no había dado señales de vida, apareció y salto a los brazos de Hinata.

-Puhi- Dijo Hinata muy feliz, desde aquella vez que no lo había visto, y entonces recordó y se sonrojo.

-¿Quieres venir con nosotros?- A lo cual Puhi solo asintió muy contento.

Ambos subieron, cuando estaban prontos el barco partió, luego se les ofreció almorzar y por supuesto que no se negaron.

Entonces al terminar de comer Sasuke recordó sus sospechas, nadie más que Itachi y Tomohisa habían ido a rescatarlos, como supieron donde estaban, porque Itachi y Tomohisa habían sido las dos últimas personas con las que había hablado antes del despegue.

¿Tomohisa era un simple chico? ¿Podría todo ser planeado?

Algo lo tomo por sorpresa, Hinata había tomado su mando y le dirigió una mirada, con su mirada le decía todo, ella tenía tantas sospechas como él.

Ambos asintieron y Hinata dio el primer paso.

-Etto… T-tomhisa-kun…-Jugaba con la punta de sus dedos -¿p-uedo tomar u-una ducha?

-Por supuesto Hinata-chan, entra por esa puerta, la tercera puerta a tu izquierda, además hemos traído ropa para ti y Para Sasuke-san están en el segundo camerino a la derecha.- Dijo muy alegre.

-Muchas g-gracias- A Sasuke por otro lado no le agradaba para nada que hablaran tan familiarmente.

-Espera Hyuga, yo te acompaño, también necesito darme un baño, Tomohisa ¿Hay un solo baño?- Casi mete la pata, tenían dos posibilidades, una todo había sido un accidente y de verdad los habían rescatados o dos todo había sido planeado, pero si resultaba ser la uno lo mejor sería que no se enterasen de su relación.

-Si Sasuke-san, la puerta siguiente a la de Hinata-chan- Tomohisa era muy gentil, no había maldad en su corazón y siempre se preocupaba por sus amigos, a causa de esto había hecho lo que hizo.

Una vez que Sasuke y Hinata entraron Itachi se acerco a Tomohisa.

-Esta sospechando- Dijo con temple pacifico.

-Qué más da si se enteran, ya hicimos lo que teníamos que hacer y ¡salió bien!, además si no le hubiéramos dado un empujoncito no hubieran encontrado la felicidad- Sonreía muy alegre mirando el océano.

-Tienes razón, pero Sasuke puede enojarse de primera, además nuestros métodos son algo extremos- Decía mientras se rascaba la cabeza.

-Si un poco- Tomohisa se reía- Pero al principio si fue un accidente, nosotros solo alargamos su estadía en la isla hasta que pasara esto-