Los meses pasaron y Shikamaru se mudó para su nueva habitación en la universidad, al comienzo hablaban todos los días, él le contaba sobre lo aburridas que eran las clases y lo cómodos que eran los asientos del auditorio para dormir, le hablaba sobre este profesor Azuma que era el único profesor con el que no le daba tanta flojera asistir, inclusive los fines de semana que este no lograba ir a casa, ella lo visitaba, salían juntos o este cocinaba algo rico para ver una película, o algo tan simple como solo yacer en silencio juntos en la cama, pero conforme el tiempo avanzaba, la universidad se iba tornando más difícil y Shikamaru conocía nuevos amigos sobre los que podía hablar de las mismas cosas y quejarse de los profesores, mientras que Temari por su lado, hizo nuevos amigos también con los que podía vivir experiencias y no solo las conversaciones que tenía con Shikamaru por teléfono o por video cámara, ella lo amaba y el a ella, pero ambos sabían que su relación no podía seguir así.

En las vacaciones del primer año de universidad Shikamaru volvió a su casa y junto con Temari quedaron para salir como solían hacerlo.

-como extrañaba esto- decía Temari mientras admiraba la barba de Shikamaru.

- si… definitivamente no es lo mismo que hacerlo por teléfono- decía viendo hacia vitrina que exponía pizzas.

- nunca lo hemos hecho por teléfono- exclamó Temari con un tono de voz que dejaba entre ver el doble sentido de lo que había dicho.

Shikamaru sorprendido miró a Temari.

-¿desde cuándo te volviste este monstruo pervertido?- con una sonrisa ladeada guiñó un ojo Temari.

-Sabes… en el colegio no solo se aprenden matemáticas- le respondió con el mismo tono de voz.

-¿Quién eres y que has hecho con mi inocente Temari?- fingió escandalizarse.

-el tiempo pasa- solo eso respondió.

-¿qué te parece si pasamos por una pizza?- preguntó.

-¿cómo en los viejos tiempos?- sonrió.

-como en los viejos tiempos.

Después de comer ambos decidieron irse para la casa de Shikamaru para seguir con esa noche del recuerdo.

-Hace mucho no estábamos asi, solos los dos- decía Temari mirando al techo con un dejo de nostalgia.

-Cierto, ambos hemos crecido desde aquel entonces- recordaba Shikamaru imitándola.

-lo único que ha crecido en ti es tu barba…hay –mirando esta vez a Shikamaru- unos… cuatro pelos más de los que había en aquel entonces- dijo riendo suavemente.

- a ti también te ha crecido el bigote- decía molestando Shikamaru.

- eres un tonto- decía en tono "enojado".

- me gusta cuando tratas de parecer desinteresado pero puede verte mirando de reojo- en un tono melancólico.

-y ¿eso?- preguntó él extrañado.

-siento que a veces no te expreso lo que siento por ti… asi que pensé que era el mejor momento- mirándolo a los ojos.

-me gusta que puedes ser ambas, puede ser tan encantadora como un niña o tan sabía como un viejo libro de los que lees-.

- me gusta la expresión de tu rostro cuando recién despiertas de una merecida siesta…es como ver felicidad pura en su rostro-.

- me gusta la como frunces el ceño cuando tratas de descifrar algo o como cuando estas completando un rompecabezas-.

-cuando en invierno utilizas la bufanda que te regale cuando nos conocimos…eres simplemente encantador-.

-te amo Temari- dijo posando suavemente sus labios sobre los de ella, su mando sujetando tiernamente su mejilla como si fuese un copo de nieve que en cualquier momento desaparecería.

-te amo mi pequeño ciervo-.

Temari POV.

Hoy hace dos años ocurrió el incidente en que vendría a cambiarlo todo, el que vendría a poner mi mundo de cabeza.

Hoy entraré en su cuarto, creo que estoy lista… han sido dos años desde su muerte en aquel trágico día después de que fuéramos a comer pizza y él regresase a su casa.

Aunque en realidad no estoy segura si estaré suficientemente lista para entrar en ese lugar, para oler su esencia, ver sus cosas, su ropa, todo.

Salgo de mis pensamientos cuando estoy pisando la alfombra de la entrada a su casa, Yoshino abre la puerta y me dice:

-Hola Temari, ¿Cómo estás? Pasa niña debes estarte congelando-.

-Mejor y ¿Usted? Muchas gracias- respondo mientras saco mi bufanda, este fue un fuerte invierno…sin él.

- Mejor… ¿quieres algo de tomar?- me ofrece Yoshino.

-un chocolate estaría bien… estaré arriba- respondo.

- claro… yo te llamo cuando esté listo… toma tu tiempo- en un tono de comprensión.

Subo las escaleras y estoy parada frente a su puerta y justo en este momento siento que mis piernas no me responden y debo sujetarme para no caer, tomo un respiro y abro la puerta, lo primero es su olor que me golpea como si el tiempo no hubiese pasado y el siguiera aquí.

-dios…- suspiro tratando de aguantar las lágrimas que inundan mis ojos aunque sin éxito.

-Shikamaru como te extraño- me acuesto en su cama pero algo duro golpea mi cabeza y cuando lo reviso es una copia de Jane Eyre de Charlotte Bronte mas lagrimas caen sin poder contenerlos y abro lentamente el libro.

"para la problemática más problemática del mundo, para que sigas siendo tú y nunca cambies"

-cómo es que después de tanto tiempo aun me sigues enamorando- me acosté tratando con una felicidad que no sentía desde que él se fue.

Este sin dura no era el final que planeaba para esta historia cuando la comencé, pero no puedo hacerlo, no puedo escribir el final que pensaba porque he crecido y hay cosas en la vida que simplememente no se sienten correctas y esa era una de esas.

si al final la odian pueden dejar tomatazos en los comentarios.