Disclaimer: La mayoría de los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, sólo aquellos fuera de la Saga y la trama son de mi completa autoría.
CHAPTER 9
BELLA POV.
—Mira, Isabella, no sé para que me jodidos me llamas, te recuerdo que tú y yo ya no somos amigos, mejor llama a los que sí lo son —me dijo con voz afilada y cortó la llamada. ¿Por qué me dijo eso? ¿Qué mierda estaba pasando en Forks? ¿Qué había hecho Nessie con mi vida?
Caminé como una autómata hasta la cama, las palabras de Jasper me habían sumido en un estado total de shock, me senté y me quedé viendo fijamente a la nada; no podía creer que Nessie hubiese peleado con mis amigos, me rehusaba a creer que haya cambiado así mi vida en tan sólo una semana. Yo he hecho hasta lo imposible por no alterar su vida, omitiendo lo de Edward claro; pero aún así, sus amigas no son santas de mi devoción y me he esforzado para estar bien con ellas, odio el maquillaje, la ropa ajustada y la moda en general, y ni que decir de los zapatos de tacón pero aquí estoy ¡usando maquillaje, ropa a la moda y tacones!
Me levanté como impulsada por un resorte y comencé a caminar de un lado a otro por la habitación como fiera enjaulada, estuve así por no sé cuánto tiempo, pensando en qué debía hacer, hasta que tomé una decisión. Volví a marcar el número de Jasper pero me mando a buzón, marqué el número de Emmett y lo mismo, así que con decisión marqué el número de su casa y al cuarto timbre un adormilado Jasper contestó.
—¿Diga? —contestó y después soltó un sonoro bostezo.
—Ni se te ocurra volverme a colgar el maldito teléfono idiota —gruñí de mala gana y resopló con fastidio.
—Ya te dije Isabella, no tenemos nada de que…
—¡Claro que tenemos que hablar! —le interrumpí a los gritos, respiré profundo para calmarme, lo último que necesitaba era que alguien en la casa me escuchara gritar—. Así que mueve tu trasero, despierta al orangután que tienes por hermano y pon el alta voz —le ordené, y estoy segura que algo en mi voz le dijo que lo mejor era no replicar, ya que escuché sus pasos mientras caminaba rumbo a la habitación de Emmett.
—Emmett despierta, Emmett, ¡Emmett! —soltó una maldición por lo bajo y lo escuché moverse por la habitación.
—¡Ahhh! ¡¿Qué mierda te pasa?! —gritó a todo pulmón Emmett y tuve que alejar el móvil de mi oreja para no quedarme sorda.
—Es Isabella, quiere hablar con nosotros —le dijo Jasper.
—¿Y por eso me despiertas a la 1:00 de la madrugada? —gruñó y su tono de voz no era para nada feliz... ¿la 1:00 de la madrugada? Vaya que perdí la noción del tiempo.
—Ya estás en alta voz, di lo que tengas que decir, es tarde y tenemos sueño —me dijo Jasper ignorando la pregunta de Emmett.
—No sé qué diablos haya pasado en Forks durante la última semana, pero les aseguro que yo no he hecho nada... —comencé a decirles y un muy furioso Emmett me interrumpió.
—¡Dios! ¿Qué no has hecho nada? ¿Le llamas nada a dejar de lado a tus amigos por ser una popular? Mira que eres cínica —me reclamó, sus palabras me cayeron como cubeta de agua helada, ¿yo, una popular?
—Emmett, Jasper, yo no los he dejado de lado porque no estoy en Forks. Estoy en Chicago, haciéndome pasar por Vanessa Dwyer, una chica que es idéntica a mí y que conocí en Jacksonville —les solté de golpe y se quedaron mudos por unos minutos, para después soltarse riendo a carcajada limpia, tanto, que estoy segura de que estaban rodando por el piso.
—¡Sí claro! ¿Qué te metiste Isabella, o estás borracha? —me preguntó Jasper entre risas haciéndome enfurecer.
—¡No me metí nada ni estoy borracha! Y si no me creen... ¡haya ustedes par de idiotas! —terminé gritándoles y corté la llamada.
Me tiré sobre la cama y me acurruqué abrazando una almohada, las lágrimas no se hicieron esperar y no hice nada por retenerlas, lloré de rabia, lloré por perder a mis amigos y sobre todo, lloré porque no podía hacer nada al respecto.
No sé por cuánto tiempo estuve llorando, pero en algún momento de la madrugada debí quedarme dormida, ya que cuando abrí los ojos el sol se colaba por la ventana; vi la hora y salté fuera de la cama como si hubiese estado llena de pulgas, apenas tenía menos de quince minutos para arreglarme e ir al instituto. Me duché rápido y me vestí con lo primero que encontré, unos jeans ajustados, una blusa blanca con adornos en rojo y unos zapatos también blancos, apenas me maquillé y mi cabello lo recogí en media coleta, bajé al comedor y ya sólo estaba la señora Renée terminando de desayunar.
—Buenos días cielo, hoy se te pegaron las sábanas —me dijo y yo asentí tomando un vaso de jugo de un solo trago.
—Sí, se me hace tarde así que me voy, nos vemos —le di un beso en la mejilla y salí prácticamente corriendo.
Llegué al instituto en tiempo récord, nunca en mi vida había conducido como hoy, aunque bueno no es que mi vieja camioneta diera como para conducir muy rápido; estacioné el Audi junto al Camaro de Alec, que recién llegaba también y me bajé.
—¿Estás bien? Traes una carita —me dijo en cuanto me vio, se acercó a mí y me saludó con un beso en la mejilla.
—¡Pero claro que estoy bien, de maravilla! ¿Por qué no iba a estarlo? Sólo no dormí porque me enteré que Nessie está volteando mi vida de cabeza y… ¡ah sí! Ya no tengo amigos —le dije de mal humor y comencé a caminar al interior del instituto, lo menos que quería era llegar tarde a la primer clase.
—¿Cómo lo supiste?
—Tenía días sin saber nada de ella, le llamé y tenía el móvil apagado, no aguanté más y llamé a uno de mis amigos que me soltó la bomba —le respondí sin dejar de caminar.
—¿Qué vas a hacer?
—Por ahora supongo que nada, les dije la verdad y pensaron que estaba drogada o borracha.
—Bueno no los juzgues, tienes que reconocer que esto es como estar en una loca dimensión desconocida, y cualquiera pensaría eso —me dijo con una sonrisa que no dude en devolverle.
Caminamos hasta el salón de matemáticas, esta clase la teníamos juntos y al entrar pude ver que había un alumno que la semana pasada no estaba en la clase, un alumno que le lanzaba dagas con la mirada a Alec, y que cuando su verde mirada se posó en mí, me regaló una sonrisa de medio lado que hizo que mis rodillas temblaran. Me quedé ahí parada como si me hubiesen pegado con pegamento al piso, hasta que el profesor entró y me dijo que me sentara.
La clase pasó extremadamente lenta y en todo momento sentí la penetrante mirada de Edward sobre mí, cuando por fin el timbre sonó anunciando el final de la clase, me apresuré a guardar mis cosas, me levanté y estaba por llegar a la puerta, cuando una mano me tomó del brazo; Edward comprobó que no hubiera nadie dentro del salón y cerró la puerta.
—He querido hacer esto desde que entraste al salón —susurró sobre mis labios, para después besarme como si no existiera un mañana.
Solté un suspiró y mis manos subieron hasta su cabello, enredé mis dedos entre sus hebras cobrizas acercándolo más a mí, su lengua delineó mi labio inferior y sin dudar entreabrí mis labios permitiéndole la entrada. Nuestras lenguas se buscaban con desesperación, ansiosas por tener el dominio; el beso se torno más feroz y necesitado, mi espalda chocó contra la puerta y me vi acorralada entre ésta y el cuerpo de Edward, que se amoldaba al mío a la perfección, nos separamos cuando la falta de oxigeno se hizo presente y nuestras respiraciones eran jadeantes.
—Hoy mismo voy a terminar con Tanya, no sé qué me has hecho Vanessa Dwyer, pero quiero estar contigo y que todos sepan que eres mía, sólo mía —acarició suavemente mi mejilla con el dorso de su mano y me volvió a besar, pero esta vez fue un beso pausado y tierno.
Salió del salón dejándome ahí con la respiración agitada y el corazón acelerado, él iba a terminar con Tanya por mí, ante eso una sonrisa se plantó en mi rostro pero poco a poco se fue borrando hasta desaparecer por completo. Yo, Isabella Swan, estoy total e irrevocablemente enamorada de Edward, pero él creía que yo soy Nessie y... ¡al diablo! Voy a dejar de pensar en todo y disfrutar de esto mientras dure. Salí del salón y me dirigí al baño, estaba por entrar cuando unas voces que provenían de dentro llamaron mi atención.
—Tanya, el tiempo se te está agotando querida —dijo con voz burlona Jane.
—Sí, recuerda que sólo tienes hasta tu cumpleaños para acostarte con Edward. Aunque realmente dudo que lo logres, ¿será que no lo excitas lo suficiente, o tal vez ya no le interesas? —siguió burlándose Heidi y Tanya gruñó.
—El día está fijado, el día de mi fiesta perderán quinientos dolares —les dijo con voz segura y las otras dos rieron.
—Sinceramente amiga, yo lo habría hecho mejor que tú y no hubiese necesitado tanto tiempo, dos días hubiesen sido suficientes para tener a Edward en mi cama —dijo Jane riendo.
—Tal vez querida sí, todas sabemos lo zorra que eres. Pero recuerda que fui yo quien ganó el sorteo —¿sorteo? Menudas perras, se rifaron a Edward como si fuera un premio de lotería, pero... ¿qué clase de víboras sin sentimientos eran? ¿Nessie también entraría en ese sorteo?
Los pasos del trío de zorras se acercaban a la puerta y decidí entrar, en cuanto me vieron se pusieron pálidas como si hubieran visto un fantasma y se miraron con nerviosismo las unas a las otras.
—Hola chicas —les saludé con mi mejor sonrisa hipócrita, algo que hasta me provocó nauseas.
—Hola Nessie —respondió Jane y las otras dos sólo me sonrieron.
—Apresurémonos chicas que se nos hace tarde —se apresuraron a salir.
—Heidi, tienes historia ¿cierto? —asintió en respuesta a mi pregunta—. Yo tengo español y los salones están juntos, ¿me esperas?
—Claro —respondió titubeante, Tanya le dio una mirada de advertencia y salió seguida por Jane.
Me lavé las manos y me puse un poco de brillo labial, con los besos que me dio Edward se había llevado el que me puse antes de salir de la casa, y no pude evitar sonreír como tonta al recordarlo. Heidi y yo salimos de baño y comenzamos a caminar por los pasillos, sin duda ella era la más... cómo decirlo, distraída del grupo, tal vez podría sacarle algo de información.
—Cuando iba entrando al baño escuché algo acerca de un sorteo, ¿a qué se refería Tanya? —le pregunté y se puso de lo más nerviosa.
—Es que… bueno... el atuendo para la fiesta de Tanya y el de Jane son idénticos, sí eso, y púes hicieron un sorteo para ver quién lo tendría que cambiar —si ella no me mencionó nada de que sortearon a Edward, quiere decir que Nessie no estaba enterada de nada, al menos había algo a su favor.
Llegamos al salón de historia y se despidió de mí, y hasta me atrevería a jurar, que respiró con alivio cuando lo hizo. Tenía que hablar de esto con Alec y lo haría cuando las clases terminen, después de todo lo veré en el estacionamiento ya que nuestros coches están aparcados uno a lado del otro.
…
EDWARD POV.
Salí del salón con una tonta sonrisa bailando en mi rostro, había cambiado algunas de mis clases para poder ver a Nessie y simplemente no pude resistirme a besarla. Hoy mismo hablaría con Tanya y terminaría con nuestra relación, no puedo esperar más para pedirle a Nessie que sea mi novia, quiero que todos sepan que está conmigo y poder decirle al imbécil de Alec que no lo quiero cerca de ella. En cuanto entré al salón de mi siguiente clase, la cual compartía con Alice y Rosalie, ambas me miraron raro.
—¿Por qué esa sonrisita boba hermanito? —me preguntó Rosalie.
—Ya te enteraras a su momento —respondí encogiéndome de hombros y me senté a su lado.
—No sabía que usaras brillo labial Edd, pero déjame decirte que el rosa no te va —Alice me pasó un pañuelo para que me limpiara—. Tu novia sabe que existen otros colores que no sea rojo carmesí, eso me asombra.
El resto de las clases pasó sin más y la hora del almuerzo llegó, Alice, Rosalie y yo íbamos camino a la cafetería cuando nos encontramos con Tanya y sus amigas, esperaba ver a Nessie con ellas pero me extraño que no las acompañara.
—Hola amor —me dijo y me besó.
—Tanya, tenemos que hablar —le dije apartándola de mí con delicadeza.
—Será después cariño, ahora las chicas y yo vamos a ver unos pendientes para mi fiesta, es más, ni siquiera vamos a almorzar —me dijo y antes de irse me volvió a besar.
Alice sin decir nada me pasó de nuevo un pañuelo para que me limpiara, pero podía ver la sospecha en sus ojos, ya que Tanya estaba usando labial rojo. Entramos a la cafetería y después de comprar nuestro almuerzo fuimos a nuestra mesa habitual, un par de minutos después Nessie entró y compró su almuerzo para luego sentarse sola.
—Podríamos invitar a Nessie para que se siente con nosotros, ¿no creen? —les dije a las chicas y sin esperar su respuesta, ya que sabía iban a negarse, me levanté y caminé hasta donde estaba Nessie.
—Vengo por ti, sé que tus amigas no vendrán a almorzar —le dije y tomé su charola.
—Espera Edward, no creo que sea buena idea, tu hermana y Alice no me pueden ver ni en pintura —me rebatió pero no la iba a dejar almorzar sola.
—Sólo ignoralas, ¿vamos? —le di una sonrisa de lado y ella suspiró resignada.
Con resistencia se levantó y caminó a mi lado, se sentó y les dio una tímida sonrisa a Rosalie y Alice, que correspondieron al saludo con un ligero movimiento de cabeza.
Los minutos pasaban y la tensión que nos rodeaba era tal que se podía cortar, de pronto la mirada de Alice se posó en Nessie, al ver sus labios abrió los ojos como platos para después voltear a verme, en su mirada pude leer fácilmente un: estás completamente loco. Terminamos de almorzar y Nessie se apresuró a salir de la cafetería, la siguiente clase la compartía con Alice, la cual de camino al salón se plantó frente a mí, bloqueándome el paso.
—Se puede saber, ¿por qué diablos besaste a Nessie?
—Alice, Nessie me gusta. No, es más que eso, estoy enamorado de ella —le respondí y se quedó muda con la mirada perdida, esa sin duda no era una buena señal.
Continuará...
¡Hola! He regresado con un capítulo más de esta historia, espero que les haya gustado... ¡Feliz Año Nuevo! (algo retrasado) Les deseo lo mejor, de corazón.
Cualquier duda, queja, sugerencia, etc, haganmela saber...
Muchas gracias a quienes han agregado la historia a alertas y favoritos, así como también a quienes se toman un poquito de su tiempo para alegrarme el día con sus lindos review's, no los respondo por falta de tiempo pero sepan que leo todos y cada uno.
¿Algún review? =)
Por cierto, estaré actualizando de la siguiente manera:
Lunes: Volver a Sonreír.
Martes: Juegos del Destino.
Miércoles: Odio o... ¿Amor?
Jueves: Siempre te Amaré.
Viernes: Caminos Cruzados (a este Fic le quedan pocos capítulos, y una vez termine, continuaré con la secuela)
