ANHELOS DEL CORAZON

EL PRIMER DIA DE CLASE

- Crees que es el momento de decir tonterías?- Le pregunto su madre molesta.- Si no te quedas para luchar por ella la perderás para siempre.

Ranma aparto nuevamente la mirada de su madre para clavarla fijamente sobre el suelo.

- Ya la he perdido.

...

Akane metió cuidadosamente sus libros en la cartera del colegio y la dejo preparada para el día siguiente.

De nuevo empezaban las clases. Casi le parecía increíble que ya hubiese transcurrido todo el verano y que hubiese pasado la mayor parte sin Ranma.

Ranma... solo de pensar en él su piel se erizaba. No podía explicar lo mucho que lo había añorado. No había percibido lo unida que estaba a él hasta aquellos instantes. En realidad todos lo habían añorado y es que la casa, sin Ranma, parecía no tener vida.

La madre de Ranma le había asegurado que Ranma regresaría para el inicio de las clases.

" No se lo tengas en cuenta, Akane. Yo se que tu y mi hijo estáis hechos el uno para el otro y te aseguro de que se arrepentirá de no haber luchado por ti"

Ella deseo creer aquellas palabras y durante días espero inútilmente a que Ranma cambiara de opinión y regresara antes a casa, pero eso no ocurrió y ahora, faltando apenas horas para el anochecer, empezaba a preguntarse si realmente Ranma regresaría para el principio de las clases.

Sin lugar a dudas, el verano había sido de lo más extraño. Su familia había estado de lo más triste y aunque ella decidió perdonarles lo ocurrido e intentar comportarse con naturalidad ante la ausencia de Ranma, nada parecía lo mismo.

Además no había visto a sus amigos en todos aquellos días. Solo se había topado con Ukyo una vez en el centro y pese a que ambas se habían saludado, fue tan cortésmente que casi fue ridículo. Y es que en realidad todos ellos habían estado unidos entre si por Ranma y sin él... todo era tan diferente! Simplemente su vida, no parecía su vida.

Pero debía hacerse a la idea, pues aunque Ranma regresara para las clases, su unión seguiría rota.

Cuanto se había arrepentido de aquello!! Aunque en realidad, en el fondo de su corazón, sabía que aquello había sido lo mejor para ambos.

Después estaba Dabak. Dabak había echo acto de presencia solo en tres ocasiones desde que Ranma se marchara, aunque Akane había notado su presencia unas cuantas veces más.

En ninguno de sus encuentros, ninguno había dicho una palabra. Tan solo se habían mirado en silencio. Y es que Dabak parecía ser consciente de su enfado y su pena. Con lo que parecía haber decidido mantenerse al margen, aunque seguramente solo fuese de forma provisional. Sabía que Dabak estaba esperando algo de estabilidad. Esperando, tal vez, que en parte, ella dejara de culparlo por lo ocurrido.

Unos golpecitos en la puerta captaron su atención.

- Akane, puedo pasar?

- Si, Nabiki, puedes pasar.

Nabiki entro en la habitación con las manos cruzadas sobre su cabeza.

- Vaya, veo que estas preparada para empezar las clases.

- Así es.- Dijo ella separándose del escritorio.- Mi ultimo año en la escuela Furinkan.

- Dime Akane.- Dijo Nabiki sentándose en el borde de la cama.- Estas segura de que quieres hacerlo?

Akane la miro con seriedad. Sabía a lo que se refería su hermana. Y es que ella misma le había pedido a Nabiki que mañana corriera el rumor de su ruptura.

- Es lo mejor, Nabiki y no hay nadie mejor que tu para hacerlo.

- Pero tal vez deberías esperar para hablarlo con Ranma. . Le dijo ella insegura.

- Las cosas no cambiaran Nabiki, no lo han hecho en años, porque iba ha hacerlo ahora? Además, la decisión ya esta tomada.

- Creo que cometes un error. Sabes perfectamente que estas enamorada de él!

- Eso no es verdad!- Se defendió ella con enfado.

- Ignorarlo no te servirá de nada.

- Tu no te metas, de acuerdo? Solo hazlo. Creo que es lo justo, al fin y al cabo fuiste tu quien dio el anuncio de nuestro compromiso, así que darás también el de ruptura.

- Es muy injusto que me culpes ahora de eso.- Se quejo ella.

- Nabiki, tome una decisión hace semanas, pero hasta que no lo hagamos publico definitivamente las cosas no empezaran a calmarse. Así que hazlo, por favor.

- Y porque no lo haces tu?

- Porque no puedo.

Nabiki se levanto de la cama casi molesta por su contestación.

- Esta bien hermanita, lo haré, pero quiero que sepas que acabaras arrepintiéndote.

Aquella noche Akane no logro concebir el sueño y fue casi de madrugada que acabo sentada en el tejado de la casa contemplando la oscura cuidad de Nerima.

Ranma... donde estas? Pensaba en sus adentros.

Perdida en sus pensamientos no pervivió que estaba siendo tímidamente observada hasta que sintió que algo le rozaba la pierna.

- P-chan!- Exclamo sorprendida al ver a su cerdito a su lado. – Pero donde has estado?- Le pregunto estrechándolo en sus brazos.- No sabes cuanto te he echado de menos P-chan. – Inevitablemente Akane sintió que sus lagrimas escapaba de sus ojos.- Todo a cambiado tanto! Y él... él no ha vuelto P-chan. Ranma no ha vuelto.

El cerdito negro se acurruco en sus brazos tan entristecido como ella misma.

...

- Hasta luego!- Grito Akane desde la puerta de su casa.

Con una sonrisa en sus labios Akane emprendió el camino a la escuela. Estaba segura que el regreso a las clases la ayudaría. Los deberes... los amigos... recuperar en parte un poco de su vida seguramente la ayudara con esa pena que siempre arrastraba con ella.

Aunque aquel curso también sería diferente. Su hermana Nabiki ya no asistiría, ni el pesado Kuno! Era ridículo, pero sentía que en parte añoraría las siempre inoportunas y escandalosas entradas de Kuno.

Caminaba con todos aquellos pensamientos en su cabeza cuando una sensación familiar la hizo detener el paso en seco.

Alguien, tras ella, caminaba sobre la barandilla que bordeaba el río.

Dudo si girarse para mirarle o seguir su camino, pero poco a poco se fue dando la vuelta.

Sus cabellos negros... sus ojos... Dabak estaba allí, frente a ella. Imitando lo que Ranma debería haber echo aquel día. Correr a su lado, sobre aquella barandilla, quejándose, seguramente, de la forma hosca en que ella le abría despertado. Pero no, era Dabak.

Este bajo dando un salto de la barandilla para posarse frente a ella.

- Hola Akane.- Le dijo.

Akane lo admiro durante unos segundos más. Se lleno de la sensación de estar junto a Ranma, cerrando los ojos con fuerza, para después darse la vuelta y seguir su camino.

Poco después lo sintió subirse nuevamente a la barandilla, para empezar a seguirla nuevamente.

Maldito fuese por hacer aquello! Si no lo miraba casi sentía que era Ranma quien la seguía y era una sensación tan extraña como dolorosa.

Fue perdiendo poco a poco la paciencia y ya casi llegaban a la escuela cuando nuevamente Akane se giro.

- Deja de seguirme pesado!- Grito.

- Lo... lo siento.

Akane sintió que su cuerpo entero se paralizaba ante aquella voz y la imagen que quedo frente a ella.

Ranma. Vestido con unos pantalones negros y su camiseta lila, bajo de la barandilla de un salto para quedar frente a ella.

Casi no podía creer que nuevamente Ranma estuviera allí, con ella. Y que cambiado estaba! Su cuerpo estaba más ancho, seguramente debido a duras semanas de entrenamiento... su rostro... todo él... parecía haber madurado. Y estaba increíblemente guapo.

- Yo... solo quería... saludarte.- Le dijo él.

Akane intento contestarle, pero estaba haciendo un gran esfuerzo por no romper a llorar frente a él.

- Yo... te confundí con otra persona. Lo siento.

- Vaya, es un alivio.- Dijo él llevándose una mano a la cabeza.

- Así que has vuelto...

- Si... esto... las clases empiezan hoy.

- Claro.- Dijo ella apartando la mirada de él.

- Akane...

- Si?- Dijo volviendo a mirarle.

- Te... dijo si... te importaría que te... ya sabes... que te acompañara.

Akane sonrió nuevamente mientras sentía nuevas ganas de echarse a llorar.

- Pero démonos prisa o llegaremos tarde el primer día.

- Claro.

Con aquellas palabras ambos empezaron a caminar de nuevo.

Ranma caminaba unos pasos por detrás de Akane y no pudo evitar clavar su mirada en ella.

Después de semanas de separación nada parecía haber cambiado con respecto a sus sentimientos. Es más, su corazón le latía tan fuerte bajo el pecho que incluso temía que ella acabara por percibirlo.

Estaba nervioso, tan nervioso como un niño asustado. Pero allí estaba nuevamente. Tras ella, de camino al colegio. Algo tan familiar que era casi doloroso. No podía evitar preguntarse que habría echo Akane durante aquellas semanas. En realidad no había dejado de pensar en ella ni un solo segundo del día.

Que habría cambiado entre ellos? Que habría cambiado en su vida? Quien era quien la seguía?

A primera vista ella seguía igual. Tal vez sus cabellos estaban algo más largos... pero en definitiva ella seguía igual... igual de hermosa.

Al entrar en el colegio Akane vio a sus amigas, quienes en seguida reclamaron su presencia, así, que pese a no desearlo, se acerco a ellas, alejándose de Ranma.

Ranma la siguió con la mirada, hasta que una voz familiar sonó tras su espalda.

- Hola Ranma.

Con las manos dentro de sus bolsillos, Ranma se giro para mirar a Ukyo.

- Hola Ukyo. – Saludo con normalidad.

- Cuando has regresado?- Le pregunto ella tímidamente.

- Llegue hace apenas unos minutos. – Le contesto él.

- Yo... siento... esto... siento lo que paso.

- Ahora ya no importa.- Dijo él volviéndose para emprender el camino a la clase.- Vamos Ukyo, o llegaremos tarde y no me apetece que me castiguen el primer día. Bastante fastidio es tener que estar aquí.

Las clases transcurrieron con suma tranquilidad. Akane miraba de vez en cuando a Ranma, quien como siempre tenía pinta de aburrirse profundamente y Ranma también la miraba a ella de vez en cuando.

A la hora de la comida Akane salió con sus amigas al patio de la escuela y tomaron asiento bajo la sombra de un árbol. Pero sabía que aquella tranquilidad no duraría mucho, puesto que ella misma le había pedido a Nabiki que hiciera conocer su ruptura a aquella hora. Así que pronto tendría a mil curiosos intentando averiguar si la noticia era cierta o no.

Miro a Ranma, que a la sombra de otro árbol, comía tranquilamente junto a Ukyo. Aquello le hizo preguntarse si ahora que Ranma estaba libre de su compromiso, su relación con Ukyo avanzaría. Eso si que sería difícil de ver.

- Mi amada Akane Tendo!

La voz de Kuno casi la atraganta y cuando alzo la vista lo vio caer del cielo para abalanzándose sobre ella. Apenas tuvo tiempo de esquivarlo, salvando su comida y Kuno se choco duramente contra el tronco del árbol.

En segundos este se giro para mirarla, aun con la marca del golpe en su cara.

- Mi amada Akane, deja que te estreche entre mis brazos!- Grito nuevamente abalanzándose sobre ella.

- Ni hablar!- Dijo ella deteniéndolo de una patada.

- Valla Kuno.- Dijo Ranma que se había acercado a ellos divertido.- Veo que no has cambiado demasiado durante el verano.

- Ranma Saotome! – Dijo Kuno empuñando su espada.- Contéstame! Es cierto que tu y mi amada Akane han roto al fin ese falso compromiso?

Akane se sorprendió de aquellas palabras. Nabiki! Nabiki había usado a Kuno para hacer el anuncio de su ruptura! Muy típico de su hermana. No debería habérselo pedido. Aunque sin duda Kuno haría su cometido.

- Será cierto?- Murmuro una chica.

- No puede ser...- Murmuro otro.

- Al fin y al cabo su boda se suspendió...

- Siempre están peleándose...

Akane miro a todos los compañeros que se iba acercando ante el rumor y entonces miro a Ranma que en aquellos momentos miraba a Kuno con enfado y entonces clavo aquella mirada sobre ella.

Ambos se miraron fijamente, como si algo en su interior estuviera debatiendo si hacerlo publico a no. Y Akane no lo deseo. No deseo que se hiciera publico porque aquello lo hacía más real.

- Si, es cierto.- Dijo Ranma al fin.

Su respuesta provoco mil rumores más a su alrededor, pero Akane no escucho ninguno de ellos. Se había quedado bloqueada al escucharlo de boca de Ranma.

Fue la risa de Kuno la que la hizo volver nuevamente en si.

- Lo sabía! Al fin Akane será mía! Tu Ranma Saotome nunca fuiste digno de...

Kuno no pudo terminar aquella frase ya que de un fuerte puñetazo Ukyo lo hizo volar por los aires.

- Gracias.- Dijeron Ranma y Akane al unísono.

- Todo un placer.- Dijo ella.

Ranma volvió a mirar a Akane que en aquellos momentos parecía perdida en sus pensamientos nuevamente.

Sabía que aquello seguramente había sido cosa de Nabiki. Quien si no? Pero también se preguntaba si Akane había tenido algo que ver.

De todas formas no importaba demasiado. Ya estaba echo. La noticia era publica.

Sin decir nada más se dio media vuelta alejándose de ella, de todos ellos. En aquellos momentos, que la verdad había salido de su boca, el dolor de su corazón parecía profundizarse.

...

Akane corrió intentando esconderse de los miles de alumnos de la escuela Furinkan que la perseguían para saber sobre la ruptura con Ranma, quien misteriosamente había desaparecido tras el anuncio.

Entro en el trastero que normalmente usaba para esconder a P-Chan y cerro la puertas tras de si, quedando apoyada sobre esta.

- No parece haber mejorado mucho la situación.

La voz de Ranma la sobresalto, provocando que se girara bruscamente para ver a Ranma apoyado en una de las paredes de la habitación.

- Ranma! Que haces aquí?

- Esconderme, igual que tu.

Akane dio un largo suspiro y apoyo su espalda contra la puerta.

Lo ultimo que le faltaba aquel día era quedarse allí con Ranma, pero no deseaba enfrentarse con todas aquellas personas y sus miles de preguntas que aun no estaba preparada para responder. Así que no podía hacer otra cosa que quedarse allí con él hasta que terminaran las clases.

Durante largo rato ambos permanecieron en silencio. Hasta que al fin, Akane rompió el silencio.

- Tu madre me dijo que te habías marchado para entrenarte.

Ranma la miro de reojo y sonrió.

- Así es y debo decir que he mejorado mucho.

- En realidad... te ves diferente. – Le dijo ella tímidamente.

- A si?

- Si.

De nuevo el silencio se hizo entre ellos. Ranma se esforzaba por tener la mirada fija sobre el suelo intentando quitarle tensión al momentos. Akane en cambio no podía dejar de mirarle y por una extraña razón, el recuerdo de sus besos volvieran a su cabeza acelerando su respiración, sonrojando sus mejillas.

- Creo que estaba por aquí.- Se escucho decir desde fuera.- Tal vez este en el trastero.

Akane miro la puerta con miedo y antes de que pudieran hacer nada la puerta de este se abrió.

Los alumnos miraron el vació trastero y volvieron a cerrar nuevamente la puerta.

Tras un viejo potro de gimnasia, Akane y Ranma permanecían agachados y escondidos.

Ranma había tapado su boca con la mano, pero aunque no hubiese sido así, tampoco hubiese podido articular palabras. Todo había ido muy rápido, pero Akane había percibido cada movimiento.

Al ver que la puerta se abría ella se había separado de ella par mirarla con espanto, pero en cuestión de segundos Ranma la había aferrado de la cintura, acallando con la otras el grito de sorpresa que había escapado de sus labios, la había alzado en brazos y de un salto ambos habían caído tras el potro para quedar oculto tras este.

Aun con el fuerte brazos de Ranma rodeándola por la cintura y la otra mano cubriendo su boca, ambos habían escuchado atentamente como se abría la puerta para poco después volver a cerrarse.

Akane estaba paralizada en sus brazos, pero Ranma, que permanecía atento a los ruidos del exterior, no había percibido su proximidad.

- Creo que se han ido.- Dijo mirándola.

Entonces y solo entonces, Ranma se dio cuenta, de que, confundiendo el pasado con el presente, tenía a Akane aferrada por la cintura y cubriendo su boca con la mano.

La soltó al instante y retrocedió lo poco que la pared que había tras ellos le permitió.

- Esto Akane... lo siento...

- Akane lo miro aun impactada por la situación.

- No es lo que parece. Yo solo intentaba... ya sabes... no quería que nos encontraran... si después de todo... nos encontraran juntos... aun sería mucho peor.- Baka! Baka! Baka! Se decía internamente.- Lo siento Akane.

- No tiene importancia, además tienes razón. No fue una buena idea dar la noticia.

- Así...—Dijo mirándola incrédulo.- Así que has sido tu?

- Creí que sería lo mejor.

- Lo mejor? Que lista!- Contesto Ranma sintiéndose realmente enfadado.

- Estas insinuando algo Ranma?- Le grito ella encarándole.

- Solo digo que no ha sido la mejor de tus ideas y el echo de que estemos aquí encerrados demuestra que es verdad!

- Al menos lo he hecho mejor que tu!

- Que quieres decir? Eh Akane?- Le pregunto él encarándola con enfado.

- Sabes perfectamente. Baka!

- Eso insúltame, eso lo soluciona todo!

- Baka! Baka! Baka! – Empezó a gritar Akane sintiéndose impotente con la situación.

Ranma sintió hervir su sangre. Discutir con ella nuevamente después de tanta tensión era simplemente reconfortante. Le encantaba, sin duda alguna. Sonrió y antes de que ella pudiera reaccionar ante aquella sonrisa, su cuerpo decidió actuar por cuenta propia y sus labios acallaron los de ella con un apasionado y desesperado beso.

CONTINUARA...

Bueno, aqui estamos de nuevo... espero que hayan disfrutado del capitulo y siento haberso dejado de esa manera... prometo actualizar cuanto antes, de verdad y prometo que pronto la cosa se podrá interesante.

Como siempre, un saludo especial a mis lectoras; ranma.akaneforever, Des, krizue, Nemesis, Naoko tendo, Yram, Akanekagome, baby sony, Vivian alejandra, Carito Ac y queensedna. Muchas gracias por sus reviews!! Me encantan, de verdad. Aprovecho tambien para saludar a una nueva incorporacion, fern25. Bienvenida al fic, espero que te guste mucho.

Muchas gracias por todo, espero leer de vosotros muy pronto.

Besos a todo!

JJ.Amy