Hooolaaaa hoy no hay mucho que decir, solo que lo siento mucho por la tardanza a pesar de estar en verano xD en fin… empecemos con el capítulo.

Capítulo 9: Viaje de empleo.

Melissa POV:

Odd y yo caminábamos de camino a casa, hablando de lo típico: XANA, deberes, exámenes, profesores, etc. Miré a Odd, que hablaba si parar. Yo no le estaba escuchando, era como si todos los sonidos se hubieran ido. En mi mente empezaron a pasar recuerdos de Lyoko, nuestras tardes "estudiando" y de cómo nos conocimos.

(Flashback)

El director entró en clase, y empezó a soltar el típico sermón de comienzo de curso. Yo no le atendía, y mis compañeros mucho menos. Todos tenían un compañero de mesa, y como éramos impares, me tocó a mí ir sola. No es que no tuviera amigos, pero yo quería sentarme con Sandra, mi mejor amiga, la que estaba sentada en primera fila, al lado de la puerta, pero ella optó con sentarse con su nuevo novio con el que llevaba un mes, John, ese de pelo negro con pinta de rebelde.

Escuché las últimas palabras del director:"hoy os traigo a un chico nuevo" y en ese momento levanté la cabeza. Estaba dibujando una escena de romance en un puente. Si, yo dibujando el primer día de clase, me merezco un premio. Yo no dibujaba tan mal. La verdad, era la que mejor dibujaba de la clase, y de casi todo el instituto.

Por la puerta entró un chico más o menos bajito, pero no tanto como yo. Le registré de abajo a arriba, empezando por sus zapatillas rojas, unos vaqueros, una sudadera morada. Vaya, ese chico vestía mucho de morado. Cuando levanté más la vista, por un instante mi corazón dejó de funcionar. Ese chico llevaba un peinado que había visto antes, engominado hacia arriba, rubio, con un mechón morado. Lo reconocí al instante: Odd.

Yo no estaba segura de si era él, y lo peor de todo, es que no me quitaba la mirada de encima. Yo no podía apartar la vista de él, pero cuando lo hice, observé a las chicas de mi clase como lo miraban, y a todas se les caía la baba con verle. Para mí, era más mono que Ulrich o Jeremie, pero, para ser sinceros, sentía cierta atracción hacia él pero solo si era el Odd que yo creía aunque sentía cierta atracción, no me resultaba tan irresistible, y era la única que no babeaba, a excepción de mi mejor amiga, que se tenía una gran obsesión con su novio. Yo no había tenido novio, y varios fantaseaban conmigo, pero aparte de no ser de mi tipo, solo se fijaron en mi exterior. Por parte de otros chicos recibía varios insultos por culpa de mi pelo, no entiendo muy bien de donde lo había sacado: mi padre tenía el pelo negro, y mi madre, castaño medio rubio. ¿De donde había sacado el rojo?

El director presentó al muchacho –chicos, os presento a vuestro compañero, Odd Della Robbia.- Vale, dime que esto es una broma, y que hay una cámara oculta en algún lugar. Y lo mejor, es que el único sitio libre a mi lado, era el mío. Se sentó, e intente ser amable para sacarle todo tipo de información:

-Hola, soy Melissa, encantada.- le besé en la mejilla y el se ruborizó. En España es costumbre, no es para ponerse del color de mi pelo.- Mis amigos me llaman Mel, como miel.- dije sonriente, tenía que ganarme su confianza.

-H…Ho…Hola… Soy Odd…- su cara alcanzó un tono de color sangre, más fuerte que el de mi pelo. A este parecía que se le habían cruzado los cables, no podía ni hablar.

El resto de la clase fue simplemente aburrida. Mi cabeza estaba llena de preguntas pero la peor de todas, ¿por qué nadie se había dado cuenta?

(Fin Flashback)

Volví a prestar atención a Odd, y parece que en el momento justo, porque dijo:

-Mis padres han dicho que me tienen una sorpresa, y que subamos los dos a mi casa.-

-Pero si te tienen una sorpresa, ¿por qué tengo que ir yo también?-

-No sé, pero mi madre dice que subas conmigo.-

-Bueno, espero que sea algo bueno.- dije, y me agarré a su brazo.

Llegamos a su casa, y nuestras madres y el padre de Odd estaban sentadas en el sofá, con las hermanas de Odd en unas sillas, completamente aburridas y cansadas de esperarnos.

-Ya era hora, tortolitos.- dijo Elisabeth con tono burlón.

-Bien, ya estamos todos, adelante Robert.- dijo Marguerite.

-Vereis…- empezó a decir Robert, un poco nervioso por la opinión de sus hijos, en especial la de Adèle, que se había echado novio hace dos meses, se llamaba Óscar. – Vuestra madre ha encontrado empleo en Francia, y como quedaba un puesto libre en la misma oficina, también han aceptado a la madre de Melissa, ya que trabajarán juntas y la pagarán más, y como ya quedan dos días para que acabe el curso, y no os quedan exámenes, esta noche saldremos hacia París. Viviremos en la misma casa, yo volveré a trabajar en mi oficina y la mamá de Mel se quedará a vivir con nosotros para no tener que alquilar un piso. Vosotros dos ya estáis inscritos en Kadic, y seréis internos.- las miradas de todos nosotros lo demostraban todo. ¿¡Por qué no nos íbamos ahora mismo?!

-¡BIEN!- todos empezamos a saltar, y yo abrazé con fuerza a Odd, y este apretó más. Antes de bajar a hacer las maletas le di un beso rápido en los labios.

Por la noche:

POV Odd:

Ya eran las 2 de la mañana. Íbamos a visitar a Ulrich y los demás el último día de clases, y los padres nos han organizado un verano en una casa del lago para nosotros solos.

Mel, Adèle, Marie, Elisabeth, mis padres, la madre de Mel y yo nos encontrábamos en el aeropuerto, esperando a la salida de nuestro avión, todos muertos de sueño. Mel se había acomodado la cabeza en mi hombro, y sus brazos abrazándome por la espalda.

Ya era hora de despegar. Mel y yo nos sentamos juntos. Marie se sentó con papá por su miedo a volar, unos asientos más adelante. Mi madre y la de Mel se sentaron juntas para hablar de cosas de mujeres, en los asientos de al lado a mi padre y Marie. Adèle y Elisabeth se sentaron justo delante nuestro, para fastidiar. El viaje se hizo muy pesado, y un poco eterno. Tardamos aproximadamente dos horas y media.

Después de bajar del avión, haber comido algo (culpa de mi estómago), esperar a que Marie se recuperara del vuelo y haber despertado a Mel (tiene un sueño profundo) cogimos un taxi que nos dejó a la puerta de la academia.

De tanto viaje llegamos a las 7, y todos los estudiantes estarían despiertos. Entramos al edificio, donde el Director y Jim nos esperaban.

-Me alegro de verle, Della Robbia. Bienvenida señorita…-

-Marlett, Melissa Marlett -. Ver presento.

-Vaya vaya vaya…- dijo Jim, mirándome fíjamente –veo que no has cambiado nada en un año, eh Della Robbia. Espero que no sigas siendo tan inútil como siempre.

-Tranquilo Jimbo- dije soltando una carcajada.

-Odd, enseñale a Melissa las instalaciones.- dijo Delmas.

De camino a la planta de los chicos, recibimos una llamada de Jeremie. Me detuve en el pasillo y cogí mi teléfono.

- ¿Jeremie? -

Jeremie POV:

-Odd, no te lo vas a creer, pero he encontrado un programa para traeros a Francia a Mel y a ti.- afirmé sonriente.

-Déjate de programas que suelen funcionar mal, Einstein. Has llegado un poco tarde.

-¿Por qué?- pregunté asustado por lo que sería capaz de hacer Odd.

-Mira detrás de ti.- nos giramos y nos encontramos a Odd y Mel apoyados en la puerta, mirándonos y riéndose a carcajada limpia. Todos nos quedamos mirándoles con los ojos como platos hasta que Mel habló.

-SORPRESAAA grito, riéndose aún más. Todas las Barandas abrazarles.

-Que ganas tenía de veros.- exclamó Ulrich, que no dejaba respirar a Odd.

-Bienvenida a Kadic.- gritaron al unísono Aelita y Yumi, mientras abrazaban a Mel.

Después de abrazarlos y espachurrarlos, nos sentamos todos en mi cama. De repente Sissi apareció en la puerta.

Melissa POV:

-¿Se puede saber que es todo este griterio?- chilló Sissi, la estresante hija del director. –Vaya vaya… con que tú eres la nueva…- dijo señalándome. -¿Tú quien te crees que eres para infiltrarte en la banda y estar cerca de mi Ulrich eh?- me gritó completamente furiosa.

-Oye, para empezar, me llamo Mel, y lo segundo, yo no vengo a quitarte a Ulrich, ¡Estoy saliendo con Odd!- grité con todas mis fuerzas, haciendo que algunas chicas del pasillo se acercaran a ver quien era la chica que ahora salía con Odd.

-Yo que tú lo dejaría, Odd no a aguantado con una chica ni 3 días.- dijo Sissi con tono de victoria.

-Para tu información, llevamos un curso entero, que equivale a 9 meses.- Sissi abrió los ojos como patos, y casi se desmaya en el acto. Se largó rápidamente, enfurecida. Cerramos la puerta.

-Bueno Ulrich, creo que me debes todos tus ahorros.- susrró Odd con una mirada malvada.

-Siento haberte subestimado amigo, era muy raro que aguantarais tanto.- todos se rieron ante el comentario, yo incluida, pero Odd permaneció en silencio maldiciendo a Ulrich con la mirada. –Además,- se giró hacia mí – no entiendo como puedes aguantar su olor de pies. Es totalmente asqueroso.- se tapó la nariz y todos se empezaron a reír, esta vez yo me reí con menos ganas.

-Para mí a sido fácil. Hay gente de mi clase que huele peor, y después de 11 años con ellos, estoy completamente acostumbrada a cualquier olor, aparte de que tengo un poco de bronquitis crónica, y me cuesta un poco respirar.- Ulrich me miró con los ojos como platos, mientras que esta vez era Odd el que se partía de risa.

-Bueno, creo que tenemos que volver a nuestras habitaciones, Mel tiene que instalarse, y Odd tendrá que vaciar su maleta si no quiere quemarla del olor.- bromeó aelita, que se echó a reír. Los demás se empezaron a revolcar de la risa, y a mi se me saltaron las lágrimas. Si las miradas mataran, Aelita ya estaría muerta. De repente, me acordé de que no me habían dado habitación.

-Eh… tenemos un problema…- dije yo, interrumpiendo el momento de risas.

-¿Qué pasa?- preguntó Yumi, preocupada.

-No es grave, pero… no me han dicho en que habitación estoy.-

-¡Marlett! Te estaba buscando, vamos a asignarte tu habitación. Oh, Stones, que suerte que estés aquí, vas a compartir habitación con la señorita Marlett.- dijo Jim, y se fue a buscar mis cosas.

-¡Bieeeeeen! Gritamos Aelita y yo mientras saltábamos de la alegría. –Podremos hablar sin que nos pillen, y organizar algo malvado…- dije, con una mirada malvada a aelita. Ella soltó una pequeña carcajada y se levantó. Los demás nos miraron con miedo.

-Bueno, vamos, te enseñaré la habitación.- Dijo mientras salía por la puerta. Antes de salir por la puerta, detrás de Ulrich y Yumi, Odd me agarró de la mano y me colocó a escasos centímetros de su cara.

-¿Ni un beso de despedida? ¿Ya te olvidas de tu novio?- dijo triste, pero con una sonrisa bromista.

-No tonto, jamás me olvidaré de ti.- Le di un dulce beso en los labios, y el me dio otro en la frente. Me acompañó hasta el piso de las chicas y me soltó la mano.

-Tengo que volver a mi habitación, espero que no me pongáis verde a mis espaldas.- sonrió y me besó en la mejilla.

-No…- me sonrojé, pero le sonreí y lo abracé. Me dirigí a la puerta de la habitación donde me esperaba Aelita junto con Jim, que acababa de colocar una cama para mí.

-Espero que te adaptes bien, te ha tocado con una buena compañera como Stones, y tienes suerte de que hayamos prohibido juntar chicos con chicas, si te llega a tocar con Della Robbia, Stern o Dumbar, acabarías siendo tan torpe como ellos. Si tuviéramos que asignarte un chico serían Belpois o Pichón, a lo mejor se te pegaría algo de ellos.- se marchó nada más acabar la frase, y Aelita y yo entramos en la habitación.

-Me alegro de que nos haya tocado juntas.- dijo sonriente. –Las duchas están al fondo. Supongo que nos tendremos que quedar en Kadic hasta que vayamos a la casa del lago.- dijo Aelita, que se había emocionado con la idea de salir de Kadic para unas bien merecidas vacaciones.

No sabeis lo que he tardado en escribir esto pff me ha quedao como un churro y todo por mi vaguería, pero a partir de ahora prometo escribir más jeje :) saludoos