¡Hola! n_n, no escribía nada aquí porque me daba flojera jeje. Bueno... gracias por leer y dejar sus comentarios. Ah, y esta historia ya ah sido publicada antes en (Por si acaso).

Y otra cosa que debí hacer hace unos 9 capítulos.

Disclaimer: Los personajes no me pertenecen sino a la grandiosa mangaka Rumiko Takahashi. Solo tomo prestado los personajes para hacer esta historia sin fines de lucro.


¡Señor Sesshomaru!

Su sentido de la audición se agudizó instantáneamente, ignorando su –extraño- entorno siguió la voz conocida convertido en una esfera de luz, llegó en cuestión de segundos, pero… ¿Qué eran todo eso? ¿Gigantes con múltiples ojos? ¿Carrozas que eran impulsadas por la nada? ¿Cajas mágicas que encerraban humanos adentro? ¡¿Tantos humanos?!

-¿Es una estrella fugaz?-Preguntó inocentemente un niño mirando al cielo, pero su madre estaba concentrada en las rebajas del mercado.

-¿Qué es eso?

-¿Es un ave?

-¿Un avión?

-Ya dejen de repetir lo que decía esa película- Regañó una chica a tres pequeños que leían/miraban los dibujos de un historieta.

Dejando de lado esta innecesaria participación de extras, Sesshomaru llegó a lo que realmente importa aquí, unos ladrones que tenían acorraladas a dos humanas, y una que conocía muy bien estaba bajo el poder de uno, cosa que lo enfureció en sobremanera, oh si, ese humano no viviría para contar su osadía (N/A: esto rimó).

-¡Señor S-! -una mano tapó su boca

-Silencio niña, no hagas escándalo

Kagome deseo infinitamente tener sus flechas, se sentía muy inútil, aprovecho que el hombre ablando el agarre y le pateó ahí.

El hombre se retorcía de dolor y Kagome empujo a Rin para que huyera, pero se seguía negando. Los otros ladrones no tardaron en atraparla y un golpe iba dirigido a la niña.

-¡Ahh!-El agresor soltó un desgarrador grito al sentir un gran dolor en brazo, y vio algo irreal, digno de un cuento de hadas o alguna leyenda, Sesshomaru le sujetaba incrustándole sus garras, lastimándolo con su veneno, pero ¡Cómo no asustarse!, no vemos demonios a diario en esta época.

-¿Qué e-es eso?

-Señor Sesshomaru- Rin sonrió aliviada, ella lo sabía, su amo la salvaría.

-¿Estaba llamando a eso?- su miedo era claro

-Están locas, son brujas

Kagome abrazó a Rin, impidiéndole ver lo que sucedía…el, los mato a todos, miró con indiferencia los cuerpos muertos en el suelo, solo se escucharon gritos y maldiciones. Ahora de seguro estarían camino al inframundo.

-Gracias Sesshomaru- Agradeció Kagome, había venido el que menos pensaba, estaba muy agradecida.

-¿Dónde estoy?-Sesshomaru ignoró olímpicamente su comentario

- E-ésta es mi época - ¿Qué decir? "Sesshomaru viajaste en el tiempo y no encontraras ningún Youkai aquí porque la raza que tanto odias los exterminó", eso era muy extraño- 500 años en el futuro

Él había escuchado que la humana provenía del futuro, pero no lo creyó posible, ahora una gran cantidad de personas que habían ido alarmados por los gritos, preguntas como ¿Qué es eso? ¿De dónde vino? ¿Qué está pasando aquí? No tardaron en llegar, la gente cuchicheaba y otros corrían espantados, otros sacaban extraños objetos de sus bolsillos con el cual comenzaron a hablar poniéndolo en su oído diciendo "Policía".

-¿Kagome?

Oh no, esto no podía estar pasando para Kagome, sus amigas-Yuca, Eri y Ayumi- se acercaban a ella con ropa casual, al parecer era fin de semana, y la miraban extrañada por el hombre tan extraño a su lado.

-H-Hola chicas- ¿Ahora qué haría?

-¿Qué está pasando? ¿Quién es él?

-Es de…-se concentró en alguna cosa para justificar su raro atuendo y el que asesinó a esa personas ¿Un asesino encubierto? ¿Alguna persona que trabajaba en un templo?- Un circo, viene de un circo- Afirmó simulando calma, la cual necesitaba

-¿Un circo? ¿Cómo se llama? ¿De qué circo viene?-Se acercó a su oído- ¿Es tu novio?

Definitivamente, sus amigas tenían un don de periodista o paparazzi, terminaban haciendo preguntas que la ponían en riesgo.

¿Es tu novio? Esa pregunta si le sorprendió, y un ligero rubor se coló en su mejilla ¿Ella? ¿Con Sesshomaru?, de seguro él preferiría darle un abrazo a InuYasha a que eso.

Todo esto de por sí ya era muy raro para Sesshomaru, había escuchado con calidad de detalles todas las preguntas ¿Novio? ¿Qué era eso? ¿Por qué esa mujer se sonrojó?, todo se vio interrumpido al sonar un extraño ruido que salía de una cosa que tenía algo en forma de circulo en cada esquina, en total cuatro, al que todos le daban paso.

Kagome entró en pánico, ¡La policía! ¡Todo se sabría!, y no podía permitir eso, con todo el miedo que podía poseer alguien que se encontraba al lado de un demonio podía tener, respiró hondo y sujetó una mano a Rin y otra a Sesshomaru y corrió como alma que se lleva el diablo.

-Solo síganme- Miro la fría mirada del demonio que le exigía respuesta- Por favor, ellos no pueden saber de ustedes

Y sin saber el porqué, siguió corriendo tomado de la mano de esa humana, pero sintió algo extraño, era ¿Calidez?, era que su mano estaba siempre helada y sentir ese calor fue…¿¡Qué demonios estaba pensando!? Su mente le jugó una maldito broma, él no podía estar pensando así, su cabeza no podía traicionarle de tal manera, se reprochó mentalmente por haber pensado tal estupidez y se soltó inmediatamente del agarre, pero cuando iba a dejar en claro que no podía mandarle a él, ya se encontraba de nuevo en esa casa de donde salió.

-¿Por qué huimos?

-Rin, ellos se encargan de que todo esté en orden, lamento que esos señores hayan hecho eso, ellos son ladrones y son perseguidos por la policía, así se llaman los que cuidan, pero no están acostumbrados a recibir este tipo de visitas, nos hubiéramos metido en un gran problema si nos atrapaban- Explicó lo más sencillo que pudo, sin entrar mucho en detalles.

-Pero ellos atrapan a los hombres malos ¿Por qué corríamos?

-Porque también se hubieran asustado y tratarían de llevarlos para estudiarlos, sería peligroso

-Esos humanos son incapaces de atraparme

Esa inferior raza no podría hacerle un rasguño, a él, el-auto nombrado- demonio más poderoso del mundo, los mataría con facilidad, como a esa escoria que intentó dañar a Rin.

A ver, ¿Cómo explicarle que habían creado armas increíbles?, armas que podrían dañarlo seriamente, habían tanques, granadas, rifles, escopetas e infinitos métodos con los cuales pudieron haberlos atrapado.

-Ehh…tienen armas que disparan a distancia y son impredecibles

-Hmp- Tonterías, nada podía detenerlo

-¡Kagome! ¡Hija!

-Madre

-Por fin llegaste, ven a comer, ¿Quién es…?

-El es mi amo, el señor Sesshomaru

Qué extraña la manera de explicarlo de Rin, que interrumpió diciendo esas palabras, que desconcertaron a la señora Higurashi, ¿Amo? ¿De esa adorable niña?, pero ese hombre inspiraba frialdad y daba temor.

-Ya veo- No quiso preguntar mas, estaba acostumbrada a recibir extrañas cosas desde que su hija viajaba por ese pozo- Bueno, pasen a cenar- Dijo sonriendo

-Este…mamá, yo creo que deben regresar a la época antigua

-No, no, quédense a cenar

-Nos vamos- Ordenó Sesshomaru

Después de llegar al pozo, Kagome intentó pasar pero su esfuerzo fue inútil, el pozo en el cual se tiraban cadáveres estaba sellado, no le dejaba pasar, en cambio, había caído todo el pozo hasta el piso.

-¡Señorita!

-Estoy bien- Aseguró adolorida, subiendo por la escalera que descansaba en el interior del pozo, mientras la niña fue a llamar a la señora.

-¿Qué sucedió?-Cuestionó Sesshomaru

-El pozo se ha sellado, no nos dejará pasar

-Humana inútil

Kagome enfureció por ese insulto.

- ¡Oye!- Recibió una ceja alzada de parte de él- ¡No sé quién te creas pero no puedes hablarme así! ¡El inútil eres tú que no haces nada!, no tengo la culpa que fueras arrastrado a mi época, no lo pedí, no soy la culpable de que estés atrapado aquí y yo también quiero regresar…-su mano ahora aprisionaba su cuello, en señal de advertencia

-Cuida tu manera de dirigirte hacia mí, o te mataré- Amenazó aun sosteniendo el agarre

-Suéltame- logró decir apenas con el poco oxigeno que le quedaba

Le liberó y Kagome respiró recuperando el aire que había perdido, tocando su cuello, aparte de todo había dolido.

-Maldito…-Dijo en su mente Kagome

-Hija ¿Qué pasó? ¿Te sucede algo?- Preguntó la señora Higurashi al ver a su hija acariciar su cuello.

-No…el pozo está sellado, no sé qué pasa

-Bueno, no importa, ahora si vamos a comer

Su madre no se rendiría hasta verlos comer a todos.

Rin comió contenta junto a la familia de la joven, el que no se digno a siquiera entrar a su casa fue Sesshomaru, que solo se recargó sobre el árbol más grande de la casa y para cualquier persona dormía, pero solo cerraba los ojos.

La valiente que tendría que salir a ofrecerle comida fue Kagome, obligada por su madre, quien ignoraba todo el asunto.

-Lárgate

-Yo solo vengo a dejarte esto

-No lo quiero

-Ni siquiera lo has visto- Paciencia agotándose

-Odio la comida humana

¿Qué no se cansaba de odiarlos ya en todas sus facetas? ¡¿Si no también a la comida?! , tragándose su enojo, Kagome dejó el plato en el suelo y se fue, mientras oscurecía en la época actual.

-InuYasha el pozo se selló, deja de saltar en el – Recomendó Miroku mirando al hibrido que aun saltaba hacia el pozo, salía, y volvía saltar, fue gracioso los primeros minutos, pero ya había comenzado a hartar.

-Maldición- Y continuaban las maldiciones…hasta que se resignó a esperar que volvieran.

-No entiendo cómo es que no deja pasar a InuYasha

-Ni yo Shippo- Dice Sango

-Esto es extraño- Tercia Miroku

Luego todos asienten la cabeza al mismo tiempo, mientras que InuYasha seguiría con un renovado pésimo carácter, peor que el habitual.

Como se había dicho, el anochecer había llegado y el condenado pozo seguía sin dejarlos pasar, así que tuvieron que ordenarse, Rin dormiría con Kagome y supuestamente Sesshomaru en la cama del abuelo y éste se iría a dormir a quien sabe dónde.

Otra vez se negó, no, para él el tronco del árbol era mucho más cómodo que una cama, esperando que al otro día ese pozo le dejara regresar, evitando mirar el tazón de comida vacío a unos centímetros.

-Sí que es necio- Habla Kagome desde su cuarto- no quiso entrar

Al no escuchar nada de parte de Rin, voltea y nota que la niña se durmió, lo cual resulto tierno para ella, acomodó la sabana sobre ella y se fue a su escritorio a seguir estudiando.

Y la pregunta ¿Cómo es que terminaron atrapados en el futuro?

Continuara...


De nuevo les agradezco que hayan leído. Y mi seudónimo en la otra pagina es el mismo de aquí.

Saludos a todos n_n