Hola! hace mucho tiempo que no me ven por aqui pero he vuelto, con un poco mas de lentitud pero sigo viva, por facor sigan esperando la actualización de mis otros escritos, se les agradeceria mucho!
En este caso vengo a hacerles entrega del desenlace de aquella gran pelea, espero que les quede memoria de como fue que llegamos a esta escena, para las curiosas que no ubican a las armas he subido una foto en mi pagina de FB y en wattpad para que puedan conocerlos y que les sirva de guia, espero que les agrade muchas gracias, no se cuando vaya a actualizar de nuevo, pero el que sigue es 9 meses xD gracias por su lectura!
un saludo a mi beta, se que no te lo pase pero es que no tengomucho tiempo estos dias n.n espero que no contenga tantos errores TT
Kirai ai suru denshitoakuma.
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Aurora la maga.
El retorno.
La espesa bruma se había disipado y junto con él los lamentos de Souji, a su lado Isogai no podía más que estar observándole, había conseguido agua y con los tirones de su camisa había cubierto la herida, además de tratar de bajar su fiebre, las peores horas de su vida estaban sucediendo, lentamente la vida de Souji Tatsumi se estaba extinguiendo… Taichirou suspiró hondo, observaba de manera dolorosa la expresión en el rostro de aquel que yacía en el piso apenas motivado se animó a acariciar una de sus mejillas, tragaba grueso pensado que la apariencia en Souji había dejado de ser la misma de hace algunos años. Ahora no era ni siquiera un pequeño vestigio de aquel licántropo que dolorosamente recordaba, sus emociones luchaban contra sí darse por vencido y dejarlo morir, o darle ánimos y salvarle… en la desesperada situación inicio a tener pensamientos llenos de odio contra esta guerra y contra ambas razas, licántropos y vampiros. Un odio que los había llevado a este tipo de guerras encarnizadas, cierto que el actual enemigo era un híbrido, pero los detonantes en los que dieron como resultado la liberación de Aoba no cabía duda se trató de aquella batalla, aún así analizaba los recientes sucesos en los que se involucra su persona y Souji, pues todo lo que había traído ese preludio de situaciones trajo consigo también alegrías. recordando, a su pequeño Kanki dibujo una pequeña mueca de tranquilidad y orgullo, era ahora que se enorgullece de formar parte de la casta y manda a la que perteneció por años, de la familia que había creado con ese ex licántropo… al hacer recuento de que la guerra no había traído solo desgracias, cogió valor, se hizo una promesa, no se permitió desfallecer estaría a su lado hasta el final, buscaría venganza contra las armas en cuanto estas regresaran pese a que no tendría oportunidad de vencerlos.
En el silencio de aquella cueva susurraba.-¿Sabes una cosa Souji?-escucho el eco de su voz resonar en las gruesas paredes de piedra y musgo.-Extraño aquellos días en los que Souichi me gritaba cada vez que podía, esos momentos en los que tú brillabas tan intensamente bajo la luz del sol…- se silenció apretando sus puños también agregó.-jamás olvidaré la primera vez que vi tu metamorfosis…
En el piso Souji parecía estar sumergido en un sueño demasiado profundo, la herida causada por el arma no dejaba de sangrar y su color de piel era alarmante.
-Hana, siempre sospecho de mi ¿sabes? ella conocía que mis sentimientos no podrán alcanzarte pues yo… te admiraba y te, amaba en silencio.- Mientras relataba aquello con voz melancólica, acariciaba sus cabellos y rostro para agregar con un pequeño susurro y los ojos cristalizados por las lágrimas.-Ahora que lo pienso, viejo amigo… no podré demostrarle esa misma visión a Kanki…-su voz fue decayendo y rompiéndose.-Toda la vida que pase a tu lado me pareció que nunca fui útil, hasta que… Kanki nació, pero aunque nuestro hijo me haya dado esa esperanza de serte útil ahora puedo comprobar que, de nuevo no pude defenderte… Souji perdóname… perdóname por ser tan débil.
Muy en su subconsciente Souji escuchaba aquellas palabras, parecían suaves ecos que apenas y lo alcanzaban, pero a pesar de la lejana lucidez Tatsumi podía percibir, el dolor en su pecho le dolía sentía que su pecho se rompía al escuchar aquellas emotivas palabras del pelo corto, pero lo que no sabía Isogai era que su voz era el único anclaje entre el delgado hilo de la muerte, lo que lo mantenía en el mundo de los vivos, a pesar de estar a oscuras la voz de Isogai le hacía saber que estaba aún ahí a su lado debatiéndose entre la vida y la muerte…. se encontraba perdido en un túnel negro del cual no sabía cómo salir, sentía pena por sí mismo pues; recordaba una y otra vez aquellas palabras dichas por ambas armas definitivas las cuales le hicieron caer en cuenta que desde hacía mucho había perdido su camino al combinar su sangre con la de un vampiro… sin embargo.
-De no haber sido así… jamás hubiese conocido a Kanki y el amor que siento por Isogai… -dentro de aquel subconsciente, se puso de pie y de nuevo pensó en aquel momento en que fue elegido líder de la manada de oriente, aquellos días de gloria regresaron frescos a sus pensamientos como la marea constante y vacilante, un espejo brillo a su frente y en este se observaba a sí mismo siendo cubierto por el enorme abrigo de su padre además de volver a rememorar aquellas palabras del que era el patriarca, alpha por excelencia, licántropo pura sangre aquello que hasta ahora se le había olvidado esas oraciones que dedicó al dejarle a todos sus lobos.
"Souji, hay algo más que una lucha puede enseñarte... aunque… a lo mejor estas batallas luzcan un poco difíciles y terribles… y a pesar de que se lleven a algunos de los tuyos, siempre recuerda esto… no importa cuanto te lastime el enemigo, no importa cuantos mueran, no importa que tu espíritu de lucha y tu valor haya caído… tu siempre debes tener en mente que...Eres Souji Tatsumi, el séptimo hijo, mi hijo y dentro de ti corre la sangre alpha más pura de todas… nunca lo olvides."
Aquel recuerdo le hizo agrandar sus párpados, el espejo, con la imagen de su padre y el de joven se desvaneció, la oscuridad se estaba haciendo más fuerte sin embargo, en su pecho algo se sentía... un enorme calor en su que le fundía las entrañas, no era doloroso, ni siquiera quemaba en otras palabras no sentía nada, no obstante algo pasaba un sentimiento lleno de orgullo se formó, lejos quedaron las duras palabras de aquellas armas, no sintió pena de estar vivo no se sintió avergonzado por haber logrado conseguir una segunda oportunidad.
-Quizás… debí luchar más para expulsar la sangre de un vampiro, pero… de haber recobrado mi espíritu como ahora yo…-con enorme deseo pensó que su sangre podía contrarrestar el gen vampírico, ante las adversidades, contra todo pronóstico, Souji junto todas sus fuerzas y pensamientos en ello su alma y su espíritu iniciaron a quemar…
8+8+8+8+8+8+8+8+8
No muy lejos de ahí…
Una de las armas que atacó a Souji y el cual era el lado demonio, caminaba entre los pastos en los alrededores de la cueva su rostro pálido no mostraba expresión alguna se encontraba entretenido con la luz de las luciérnagas, no obstante al detenerse y girar su cuerpo elevando su rostro cubierto por algunos cabellos platas ondulados observó en dirección del lugar en donde estaban ambos licántropo e híbrido, enseguida un pequeño movimiento en sus cejas se hizo apreciar y en aquellos ojos color violeta claro se percibió el impacto ante esto susurro.-Tal parece, murió… no, puedo… percibir su energía.
A su lado sobre una roca, se encontraba el ángel, de tez morena quien observaba el florecer de una de las flores más raras de aquel sitio, sus orbes verdes lograron apreciar aquel hecho a lo que este joven de cabellos negros respondió contrarrestando la aseveración de su compañero…-No lo creo Shion…-Se puso en pie y agregó.- es un licántropo.
-Fue, un licántropo.-corrigió el de piel blanca, observando inexpresivamente a su compañero asegurando lo más lógico lo cual.-No podrá sobrevivir después de aquella herida y menos con la sentencia que le diste.
-¿estás seguro?-cuestionó el moreno poniéndose en pie y observando como un resplandor se iniciaba a ver desde el lugar en donde se encontraba la cueva, tanto Shion como Cecil observaron atentos aquel acontecimiento…
En esta Isogai, quien estaba asustado, totalmente sorprendido pero, sobre todo lleno de aflicción, luchaba por despertar a Souji pues algo extraño estaba ocurriendo, desde su herida se Expedía una luz tan fuerte y candente que Isogai podía ver como la sangre se vaporiza.-¡Souji, despierta!- exclamó angustiado mientras veía como de la carne y huesos en aquel cuerpo brotaba un enorme chorro de sangre, Taichirou inicio a llorar con más fuerza y entre llantos grito.-Souji, no te mueras por favor.
Un último resplandor más fuerte se hizo presente y el platinado tuvo que cubrir sus ojos, mientras que la herida se quemaba por dentro y con sorpresa las orbes de Isogai descubren que esta se estaba curando, su corazón latía acelerado no podía creer que el peli largo estuviera regenerando su lesión de una manera asombrosa.
-So….Souchan… si pudieras ver esto.-expuso emocionado pero aun con lagrimas en sus ojos, finalmente ante la pronta curación… Souji abrió sus ojo y susurro.
-I…Isogai…
-¡Souji!
Se arrojó a su pecho de manera desesperada.-¡Ouhhh!-se quejó enseguida Tatsumi, no obstante Taichirou al aferrarse al pelo largo, no pudo evitar el escuchar de aquel latido fuerte en su pecho, el calor de su piel y su respirar, por dentro su alma, su cuerpo su espíritu había vuelto. Isogai cerró con fuerza sus ojos y soltó a llorar de manera desesperada.
-Haz vuelto.-Susurro apenas mientras que el otro elevó sus brazos para dedicarle un abrazo afectuoso y besar sus cabellos mientras expresaba socarrón.
-I….Isogai… Tengo hambre mucha hambre.
El platinado al escuchar aquello trago grueso se elevó y susurro observando al de la barba.-Souji.-Un dilema más se estaba suscitando esta mala situación ¿Acaso no podía empeorar más? pues, conociendo que Souji era un híbrido él sólo podía alimentarse de sangre y esto quería decir que debía sacrificarse, con esto en mente el pelo corto apretó sus puños, sin pensarlo tanto expreso seguro.-Souji, es lógico, has perdido mucha sangre tu... debes comer…-Tatsumi observaba como Isogai desabotonar los botones en su camisa y descubre su pálido cuello ladeando su rostro a un costado ofrecía su vida para salvar la suya.- que no te importe nada solo hazlo pues… el arma será solo para uno de nosotros entonces… bebe mi sangre… con eso podrás recuperar fuerzas y….-El silencio gobernó por unos instantes hasta que finalizo diciendo..-Solo… asegúrate de cuidar bien a Kanki…
Tatsumi, asintió... se acercaba a Isogai de manera misteriosa, mientras que Isogai cerraba sus ojos, presintió la mordida mortal en su cuello esperando que Souji encajara sus colmillos en su piel, lo aguardaba como un condenado a ser ejecutado, él aceptaba el hecho que quizás le quitaría la vida sin embargo, para su sorpresa en lugar de hincar los dientes en su cuello hubo un beso en sus labios, Isogai agrandó sus párpados y empujándolo escucho del mayor quien sonreía.-Isogai…. mi pequeño Isogai...Creelo o no… mi apetito es mucho muy distinto… quiero carne, quiero vino… yo quiero…-Intentó acercarse al percibir el aroma de Taichirou, extrañaba ese encantador y sutil olor en su pelo corto, aroma que no podía percibir siendo híbrido, deseaba lanzarse encima y robarle los mejores besos no obstante...
-¡Así que…! -Interrumpió una voz el momento. -¿expulsaste toda la sangre vampírica de tu cuerpo?
Tanto Souji como Isogai se alertaron, a su frente ya estaban las armas y eso solo significaba una cosa… el inicio de la pelea definitiva, para poder controlar aquel armamento que tanto necesitaban para vencer a Aoba, Isogai no tuvo opción más que apartarse, pues el elegido había sido Souji y él solo sería un espectador de aquella lucha.
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8+8+8+8+8+8+8+8+8
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La noche parecía que sería eterna, pues habían transcurrido horas en los cuales él y sus hijos habían enfrentado a su padre, Morinaga Tetsuhiro esté bajo el poder del amatista, no podía ser vencido ni siquiera se podía mancillar su armadura. Los diferentes golpes ataques de parte de sus hijos y los suyos propios no lograban nada.
Era terrorífica la apariencia de Morinaga Tetsuhiro, el cual tenía como piel el cristal, que se aferraba a su cuerpo, no dejaba a evidencia ninguna zona vulnerable, parecía irreconocible, ni un vestigio de lo que él era, la única forma de saber que su vampiro estaba dentro de esta coraza era el hecho de que sus cabellos estaban fuera, y que sus ojos eran visibles, su boca, su frente su nariz su cuello y orejas estaban cubiertos por el cristal maldito que no les daba tregua, Souichi no podía hacer nada, mucho menos sus criaturas, se había dado cuenta de ello desde hace mucho, más sin embargo su arma, el ángel y el demonio dentro de él le recomendaban que debían de trabajar unidos, tal como lo hacían sus hijos, no obstante Tatsumi no podía arriesgarse a que un golpe como los de Van fuera a parar en Morinaga, pues la idea era traerlo de vuelta, rescatarlo y no matarlo… sin embargo ambos demonio y angel no veían otra opción más que esa, asesinarlo.
En un momento de distracción Morinaga golpeó fuertemente a Souichi y lo lanzó al piso tras la vista impotente de sus hijos los cuales, no sabían qué más hacer apenas y podían dominar a las armas en su interior pero lo estaban intentando.
Hana había logrado de nuevo atrapar una de los fuertes brazos de su padre, con prisa Suitetsu se movía rápidamente y corrió a ayudar a su hermana gemela con los guantes de oro golpeaba duramente el rostro pero ni siquiera se movía, aquellos enormes golpes de Yamato no lograban nisiquiera aboyar aquel cristal. Souji quien aprovechó la distracción de su padre, fue ágil escabulléndose e intentando infructuosamente de romper la armadura con la punta de sus Sais los cuales trato de incrustar en su espalda, pero nada sucedía, Tetsuhiro se giró tomó a Souji de un brazo y lo lanzó lejos, pero en ágil peli azul oscuro, cayó sobre sus piernas apoyándose con una mano en el piso, a su lado sus dos hermanos se posaban respiraban agitados.
El cazador había sido testigo de aquellos ataques, estaba perdiendo las esperanzas pues.-Esto es imposible… no se puede, esa armadura es indestructible.
-"Si no nos permiten ayudar no podrás romperla, debes combinar tu fuerza con la nuestra." -Hablaba Ren en su interior, ambos observaban en primera fila y sentían todo lo que el licántropo tambien padecia.
-"Es inútil Ren, esta Rata no se da cuenta que sus hijos están dando todo para detener a ese bloque de cuarzo, pero él con sus enormes dudas y miedo no podra hacer nada, maldicion."
El pelo largo se ponía de pie y susurraba.-No entienden quiero salvarlo no matarlo…
-"Dejamelo a mi le romperé todo con uno de mis golpes mortales"
-"Van… él quiere salvarlo no matarlo."
-TKS!
-Está dicho, no usare su poder, esto debo hacerlo yo mismo ahora, callense que me estan distrayendo.-Reclamo regresando a la lucha, pero de nuevo a cuenta la situación no cambiaba, había intentado romper esa armadura con uno de sus golpes, con la espada intentó cortar su cuello pero nada había pasado ante esto decidió que lo mejor era reunirse con sus hijos y entonces.-Chicos escuchadme, esto es lo que haremos…
Mientras ellos aprovecharon el momento para reunirse su enemigo los observaba tras aquella coraza, en la cual no había mente propia ni movimientos propios, solo habia sed de sangre y cumplir las órdenes que Aoba le había impuesto, sin darles más tiempo el ataque volvió a generarse, con las filosas manos y brazos que parecían cuchillas de cuarzo les atacó, enseguida los cuatro se dividieron esto confundió a Morinaga sus orbes verdes observaban a todas direcciones sus cejas se habían juntado en enfado, de prisa fue por la presa más fácil… su hija.
-¡Hana, va tras de ti!-Exclamó Souichi al descubrir hacia donde había corrido, Tetsuhiro la joven al tener en mente el plan que su pa chan les había explicado, dejó de correr y mientras veía acercarse a su padre pensó.
-"Natsuki, Satsuki, Nagi ahora"
-"Eres molesta niña loca, tu dandome ordenes grrr"-respondió él demonios pero sus compañeros expusieron.
-"Esto será emocionante!"
Rápidamente tanto arma como portadora expresaron de manera fuerte y aprisa.-"Telaraña vacilante, cárcel de cadenas"-la platinada estiró sus manos y brazos prontamente de sus dedos aparecieron cadenas de oro que se enredaron tejiendo una red la cual de manera escurridiza y ágil, atraparon a Morinaga quien al enredarse cayó al piso intentó con prisa ponerse en pie y escapar pero la joven cerraba sus manos y al hacerlo aquellas cadenas apretaron el cuerpo de su agresor.
-"No saldra de ahi nunca!"
-"Por las dudas Nagi, aprisiona más, vamos!"
Y es que Natsuki tenía razón pues aunque esa gruesa cadena estuviese aprisionando, su atacante no era ninguna presa fácil, como pudo se puso en pie, e intentó liberarse, Hana escuchó el crujir de las cadenas a lo que apresurada expuso.-Arg, ahora, !Ahora Suitetsu, Souji!-Los ojos de aquel observaban a la joven y luego, se dirigieron hacia los demás sin poder hacer mucho pues, Hana estaba haciendo presión sus armas y ella misma estaban imponiendo todo el poder que poseían la peli larga sudando y susurrando.-Pa-chan funciono lo capture.
-¡Bien hecho!
-Es mi turno.-ExpusoSuitetsu yendo hasta el lugar en donde estaba su padre, realizó unos movimientos con sus guantes y llamó a sus armas en su interior.-"Yamato…Syo"
-"No te preocupes romperemos esa armadura"
-"Gran Puño de acero"-Expresaron ambos demonio y angel, los guantes relucieron mientras se acercaba al de la armadura a quien se disponían a golpear, aquel golpe se dirige al pecho de Morinaga, tras suyo Souji, se apresuro tambien, pues solo tenían una sola oportunidad, debían romper ese era su objetivo.
-"Tokiya… Eiiji… por favor…"
-"Sabes, lo que debes hacer…"-expuso el ángel de cabellos negros y ojos azules oscuros, Tokiya.
-"Junta los Sais y crearemos una fisura aguda en esa armadura, Souji-san."
-"Pluma de acero!"-Nombraron ambos, creando una punzante embestida, combinada con el ataque de Suitetsu causó que Tetsuhiro cayera de rodillas, mientras que pronto se avecinaba un golpe má fue testigo, de la unión que había entre sus hijos, los ángeles y demonios que en las armas se encontraban, ante ver el empeño y lo mucho que ponían sus pequeños en el ataque, no tuvo opción más que susurrar.
-Van… Ren… lo entiendo… hagamoslo, solo, no lo maten.
-"Ya era hora!"-Gritaba el castaño dentro de su cabeza, gritando como real demente.
-"No te preocupes…-Susurró con suavidad.-"Pronto estarán reunidos y tu cumpliras tu promesa."
El poder de los 4 estaban reunidos , sin lograr moverse Morinaga percibió los poderosos ataques, mientras observaba como el más fuerte de todos se acercaba peligrosamente a él, sin poder moverse o liberarse no logró más que recibir aquel enorme puñetazo, la espada había quedado a un lado, para Van sus golpes era lo más poderoso que poseía, los cuales, al impacto causaron un enorme estruendo, una ola de viento y calor que se pudo percibir a kilómetros. La tierra tembló y algunos árboles se cayeron, tanto fue el poder impuesto que incluso llegó a los oídos de Aoba y los otros.
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8+8+8+8+8+8+8+8+8
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En el momento que se logró percibir aquel poder y todo lo que había ocasionado el peli celeste se enfureció de prisa gritó.-¡Esto no es posible!
-Esas son.-expuso Mink totalmente serio e impresionado.
-No cabe duda que no estamos tratando con bebés, esos sujetos han conseguido 4 de las 7 armas.-Inquirió preocupado Trip, observó a Aoba de manera preocupada, estaban reunidos en aquel que llamaban su castillo, bajo la tierra más santa la cual habían profanado y la cual sería su última tumba, puesto que las armas estaban siendo reunidas y como lo había dicho antes Tetsuhiro, Aoba debía de temer por que el no conocia el poder, la terquedad, el espiritu de lucha que Souichi Tatsumi poseía.
al recordar aquello furioso exclamó-¡Y seguirán consiguiendo más!-Un grito desesperado de parte del oji ámbar, estaba furioso golpeando lo que había cerca.-¡maldición!-se cubría el rostro con una mano y murmuraba.-No puede ser que mi armadura haya sido destruida…-Se concentró cerró sus ojos y susurro.-Muéstrame ..-enseguida pudo tener visibilidad de la situación a través de los ojos de Morinaga quien gracias a la amatista seguía conectado con Aoba.
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8+8+8+8+8+8+8+8+8
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El polvo se esparcía, y solo podía escucharse el sonido del eco de aquella explosión que aún retumbaba gracias a aquel enorme ataque, Souichi y sus hijos rodearon a Tetsuhiro quien sorprendio percibió lo increible, una fisura en aquella armadura, justo en el pecho del lado izquierdo. Agacho su rostro que era lo único que podía mover totalmente sorprendido al mirar el agujero en su pecho, le demostró el daño a Aoba quien gritó en su cabeza y pensamientos.
-"Esto no es nada, date prisa y cumple tu cometido… matalos, matalos a todos… revive esa sangre vampírica que hay en ti y pelea hasta que no te quede más."
Un momento de silencio se pudo apreciar Souichi intentó acercarse, una pequeña muestra de alivio se aprecio en su rostro el cual estaba sin gafas desde hace mucho pero al ver los ojos de Tetsuhiro mirarle y tornarse rojos resplandecientes además de mirarle con odio rápidamente observó la fisura en el pecho, ante ver que el daño no había sido lo que esperaba su rostro cambió a uno de terror, con prisa intentó tomar a uno de sus hijos y gritó.-¡De prisa, Suitetsu ayudame! Ambos se movieron de prisa, aprovechando que aún estaba atrapado en la red de cadenas metieron los dedos y manos en este lugar e iniciaron a tirar los trozos para romper más el cristal no obstante, el dolor fue insoportable en Tetsuhiro tanto que le hizo gritar y abrir un orificio enorme en su boca de donde apareció un enorme hocico , Souichi apartó a Suitetsu de prisa, mientras Hana que aun sostenía a su padre atrapado pudo ver con pánico como dos enormes alas crecían en su espalda rompiendo la armadura y aferrándose está a los enormes huesos.
-¡Pachan!
Souichi escuchaba los alaridos, mezclados con graznidos, además de ver como aquellas enormes alas se asomaban demostrando el poder de su vampiro, pronto pudo sentirse aterrado al tiempo que exponía.-Morinaga… maldición...Entró en metamorfosis, SUITETSU, SOUJI, CORRAN,HANA SUELTALO.
-¡HUGGG!
-¡Ahhhhhh!-Eran los poderosos gritos de Morinaga Tetsuhiro en su metamorfosis total, parecía un demonio alado con piel de amatista, sus alas rompieron las cadenas y en cuanto las movió empujo a Hana hasta que ella cayó lejos de ahí. Los tres chicos se reunieron tras de su madre estaban asustados jamás habían visto a su padre en ese nivel de metamorfosis.
Ante ver la precaria situación, Souichi solo pensó en una cosa, sus hijos debían de escapar de ahi, lo mas pronto posible, pues estaba claro que Tetsuhiro los asesinaría, rápidamente pensó que lo mejor era entretenerlo mientras que ellos escapaban-Suitetsu…
-¡No, no te vamos a dejar solo!-Grito el joven antes de que el peli largo le diera la orden de partir de ahí.
-"DIABLOS!"-gritó Van mientras que Ren susurraba.
-"No te queda de otra debes pelear a su nivel o morirás licántropo… Y YO NO QUIERO MORIR"-
Souichi observo el cielo oscuro, jamás pensó volver a transformarse y pelear en contra de el ser que mas amaba en su vida, en su pecho su corazón dolía y palpitaba de manera acelerada, llamaba a su cuerpo en donde la sangre inicio a moverse rápidamente en sus venas, sin pensarlo dos veces, inició su metamorfosis sus ojos dorados relucieron de manera espectacular y temiblemente, sus cabellos se erizaron, liberándose de aquella coleta, el bello en su cuerpo se incrementó, sus manos brazos se estiraron más, y sus piernas optaron la posición canina, de sus ropas solo quedaron tiras que cubrieron su pelvis, el pelaje plata brillo mientras un enorme aullido se presentó, seguido de un gruñido, sus fauces eran enormes, de sus colmillos bajaba la baba dejó de ser humano ahora era un hombre lobo en su última etapa, sus garras enormes se pudieron apreciar mientras caminaba expuso.-No interfieran…-esa fue una orden directa de su madre y los chicos la acatarian, pues ese poder que emanaba de Tatsumi y Morinaga era aterrador.
Los tres fueron testigos entonces de la pelea encarnizada que iniciaba, el primer embiste fue por parte del enorme vampiro quien se lanzó sobre su presa, abría sus enormes fauces mientras sus manos sujetaban los hombros de Souichi tratando de morderlo pero las enormes manos con garras sujetaban cada extremo de las fauces y regresaba un gruñido más feroz , Tetsuhiro aleteo y se elevó con Souichi mientras luchaba contra él ambos se rasguñan y golpeaban, pero quien estaba siendo más lastimado era el licántropo, observaba sus ojos, los cuales eran de sangre no podría perdonar a Aoba jamás, esta vez prometió que si salía de esta lo mataría con sus propias manos por sacar lo peor de ambos y hacerles pelear de esta forma.
En tanto entre la pelea, Souichi escucho en sus pensamientos-"Déjanos ayudarte Rata!"
-"Si no vas a permitir que te ayudemos ataca su actual punto débil… la fisura! Vamos hazlo no quiero morir sin antes cumplas tu promesa."
Souichi, tambien tenia fuerza, y la aplico con furia fue directo con sus garras a intentar despedazar el amatista roto en su pecho, a lo que Morinaga graznaba y con fuerzas lo contra restaba, lo golpeó en el abdomen y con la misma fuerza del golpe lo lanzó desde las alturas, no obstante Souichi caía sobre sus patas y se impulsaba para saltar sobre él, lo sujetó desde la espalda y tomando una de sus alas la halo hasta romperla con todas sus fuerzas, el enorme aullido de dolor en Tetsuhiro se escuchó, al no tener una de sus alas para sostenerse en el aire no pudo evitar que ambos cayeron al piso fue una caída de 4 metros ambos rodaron una y otra vez, pero aunque el golpe dolió ellos no dieron tregua volvían a la lucha ambos se atacaban con desquicio mientras esto sucedía…
En el subconsciente de Souichi recordaba a Morinaga Tetsuhiro desde sus inicios.-¡Reacciona!-le gritaba.-¡Recuerdalo, eramos solo tu y yo… en aquel callejón, en aquel vagón del metro… tu y yo….transformamos este odio en amor!
Intento hacerle recordar no obstante el amatista lo dominaba por completo, Souichi solo recibió más que un enorme rugido de su atacante, al confiarse en que le haría entender, no pudo esquivar un ataque que dedicó Tetsuhiro, clavo una de sus manos en su hombro causando una herida profunda en su cuerpo, la cual casi arranca su brazo, Tatsumi se alejó sujetando su hombro mientras observaba a Tetsuhiro ponerse de pie elevar su única ala y abrir esas enormes fauces emitiendo un sonido terrorífico y espeluznante.
-Es el fin…maldición no tenía que ser así… ¡Morinaga!
El mencionado se lanzó a su ataque para arrancar su cabeza, Souichi lo veía acercarse, el poco podía hacer con uno de sus brazos perforado no podía más que intentar escapar, pero ese ser no le permitiría hacer nada, en cuanto estuvo cerca una enorme jabalina se clavó en su pecho justo en el agujero de amatista, de prisa Souichi observó el lugar de donde había provenido aquella arma y lo que vio no pudo creerlo, pero más no pudo creer que dos espadas estaban tras de Tetsuhiro arrancando la ala restante.
Ante esto, dos brazos lo sujetaban por detrás y una voz conocida para él se escuchó.-¡Ahora SOUICHI!
¡Papá!-Gritó impresionado, al ver a su padre con su metamorfosis licántropa sujetando a Morinaga con todas sus fuerzas, pues este luchaba de manera persistente, arrancó la jabalina de su pecho e intentó, girarse desquiciadamente trataba de liberarse de ese otro licántropo.
-¡Souichi no podre sostenerlo por mucho tiempo DATE PRISA!
A pesar de que era su valiosa oportunidad el no sabia si hacerlo o no, no podía asesinarlo, no podría vivir con eso, pero-Acabo de perforar un punto vital en esa armadura… es el momento que traigas a mi hermano de regreso.-Escuchó de Kunihiro, Souichi, estaba en shock sin embargo….-Tu sabras en donde golpear, confio en ti Souichi Tatsumi-
Se preparó para dar el puñetazo más fuerte de toda su vida, mientras en sus pensamientos llamaba-"Van…"
-"Si…."Souichi elevó su puño y con enormes fuerzas corrió para dedicarle el golpe definitivo, mientras se acercaba a ambos las imágenes pasaron por su cabeza, desde que conoció a Morinaga, su sonrisa, sus besos, el amor que ambos sentían, sus hijos, sus hijas y la felicidad que le propinaba al estar juntos, con todo esto en sus pensamientos golpeó el pecho de Tetsuhiro, aquel puñetazo fue tan poderoso que tanto a Souji como Tetsuhiro fueron a parar a las faldas de un enorme árbol derivando y la ola expansiva tiraba a varios más.
Sin más fuerza y lleno de heridas Tatsumi cayó al piso mientras recuperaba su forma original y de paso el aliento su metamorfosis se estaba disipando, en su espalda se encontraban pegados sus largos y platinados cabellos, mientras que por los costados de su rostro se resbala el sudor, se intentó poner de pie pero todo le daba vueltas, no obstante el mango de aquella jabalina se poso al frente para brindarle ayuda, al ponerse en pie, sus hijos llegaron a él, mientras que el cazador, que tenía el enorme tatuaje en todo lo largo de su cuerpo observaba inquieto al lugar en donde su viejo y Morinaga había ido a parar.
Con paso lento y sujetando su hombro lacerado se acercaba a la escena, en donde logro ver como la amatista estaba reducida a pequeños trozos de cristales, su viejo salió de debajo de Morinaga quien lentamente desvanecía su metamorfosis. Souichi y sus niños por fin lograban ver el rostro de su padre, quien finalmente fue apreciado entre toda ese desastre. Con sorpresa el cazador fue testigo de cómo sus heridas se curaban, dibujó una expresión de alivio al ver como Morinaga por fin estaba libre de esa enorme coraza.
-Tetsuhiro.-Susurro, iba a lanzarse a su abrazo sin embargo ….
Una jabalina de oro se posó a su frente Kunihiro entonces susurro.-Debemos irnos de aquí… los hombres de Aoba se dirigen hacia acá.
Suitetsu y los demás observaron a Kunihiro con atención este no les había visto a los ojos a ninguno, pero no hubo duda de lo que él había dicho, era totalmente cierto Koujaku y los demás hombres de Aoba estaban a punto de llegar. Entre Souji y Suitetsu levantaron a Morinaga mientras que Souji hijo y Hana ayudaban a Souichi.-A este paso nos alcanzaran…-Expuso este último.
-No te preocupes hijo, la ayuda está aquí.-un auto se apresuraba a llegar. Se poso al frente y enseguida Isogai exponía.
-¿Necesitan un aventón?
-¡Isogai!-con prisa se subieron, rápidamente partieron del lugar…
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8+8+8+8+8+8+8+8+8
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El amanecer era resplandeciente y totalmente cálido, en el refugio que encontraron en una playa desértica, justo en una casa antigua que estaba al lado del océano en este Noiz los esperaba en conjunto de su hermano gemelo Theo, ellos habían tenido contacto con Isogai unas horas antes y Souji les había pedido que fueran a aquel lugar para ayudar con las heridas de ambos. al filo del amanecer había llegado, solo habían transcurrido unas cuantas horas cuando ambos, ya estaban controlados y estables, Noiz observaba de manera impresionada a Souichi y a Tetsuhiro ambos se encontraban más que bien sus heridas se habían curado solo necesitaban descansar, el joven rubio abandonó la habitación para ir a ver a los demás Hana estaba siendo tratada, al igual que el pequeño Souji quien se quejaba por sus heridas, mientras que Suitetsu estaba al lado de su abuelo e Isogai ambos parecían conversar de algo sumamente extraño y eso era…
-Todavía no entiendo cómo es que Kunihiro nos encontró y nos guió a la lucha.-Expone el mayor observando la espalda del mayor de los Morinaga que estaba de pie haciendo guardia, este que se encontraba en la entrada de la casa abandonada en la que se refugiaban.
-Fue demasiado extraño, más extraño es la forma en la que a actuado…
-¿A que.. se refiere Isogai?-Cuestionó Suitetsu curioso.
-No nos mira a los ojos , es más no los a abierto desde que lo encontramos. -Tanto Noiz como su hermano se observaron uno al otro, fue entonces que Noiz expuso.
-Theo, intento examinarlo por alguna lesión, pero él se negó…
Esto era sumamente extraño pensó el gemelo platinado, no obstante no podía investigar en ese momento pues lo que interesaba ahora mismo era la salud de su padre y su madre. Fue directo a la habitación, al hacerlo se contuvo a entrar ya que…
Dentro Souichi había bajado de su cama y había sujetado la mano de Tetsuhiro su rostro era de preocupación, el joven chico escuchó entonces.-Tetsuhiro… ¿me escuchas? Por favor… despierta… yo, te extraño demasiado.
El menor decidió mejor alejarse y dejarles a solas.
Pronto adentro, el peli azul se removía con calma, y abría sus ojos, Souichi fue testigo de aquello, ver sus orbes verdes le hizo estremecerse, enseguida fue visto por él , aquel que era su alma gemela. Sin pensarlo dos veces se abrazó a él y susurro.-Despertaste… por fin…
-So…Souichi.-Susurro con escasa voz, movió su mano y la colocó en sus cabellos cerró sus ojos y derramó lágrimas agregando.-Esto… debe ser otro… sueño.
-¡No!-Sujeto con fuerza una de sus manos y la colocó en su mejilla mientras exponía.-Soy real y tu tambien…
-Mi… SOUICHI eres tu.
finalmente el reencuentro estaba sucediendo, había sido meses llenos de caos, de tristeza por parte de ambos que habían sufrido la lejanía, la separación obligada por una mente tan terrorífica e inestable como era la de Aoba, Morinaga sintió entonces el calor del rostro de su querido licántropo, parecía que este era un verdadero sueño, tuvo miedo que este fuera asi, pero al acariciar su mejilla contra la del otro no pudo evitar el sentirse aliviado.
Una sonrisa se formo en sus labios, los cuales buscaron al otro y sin pensarlo sin mediar, o atreverse a negarse el licántropo lo permitió se besaron, en una enorme caricia de amor, que les hizo llorar, finalmente sus almas se habían encontrado de nuevo, el mal no había podido separarlos aunque casi fue así…al recordar el pasado Tetsuhiro se separó. De aquellos labios y susurró.- Souichi yo… crei que tu habias…-No logró finalizar la frase pues aun dolía como nunca esa traición que hizo a su alma gemela, se sentía muy mal culpable irreal no podía decir palabra, no sabia que decir pues como una película, todo se presentaba en sus recuerdos, finalmente tuvo el valor de expresar - por mi culpa tu casi mueres…-cerró sus ojos de pronto recordó todo desde el inicio mucho antes que Aoba apareciera y levantándose de manera apresurada de la cama tomó al licántropo de sus hombros cuestionó.-Yo… te hice daño yo te asesine yo…-El dolor en su corazón y alma fue terrible.-Souichi… yo… soy un monstruo…
-Eso quedó en el pasado… además no eras tú… fuiste movilizado por la magia de Aoba… ahora lo que importa es que estamos juntos y eres libre.
-¡Pero!-Las lágrimas y el dolor en Morinaga se hicieron severos.- maté a mis hijas…-lloro recordando con pena, la última vez que su alma estaba feliz al esperar a sus mellizas, a las cuales nunca vio nacer.
-Morinaga… no.-escuchó aquella suave voz de su licántropo el cual tenía el cabello suelto y desparramado sobre sus hombros desnudos, Tetsuhiro entonces dejo de ver sus ojos y analizo mejor al pelo largo, al instante descubrió el enorme tatuaje en su cuerpo el cual estaba desde su cuello hasta donde se perdía la imaginación. Con calma y miedo fue guiando su mano a este y entonces Tatsumi inicio a narrar-nuestras hijas nacieron… pero yo, tuve que luchar contra la muerte, renaci en lo que soy ahora y esta marca apareció después de eso…
-mi amor.
-Las niñas, nacieron unos meses después… y te esperan en Nueva zelanda.
-lo hiciste tú solo.
-No… Kunihiro, Noiz y Suitetsu estuvieron ahí para ayudarme…-se sonrojo.-fue difícil como el parto de nuestros trillizos pero, burle a la muerte y ahora estamos juntos y nada nos separará.
-Te lo juro… ya estoy aquí y jamás me separare de ti…-juntaron sus frentes mientras que el deseo regresaba a ambos, aquellos febriles besos, les hicieron recordar esas noches de pasión, que pasaron, el amor que sentían, la atracción el deseo les invadió desesperadamente, iniciaron a besar sus labios en caricias reconocidas que se necesitaban con intensidad, Morinaga delineaba aquellos labios y susurraba entre estos.-Te amo…te agradezco por nunca dejar vencer tu espiritu Souichi Tatsumi.
Los labios de su vampiro lo hacían temblar, fueron meses en los que ellos no pudieron estar juntos, Souichi lo sabía y deseaba con enormes deseos ser uno con su vampiro, Morinaga era cuidadoso en aquellos besos, parecía que no quería romperlo, a pesar de que todo había pasado aún sentía culpa por lo que hizo bajo el embrujo de Aoba, sin embargo… aquellos recuerdos recientes se fueron borrando, se recostó en la superficie de aquella provisional cama, mientras Souichi era atraído y en cuanto estuvo recostado sobre su pecho, la mano de Tetsuhiro se movía habilidosamente entre su espalda y cabellos, acariciando su piel, mientras con sus ojos cerrados aun besaba a Tatsumi.
pequeñas lagrimas se escaparon en ambos, mientras que bajo el silencio de aquellos labios que se acariciaban, iban acercándose más, Morinaga se puso duro y bajo su pantalon demostró lo erecto que se encontraba, Souichi se sonrojo al sentir aquella dureza, enseguida llevó su mano a este lugar y susurro.-Mi cuerpo te extraña, pero antes quiero preguntar.
-¿Que cosa?
-Aoba ¿probó tu cuerpo?
-Jamás… nunca cedí a sus deseos, aunque intento hacerlo con magia, mi cuerpo solo te pertenece a ti y solo reacciona a ti.
Un beso más asfixiante se presentó entre ambos, Souichi se estaba entregando de la manera más alarmante, Morinaga lo percibió, se giro en la cama depositandolo en esta y posicionándose sobre él tomo una de sus piernas y frotó sus pelvis, percibiendo también la dureza de Souichi, quien liberó sus labios y confesó.-Te necesito… no puedo aguantar ni un minuto más sin que estés dentro de mi.
Aquello causó, que Morinaga se estremeciera presintiendo el orgasmo al escuchar aquella confesión, pero se contuvo, retiró las prendas de aquel cuerpo y se dedicó a besar todo el pecho de su licántropo, aquella piel que amaba, aquella piel que calentaba sus labios y que por mucho tiempo a sido suya ya estaba a su alcance, escuchaba los jadeos de Souichi y esto lo excitaba mas, acariciaba su piel en besos lo deseaba lo quería lo apreciaba. estaba feliz por volver a por fin estar juntos y en silencio entre besos hizo una promesa, la cual se trato que jurar vengarse Aoba no encontraría el camino ni sabria que le golpeo juro que pagaría todos los golpes , las heridas, las cicatrices, las marcas que en su lobo se encontraban. con eso en mente, inició a mordisquear la suave piel, mientras que su amante se agitaba bajo de el ansioso, deseoso excitado hasta la última parte de su cuerpo se sentía en llamas.
Pero mientras cada beso era una invitación a la locura en Souichi, dentro de mente Ren y Van estaban viéndolo todo, el castaño murmuró.-"NO ME JODAS VOY A SER COGIDO POR UN VAMPIRO NOOOO"
"AH EL AMOR, ESTO ES PEOR DE LO QUE CREÍ, QUE ALGUIEN NOS AYUDE!"
-"Silencio, los dos, ahora quien se arrepiente de haber entrado a mi cuerpo y ser mi arma"
-TE MALDIGO sOUICHI TATSUMI!
Ignorando por completo los berrinches de sus alter egos, continuó con aquella entrega en la cual Morinaga llegaba a su pecho y lamia con deseo sus tetillas, sus colmillos asomaban y mientras mordía sus pezones, escuchaba los jadeos de su pelo largo, pues además de hacer aquello una de sus manos masturbaba su miembro y acariciaba con entera pasión aquel perineo, en donde estaba la recamara, de Tatsumi, la cual solo lubricaba deseosa de poder tener aquel miembro en su interior, no obstante ahora debía de pasar de largo ese lugar, pues no deseaba que Souichi quedara en cinta de nuevo, no por ahora que las cosas están peligrosas. en sus pensamientos, se dijo.-En cuanto esta guerra termine, Souichi Tatsumi, volveremos a ser la familia que éramos y traeremos al mundo a más bebés, por ahora… solo quiero ser uno contigo. llevó sus dedos a aquel otro orificio en donde acaricio y tomó por sorpresa a su licántropo quien agrandó sus párpados y susurro.
-¿Que estas?
-Hay que ser silencioso o nos escucharan…
-Pero ese lugar no…
Beso sus labios sin darle tregua, y sumergido en el éxtasis acaricio y presiono aquel esfínter en donde dos de sus dedos se sometieron, causando que Souichi se sintiera demasiado inquieto, su respiración estaba acelerándose y el calor en su cuerpo, demostraba la excitación, ademas del sudor que bajaba a raudales, por los costados de su rostro y que remojaba su pecho, el cual recibe el calor de Tetsuhiro, este se había posicionado entre sus piernas por fin y ansioso presionaba aquel lugar mientras embriagado observaba las expresiones de Souichi quien no podía dejar de sentirse extraño pues, su recamara palpitaba pero también, su esfínter deseo ser penetrado por su pareja, impaciente no logro resistirlo y abrazandolo colocando sus labios en su oído susurró.
-Entra por favor entra ya.
Morinaga así lo hizo, a presión y la punzada fueron extremadamente placenteros, tanto que no pudo evitar el correrse, Souichi respiraba profundamente y de manera acelerada, jamás su cuerpo había estado tan sensible, que con solo sentir el grueso pene de Tetsuhiro penetrarle no soporto y eyaculo, pero esto solo era el comienzo, Morinaga sujeto sus piernas y enseguida elevo un poco su torso para iniciar sus embestidas llenas de pasión y amor. aquello volvió más loco a su licántropo quien solo cerraba sus ojos con fuerza y jadeaba fuertemente una y otra vez, mientras era penetrado. Morinaga llevo una de sus manos a su rostro acarició aquel tatuaje y fue recorriendo todo el contorno de este hasta finalizar en el abdomen de su pelo largo al cual masturbo un poco, pero luego su dedo pulgar fue introduciendo en aquel lugar, que lo hizo susurrar.
-Morinaga… ahh, no Tetsuhiro…-Cerró sus labios controlando sus gemidos, mientras que su respiración era demasiado errática, en tanto el otro envestia, y su amante liberaba sus manos para elevarse y sujetar su espalda pidiendo.-Ve más profundo ah, por favor…-
Las embestidas fueron más profundas y severas, tanto que envolvieron en placer a Souichi el cual, hundió sus dientes en el pecho del peli azul oscuro quien no logró contenerse más y frunció el ceño exponiendo con suavidad.-No puedo mas… te deseaba tanto que no podre aguantar mas, Souichi… ahh… ahm
El mencionado, apretó sus rodillas contra los costados de aquel enorme cuerpo de su vampiro y quien de inmediato llego al orgasmo al igual que él, este acontecimiento había sido tan súbito y desesperado, puesto que ambos tenían mucho tiempo sin estar unidos de esta manera, rápidamente Souichi sintió el pálpito en el pene de su amante el cual se dejó caer sobre su pecho y susurró.-Te amo…
-Yo… ahm…-No logro decir nada, los labios de Tetsuhiro lo devoraban nuevamente, sin dudarlo un segundo le abrazo y atrajo a su pecho, lo sostenía como si se tratara del objeto más valioso que poseía, Tatsumi lo creia asi el y sus hijos era lo que más amaba en este mundo, jamas los dejare de amar lo protegerá lo traería de vuelta las veces que fuera necesario y le permitiría hacerle el amor cuando quisiera.
Se acomodaron en la pequeña cama, y se abrigaron, con calma fueron tranquilizando sus agitados deseos, mientras que afuera, la situación se tornó tensa, Souji sacó a sus nietos a la playa, mientras dejaba que sus padres jugaran un poco, Noiz, Theo e Isogai les acompañaron, pero mientras ellos estaban a la orilla de esta buscando entretenerse, Suitetsu tenía curiosidad de saber que era lo que sucedía con Kunihiro, sin ser escuchado, se acerco a el. no obstante el sentido del oído en Kunihiro estaba más agudo.
-Suitetsu, ¿Qué haces aquí?
-Yo… solo, quería preguntarte algo, Kunihiro. Respondió a este, el castaño se encontraba sentado en un tronco dándole la espalda pronto el joven se sentó a su lado y cuestiono.-¿Y tus gafas?
-Creo que eso no es importante.-Suitetsu noto como este se ponía en pie para retirarse, sin embargo.
-¿Por que desde que apareciste no has abierto tus ojos, por que me esquivas, por que nos esquivas?
El silencio rondo, en el preciso momento una brisa costera removió los cabellos platinados de Suitetsu y de Morinaga el cual expuso de nuevo.-Eso no es importante… por favor déjame solo.
-Esto no lo soporto.-Inquirió, poniéndose en pie y al caminar de manera molesta enredarse en las raíces de aquel árbol, cayó al piso y susurro.-Ahhh, mierda.-Kunihiro rápidamente se giró y angustiado cuestionó.
-¿Suitetsu estas bien?
No, me cai y creo que me torcí un tobillo, estúpido árbol.-Respondió renuente y molesto mientras notaba como Morinaga se agachaba y le buscaba diciendo.
-Dejame ayudarte.
Ofreció su mano, no obstante Kunihiro no parecía encontrarle.-Estoy aqui…-Torpemente Kunihiro logro encontrarlo, sujeto su mano y le ayudó a ponerse en pie, con calma Suitetsu se elevó al tiempo que expresó.-Esto seria mas facil si abrieras tus ojos Kunihiro.
-No puedo…
-Ah?
-Yo, no puedo ver… eso es lo que sucede.-Suitetsu soltó a reír, enfadado se liberó de la ayuda y gritó.
-Si tanto me odias, y no quieres verme de nuevo entonces, apártate de mi.-Lo empujo y sin poder sostenerse el castaño cayó al piso, en cuanto eso paso, Suitetsu se asustó, estaba en shock de pronto pensó-No es posible, no está mintiendo…-lentamente se movió a su cercanía sujeto su mano y arrepentido por lo que había logrado susurro.-Kunihiro… Yo… perdón
-...-El silencio de nuevo se hizo presente, Suitetsu no sabia que decir se encontraba invadido por la vergüenza fue entonces que, analizo mejor a Kunihiro quien cabizbajo trato de desviar el tema.-Me alegra que hayas encontrado a las armas y que hayas sido digno de obtenerla… -con el rostro aún agachado Kunihiro relataba para intentar explicar la razón de su ceguera.- para mi fue muy difícil tratar de convencer a ambos guardianes del arma que poseo… a diferencia de todos ustedes, yo no era digno y tuve que recibir un enorme castigo y sacrificar lo que mas queria, para poder poseerla…
Suitetsu al escuchar aquello se estremeció de manera que sintió aflicción por el castaño enseguida cuestionó-¿De qué hablas?
Suitetsu… estoy ciego. - confesó, el sonido de algo romperse se escuchó en ese momento, el pequeño platinado trago grueso y de inmediato le ayudó a sentarse en el árbol, mientras que el castaño expresaba.-No me enorgullezco de todo el error que cometí en el pasado, pero pagué mi precio para poder ayudar a mi hermano y en esta lucha, aunque poco serviré, mi cuerpo solo es movido en batalla por el demonio que aquella arma poseía, ahora mismo que no está siendo movido por el, apenas y puedo saber que estas ahi.
-Ku...ni…- Las lágrimas se formaron en sus ojos mientras agachaba su rostro de manera culpable, pues sin saber le había gritado..
-Hay algo más… -Suitetsu, le observó de manera temerosa, mientras que el relajado perfil del castaño se tornaba de una manera dolorosa.-Yo… en verdad lamento que no haya podido corresponder a tus sentimientos, que por extraños que parezcan debes comprender que solo son maternales, es decir sientes en mi la presencia de tu padre y por ello posees admiración y cariño hacia a mi.
-NO LO SON, YO… YO TE AMO.
-No, no me amas y no debes hacerlo, por que yo he renunciado a ti…-Interrumpió de manera severa, el pequeño a su lado percibió su rechazo y asustado, sumamente herido no pudo decir nada solo se dedico a escuchar lo que Kunihiro decía.- Suitetsu, por favor busca a un licántropo o una licántropa que sea tu alma gemela, ya no me mires, no me digas y no te acerques a mi nunca.
Su corazón se había hecho trizas, sabía entendía que aquel estaba muy lejos de su alcance, pero con solo mirarle con solo saber que estaba ahí con la esperanza de poder cautivar el corazón de aquel vampiro el seguía ilusionado no obstante esto dicho por el castaño lo había roto, su garganta se cerró y sin poder contenerse cuestiono de manera triste-¿por qué?-un pequeño quejido y llanto se dejóescapar en los labios de el gemelo .-¿Por que? has hecho esto, ¿tanto me odias, tanto te repugno,?
Suitetsu estaba desconsolado, había hundido sus hombros y agachando su rostro un poco, cerró sus ojos sintiendo como las enormes lágrimas no dejaban de salir hasta que, una mano se posó en su mejillas mientras el castaño elevaba su rostro y limpiaba sus lágrimas, él susurraba.-Estas muy joven para entender, que lo que sientes por mi es solo un sentimiento de cariño el cual no puedo corresponder, por favor perdóname.
El enfado lo inundó, su actuar variante y su escasa madurez le hicieron estallar, con prisa su rostro cambió a uno muy molesto realmente colérico grito-JAMAS TE PERDONARE, JAMAS Y SERÁ MEJOR QUE TE MUERAS DE UNA VEZ.-Dicho esto el joven abandonó el lugar dejando solo a Kunihiro quien agacho su rostro y susurro.
-No te preocupes, pronto dejaré este mundo, te lo prometo.-subcuerpo temblaba, por aquellas palabras pero debía de retomar su temple y hacer uso de esa dignidad que poseía en el pasado, debía de ser duro y fuerte con Suitetsu pues esa era la condición para poder portar el arma.
-"Duele… pero me has demostrado que eres un vampiro de palabra, Kunihiro Morinaga."
-"Nos lo ha demostrado Eiichi."
Aquella horrible conversación le hizo correr hasta perderse, no le importó que su pie doliera, pero al final sucumbio cayo al piso y se quedo ahí sentado llorando, en cuanto en su interior.
-"Se… que sonará duro, pero el posee un arma que exige demasiado…"-explicaba Syo en su interior mientras trataba de tranquilizarlo.
-"Desde tiempos inmemoriales, Eiichi y Otoya han sido la arma que juzga, por lo que escuché y entendí tu amigo no ha sido una buena persona en el pasado…"
Suitetsu temblaba, aun recordaba lo que su padre le había contado de Kunihiro, a pesar de no haberle creído y no querer creer a nadie los cuales le relataban todo lo malo que había hecho el no quería juzgarlo ni creer nada, pero…
-"Si de algo te sirve Suitetsu… es que debes valorar el sacrificio que ha hecho, a Eiichi y a Otoya no es tan fácil de convencerlos… ellos repudian a un ser con tantos pecados alguien que no es digno de poseernos es peor que ser lapidado…"
La calma llegó pero la tristeza seguía ahí, habia confiado en las palabras de sus alter egos a los cuales cuestionó.-Ustedes se conocen entre si?
-"Creelo o no, antes de bajar a este mundo éramos ángeles de la guardia del cielo y cada uno tenía su puesto, éramos cercanos amigos y conocidos… pero al aceptar la tarea que nos encomendaron fuimos separados y unidos a estos demonios…"-Explicó Syo.
-"Nosotros vivíamos felices en el infierno, pero nuestro lider Eiichi fue quien acepto la unión entre ángeles y demonios, lo seguimos sin pensar y ahora estamos aquí…"-Explicaba Yamato.
Suitetsu se puso en pie, retomo el regreso a la casa en la que se encontraban sus padres con paso lento, observaba el cielo y susurraba.-Esta bien… entiendo.-pero aunque aceptara la decisión de el castaño ese dolor ajn se sentía en su pecho…
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8+8+8+8+8+8+8+
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De regreso al lugar en donde se encontraba Aoba, este estaba furioso aun no podía creer que su armadura hubiese sido destruida pues a su frente en una bandeja se había puesto los trozos que habían quedado, Koujaku los llevo para probar que no mentía, sus híbridos lo observaban serio. ¿Que haria ahora Aoba? El peli celeste enseguida se giró ignorandolos a todos con excepción de Mink al cual expresó.
-Mi querido Mink, te tengo una misión la cual no debes fallar, Souichi Tatsumi me arrebató algo que yo tanto quería…-Inquirió con aquella voz taladrante y siniestra.-Deseo que el sufra lo que yo… por eso, te daré el punto exacto en donde están sus pequeñas e inmundas hijas y las traerás a mí ¡como sea!
-Maestro.-Intervino Clear -¿Qué ganaremos con todo esto?
-Es verdad Aoba, ya intentaste quitarle a ese vampiro ¿Que te hace pensar que no vebdra y rescatara a sus hijas?
-Claro… a ustedes se les a olvidado que necesito cuerpos en los cuales debo transplantar… sus hijas son híbridas….
-Al igual de sus otros hijos…-expuso Virus curioso.
-No, te equivocas Virus… sus hijos al ser los primeros recibieron el gen separado, pude notarlo.-Explicó Trip.-En cambio podemos estar seguros que esas niñas son híbridas.
-Así es… en cuanto las traigas mudare mi cuerpo al de ellas y entonces no tendra opcion mas que ceder… entregará a las armas y yo las destruiré con mis propias manos.-Sus orbes brillaron con enorme codicia.
-Si lo logramos… ¿Qué harás con ellos?-cuestiono Kujaku severo.
-Los encerramos tal y como lo hicieron con nosotros.-sentenció.-¡Este es nuestro tiempo,el mundo es nuestro y así permanecerá todos se arrodillaran lamerán el piso para poder perdón y piedad. ¡Ahora ve Mink! Clear acompáñalo.
-Si maestro!-
Aoba y los otros los vieron partir, era cuestión de tiempo para que su plan se volviera realidad….
Aqui es donde yo me suelto a llorar T.T ya estan juntos pero en peligro y Kunihuro auch u.u bien espero que les haya gustado!
