Capítulo 9: Egoísmo.
Toshiro abrió sus ojos, sintiéndose desorientado por un momento al notar que no se encontraba en su propia habitación.
De golpe, todos los recuerdos de lo ocurrido horas atrás lo golpeó de lleno, dándole dolor de cabeza y devolviéndole la frustración que sentía.
Miró a Kaoru, dormía con la respiración acompasada. Entonces sintió un cosquilleo en su mano, prestó atención y notó que la tenía sobre la de Karin y bajo la de Kaoru. Rápidamente la apartó. Sintió como esta le hormigueaba al sentirse fría sin el contacto de ella y el de su pequeño. ¿Como fue que su mano fue a parar a la de ella?
Se levantó lentamente de la cama, con cuidado.
Fue mutuo acuerdo ninguno que de los dos iría al instituto ese día, y por lo que sabía Rangiku fue obligada, por el jefe del hospital y su marido, a tomarse días libres luego de la auto-explotación laboral a la que ella misma se sometió, así que tendría todo el tiempo del mundo para recriminarle su irresponsabilidad y falta de raciocino.
Kaoru abrió y lo observó-
-Buenos días, pequeño- saludó Toshiro en voz baja, acariciando sus negros cabellos, que ahora que lo pensaba eran igual de oscuros que los de Karin.
-Hola- murmuró él con su voz tan monótana de las mañanas.
-¿Como te sientes?- preguntó preocupado. El niño se encogió de hombros.
-He estado peor... - contestó -Mucho peor- dijo más bajo, desviando la mirada. El peliblanco suspiró, entendía a su hijo, él cargó con esa misma vida hasta los 13 años -Vamos a comer- dijo el pequeño pelinegro levantándose lentamente de la cama, aún así el movimiento logró despertar a Karin.
-¿Mmm?- una somnolienta pelinegra se sobó el ojo derecho -Buenos días- saludó con voz ronca.
-Buenos días mami- sonrió el pequeño inclinándose hasta darle un beso en la mejilla. Karin acarició su mejilla con una sonrisa.
-Buen día- saludó una castaña Kurosaki abriendo la puerta lentamente -¿Como durmieron?- preguntó sonriente.
-Hump- Toshiro no iba a responder, sin embargo eso no empañó el humor de Yuzu.
-Más o menos, descansé bastante- sonrió Kaoru.
-Como un bebé- respondió Karin.
-Me alegra- dijo con su siempre dulce tono -El desayuno ya esta preparado, Hitsugaya-kun, como no sabía de tus gustos decidí prepararte un café y unas tortitas, espero que sean de tu agrado- el peliblanco alzó una ceja, no esperó que la chica esa lo tratara tan bien luego de todo lo que ocurrió la noche anterior.
-"Hitsugaya-kun"- repitió Karin sentándose como un indio en la cama -No le des tanto mérito Yuzu, llámalo alienígena, ese nombre le pega más- comentó con mueca de fastidio mientras se sacaba la cerilla con su meñique izquierdo. A punto estaba Toshiro de reclamarle cuando la castaña se le adelantó.
-Karin-chan, compórtate como se debe con el invitado, además, ¿que ejemplo le estas dando al lindo Kaoru-chan?- le riñó con el ceño fruncido. Karin suspiró.
-A Kaoru no le molesta- aseguró mirando ahora a su pequeño -¿Verdad?- preguntó tomándolo de la cintura y sentándolo en sus piernas, comenzando a hacerle cosquillas. Toshiro miró embobado como su niño y Karin jugaban.
-Si lo miras bien, el increíble parecido entre ustedes dos, más que el cabello de Kaoru es del mismo color que el de Karin, cualquiera quien no los conozca diría que realmente Kaoru es hijo de ambos, genéticamente claro- comentó la castaña con una sonrisa. Toshiro casi gruñe a la castaña.
-No pareces menor que nosotros ¿Te lleva un año?- preguntó el peliblanco haber si se olvidaba de lo anterior.
-Somos mellizas- respondió la castaña, la miró con sorpresa -Y aunque no lo creas, yo soy la mayor- comentó con orgullo. Toshiro alzó una ceja. Era la segunda vez que veía a un par de mellizas completamente diferentes.
-Alienígena, ¿iremos a la casa de Rangiku-san ahora o en la tarde?- preguntó Karin quien ya había dejado de jugar con Kaoru, quien ahora se encontraba sentado en el espacio que dejaban las piernas cruzadas como indio de Karin y lo miraba expectante. Los ojos del pequeño pelinegro brillaban como nunca antes los había visto, al menos no con tanta intensidad... ¿ese era el efecto de Karin Kurosaki en su pequeño? era imposible querer separarlos si ella lo hacía así de feliz ¡NO! no debía ablandarse, lo mejor era que alejara a esa chica atrae pandillas de violadores de su hijo.
-Si, ahora mismo iremos, cámbiate- le ordenó.
-Ok, ustedes vayan a desayunar Kaoru y yo bajaremos en un segundo- dijo Karin con desinterés.
-¡¿Como que Kaoru y tú?!- preguntó al tiempo que se sonrojaba levemente. ¿Acaso esa mujer era acosadora de niños o algo?
-Pues si, Kaoru está en pijama- dijo mirándolo como si estuviera loco. Bufó.
-Bueno entonces los espero abajo- dijo Yuzu saliendo de la habitación, como se quedara un segundo más estallaría en carcajadas por la situación.
-Bueno, primero vamos a sacarte esto y nos iremos a bañar, no sea cosa que se te infecten las heridas- dijo Karin acariciando con suavidad la mejilla de Kaoru, quien asintió. La pelinegra le sacó la camisa al pequeño y comenzó a desvendar su cintura, dejando ver muchos profundos arañazos rojizos y otros violáceos a ambos lados de su cuerpo. Toshiro sintió odio hacia si mismo al verlos, en especial cuando vio la mueca de dolor que hacía su niño cuando los vendajes se despegaban de su herida -¿Porqué no lo bañas, alienígena? no quiero que me molestes y yo me entro a bañar con él, a pesar de que ya lo he echo. Además, creo que necesitan hablar- dijo Karin -En mi baño tienes todo lo que puedas llegar a necesitar, y solo uso jabón de pan por lo que puedes lavar las heridas de Kaoru con total tranquilidad, solo ten cuidado, yo me bañaré en la habitación de Yuzu- avisó la pelinegra antes de salir por la puerta.
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Ahora mismo él, Kaoru y Karin se encontraban caminando en dirección a la casa de Rangiku.
En e camino Kaoru no soltó la mano de ninguno de ellos, y miraba sonriente a todo lo que se le cruzaba, se sentía feliz... diablos, la inocencia y alegría de los niños eran tan frágiles que hasta resultaba molesto tratar las situaciones, en ocasiones EXTREMADAMENTE RARAS, que la vida te ponía.
Suspiró.
No podía evitar sonreír, un poco, cuando Karin comenzaba a contar y al número tres lo hacía saltar cada escalón o cordón con el que se topaban. Luego de la primera vez incluso él ayudó para hacerlo ir más alto.
Doblaron en una esquina y caminaron unos cuantos metros hasta que pararon enfrente de una gran casa con la puerta del "Garaje" abierta, dejándose ver a muchos niños sentados alrededor de una extensa mesa, comiendo, jugando e incluso peleando.
-¡Shoryu!- gritó Kaoru corriendo en dirección a un chico pelirrojo de su misma edad, éste al verlo le sonrió y agitó la mano a modo de saludo.
-¿Que es todo esto?- preguntó Karin a Toshiro con un enorme signo de interrogación en la cabeza.
-¿Recuerdas cuando te dije que Rangiku hacía horas extras? era porque quería extender este "Comedor" que formó para los niños huérfanos que viven en la calle. Lo tiene desde mucho antes que yo la conociera y se esfuerza por mantenerlo en buen estado, Gin también se ocupa de él. Abre en la mañana, en el mediodía, en la tarde y en la noche, y los fines de semana lo mantiene abierto todo el día. Muchos niños vienen aquí a comer e incluso se han echo muy amigos entre ellos. Rangiku se encarga de mantenerlos limpios y algunas veces incluso hacen pijamadas allí dentro, y cada vez que ella encuentra a algún niño desvalido, como lo hizo con Kaoru, lo trae aquí y lo cuida hasta que esté en condiciones, y si es muy pequeño lo hace dormir allí, en su casa. Gin formó una especie de club de fútbol gratuito al que Kaoru y todos esos niños e incluso niñas asisten. A veces incluso hago de entrenador- le contó el oji-esmeralda. Karin silbó dando a entender que estaba impresionada.
-Oye, ¿nunca pensaste que tú y Kaoru podrían se hermanos? digo, no puede ser simple coincidencia su enorme parecido si no son genéticamente padre e hijo- dijo la pelinegra. Toshiro negó.
-Cada vez que llega un niño nuevo Rangiku les hace estudios para ver su salud y si requieren atenciones especiales. Cuando Kaoru despertó y pudimos ver sus ojos, sumado al gran parecido que teníamos, Rangiku nos hizo hacer todo tipo de exámenes de parentesco. Cabello, saliva, sangre e incluso huellas digitales, pero nada, como yo ya sabía Kaoru y yo no tenemos ningún tipo de lazo genético- explicó Toshiro.
-Me extraña que me estés contando todo esto así de fácil- murmuró mirándolo desconfiada.
-Hablaremos con Rangiku, solo te estoy adelantando información para que ella no se tome el trabajo de contarlo todo, porque te juro que comenzara desde Adán y Eva- comentó con irritación, Karin casi que ríe al ver su mueca de disgusto.
-Vaya, esto... -
-¡Mamá!- llamó Kaoru agitando su mano. La pelinegra lo volteó a ver y sonrió, venía con todos sus amiguitos hacia ella -Chicos, ella es Karin, mi mamá- contestó Kaoru. Todos los niños rodearon a la pelinegra, quien se había arrodillado en el suelo, y parecían evaluarla.
-Kari onee-chan- sonrió una pequeña pelirroja de unos cuatro años de edad tomándola de la mano, su parecido con el chico al que Kaoru saludó al llegar era impresionante, por lo que supuso que eran hermanos -Soy Yusura- se presentó sonriente.
-Yo soy Shoryu- se presentó el chico que suponía era el hermano de la niña.
-Me llamó Toranousuke- murmuró un niño escondiéndose avergonzado tras su hermana, que debía tener más o menos la edad de Kaoru.
-Y nosotras somos sus hermanas, Soy Honoka- se presentó una niña de pelo corto y azulino, con ojos color océano -Ella es mi melliza, Yoko- presentó a una niña peli-marrón demasiado pálida como para esta sana, aún así con las mejillas al rojo vivo, de ojos color ámbar.
-Me llamo Sora, es un gusto para ti conocerme- dijo con voz de galán un niño de cabello rojo en puntas como el de Renji y ojos color chocolate.
-Créeme que si- sonrió la pelinegra siguiéndole el juego.
-Veo que tenemos visitas- dijo la voz cantarina de Rangiku, apareciendo ante todos con una bandeja llena de galletas -Karin-chan, bienvenida- saludó. Karin sonrió, esa mujer parecía nunca estar de mal humor.
-Oye- Yusura tiró levemente del pantalón de Toshiro por lo que este se agachó y la tomó en brazos.
-¿Que ocurre?- preguntó con simpatía el peliblanco, haciendo que Karin lo mirara con una ceja alzada.
-Si Kari onee-san es mamá de Kaoru, ¿quiere decir que es tu mujer?- le preguntó alzando una ceja con los ojos brillantes. Karin se sonrojó furiosamente negando con la cabeza y Toshiro frunció el ceño y aparto el rostro, antes de dejar caer como si nada a Yusura, quien cayó de pie riendo estruendosamente -No tenías que ponerte así- dijo en medio de carcajadas, todos comenzaron a reír.
-Onee-san- llamó el niño rubio, saliendo de detrás de su hermana y permitiéndole ver a Karin sus ojos de un azul oscuro intenso -¿Juegas con nosotros?- preguntó un poco sonrojado. Karin asintió.
-Rin-chan jugará- rió Yoko aplaudiendo un poco. Sin embargo luego cayó de rodillas y comenzó a toser con fuerza, por lo que Karin la abrazó y la dejó sentada sobre sus piernas, con su espalda descansando en su brazo derecho y su cabeza sobre su hombro.
-¿Te encuentras bien, Yoko-chan?- preguntó con preocupación. Todos los niños la rodearon.
-Me duele... la cabeza- susurró. Karin le tocó la frente con su mano izquierda y la sintió ardiendo.
-Tienes mucha fiebre- dijo la pelinegra mayor con preocupación, deslizando su mano de su frente a su mejilla.
-¿Porque no mejor entramos? hace frío aquí fuera, y lo mejor será que Yoko-chan descanse- propuso Rangiku. Todos asintieron. Toshiro se acercó a Karin y a Yoko, se puso frente a la pelinegra mayor y la pequeña peli-marrón.
-Vamos- dijo bajito tomando a Yoko de forma nupcial y poniéndose en pie. Kaoru "ayudó" a Karin a ponerse en pie, o eso fue lo que la pelinegra mayor le hizo creer, para luego alagar su gran fuerza, y todos los niños y Rangiku comenzaron a seguir a Toshiro.
-Rangiku-san- llamó Karin viendo como los niños se les adelantaban, la rubia la miró con una sonrisa.
-Me alegra que mi nietecito te haya elegido a ti como madre y no a la descerebrada de su novia- sonrió ella señalando a Toshiro con la cabeza en la última parte.
-Así que tu sabías, supongo que ya estabas preparada para todo esto- suspiró Karin. Ella asintió.
-No te preocupes querida, se que lo amas mucho, y Kaoru también te ama a ti, no dejaré que el estúpido de Toshiro los aleje- aseguró la rubia.
-Quería saber, ¿que ocurre con Yoko-chan?- preguntó la pelinegra. Rangiku agachó la mirada.
-Yoko-chan nació con las defensas extremadamente bajas, y como pasó los primeros cinco años de su vida comiendo poco y nada y la mayoría de las veces basura, no ayudó a su estado. Aunque no lo creas, el niño rubio, Toranousuke, Yoko y Honoka son verdaderamente hermanos. Yoko y Honoka son mellizas, incluso. Increíble ¿no?- preguntó Rangiku esperando asombrar a Karin.
-No, yo tengo una melliza completamente diferente a mi, también- dijo la pelinegra, sin embargo su mente estaba centrada en la situación de la pequeña Yoko -Rangiku-san, con respecto a este comedor... -
-Estoy tratando con los papeles para convertirlo en un orfanato. Toshiro me ayuda con los detalles, será un abogado asombroso. Es por eso que estoy esforzándome en horas extra en el trajo... aún así, inevitablemente tendré que pedirle ayuda a Gin, mi marido. No es que a él no le agraden los chicos, por el contrario, los adora, pero esta fue mi idea y no quiero cargarlo a él con los gastos. No te preocupes, no permitiré que nada les pase... a ninguno de ellos- había decisión en los ojos de la rubia.
-Si necesitas ayuda no dudes en pedírmela, me graduaré como doctora y soy muy buena como ama de casa, cocinando y demás, así que te puedo ayudar en lo que sea. Cuando quieras- dijo la pelinegra muy seria, tocando el hombro de la rubia. Rangiku la miró con lágrimas en los ojos.
-Te prometo que no dudaré en pedirte ayuda con cualquier cosa que necesite- aseguró. Luego de eso la abrazó con mucha fuerza -Vamos, Yoko-chan nos necesita- ambas apresuraron el paso y entraron.
Entraron a la casa y subieron las escaleras hasta la habitación de Rangiku, allí estaban los seis niños alrededor de Yoko, quien se encontraba jadeando, acostada en la cama de Rangiku, con Toshiro recostado de costado junto a ella. Le había puesto un paño frío sobre la cabeza. La rubia dejó la bandeja que traía en las manos en su cómoda
-Niños, ¿porque no mejor salen un rato a jugar? nosotros nos encargaremos de Yoko- dijo Toshiro con su ceño fruncido,
-Queremos estar aquí- protesto Kaoru.
-Hijo, hazle caso a papá, vayan a jugar un rato afuera- todos los niños asintieron y se fueron de mala gana y con un puchero de la habitación, a excepción de Honoka y Toranousuke -Pueden estar tranquilos, Yoko-chan estará muy bien- dijo Karin acariciando las cabezas de ambos.
-Pero... - quiso replicar el rubio.
-Yo estoy bien... vayan a jugar- alentó la peli-marrón con algo de dificultad. Ambos hermanos la miraron inconformes -Vayan- susurró. Honoka suspiró y tomó la mano de Toranousuke.
-No, Yoko-chan... -
-Toranousuke, por favor- pidió Honoka. El rubio agachó la mirada antes de salir corriendo de la habitación -Toranousuke- gritó Honoka yendo tras él, sin embargo, antes de salir por la puerta se detuvo abruptamente y les hizo una reverencia -Lamento mucho la actitud de mi hermanito- se disculpó antes de perseguir de nuevo al pequeño rubio.
-Cielos- suspiró Karin.
-Es muy... impulsivo- comentó la peli-marrón con una sonrisa.
-Me pregunto de donde lo habrá heredado- dijo sarcásticamente el peliblanco, viendo de manera significativa a la niña.
-Si, yo también- comentó ella fingiendo demencia. Toshiro bufó una risa y le revolvió los cabellos.
-Descansa, enana- dijo poniéndose en pie.
-¡Yo no soy una enana!- gritó Yoko. Rangiku suspiró enternecida.
-Esa frase me trae tanto recuerdos- comento con nostalgia y alegría la rubia.
-Tú mejor cierra la boca, tengo varias cosas por decirte- le dijo apuntándola acusadoramente.
-Si, si. Pero Yoko-chan debe descansar, así que mejor lo discutimos en la cocina, en privado- dijo Rangiku con una sonrisa.
-Toma linda- Karin le dio una pastilla que ambos adultos, o más bien, adulta y adolescente, reconocieron como Ibuprofeno. Yoko lo tomó con un poco de agua y luego volvió a recostarse, durmiéndose al instante.
-Vamos- susurró la rubia. Todos salieron por la puerta y bajaron las escaleras, al entrar en la cocina -Antes que digas nada, solo acepté por ser Karin-chan- se defendió la rubia alzando las manos con gesto inocente.
-¿Crees que eso es escusa?- preguntó el peliblanco con el ceño profundamente fruncido -Es una mujer que conociste en el hospital luego de haber sido atacada por una pandilla de violadores- le gritó -¡Ni siquiera la conoces, bien pudo ser una proveedora de drogas, o asesina serial, o violadora de menores, o escaparse de un manicomio, delincuente juvenil o incluso trabajar para el mercado negro vendiendo órganos de niños o vendiéndolos como esclavos!- le exclamó tomándose de os pelos, Karin puso mueca de ofendida y apunto estuvo de reclamarle al alienígena cuando Rangiku e le adelantó.
-¿Vender órganos, esclavos? Hay por favor Toshiro, tantas series policíacas o de abogados te están trastornando- dijo la rubia con el ceño fruncido.
-¡Sabes muy bien que lo que digo es cierto! Eres una inconsciente, mira que involucrar a mi hijo con una mujer a la cual no conoces he incluso ayudarlo a formar una treta para que se quede a dormir en su casa ¡¿QUE PUTA TIENES EN LA CABEZA?!- le preguntó en un grito.
-¡Yo reconozco a una buena persona cuando la veo! ¡No como tu!- le gritó ella -¿O que? acaso prefieres que tú hijo llame madre a una mujer ricachona y superficial que además es falsa y malcriada que a una chica humilde y de buena familia. Creo que no debo recordarte quien fue la mala del cuento ayer en el festival ¿o acaso debo hacerlo?- preguntó Rangiku fuera de sus estribos, no iba a permitir que Toshiro le dijera eso cuando no era cierto, ella jamás pondría en peligro a Kaoru.
-¡¿Y tu que sabes de lo del festival?!- preguntó él, rojo de furia.
-Haa ¡yo se todo del festival! ¿quien crees que planeó el encontronazo entre tú y Karin-chan? Kaoru necesitaba que sus padres supieran el uno del otro y tanto yo como él y la hermana de Karin planeamos lo del festival. Sin embargo no creí que llevarías a la zorra de tu novia. Pero a pesar del daño que le provocó a TU HIJO creo que fue lo mejor, puesto que al fin salió el lobo de su disfraz de corderito. Espero que ahora estés contento- le dijo con el ceño fruncido y voz furiosa la rubia. Toshiro no sabía que más decir, le había tapado la boca. Karin por su parte estaba con la boca abierta luego de todo lo que había escuchado.
El peliblanco apretaba los puños con frustración, esa mujer lo volvió a acorralar.
-Yo no quiero que esa chica sea la madre de Kaoru- declaró él con voz enojada. ¡No podía ella elegir el futuro de su niño!
-A ver ¿y eso porque?- preguntó Rangiku con sarcasmo, Toshiro iba a abrir la boca para contestar, pero ella se le adelanto -Te diré porque; porque desde siempre quieres controlarlo todo. Tuviste un mal pasado y has quedado obsesionado con manejar a todo y a todos, crees que tienes razón y no escuchas a las demás personas, y te frustra no poder controlar esta situación a tu gusto, es por eso que no aceptas el profundo amor que Karin-chan y Kaoru se tienen, porque no lo planeaste, y eso te enoja, te deja colérico pero te diré algo Toshiro, tú ya no eres un niño. En la vida no siempre todo saldrá como quieres, y si nunca das tu brazo a torcer, te quedarás solo. Puedes hacer lo que quieras pero te advierto, si separas a Kaoru de Karin-chan él te odiará... y yo también- declaró dejando al peliblanco boquiabierto.
-¡¿COMO LA PUEDES PONER A ELLA POR ENCIMA DE MI?!- preguntó con pura rabia.
-¡PORQUE ES LO CORRECTO!- gritó con hastío -¿Porque no puedes aceptar que tengo razón?- preguntó con una mirada triste.
-Porque quieres decidir la vida de mi hijo-
-¡Y tú quieres decidir la de todos!- gritó Karin hablando por primera vez desde que la "conversación" (N.T: o concurso de gritos ¬¬) comenzó -Dices que Rangiku quiere elegir la vida de Kaoru pero eso es exactamente lo que tú quieres hacer- gritó Karin. El peliblanco la miró con cólera.
-¡Pero es mi hijo!- gritó él casi como si todo el mundo se hubiera olvidado de ese minúsculo detalle.
-¡Pero Rangiku lo quiere hacer feliz cuando tú solo quieres ganar!- exclamó Karin -¿Que crees que quiere Kaoru? a espera, pero si eso ni siquiera lo pensaste. En lo único que pensaste es que una mujer se había encariñado de tu hijo y que como a ti no te agrada la idea eso no puede ser- dijo Karin con sarcasmo en la primera parte y enojo en la última -Ya deja de pensar en lo que quieres y comienza a pensar un poco más en Kaoru- pidió con voz neutral y cansada.
-Es solo un niño, no sabe lo que quiere- declaró con voz neutral también.
-Si. Como siempre, no pararás hasta ganar- dijo con voz decepcionada Rangiku.
-Pero esta vez no será así. Puedes hacer todo lo que quieras, alienígena. Pero no me rendiré, aún si vamos a tribunales, no lo haré, porque quiero a Kaoru. Solo te queda aceptarlo y vivir feliz con la idea, o conservar tu egoísmo y vivir amargado. Aunque supongo que amargado serás siempre- finalizó Karin antes de salir por la puerta al patio, dispuesta a estar con Kaoru e intentar calmar sus ansias de sangre de alienígena rabioso mitad buldog.
-Oye... - Toshiro quiso ir tras de ella pero la rubia lo tomó por la mano.
-Sabes que es lo correcto... no dejes que tu orgullo haga infeliz la vida de los que te rodean- pidió Rangiku con lágrimas en los ojos antes de pasar sus brazos por debajo de los de él y abrazarlo durante unos segundos, sin ser correspondida, para luego separarse y subir a donde Yoko.
Y Toshiro se quedó pensando... tal vez, solo tal vez... Karin y Rangiku tenían razón. Pero es que no podía... no podía permitirlo... sabía que estaba obsesionado por controlarlo todo, y puede que lo molestase un poco la situación por esa misma razón, pero no podía evitarlo. Quizá podría intentar estar más calmado, pero no se resignaría ante aquella mujer. Dejaría que el tiempo pusiera las cosas en su lugar, pero no se quedaría de brazos cruzados. Si Karin quería estar con Kaoru, sería bajo SUS REGLAS.
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Intenso.
Aquí el cap nueve, lo acabo de terminar hoy mismo.
Al fin descubrimos la razón por la que Rangiku trabajaba tanto, tanto ¡QUIERE ABRIR UN ORFANATO EN SU PROPIA CASA!
Quizás no tenga mucho sentido pero es que quiero hacer ver este fic lo más real posible, quiero decirles que yo no se mucho de juicios y abogacía por lo que mi escritura podría (o más bien será) muy pobre si llega a haber un juicio.
Con respecto a los comentarios: si se que el que los Kuchiki sean la familia más poderosa y multimillonaria del mundo es un poco exagerado (en realidad lo consideré en cuanto leí el comentario jajaja) pero sean conscientes de que tengo trece, y puede que llegue a ser muy soñadora en algunas ocasiones.
Y me gustaría que dejaran de pelearse entre lectoras a través de los reviews, podrían compartir sus puntos de vista pero no querer aplastar los del otro o algo parecido, me sentí un poco triste al leerlos.
Y no, no creo que aparezca Aizen, lo siento (aunque ahora que mencionas al malo de Bleach puede que algo se me ocurra)
Y sobre un review que tuve la intención de responder pero que no me acordé xD: En este fic, Kaoru era originalmente peliblanco, pero como pensé que sería demasiada coincidencia y que Karin sería estúpida de no darse cuenta del parecido con Toshiro por decidí hacerlo pelinegro, así por lo menos no es DEL TODO igual a Toshiro, jeje, ¿sabes? en mi primer fic (Gracias a ti) Toshiro y Karin tienen 4 hijos, nacidos en el siguiente orden; los gemelos, Kaoru (peliblanco, ojos esmeraldas, piel blanca. Muy parecido a Toshiro) y Masaki (pelinegra, ojos esmeralda, piel blanca. Muy parecida a Karin), los gemelos, Sorato (peliblanco, ojos esmeralda, piel tostada/canela como la de Toshiro. Físicamente idéntico a Toshiro) y Shun (pelinegro, ojos esmeralda, piel tostada/canela como la de Toshiro. Físicamente idéntico a Toshiro (y a su gemelo xP) y los que aún no nacen: Toshio (peliblanco, ojos esmeralda, piel tostada/canela como la de Toshiro. Físicamente muy parecido a Toshiro, actitud como la de Karin) y, un año menor, Yukiko (peliblanca, ojos negros, piel tostada/canela como la de Toshiro. Actitud de Karin)
Es decir; tomé la apariencia de Shun (el cuarto hijo) y se la di a Kaoru (el primer hijo), hubiera preferido Que sea directamente Shun pero el nombre ya estaba dado (además que me gusta más el nombre Kaoru que Shun).
Bueno, acabo de dar un testamento sobre los personajes (hijos de Karin y Toshiro) que utilizo SIEMPRE para mis fics jaja, espero no haberlas aburrido.
En fin, con respecto a los huerfanitos:
Si alguna leyó mi LongFic (pausado) Gracias a ti, entonces sabrán muy bien como se ven los nuevos y pequeños personajes, si no lo hicieron pues habrá que conformarse con esa pobre explicación de apariencias de este cap o leer Gracias a ti, en donde Kaoru es peliblanco (aún así, en Todo valió la pena Kaoru es PELINEGRO).
Se que por ahí Toshiro no fue muy "Toshiro" pero es que no soy capaz de imaginarlo con una actitud tan fría para con los huérfanos, así que lo ablandé un poco con ellos, aunque se que en el capítulo en que Rangiku encuentra el alma de un niño y buscan a la hermana de este él no parecía llevarse tan bien con el pequeño, simplemente no soy capaz de escribirlo malo o extremadamente serio con mis amados niños, quienes son, junto con algunos que AÚN no han salido a escena, los primeros personajes que he creado para un fic.
Preguntas:
¿Que les pareció el capítulo?
¿Quien creen que tienen más razón?
¿Les gustó que Momo no apareciera?
¿Que escenas les parecieron más tiernas?
¿Les gustó lo del orfanato?
¿Les interesa saber más sobre Toshiro?
¿Sabían que dentro de poco PODRÍA haber lemmon?
¿Quieren muchas peleas entre Toshiro y Karin?
¿Quieren que los haga competir por ver a quien ama más Kaoru?
¿Alguna se dio cuenta que hago muchas preguntas para instarlas a que me dejen muchísimos y largos reviews?
Sin más (creo) me despido.
Las amo a todas mis lectoras, a las que comentan y a las fantasmas también.
javierahannamontana, si estas leyendo esto también espero un review tuyo y no solo favoritos y followers ¡O si! ¡SE QUE ESTÁS ALLÍ, DEL OTRO LADO DE LA PANTALLA, LEYENDO MIS FICS Y NO COMENTANDO EN ELLOS *apuntando acusadoramente con el dedo índice*!
Espero sus respuestas a mis preguntas.
Saludos!
