-"... No va a volver."-Comentaba Vanille sin dejar de mirar a la puerta después del desayuno, y aún así habían estado esperando un tiempo antes de ponerse a comer, tiempo en el que lógicamente... Fang no había aparecido.
-"Vanille..."-la joven de pelo rojo miro hacia la voz que le hablaba descubriendo a la pequeña con un cuenco en su dirección y la cara un poco sonrojada.-"puedo... ¿Puedo repetir?"
-"¡Claro!"-sonrió con cariño y cogió el utensilio de desayuno para llenarlo de nuevo con bastante cantidad de leche y unos cuantos cereales dejando la caja en la mesa al lado de Airi por si deseaba comer más.-"me alegra ver que tienes tanto apetito."
-"siempre lo tengo, es que nunca hay mucho para comer..."-se quejó un poco llevándose una cucharada a la boca
-"¿cuánto hace que te escapaste del orfanato?"-Intentó preguntar con el mayor tacto que pudo
-"creo que hace casi un año... No tengo mucho sentido del tiempo..."-a pesar de lo delicado de la pregunta la joven la respondió tranquilamente
-"vaya... Y ¿has estado todo este tiempo sola?"
-"si, nadie quiere a una vagabunda."-Mirón los ojos a Vanille al decir eso
-"si es por las pintas o algo así tenías que habernos visto a mi y a Fang de pequeñas, nos daban ropa si, pero cada bastante tiempo, y con tanta caza, y con tanto correr quedaba horrible. A mi me costaba más porque además adoraba tener bien el pelo, pero Fang ya ves, se ducha, se revuelve el pelo y así se lo deja. Me sigue pareciendo raro que a pesar de eso pueda una deslizar la mano por ahí."-puso cara muy rara al recordarlo
-"¿cómo lo sabes?"
-"me relaja acariciarlo, es como un animalillo salvaje domesticado."-movía sus manos como si la estuviera acariciando en ese momento
-"y... ¿Eso era lo que hacíais? O sea...¿Os dedicabais a cazar?"-Airi ya estaba muy interesada en ese tema.-"Aquí vamos a clases muy aburridas..."
-"Bueno, aprendíamos de nuestra cultura de los más ancianos, porque realmente nos interesaba y nos sentíamos orgullosos de ella, era lo nuestro y era muy importante. Aunque cada uno éramos distintos, mientras que a mi me interesaba tanto que quería descubrir más y más y quería que esa historia se transmitiera durante años aprendí a escribir y traducir los antiguos textos, me los se de memoria. Mientras que Fang era bastante distinta, como cada una de las historias contaba algo casi increíble de nuestros antepasados ella quería ser como uno de ellos y hacer que su pueblo se sintiera orgullosa de ella. El tatuaje que lleva en el brazo fue de su primera gran caza, y lo hizo con 10 años."-comentó muy orgullosa del recuerdo que tenía en aquel momento, cuando acabó con la criatura la pequeña morena estaba tan feliz que corrió a abrazar a su pequeña herminita a pesar de tener numerosas heridas que no dejaban de sangrar, en ese momento Vanille estaba tan preocupada que tuvo que ponerse a llorar para que se parase para curarla.
-"¡Yo quiero hacer eso!"- de repente la pequeña de pelo rosado saltó encima de su asiento muy emocionada
-"¿el qué exactamente?"-Vanille parecía algo confusa
-"Quiero ser tan fuerte como ella."-confesó muy decidida
-"Bueno... Ella no te dirá que es fuerte... Ni valiente... Si se lo dices ahora lo negará por completo."-se puso nostálgica por un momento
-"¿porqué?"-se le acabó la emoción del todo al oír eso
-"Hace tiempo que dejó de ser así... Se esfuerza por intentar parecer que no es así, pero es muy difícil darse cuenta si la conoces de antes... Fang era una chica muy decidida, aceptaba cualquier combate y ganaba, la mayor parte de las veces por su enorme fuerza de voluntad, creía que lo podía todo. Hasta con las chicas era así, ninguna se podía resistir, era gracioso porque yo tampoco pude. El caso es que estaba tan segura de si misma que lo conseguía todo, y pensaba que podía proteger a todos. Adoraba a las gentes que nos habían cuidado y criado, eran su familia y sabía que podía protegerlos... Pero ya no es así... No siquiera es capaz de estar mínimamente segura de si misma en algo, y eso es algo que me duele bastante ver."
-"pero... He oído hablar de ella.. Bueno, de vosotras, sois fuertes, conseguisteis salvarnos"-Recordó aquel momento en el que anunciaron el regreso de las heroínas que les habías protegido de la caída de su planeta, a pesar de haber sido perseguidas y odiadas.
-"ella no cree que hayamos salvado nada, no se da cuenta de ello, solo piensa en los errores que ha cometido... No sabe perdonarse a sí misma, cree que no merece perdón."-se apoyó en la encimera cansada y triste al mismo tiempo
-"eso es estúpido..."-se dejó caer el asiento algo molesta
-"es estúpida la mayor parte de las veces."-se rió un poco pensando ello.-"pero tiene muy buen corazón."
Al despertarse antes que su amante de pelo rosado Fang decidió, muy a su pesar, ir a ducharse puesto que hubiera deseado quedarse más tiempo abrazada a su preciosa pareja en la cama, pero tenía que lavarse, no era muy bonito estar sudada cuando la mujer que amaba despertase. No era su propia casa y eso era lo único que le cohibía a la hora de usar ese baño, pero no creía que a estas alturas le importase mucho. Fue recogiendo su ropa en toda la habitación, menos los pantalones, no le gustaba mucho la poca libertad que le dejaban los pantalones vaqueros, y ya que la había visto desnuda no pasaba nada con que se paseara por allí con una camiseta y las braguetas.
Dejó caer el agua fría sobre su cuerpo de manera relajarte, estaba muy acostumbrada a ducharse con agua helada así que para ella que estuviera en ese estado era como darse un maravilloso baño de spa, cosas a las que se tenía que acostumbrar en una vida salvaje. Se dio cuenta de que ambos, el gel y el champú, tenían ligero aroma a rosas, aunque no era tan perfecto como cuando lo respiraba desde el propio cuerpo de la joven sargento.
Al acabar de ducharse se sintió bastante refrescada y muy, muy relajada, salió con cuidado de no despertar a su pareja y bajó las escaleras de nuevo hasta la cocina como la última vez, había recordado que salió corriendo de casa sin haber siquiera desayunado así su estómago rugía como si fuera su Bahamut, gran comparación.
Hizo café para dos, por si acaso Lightning se despertaba en ese tiempo, y sacó unos bollos que tenía la joven de pelo rosado, comiéndolos casi al instante, para acabar de una vez con su extrema hambruna. Al terminar ya si que no supo qué hacer, Lightning no había despertado todavía y ella estaba bastante perdida, no le parecía buena idea irse de nuevo y tampoco veía razones para hacerlo, pero aún así pocas cosas con libertad tenía en esa casa.
Cansada de pensar en todo aquello la joven morena se levantó del asiento de la cocina empezó a pasear por el resto de las estancias de la planta de abajo ya que la de arriba era demasiado personal. Tras salir de la cocina cruzó el pasillo al frente para llegar al salón, era bastante espacioso y muy colocado, estaba claro que ser parte de la Guardia de Bodhum ayudaba a conseguir una buena casa, no por el dinero, sino porque les cedían propiedades a los que guardaban la paz allí y esa casa era un buen ejemplo. el sofá era de tela negra de gran tamaño, ahí se podría dormir uno perfectamente. La televisión no era muy grande pero tampoco era demasiado pequeña, y además era lo suficientemente moderna, o mucho de gustaba a Claire la televisión o Serah estaba muy bien cuidada para las reacciones de niña que tenía. Sobre la mesa del medio del salón estaba el mando y un par de cajas de película que no pudo identificar, poco podía saber ella de la cultura de los habitantes del Nido.
al final de la sala había una puerta que llevaba a un extenso jardín.. donde lo único que había era cesped, estaba claro que a la joven de pelo rosa no es que le apasionase la agricultura o poner varias flores para hacerlo más bonito, eso era bastante soso. Pero lo que realmente le llamó la atención fue la mesita que estaba bajo la ventana que daba al jardín. En ella había varias fotografías muy bien colocadas y muy bien cuidadas. Al acercarse se llevó una gran sorpresa al ver lo que había, no solo eran ella y su hermana, sino que también había unas cuantas fotos de todo el grupo de Lu'cie, en casi ninguna ella estaba sonriendo, pero Fang tenía claro que en esos momentos estaba feliz, muchas veces la había visto seria o molesta como para saber que en esas imágenes no era así. Una de ella hizo que sonriera con total adoración, recordaba que una expedición con la guardia en la que ella había asistido todos los guardianes allí presentes y ella se sacaron una foto de grupo, pero en el marco que tenía Claire solo estaba la parte de la fotografía de ella dos, cuando la morena la había abrazado por la espalda y Lightning se mantenía con los brazos cruzados con una cara de molestia, diversión y vergüenza al mismo tiempo.
Fue cuando la estaba observando detenidamente cuando sintió dos suaves brazos abrazar su cintura y unos labios posándose en su nuca con un dulce beso, Lightning había despertado.
-"Me gustó ese abrazo a pesar de que no lo hubiera mostrado."-ladeó la cabeza para poder ver la foto.-"Me gustaban esas bromas tuyas, es una de las cosas que más adoro de ti."
-"¿ah, si?"-Fang dejó la foto en la mesita y se giró para darle un beso de buenos días a asu novia.-"¿Qué más te gusta de mi.?"
-"Tu actitud salvaje… tus ojos verdes… tu gran corazón…"-Enumeró todo eso mientras movía su manos bajó la camiseta de la morena.-"Y tu cuerpo."
-"Ya puede, me ha costado mantenerlo así."-Fang se rio divertida con ese comentario.-"¿Cómo estás?"
-"Un poco cansada la verdad… eso desgasta…"-Se quejó un poco moviéndose hasta el sofá para tumbarse de golpe
-"Bueno, es que es un ejercicio muy completo."-Hizo lo mismo que ella e hizo que se levantase un poco para poder sentarse y que ella pusiera la cabeza en su regazo
-"Y yo que creía que mis entrenamientos eran duros."-Sonrió levemente mirándola a los ojos
-"Lo mismo pensé yo la primera vez… Y lo mismo me dijo Vanille cuando le tocó a ella."-Se quedó pensando en cuando se había encontrado a su hermanita destrozada encima de la cama casi sin poder moverse, para ella más ejercicio solo la cansaba un poco, pero la chica pelirroja tenía demasiadas agujetas el día después.
-"¿Vanille? ¿en serio?".-Claire no se podía ni imaginar aquello de la pequeña niña risueña.
-"debajo de ese aspecto hay toda una fiera, menos mal que lo hizo lejos de mi, porque si ya habla alto imagínate cuando grite…. ¡FAAANG!"-Emuló uno de los gritos normales de su querida hermana pequeña como si fuera la cosa más normal del mundo aunque luego se quejó un poco.-"No se ni como no se destroza la garganta."
-"Casi me dejas sorda."-Se quejó un poco jugando con los dedos estilizados de la mano de Fang que la miraba extrañada
-"Pareces un gato jugando."-la morena sonrió levemente muy tierna
-"Me gustan los gatos… son silenciosos, independientes, salvajes y muy bonitos."-Confesó sin dejar de jugar, en ese momento se sentía como si volviera a tener 15 años antes de la muerte de sus padres.-"Tu eres como una loba."
-"¿Una loba.?"
-"Peligrosa, salvaje, leal, misteriosa, preciosa…"-Se levantó sentandose de nuevo y la besó tocando con la lengua sus dientes.-"Y tienes colmillos… eso es sexi."
-"Pero solo soy tu loba."-Remarcó sonriendo en sus labios
-"Solo mia.. mi lobita domesticada."
-"Como para no, ya me diste un "latigazo" cuando nos conocimos."-Recordó la bofetada que le había dado en Palompolum.
-"Te la merecías, no lo niegues."-Acarició su mejilla como queriendo borrar ese hecho
-"Da igual, empezaste a gustarme después de eso… y de ver tus pechos, que eso siempre ayuda."-Confesó con una gran sonrisa
-"Tonta."-Se subió completamente al regazo de su novia y la besó en los labios con ambas manos a cada lado de su rostro.
-"Tu tonta."-La miró a los ojos haciéndole entender que era completamente sincero
-"Mi tonta."
-"¿y así qué tal?"-Vanille le lanzó una especie de espada de madera a las manos de la joven Airi que no dejaba de admirar las armas que en esa tienda se encontraban, no estaba muy segura de que pudiera comprar una para ella, pero parecía que lo decía en serio.
-"Pesa un poco.. pero se maneja bien."-Movía de un lado a otro el trozo de madera en sus manos.
-"Eso está bien entonces, eso se llama Bokuto, es para entrenamiento, así que ese si te lo puedo comprar."-Dijo la joven pelirroja alegremente golpeando con una mano en el pecho
-"Está bien saberlo.. pero… ¿por qué me ayudas?"-ladeó la cabeza intentando adivinar la respuesta
-"Dijiste que te gustaba cuando te conté las hazañas de Fang ¿no? he pensado que te gustaría ser cazadora como ella, y habría que empezar ahora que estás en edad."-Cogió el arma de entrenamiento de las manos de la pequeña y la puso en el mostrador para comprarla inmediátamente.-"Y algún día cuando seas una buena cazadora podrás tener tu tatuaje de primera gran presa de caza y podrás hacer tu propia arma, poniéndole un nombre claro. La de Fang se llama Longinos."
-"Ese nombre suena muy respetable."-Airi sonrió bastante contenta con eso
-"No te puedes ni imaginar la de gente que conocía el nombre de Fang y su fiereza con Longinos, era impresionante, nadie se acercaba siquiera a meterse con ella por miedo, me hacía mucha gracia."-se echó a reír un poco diciendo eso.
Al acabar de comprar todo lo que necesitaban decidió que era buen momento para ir a comer, pues como tanto le gustaba a Vanille, se habían pasado la mañana de compras, en las que se incluída comida, ropa, ropa, ropa, armas… y más ropa, cosa que había dejado bastante cansada a la pequeña de pelo rosado que ya no podía con su alma a pesar de que estaba intentando mantenerse con todas sus fuerzas ya que debía pasar un duro entrenamiento.
-"Mira, hoy te voy a llevar a la estepa donde se juntan las presas más fáciles y te ayudaré con ellas para que vayas aprendiendo, además de identificar las plantas que pueden ser beneficiosas o dañinas para los humanos, al mismo tiempo que pueden ser beneficiosas o dañinas para distintas criaturas. Hay algunas que es conveniente mantenerlas con vida."-Explicaba la nativa de Paals mientras Airi comía de su plato de patatas
-"Pero con un arma de madera poco voy a poder hacer…"-Se quejó un poco mirando la arma envuelta a su lado
-"Bueno, la idea de hoy no es matar a ninguna criatura y para eso viene muy bien, cuando haya que matar ya hablaremos con Fang"-Sonrió divertida, esta situación le estaba gustando bastante, era como cuidar a la hija de su hermana puesto que eran casi iguales en comportamiento, y además físicamente se parecía bastante a Lightning, cosa que le parecía extraña, pero premonitoria a su parecer, le encantaban las cosas del destino.
Y así estaba contenta hasta que algo en su vista llamó su atención, Vanille era bastante buena captando ciertos aspectos y previniendo muchas cosas, y algo dentro de ella le decía que algo no andaba bien. Un hombre y una mujer parecían no dejar de observar a la joven de pelo anaranjado que parecía no se habían dado cuenta de que ella también les estaba observando, eso a la nativa de Paals le hizo bastante gracia, nadie puede intentar espiar a una Paalsian y pretender que no se de cuenta.
-"Airi, si ya has acabado creo que es momento de irse de aquí."-Sonrió dejando el dinero sobre la mesa al ver cuando la pequeña acabó las patatas
-"¿Y ahora vamos a la Estepa.?"-Los ojos de la pequeña de pelo rosa se iluminaron emocionados cuando Vanille se puso a su lado y se agachó a su altura para susurrarle al oído
-"Claro, necesitamos ir a un sitio que yo conozco, y también voy a tener que pedirte ayuda. ¿Confías en mi?"
-"Maldita sea,¿hemos tenido que seguir a estas estúpidas por todo la estepa y ahora las perdemos?"-Susurraba molesto el hombre entre tanta ruinas que ya le estaban llegando hasta el alma, hacía unos pocos minutos aún las estaban siguiendo sin ningún problema y a la vuelta de la esquina ya no estaban, odiaba a esas nativas que no deberían existir en su nuevo mundo. La verdad es que llevaban toda la tarde persiguiéndolas mientras estas no dejaban de viajar por toda la estepa, cazando monstruos aquí y allá, e investigando las plantas de todo el lugar, ¡y ni aún así parecía que la pelirroja bajara la guardia en ningún momento!
-"Ya las encontraremos, y acabaremos con ellas. pero ¿y la niña?"
-"Nadie lamentará su pérdida, además ¿no conoces a esa niña? tiene el mismo derecho a existir que esos demonios."-Reía el hombre sin preocupación alguna
-"Es ciert-"
-"Hola."-Una voz de niña a su espalda llamó su atención haciendo que ambos se girasen completamente para encontrarse con la pequeña Airi que parecía no entender que hacían aquellas personas allí, y mucho menos sin equipamiento de caza ni nada parecido.-"¿Quiénes sois?"
-"Vaya, bueno, somos simples cazadores, hemos venido a por unos especímenes muy interesantes."-Respondió la mujer fingiendo tranquilidad ante la emoción que había entrado en ella
-"No parece que vengais de caza, y me parecería muy irrespetuoso a las criaturas matarlas sin siquiera combatirlas."-Señaló el francotirador que llevaban a la espalda cada uno
-"¿Ah, si? bueno es que nosotros somos una clase especial de cazadores, nosotros somos más asesinos, simplemente conseguimos la cabeza de quien se nos ordena."
-"y ¿Es tan difícil cazar con respeto a quién se os ha ordenado?"-Entrecerró los ojos con malicia
-"Dímelo tú…"-La mujer sacó un cuchillo del cinturón, haciendo notar como infravaloraba a la niña.-"¿Sois difíciles de cazar?"
Se lanzó de golpe a atacar a la niña que se defendió bastante bien parando el ataque con su bokuto, pero poco más que defenderse podía hacer, y esa joven era mucho más fuerte que ella, aunque claro, eso estaba dentro del plan de las dos compañeras. Cuando iba a lanzarse el hombre de repente sintió una especie de cuerdas que empezaron a agarrarle el cuerpo y levantarle en el aire, tirando casi todo lo que llevaba encima mientras era lanzado hacia atrás para encontrarse con Vanille portando su característica arma y una divertida sonrisa.
-"Intentar cazar a una Paalsian y a su pupila, me parece que no os han informado nada bien para vuestra taréa ¿no?"-Dejó levantarse al hombre para que tuviese la oportunidad de atacarla solo para que ella esquivase con gracilidad y en respuesta le diese una patada lo suficientemente fuerte para hacerle girar un momento en el aire y caer al suelo de un golpe sordo.-"Ilusos."
-"¡Vanille!"-Airi la llamó desesperada antes de darse cuenta de que no tenía tiempo para llegar a ayudar a la niña, a punto de ser apuñalada por aquella mujer, si no podía cazar a las dos al menos se llevaría a una por delante. La preocupación de la joven pelirroja creció llenándola hasta que se dio cuenta de un pequeño detalle a la espalda de la asesina.
Un destello rojizo golpeó contra el rostro de la mujer tirándola de golpe al suelo sin dejar siquiera oportunidad para volver a levantarse cuando la punta de una lanza se apoyó contra su garganta impidiendo todo tipo de movimiento.
-"Intentando matar a mi familia ¿a dónde vamos a llegar?"-Airi alzó la mirada encontrándose frente a frente con la poderosa Oerba Yun Fang, sin ningún ápice de miedo en la mirada, la había derrotado de un sólo golpe y ni se había inmutado siquiera, era muy fuerte, demasiado a su vista, y solo hizo crecer la admiración que ya sentía por ella.
-"¿Familia? los monstruos como vosotros no tienen familia."-Como única respuesta a eso recibió otro severo golpe de Longinos que la dejó totalmente inconsciente
-"No vuelvas a llamar a las personas que me importan "monstruos""-Respondió, aunque sabía que no podía oírla, antes de dirigirse hacia la pequeña que observaba todo casi sin pestañear.-"¿Estás bien Airi.?"
-"Si… Muy… bien.."-No podía ni responder, eso había sido demasiado para ella. ¿Monstruos? ¿por qué? no lo entendía muy bien lo que intentaban decir con eso, cuando miraba a Fang veía a una persona normal, una persona que la había ayudado y cuidado, que le mostraba cariño, veía… a una madre con la que se divertía, eso no podía ser un monstruo, los monstruos eran ellos, asesinos… como… aquella vez…
-"Es hora de volver a casa, será mejor descansar para todos, ha sido un día muy largo."-Cogió a Airi en brazos y la dejó de pie después de limpiarla un poco para que pudiera ir a por Vanille que saltó hacia ella con una sonrisa.
-"Sabía que llegarías a tiempo. Hice bien en mandarte aquel mensaje antes de salir a la estepa."-Sonrió orgullosa de su decisión
-"Bueno, en realidad no hubiera tenido tiempo de llegar de no ser por Lightning."-Fang giró por el camino de donde había venido dirigiendo su mirada a la persona que ya llevaba un rato allí esperando
-"Me alegro de haber podido llegar a tiempo."-Sonrió ligeramente llegando a su altura
-"Eres la más rápida del cuerpo de guardianes, claro que ibas a llegar a tiempo."-Saltó Vanille emocionada de verdad por su presencia junto a ellas
-"Dejando eso de lado, Vanille, te presento a nuestro nuevo miembro de esta peculiar familia, ahora tienes una cuñada."-Claire solo respondió a eso desviando un poco la mirada y chasqueando la lengua algo avergonzada
-""No es mi cuñada"".-Respondió la joven pelirroja intentando emular la voz que siempre ponía Light al responder al más grande de sus amigos, cosa que causó bastante gracia entre todas ellas… salvo en una sola persona
-"¿Familia? no me hagáis reír."-La voz de Airi llamó la atención de las dos "hermanas" que la miraron confusas de inmediato, menos por una Lightning que ni siquiera se movió un ápice
-"¿Qué pasa Airi?"-Fang parecía bastante descolocada por ese comentario
-"Ella no sabe lo que es familia, ¿verdad? ¿Sargento Lightning Farron? ¿La chica sin familia que lo daba todo por su hermana? solo por su hermana."-La voz de la más joven sonaba llena de ira en aquel momento
-"¿De qué estás hablando Airi?"-La morena ya empezaba a estar molesta de cómo se dirigía a su recién nombrada novia hasta que esta propia abrió la boca
-"Ella es Airi Farron… es mi sobrina…"-Al fin se giró mirando a la pequeña a los ojos y un enorme remordimiento nació dentro de ella, sintiéndose realmente avergonzada.-"Negué que fueramos de su familia."
