Bona sera! Aquí estoy con el capi 10. Espero que les guste. Gracias por los reviews, son un gran apoyo para mi. U.U Siempre digo lo mismo, pero es la verdad. JAJAJAJ. bueno sin más les dejo con el capi.

ciaooo

10- Enemigo:

Desde aquel día, las cosas entre ellos habían cambiado. Ambos sabían que haber compartido la historia de su pueblo, hacía que se viera involucrada en una pelea donde no había un final feliz. Mucha gente saldría herida y otras tantas muertas. Y antes de comenzar ya habían habido muerte, para su desgracia ella las había visto. Miró hacía atrás para contemplar el rostro tranquilo y pacífico de Gaara durmiendo. ¿Podría dar un paso atrás y salir huyendo?¿Lo iba a dejar solo?¿Sería capaz? Imposible. Nunca había amado a nadie como lo había hecho con él. Era cierto que durante mucho tiempo Naruto estuvo clavado en su corazón. Pensando en él continuamente, y deseando que sus miradas se juntaran. Pero ese desde siempre había sido un amor imposible... él estaba enamorado de Sakura. Una estudiante de medicina. La mejor de clase y siempre haciéndola parecer inferior. No le tenía odio. Siempre le había admirado y en parte se sentía celosa. Pero eso había sido tiempo atrás.. ahora tan sólo podía amar a Gaara. Y lo pensaba seguir haciendo incluso cuando el cielo se tornara de un oscuro negro y los ríos se transformara en rojo...

- Te amo...-susurró, se acercó a él y le dio un dulce beso en la frente. Estaba apunto de levantarse cuando él enrredo sus brazos en la cintura de ella y la colocó boca bajo.- ..Buenos días.- sonrio.

- Dilo de nuevo...ó mientras le besaba por la mejilla, oreja y bajando hasta el cuello.

- Te amo...

Los labios de Gaara acariciando su clavícula, sus pechos, ombligo y ingle hacían que se volviera loca. Cada roce, cada beso y caricia parecía ser lo único que ella pudiera sentir o pensar. Todas las preocupaciones se evaporaron de su mente. No supo si esa era la intensión de él, pero lo único que importaba es que estaban juntos.

Las investigaciones habían avanzado con gran precisión; habían logrado encontrar a cuatro sospechosos y ponerlos bajo vigilancias. Otros dos estaban muertos y tres desaparecidos. Cada vez la lista se reducía una y otra vez. Pero en la mente de Hinata sólo estaba ese rostro, esa cara. Quería pensar que no era cierto, que no podía ser. Pero todas las pruebas la llevaban una y otra vez a ese sospechoso. Y eso le hacía sentir horribles dolores en el estómago.

- Gaara estará bien..-susurró una voz aburrida a su lado. Giró la cara para ver a Shikamaru. Este tenía las mejillas un tanto rojas, suspiraba una y otra vez y tenía los primeros botones de la camisa abiertos.

- ¿Qué...?

- Sé que estás saliendo... o lo que sea con Gaara.- la cara de ella se volvió roja como una manzana.- ¡Oh vamos! ¿Enserio que crees que no me he dado cuenta?- involuntariamente comenzó a jugar con sus dedos, algo que solía hacer de niña.- Tranquila, no le diré a nadie... pero...- levantó la cabeza y miró a la mesa donde se encontraba el rubio.

- ¿Pero..?

- Se buena con Naruto.

Aunque hubiera prestado atención a el comportamiento del rubio, jamás se hubiera podido imaginar que sintiera algo por ella. No era que Shikamaru tan sólo había dicho unas cuantas palabras, pero la suficientes para entender que el rubio tenía sentimientos por ella. Por primera vez en mucho tiempo se sintió enojada con el rubio. ¿¡Cómo que sentía cosas por ella!¿¡Ahora! Indignada se levantó de la mesa y salió del comedor de la casa de los Sabaku. Enfurecida consigo misma entró al pequeño despacho donde había estado hacía unos días hablando con Gaara sobre algunos asuntos de las armas. ¿Cómo podía sentir rabia ahora que amaba a Gaara? Se sintió confusa, herida y algo mareada. Se dejo caer en el sofá y cerró los ojos poco a poco hasta quedarse dormida.

No muy lejos de ahí el joven dueño de la casa había visto la escena, sonrió y no supo porque. Camino entre los invitados, les saludo con una sonrisa calmada y voz neutral. Se acercó a Shikamaru y le entrego un fajo de folios escritos.

- Estos son todos los datos que necesitas para seguir la investigación...-comentó mientras se sentaba en el sitio que había dejado la joven.

- ¿Por qué me los das a mi?- quiso saber mientras los cogía.

- Eres el que tiene mejor mente para sacar deducciones. Aunque tengo la sensación que Hinata ya lo ha hecho...-miró al despacho donde estaba tranquilamente durmiendo.

Interesados por la charla no se percataron que el rubio había abandonado la habitación y se había marchado donde estaba la joven. Cerró la puerta tras de si, y se quedo contemplando el rostro sereno de ella. Suspiró y a cada paso que daba se arrepentía de lo que estaba apunto de hacer. Pero no podía aguantarlo más. Con pasos lentos y largos se acercó hasta ella. Le acarició la mejilla y el labio, para luego besarla. No fue uno largo, ni con mucho contacto. Hinata en sueños había sentido como una brisa rozar sus labios. No fue lo suficiente fuerte para desvelarla, pero si para sentir que algo dentro de ella se perturbaba. Él se separó poco a poco y salió de la habitación, cuando entro a la sala común el propietario le clavó la mirada con odio... el rubio bajo la cabeza y salió corriendo.

Fue en pacto común. Lo habían hablado y parecía lo correcto. Tanto Gaara, Shikamaru y Hinata decidieron contar la verdad al grupo entero. Sabían que al hacerlo implicaba un cierto peligro y que requería más que una simple arma para defenderse. Desde el día que habían sido atacados se habían puesto en plan defensivo, ahora iban a atacar. Todo el grupo estaba de acuerdo. Incluso Naruto, que se mantenía inusualmente callado. Desde lo ocurrido el tiempo había contado dos semanas, y el comportamiento de dicho muchacho no mejoraba. Después de la reunión salió al jardín solo, con la mirada perdida y suspirando a cada dos por tres. Parecía una alma en pena... una muy patética.

- No te he matado porque Hinata te tiene aprecio...-susurró una voz amenazadora a su lado.

- ¡Gaara!- saltó a un lado sorprendido.- ¿Q-qué quieres?

- Es fácil, no vuelvas a besar a Hinata.

- ¿C-cómo lo sabes?- en ese momento el rostro de Gaara se llenó de furia. Naruto temió por su vida. Gaara suspiro, cerró y abrió los puños y se digno a hablar.

- No lo sabía, ahora lo sé.- el rostro del rubio se quedó pálido.- Tan sólo lo solté...

Tenía ganas de matarlo. En parte. Pero tan sólo había sido un beso, un simple beso. Él había besado antes sin sentir nada, incluso estaba seguro que ella había besado a otra persona. Un beso tan sólo era eso. Lo único que importaba era el significado que uno quiera darle. Sabía que el rubio sentía amor por su amada, no podía negar eso y por mucho que quisiera evitar eso, no podía. Ellos tenían una historia poco amorosa en común, pero aún tenía cariño. Y por mucha rabia que tuviera, algo le decía que tenía que llevarse bien con el rubio. Por mucho que quisiera matarlo en verdad. Después de estar en silencio entró en la habitación dejando al rubio atontado...

Las cosas comenzaron a complicarse poco tiempo antes de cumplir cuatro meses en aquella aldea. Estaban en operación ataque cuando el enemigo descubrió el punto débil de Gaara: Hinata.


Creo que me ha salido largo... ¡Espero que les haya gustado!