Zell se va a enfrentar con uno de sus más recientes miedos (acá en mi fanfic) Realmente, pagaría por ver una discusión así de Zelly vs. … upsi! No dije nada!

Mientras Zell salía del elevador, dispuesto a correr a la Cafetería, se topó con una imagen que lo dejó paralizado en su sitio: cerca del plano del primer piso, sentados en una banqueta, Seifer y Selphie conversaban a la vista de todos. Varios se volteaban y murmuraban entre sí, pues ver al Ex-Caballero de la Bruja charlar gentilmente con una chica, para colmo una de los héroes que lo habían derrotado, era todo un acontecimiento.

Almasy pudo divisar a Zell y le dedicó una rápida mirada que pareció decirle "¡Ja! Deberías ver tu cara, gallina". El joven decidió hacerse el indiferente, si bien estaba ardiendo en ira por dentro. Apretó los puños y los dientes, tratando de contener ése monumental deseo de patear a Seifer hasta hacerlo suplicar clemencia.

Caminó sin ver, dirigiéndose a "ahogar" sus penas en unos hot dogs, pero chocó con alguien. Levantando la mirada a medias, pudo distinguir unos profundos ojos púrpura, cabello largo y castaño atado hacia atrás, un sombrero de cowboy y una sonrisa ganadora.

-Oye, amigo, cuidado por dónde caminas- dijo alegremente el muchacho alto deteniéndolo con sus manos en los hombros del joven artista.

-Lo siento, no te vi, Irvine- respondió, dispuesto a irse.

-Hace mucho que no hablamos…- dijo extrañado ante la arisca reacción de su amigo.

-Tiene razón. Que Selphie… lo quiera, no quita que sea mi amigo. Yo también quiero hablar con él... ¿Quieres acompañarme? Voy a comer- Zell lo miró con un gesto simpático, disculpándose por la reacción de antes.

-¡Claro! Y así me cuentas lo que te pasa… con esa chica- agregó acomodándose el sombrero resueltamente.

-¿Qué cara…? ¿Squall te dijo algo, cierto?- preguntó Zell, perturbado.

-¡Para nada! ¡Tú mismo me lo acabas de contar, amigo!- el francotirador rió ante su gran intuición. Luego agregó, sonriendo habitualmente- Si tiene que ver con chicas, mujeres y damas, yo lo sé todo, Zell. Ven, vamos a que me cuentes y yo te diré qué hacer-

Se dirigieron a la Cafetería. Extrañamente, la fila fue rápida. Irvine pidió una hamburguesa con queso y una gaseosa. Zell, una hamburguesa completa, papas fritas, dos hot dogs y una gaseosa grande. Se sentaron bastante alejados de los demás compañeros, a pedido del rubio, y se dispusieron a hablar.

-¿Cómo puedes comer tanto y ser tan delgado, chico?- preguntó entre risas el cowboy, luego negó con la cabeza aún riendo y prosiguió. –En fin, vamos al punto…habla- dijo, señalándolo con una papa frita que le había robado a su compañero.

-Así que sabes que me gusta una chica…- afirmó el joven artista mientras le ponía ketchup a su comida.

-Pues, sí, hombre, ¿entre todas las personas pretendías ocultármelo a mí?-

-Claro, tiene sentido. ¿Sabes quién es?- preguntó tímidamente, antes de darle un sorbo a su gaseosa.

-Creo que puedo hacerme una idea. Pero te aconsejo que la dejes correr… es una pérdida de tiempo…- afirmó convencido Irvine.

-¿¡Cómo mierda puedes decir eso!?- exclamó Zell mientras se paraba de golpe, golpeando la mesa –¡Quizás a ti no te importe, pero ella es muy importante para mí!-

-¡Calma, Zell!- dijo pasmado el joven moreno –Sé que te gusta, pero si te rechazó como lo hizo, es una tontería seguir tratando de…-

-¿Me… me rechazó? Pero… si ni siquiera le dije nada…- el joven rubio se agarró la cabeza, aturdido ante las palabras de su amigo.

-¿Estás borracho o qué? ¡Mis fuentes no me engañan, chico!- dijo con un guiño, mientras acomodaba su sombrero –Fue hace unos meses. La chica con trenzas de la Biblioteca, ¿Verdad? Ya la vi. Parece una frígida…- fue interrumpido, nuevamente, antes de que pudiera seguir con su explicación.

-¿Ella?- Zell rió, aliviado. Luego agregó -¡No me gusta esa chica, Irvine! Ya no. Además, la que yo quiero es la persona más cálida que conozco- dijo sonriendo como un niño en Navidad.

-Yo soy candente, compañero, no cálido, pero aprecio tu interés- dijo riendo a costillas de Zell, que se había levantado enojado y le había hecho una seña.

Una vez más calmados, el moreno preguntó -¿Quién es? ¿Quieres que te recomiende? Ya conozco a todas las chicas del Jardín…- esto último lo dijo con cierto orgullo en el tono de su voz.

-¿Debería decirle? ¡Rayos! ¿Y si a él le gusta…? Selphie…- dijo ése bendito nombre sin pensarlo.

-¿Qué dices?- dijo Irvine, llevando su mano a la parte de atrás de su oreja y adelantándose en la mesa con una sonrisa pícara.

-¡Ah! Yo… te pregunté, para cambiar de tema, si te gusta Selphie- dijo un poco sonrojado.

-¿Así que eso era, hm? No te preocupes. La quiero mucho, somos amigos, pero es como una hermana pequeña para mí, Zell. Es toda tuya, ¡ve por ella!- respondió honestamente el joven francotirador.

Él realmente los quería mucho a los dos, si bien no se había llevado tan bien con el artista marcial en un principio, las diferencias se había disipado. Así es la naturaleza de Irvine: sencillamente, quería lo mejor para ellos. Además, últimamente su 'hermanita' estaba hablando mucho del chico que estaba escondiendo su cara en la hamburguesa que engullía vorazmente frente a él. Creyó notar cierto interés en su tono. Sonrió dulcemente ante su recuerdo, para luego disimular su alegría poniendo una cara de asco por el "espectáculo" que ofrecía su compañero.

Luego miró hacia el frente y exclamó alegremente- ¡Mira quién viene a alegrarnos el día!- Zell levantó la vista de su almuerzo y vio a Selphie aproximándose sonriente hacia ellos con una bandeja en las manos. Trató de limpiarse un poco los aderezos que tenia en la cara. Entonces, escuchó a su colega agregar, en un tono intencionalmente alto -¡La musa de tus fantasías nocturnas, amigo!-

El joven artista se atragantó. Selphie corrió hacia ellos, prácticamente tiró la bandeja sobre la mesa y le dio su bebida, mientras el cowboy se reía y le palmeaba la espalda al mismo tiempo.

-¿Ya estás mejor?- preguntó su amiga, una vez que ya se había sentado.

-Sí… lo siento…- estaba muy sonrojado. En parte, por la falta de aire, y la otra mitad, porque pensó que, quizás, ella había escuchado el comentario del vaquero.

-¡Ah! Zelly, Seif me dijo que te diera esto…- sacó un papel doblado de su bolsillo y se lo entregó. –¡No lo leí, eh! No sea cosa que vayas a desconfiar de mí…- agregó, mirándolo con ojos infantiles.

-Nunca desconfiaría de ti, Selph –respondió el joven para alegría de la chica. Luego dijo -¿"Seif"? ¿Oye, tanta amistad entre tú y el bastardo?-

-¿Celoso, gallina?- Zell escuchó detrás de sí una voz que lo estremeció. Se giró y vio a Seifer, sonriendo burlonamente. Frunció el ceño y se disponía a empezar a gritarle, cuando el ex-Caballero de la Bruja dijo –Tranquilo. Sólo venía a devolverle esto a Seph- y le extendió un libro a la joven que lo tomó y sonriendo preguntó:

-¿Quieres comer con nosotros, Seif?- sus amigos voltearon y la miraron sorprendidos, Zell, incluso, con la boca abierta.

-No, gracias, paso. Por cierto, no quiero decir nada, pero creo que Dincht tiene tanta hambre que quiere comerte la ropa, yo que tú andaría con cuidado- y se fue riendo a carcajadas, una vez más a costa del rubio más joven, seguido por Trueno y Viento que estaban alejados unas mesas, esperándolo.

Irvine que había observado la situación silenciosamente, se levantó de golpe y se excusó, dispuesto a dejarlos solos:

-Lo siento, pero me esperan para una cita… ¡Pásenla bien, chicos!- guiñó un ojo, les mostró su sonrisa ganadora y se retiró palmeando el hombro de Zell antes de irse.

-¡Saludos a Quissy!- exclamó Selphie, agitando su brazo. La respuesta del vaquero fue casi caerse de cara sobre el almuerzo del Fan Trepie Nº 1, quien salió corriendo llorando, mientras gritaba "Nooo, mi querida instructoraaa"

Ya terminada la escenita del loco enamorado. La joven maestra del nunchaku y el artista marcial, continuaron comiendo y hablando de cosas banales.

Cuando hubieron terminado de comer, Selphie miró fijamente a Zell, él le sostuvo la mirada y ella sonrió, desafiante. Luego, acercó su mano al mentón del rubio, sin decir nada, en el más absoluto silencio acercó su rostro hacia el de ella, y…

-Zelly, puerquito, tienes mayonesa en el costado de la boca…Hyne, quisiera ser servilleta…soy demasiado cursi…- dijo mientras lo limpiaba con un paño, que había atrapado con su mano libre. Zell tragó saliva y trató de reír un poco. Lo que surgió de sus labios fue una mezcla entre un cacareo y una risa nerviosa.

-Gracias, Selph. Juro que si no estuviera esta mesa en el medio… Hyne, quisiera que me limpiara con SU boca… Selph… soy un idiota cobarde…-

Después de un silencio incómodo, Selphie le sonrió y dijo:

-¿Estás más cómodo, Zelly?- ante la mirada extrañada de su amigo, agregó –Es que… siempre que te veo con Irvy o Seif te pones un poco raro…-

-Sí, es verdad… Irvine, bueno, ya se me fueron las dudas, antes me sentía celoso, pero sé que él me apoya. En cuanto a Seifer… las palabras sobran. Estoy bien, Selph, gracias- dijo sonriendo y mirándola con sus ojos infantiles.

-¡Qué alegría!- exclamó con una sonrisa muy dulce. Luego lo miró y dijo, con curiosidad- ¿Qué dice el papel?-

-¿Qué papel?- miró su mano. La nota de Seifer –Claro, esto. Veamos… dice: "Habla, gallina estúpida, y no te vayas a mear encima de nuevo. Con amor, Seifer" ¡Ese hijo de…!- se detuvo recordando que Selphie estaba frente a él. Ella lo miró, un poco apenada:

-Lo siento. No creí que fuera a escribir algo así- y palmeó la mano enguantada que apretaba, rabiosa, el trozo de papel. Zell, por instinto, la tomó en la suya, dejando atrás la nota. Ambos se sonrojaron ligeramente.

-Selphie, yo… Vamos, ¡no de nuevo! Esta vez di algo inteligente ¿Cómo la pasaste en tu pijamada? Sí, soy un imbécil…- sin embargo, a pesar de pensar eso, el joven artista sonreía y estaba feliz de haber tomado la mano de esa chica tan especial para él.

-¡Muy bien! Soñando con tu trasero, por supuesto ¡Gracias por preguntar, Zelly! Quizás, la próxima pueda invitarte, ¿yo acabo de decir eso? Ríe, Tilmitt- dijo entre risas y guiñándole un ojo.

-Si fuera una pijamada tú y yo solos, no me quejaría- río para sus adentros y, rápidamente, dijo-Ya está llegando el verano de nuevo. Fuegos artificiales, barbacoas, playa y mar, ¡sería genial poder salir todos juntos de nuevo!- exclamó

-¡Sí, es cierto! Es mi oportunidad- festejó la joven, saltando en su asiento de la emoción. Luego, apretó un poco la mano de su amigo y tímidamente preguntó –Zelly, ¿me harías un gran favor? No te lo pediría si no fuera algo muy importante… Ni tanto, pero Squally-wally dijo que esto funcionaría…-

-¡Claro! Puedes decirme lo que quieras, lo sabes…- respondió un poco preocupado al ver la seriedad que el asunto parecía tener.

-Es que Quistis está ocupada y Rinoa va a salir con Squall, así que no tengo a quién pedírselo… mejor dejo de dramatizar tanto…-

-Por favor, Seph, me estás preocupando, ¿pasó algo?- tomó con más firmeza la mano de su compañera.

-Zelly, ¿me… me acompañarías a comprarme un bañador?- preguntó tímidamente la joven.

-¿Era eso? ¡Selphie! ¡Creí que era algo grave! Un momento… ¿¡Acaba de decir BAÑADOR!?- el joven rió aliviado.

-Es algo importante, amigo- dijo, coronando su afirmación con una risita infantil. Le sacó la lengua y agregó -¡No quiero verme mal estas vacaciones, por usar un bañador equivocado! ¡Quiero que me veas, Zelly-poo!-

-No sé por qué tanto escándalo, si todo te queda hermoso, ¿o será que tú lo haces ver bien?... ¿¡Pero qué cursiladas estoy pensando!? Claro que te acompañaré, Selph, como si pudiera decirte que no cuando me haces esa cara de cachorro abandonado. ¿A dónde quieres ir?- preguntó, aún con un gesto un poco pasmado por lo que había pensado.

-Vamos a Deling, ¡quiero volver a viajar en tren!- exclamó con una gran sonrisa. Luego agregó, con una sonrisa maliciosa, cortesía de todo el tiempo que pasaba con Seifer últimamente -Ya le pedí a Squall un día libre para ambos, así que no te preocupes por eso. Te debo una, onii-chan…-

-Un momento, ¿cómo sabías que iba a decir que sí? ¿Ella… lo sabe…?- se sintió temblar un poco. Selphie contuvo otra risita y luego respondió:

-Eres bueno, por eso sabía que vendrías, además… ¡si no aceptabas te iba a decir que iba a invitar a Seif y entonces, sí o sí, ibas a querer acompañarme! Nuestro querido y gélido Comandante Lionheart, ¿el Dios de la manipulación? ¡Qué miedo!- rió irremediablemente ante la cara entre avergonzada y espantada de su amigo.

-¡Es malo que me conozcas tanto, eh!- suspiró aliviado. -¿Soy tan predecible?-Selphie asintió vigorosamente, aún riendo. -¿Ah, sí? A que esto no te lo esperas- Se levantó, aún tomándole la mano y dijo -¡Ven! Vamos a Balamb a tomar un helado. Yo invito- Zell sonreía dulcemente y su mirada era determinada, pero amable y tierna.

Era ciertamente… hermoso.

Selphie saltó emocionada ante la idea y aceptó sin dudarlo.

-¡Como si pudiera decirte que no, Zelly, muy querido Zelly!- y caminaron, aún tomados de la mano, hacia las puertas de la Cafetería, sonriendo como si el mundo se limitara a esa felicidad que compartían.

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Comandante Lionheart, Dios de la manipulación .

Perdón, no tuvo muchas escenas graciosas…:Exodya hace cara de corderito abandonado, mientras las yemas de sus índices se tocan de forma adorable:

Final tierno, algo cursi, incluso. ¿Qué va a pasar en Balamb? O.O

Llana, el fic que yo mencioné en el otro capítulo, el de cambio de cuerpos entre Squall y Selphie se llama "Trading Spaces" y es de 'CuteMooglez'. Definitivamente, si sabés leer inglés y querés pasar un buen rato, leélo!

:Exodya empieza a llorar de alegría: Llana… me llamaste… Exodya-sensei… ¡gracias! :salta, ríe y vitorea en círculos y realiza su "baile de victoria". Ente Omega sale corriendo a buscar a Artemisa, pero una mirada fulminante lo detiene: Más te vale, Omega…

Saludos a XEstherX que me agregó a sus autores favoritos, aunque me apreció raro, porque no le gusta el Zellphie o el Selfer… Aunque estoy de acuerdísimo con el TerraxEdgar, VincentxYuffie, SquallxQuistis, LagunaxRaine…

Ya sabremos sus misteriosas razones para agregarme… (?)

Ako Nomura, un abrazo grande para vos! Estoy de acuerdo con estar abierto a todas las combinaciones posibles, por eso ya leí todo tipo de fics! (yaoi, yuri, shounen-ai, shoujo-ai, Selvines, Squallphies, Quirvines, Seiftis, Squinoas, Quells, Zellphies, Selfers, Seifuus, Zellfuus, Selrais, Squeifers, Seltis, Rinphies, Quinoas, etc.)

Me quedé sin aire (?), pero encontré mis favoritos y pude 'crear' parentescos entre ellos, o distintos tipos de relaciones que podrían tener, ejemplo, esa linda hermandad entre Sephie y Squally!

OALGOASI, gracias por agregar "Como si pudiera decirte que no" a tus historias favoritas, espero que te gusten los capítulos que se vienen, igual que los anteriores!

Gracias también a todos los lectores que no dejaron reviews… supongo que debería exigirles que dejen sus reviews, pero no soy de ése tipo… Todos, paz y amor! (Selphie rocks! )