Trataba de alargar lo mas posible lo que debía decir, pero ya se acercaba el punto en que seguir callando sería tan peligroso como decir la verdad entera. Se tomó todo el tiempo que pudo en buscar, servir y beber la copa de sake que tanto le hacía falta desde hace… días. Si, ya pasaba mas de un dia desde que todo este infierno comenzó… y parecía que no mejoraría pronto, bien podrían los ojos del diablo ser parecidos al sharingan que la observaban fijamente, con mas y mas impaciencia, la cual por fin se acabó cuando vieron como la quinta se servía un nuevo trago.
"no juegues conmigo, dime lo que vine a saber… "
Gastándose su último cartucho, se bebió la copa y encaró al uchiha.
"no necesito decirte lo que pasó durante y poco después de la guerra, la alianza, pese a toda lógica, se mantuvo, y las villas y el mundo gozaron de paz… aparentemente, por que poco después, todo se fue al demonio…"-ya no importándole nada, y sabiendo que ahora que comenzó a hablar sería mejor tolerada, se sirvió de nuevo-"en una reunión de los gokage, se me pidió llevar a Naruto… sabía el motivo de la reunión, pero nunca imaginé lo que ahí pasaría, ni como acabarían las cosas, no pensé… que llegaríamos a esos extremos… tal vez fue la tercera o cuarta vez en mi vida que deseé la muerte…"
La mirada de Sasuke seguía fija, y sus oídos atentos, mientras Tsunade continuaba.
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Sus blancas y rojas ropas ondeaban con inigualable majestad. El sombrero con el kanji del fuego colgaba de su cuello y sobre su espalda… tal vez solo una persona podía lucir igual de bien en el traje… pero el cuarto nunca lo vistió, así que aun para ella, solo era una conjetura. No pudo evitar sentirse inmensamente feliz al verle, aunque fuera a lo lejos, pero tampoco pudo evitar el gran dolor al ver que no cambiaba su dirección, al ver que seguía empeñado en ir mas allá. Solo había una cosa que le impedía correr y detenerle, solo una cosa le impedía hacerlo razonar a coscorrones y luego abrazarlo y besarlo con todas sus fuerzas...
Había hecho cuanto pudo, puso a rodar las bolas de nieve, solo le quedaba esperar.
"sochi…"-susurró, y aunque sabía que él no podía oírle ni verle, consiguió detener la marcha, consiguió que volteara justo a donde estaba y mirar directo a sus ojos… luego a un lado y al otro… y seguir su marcha una vez mas.
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La tienda de armas no podía estar más sola, era tanto el silencio que una mosca sonaba como una sierra. No podía creerlo ¡tanta mercancía de primera y nadie venía! Suspirando, tomó uno de los kunai de su exhibidor, y tras sostenerlo frente a si y ver su ordinaria apariencia, lo giró un poco, y, de inmediato, el acero tomó increíbles tonos y veteados… ni siquiera las katanas de tetsu no kuni eran así. Pero girando la hoja un poco mas, miró lo que le extrañaba y le fascinaba mas, el metal se hizo negro, tragándose todos los tonos y patrones anteriores. Balanceándolo en sus manos con maestría lo arrojó a una diana en la pared, y el kunai se enterró retumbando el ruido en el lugar, oh, claro, la diana era de hierro sólido, y fue mas difícil retirar el kunai de ella de lo que fue clavarlo… y ni una sola mella o viruta, el acero era… perfecto.
"maldición… ¿Qué demonios echaste en la forja, Naruto? ¿Por qué demonios me tuve que dormir?"
Hace tiempo, un día que no se sentía muy bien, uno de esos días que le recordaba la pérdida de neji, uno de esos días donde todo te sale mal, tan así, que ni siquiera podía encender el horno del hierro, ese día tuvo una visita de Naruto uzimaki.
Ella era bastante orgullosa, reacia a mostrarse frágil, como la mayoría de kunoichis. Pero sorprendentemente Naruto no era una persona difícil de charlar, poco a poco le sacó sus problemas, y extrañamente comenzó a sentirse mejor. Sin darse cuenta el rubio, o mejor dicho, un ejército de rubios alimentaba el horno, cosa que le reprendió horrorizada.
"¡baka, arruinarás el tamahagane!"
Si, le había gritado, y aún recordaba la expresión confusa, multiplicada por docena, del rubio. Dicha expresión no cambió demasiado cuando le explicó la creencia de los forjadores, que como muchos artistas, creen que su obra tiene alma, y refleja la de su creador. Extrañamente esa parte pareció comprenderla bastante bien, y ahora él, el original y solo él, alimentaba el horno con el mineral de carbón y hierro. Era una suerte que no pensara hacer mucho acero, por que para ello necesitaría no dormir por algunos días, oh, claro, ya llevaba algunos días sin dormir bien, pensando en lo de neji, pero la charla, el trabajo, y al parecer la sola presencia del Uzumaki habían sido suficientes para conciliar el sueño, ahí, justo ahí, en la forja. Lo extraño vendría después, pues cuando abrió sus ojos, no estaba en la forja, sino en su casa, y no era de mañana, sino de noche, pensó que había dormido un poco, pero no, supo que no cuando vio que las varias toneladas de mineral habían sido todas consumidas por el horno, que aún humeaba su última fumarola. ¿Cuánto había dormido? Era imposible que hubiera dormido mas de seis días, que era lo que calculaba tardaría en consumirse el material. La única explicación vendría del tiznado, topless y recargado en la pala Uzumaki Naruto, y era simple.
"fuuton…"
Y si, le gritó de nuevo, por que, usando un jutsu de viento, era como usar clones, era hacer trampa, y el tamahagane que no venía de un trabajo duro y sin atajos no sería de buena calidad, eso sin contar que el rubio se había acabado su provisión de mineral, probablemente no tendría mas acero en un par de meses. El rubio pareció entender la gravedad de sus acciones, pues se disculpó con ella enseguida, incluso prometió pagar por su material, pero ten-ten solo le había dicho una cosa.
"no… no hagas nada, solo, vete"
Era normal, era natural… era correcto, que se enfadara y reaccionara así. No fue sino días después, que revisó aquella pila que estaba dentro del horno… y descubrió al fondo, el mejor y mas bello acero que había visto en su vida; aún aquellos pedazos amorfos y tiznados vislumbraban lo que el kunai que había lanzado hace minutos era…
"tamahagane… este es el reflejo te su alma… Hokage-sama"
La resaca moral que siguió fue severa. Tanto así que nunca pudo reunir el valor para disculparse. Pero a unos meses de ser nombrado, el Uzumaki le dio una oportunidad. Una encomienda de un set de kunais especiales. Tenten los reconocía, eran el diseño del yondaime, y todo shinobi en konoha sabía de su parentesco con el rokudaime. Era curioso, pero trabajar aquel acero era dificilísimo, su misma calidad lo hacía complicado de manejar. era como si de un modo u otro estuviera expiándose, se quemó y golpeó mas veces que en toda su vida… pero lo logró, aún recordaba sus nervios cuando él pasó varios minutos examinando las cuchillas, su peso, el filo, todo, y ese gran alivio cuando le sonrió. Pero ni así se esperaba lo que dijo después.
"tokubetsu jonin tenten. En vista de este excelente trabajo, te será asignado surtir una parte del suministro de la academia, se te darán detalles sobre el acuerdo mas adelante".
Y ese es el motivo, por el que el negocio sigue siendo negocio.
Aquél día aún pesaba en su conciencia, tal vez algún día por fin pueda disculparse… y pedirle al Hokage que le haga mas acero.
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Sakura, o el clon, mejor dicho, hace muchas horas que le había explicado a Sasuke la situación, hasta donde ella sabía. Los gestos del uchiha no mejoraron nada, pero su impasividad se había calmado mucho, Tsunade en persona se llevó a Sasuke para hablar en privado, y además, otra inquietud seguía en su mente…
Su condición se extiende a todas sus células.
Las palabras de Tsunade le quitaban la tranquilidad, le daban un sentimiento extraño pero no del todo desconocido… ¿Qué podía significar?
Bajo el microscopio estudiaba glóbulos rojos del rubio Hokage, y era sorprendente, aun mas que cuando le había hecho estudios sobre su modo sennin; habían pasado mas, mucho mas de quince minutos y aun ni siquiera se separaba el plasma y mucho menos comenzaba la coagulación… verdaderamente en este punto las células de Naruto parecían inmortales. No fue sino casi una hora después que los esperados síntomas comenzaron a aparecer, a grosso modo, y haciendo cuentas de primaria, esto implicaría que Naruto en si viviría cuatro veces mas, por lo menos, que una persona promedio… ¿a eso se refería Tsunade? Ciertamente todas las implicaciones eran tristes, es decir, si esto era cierto, tendría que ver a sus maestros, amigos, parejas… tal vez incluso hipotéticos hijos y nietos, morir todos antes que él… y pese a lo aterrador de este escenario, algo le decía que no paraban aquí las cosas, que no era lo peor.
Vería morir a sus hijos… era duro, pero, no sabía si sería peor que nunca tenerlos. Sin darse cuenta las manos de la mujer pararon en su vientre vacío… que siempre lo había estado… y así seguiría estando. Dejando el laboratorio, se dispuso a ir donde yacía Naruto, y tras los minutos necesarios y a punto de entrar, paró al escuchar voces.
"esas dos… ¿Por qué están durmiendo a su lado?"
La voz no le era desconocida, pero era difícil de ubicar.
"no duermen, están en una incursión mental, la rubia, Ino, es miembro el clan yamanaka"
Esa voz era otra historia, era Shizune
"entraron para pedirle al kyuubi que retirara su chacra, pues nos impedía operar el corazón, pero también para buscar la conciencia de Naruto-kun"
El ruido de la cortina siendo abatida interrumpió a la morena,
"Shizune-sempai… dime, por que le das información sobre Naruto a ella?"
Y aunque la pregunta era para Shizune, la mirada de Sakura estaba trabada con la otra persona, verde contra rojo. La mujer era karin.
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Otro periodo de silencio se dio entre las chicas luego de la visión. Pero este por algún motivo no era tan tenso y tampoco sería tan largo.
"debe de haber mas"
Otra vez fue la pelirosa la que había comenzado a hablar. Y como otras veces dejó a Ino en una posición difícil de responder.
"¿Mas que?"-dijo la rubia.
"no es que menosprecie lo que Naruto hizo, ni la importancia que tuvo para ti… pero te conozco, sé que hasta el día de hoy negarías que te gusta Naruto si solo tuvieras un buen recuerdo… así pasó conmigo, después de todo"
Ino guardo un instante de silencio, como concediendo algo de razón a su amiga.
"tal vez no todas somos tan difíciles de enamorar, y para nada fue solo un buen recuerdo"-respondió defensiva, pero sin seriedad-"pero tienes razón… lo negué, lo negué mucho, y cuando sin importar que tanto lo negara seguía siendo verdad, comencé a pensar en todas las contras habidas y por haber; su forma de ser, su hiperactividad, esa manía por el color naranja… su fama, su poder, su puesto… tú… y créeme que desearía no haber tardado tanto… no se si ya va un día completo de que me dije "hey, no tiene novia", y entraste corriendo a la florería y… lo encontramos…"
Ino se maldijo por traer a la superficie tan amargo recuerdo, pero decidió seguir.
"un día me pidió plantas de sombra para la oficina del Hokage… ¿sabías que le gusta la jardinería? Es decir ¡vamos! No va nada con él… al menos yo puedo decir que me obligaron mis padres jajajajajaja"
"claro que lo se… y mas te va a extrañar cuando sepas que no es un hábito reciente, lo hace desde que hacía todas aquellas travesuras… jajajajjaja"- respondió, mientras la risa de la rubia se le contagiaba.
"pero, es curioso que preguntes… la guerra te fuerza a madurar… y hay algo muy peculiar que una mujer madura piensa y que una niña no… y cuando por fin dejé de negarme a aceptar mis sentimientos, al menos su existencia y no su fuerza, pensé en eso por primera vez, al menos seriamente… y tu estabas allí… mirándole desde tras el mismo árbol que yo"
Por un momento la pelirosa hizo memoria, y no tardó mucho en ubicar el recuerdo, Ino no lo sabía, pero ese era un recuerdo importante para Sakura también.
"Ino… ¿no te refieres a aquella vez que nos mandaron reconocer a los niños del orfanato?"
"si… ¿lo recuerdas? Ahí sentado en la tierra, rodeado de todos esos niños y niñas."
"algunos sentados en sus piernas y colgados de sus hombros… claro que lo recuerdo…"-dijo sonriente-"lo único que no me gustó fue hacerlo como hinata…"
Se miraron sin decir nada unos segundos, pero era de suponerse lo que vendría.
"jajajajajajajajajaja"
La risa de ambas era un cambio tan drástico, que al parecer tuvo efectos poderosos, pues Otra vez el derredor empezó a transformarse, más violentamente que la vez anterior.
"Ino…"-llamó Sakura, con preocupación.
"calma… es lo mismo que con mi recuerdo… sospechaba que si fuera de ambas la transición sería mas fuerte… eso y quizás estamos mas cerca de su conciencia que hace rato"
Y la imagen descrita por las chicas comenzó a tomar mejor forma, pero como la vez anterior, del punto de vista del rubio, envuelto en ropas blancas… y niños. Particular mente su vista se centraba un niño pequeño que sobaba su brazo izquierdo.
"… vamos, no es tan grave. Yo también odio las inyecciones, pero en unos años hasta darás gracias por la ocasión."-dijo mientras le revolvía el cabello.
"nunca me gustarán las inyecciones"-dijo el pequeñín
"las inyecciones nunca, pero quien las pone es otra historia, mas si son esas dos"
Y el doble sentido no fue captado por ninguno de los niños, pero irritó a las kunoichis, un poco,
"es extraño, Sakura, no recuerdo habernos encontrado a Naruto-kun hasta después de acabar las revisiones…"
"cierto… ahora que lo mencionas no me había dado cuenta de eso… pensándolo bien no sé que hacía ahí, recién lo habían nombrado Hokage, debería de estar inundado de papeleo y asuntos burocráticos"
Mientras se planteaban estas dudas, las memorias continuaron, el rubio jugaba y reia con los pequeños, de no ser por su estatura se diría que era uno mas de ellos… y en cierto modo, tomando en cuenta su pasado, claro que lo era. Naruto nunca olvidaría su pasado, y este recuerdo con estos niños era prueba de ello. Luego, uno a uno, los niños se fueron quedando sin energía.
"no hay muchos adultos que puedan seguirle el paso a un solo niño… pero este ah agotado a todo un grupo…"-comentó la pelirosa, a lo que la rubia solo asintió, pero no fue su amiga a su lado la que dijo las palabras…
Un leve y rápido movimiento, y tras un árbol se distinguían dos cabelleras asomarse. Tan rápido que solo por estar tan atentas lo notaron.
"no puede ser… no puede ser que nos haya escuchado, menos con el ruido de los niños". Comentó la pelirosa, esta vez en tiempo real. Comprobando una vez más que el rubio era un misterio fisiológico.
"hay tantos… hay casi tantos como cuando yo era niño… ¿Cuántos de estos niños perdieron a sus padres en la guerra?... ¿a cuantos de ellos les fallé?"
Como los niños no reaccionaron a las palabras, no era difícil deducir que era un pensamiento interior del rubio.
"no habrá mas guerras… no habrá mas niños solos… no habrá mas sangre… no importa el precio"
"niños… les enseñaré una lección que me dio mi maestro… la diferencia entre un hombre bueno y un hombre malo"
Ante las atentas miradas, el Hokage extendió sus manos y se las mostró, separando sus dedos.
"un hombre malo, o incompleto, es aquel que no sabe para que le fueron dadas sus manos"-dijo-"crecen malos por que sus manos solo sirven para si mismos y no para otros".-Continuó-"el hombre completo, sabe lo que significan incluso sus dedos"
Su mano izquierda se cerró, y solo quedó extendido su pulgar.
"creencias, por que son las que le dan rumbo a nuestras vidas, el saber que debe de haber algo mas allá de nosotros mismos y un destino creado por nuestras obras… en konoha le llamamos la voluntad del fuego…"-levantó su índice y siguió-"patria, un hombre completo siempre debe ser leal a la tierra que lo vio nacer, a su gente"-levantó el tercer dedo, el medio-"familia, ya sea de sangre o de amistad, incluso los huérfanos tenemos familia, mi familia, como el Hokage, es konoha, y eso los incluye a ustedes"-levantó el anular-"honor, por que solo las buenas acciones tienen honor,"-rio un poco luego de decir esto i agregó-"aunque el que me enseñó esto hacia cosas un tanto deshonrosas"-luego, levantó el meñique-"trabajo, por que el hombre real no toma lo que quiere solamente, lo gana, lo merece, y lo comparte"
"si se hubiera detenido ahí…"-dijo la pelirosa, sin mucha seriedad.
"de que hablas frentona? Lo que sigue es lo mejor"
Apenas dicho esto, la mano izquierda fue remplazada por la derecha
"lo anterior va con la mano izquierda, por que es la mas cercana al corazón. Ahora sigue la derecha, la que nos acerca mas al mundo"-levantando el pulgar-"astucia, por que el sabio duda de sus palabras, pero el astuto nunca de su experiencia"-levantó el índice-"la copa, un amigo que se convierte en enemigo al darle rienda suelta, a veces separa al dicertido del amargado, al vicio del gusto, pero nunca separará al alegre del triste"-levantó su medio-"las cartas, por que como en la vida, no se debe de dejar ver lo que hay en tu mano a cualquiera, y siempre se guarda un as en la manga"-levantó su anular-"las armas, por que aunque deben de ser el último medio, desde las uñas y dientes, siempre deben de proteger lo importante"-levantó su meñique y sonrió-"la diversión, ya sea música, baile o compañía, el hombre debe de ser alegre y disfrutar la vida"- puso sus manos juntas nuevamente-"ese es el hombre completo, el que sabe para que le fueron dadas sus manos"
La memoria de pronto se oscureció, pero la risa de los niños se seguía escuchando, seña de que no había terminado. Con cada ruido explotaban chispas de colores que sai ya quisiera en su paleta. Y a la distancia, se veían dos manchas muy peculiares, calmas, pero muy intensas, una rosa y otra amarilla.
"él sabía… él sabía que estábamos ahí"- dijo la pelirosa-"¿pero como?"
"ya no debería sorprendernos nada, pero sigue pasando, incuso volver a ver esto me sorprende"
"si… sorprendente, esa es la palabra, que un niño huérfano crezca en un hombre capaz de ser…"-pausó un momento, y es que su sonrisa le complicaba el habla.
"un buen padre"-terminó la rubia, pero su momento fue interrumpido-"espera… aquí hay algo diferente… este recuerdo es distinto al anterior…"
"¿distinto? ¿Cómo?"-preguntó la pelirosa, viendo como ino miraba a todas partes como si estuviera perdida. Y de un momento a otro, echó a correr sin decir nada-"¡INO!"
"¡este es diferente, está ligado a algo mas!"
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sus ojos estaban trabados, sin importar las decenas de metros de altura, pero no eran iguales, y no solo por que una era roja como la sangre y otra azul como el cielo, sino por que la primera denotaba furia, y las hileras de gigantescos dientes dejaban bien claro eso. La otra mirada era triste, como si apenas tuviera fuerzas para sostener el duelo con la otro. Ya solo eso podían hacer. Pues el duelo había terminado, y como la pimera vez, kurama había perdido. esta vez Naruto había peleado muy diferente, la primera vez había sido errático, impredecible; esta vez había sido frio, mecánico, preciso, como si quisiera que la pelea durara lo menos posible. Había explotado cada debilidad y aprovechado la propia fuerza del biju en su contra… las emociones del kyuubi jugaron es su contra, cegado con odio, rencor… y dolor.
"¿Por qué?"-habló, herido, pero su voz tan fuerte que retumbaba como tormenta-"¿Por qué vas a hacer esto?"
Hubo un minuto de silencio, tal vez el otro buscaba una manera de que lo que diría no sonara tan malo… pero no la halló.
"debo hacerlo, kurama… debo hacerlo para mantener la paz-"
"YO TE AYUDÉ A GANAR ESA PAZ"- esta vez una tormenta se quedó pequeña.
"lo se… se los dije, pero… no tengo opción"
"me estás sacrificando… por él, él que a estado cerca de matarte mas veces que cualquiera, y a mi de paso…"
"kurama… créeme, si hubiera otra forma yo…"
"oh, de pronto hay imposibles para ti… mientes… pensé que eras distinto, pero al final eres igual a todos los humanos"
El chacra del kyuubi comenzó a agitase tanto, que su pelaje parecían llamas ondeando.
"si fueras justo, dejarías que mataran a ese uchiha, y desaparecer sus ojos malditos por fin de este mundo… pero ya no importa… te lo advertí… te dije que no me traicionaras, y lo has hecho"- reclamó-"haz lo que viniste a hacer, y sal de mi vista antes que te destroce"
Vio como intentaba responderle, pero no pasó, agachando su cabeza, llevó su mano derecha a su vientre, los diagramas del sello aparecieron, con un medio giro de la mano este comenzó a cerrarse, mientras enormes vigas se cerraban sobre la bestia.
"no creas que esto cambiará algo, humano, y aunque te arranques las orejas y te saques los ojos, no podrás dejar de oír y ver, y algún día, quizás seas tu mismo quien acabe con esta "paz" que amas tanto"
Sin dar tiempo a nada, una zarpa salió rumbo al rubio, pero solo una garra llegó cerca de él, tan exacto que solo logró hacer correr una gota de sangre.
"ahí lo tienes, un "don" a la par de tus acciones, fuera de mi vista… miserable humano"
Retrajo su garra, y el último pilote se acomodó, dentro de su jaula, el rostro del kyuubi se fue tornando esquelético, luego, la bestia se dio la vuelta y nunca supo cuando fue que quedó sola. De la jaula solo se escapaba vapor de su respiración… y de sus ojos.
Esa memoria casi rompe su concentración, pero jamás podría olvidarla. Pudo salir, abrirse paso por su cuerpo, despedazándolo, pues el sello estaba abierto de par en par, pero no pudo, pese a sus palabras en aquella ocasión, no podía siquiera pensar en ver a Naruto muerto,
Solo un poco mas, solo un poco mas y reuniría el chaca necesario. Su plan lo requería así, pero también necesitaba de otros. Por que aunque odiara admitirlo, esto no podía hacerlos solo.
"espera un poco mas, cachorro, solo un poco mas, y te salvaré"
La urgencia era demasiada, necesitaba verlo y hablar con él una vez mas, no podía permitir que las últimas palabras que compartieron fueran… las últimas.
Cada fibra de su ser vibró de una manera única, al fin, ya era hora. Con una explosión de chacra, que se filtró por las barras del sello, daba inicio el esfuerzo de kurama por salvar a su compañero.
/
"Hokage-sama. Madame shigimi está aquí para recoger a… eh?"
Iruka no podía creerlo, nunca, en toda su carrera, había visto esto. Ningún ninja, de los innumerables equipos que a lo largo de la historia habían emprendido esta misión, había logrado lo que estaba viendo… tora, el gato, estaba ronroneando el regazo del Hokage, sin ningún deseo aparente de moverse del sitio.
"es imposible, ese gato no se a quedado a gusto con nadie… nunca"
Y es que ese felino era de fama… o infamia, entre los shinobi. No había ninja que siendo gennin no hubiera sido enviado a por el gato por lo menos una vez, incluso se mitificó que el sandaime y los consejeros fueron los primeros en dicha tarea, cosa un tanto loca por que sarutobi era mayor que el daimio y madam shigimi.
"muy bien, tora-chan, es hora de volver con tu dueña"-dijo el Hokage, a lo que el gato solo se revolvió como a alguien que molestas en un placentero sueño-"no seas así, ella te quiere mucho"- dijo el rubio, a lo que el gato maulló aun desperezándose-"si… creo que ese es el problema, jajajajaja"
"Naruto… ¿te haz vuelto loco?"-preguntó.
El Hokage miró a su antiguo maestro y solo rio, pero minutos después, cuando madame shigimi recogió a tora, bueno, todo encajaba como guante. Aunque iruka había visto eso muchas veces.
"es extraño, nunca fuiste bueno con los animales… y de repente ese gato te quiere"
Aunque el tono de iruka era divertido, su comentario borró la sonrisa del kage. Su tono fue profesionales desde ese momento, y aunque a iruka debería alegrarle aquello, no le sentó del todo bien.
El recuerdo le trajo una sonrisa al rostro al maestro de la academia. Hacía días que quería hacerle una visita a su antiguo estudiante, pero no podía, pues se encontraba en sunagakure por el momento, en un plan de intercambio de métodos de enseñanza. Le había entregado al kazekage en persona una misiva del rubio, y ya hacía un par de días que cumplia su labor. Bueno, a su vuelta le prestaría atención a su líder y exalumno. Sus planes como sean, serían alterados por el kazekage en persona unas horas después. A umino iruka se le venían encima momentos difíciles.
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Mientras tenía fijos sus ojos en la espalda de Ino, frente a ella, comenzó a emerger una luz, que cada vez crecía mas y mas, y que pronto le impidió siquiera ver mas a su amiga, sin embargo, cuando todo tomó nitidez, ninguna de las dos esperaban esto, ni podían relacionarlo a sus propios recuerdos. Frente a ellas, se encontraba la mesa más importante del mundo, ocupada por nada más y nada menos que los cinco kages, y el líder del país del hierro.
"este recuerdo… es exclusivamente de él, este está ligado completamente a su conciencia"-comenzó a explicar-"todo mundo tenemos este tipo de recuerdos, al que la menor semejanza o sensación nos lleva directo a ellos… este es uno de los mas importantes de Naruto-kun"
"los gokage… ¿no será?"-se preguntó Sakura-"semanas antes de que Tsunade anunciara a Naruto como sucesor, hubo una reunión de la alianza, a la que llevó a Naruto como su guardia…"
"quieres decir que este es su-"
"Uzumaki Naruto"- la voz de A, el raikage, cortó las palabras de Ino-"los daimios y kages, han analizado tu historia, tu carrera shinobi y tu desempeño en la última gran guerra, así como tu ascendencia, sanguínea y de maestros"
"por eso, la alianza a decidido, con el consentimiento de los señores feudales, para honrar todo esto, nombrarte rokudaime Hokage"
Estas últimas palabras eran dichas por Mei, la mizukage.
"si… tenias razón, Sakura, ahora entiendo porque esta memoria es tan fuerte"
"si… aquí es donde Naruto ve cumplido su mas grande sueño"
Era evidente, aun sin mirarse una a otra, la sonrisa que teñía sus voces.
"que extraño, por que no lo anunciaría Tsunade-sama, o incluso gaara-sama?"-se preguntó la rubia.
"Tal vez sea por que el raikage es el comandante de la alianza"- dijo Sakura.
Fue cuando vieron a los mencionados, en el recuerdo, ninguno sonreía, incluso se miraban nerviosos… casi como si no quisieran estar presentes.
"toda mi vida… toda mi vida eh soñado con algo parecido a esto"-dijo-"que me lo den a conocer los cinco grandes lideres, es un gran extra"
La voz, calma y suave, era de Naruto, tan sorprendente y desconcertante, pues esperaban cualquier otra reacción, tartamudeo, incredulidad, un desmayo, hasta un grito eufórico como mínimo; pero pensándolo mejor, esto encajaba tan bien con su actitud de un tiempo a la fecha.
"quisiera poder explicarme, pero nunca e sido muy listo que digamos, pero… humildemente, rechazo el puesto"
Todos cuantos oyeron eso, quedaron mudos, no podía ser. Sakura, que era la que había escuchado lo mas parecido a esto alguna vez, en aquella misión a suna, estaba tan estupefacta como Ino y la gente de la memoria. Aquella vez pensó que solo eran berrinches infantiles causados por tanto trabajo, pero ahora… no sabía que pensar.
"no me malentiendan, aun quiero ser Hokage, pero no aún… hay tanto por hacer y por ver, cosas que creo no podré una vez tras el escritorio… además, hay alguien que puede cuidarme el puesto mientras tanto, hatake kakashi."
Algo no iba bien, no solo con Naruto, sino con los cinco kages, todos parecían tensos o demasiado serios… excepto la tsushikage, quien sonreía con… malicia, y de la nada empezó a aplaudir.
"bravo, Naruto, bravo"-dijo-"¿no se los dije? ¿No les dije que pasaría exactamente esto?"
"kurotsushi…"
La voz de Tsunade sonaba rara, como a advertencia, pero también a otra cosa rara en ella… quizá, súplica.
"díganme ¿Cómo puede alguien negar su meta en la vida? Si me lo preguntas a mi, una meta… una ambición, solo puede dejarse atrás, cuando se busca algo mas grande"
"no entiendo lo que quieres decir, kurotsuchi-cha-"
"TSUCHIKAGE-SAMA, para ti"
Era increíble el resentimiento que escurría de la voz de la mujer, tanto que de inmediato frunció los seños de Ino y Sakura.
"Naruto, durante las últimas reuniones, se a discutido un asunto muy delicado, que le concierne a todas las villas"
Contrario a la líder de la roca, las palabras del kazekage cargaban un tono más tranquilizador, pero también era perceptible que el tema cual fuere que iban a abordar, no le agradaba demasiado.
"dichas discusiones deberían ser inválidas, ya que yo no fui parte de ellas"- alegó Tsunade.
Había algo raro en el hablar de la Hokage… mas que indignada parecía… estarse lavando las manos.
"eso es por que tu objetividad estaba comprometida por tratarse de quien se trata… quizás aun lo esté"-dijo la líder de iwa, la única para quien las cosas parecían ir sobre ruedas.
"Naruto… la cuarta gran guerra a pasado, y el mundo entra en una nueva era de paz, pero lo que pocos que no son líderes saben, es que la paz es tan frágil durante sus inicios como lo es justo antes de romper en una guerra"
La quinta mizukage prosiguió, obviamente alargando lo mas posible al señalar lo obvio.
"las villas se han replegado y cuentan sus pérdidas y activos… y es aquí cuando empieza la desconfianza, el miedo, y las acciones movidas por ello… todo al ver que las fuerzas de una villa supera con facilidad a las otras cuatro"
"aunque nuestra villa también posee un biju, el dominio que mi hermano tiene sobre su poder no se acerca al tuyo, además, su amistad contigo aumenta las preocupaciones…sin contar que las otras bestias te han dado parte de su poder y ahora posees al kyuubi completo… si pudiéramos hacer algo similar a los shodai gokage…"
"YO NO POSEO A NADIE"-dijo, con voz levantada-"kurama, las otras bestias, son mis amigos, y les prometí que no se les trataría como cosas otra vez… además no pienso exponer a ningún niño a la suerte de los jinchuurikis"
"eso es parte del problema… konoha cuenta con el poder de todas las bestias con cola… y con los ojos que pueden rivalizar… y controlar ese poder… lo que es peor, si tu causas inquietud, tu desleal amigo uchiha causa pánico"
Ahora la voz de la tsushikage no era maliciosa, sino satisfecha, como si hubieran llegado justo a donde ella quería.
"Sasuke y yo casi morimos deteniendo a madara y a kaguya… él es un héroe y ahora ustedes lo ponen en duda?"
"no seas ingenuo, o mejor dicho, no creas que somos ingenuos. Todos oímos a ese mocoso y a su antepasado en aquella reunión… mifune-dono perdió soldados y yo perdí un brazo a manos de ese "héroe""-atacó el raikage.
"es cierto que contribuyó en la guerra, pero su pasado es demasiado turbio… orochimaru, akatsuki, madara… nadie de nosotros vio esa batalla final ¿quien nos dice si fuiste engañado por sus ojos para dar testimonio de ella, o si simplemente lo encubres?"-dijo kurotsushi-"el clan yamanaka es de tu aldea, así que su objetividad tampoco es de fiar… y la alianza no tomará el riesgo de usar los métodos de interrogación de nuestras aldeas en el gran héroe y arriesgarnos a cometer una barbaridad… lo que deja el problema inicial sin resolver"
Todo se volvió errático, las imágenes fluían velozmente y apenas y se lograban distinguir palabras y reacciones. Sakura estaba tan desencajada que no preguntó a Ino que pasaba. La rubia por su lado y solo por su experiencia, sabía subconscientemente que esto era algo poco importante o no decisivo en el recuerdo de Naruto. Aun así, las dos estaban incrédulas, cosa que haría mas difícil lo que vendría.
"uchiha Sasuke, todos hemos presenciado muestras de su poder, de su sed de venganza, lo que nadie ha visto, quizá solo tu, es hasta donde llegan esos dos cosas… sinceramente dudo que nuestros shinobis mas fuertes pudieran hacerle frente… quizás solo tu presencia sea lo que lo mantiene controlado por el momento, pero… no sería la primera vez que traiciona… ni que trataría de matarte"-habló gaara, y era obvio que intentaba a toda costa coacionar a Naruto.
"creo que es mi deber, como anfitrión, y como una facción neutral sin voz ni voto demasiado influyente, dar mi punto de vista… Naruto, nadie pone en duda lo que tu participación en la guerra significó, pero como se dijo, cualquier líder notará lo que nosotros ya notamos… chacra casi ilimitado, resistencia sobrehumana, poder crear un ejército de la nada, compartir tu poder y aumentar el de tus aliados, evitar la muerte en casos que ni los mejores ninja médicos podrían soñar… poder desaparecer una ciudad entera en un segundo si así lo deseas… aun siendo nuestro aliado, Naruto Uzumaki, eres una fuerza demasiado grande como para confiar en ti ciegamente"
Era evidente lo desconcertado que estaba el rubio… su mirada no dejaba de pasearse por cada uno de los kage y a la vez en ningún lugar. De repente su mirada se fijó en el kazekage, quien apenas y podía mirarle a los ojos
"gaara… ¿tu también crees eso?"
El tono del rubio tuvo efecto en el kage, que cerró sus ojos para evitarle
"yo se, Naruto, sé que nunca harías nada de eso… pero también sé que tienes el poder de hacerlo… y mas… eres mi amigo, pero mi deber es acatar la decisión de la alianza… "-comenzó-"Sasuke, su libertad sin ninguna restricción compromete la seguridad de la alianza, otros han hecho menos y han pagado mas caro que él…"
"no lo entiendo… el odio, el miedo… la venganza, todo eso nos lleva a la guerra, el caos y la destrucción… creí que después de todo lo pasado, el mundo shinobi aprendería a tener… misericordia y perdonar"
El reclamo del rubio fue escuchado, y por unos instantes todos parecieron meditarlo.
"hay un punto en que la misericordia pasa a ser injusticia… y el perdón, ese solo puede ser otorgado por los agraviados, no esperado por el ofensor"
La memoria se distorsionaba y cambiaba de colores, como si respondiera a las palabras dichas, como si esto fuera la última traición.
"baa-chan…"
Y la vista del rubio se fue al suelo, incapas de seguir mirando a quienes le estaban atacando.
"Naruto-kun, la alianza a llegado a dos posibles soluciones… y será tu acato a cualquiera de ellas lo que terminará por fin de asegurarnos la paz en tiempos venideros"-habló el líder de tetsu-"la primera alternativa, la que un guerrero honorable como el que e tratado de ser siempre elegiría… la que muchos de mis hombres, vivos y muertos reclaman, es el juicio, condena y ejecución del criminal uchiha Sasuke"
"la villa de la nube concuerda con mifune-dono, su ataque a mi hermano, nuestro contenedor, y mi brazo, se suman a los crímenes del uchiha"-dijo el raikage.
"sin mencionar que atacó a los gokage, en este mismo lugar, cuando nos reunimos en confianza, arriesgando la paz de su villa, y la de otras de paso"- añadió la mizukage
El silencio fue sepulcral, la expectativa y la tensión abrumadoras… todas las miradas puestas en el rubio, esperando su respuesta, respuesta que con el pasar de los minutos no llegaba, era evidente que Naruto nunca accedería a esto.
"bien… creo que será mejor decidir cuando escuches la otra opción"-dijo tomando de nuevo la palabra el líder samurái-"y, siendo quien la propuso, le pido a kurotsuchi-dono que sea quien la explique"
Toda la atención recayó en la sombra de la tierra, quien se tomó bastante su tiempo para hablar.
"siendo realistas ninguno de nosotros espera que elijas la primera alternativa, así que planteé esta posibilidad con los líderes, llegando mas o menos a los mismos objetivos… restaurar de algún modo el equilibrio de poderes"- se levantó de su asiento y pasó al medio y al frente-"se respetará la vida de tu amigo, y la alianza te otorgará… te exigirá, que ocupes el cargo de Hokage"
¿Qué pasaba aquí? Las dos mujeres sabían que esto no cuadraba solo con las primeras palabras, Desde el principio esta mujer parecía la persona mas en contra de Naruto y ahora de la nada, era quien mas benevolente hablaba… algo anunciaba desgracia.
"pero no tomaremos solo tu palabra como garantía… a cambio, llamaremos a la nobleza que hasta hora has demostrado… si no podemos eliminar el riesgo de que los dos shinobis mas fuertes pertenezcan a una sola villa, con la inseguridad de la lealtad de uno, eliminando a quien lo merece… entonces haremos algo con el mismo efecto… sellaremos sus poderes"
La mirada trabada con esta mujer, que no podía ser mayor que ellas, y sin embargo estaba haciendo mas daño en unos segundos a Naruto de lo que ellas habían hecho en su vida, mostraba la enorme satisfacción que le producia todo aquello… y aún no terminaba.
"uchiha Sasuke, será despojado de su rango, sus derechos, cualquier posesión que tenga, y será dado a los agraviados y sus familias… y sus poderes serán sellados de manera que no pueda hacer mas que simple taijutsu, será encarcelado, monitoreado constantemente, y evaluado regularmente para tratar de encontrar mejoría en su modo de pensar. Si la alianza se ve satisfecha en un futuro, se tomará en cuenta una posible disminución en su castigo, como sea, lo mas seguro es que nunca recupere su libertad por completo… y debo aclarar, que para que todo lo anterior sea siquiera posible, hay una condición, no negociable, para ello"
Para este momento, la tsushikage ya se encontraba frente a Naruto, cualquiera de sus expresiones estaría oculta para todos, excepto para él, fue aquí cuando cualquier mueca o gesto anterior palideció. La crueldad, satisfacción y venganza en su mirada no tenían rival.
"se sellarán tus poderes, con una modificación especial del sello de los cinco elementos, que requerirá de los cinco kages para aplicarlo y para liberarlo. El puesto de Hokage no será opcional, pues así la alianza se asegura de mantenerte en un solo lugar. También esto será mantenido en secreto, solo la quinta Hokage sabrá de esto, pues la alianza teme que tu villa se sienta ofendida y comience a gestarse la toma de represalias…Si la situación algún día lo amerita, si una amenaza se levanta o si pasa el suficiente tiempo y la alianza se ve satisfecha, el sello se retirará… en atención a tu gran ayuda, la alianza te está permitiendo elegir una de estas dos opciones, pero si no eliges, nos veremos forzados a actuar, y la alianza ya a decidido la primera… decide pues, Uzumaki Naruto, y ten en cuenta que la voluntad y el bienestar de la alianza viene primero que todo lo demás"-
El recuerdo era violento, asfixiante, como estar en medio de un huracán, viendo la destrucción alrededor, ileso, pero sin siquiera poder respirar… la vista del rubio se oscureció, se había llevado las manos a la cara
"¿Por qué? ¿Por qué pasa esto? ¿Qué hice mal? Toda mi vida e tratado de hacer lo correcto… y todo sigue empeorando una y otra vez… ¿Por qué el ciclo del odio es tan difícil de romper? No importa… debo hacerlo… debo conseguir la paz a toda costa"
De nuevo se intuía que estos eran pensamientos interiores.
"si se respeta la vida de Sasuke… lo haré"-habló-"pero el sello, tendrá que ser aplicado por mi, soy la única persona que puede con Sasuke, y la única que tal vez lo mantenga en razón"
"creo que no nos estamos entendiendo, no servirá de nada si eres tu quien lo selle, podrías liberarlo en cualquier momento"
"¿no lo entienden verdad? Solo yo puedo hacer esto, soy el único que saldría vivo al intentar algo así… soy el único que puede hacerlo… deben saber que aún sin su sharingan, es un shinobi entrenado y en esa situación, mucho mas pelifroso… además después de que me sellen a mi, no tendré el poder suficiente para liberar el de Sasuke… así que… es la manera mas viable"
Los kages se miraron unos a otros, algunos con evidente desacuerdo, otros con la simple necesidad de que todo esto acabara de una vez.
"hace falta mas consideración sobre esto… pero supongo que tienes razón… solo tendremos que vigilarlos un poco mas de cerca… está bien, si la alianza es satisfecha con tu propuesta y llevada a cabo… en cuanto selles a Sasuke y cierres el shikifuin… serás sellado"
La memoria se volvió difusa, como si lo que siguiera no fuese tan importante, y la realidad era que en ese momento, Naruto ni las chicas entendieron las implicaciones de esas últimas palabras. Sin embargo, en la plática que Tsunade mantenía con Sasuke, las cosas serían diferentes.
La quinta, para sorpresa propia, estaba mas calma de lo esperado. Ni siquiera el aire cargado con el odio de Sasuke hacía mella en ella… era casi como si pudiera sacar algo benéfico de ello.
"malditos…."-murmuró Sasuke-"tu y los otros kages… son unos malditos"
Como reflejo de su ira, un ojo cambió al mangekyo y otro al rinnegan. Tsunade no se inmutó y le sostuvo la mirada.
"tienes razón… pero no aceptaré juicios de nadie… mucho menos de ti"-dijo, mientras volvía a sorber el saque-"no me quitaré la culpa de mis acciones… pero tampoco te sientas el ofendido… en este mundo y cualquier otro en el que hayas hecho la mitad que en este, tu debiste haber muerto, y nada de lo que acabo de decirte, ni nada de lo que está pasando, le hubiera ocurrido a Naruto"
El seño de Sasuke se frunció más, casi en rabia pura.
"esta apestosa villa tomó a mi familia de mi, me hizo creer que mi hermano lo había hecho y por eso lo maté… cualquiera de mis acciones solo es cosecha de lo sembrado"
Tsunade lo miró, como esperando a que el uchiha reflexionara sus propias palabras, pero tampoco perdería demasiado tiempo esperando eso.
"cuando desertaste no sabias eso, y aun así lo hiciste, no te importó a quien lastimabas ni a quien dejabas atrás… no me hables de sembrado y cosechado. Por que conozco a alguien que sufrió mucho mas que tu y aún así hace lo correcto cada vez… haz llegado a un punto donde tu venganza solo cambiará de rostro al matar a quien sea objeto de ella… ni siquiera estás viendo el sacrificio que tu amigo hizo por ti en toda su magnitud"
"explícate…"
"piénsalo Sasuke, si hay algo que Naruto nunca haría es romper su palabra y traicionar a un amigo… por ti hizo ambas cosas"-tomó otro sorbo-"¿nunca lo supiste? ¿Como Naruto ganó el poder de las bestias? Todo empezó con el kyuubi. Con el paso del tiempo la bestia vio algo en él que no vio nunca en un humano… honor, lealtad… igualdad, se ganó su ayuda, su poder, y su amistad… solo puso una condición… únicamente una… que Naruto nunca lo traicionara… dime si cerrar el sello del cuarto y poner otro sobre él, no es traición para el kyuubi, mas aún cuando la causa de todo aquello, es alguien con tu historia… la bestia aún cuando lo odiaba le a salvado la vida cientos de veces… ¿puedes decir que hiciste lo mismo, Sasuke?"
Esta vez el uchiha no pronunció palabra. La quinta sin decir mas se dispuso a salir del lugar, pasando de largo a Sasuke sin el menor traspié o temor. Era demasiado esperar, pero con un poco de suerte el usuario del sharingan por fin reflexionaría.
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"Shizune-sempai… respóndeme"
La morena no sabía como comenzar a explicar. Pero no necesitaba hacerlo.
" tengo derecho a estár aquí, y a saber de él… por que él es mi familia… o lo mas cercano que tengo a una"
La confusión no tardó en asomarse en el rostro de la pelirosa.
"¿de que demonios estás hablando?"
En este punto Shizune encontró su voz de nuevo.
"karin es una Uzumaki"- comenzó Shizune-"en pruebas que le hicimos Tsunade-sama descubrió que ella lleva sangre de ese clan… por tanto es una pariente lejana de Naruto-kun"
"¿pruebas? ¿Por qué tenían que hacer pruebas de parentesco entre Naruto y karin?"
Esto era lo que Shizune temía… otro secreto desgarrador estaba al borde de ser rebelado… eran demasiados para cualquiera en un par de vidas, mas aún, en solo días.
"poco después del nombramiento de Naruto, el consejo decidió lidiar con todos los cabos sueltos… llámese orochimaru y todo lo relacionado a él… orochimaru y Sasuke-kun están confinados, vigilados y sellados… el resto de hebi… de taka, no tendría tanta suerte"-comenzó la peliroja, mientras ajustaba las intravenosas y electrodos del Hokage-"hasta donde se, se nos propuso como sujetos de estudio, ya que yuugo, suiguetsu y yo, tenemos una habilidad especial… pero pronto, a diferencia de nuestros lideres anteriores… konoha decidió que no valiamos la pena ni el riesgo"-ya terminada su labor, karin le prestó toda su atención a Sakura-"no se como el consejo dedujo nuestra relación sanguínea… pero es por eso que estoy viva en este momento… a cambio de la vida de taka, yo fui seleccionada para el A.R.C del clan Uzumaki"
a.r.c., en algún momento en su asistencia a Tsunade, se había crusado con esas siglas… pero no recordaba exactamente que significaban… al principio.
"acto de restauración del clan… tu y…"-balbuceó la pelirosa.
"y el único otro Uzumaki vivo conocido… Naruto"
