MARTIN MISTERY NO ES DE MI PROPIEDAD, SUS DERECHOS ESTAN RESERVADOS PARA SUS CREADORES ORIGINALES MENSIONADOS CON ANTERIORIDAD.
Bueno este es el capítulo final, espero les agrade junto a con el resto de la historia, debo decir que las historias de amor no son mi fuerte, pero he hecho dado lo mejor de mí, con respeto a las faltas de ortografía también trabajo en ello, okey cuídense y nos vemos a la próxima,
Gracias por sus revisiones y ánimos para continuar la historia hasta el final.
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La academia Torrington ahora era casi un campo vacio, la graduación de sus alumnos de ultimo semestre había sido sorprendente, muchos alumnos ya partían en los carros particulares de su familias, mientras una linda pareja estaba sentada en la fuente, mirando al cielo despejado, el aire era cálido, y en los dos rostros había un poco de rubor,
-he, Martin- la castaña apretó su mano fuertemente, el rubio la miro sorprendido,
-¿Qué pasa?- el sonrió,
-me siento extraña, este fue nuestro hogar por mucho tiempo- Diana se recostó en el hombro de su pareja,
-lo sé, aúna si cuando llegamos no lo sentías de esa manera- en menos de un minuto el rubio le robo un beso a la castaña, tardaron unos segundos,
-recuerdo, que eras la primera en querer regresar, entrañabas el desayuno de mama, y el calor de un abrazo de papa, tener toda una biblioteca para ti sola, y salir a pasear a el mar todos los Domingos como familia, - Martin puso su mano cálida en la frente de Diana,
-bueno, tú lograste hacerme sentir en un hogar rápidamente, recuerdo que pusiste unas víboras falsas en mi maleta- los enormes ojos de jade se estancaron en el rostro del rubio aúna si no se veía enojada,
-ja, si esa broma me hiso reír mucho,- el rubio dijo acercándola más a él, Diana sonrió, aúna si se sintió un poco molesta, pero sin esa persona cerca de ella su estadía en la academia Torrington hubiera sido monótona,
-no importa donde estemos, Martin mi hogar esta junto a ti- ella cerró los ojos, para disfrutar el momento, la sonrisa de ambos era grande, un futuro juntos los esperaba, en eso escucharon la bocina del carro de sus padres, a la última semana después de su aventura en la selva de Torrington, MOM declaro que Diana ya no estaba a prueba, claro lo difícil fue hacerles saber a su padres sobre su relación ahora, recibieron varios sermones por parte de Gerald pero al final tuvieron su bendición, ellos caminaban hacia el carro, Diana miro a su cavernícola amigo subir la maletas,
-¿Qué va a pasar con Java?- ella miro al rubio que le sonrió,
-bueno escuche que la Universidad de Payasos necesitan un conserje- Martin bromeo, ganándose un pequeño golpe de la castaña,
-claro después de eso, no será difícil unirnos al circo- ella entro al auto en el asiento de atrás, Gerald le dio a Martin una mirada de angustia,
-solo esta bromeando papa- Martin entro al carro al lado de Diana, su madre les dio una sonrisa,
-bueno, nosotros esperamos mucho de ustedes- dijo el rubio mayor, Diana y Martin se despidieron de Java, claramente se volverían a ver, nadie separaba al trió sorprendente, el centro los seguiría llamando a sus misiones regulares, Diana observo en el cuello del rubio el collar que esa chica insoportable le regalo,
-¿Por qué estas usando eso?- la castaña jaloneo el collar,
-he, bueno es lindo,- Martin aparto las manos de la castaña, pero eso la hiso enojar,
-eso te lo regalo Jill, ¿no?-
-bueno, también estoy usando la camiseta que me regalaste- Martin apunto su vestuario, era una camisa roja con un símbolo chino que se partía justo entre la abertura, con botones dorados,
-bueno si, pero…- Diana estaba más enojada,
-pero nada, no te pasa nada si yo lo uso, además es GE-NI-AL -
-¿genial? parece como si una bruja lo hubiera colgado de tu cuello- ella se burlo,
-a eso no es cierto-
-Martin Mistery ¡quítate eso ahora!-
-claro que no, tú no eres mi jefa- a esas palabras del rubio Diana le jalo el collar y lo tiro por la ventana,
-¿Qué dices a eso listillo?- Diana dio un rictus,
-¡¿Qué?! ¿Cómo pudiste? Diana eres la pero- sus padres al escuchar la pelea supieron que sería un largo viaje,
-podrían tratar de no matarse antes de su primer aniversario- pidió el hombre, el pleito duro un poco más.
CINCO AÑOS DESPUES.
Una mujer de una 24 años aproximados descansaba en la cama de su habitación con un pequeño bulto en sus brazos, ella está cansada, en si el día anterior había dado a luz, y estaba muy feliz, ella miro al pequeño en sus brazos acaricio su delgado pelo castaño, lo aparto suavemente de su pecho y le dio un beso en la frente, logrando que abriera los ojos, estos tenían un bello color ámbar, la mujer sonrió,
-he Di, ¿crees que fue bueno quedarnos en casa de nuestros padres? - el hombre rubio entro por la puerta, era casi de sus edad, a no ser por unos meses, el tenia otro pequeño bulto en brazos, este envuelto en una tolla, el hombre lo puso sobre la cama para terminar de sécalo,
- bueno Martin, no es como si tuviéramos opción, papa no nos iba dejar viajar en avión con dos recién nacidos- Diana miro a su esposo que dio cara de fastidio.
-acabo de alimentas a David, tiene a comer muy poco, me preocupa- la castaña dijo con voz cansada, mientras que Martin vestía a la pequeña rubia que no dejaba de ver a su padre con esos ojos verdes jade, mientras se metía la toalla a la boca,
-se parece mucho a ti; quiere alimentar a Marina, otra vez parece tener hambre- el rubio la levanto con tal delicadeza, como si fuera el ser más frágil del mundo, mientras le retiraba la toalla de la boca,
-¿Quién se parece a quien?- Diana sonrió, el matrimonio cambio de niños, Martin se recostó en el borde de la cama y puso al pequeño en medio de los dos, el infante se quedo dormido al instante, Diana termino de darle de comer a la pequeña separándola de ella cuidadosamente al ver que se quedo dormida, la acomodo junto a su hermanito, se dio cuenta que su marido estaba en el quito sueño, asi que ella cuido un poco a los dos pequeños hasta que el sueño la venció, muy silenciosos en el marco de la puerta los felices abuelos se quedaron viendo una enternecedora escena,
-te dije que estarían bien- la mujer sonrío, -sin importar cuánto pelen los dos nunca dejaran de amarse-
