Noche de charlas.
N/A: Bueno chicos, aquí ya actualicé con nuevo capítulo…. Y OMG estoy que lloro de la felicidad con este hermoso último capítulo de Naruto Gaiden… fue taaaan hermosooooo… y hubiera sido perfecto si hubiera un ss beso, pero con su amor entre ellos me es más que suficiente…. Jeje bueno, ya me calmo y dsifruten la lectura
Al fin Sasuke, Tin Tin y Sakura había llegado al lugar, se podía ver al fin la Aldea Oculta de las Nubes.
-Mira, ya llegamos a la civilización- dijo Sasuke.
-Claro, según National Geographic- decía con algo de sarcasmo, Sakura.
Sakura.-Oh, sí, lo olvidaba, tú esperabas edificios y centros comerciales. Pues no, este es uno de los pueblos más grandes y está situado en una gama de altas montañas, y está, literalmente, escondida entre las nubes
-Sí, ya me di cuenta de las alturas- decía con algo de nerviosismo la pelirrosa.
-¿No me digas que te dan miedo las alturas?
-Bueno, pues no te digo.
-Jajaja, sin duda eres fastidiosa.
-¿Y qué estamos haciendo en este lugar, Sasuke-kun?
-Vine a entregar unas cosas- justo al decir esto, un grupo de niños corrieron a abrazar al azabache.
-¡Doctor! ¡Doctor!- le gritaban los niños que se le amontonaban, esto hizo sorprender mucho a Sakura, ya que le veía cara de todo menos de un doctor.
-Ya llegó el doctor, vino a traernos las medicinas… ¡Ah, Tin Tin! Aquí está Tin Tin- decía una de las aldeanas mientras iba a recoger a su hijo.- ¿Dónde encontró a mi niño, señorita?- le preguntaba la madre a Sakura.
-Ah, estaba ahí en el bosque, hizo unos ruidos y pensé que era un animal, pero me di cuenta que sólo era este niño.
-Pues muchas gracias por encontrarlo.
-Ay, qué bonito vestido- le dijo otra muchacha que se acercaba a la pelirrosa.
-¡Gracias! Era… era más blanco.
….
En la mansión de los Uzumaki, Hinata y Naruto se encontraban jugando con Konohamaru, de milagro aún no se había quedado dormido y aprovechaban el momento. No se daban cuenta que la abuela Kushina y Minato estaban viéndolos.
-¡Qué lindos se ven juntos!- decía Kushina.
-Vaya que sí- le respondió su esposo.
-Ya era hora que Naruto sentara cabeza, realmente esa chica es perfecta para él, nunca lo había visto tan feliz, ese brillo en sus ojos, me recuerda cuando te conocí- decía Kushina al momento que su esposo le depositaba un tierno beso en su cabeza.
Naruto y Hinata seguían jugando, pero ya habían dicho que era muy bueno para ser verdad, pues Konohamaru volvió a caer en su ataque de sueño, así que los dos se dispusieron a cargar al pequeño para llevarlo dentro de la casa.
-Bueno, fue bueno mientras duró- dijo Hinata.
-Ya sé, creo que hizo récord.
-¿Y le pasa todo el tiempo?
-Sí, es que se cayó de chiquito.
-¡Oh!
Ya era la tarde en Konoha y después de lo de anoche, Naruto decidió quedarse a dormir en el cuarto de Hinata, claro, como era a escondidas, se aseguraba que todos estuvieran en sus respectivas habitaciones para así pasarse a la de su amada, sólo que esta vez no se dio cuenta que alguien lo descubriría, y ese alguien era Ino. Ella se había ido por un vaso con agua a la cocina y cuando subió para irse a la recámara que compartía con su esposo e hijo, escuchó que en la habitación de Hinata provenían ruidos, así que decidió ir a ver qué pasaba, y puso su cabeza cerca de la puerta para escuchar.
-¡Nooo! ¡Dámelo! ¡Dámelo!- escuchaba Ino, quedándose un poco extrañada, así que decidió inclinar más su cabeza para escuchar mejor.
Del otro lado del cuarto, la ojiperla estaba encima de un rubio sin camiseta, ya que ese día hacía mucho calor, pero no estaban en la cama por otro motivo, sino porque Hinata le había quitado un libreto al ojiazul y él no quería que ella no leyera.
-A ver, qué dice, interior de la cafetería, yo, ansioso, vestido de un traje negro…
-Hinata, mejor te lo digo yo- decía él al fin zafándose de la morena, ya que lo tenía tapándole la boca.
-A ver, quiero escucharla- le decía ella mientras le entregaba el libreto.
-Muy bien, pues dice que Menma y Sayumi son mejores amigos, pero Menma está perdidamente enamorado de Sayumi…
-Oh, muy enamorado- le seguía el juego Hinata y le daba un beso a Naruto.
-Sí, él siempre la ha amado, en fin, un día él le hace una promesa, le dice que si algún día a ella le rompen el corazón, él va a estar ahí para salvarla y para cumplirle sus sueños…
-¿Qué sueños?- interrumpió la morena que ya estaba muy interesada en la historia.
-Pues viajar por el mundo, casarse…
-¡Ah, casarse! ¿Y dónde es la boda?
-Ok, la boda…
-¿Dónde es la boda?- decía más emocionada.
-La boda sería en Tokyo, acá grande y familiar, pero algo muy diferente a las típicas bodas- le decía emocionado Naruto a su ahora novia, pero Ino no escuchaba bien y ella misma empezaba a enredarse con todo lo que oía.
-Claro, ya te entendí, o sea, la boda es acá que ella use el vestido, pero en vez de zapatillas usa…
-¡Tennis converse!- dijeron los dos al mismo tiempo.
-Y también las damas de honor- le dijo ella.
-Sí, y en la iglesia en vez de rosas las flores sean…
-¡Lilias!- volvieron a coincidir los dos.
-¡Exacto! Y en vez de la típica comida acá toda elegante, tendrían ramen- decía feliz el ojiazul.
-¡Por supuesto! El ramen está increíble.
-Sí, ¿verdad?
-Y bueno y… y luego qué pasa.- Hinata seguía muy metida en la historia, e Ino que estaba escuchando, le empezó a dar sueño, así que con cuidado se fue retirando de la puerta y se fue dirigiendo a su recámara tratando de no hacer mucho ruido para que ellos no la escucharan.
-Pues, a ella le rompen el corazón; él se entera, va a buscarla para cumplir su promesa, va dispuesto a confiarle su amor, pero cuando llega, pues… no puede.
-¿Por qué?- dijo con algo de nostalgia la morena.
-Pues porque ella tiene mucho miedo y… porque ella ahora quiere otras cosas… y hasta ahí voy- decía con algo de tristeza, Naruto.
-Oh… bueno, pues, tienen que terminar juntos ¿no? Porque ellos son mejores amigos- decía acercándose a él.
-La verdad es que… ya no sé cómo termina.
-Ay, no se vale eh, me dejaste picada- decía sonriendo la morena dándole un pequeño golpecito a su novio.
-Tú también a mí- le dijo él dedicándole una sonrisa que hacía temblar a Hinata, y en eso los dos volvieron a juntar sus labios, llenándose de besos otra noche más.
….
En la Aldea Oculta entre las Nubes ya había oscurecido también. Sakura se había ido a casa de unas muchachas del lugar para que la cambiaran, porque realmente ya no soportaba usar tremendo vestido en ese lugar tan caluroso. Sasuke ya se estaba empezando a preocupar, pues no la había visto prácticamente en todo el día, andaba caminando en su búsqueda cuando en eso ella sale de una de las chozas vestida de un atuendo típico de ese lugar, era algo sencillo pero sin duda el color verde resaltaba sus hermosos ojos, y la forma en cómo se había peinado hacía que su cara resaltara más; sin duda Sasuke no podía negar que ella era hermosa.
-Y… ¿qué tal?- le preguntaba ella jugando un poco con su cabello.
-Nada mal- le dijo, aunque por dentro él quería decirle que se veía bellísima.
-¿Nada mal? Ja, debí imaginarlo, el ''caballero'' como siempre sabe cómo tratar a una mujer.
-Ey, al menos prefiero ser honesto.
-Honesto, sí cómo no.
-Bueno, ya, ya… realmente si quieres escuchar mi humilde opinión, entonces te diré que te ves… te ves muy bien- le dijo esta vez son sinceridad en su mirada.
-Ah…eh, gracias- dijo algo sonrojada.- ¿No crees que se ve algo, muy llamativo?
-Jajaja, no, para nada- le dijo él con una sonrisa.
-Bueno, vamos a ver si entendí bien. Mañana es la boda del jefe de la aldea y el curandero de la selva es el invitado de honor- decía Sakura refiriéndose al ojinegro, provocando que él se riera por el comentario.
-Pues tanto así como el curandero de la selva, no soy.
-Pero, sí vas por el mundo ayudando a comunidades y así, ¿no?
-Hago lo que puedo, en verdad.
-¿De dónde eres? Digo a juzgar por tu acento diría que eres de… ¡de Konoha!
-Vaya, qué comes qué adivinas.
-¡Lo sabía! Aunque por una extraña razón, siento que he visto tu rostro en algún lado-decía ella haciendo que Sasuke se pusiera un poco nervioso por el comentario.
-Pues, he andado de aquí para allá que la verdad ya ni sé de dónde soy, tal vez una vez viajaste a un lugar y me viste entre la gente.
-Puede ser, pero, insisto en que he visto tu rostro en algún lugar.
-Todos siempre tienen un conocido que se parece a alguien.
-Y en cuál de todos esos lugares, dejaste a la esposa- preguntó con mucha curiosidad la pelinegra, haciendo incomodar un poco al doctor.- ¿Eh? Dime, no creas que no lo vi, ahí en tu dedo está el anillote- trataba de enfadarlo un poco ella.
-Era mi prometida, se llamaba Suyen.- dijo en un tono serio haciendo que la sonrisa de Sakura se borrara por completo.
-Yo… lo siento, no sabía.
-Descuida.
-Y hace cuánto tiempo fue que…
-Hace dos años.
-De verdad lo siento.- dijo ella de forma sincera. Se había creado un ambiente algo incómodo y ninguno de los dos decía algo; Sasuke por lo mientras se preparaba un jugo de mango y ella sólo meditaba, hasta que por fin decidió romper el hielo. –Sabes, me gustaría que empezáramos de nuevo.
-Me parece muy bien- le dijo él mostrándole una sonrisa.- Entonces tú…
-Pero si habrá alguna aldeana que haga latir tu corazón, ¿no?- le dijo ella volviendo a su forma de ser.
-No, no lo hay.
-¿No? Bueno, pero sí te volverías a comprometer para casarte con alguien
-No… bueno, no, no sé, no lo creo.
-¿Qué? ¿Por qué no? Sí tú estás muy…- pero se calló Sakura antes de que pudiera decir la palabra guapo- Digo, estás muy joven, físicamente estás más o menos.
-Ah, jajaa, oye tú también estás más o menos- le decía de forma divertida, el pelinegro.
-Ah, muchas gracias por el cumplido, jajaja- se reía la Sakura junto a él- No, pero ya enserio, ¿por qué no?
-Porque casarse no es un juego, Sakura.- lo dijo de una forma tan seria que ella se quedó sin palabras- Y porque encontrar una mujer como Suyen… creo que estará un poco complicado. Suyen era… inteligente, era muy, pero muy divertida, tenía las manos más hermosas que yo vi en mi vida, tenía un lunar en su frente que ella odiaba pero a mí me gustaba… no sé, a mí me encantaba, sus ojos eran verdes, así color verde esmeralda…. Su cabello era ondulado y rojo… desgraciadamente a mi padre no le agradaba que ella no fuera de mi clase, porque eso sí, antes de ser doctor, yo tenía otro puesto, digamos que era el ''heredero'' a una gran fortuna, pero sentía que ese no era mi destino, así que decidí renunciar a todo aquello; mi madre me ayudó a pagar la escuela de medicina a espaldas de mi padre… ella realmente quería que fuera feliz… me comprometí con Suyen a escondidas de mi familia, je, ya teníamos todo planeado para nuestra boda secreta, el salón, los invitados, todo… la amaba muchísimo, ¿sabes? Todo era increíble a su lado… pero desgraciadamente yo viajaba mucho para hacer mis prácticas como doctor, al principio eran días, después semanas, meses… a tal grado que casi no podía verla y ella me demandaba eso, ya que la boda se aplazaba cada día. Un día ella empezó a sentirse mal, al principio pensábamos que era una simple migraña… pero cuando vimos lo que era, fue demasiado tarde; el cáncer había invadido su cerebro y no había nada que no se pudiera hacer… le dije que jamás me dedicaría a la medicina, ya que por eso no pasé los últimos días a su lado, pero ella me hizo prometerle que jamás dejaría la carrera que amaba por sentirme culpable, que al contrario, que si yo seguía en eso, ella nunca se iría de mi lado, porque así tendría un motivo para luchar por salvar la vida de las demás personas. Ella era… simplemente perfecta- decía Sasuke con un tono de tristeza en su voz, casi a punto de llorar, hace mucho que no se desahogaba y realmente sintió un alivio en poder contárselo a la pelirrosa. Sakura meditaba todo lo que él le dijo, realmente la había conmovido, nunca se hubiera imaginado que Sasuke había pasado por dolor. Pero para que la tristeza no siguiera, ella quiso animarlo un poco.
-¿Ves? Ves como si hay alguien perfecto.
-No, jaja, claro que no- ya empezaba a sonreír de nuevo el ojinegro.
-Sí, tú mismo lo dijiste.
-No, pero ella no era perfecta, por ejemplo, cuando peleábamos ella siempre tenía que tener la razón…
-Ah, señor, es que las mujeres siempre tenemos la razón.
-Pero ella lo hacía de una manera particular en que no te dejaba otro remedio más que rendirte, era una molestia a veces.
-Ja, creo que se me hace familiar esa frase- dijo Sakura provocando un sonrojo en el azabache.
-¡Hmp! No sé, yo soy de los que piensan que para que una relación funcione… hay que dejarse ir- decía Sasuke viéndola a los ojos, haciendo que ella de nuevo reflexionara cada palabra.
-Cómo me gustaría que Sasori…
-¿Qué pasa? ¿No te deja?- ahora él la interrumpió.
-No sé, a veces creo que no me pone mucha atención.
-Pienso que él, no sé, debería dejarte ganar- dijo él viéndola con unos ojos penetrantes haciendo que ella también lo mirara de esa forma- Sí, debería dejarte ganar y también deberías probar el jugo de mango que acabo de hacer, ¡mmm! Está delicioso- diciendo esto, Sasuke le dio de su jugo a Sakura.
-¡Mmmmm!
-¿Te gustó?
-Sí, está delicioso- decía mientras le daba otro sorbo al jugo.
Realmente esa misma noche, ambas amigas habían pasado un rato agradable platicando con personas del sexo opuesto y siendo ellas mismas, sin fingir ante los demás y eso era algo que realmente habían disfrutado.
N/A: Bien, aquí termina el capítulo de hoy…. Y sí jaja, puse a Menma como personaje del mismo Naruto… y Sasuke tuvo un pasado triste .. al menos ya hubo más interacción SS jejeje, no se desesperen que pronto habrá , hasta el siguiente capítulo y agréguenme a fb
Kamigami no kami-Kurai senshi : gracias por tus reviews… en cuanto al lemmon soy pésima, ósea imagina a Hinata tratando de escribir lemmon.. ahí tienes tu respuesta conmigo jejeje….
MaKorra-Love-Forever: sí jajaj estos ya quieren concebir a Boruto antes de tiempo xD
Uchihamadana: gracias por seguir la historia
