Fairy Tail no me pertenece, ni su historia ni sus personajes.

Muchas gracias por leer ésta historia y dejar vuestras opiniones :) Ahora sólo quedan dos parejas: Romeo & Wendy y Laxus & Cana, ambas de mis favoritas, y ver qué pasa con Lissana.

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VOLVERTE A CONQUISTAR

Laxus habia invitado a Cana a un par de copas, con la esperanza de poder entablar una conversación con ella, pero no se sentia muy agusto. Habia recibido varias miradas aprovatorias de la chica, pero nada significativo.

Tras una media hora, dejó escapar un suspiro de resignación. No sabia qué decirle, ni qué hacer. ¿La invitaba? ¿Le hablaba de alcohol? ¿De magia? ¿Qué era lo que podia hacer?

-Oye, Laxus, pareces tener un mal día.- Cana se le adelantó.- ¿Acaso estas pasando una crisis amorosa?- Una sonrisa pícara se posó un sus labios, sonrojando a Laxus, que murmuró algo inaudible para la morena.- ¿Has dicho algo?

-Que tal vez nunca lo vaya a superar.- Dió un trago del vino con desgana, y lo dejó en la barra con una mueca de desagrado. El alcohol no era para él.

-Si quieres puedo ayudarte.

El rubio se giró completamente anonadado. Esperaba cualquier cosa de Cana; que se mofara incluso, pero no que le ofreciera ayuda de ese tipo. Nunca habia pensado que ella fuera tan directa...

-Solo si quieres.

-Claro que quiere.- Mirajane se adelantó antes de que la morena se echara atrás en su propuesta.- Os dejo las llaves del gremio, ¿si?

-¡Mirajane!- Bramó Laxus.- No puedes dejar la llave del gremio así como...- La mirada fría de la peliblanca le heló la sangre, y decidió no continuar.- Está bien.- Cedió.

...

Aquella noche transcurrió bastante normal hasta el momento de entrar en el gremio. Seguramente Cana ya hacia rato que le esperaba junto a un barril de vino enorme, pero por algun motivo él no se decidía. Tenia dudas, pues aquello no correspondía a su actitud.

¿Conquistar a una chica? ¿Desde cuando Laxus se dedicaba a esas cosas? Para él era más que suficiente con observarla desde las alturas del segundo piso, desearle suerte interiormente en sus misiones y hablar de temas triviales con ella de vez en cuando. Pero tuvo que venir aquella bruja y estropearle el tema. Estropearlo todo.

Pero los recuerdos de Cana són más importantes, no? . Claro que lo eran.

Cruzó con decisión la puerta y, efectivamente, se topó con Cana.

-Al fin llegas.- Se quejó la morena.- Llevaba un rato esperando. ¿No se supone que es por tu bien?

Laxus no dijo nada, estaba bastante cohibido y nervioso como para poder articular una sola palabra.

-Bien, bien, dejémonos de temas sin importancia ahora.- Sonrió pícara.- Ya que no sueles pedirme consejos, voy a tomarme esto en serio.- Laxus asintió, sentándose en una silla frente a ella.- Podrías decir algo.

-¡No es necesario decir nada!

Cana se quedó parada un momento, tanto por la reacción violenta del chico como por el sonrojo que distinguía en sus mejillas. Una idea cruzó por su mente, pero la descartó. Demasiado extraño para ser verdad, se decía.

-Bien, sigamos.- Colocó algunas cartas en la mesa y le ordenó al rubio que las girase por el orden que pedía.- Bueno, las cartas dicen que tu amor está cerca.- Le guñó un ojo.- No dudes en salir a buscarlo.

Laxus sólo asintió y se levantó bruscamente. Cana le siguió hasta la salida, pero él se paró en un momento dado. ¿Conque salir a buscarlo? Si estaba allí dentro.

Se giró de repente y pillando a Cana por sorpresa le plantó un beso en los labios. Ésta permaneció quieta por unos momentos, pero reaccionó pronto y se separó de él calmadamente y se fue adelantando.

-No me referia a eso.- Dijo estando ya un poco más lejos.

...

Al día siguiente, Cana no se presentó al gremio. Laxus, por su parte, se sentia culpable y charlaba con Mirajane sobre lo ocurrido la noche anterior mientras bebía una copa de vino, aunque no le gustara el sabor de aquel licor.

-El amor es más dificil de lo que pensaste, ¿verdad, Laxus?

Él asintió. Resultaba hasta molesto, el tener que rebajarse hasta aquel nivel, y verse rechazado de aquel modo... definitivamente, el amor no estaba hecho para él.

-No digas eso. Creo que tu princesa ya ha llegado.- Dijo la peliblanca un poco pícara, mientras observaba el rostro al borde del colapso de Laxus, y la cabellera de Cana cubriendo su cara. Obviamente, ella estaba roja.

Una vez ella se sentó al lado del rubio, ambos hicieron el mismo movimiento. Dijeron la misma frase y se quedaron a la vez en silencio.

-Respecto a lo de ayer.- Dijeron, de nuevo, al unísono, pero frenaron de repente. Ninguno de los dos se atrevía a hablar.

Un espeso e incómodo silencio inundó el espacio entre los dos magos, y nadie se atrevía a romperlo por miedo a las represalias de Laxus, que obviamente estaba pensando en algo para romper la tensión. Pero alguien se le adelantó.

-Oh, que señorita más bella.- La voz cantarina de un chico resonó en la cabeza de todos los presentes y se giraron a ver de quién provenía. Para su sorpresa era de Hibiki, un miembro de Blue Pegasus. Y venía acompañado.

Siento haber tardado tanto en subir este capitulo, de verdad.

Bueno, entre varios problemas, tenia que decir que no sabia qué escribir exactamente. Sentia la necesidad de escribir esta pareja antes que terminar con el Romendy (mi favorita *_*) pero necesitaba un empujón de otro personaje.

Espero que dentro de lo que cabe les haya gustado, espero vuestras criticas y opiniones.

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