Capítulo 9

Walter se quedó a medio camino de la enfermería. La muñeca le dolía bastante y parecía que se le estaba hinchando por momentos, pero eso no era nada comparado con lo que había puesto en marcha aquella noche. Debía volver inmediatamente a la cantina y mentir a Siler y a Jameson. Sobretodo a este último, para que la radio macuto de la base dejara de retransmitir que el General O'Neill y la Coronel Carter eran, por fin, algo más que amigos. Se arrepentiría toda su vida si por su indiscreción se iba todo al traste. Y se daba cuenta de que no solo podría perjudicar a los dos, personal y profesionalmente, si no también de rebote al SGC y a todo el trabajo realizado estos últimos años. Su perspicacia podría salirles caro.

Cuando Walter Harriman volvió a la cantina con cara de dolor y aguantándose la muñeca con la mano sana, a los primeros que vio fue a Teal'c y al Dr. Jackson que estaban saliendo. El Jaffa lo miró con expresión dolorida. En seguida, Walter le sonrió para tranquilizarlo y antes de que pudiera hablar con él para decirle que no se sintiera culpable por lo ocurrido, Daniel le preguntó sorprendido "Sargento ¿Qué le ha pasado?"

Siler, que lo había visto entrar, se acercó a ellos "¿Estás bien, Walter? Eso no tiene muy buena pinta" dijo con la mirada experta del que ha estado varias veces en la misma situación refiriéndose a su muñeca.

"He tenido un accidente volviendo a la cantina, me he caído por las escaleras de la sala de control. Al principio, no parecía nada importante, pero parece que mi muñeca está cada vez está más hinchada" su tono de desánimo era evidente.

"Le llevaré a la enfermería, sargento" dijo Teal'c muy serio.

"¡No!" dijo dando un paso hacia atrás. Cuando vió que los tres lo miraban sorprendidos, añadió rápidamente "No hace falta ir inmediatamente. Como organizador de la fiesta tengo que dejar arregladas algunas cosas antes de ausentarme. De que dé unas pequeñas instrucciones iré" dijo mirando a Teal'c. Esperaba que el Jaffa se diera cuenta de lo que intentaba y le echara un cable.

Teal'c inclinó la cabeza "Tiene razón, sargento, no sería correcto desatender sus responsabilidades. Si puedo serle de ayuda..."

"Gracias por su ofrecimiento, pero antes de caerme vi al General O'Neill y me dijo que los esperaba en las taquillas. Quería verlos antes de marcharse a su casa"

Teal'c se había dado cuenta desde el principio de lo que el sargento estaba haciendo, y cuando vió que Daniel iba a abrir la boca para mostrar su extrañeza de que se hubiera encontrado con O'Neill en la base, no dudó en responder rápidamente "Gracias, sargento, ahora mismo vamos. Caballeros..." Teal'c inclinó la cabeza, aunque según pudo ver Walter, el Jaffa lo miró durante un instante más él que a Siler. En sus ojos vió gratitud. Daniel miró al Jaffa como si no le conociera y antes de que le diera tiempo a hacer ningún comentario, Teal'c lo cogió del brazo suavemente y lo arrastró fuera de la cantina.

"Pero, Teal'c ¿se puede saber que te pasa? ¿No ves que es imposible que el sargento se haya encontrado con Jack?" protestó Daniel nada más salir.

"Esa es una información de la que estoy absolutamente seguro" respondió muy serio.

Daniel lo miró incrédulo "¿Qué está pasando aquí?"

El Jaffa miró a derecha e izquierda asegurándose de que no había nadie cerca y dijo "No creo que sea el lugar más adecuado para mantener esta conversación. Debemos salir del SGC, DanielJackson"

Daniel frunció el ceño "¿De que estás hablando, Teal'c?"

"De nuestros amigos" dijo continuando con su tono serio.

Daniel lo miró entendiendo al fin lo que el Jaffa estaba tratando de decirle "Tienes razón, Teal'c, no es el lugar adecuado. Hablaremos de camino a casa de Jack"

Teal'c inclinó la cabeza y ambos se encaminaron hacia el ascensor que los tenía que llevar a la superficie.

Nada más ver que Teal'c y Daniel salían por la puerta de la cantina, Walter se giró hacia Siler y dijo preocupado "Voy a intentar que Jameson me devuelva el dinero que le acabo de dar, le diré que la fiesta me había puesto muy contento y que me hacía ver las cosas de forma diferente"

"Pues con esa excusa..." Walter lo miró con cara de pocos amigos "¿Así que es verdad que has visto al General y solo al General?" dijo Siler cambiando de tema rápidamente.

"Pues claro, ¿por qué iba a mentir?" dijo Walter intentando que su tono sonara lo más genuino posible "El General me ha dicho que todavía tenía que acabar de recoger algunas cosas, pero yo creo que estaba haciendo una ronda por la base él solo, a modo de despedida, antes de irse"

"Pero... si el General estaba solo, ¿dónde está la Coronel Carter?" dijo Siler alarmado. Él también había apostado esta noche.

"Ah, si, no me ha dado tiempo de contártelo, pero también la he visto" El cerebro de Walter iba a cien por hora; afortunadamente recordaba quién había abandonado ya la fiesta. El año que había pasado como asistente del General O'Neill lo había convertido en un hombre de recursos. "Estaba con el General Laundry. ¿Sabías que también conocía a Jacob Carter? He oído un trocito de la conversación mientras me cruzaba con ellos en el pasillo, estaban hablando de él. El General le estaba explicando una anécdota de una misión que realizaron juntos" Esperaba que la historia que acababa de inventar sobre la marcha hubiera sonado convincente. Además, dudaba mucho que el General Laundry mencionara nunca a Jacob Carter delante de Siler o de cualquiera que perteneciera al personal de la base, entre otras cosas porque nunca lo había conocido.

"¡Vaya desastre! Eso quiere decir que la apuesta..."

"Sí, creo que me precipité con mis observaciones" Walter frunció el ceño, recordando sus dotes como actor en las funciones de la base.

"¿Tu crees que podremos recuperar el dinero?" le preguntó Siler preocupado.

Walter suspiró "No lo sé. Quizás podríamos ofrecerle algo a cambio, como un cambio de turno ventajoso o hacerle alguna guardia"

"O hacerle de chófer durante un día o pintarle la cocina"

"¿No crees que te estás pasando? ¡Eso es humillante!" Siler lo miró con cara de resignación. Walter volvió a suspirar y desanimado añadió "Tienes razón, me parece que no nos va a quedar otra. Acabemos con esto cuanto antes, vamos a ver a Jameson"

"Espera, ¿no decías que tenías que solucionar unos asuntos como organizador de la fiesta?" le preguntó Siler.

"La fiesta va como la seda. Además, ya la organicé para poderla disfrutar y no tener que ocuparme de nada. A los asuntos pendientes a los que me refería eran Jameson..." guiñó un ojo a Siler "y Brenda"

Siler sonrió comprendiendo perfectamente "Dos motivos por los que merece la pena un poco de sufrimiento"

"Sí, adelántate tú, yo voy a decirle a Brenda que me espere"

Siler asintió y se fue decidido en busca de Jameson.

Walter resopló mientras veía como su amigo se iba. Esperaba haber conseguido controlar los daños. Por el bien de todos. Le sabía mal haber mentido a Siler, pero lo había hecho por una buena causa y cuando se enterara y le pidiera explicaciones, él podría justificarse. Cualquiera que trabajara en el SGC entendería por qué lo había hecho. Sabía que no le guardaría rencor. Echó un vistazo a la cantina y se fue a buscar a Brenda. Tendría que solucionar rápido lo de Jameson porque la muñeca le empezaba a doler de verdad, de la forma que duelen las fracturas de escafoides. Walter hizo una mueca de dolor, pero pronto desapareció al pensar que quizás Brenda estuviera más pendiente de él. Con la muñeca rota, es posible que la teniente se interesara por su estado y que incluso se ofreciera a hacerle compañía o a echarle una mano mientras estuviera convaleciente. En cualquier caso, la posibilidad de verla regularmente no era una posibilidad remota. No hay mal que por bien no venga pensó Walter sonriendo. Pero lo primero era lo primero, y antes de poder soñar con pasar más tiempo con Brenda, tenía que convencer a Jameson de que se había precipitado de forma lamentable. Debía tragarse su orgullo y hacerse pasar por idiota.