Cáp. 9: "Eventos Extraordinarios".

Nunca había sentido celos por una mujer. Sí una de ellas le decía que lo dejaba por otro hombre, siempre sonreía y le deseaba lo mejor.

Tenía que reaparecer Mogami Kyoko en su vida para cambiar todos y cada uno de sus esquemas. Pero lo que más lo sorprendía era, haberlo confesado tan abiertamente. Sin tapujos ni rodeos, así como lo pensó, así lo expresó. Y es que cuando ella lo abrazó como lo hizo, con toda su voluntad (sin él sugerirlo sutilmente o tomar la iniciativa) Una calidez abrumadora llenó su pecho y su cerebro. Tan cerca de ella, con el corazón acelerado retumbando en sus oídos.

Era como magia.

Quería transmitirle, sin hablar, la enorme inseguridad que caía sobre él desde el momento en que Hiroki entró por la puerta de ese set y lo saludó; desde que preguntó por "caperucita roja" supo quien le había enviado y se preguntó que se proponía Reino (y que influencias tendría realmente para "mandar" al engreído ex modelo)

-"¡Y todavía se atreve a tocarla! ¡Maldito atrevido! ¡Ni siquiera yo he pensado en ponerle una mano encima… conteniéndome con toda mis fuerzas! Maldigo a Yashiro por su molesta profecía"- recordó las palabras de su manager (después de chantajearlo con destruir su teléfono móvil sino le contaba que había entre Fuwa y Kyoko) al expresarle su reticencia por interesarse en una menor de edad: "Las chicas crecen muy rápido. Pronto se pulirá y se volverá cada vez más hermosa. Tú, que te preocupas por una miserable diferencia de cuatro años; cuando abras los ojos, alguien podría quitártela" y resultaba que así pasaba; desde que otros ojos comenzaron a fijarse en ella, vivía en constante incertidumbre y molestia; ocultando lo que sentía por temor a perderla, incluso el pedazo más pequeño que ella le ofreciera en su corazón era bien recibido. Hasta ese punto se había rebajo: adoraba las migajas que le lanzara, con tal de siquiera existir en sus pensamientos. Para ella, Fuwa era la prioridad. Mientras tuviera la venganza como objetivo, ese chico ocuparía toda su energía. Cuando pensaba en ello, era como si un cuchillo se clavara en su pecho. Sin embargo, últimamente, se preguntaba si tendría la paciencia para mantenerse al margen por siempre.

-"Mis celos aumentan cada vez más. Pronto llegará el día en que no podré contenerme. No sólo explotaré en furia sino que hasta confiese mis sentimientos precipitadamente"- la sola idea lo horrorizaba y fascinaba: él, que nunca había perdido la cabeza por nadie, planeaba romperle la cara a cualquiera que se atreviera a ponerle las manos encima a la chica que le gustaba.

Bufó fastidiado. Quién diría que la palabra celos desencadenaría tantos conflictos internos. Pero no era la primera vez; ya los había sentido antes: de Fuwa, de Yashiro, de Kotonami Kanae; ella parecía convertirse poco a poco en un problema. Sospechaba de él… cada vez que lo mirara después de arrebatarle a Kyoko de las manos (literalmente hablando) no dejaba de dirigirle retadoras indirectas. A su criterio, pecaba de convertirse en un autentico CINTURON DE CASTIDAD humano.

-Esa no es una expresión que utilizaría bajo el nombre de "Ren"… ¿¡Y por qué tiene que ser de "castidad" precisamente!?- ¡Genial! Cada día se convertía en un degenerado –Ahora que lo pienso… nunca he tenido pensamientos pervertidos con una mujer. No de esa manera… ¿Debo de sentirme feliz por eso?- el presidente Lory siempre decía que cualquier emoción desencadenada por el amor era buena – Ya me imagino lo que me haría si le dijera lo que en verdad pasa por mi cabeza…- la palabra "castración" aparecía como un anuncio de movimiento aleatorio –No es como si yo quisiera tocarla de esa manera. Es imposible que se convierta en mi amante. Ella es intocable… pero… que… ¿Qué pasaría si yo…? No. Lo que me pasó después del video no puede suceder de nuevo- pero era inútil: su cerebro le mandaba imágenes que le hacían dar gracias el que nadie tuviera el poder de leer la mente.

Pasaba con frecuencia: imaginarse cómo sería salir con ella aunque fuera sólo un día; disfrutar de su compañía sin interrupciones o malos entendidos. Soñaba despierto y de pronto, se veía a sí mismo buscado música en la radio o en algún viejo CD que le recordara sus fantasías. ¿Desde cuándo se convirtió en un adolescente enamorado? Era patético; pese a todo, no le importaba. Esa incomodidad, le dictaba una realidad que se negaba a aceptar.

-"No es suficiente…"- los pedazos que le eran lanzados, ya no bastaban –"Pero tengo miedo de llegar a más…"- hacía algún tiempo, se conformaba con saber que sólo él la miraba de forma especial; ahora, cada vez más ojos se fijaban en ella de la misma manera. Las cosas comenzaban a cambiar y sacudirse como los efectos de un torbellino. Y todo a causa de una mujer.

-Si fuera el mismo de hace seis años, hubiera salido huyendo como una rata asustada- rió sarcástico. Pensar en el pasado y echarse para atrás no era la opción.

¿Sería ese el llamado del destino para que comenzara a actuar?

****************************

"-¿Qué le dijiste a Kyoko chan cuando fueron tras el escenario?-"

Yashiro no paró de interrogarlo hasta el término del día. Aliviado por deshacerse de él y su necia insistencia por sacarle información. ¿Por qué debía ser tan entrometido?

Llevaba ganas de tomarse una cerveza pero desechó la idea; últimamente, tomaba demasiado por las noches. No quería convertirse en un alcohólico (otra vez) *. Miró la hora al bajar del auto, en el estacionamiento del edifico de apartamentos. Nueve y media.

-"Es temprano aún… ¿Sería una locura si pagara un detective privado para vigilarla?"- avergonzado de ese pensamiento, sacudió la cabeza –"No. Ella… es profesional. Además, por lo que escuché, Kotonami san y Amamiya san estarán con ella"- suspiró cansado –"En verdad, ¿Cómo pueden hablar sin mirar bien quien está cerca? ¿¡ Qué demonios fue eso de "los hombres mayores tienen diferente concepto de una relación"!? Si estaba hablando de mí, ¡Me hace ver como esos cuarentones que salen con jovencitas! ¿Qué "relación" tenemos, para empezar? ¡Y esas maneras violentas! Estoy acostumbrado a que se abalancen sobre mí para tocarme pero ¡Intentar embestirme es cosa aparte! ¡En serio, las chicas de la sección "Ámame" son otro mundo!"- alejando la nube de irritación que pugnaba por formarse sobre su cabeza, sacó la tarjeta-llave de la puerta aunque ésta fue abierta de pronto revelando la figura de una altísima mujer rubia, obligándolo a palidecer al instante.

-¿Qué son estás horas de llegar? El "jefe" me dijo que vendrías a las nueve-

-¿Qué… qué haces aquí? ¿¡Cómo entraste!?-

-¿No es obvio? Es para la fiesta de San Valentín, claro. Recibimos una llamada del mismísimo presidente para invitarnos (Quien me facilito una copia de la llave) -¿¡Cómo pudo hacer eso!? ¡El presidente no tenía respeto por su espacio personal! - Pero la idea de venir a verte, fue sólo mía. Tu padre debe estar buscándome desesperado creyendo que me fugué para suicidarme (hace dos horas le dije que moriría a las diez de la noche. Ha de estar histérico, gritando por las calles)- la mujer de largos cabellos trigueños, rió juguetona por su travesura.

-¿¡Te escapaste!? ¿¡Por qué has venido a verme!?-

-Una madre siempre desea ver a su hijo, aunque este no desee recibirla y se marchara de su lado hace seis años sin avisar. Y bueno, ¿Vas a pasar?- con un suave empujón, lo obligó a entrar, mientras le informaba sus impresiones acerca de lo lúgubre que se veía su casa –Se nota a leguas que aquí no vive una mujer. ¿Le mentiste a tu padre cuando llamaste por consejos? ¿O era una excusa para hablarnos? ¡Sabes que eso no es necesario!- si su padre hubiera sido el que hablara, probablemente, estallaría en ilusión. Pero si algo caracterizaba a Hizuri Julie era precisamente ese extraño halo de "dulce" inmutabilidad.

-No te quedarás una semana, ¿Verdad?-

-¿Acaso esperas a alguien? Si eso pasa, pon un letrero en la puerta…- ¡Eso fue una burla en doble sentido! ¿¡Cómo podía decirlas mientras sonreía toda adorable!?

-"No. Somos muy parecidos"- pensó pesimista. Sin ninguna otra opción, aceptando su destino, entró por fin para atender a esa hermosa mujer.

-"Jamás creí pensar esto en mi vida pero, Mogami Kyoko, donde quieras que estés… ¡Haz el favor de no pasarte por mi casa hasta después del catorce!"-

Era definitivo:

Esta vez el Presidente se había pasado.

¡Vaya que sí!

-¡Kuon, no tires tus objetos personales por doquier!-

¡Oh rayos! Era como estar en casa de nuevo.

**********************************LME***************************************

-Pensándolo bien, creo que si quiero chocolates…-

-¡OLVIDALO! Bueno, como te seguía diciendo, Moko san, tienes que ponerlo a congelar unos minutos para que se endure… Chiori chan, coloca ya las almendras en tus moldes-

-Es lo mínimo que pido por utilizar mi cocina y mi casa como campamento culinario- Reino estaba elegantemente sentado sobre su silla preferida mientras leía unos papeles de su agencia y sus compañeros de grupo ensayaban con varios instrumentos. Se preguntaba si ese apartamento fuera a prueba de ruido.

-Hay mucho que hacer y muy poco tiempo. Y es tu culpa que Milu san llegara toda mandona y me ladrara la orden para convertirme en su pupila… ¿¡Ya viste los zapatos que me voy a cargar para ir a verla!? …- Kyoko cerró con fuerza la puerta de la heladera, vigilada de cerca por sus dos amigas que tomaron asiento calmadamente mientras esperaban las siguientes indicaciones de la "chef".

-YO no le dije que te enseñara a modelar…- hubo un silencio recalcitrante en la habitación. Kyoko con los ojos como platos, no daba crédito a lo que escuchaba –Sólo le pedí que te hiciera la ropa. Eso es todo. Nunca le pediría algo como eso. No quiero que hagas algo que obligue a otros a no despegarte la vista de encima… ese idiota… tomando decisiones que no le corresponden…- enojado, se levantó y caminó hacía el pasillo de las habitaciones.

-¿¡Cómo!? ¿¡Y por qué esa mujer dijo todo eso!?-

-Quizá le agradaste y decidió en el momento. Dicen que es muy impredecible. Una vez, cambió toda su colección una semana antes del "Fashion Week" de hace dos años sólo porque "Los colores no era adecuados para ese año". Así como así…- Chiori parecía muy informada al respecto. ¿Sería admiradora de Milu san? Ella no conocía nada de modas ni espectáculos porque en Kyoto no pensaba nada más que en el idiota de Sho además, el señor Fuwa no toleraba los temas que no tuvieran que ver con la posada o el mundo tradicional japonés.

-Es muy sospechoso. No parece alguien muy tolerante para la enseñanza. Esa tendencia a gritar es molesta- Moko san sorbió un poco del jugo que Kyoko ofreciera hacía unos minutos (Jugo que, por supuesto, fue tomado sin permiso de la nevera de Reino)

-Sí, es molesto. Pero Tsuruga san me habló muy bien de ella (Por lo menos en lo laboral, es bastante responsable) –

-¡Vaya! Esa si es toda una prueba…- Chiori dirigió la vista hacía Moko san, un tanto alarmada.

-¡Claro que lo es!- Kyoko no parecía notar el sarcasmo en las palabras de su amiga; irritándola hasta niveles impensables. Cómo estaba en medio de una rabieta, Kyoko pensó que debía estar cansada así que dedicó su tiempo a platicar con Chiori e informarse sobre su nueva película y quienes actuaban en ella.

-…¡Y ese actor dijo que no lo haría a menos que le pagaran más! Me pareció una falta de respeto para todos… ¡Tan molesto!-

-Bien, suficiente de descansos, es hora de continuar. Aka chan, ven aquí para probar tu voz con esta canción… ¿Ya has pensado como continuarla?- Reino, cuando se enojaba, no lo mostraba en su cara pero sí en sus palabras. Cada vez que se irritaba, le salía lo mandón y regañaba severamente. ¿Estaba molesto por lo de Milu san? ¡Sí fue idea suya desde un comienzo!

-Todavía no. Y no puedo dedicarme sólo a eso. MIS AMIGAS me necesitan. Si tengo que practicar, lo haré desde aquí…-

-Parecen una vieja pareja de casados…- Chiori miraba a Kyoko y Reino respectivamente, divertida por la extraña forma en que ambos se trataban. Claro, ese comentario dejó en silencio a todos los presentes… hasta que la carcajada general estalló como una bomba (excluyendo a Moko san quien parecía estar a punto de regañar a Chiori)

-¡Así que no somos los únicos en notarlo!-

-Me pregunto quienes más se enteraron ya…- Miroku miraba pensativo al techo.

-Cualquiera que los vea, por supuesto…-

-¡CALLENSE YA!- Kyoko pegó un grito tan fuerte que el piso retumbó bajo sus píes.

-Sí, cállense- todos voltearon a ver a Reino, sorprendidos por concordar con la actriz –Antes de ser mi esposa, debe ser mi amante- quizá era demasiado optimista por creer que él diría algo correcto (para variar)

-¡BUENO, ESTABAMOS EN LOS CHOCOLATES!- Kyoko ofreció su espalda a la banda y enfocó toda su ira en amarrar y desamarrar su delantal (Extrañamente, Reino tenía uno) mientras instruía a sus amigas.

-No tienes que hacer esa cara, Kyoko…- Chiori sonreía conciliadora, asustada por la terrorífica expresión facial frente a ella. Quizá estaba demasiado acostumbrada a la fría belleza sádica de "Natsu".

-Ese perro… siempre tiene que salir con una tontería para molestarme… ¿Por qué les gusta molestarme?- murmuraba tan bajo que su voz parecía un llamado a las puertas del infierno.

Un escalofrío recorrió la mayoría de espaldas y Reino estaba feliz pues sonreía como un enajenado.

-Esta es una forma muy extraña de cocinar- Moko san desprendía sus moldes sin perder de vista ningún detalle. Kyoko se limitó a ayudar y arreglar sus respectivos chocolates.

*************************************

-¿Dónde están todos?-

-Se fueron a dormir. Llevan días practicando así que estaban exhaustos. ¿Y tus amigas?-

-También estaban cansadas. Fue un largo viaje. La verdad es muy temprano para hacer chocolates pero no quieren quitarme tiempo (¡Esas tontitas! ¿Cómo pueden pensar eso?) Sólo podían utilizar este día-cansada, dejó caer pesadamente su humanidad sobre el sillón, deseosa de cerrar los ojos un rato -¿Por qué estabas enojado?-

-No lo estaba…-

-Sí lo estabas. A mí no me engañas, ¿Qué te pasó? Si es por lo de Milu san, tú la mandaste-

-Lo sé- Reino dejó a un lado la guitarra que utilizaba para los ensayos y masajeaba sus ojos, exhausto. Nunca había visto esa faceta de él –Por eso estoy enojado… pero conmigo mismo. Es mi culpa. Me siento celoso si otros te ven de la misma manera en que yo lo hago y todo será porque no fui especifico con ese entrometido. No quiero que nadie más sea testigo de ese lado tuyo- su corazón dio un tumbo. Ese dialogo se le hacía sumamente familiar.

-Eso… es muy egoísta de tu parte, ¿No crees? Soy una persona que pretende trabajar en el medio del espectáculo; ocultar mis talentos es como un suicidio profesional… ¿¡Y qué derechos tienes para querer guardarme sólo para ti!?- incomoda, giró su cuerpo a un lado para no darle la cara al cantante. Comenzaba a recordar a Tsuruga san esa tarde: sus palabras, sus gestos y la mortificada mirada en sus ojos. Oyendo a Reino, se preguntó si su senpai tenía sentimientos semejantes. Un rayo la partió en dos al instante –"¡BAKA! Él jamás me vería de esa manera… Tsuruga san es como esos hermanos mayores que se ponen celosos cuando ven a su hermanita hacer cosas por su cuenta. El "Beagle" simplemente quiere burlarse de mí… ¡Comparar esas dos razones es una tontería! ¡Cómo mezashi con ootoro**!"-

-No me importa ser egoísta- ¿En qué momento caminó a su lado? Parado frente a ella. Sus ojos destellaron como siempre lo hacía acompañado de una sonrisa torcida –Tienes algo que me hace desear tenerte sólo para mí… cautiva en una pequeña jaula de cristal para poder mirarte sin tocarte…-su mano se acercaba cada vez más hasta alcanzar unos mechones de cabello y enrollarlos entre sus largos dedos. Kyoko le obsequió una fría mirada que alentó más las retorcidas insinuaciones de ese psicópata -… porque, si te pongo las manos encima… no me conformaría con sólo arrancarte una ala… te quitaría absolutamente todo hasta que no te quede nada más que aferrarte a mi mano- se acercaba cada vez más. ¡Ese acosador! Bueno, ella tenía un as bajo la manga.

Tanteando en el bolsillo de su falda, sacó un pequeño monedero y lo abrió justo frente al rostro del "Beagle".

-¡El poder de los dioses está conmigo!- como esperó, se detuvo; erizado como un gato asustado, pegó un brinco hacía atrás sin dejar de mirar la piedra azul que yacía dentro de su peculiar resguardo –Veo que no se te ha olvidado. Mientras tenga esto en mis manos, nadie puede dañarme. Es un regalo que me fue obsequiado por un ser mágico muy poderoso. Y deja de hablar estupideces: ¡A mí, nadie va a cortarme las alas!-

-No sé cómo puedes tolerar andar eso a la mano. Esa piedra es un peligro y quien te la dio, no era "una" hada… era un autentico demonio… ¿Kyoko? ¿Me oyes?- no prestaba atención por lo impactada que estaba.

-"Cortarme las alas"- pensó afligida –"Eso fue lo que "Corn" me dijo… cada vez que intentaba volar, su padre cortaba sus alas. Sé que ahora debe haber volado muy alto (Tsuruga san me lo garantizó) pero… "- clavando su vista en los ojos violáceos, una chispa de realización iluminó su cerebro –Dime, Reino…- él abrió desmesuradamente los ojos –Qué… qué… ¿Qué es lo que sabes de "Corn"? ¿Por qué dices que era un demonio?-

-¿Para qué quieres saber? Debe estar por ahí, muerto en vida o fingiendo ser algo que no es…-

-¡ESO NO ES CIERTO! ¡"Corn" no es así! ¡Sea como sea, él hubiera preferido luchar a dejar ir su vida! ¡Jamás fingiría ser nada o nadie!- enfadada, se levantó de un brinco regalándole la más fulminante de sus miradas a su interlocutor -¡Yo sé que él está bien! Pero… pero… ¡Quiero saber porque fue tan infeliz! ¡Por qué su padre no lo dejaba volar! ¡Por qué su madre no hizo nada! … por qué… por qué dices que era un demonio…-no pudo resistirlo más; abrazando contra su pecho el preciado tesoro, dejó caer su cuerpo al suelo, llorando inconsolable pero más que nada, sufriendo un agónico dolor -…¿¡Por qué tuvo que irse!?- esa pregunta la llevaba grabada en su corazón desde hacía once años. Ahora que era una casi adulta y ya sin la sombra de Sho en su mente (por él, nunca se detuvo a analizar los sentimientos de nadie más, ni siquiera de ella misma) Comprendió que si "Corn" no hubiera aparecido en su vida, habría acumulado tanto sufrimiento (no tenía a nadie con quien desahogarse) que probablemente, hubiera enloquecido hasta el suicidio. Al darse cuenta de esa conclusión tan terrorífica, no dejaba de temblar y preguntarse seriamente si no padecía alguna enfermedad mental peligrosa. Una niña de seis años no es consciente de lo que significa esa palabra tampoco de las razones para llevar a cabo un acto tan irracional; pero cuando recordaba sus caminatas al bosque y miraba los acantilados o los puentes, recordaba mirar los fondos con suma atención y visualizar su propia muerte.

¿Qué pasaría sí cayera en ese foso?

¿Su madre lloraría? ¿Demostraría su afecto llorando por su hija?

¿Sho chan permanecería parado, mirando fijamente como siempre que lloraba?

Muchas de esas preguntas la abordaban.

-"No quiero ser la carga de nadie"***- pensaba constantemente.

Quizá el que su madre la dejara ayudó mucho: ella era la única capaz de hacerla llorar (ni siquiera cuando las fans de Shotaro ponían de cabeza su vida escolar) Después de eso, jamás volvió a tener ideas semejantes. Lo había superado gracias al "amor" de Sho, ese idiota fue su ancla. Sin embargo, el consuelo y la fortaleza que "Corn" le brindó no podían siquiera compararse. Confiaba en él como nunca lo había hecho con nadie. Quizá, sólo Tsuruga san. Pero eso era diferente.

-"¡"Corn" nunca se liberaba de su frustración! ¿¡Pensaría en acabar con su vida también!? ¿¡O en hacerle daño a otros!? Reino me dijo… me dijo que sí él no lograba escapar de esa vida enloquecería… ya sé que está bien… pero... "- cuando pensaba en eso, su pecho dolía lleno de culpa. Ella podría haberlo ayudado también… si ella no hubiera estado tan ensimismada pensando en sus problemas.

Ahora, frente a ella, estaba el único ser viviente que podría darle respuesta sobre el amigo que había perdido hacía tanto. Quería encontrarlo y agradecerle. Verlo aunque fuera sólo una vez y abrazarlo para demostrarle lo mucho que sentía no haberse percatado de todo el sufrimiento que escondía tras su adolorida mirada.

-Kyoko…- Reino se acercó a ella, agachándose a su lado. Por instinto, ella se alejó un poco, rehuyendo su toque…- Kyoko… tú… ¿Tú amas a esa persona?- abrió desmesuradamente los ojos. Nunca había pensado en esa posibilidad –Dime… ¿Qué sientes por esa persona?- no… no sabía…

¿Qué sentía por "Corn"?

-"Fue mi amigo… mi confidente… supongo que, lo quería ¿Verdad?"-

-¿Kyoko? No divagues y contesta esa pregunta…- ¿Por qué estaba insistiendo tanto? ¿Qué deseaba saber?

-¿Qué te importa a ti lo que sintiera por él?- Reino la miró fijamente y sus pupilas temblaron.

-Ese ser… te destruirá con sus garras y colmillos. No debes acercarte más de la cuenta. El "Corn" que conociste cambió totalmente. Su vida fue un ciclón que destruyó todo a su paso - ¿Cómo sabía todo eso? Era como si lo hubiera conocido en persona –Se volvió loco, te lo dije antes. ¿Por qué deseas tanto saber sobre él?-

-¡Porqué necesito asegurarme que en verdad logró superar sus limitaciones! Yo… lo cargué con mis sentimientos negativos cuando él tenía sus propios problemas… problemas que lo hacían sufrir profundamente… yo debí… escucharlo también…-

-¿Y qué podías hacer? Eras una niña de seis años en ese entonces…- ¿¡Cómo sabía eso!? ¡Nunca lo había revelado! –Pude ver mucho por medio de… esa piedra. ¿De qué servía que te contara eso que lo atormentaba sí no serías capaz de ayudarlo? Confórmate con saber…-levantándose de su lado, le dio la espalda – que tu compañía fue lo qué más necesitaba en ese momento y… eso le ayudó a sanar algunas de sus heridas…-

-¿Es… es verdad eso que dices?- una mota de esperanza flotaba en su corazón corrompido -¿En serio… eso… eso lo ayudó? ¿De verdad?-

-Creo que sí…-

-¡Gracias a Dios! - estaba aliviada. Sí Reino con sus poderes demoniacos podía ver más allá que una persona normal entonces, confiaría en él (no ganaba nada con mentirle) Rápidamente, dejó su patética pose en el suelo para acercarse al cantante y abrazarlo por detrás –Realmente… ¡Te estoy muy agradecida!- sintió su espalda tensarse. Por un rato permanecieron así, él tomando sus manos desde adelante con la cabeza gacha.

-Lo que sientes por ese ser… ¿Es igual a lo que sientes por Fuwa?- una pregunta extraña e inesperada, pero interesante.

¿Era lo mismo?

Cuando pensaba en ese ser mágico, olvidaba todos sus problemas. Liberando su agarre, lo obligó a encararla.

-No. No es lo mismo. No sé lo que sea, pero definitivamente, no es lo mismo- Reinó abrió desmesuradamente sus ojos. No podía deducir si su expresión era de asombro o miedo (aunque no había razón para ese último)

-¿Y qué piensas hacer?-

-¿Uhmm?-

-¿Qué piensas hacer con lo que sientes?-

-Cómo no sé de qué se trata, por ahora, nada. Pero, me gustaría demostrarle mi aprecio de alguna manera…- una idea le vino de pronto, obligándola a sonreír llena de entusiasmo -¡Reino! Creo que ya sé cómo… ¡Vamos hay que practicar!- tomándolo de la mano, lo obligó a seguirla hasta el sofá.

-¿Por qué de pronto ese fuego?- se oía contrariado pero no dejaba de apretar su mano, tampoco se resistía mucho que digamos -¿Cuál es tu plan?-

-Quiero darle un mensaje a "Corn" por medio de la música…- ambos se dejaron caer pesadamente sobre el suave mueble (pronto sucumbiría por tanto uso) –Pero "Corn" vive en otro mundo y en ese lugar, sólo puede entrar lo más hermoso y mágico. Si quiero comunicarme con él, mi voz tiene que ser lo más bella posible; debe ser un estilo único (para que no se confunda con otra) y la letra debe tener el significado adecuado, uno que sólo él pueda entender. Por eso es que hay que practicar mucho más- tomando la libreta de notas donde escribían las canciones, borró aquí y allá para escribir cosas nuevas -¡Anda qué es tu banda! ¡Piensa en letras también!- ¿¡Cómo podía ser tan desobligado!?

-Sólo tú sabes lo que quieres transmitirle. Haz las letras que quieras. Pero no escribas algo que vuelva difícil agregarle acordes… no hay tiempo… en verdad, ¿Cómo pudimos asegurar que tendríamos lista la canción en cuatro días?-

-¡Típico! Las cosas se complican un poco y ya estás hablando como si la batalla estuviera perdida. ¡Sí Sho pudo hacerlo, nosotros también! ¡Es más, no sólo una canción, TRES CANCIONES ****estarán listas para mañana!- el fuego de actriz estaba encendido de nuevo y cuando eso pasaba, nada podía pararla -¡Ten algo de fe!-

-¿¡Estás loca!? ¿¡Tres canciones!? ¡Ah! ¡No puedo protestar! ¡Me has dado un golpe bajo al orgullo, comparándonos con Fuwa! ¿Sabes? No fue mi idea iniciar una banda…-

-¿¡Ehhhhh!? ¿Y de quién fue, entonces?-

-Miroku era el que siempre quiso ser artista. Prácticamente me arrastró a esté medio aunque yo siempre quise ver sufrir a Fuwa pero el copiarlo fue también idea de él. Nunca me ha entusiasmado nada que respecte a la banda-

-¿Qué te motiva, entonces?-

-¿Uhmm?-

-¿Qué es lo que te hace desear estar vivo todos los días? Si nada te entusiasma, entonces ¿Cómo puedes vivir? Sin aspiraciones ni metas que cumplir… debes tener algo en mente. No te ves a punto de caerte muerto (Aunque tu apariencia dicte lo contrario) Agradece la oportunidad que se te ha dado dando lo mejor de ti en algo, lo que sea- quizá nadie le había dicho esas palabras en su vida pues lo dejó sin habla. Pero era verdad. Incluso los peores podían cambiar si estaban realmente dispuestos.

-Nosotros… obedecíamos a nuestra agencia…- ¿Por qué estaba dándole excusas? Ella conocía todo sobre el caso –Claro que nosotros deseábamos tener fama fácilmente y despreciamos a Fuwa pero éramos alentados por los productores-

-Ya lo sé. Pero no siempre puedes hacer lo que te dicen… si crees que no es lo correcto, no tienes obligación de hacerlo. Por lo menos ahora, ya tienen definido su nuevo estilo. Creo que les queda mejor que el anterior; esto es puramente, algo que han creado con su esfuerzo ¿No te sientes feliz? Bueno, ¡Basta de hablar de esto! ¡Vamos al punto de interés! ¿Nee?- él asintió tan avergonzado como ella.

Sí, por primera vez desde que él le ofreciera esa oferta, de verdad estaba entusiasmada.

**********************************************

Eran las siete y media de la mañana.

La gente iba de un lado a otro por las aceras, directo a sus respectivos trabajos.

En su caso, debería ir camino a la escuela pero el director (nuevamente informada por el presidente) le dio una semana de expulsión por escapista.

-"Bueno, no sufriré mucho por eso. Recuperaré las clases y actividades más adelante. Después de filmar el maldito video de ese cretino, claro. ¡Cielos! ¿¡El presidente Takarada es tan enérgico cuando se enfada!?"- probablemente: las emociones de ese hombre eran siempre muy extremas.

Hablando de emociones extremas.

Se dirigía precisamente a buscar una persona cuyo carácter podía semejarse a un volcán en erupción o un terremoto. Milu san le dijo que llegara desde temprano (no importaba la hora sólo que fuera antes de la nueve) así que ahí iba. Haciendo trampa con los zapatos.

-"Es imposible que pueda tomar el metro y caminar tantas cuadras. Me los pondré en la agencia"- cuando por fin estuvo ahí, se quedó hecha piedra… ¡Era un edificio enorme! Justo en el centro de Harayuku. Afuera, había una placa que rezaba "Giri Giri Fashion Brand". Dejó caer la bolsa al ver algunas modelos entrar y salir. Todas tan bonitas y elegantes y ella… Miró critica sus ropas de "súper barata" (esa falda la peleó con uñas y dientes en la tienda; ¡Quinientos yenes era una ganga!) Nerviosa, cambió sus zapatos antes de entrar. Los primeros pasos le daban aspecto de un cervatillo recién nacido. Tardó aproximadamente cuarenta y cinco minutos en llegar al elevador hasta el último piso, donde habitaba "la abeja Reina", cómo la llamaban todas y todos los empleados del edificio. Todavía esperó unos minutos en la recepción, justo fuera de su puerta.

-Dice que puedes pasar- le informó la joven secretaria en un susurro. Iba a darle una de sus exageradas reverencias pero recordó las palabras de Tsuruga san:

-"¿Sabes cuál es la actitud que tiene la mejor modelo del mundo? Compostura, eso es"- ladeó un poco la cabeza.

-Gracias- las puertas se abrieron y nada más poner un píe sobre el alfombrado turquesa supo que esa oficina no se comparaba a ninguna en la que hubiera estado antes (Quizá la del presidente era aún más estrafalaria) Las paredes estaban cubiertas por fotos de modelos en pasarela (y de Milu san cuando todavía se llamaba "Hiroki"); cuadros que sólo tenían lencería dentro; por doquier, había torsos de maniquíes con diferentes prendas muy recargadas (como los vestidos que usaba María chan, pero en tonos oscuros, mucho menos infantiles. Según creía, eso se llamaba "Goth Lolita"); una estantería estaba llena de zapatos de todos los colores y formas; la música de fondo era "visual kei" con letras bastante subidas de tono.

-Me gusta mucho "Lucifer", sus letras me inspiran- Milu san habló desde un cuarto tras su escritorio – acércate aquí y ayúdame con algunas cosas- obediente, caminó en medio de los bustos hasta donde le llamaban. Nuevamente, la boca se le fue al suelo: esa habitación, era un guardarropa completo (carteras, zapatos, cintos, accesorios, bandas para el cabello y ropa a montones) Era un sueño… el sueño de su infancia hecho realidad. Los ojos se le iluminaron y creyó ver hadas flotar por todas partes, como un paraíso terrenal – Veo que te gusta lo que ves. Estos son mis modelos prototipo. Son únicos en el mundo porque no los he puesto en desfile ni en venta, son… mis tesoros personales-

-Son muy bonitos… todos esos vestidos pero, ¿No te da tristeza?-

-¿Por qué?-

-Tanta belleza, guardada y sólo tú puedes verla, ¿No sientes que les estás haciendo perder una gran oportunidad? - Milu la miró fijamente, analizándola. Luego sonrió, acercándose a ella para desordenar sus cabellos.

-Puede ser verdad, pero por ser tan hermoso y especial, no quiero que nadie más lo tenga. Es un arrebato de egoísmo. Una forma nociva de amor conocida como "posesión", mal sazonada con celos. No es buena combinación pero sucede que soy una persona muy vanidosa y egocéntrica que cree que lo mejor debe estar en mis manos-

-¿Eso quiere decir que la ropa que usaré, no será de este armario?-

-¡Claro que no! ¿No dije que te haría algo nuevo? Pero lo que ando buscando es…- de cabeza en una enorme caja negra, no paraba de mover y mover objetos hasta que… -¡SÍ! ¡Sabía que las había guardado aquí! Son mi orgullo y los tengo escondidos porque si los ven querrán quitármelos…- entre sus manos llevaba un par de botas de lustrosos cuero negro y broches de plata al frente (la plataforma no era alta y tenía remaches aunque el tacón de aguja era terroríficamente alto) –Estos pienso prestártelos, ¿A qué no son divinos?- Milu san parecía estar enamorada de ellos.

-Etto… ¿Tienen que ser tan altos?-

-¡Claro que sí! ¡Una señorita debe usar tacones altos aunque sea una vez en su vida!-

-Bueno, ¡Yo he usado tacos altos antes!-

-¡Pero no es lo mismo! ¡Niña necia!- halándola de las mejillas, creía que echaría fuego por las fosas nasales -¡Y no creas que vas a salirte con la tuya! ¡Sé que has hecho trampa con los zapatos! –

-¿¡EHHHHH!? ¡ESO ES MENTIRA!-

-¡MIRA COMO LO NIEGAS! ¡ENTONCES ES VERDAD!-

-¿¡Qué pruebas hay!?- la diseñadora sonrió maquiavélicamente. Sus ojos parecían los de un zorro astuto y burlón. Y creyó saber la respuesta.

-Podemos ver el video de seguridad que grabó hace cincuenta minutos tu entrada al edificio- ¡Oh, diablos! -¿Lista para el castigo?-

La verdad es que no.

*********************

-¡No puedo más!- las piernas le temblaban como gelatina y los píes prometían desmoronarse una vez que retirara los zapatos -¡Maldita mujer psicópata!- el castigo de su "sensei" fue uno muy cruel: subir y bajar cinco veces las gradas hasta el piso de entrada con los tacones y dos costalitos de arroz sobre la cabeza (de cinco libras cada uno) Sin poder más, tomó asiento en una grada, zafándose un poco su incomodo calzado -¡Esto es irracional! ¿¡Quién podría andar todo el día con estás armas letales!?- suspiró desganada. Iba por la cuarta ronda de gradas así que tenía que bajar a recepción y volver pero ya no daba para más. Frente a ella, el ascensor hizo un sonido que indicó que pronto bajaría alguien –"¡Qué suerte tienen algunas de poder usar el ascensor! ¡Deberían agradecer esa oportunidad de rodillas!"- pensaba fastidiada mientras escuchaba los solitarios sonidos de un par de tacones contra el mármol del suelo.

-¡Qué bonitos zapatos! ¡A mí también me encanta el estilo "Pin-up"! Y ese color es tan raro…- iba a girarse para preguntar que era "Pin up" pero al ver la cara de quien le dirigía tan amablemente la palabra, entró directo en el "Reino de la Magia".

-¿Eres la reina de las hadas?- preguntó con ilusión, los ojos destellando a su máxima capacidad, como fuegos artificiales.

-¿Uhm? Bueno, no. Pero gracias por el cumplido (nunca me habían dicho algo así) ¿Qué haces aquí sentada? ¿Eres modelo?- tomó asiento a su lado como si fuera lo más normal del mundo.

-Milu san me ha "reclutado" como su aprendiz y actualmente, estoy cumpliendo un castigo por no traer puesto estos zapatos desde mi casa-

-A la fuerza nada es bueno. Aunque es raro, ella odia enseñar por eso siempre contrata modelos de agencia (ya entrenadas) ¿Para qué quieres aprender si no te interesa modelar?-

- En realidad soy actriz pero ella dijo que camino como pingüino y eso me disminuiría en el medio. Luego comenzó a gritar y halar mis mejillas… a este paso, necesitaré una cirugía estética – la rubia frente a ella estalló en carcajadas. Su risa era refrescante y hermosa.

-¡Tienes sentido del humor! ¡Me gusta! Pero dime, ¿Qué piensas de todo esto?-

-¿Cómo?-

-¿De verdad quieres aprender? muchos se burlan porque lo ven como un juego para gente sin cerebro. Cómo modelo, detesto que se menosprecie mi oficio y en tu cara, se nota que no te agrada lo que haces porque crees que lo que estás aprendiendo, ofende tu intelecto. Creo que eso es muy desagradable. No empañes mi profesión con tu mediocridad y motivos superfluos- los ojos de esa mujer dejaron de ser amables y se volvieron dos fieras rendijas amieladas. Se le hacía tan familiar…

-¡Yo no creo estar perdiendo mi tiempo! ¡Esta es una experiencia nueva y quiero hacerlo bien pero siento que una persona tan común como yo se ve fuera de lugar caminando estilizada; estos zapatos me están matando porque no puedo dominarlos; sin embargo, no por eso voy a dejar botado todo y salir huyendo; aunque mis píes se desangren y todas las modelos del mundo vengan a burlarse de mí, ¡Nada me impedirá cumplir mi objetivo! Sí, soy una mediocre que ofende la vista pero si no se ha fijado, ¡Hay mucha pared donde mirar!- ¡Era el colmo! Desde que comenzó su ejercicio, no paraban de llegar a mirarla y criticarla. Ahora venía esta mujer (que de seguro era modelo internacional) a cuestionarla. Si había algo que no toleraba era que su disciplina y perseverancia fueran puestas en duda.

-¿Sabes a quién le estás hablando?-

-A una modelo orgullosa de sí misma y que ama lo que hace pero algo presumida-

-¿Te burlas de mí?- ahora, toda su cara era una muestra de ira demoniaca. No la intimidaba: ella había enfrentado al "Rey de las Tinieblas", nada podía ser peor que eso. Sus demonios se elevaron y crearon el aura que tanto agradaba al "Beagle". Sus ojos sesgados se fijaron en la más alta, oponiéndose con todas sus fuerzas.

-No, pero debe saber que no es la única que siente amor por su profesión. Puedo ser antipática cuando se habla de "belleza" y "amor" pero nunca menospreciaría el oficio de alguien más y considerar a esa persona como cabeza hueca (puede que algunos lo sean pero no todos). Y no te creas tan especial. Cada quien hace lo que puede a su manera - prosiguiendo con su labor, bajó unas cuantas gradas disimulando el dolor en las plantas de los píes.

-¡Espera!- se detuvo y subió la vista, la rubia sonrió como una niña a punto de invitar una amiga y realizar travesuras -¡Chiquilla impertinente! - ¿¡La estaba regañando!? -¡Me has convencido! ¡Ven, te echaré una mano!- y volvió a reír. ¿Era normal? ¿¡Cómo podía cambiar de carácter tan rápido!?

-¿Cómo así?- en pocos segundos, estuvo de nuevo a su lado. Paradas frente a frente, le llevaba unos quince centímetros de estatura. Al verle los píes, unos zapatos similares a los suyos resplandecían por el rosado chillante. ¡Se veía tan tranquila usándolos! -¿Cómo puedes ayudarme?- la mujer levantó con gracia su mano y colocó el dedo índice sobre su frente; la mirada fija en la suya, llena de espíritu de batalla.

-Obedecerás lo que te diga. Después de todo, voy a enseñarte las magistrales técnicas de modelaje de quien es conocida como la mejor modelo del mundo- ¡Ara! ¡Eso lo había escuchado ya antes! –Es decir, yo- estaba segura de haber dejado caer las mandíbulas al suelo –Déjame presentarme: mi nombre es Julie. Mucho gusto-

-Los siento… no la conozco…- la expresión le cambió por completo, parecía rígida como una estatua –Pe… pero ¡He oído hablar mucho de usted! ¡Mi senpai me lo dijo!- eso le devolvió algo de vida, tosiendo incomoda y sin dejar de clavar la vista en ella.

-Bueno, quizá es mejor así… pero, ciertamente… que no sepas mi nombre… es… Bien, como sea- despreocupada, se encogió de hombros, resoplando sin esperanzas. ¿¡Por qué tenía tanto en común con Tsuruga san!? –Me decías que Milu ya había visto tus puntos débiles. Debemos empezar por lo básico (que es caminar) – iba a protestar porque eso ya lo sabía pero ella no dejaba de hablar –Tienes buena postura… muy buena. ¿Siempre es así de equilibrada? ¡Claro que debe serlo! No haces ningún esfuerzo por mantenerla…es completamente natural… ¡Buena chica!- ¿¡Para qué le preguntaba si ella misma se respondía!? –Es la primera vez que usas este tipo de calzado, ¿verdad?-

-Así es. Antes he utilizado tacones pero no son tan delgados como estos-

-Hagamos un ejercicio: respira hondo y olvídate de que andas zapatos; olvídate que todo tu peso sólo tiene unos pocos milímetros de apoyo; ignora el ardor en el empeine de los píes y piensa que frente a ti, se encuentra la persona a la que más deseas demostrarle de que estás hecha. Demuéstrale que eres superior a todas sus expectativas y que…-

-… unos malditos zapatos no me impedirán llevar a cabo mi objetivo…- podía visualizar a Shotaro al final del pasillo, mirándola con altivez, burlándose. ¡Jamás dejaría que la viera derrotada! Fue como magia y recordó una conocida voz masculina que la regañaba y corregía sin misericordia…

"-Cuando camines, debes echar los hombros hacía atrás (Así); tus caderas deben estar fuera (Así) y recuerdan que ellas te guían. Y luego… ¡Sólo voy hacer esto una vez, así que fíjate bien! Debes caminar (así, así, así): un píe adelante, otro atrás; procura mantener la línea y que tu cintura oscile un poco (Así. Eso le da movimiento a tu andar) Recuerda que el caminar, es tu marca personal así que puedes agregar lo que más te guste…"- sonrió divertida y llena de compasión: seguramente él nunca había hecho algo como eso frente a nadie más (Yukihito san trató de sacarle los detalles mientras fue su mánager pero ella jamás hablaría)*****

-"Es un secreto entre nosotros"- ¡Esa fue la máxima expresión de solidaridad que jamás haya visto en su vida! –"Bien, Mogami Kyoko va a modelar. Es decir, "Natsu""- cambiando a su personaje (sólo así toleraba las molestias), el dolor dejó de ser una preocupación y el movimiento fluyó por todo su cuerpo sin problemas. Caminó y dio la vuelta con gracia dejando con la boca abierta a su improvisada maestra.

-Qui… qui.. ¿¡Quién te enseñó esta técnica!? ¿¡Fue Milu!?-

-No. Mi senpai me enseñó a modelar antes…-

-¿¡Cuánto tardaste en aprenderla!?-

-En una noche, pero fue por qué…-

-¿¡UNA NOCHE!? ¿Aprendiste mi estilo en una noche? ¿¡Quién es tu senpai!?- no entendía las razones de su arrebato pero eso no impidió dedicarle una sonrisa retadora. ¿Quería saber quién?

-El mejor modelo de todo Japón, eso es. Tsuruga Ren-

*******************

-Así que, tenías problemas para crear un personaje porque necesitabas saber cómo modelar y él te enseñó- habían dejado de lado las prácticas y decidieron tomar asiento en las mesas de la cafetería. Para ser súper modelo, le gustaba comer muchos postres –Ya entiendo. Típico de él-

-¿Cómo dice?-

-Eh… digo que debió ser un poco difícil enseñarte (es un hombre después de todo) ¿Cómo lo hizo?- ¡Claro que no iba a decirle! Así que miró fijamente al techo mientras sorbía una humeante taza de café expresso (Julie san había insistido en invitarla) - ¿Me estás escondiendo algo? – No contestó -¿Es algo vergonzoso? - ¡Demasiado cerca! –Ya veo…- una sonrisa torcida se dibujó en los rojos labios de la modelo. Parecía divertida. No podía haberlo descubierto, ¿Verdad?

-Es una persona capaz de aprender lo que sea con sólo verlo una vez-

-Igual que tú. Nunca había visto algo semejante…-

-No somos siquiera comparables…-

-Yo creo que incluso eres mejor que él…- Julie san llevó un enorme trozo de tarta de fresas a su boca bajo la impactada mirada de un corro de curiosas y curiosos. Daba la impresión que deseaban acercarse, pero no se atrevían –Debes haber practicado mucho, ¿Qué te motivó?-

-Quería lograr darle vida a mi personaje. Eso me mantenía completamente entusiasmada."Natsu" me permitió disfrutar de un mundo del cual yo no tenía conocimiento alguno. ¡Fue divertido!… ¡Un momento! ¿¡CÓMO QUE SOY MEJOR QUE ÉL!? ¡IMPOSIBLE! ¡UNA LOCURA! ¡PASARAN MIL AÑOS PARA QUE PUEDE SIQUEIRA COMPARARME CON EL!-

-Ara (hasta después caíste en la cuenta…) le tienes gran estima. ¿Sientes algo especial por él?-

-¡Claro! Es…- ¡Oh, qué vergüenza decirlo en voz alta! -… ¡Es mi amigo! ¡Y es mi senpai! Yo… yo… ¡Lo respeto!- frente a ella, un par de ojos permanecieron abiertos, sorprendidos. El tenedor a medio camino dejó escapar su contenido.

-¿Sólo eso?-

-¿Eh?-

-¿Sólo es "respeto"? ¿Eso piensas?-

-¿Uhmm?-

-¡Qué exasperante! ¡Son tal para cual que hasta da miedo!- resopló molesta mientras sostenía su frente con una mano, mortificada hasta las entrañas.

-¿Qué… quiere decir eso?-

-No es nada. Olvídalo. Creo que he descubierto tu problema y la razón por la que Milu quiere torturarte- expectante, acercó su cuerpo más a la rubia, casi levantándolo de la silla – Sólo caminas bien cuando estás en tu personaje al salir de él, vuelves a ser la misma chica tiesa con baja autoestima de siempre- eso era cierto, pero se vería ridícula contoneándose por las calles de Tokyo siendo ella misma. Frunció el seño en puchero -¡Y no me hagas gestos jovencita!- instintivamente, llevó su mano a la frente (Julie san parecía a punto de utilizar la técnica de Kuu otousan en ella) -¡Rayos! ¡Qué buenos reflejos! En fin, como te decía debes soltarte y caminar bien siempre, "Susy". ¡Suéltate!- con esos exagerados ademanes, más parecía que tratará de librarse de alguna peste invisible. Cada vez que decía "suéltate", su voz se volvía una especie de susurro (como esas personas que tratan de hipnotizar a otros)

-¡Pero me veré como una tonta! ¡Todo mundo se me quedará viendo raro! …¿Y qué es eso de "Susy"!? ¡Ese no es mi nombre!- sin avisar, Julie introdujo una tartaleta entera en su boca. Tantos métodos para pedirle que se callara…

-Come un poco, no has comido nada. Odio cuando no se come lo que está en la mesa. ¿Y qué son esas tonterías de "van a verme"? Si trabajas en este medio, siempre querrás que te miren. ¿Cómo si no, conseguirás trabajos? Y "Susy" es el nombre que te he puesto. Cuando vea que estás esforzándote en serio, preguntaré por tu nombre real. Ahora, comete un cachito de este pudín de chocolate…- como pudo, le hizo caber media taza. ¿¡Quería matarla acaso!?

Por fin tragando (con lagrimas en los ojos) tosió un tanto, liberando la garganta******.

-Pero eso no es como… ¿Conseguir un trabajo por tu cuerpo?-

-Sí, pero eso no significa que tu dignidad esté en venta –nuevamente la mirada demoniaca –Quien consigue un trabajo por métodos inmorales no es digna o digno de ser llamado "profesional". Lo que te estoy diciendo, es que muestres lo que tienes, pero tu actitud debe reflejar que tienes orgullo y compostura, por eso, nadie puede tocarte más allá de donde lo permitas. Es como esa filosofía de "sólo mirar". Y eso, mi querida "Susy", es la base de para que las personas te amen. Ese es el "poder"-

-¿"Mi poder"?-

-Así es. Una vez que tengas todo bien equilibrado, podrás manejar a quien sea con sólo una mirada o un gesto de tu mano. El mundo estará a tus píes y te amaran por ello- eso se escuchaba como el maquiavélico plan de un psicópata.

-Yo no quiero que nadie me idolatre o me ame por motivos mundanos (ni siquiera creo ser capaz de ser amada). Simplemente quiero hacer un buen trabajo y disfrutarlo. Quiero que la gente sienta junto conmigo; quiero transmitir, no imponer-

-Eres igual. Definitivamente te le pareces mucho cuando él comenzó. ¡Tan idealista! Con esa convicción en sí mismo… hasta que probó la realidad y se estrelló contra ella- ¿De qué hablaba? Había un significado oculto en esa plática, pero no le hallaba sentido. Julie san pensaba en voz alta extrañas frases sobre alguien a quien le había ido mal ¿Qué tenía ella que ver?

Por fortuna que el teléfono de la modelo sonó en ese momento (intentaba meterle por todos los medios, una rebanada de pastel completa en la boca)

-¿Sí? ¡Ah! … ¿Ehh? ¡Claro que estoy bien! … ¿Quién te dijo? Bueno, si es verdad, lo fui a ver pero fue solo como una hora… no media noche, cómo él dice… estoy ocupada ahorita… tratando de alimentar a mi nueva amiga… es muy linda pero algo desaliñada… no voy a torturarla… ¡No la he obligado a comer! -¡Qué buena mentirosa! Diciendo eso mientras buscaba sus puntos débiles –Es qué quería ver a Milu. Tengo años de no invitarla a tomar una copa. Sí, estaré ahí para ir a ver al "jefe" en la tarde… ¡Kuu, no seas tan paranoico!- con fuerza, cerró el móvil –De verdad, ¡Esté hombre se preocupa demasiado!-

Kyoko no escuchaba, sólo estaba ahí sentada con la vista ida quien sabe dónde.

-Usted… usted… ¿Es usted cercana a Kuu otousan?-

-¿"Kuu otousan"? … ¿Conoces a mi esposo?-

¿¡Por qué el mundo era un lugar tan, pero tan pequeño!?

*********************

-… Y así fue que lo conocí-

-Ya veo… ese es otro que no puede contenerse…-

-¿Eh?-

-Cuando Kuu ve a una mujer en apuros, no puede evitar ayudar. Es instintivo. Pero… ¿Hacerte actuar a Kuon? ¿¡En qué estaba pensado!?-

-Creo que en verdad deseaba ver a su hijo de nuevo… -

-Mi hijo… no sé en qué momento cometimos un error y cambió totalmente- Hizuri Julie se detuvo a unos pasos de la recepción en la oficina de Milu san (regresaban de la cafetería) sus ojos reflejaban tristeza y culpa de la misma manera que Kuu lo hiciera hace un año –Quizá la presión era demasiada para él. Tenía grandes expectativas de sí mismo pero cuando entró al medio, las cosas no fueron bien: él quería ser como su padre, pero deseaba tener una identidad propia. Una que no fuera opacada por su nombre. Tomó muchas decisiones equivocadas, haciéndose daño. Tratamos de ayudarlo, pero eso sólo empeoró todo- ¿Acaso su hijo quería ser actor también? La modelo tenía la costumbre de hablar consigo misma en voz alta ¿O hablaba con ella distraídamente? –Incluso hasta el punto de "desaparecer"… dejando todo…-

-Etto… ¿Es decir que Kuon está vivo aún? Yo creí que él…- ambas se miraron un poco incomodas.

-Es como si no lo estuviera… -Kyoko suspiró impotente. Julie san estaba muy deprimida por su hijo y ella no podía hacer nada para ayudar –Dime, ¿Kuu nunca te mostró una foto de Kuon?- sacudió negativamente la cabeza – Espera, ando una en mi cartera- desparramando por el suelo labiales, peines, agendas; dulces a montones y muchas cosas más, encontró por fin una billetera tan rosada como sus zapatos y extrajo una gastada foto.

El pequeño Kuon (quizá de ocho o nueve años) llevaba unas botas de lluvia y una red atrapa-insectos mientras sonreía dulcemente.

Pero no fue eso lo que casi provoca que se desmayara ahí mismo: Hizuri Kuon era IDENTICO a "Corn". Algo en su mente le dijo que la coincidencia era improbable: "Corn" le había mentido; no era un hada, era un niño de verdad.

-Para mí siempre será ese niño inocente aunque sea un adulto. Mi pequeño que fue raptado por una ave rapaz, llevándoselo al otro lado del mundo mientras yo estaba en trabajando en Brasil… - Julie san se dio cuenta que había hablado demasiado. Era muy tarde.

Mogami Kyoko estaba atando cabos. Si "Corn" no era un ser mágico, eso quería decir ¡Qué podría encontrarlo en ese gran mundo (Dijo "del otro lado del mundo. Sí en ese entonces estaba en Estados Unidos…¡Debía referirse a un lugar como Londres o cualquier parte de Asia!)! El mensaje que planeaba darle, seguramente, llegaría sus oídos. Entonces… entonces…

-"¡Podría responderme! Aunque, quizá no quiera verme… quizá para él sólo fui una molestia, pero no importa… ¡Qué felicidad!"- devolviendo la foto a su dueña, le dedicó una sonrisa llena de esperanza – Todo estará bien. Algún día, Kuon regresará… Me encargaré de darle el mensaje de Otousan y Julie san… ¡Nos vemos. Fue un gusto conocerla! ¡Gracias por ayudarme!- corriendo como una maratonista, hasta olvidó del dolor de los zapatos. Una nube de polvo quedaba a su paso, despeinando a quien estuviera cerca.

-¡Qué chica más extraña! Pero tenías razón, Kuu- sonrió dulcemente –Realmente es una rareza. ¿Nee?, Kyoko chan. Uhmmm… Kuu es un idiota. No creo que a Kuon le guste que nos refiramos a ella como su hermanita. Bueno, cuando salga con él podremos decirle hija…- su vista se fijó en el techo, mirando al futuro (planeando muchas cosas que iban desde un vestido de bodas hasta los nombres de sus nietos) –Sólo espero que no haya descubierto nada, se veía tan sorprendida…-

-¡Oye! ¿¡Por qué estás sonriendo de esa manera en medio del pasillo!?- Milu san salió de su oficina, pisando fuerte con sus tacones azules mientras su traje gris brillaba bajo las luces -¡Creí que habías olvidado nuestra cita!... ¿¡Y dónde se metió esa chica!?-

-¿Tu aprendiz? Acaba de irse…-

-¿¡SE FUE!? ¡ME VA ESCHUCHAR CUANDO LA VEA DE NUEVO!-

-Déjala, acaba de recibir mis clases privadas. Ya no necesita nada más…-

-¡Ladrona! ¿Te quieres robar a mi pupila?-

-Ya lo hice así que no tiene caso discutir…-

-¡Yo la vi primero, Julie san!-

-Pero yo la vi mejor- echando hacía atrás su larga melena, la rubia le dedico una seductora mirada –He decidido que esa chica será parte de mi familia algún día. Lo siento, pero es mi responsabilidad ahora-

Sí, la familia Hizuri tenía el defecto de ser demasiado posesivos.

**************************************LME****************************************

Faltaba un día para el momento tan esperado. Por lo menos, Kyoko lo veía de esa manera y su entusiasmo era tan contagioso que incluso ellos fueron influenciados por ella. Pero era imposible ignorarla cuando los había ayudado tanto.

¿Siempre era así de diligente y comprometida?

Él, que nunca se preocupaba por nadie más que sí mismo no comprendía el extraño carácter de Mogami Kyoko y su abrumador espíritu de pelea. Comenzaba a creer que el apodo de "caperucita roja" quedaba de más. Su impetuosidad sólo podía compararse a la de un tigre. Viéndolo bien, sí ese era el caso, Tsuruga Ren sería el "dragón" (y no al revés como pensaba)*******

-"¡Ten algo de fe!"- ¿Fe? ¿De qué le servía eso? El mundo no era tan fácil como para que todo funcionara por medio de la fe. Pero cuando ella lo decía… creía que todo era posible; además, Kyoko le daba un reconocimiento a su existencia como nunca nadie lo hiciera antes. Y eso, provocaba un deseo irrefrenable por demostrarle lo que era capaz.

-"¿Qué es lo que te motiva?"- le preguntó. Quiso contestarle que ella pero no tuvo valor porque, nunca lo elegiría como su "persona especial". Desde el momento en que la vio alegrarse tanto hasta el punto de abrazarlo sólo por la vaga información sobre "ese" que tanto apreciaba, vio la verdad: ella amaba a ese "sujeto" sólo que no lo sabía. Y no pensaba ayudarlo tampoco. Sí algún día Kyoko decidiera mostrar sus sentimientos hacía esa persona, bien por él. Estaba celoso y satisfecho, al mismo tiempo y todo porque había dicho su nombre: sin sarcasmo ni resentimientos u odio. Eso era estúpido: quería que lo odiara con todas sus fuerzas y desplegara su ira sobre él. Otros sentimientos a parte de esos no valían la pena

Entonces, ¿Qué fue esa calidez que lo envolvió junto a los torpes brazos de esa chica?

¿Acaso era lo que llamaban… "felicidad"? No podría serlo… ¡No era lo mismo cuando le robaron el primer puesto en las carteleras a Fuwa! O como ella dijo: la felicidad de hacer un trabajo ganado con sus propios meritos. No. Lo que le hacía sentir era como un soplo de brisa nocturna: refrescante y estimulante.

-"¿Acaso me he vuelto loco?"- El sólo hecho de regalarle una cadena con una llave a juego con el suyo (una cadena de eslabones plateados con un candado al frente) decía mucho. Todos preguntaban (en la entrevista que dio ayer en un programa no paraban de comentar al respecto) pues es reconocido como un accesorio simbólico: implicaba que "alguien" lo había "capturado" y ahora, pertenecía a una "dueña". Esa persona tendría en su poder la llave para liberarlo o condenarlo a la "esclavitud" hasta aburrirse de él. No supo porque, pero sintió la necesidad de tomar una acción semejante.

Ahora se dirigían a otra entrevista, esta vez, en el "Japponet Scoop" de TBM. Se preguntaba cuantas preguntas sobre el detalle harían.

-Reino- Miroku iba a su lado, con la vista clavada en él -Eres tan extraño…-

-¿Por qué? ¿Hasta ahora te enteras?-

-No. Siempre he sabido que tienes preferencias excéntricas pero nunca creí ver esta faceta tuya. Darle la llave de tu cadena a Kyoko chan… ¿Estás seguro que esa clase de chica es de tu tipo? Incluso durmieron juntos…-

-No dormimos juntos… (Como le expliqué a esa histérica de Moko san y la malpensada de Amamiya) nos quedamos hasta muy tarde en la madrugada haciendo arreglos en las letras y avanzando con los acordes. Nos quedamos dormidos y si fuiste atento (sé que lo eres) te darás cuenta que sólo estábamos SENTADOS en el mismo sofá-

-Lo sé, pero quería molestarte. Es que no puedo creerlo; te he presentado muchas chicas lindas pero decías que todas eran aburridas. Sólo te gustaban aquellas a quienes no podías tocar (porque estaban muertas) Y sucede que te interesas en la mujer viva más rara de todas… ¡No tienes remedio!- comprensivo, le dio unas palmadas en la espalda. Maldito idiota. ¿Iba a burlarse de él de ahora en adelante? –No pienso molestarte aunque admito que la chica tiene su encanto cuando la conoces. No me mires como si fueras a matarme, no estoy interesado en ella, por lo menos no como crees. Aunque para serte sincero, ¿No crees que después de este concierto, habrá algunos problemas?- ya había pensado en eso.

Y la verdad, no le importaba.

-¿Qué podrían hacernos?-

-No habló de nosotros, sino de ella. Claro, no le hemos dicho a nadie que pedimos ayuda a Kyoko chan y no les va a gustar mucho. Ella también está participando sin el consentimiento de su agencia, cooperando con la competencia. "Queen Records" puede incluso demandarla por desacato de contrato (ya que grabara para Fuwa y todos saben que no somos los mejores amigos. También porque ella y ese tipo no se llevan nada bien. Sería una traición deliberada, ¿No crees?)-

-Lo sabe. Yo se lo plantee la primera noche que ensayamos. Me dio una respuesta muy digna de ella: "Lo sé, puedo tener muchos problemas por esto pero en eso me las arreglo yo. Así que deja de meter las narices. Este es el único arrebato de egoísmo que he tenido en la vida". Siempre quiere salirse con la suya… me pregunto si durará mucho en el medio con esa actitud…-

-Bueno, si está sabedora, no hay más que hacer. Dime, honestamente, ¿No te sientes preocupado? ¿Qué pasaría si a la gente le gusta ella y esperan que siempre cante con nosotros? Esa chica… no es normal, Reino. Su voz… es demasiado…-

-¿Increíble, no? En sólo siete días y lo hará con nosotros primero. Fuwa quedará como un copión despreciable. Y no te preocupes, estoy seguro que les gustara a todos. Es perfecta con nuestro nuevo estilo…-

-Siento que es ella quien lo ha hecho posible; pero habla con la verdad, ¿Estás utilizándola para fastidiar a Fuwa? -

-He planeado esto desde hace un año. Escuché a alguien de LME decir que al principio, ella estaba aspirando a la sección de talentos musicales antes de decidir ser actriz********. Creí que sabría cantar así que hice planes. La suerte nos sonrió de forma extraña, Miroku: LME hace una fiesta y nos invita a nosotros para amenizar; luego, ella viene a mí buscando ayuda a causa de las puyas de ese cantante idiota, alentada por su convicción en "ese" que siempre la anda cuidando. No sé qué motivaciones ha tenido Fuwa, pero está vez, nosotros tuvimos la idea original y estoy seguro, que el efecto que conseguiremos sólo será posible combinándonos con su voz. Verás, la gente dirá "Esa canción, sólo se oye bien si es interpretada por ella y Vie Ghoul". Fuwa no me importa en lo absoluto; sí se molesta u ofende me tiene sin cuidado. Así que deja de preocuparte por eso… me preocupa más que Kyoko salga modelando por aquí y allá. Todo el mundo con la vista clavada en ella. Quisiera ahorcar a ese inepto…-

-Vaya, quien diría que sólo quieres presumir de estar al lado de ella y defenderás ese lugar como si fueras el "Can Cerberos" ¡Guau! ¿Y por eso te enojas? Tu mismo dijiste que ella no le pertenece a nadie así que sentir celos posesivos esta fuera de discusión…- Miroku lo señala constantemente con un dedo. Ese carácter juguetón era sumamente irritante–No puedes detenerla. Nadie lo haría. Ni Fuwa ni ese "tigre"-

-¡Qué molesto! Y creo que ese apodo, no es para él-

-¡Oigan, ustedes dos! ¿Qué tanto murmuran?- ese idiota de Aoki********* tenía la mala costumbre de interrumpir cuando las charlas se volvían serias. ¿Es qué acaso quería morir? Bueno, de todas formas no podía matarlo: era un excelente tecladista -¡Miren quien esta adelante!

Hablando del diablo.

Mogami Kyoko sentada en las gradas justo fuera de la televisora, abrazaba sus piernas. ¿Estaría llorando?

-¿Kyoko?- ella levantó la vista, extrañada de verlo delante -¿Estás tomando el aire fresco?- furiosa, le envió un proyectil "espiritual" que casi le da en medio de los ojos.

-Sólo esto me faltaba…- entre sus manos, tenía tres objetos que lo sorprendieron: uno era esa molesta piedra azul; el cristal rosado y el dije que él le regalara; ambas cadenas, totalmente destruidas. Parecía que no habían sufrido mayor daño (aunque creía ver que le faltaban algunos cristales por ahí a la llave) ¿Habrían tratado de asaltarla?

-¿Qué te pasó?-

-No es nada. Olvídalo. Estaré en el "Daruma ya". Nos veremos mañana…- tomándola rápidamente por la muñeca, la retuvo un rato ahí. Tratando de encontrar sus ojos pero no pudo. Hasta que un rápido movimiento, le hizo girar sobre sí misma y descubrir el flequillo. De inmediato la soltó: la mirada de la chica estaba fría, como la de un cadáver.

-"Cómo un tigre herido"- pensó –"Ara… ¿Así que ya está decido que ella es una "tigre", nee?"- pensó. Lastimosamente, no era momento para divagar en eso -¿Alguien te hizo algo? ¿Qué te pasó?-

-Me despidieron…-

-¿¡Cómo!?- fue el grito al unísono de toda la banda. Acaso, ¿La agencia se dio cuenta? -¿Te sacaron de LME?- preguntó tan indiferente como siempre aunque en el fondo lo consumía la incertidumbre.

-No. De mi trabajo en TBM. Y pensar que hasta pedí prestado este traje de Milu san para la entrevista… ¡Qué desperdicio!-

-¿Por qué te despidieron?- Miroku se acercó a ella, preocupado por la amargura en su voz.

*Flash back*

Esa mañana, Sawara san le dio una gran noticia: la invitaron nuevamente al "Japponet Scoop" por su papel de "Natsu". Llena de entusiasmo (últimamente la invitaban seguido) pidió ayuda a Milu san por ropas adecuadas. Y después de un largo desfile, un traje retro naranja fue el escogido.

Avisó antes a la producción para decirles que ese día no podría interpretar a "Bo" (claro que ellos ya sabían, pero siempre es bueno avisar) Caminaba tranquila por los pasillos hasta su sala de espera cuando se topó con el imbécil de Sho acompañado de su fiel representante.

-¡Vaya! ¡Qué sorpresa! ¿Quién diría que nos encontraríamos antes de mañana? Es el destino, supongo-

-Diría, más bien, mala suerte. Ahora, con permiso, voy a una entrevista- pasándolo de lado, dispuesta ignorarlo para evitar una escena que la afectara, le dedicó una fría mirada de cólera.

-¿Con tan poco se te han subido los humos? Sólo eres una novata mediocre que vive bajo la sombra de Tsuruga Ren, ¿Cuánto ha pagado tu agencia para que seas tomada en cuenta en todos tus trabajos?-

-¿¡Te atreves a difamarme, bastardo!? ¡Yo no soy la sombra de Tsuruga san ni de nadie! Sólo me maldigo por haber sido la tuya durante tanto tiempo… ADEMÁS, ¡MI TRABAJO LO HE GANADO CON MUCHO ESFUERZO! Pero no lo entenderías… no sabes lo que es el trabajo duro…- dispuesta a dejar hasta ahí cualquier discusión, ofreció su espalda al antagonista de su vida –"No le prestes oídos, Kyoko. Vete de una vez"-

-¿A dónde vas? ¡Te estoy hablando, por un demonio!- furioso, en un par de zancadas la acorraló contra una pared, sujetando fuertemente su muñeca -¡No te atrevas a ignorarme!-

-¡Déjame, idiota!-

-¡Sho, por favor, contrólate!- Shoko san se acercó alarmada por el arrebato de ese inepto. Definitivamente, la compadecía. Sin embargo, Shotaro dejó de forzarla y fijó la vista en el cuello. Su rostro palideció y en sus ojos se deslumbró una chispa de cólera. Jamás lo había visto tan enojado.

-Eso… te lo dio Reino…- no era una pregunta, ¿Cómo lo sabría? Bueno, no le debía ninguna explicación - ¡Te lo dio!... y tú lo andas… como si nada…- alejándose de ella echando humo por la boca, regresó sobre sus pasos no sin antes darle el insulto final -¡Sigues siendo igual que antes! ¡UNA ESTUPIDA MUJER QUE SOLO TIENE AMOR EN LA CABEZA!-

-¿¡COMO DICES!? ¿¡QUE TIENE QUE VER "LA PALABRA PROHIBIDA NUMERO UNO" AQUÍ!?- ella adelantó dos pasos para encararlo, pero no esperó que él tomara la cadena de Reino y la "Princesa Rosa", haciéndolas pedazos. Vio algunos de los finos eslabones salir volando por los aires y desperdigarse por diferentes direcciones -… qué… qué…- con todo el dolor de su alma, recogió el cristal rosado (por fortuna no se había roto pero el soporte pasó a mejor vida) y el dije de Reino (algunos de los diamantes incrustados salieron disparados, fuera de su alcance). El corazón se le comprimió –Esta cadena… me la dio Reino pero la otra… la otra… ¡Me la regaló Tsuruga san! ¡Idiota! ¿¡Y si hubieras roto ese cristal!? ¡Es un tesoro nacional del Reino de la Magia! ¡Estúpido!- de su cartera, sacó el mini monedero donde llevaba a "Corn".

-¿¡Qué tonterías estás diciendo!? ¿¡Todavía crees en esas patrañas!? ¿¡Estas llorando por una estúpida llave y una piedra barata!?-

-¡No lo entenderías! ¡Es una de mis posesiones más preciadas! ¡Y Reino está haciendo su esfuerzo para ser mi amigo! ¡No tienes derecho a quitarme nada que ellos me den! ¡No tienes ningún derecho sobre mí!- Shoko san quitó la embelesada vista que tenía sobre la "Princesa Rosa" para girar su rostro a Sho.

-Shoko san…- la mánager pegó un brinco de susto por el amenazador tono de su voz- llama a seguridad. Esta persona me molesta- ¿Qué…? ¿Acaso pretendía…?

-Sh…Sho chan… ella no te ha hecho nada… no puedes…-

-¡Hazlo!- ¡No podía ser posible! ¡Shoko san era una adulta y debería saber controlar a ese bastardo mimado! Lamentablemente, no era el caso: llegaron los de seguridad y a pesar de que no vieron ninguna conducta violenta por parte de ella, gracias a su record de anteriores encuentros, no le creyeron en nada.

-¡Otra vez es la molesta fan violenta! ¡Sáquenla de aquí!-

-¡No! ¡No he hecho nada! ¡Está mintiendo! ¡Soy una anfitriona!-

-¡Siempre dices lo mismo! ¡No nos engañarán esas ropas de imitación! ¡No conozco a nadie como tú en el medio!-

-¡Sho! ¡Sho! ¡Acaba con esto!-

-Lo siento, pero debo cuidarme de las fans tan agresivas como tú. Disculpa si no recuerdo tu nombre- burlón, le dedico un ademán de despedida mientras observaba como la manager esquivaba su mirada.

¿Por qué eso le pasaba a ella?

Cómo si no fuera peor, uno de los vigilantes la reconoció pero como empleada de ahí. La llevaron donde los productores y estos le informaron que si no la despedían, la agencia "Akatori" pondría en su contra a todos los patrocinadores.

Ese fue el fin de su breve estadía en esa televisora."

*End Flash back*

-Eso pasó…-

-¡Demonios! ¡Fuwa es un completo majadero! Nosotros no somos santos tampoco pero hacer eso…- Miroku tenía los ojos abiertos como platos, el tono de su voz era molesto.

Pero ninguno estaría tan enfadado como él. Quería ponerle las manos encima a ese fracasado y retorcer su cuello hasta que ya no quedara ni una pizca de oxigeno en sus pulmones.

-¿Por qué no vas a mi apartamento? Podemos ensayar un poco más…-

-No creo que pueda hacerlo hoy… mejor iré a descansar. Debo prepararme para el regaño que Sawara san me dará mañana… ¡Je! –Rió sin humor –Veo que todavía sigo siendo una persona insignificante en este mundo…- con las manos en los bolsillos, se despidió de ellos.

Algo le decía que no debía dejarla ir sola.

No.

Lo que más quería era encontrar a Fuwa.

-Reino… ¡REINO, ESPERA!- todos iban tras él, corriendo. No podrían alcanzarlo, ninguno tenía tanta resistencia para igualarlo.

Era la primera vez en la vida, que deseaba con todas sus fuerzas partirle la cara a alguien. Pero más sorprendente era por defender a otra persona.

************************************LME**************************************

-Al parecer hoy hay muchas celebridades en la televisora- Yashiro san miraba hacía la puerta mientras esperaban a que lo llamaran para la entrevista de esa noche.

-¿De verdad?-

-¡Sí! ¿Y sabes? - ¡Maldición! ¡Estaba usando el tono burlón otra vez! –Creo que Kyoko chan también estará aquí…-

-Ya sé que ella es "Bo -

-No me refiero a eso. Es para una entrevista… ¡Tonto! La gente está ansiosa por ver a "Natsu"… ¡Cómo quisiera ir a su sala!-

-Si quieres puedes dejarme aquí y hacerle una visita…-

-Creí que dirías "vamos juntos"…-

-No puedo moverme de aquí. Además, creerá que estoy tratando de fisgonear. Todo gracias a la gran boca de cierta persona que me tildó de "pervertido" frente a ella…-

-¡Oh, vamos! Ambos sabemos que jamás lo creería. Está bien, mañana la verás de todas maneras tanto en el set como en la fiesta. Quien quita que puedas llevarla a tu apartamento después-

-Creí que eras su hermano mayor, tu deber sería protegerla de mis "pervertidas" intenciones- odiaba cuando Yashiro lo molestaba con doble sentido o peor aún, cuando leía –sin saber- sus pensamientos más oscuros y profundos. Lo malo, es que (por las visitas "imprevistas) no cabía la más mínima posibilidad de que sucediera.

-"Me encontré con Kyoko chan hoy en la oficina de Milu san. Es una pequeña fiera cuando se enoja pero te es completamente leal. Sus capacidades me recuerdan mucho a las tuyas aunque creo que ella podría superarte si no te andas con cuidado. Y es tan negada, como tú. ¡Dios! Le mostré una foto tuya de cuando estabas chiquito (cuando eras lindo como un gatito) y pareció darse cuenta de algo… me da la impresión que ya te conoce… desde mucho antes…"- eso fue lo que su mamá le contará hace dos días y casi le dio un infarto. Revelar los detalles de su pasado, (No quien era en realidad pero, esa foto…) ahora seguramente, Kyoko estaría enterada de quien era "Corn".

-"Ya no soy un ser irreal. Probablemente, intente buscarme. Al menos no sabe en "quien" se ha convertido. Es un punto a mi favor"- sabía que la visita de sus padres en Japón le traería problemas. Creyó haberles dejado bien claro que no deseaba que su pasado e identidad fueran descubiertas hasta haber alcanzado el nivel profesional que lo hiciera capaz de sobre ponerse al nombre de su padre. Suspiró pesadamente –"Lo siento, Kyoko. No quiero mentirte pero no estoy preparado para tu reacción al saber quien fui en realidad…"-

-¡Oe!... ¿Qué es ese jaleo?- Yashiro abrió un poco la puerta al escuchar el sonido de una muchedumbre algo cerca. Al cerciorarse que no era a él a quien buscaban, su manager decidió abrir por completo al tiempo que un miembro de staff pasaba por ahí -¡Oye! ¿Qué es lo que pasa?-

-¡No lo van a creer! ¡Es increíble! ¡Reino de "Vie Ghoul" y Fuwa Sho se están dando de golpes en el otro pasillo!- esa información lo obligó a levantarse de la silla y mirar sin podérselo creer. ¿Qué razones tendrían esos dos para llegar a esos extremos? Se maldijo por su curiosidad, pero no pudo evitar acompañar a Yashiro san hasta donde se reunía un corro de curiosos mientras los representantes de cada uno llevaban a cabo una batalla verbal a un lado.

Y entre los curiosos, estaban los chicos de "Bridge".

-Hikaru san, ¿Qué sucede?-

-¡Ah! ¡Tsuruga san! Bueno, yo ya vine cuando empezó todo pero por lo que grita Reino san, tal parece que despidieron a Kyoko chan por culpa de Fuwa- el nombre del cantante fue dicho con sumo desprecio.

-¿¡Cómo dices!?- Yashiro se le adelantó con la pregunta (en realidad, estaba apoyado sobre su hombro, como si fuera un potro de gimnasia) - ¿¡Cómo fue eso!?-

-Etto… Reino le dijo a Fuwa "¿Usaste tu poder para sacarla, ¿Eh? ¿Hiciste que la despidieran por un capricho tuyo? ¿¡En qué estabas pensando!?". Luego Fuwa san le contestó "¡Y eso qué te importa! ¡Tú no eres nada ni nadie para sermonearme! ¡Ya te dije que yo puedo hacer con ella lo que me plazca" y después, Reino san se abalanzó sobre él-

-¿Cómo sabes que están hablando de Kyoko?-

-Verá, Tsuruga san. Hace poco nos llegó un mensaje de producción diciendo que Kyoko chan fue despedida y que buscáramos otro "Bo". Me pareció extraño, porque ella hace un buen trabajo. Pero cuando escuché las palabras de Reino san, caí en la cuenta: si Fuwa quería molestar a Kyoko chan, podía utilizar el poder de su agencia para presionar a la televisora. Me parece increíble que alguien como él haga esa clase de cosas… quien diría que es un completo bastardo ¿¡Qué se ha creído!?… ¡Kyoko chan también hubiera podido apoyarse en la agencia!-

-Podía, pero no lo hizo. Eso hubiera sido ponerse al nivel de ese sujeto- lo entendía, pero no dejaba de hervirle la sangre. Ser despedido por caprichos de otros es la humillación mayor. En ese momento, deseaba que Fuwa Sho desapareciera de la faz de la tierra. Adelantándose, el mar de gente abrió camino para que pasara. Todos muy temerosos de la expresión de su rostro. A su lado, Yashiro suspiró y susurró sólo para él:

-Yo también estoy muy enfadado. Me encargaré de arreglar cualquier locura que hagas sí le das su merecido a ese cretino-

-No te preocupes, no habrá necesidad- los dos contrincantes se encontraban muy distraídos tratando de matarse (Fuwa parecía realmente empecinado en acabar con Reino) No pudo evitar dejar escapar una risa amarga. Así era él antes de llagar a Japón: un cabeza caliente para los puños.

-¡Bastardo! ¿¡Qué te has creído!? ¡No tienes derecho a defenderla!-

-¿¡Quién te has creído tú para tratarla como tu sirvienta!?-

-Yo me pregunto que se han creído ustedes para armar este desorden en medio del pasillo. En verdad, la juventud actual parece no tener consideración con nadie- tomándolos por la nuca, no le costó en lo más mínimo separarlos –Quiero tener una seria charla con ustedes y quisiera que Shoko san nos acompañara-

-¡Espere un momento, Tsuruga san! ¡Ese chico ha ofendido a mi grupo! ¡Debe pagar por lo que hizo!- el representante de "Vie Ghoul" dejó con la palabra en la boca a la de Fuwa, acercándose a ellos con porte amenazador. Bastó una mirada para empequeñecerlo y obligarlo a retirarse con los demás miembros de la banda. No deseaba entrometidos.

-Vamos a un lugar privado- sin soltarlos, los guió hacía su camerino seguido de cerca por Yashiro y Shoko san. Ya ahí, prácticamente los aventó al suelo, olvidando totalmente su máscara caballerosa y modales amables –Quiero saber que fue lo que pasó- ninguno dijo nada -¿Reino san?- el susodicho pegó un brinco y lo miró a los ojos fijamente.

-Me encontré a Kyoko sentada en las gradas fuera en la televisora. Me dijo que tuvo un encuentro desafortunado con ese bastardo y sólo por tener el poder para hacerlo, creó una escena para que los vigilantes la sacaran a patadas del edificio no sin antes ser despedida por los productores- mientras hablaba, no dejaba de mirar iracundo a su némesis. Ambos parecían odiarse terriblemente.

-¡Fue culpa de ella! Ya saben cómo es cada vez que me ve…- rió, jactancioso -… la pobre pierde el control y no puede evitar ponerse violenta- su mano se movió casi por inercia, estrellando un puño contra la pared tras de Fuwa, dejándolo pálido. Usó tanta fuerza que dejó una señal visible y pintura descascarada por el suelo.

-Cierra la maldita boca o juro que la próxima vez no fallaré-

-Tsuruga san… por favor… no es correcto…- Shoko san, valientemente, adelantó unos pasos para defender al cantante. Sí supiera que en ese momento no le importaba que era correcto o que no.

-¿Entonces es cierto? ¿Es verdad que Kyoko san ofendió a este chico?-

-Yo… yo… realmente…-

-Díselo: dile que tú llamaste a seguridad y viste como se la llevaban como una delincuente peligrosa- Reino aprovechó su distracción para acorralar. No dejaría que nadie más que él manejara la situación y por supuesto, no permitiría que una mujer fuera maltratada.

-¡Quieto!- el peli plata se detuvo en seco. Quiso reír por la facilidad con la que obedecía –Si eso es verdad, Shoko san, fuiste testigo y cómplice de una injusticia…- ella bajó la cabeza, avergonzada. Yashiro san la miraba de reojo con una expresión indefinida entre pena y desprecio- Esto podría acarrear algunos problemas…-

-¿Me amenazas? ¿¡Me estás amenazando!? ¡Mi agencia no se quedará callada si me amenazas de esa manera! Además, ¿A quién le importa una novata? LME no se metería en problemas por ella, Y tú, ¿Esta es tu verdadera cara? Si se supiera, no serías tan atractivo…- estaba harto del sonido de su voz y de esa forma de hablar tan altanera pero no podía darle una lección (por lo menos no físicamente) así que lo tomó por las solapas de la camisa y lo acercó lo suficiente para que escuchara sin perder detalle.

-No tienes nada que decir, Fuwa. ¿Quieres jugar con el poder de nuestras agencias? ¡Niño estúpido! Ahora entiendo porque Kyoko pasó tantos problemas contigo: ¡No sabes usar la cabeza! Y sí hablamos de ver quien demanda a quien, creo que LME tiene todas las de ganar. Kyoko no te hizo nada y aunque lo hiciera, eso no justifica la humillación que le hiciste pasar. Fue por capricho y a mi criterio, eso es una falta muy grave - soltándolo con asco, puso algo de distancia. El sólo verle la cara daba punzadas de necesidad en sus puños –Desaparece de mi vista, Fuwa. Debes saber que en LME, todos los que trabajamos ahí, somos tratados con igual estima y si alguien se mete con uno, se mete con todos. ¿Mi verdadera cara? Eso es algo que SOLO Kyoko tiene derecho a saber. Tú quédate con la duda…- el muy estúpido trataba de buscar pelea con él por todos los medios hasta que la mánager lo haló por un brazo y lo obligó a salir de ahí. Suspiró pesadamente para calmarse.

-¿Kyoko recuperará su empleo?- había olvidado a ese sujeto. Se notaba que deseaba marcharse de ahí cuanto antes pero usaba toda su fuerza de voluntad para dirigirle la palabra.

-No lo sé. Probablemente, ella regresará y pedirá disculpas con una "dogeza" aunque no fuera su culpa- molesto de sólo imaginarlo, pasó una mano por su cabello, despeinándolo –Hablaré con Sawara san-

-¿No puedes ayudarla?-

-Puedo hablar por ella pero no será de mucha ayuda porque no estuve presente- Reino bajó la cabeza, pensativo y luego la levantó, apretando los puños.

¿Qué rayos le pasaba?

-Debes saber algo… por si ella necesita ayuda después…-

-¿De qué se trata?- tardó algo en responderle y suspiró muchas veces.

-Kyoko cantará con nosotros mañana en la fiesta de tu agencia- pudo escuchar a Yashiro emitir un ruidoso gemido de sorpresa. Él, por su parte, trató de mantener la compostura–Se lo pedí hace tres días y ella aceptó. Te digo esto porque nadie en LME lo sabe (sólo esas psicópatas amigas suyas) y puede que le acarreé problemas-

-¿Por qué estás tan preocupado por protegerla?-

-Kyoko no necesita que nadie la proteja. A estas alturas, ella es capaz de hacerlo por su cuenta. Digo que la ayudes. Después de todo, tú eres el "dragón"- ¿De qué demonios estaba hablando ese sujeto? –Ella siempre te defiende donde quiera que esté. Claro, porque ella es el "tigre". Al principio, creí que tú eras… pero me di cuenta que es al revés. De todas formas, tu deber es apoyarla. Además, eso me da esperanza: la pareja ideal del "dragón" es el "fénix". No todo está perdido- otra vez con esas metáforas, ¿Y qué era eso de "tigre", "fénix" y "dragón?

-Creí que ella tenía otro sobre nombre…- el cantante le dedicó una mirada analítica para luego sonreír amargamente.

-Una chica como ella merece un apodo que convine mejor con su espíritu luchador. El "lobo" no puede hacer nada al respecto…- suspiró nuevamente -… otra cosa: no vayas a decirle que te he contado sobre mañana- probablemente su expresión de extrañeza era muy obvia porque agregó –Se supone que es una sorpresa. Tiene mucho que "decirte"-

-¿Qué quieres decir?-

-Escúchala mañana y lo entenderás. Sé que lo harás- con las manos en los bolsillos de la rasgada gabardina gris, salió del camerino silencioso como un gato.

-¡Diablos! ¡No puedo enojarme con él! De cierta forma, defendió a Kyoko chan y se ve realmente preocupado por ella… ¡Esa chica! ¿¡Por qué habrá aceptado cantar con ellos!? ¿¡Y qué fue todo eso de los animales!? ¿Tú sabes algo?- se preguntaba lo mismo y podía decir que estaba tan perdido como el manager y las razones de Kyoko para hacer algo tan atrevido, ¿Era para molestar a Fuwa?

Sin querer, la noche pasada vio parte de la entrevista que le hicieran a Reino y cuando vio que llevaba "esa" cadena, se preguntó a quien le habría dado la llave (Usualmente, muchos cantantes utilizaban ese símbolo para demostrarle al mundo que tenían pareja). Y la respuesta vino a él de inmediato: debía ser Kyoko. En su pecho, una bestia salvaje rugía rabiosa. Esos celos eran sin fundamentos: sí bien, Kyoko aceptara la "llave", no lo haría por querer retener al peli plata como su "cautivo"; ella lo haría por el deseo de hacer un amigo. Sin embargo, no era el caso. Reino sabía que ella no sentía lo mismo que él (aunque eso no le impedía sentir celos y molestia). Pudo verlo en su dolida expresión de resignación a pesar de sus contradictorias palabras.

-Sí ella quiere, me lo dirá. Le daré una llamada a Sawara san…-

-¿Por qué no hablas directamente con el presidente?-

-Eso la ofendería terriblemente. Recuerda que es una modesta incurable pero claro que tendré que hacerlo. Además, ¿Se te olvida que yo no sé –supuestamente- sobre su trabajo en TBM?-

-Sí, tienes razón. De todas formas, me parece increíble. ¡Mostraste tu lado oscuro frente a tantos! Eso fue porque querías vengar a tu chica, ¿Verdad?- Yashiro cambió su cara a modo de "zorro astuto" -¡Ah, el poder del amor! ¡No hay fuerza de la naturaleza que cambie tanto a las personas!- sí, claro.

"El poder del amor".

-"Quién diría que algún día eso me llegara a pasar"-

******************************

Eran las diez y media.

Más tarde de lo usual pero el incidente en la televisora atrasó las entrevistas y la suya tuvo que esperar casi cuarenta y cinco minutos.

-"Ya debe estar ahí. En serio, la comida que prepara mamá es fatal. Prefiero lo que hacía papá… aunque si lo pienso mejor, me quedaría con la de Kyoko"- era extraño en él pensar en comida pero no había almorzado nada ni cenado (Yukihito tuvo un compromiso al mediodía) Ojala no abriera la boca frente a la actriz o no pararía –"Siempre me regaña por saltarme las comidas. Es su culpa que me de hambre… cada vez que me acuerdo de ella, pienso es su forma de cocinar…"- y para colmo, ese día tuvo dosis extra de Kyoko.

-Estoy en…- al abrir la puerta, se detuvo con su saludo al ver en la entrada un par de zapatos que no eran de su madre -¿Quién…?- escuchó ruidos en la sala, voces en susurro de alguien conocido.

-Vamos, "Susy"… come algo de esto, te animará-

-No, gracias Julie san. No me siento con ganas de comer-

-¿Estás ignorando a tu maestra? ¡Yo misma lo preparé con mis propias manos!-

-No lo hagas, Kyoko san o sufrirás una indigestión- lo dijo por reflejo. Inseguro de cómo explicar que Hizuri Julie estuviera en su casa (y qué prepara la cena) se acercó al par. Su madre le dirigió una mirada que prometía mucho dolor más adelante. Kyoko, por otro lado, clavó la vista en él y de inmediato, se levantó de la silla para saludarlo.

-¡Buenas noches, Tsuruga san! Lamento mucho molestarlo tan tarde… pero… yo…- podía imaginar lo que trataba de hacer y no quería que hablaran sobre eso, por el momento.

-Etto… ¿Podrías prepararme algo de cenar?- fue como si un rayo lo partiera en dos. ¡Qué atrevimiento! ¿¡Cómo pudo decirle eso!? Pedirle a una chica que prepare de cenar para ti sería una ofensa, ¿Verdad? ¿¡Cómo pudo dejar que sus pensamientos se escaparan de su mente!? ¡Estaba sumamente avergonzado! (Sí tan sólo su madre cerrara la boca y dejara de hacer gestos como un pez fuera del agua) –Yo… lo –

-¿Eh? ¿No ha comido nada?- por lo menos pareció distraerse. Sí era necesario, permitiría que lo tratara como a un niño. No le importaba que se la pasara dándole regaños toda la noche. Asintió despacio obligándola a soltar un suspiro de exasperación –¡Caramba, Tsuruga san! ¡Usted no cuida de sí mismo de manera adecuada! Puedo ver que ha pasado todo el día sin alimentarse. Su estilo de vida es muy agitado y lleno de trabajo pesado, sin una comida balanceada no tendrá fuerzas. ¡Lo digo en serio! Es algo tarde, prepararé sopa de akamiso**********… recuerdo que había un poco de carne de res… ¿Todavía está?- asintió distraídamente- Bien. Entonces lo usaré…- arremangándose, se dirigió a la cocina. Él no podía dejar de sonreír. No importaba como fuera, cada vez que ella le daba un sermón, su corazón se derretía.

-Yo ya había hecho la cena- la rubia lo miró con los ojos de quien ha recibido una ofensa fatal. De reojo observó desconfiado la extraña pasta color amarillo (probablemente, mezcló el akamiso y cúrcuma, en grandes cantidades) con pedazos de algo que quizá fue zanahoria. No iba a ser tan cruel para decirle que eso que tenía en el plato, daba la impresión de ser vomito de gato.

-"Definitivamente prefiero morir por morderme la lengua…"-

-Está bien, comprendo. Un hombre siempre quiere probar la comida de la chica que le gusta, aunque le provoque indigestión- por fortuna que la actriz ya estaba en la cocina. El comentario de su madre lo ofendió terriblemente. ¡Nadie cocinaba mejor que Kyoko!

-Este no es el caso, la cocina de Kyoko san es digna de ser catalogada como "Cordon Bleu"***********. No importa lo que haga, siempre le queda delicioso. Hasta el paladar más exigente quedaría complacido-

-Estoy celosa- extrañado, levantó una ceja por semejante confesión –Estoy celosa de "Susy". Kuu no para de alabar su forma de cocinar y hasta tú eres admirador de su comida… a mí nunca me pediste que te prepara nada. Sólo lo hacías a la fuerza…- murmurando, juntaba los índices y los retorcía sin dejar los pucheros.

-No es culpa de ella ser tan hábil en todo lo que se propone. ¿Y qué es eso de "Susy"?-

-Es mi nombre especial para ella…- tomando el control de la televisión, se recostó sobre el sofá como si esa fuera su casa –Deberías ayudarla aunque sea a pelar verduras. No seas un hombre inútil…-

-Sí…sí… lo sé. Supongo que por la forma en que se comporta, le has dicho una excusa creíble, ¿Verdad?- la mujer no contestó de inmediato pero sonrió compasiva.

-No fue tan difícil. Ella dijo "No importa. La gente como Julie san y Tsuruga san son como una gran familia de hadas". ¡Qué chica más interesante! ¿Sabías de esa fijación por los seres mágicos?-

Claro que lo sabía.

Era su adorable marca personal.

*************

-En serio, no esperaba que Tsuruga san y Julie san fueran buenos amigos después de haber trabajado juntos en algunos desfiles. Además, el presidente le pidió que la acompañara mientras otousan lo ayuda con algunos preparativos. Pero cuando ella abrió la puerta me quede muy sorprendida… ¡Casi me da un infarto!- Kyoko probaba la sopa miso que tenía al fuego. Con mucha insistencia, le permitió pelar algunas verduras pero ella se encargó de cortarlas. No es como si él se ofendiera por no confiarle ese trabajo: sólo sabía cortar en cubitos (muy disparejos)-… creo que traía una cara algo rara. Me dio mucha pena porque ella se preocupó y trató de animarme. Aunque…- mirando para todos lados, por si las dudas, agregó en tono confidencial -… no sé lo diga, pero, en verdad… ¡Esa comida tenía un aspecto y olor horrible!-

-Te entiendo perfectamente. No te preocupes, siempre hace lo mismo. Su forma de cocinar debería ser catalogada como "peligro biológico"-

-Tsuruga san… ¡Eso es muy cruel!... Kuu otousan me habló al respecto, pero no creí que fuera de esa manera… ¡Pobre Kuon!- sí, pobre de él. Pasó toda su infancia siendo obligado a tragar platillos que lo hicieron odiar las horas de comer. Mogami Kyoko se encargó de curarlo - ¿Sabe algo? Hoy descubrí la verdad sobre "Corn"- ¡Demonios! No esperaba que llegaran a ese tema tan rápido. Quería que hablara sobre lo ocurrido en el trabajo –sucede que "Corn" no era un hada sino "Kuon", el hijo de Julie san, ¿Usted lo conoce, Tsuruga san?-

-No. Nadie lo ha visto desde hace mucho tiempo. ¿Cómo puedes estar tan segura que son la misma persona?-

-Me enseñó una foto y era él… ¡Realmente era él! ¡Me puse tan feliz!...-

-¿No… no te sientes enojada por haberte mentido?- eso es lo que más le interesaba saber. Ella probó nuevamente la sopa y respondió medio minuto después.

-Al principio sí. Creí que me había tomado el pelo por ser más pequeña que él pero después supe que aunque fuera un humano, igual es un ser mágico. No es una persona ordinaria. Además, debió haber tenido sus razones para ocultarme su identidad. Quisiera verlo…- apagó el fuego, mirando la olla con aflicción -… quisiera saber…-

-¿No te dije que él estaría bien?-

-¡Lo sé! Pero… hay cosas que sólo puedo decirle a él…- eso que cubrió la cara de la actriz, era… ¿Estaba sonrojándose? Abrió sorprendido los ojos… ¿Acaso ella…? No. No podía ser eso.

-¿Te gustaba acaso?- ella reaccionó violentamente por esa "acusación". Parecía una sospechosa de algún atraco, negándolo todo con exagerada energía.

-¡No! ¡Claro que no! ¡Era mi amigo! ¡AMIGO! Aunque lo que sentía por él no se parece en a nada en comparación con el imbécil miserable de Sho…- ¿Eh? ¿Así estaban las cosas? Interesante. Eso que escuchaba hizo subir su ego hasta la atmosfera, mucho más allá incluso –Pe… pero hay muchos tipos de amistad, ¿Verdad? ¡Claro que sí! Bueno, dejemos la plática sin importancia y vamos a…-

-¿Vas a dejar esta interesante charla a la mitad? Estoy muy interesado en saber qué es lo que sientes por esa persona…-

-Ehmm… no es nada importante…- como una espada, sostenía el cucharón frente a ella, ¿Estaba defendiéndose de él? Sonrió de lado mientras se acercaba y la acorralaba contra la cocina. ¿Por qué siempre debía tener esa divertida expresión petrificada? –Tsu… Tsuruga san… ¿Está bien?-

-Sí, estoy bien… ahora sí que lo estoy…- ¿Por qué su olor tenía que descontrolarlo tanto? Ese suave aroma a pera, mezclado con las especias de la sopa, era tan seductor –"Y esos ojos…"- tan grandes y brillantes. Estar cerca de ella siempre ponía a prueba su fuerza de voluntad –Algún día encontrarás a tu amigo… él mismo reaparecerá por su cuenta…- suavemente, deslizó sus dedos por el dócil cabello de Kyoko. Tenía ganas de reír por la caricaturesca expresión de su cara.

-Etto… sí… eso espero. Pero antes, le mandaré un mensaje…- ¿Se refería al concierto? –No puedo contarle nada todavía. Mañana lo sabrá…- la vio tragar duro.

-"De seguro está pensando en la forma en que la castigaré. Esta chica, ¿¡Qué clase de sádico cree que soy!?"- suspiró decepcionado –Por lo menos sé que no me mantendrás en la ignorancia… ¿Vas a contármelo todo, verdad? – Ella asintió como quien acepta el destino de morir en la guillotina –Entonces esperare ansioso por esa magistral explicación…- disimulando las ganas de reír (Kyoko hizo una especie de saludo militar muy raro) sacó los cubiertos y platos.

-Gracias, Tsuruga san…-

-¿Por qué me das las gracias?-

-Cada vez que habló con usted, no importa lo que pase, siempre recupero el ánimo- dirigiéndole una de sus hermosas sonrisas, tuvo el impulso de abalanzarse sobre ella y besarla como un loco. ¡Rogaba a todos los dioses que ningún otro fuera testigo de ese gesto! – ¡Diablos! ¡Qué descaro!... diciendo estas cosas vergonzosas… debo estar a punto de pasar por las puertas del infierno- una aura oscura la rodeo por completo mientras murmuraba lúgubres palabras. Nunca conoció a una chica tan extraña. Sonrió para sí.

-"Creo que mi gusto por las mujeres es algo bizarro…"-

-¿Ya estuvo la comida? Tengo hambre…- su madre apareció de la nada, golpeando un plato con una cuchara. ¿¡Por qué debía ser tan inoportuna!?

-Serviré en un momento…- y así fue, Kyoko (como si fuera la anfitriona de un restaurante antiguo) dispuso los platos y sirvió en cantidades exactas a cada uno mientras platicaban animados (parecían conocidos de toda la vida) Casi nunca comía en la mesa de la cocina (siempre era más fácil repantigarse en la mesa ratona de la sala) pero su madre siempre insistía en usarla. Sin embargo, esa vez fue un cambio agradable.

La modelo trataba por todos los medios de alimentarla, cosa que Kyoko se negaba a recibir en medio de sonrojos y disculpas. Él las observaba divertido y sonreía. Hacía tantos años que no cenaba con varias personas en un ambiente tan animado. No sabía porque pero ver a su madre y Kyoko interactuar con tanta confianza lo llenaba de una agradable sensación de bochorno (creía tener la cara sonrojada)

-Voy a presumirle a Kuu que hoy comí tu sopa miso, "sashimi" y arroz "ochazuke"***********… ¡Voy a tomarle una foto a los platos llenos; ya vacíos; en el lavaplatos… Esto lo mortificara mucho…- puso los ojos en blanco. Siempre era lo mismo entre ellos ¿En realidad se amaban? Eran como dos niños.

-Lo más probable es que quiera pedirme un enorme plato de ramen- él lavaba los platos mientras Kyoko los secaba. La rubia permanecía en la mesa, sentada toda holgazana mientras los veía de reojo. Ya se imaginaba lo que diría al estar a solas con él -¡Ara! ¿¡Ya son las doce!? ¡El jefe y okami san estarán preocupados!... les avisé que llegaría tarde, pero…- haciéndoles una reverencia, se despidió apresuradamente.

¿Es qué acaso se le olvidaba que él podía llevarla?

-¡Espera!- atajándola por el brazo, ambos comenzaron una especie de lucha: ella por soltarse y él por retenerla -¡Puedo llevarte a tu casa! Dame un momento…-

-¡No! ¡Senpai no tiene por qué preocuparse por eso! ¡Yo vine aquí por mí cuenta! ¡Debo buscar la manera de regresar!-

-¡No se te ocurra salir sola a esta hora, para eso, mejor quédate aquí a pasar la noche!-

-¡No quiero ser una molestia! ¡Además, debe atender a Julie san!- cada vez tiraba más. ¿¡De dónde sacaba tantas fuerzas!?

-Está bien. Te llevaré. Voy al hotel de todas formas, puedo pasarte dejando de paso- arreglando su cabello y guardando el móvil con el que tomara hacía poco las fotos, sonrió satisfecha –Así no le causas inconvenientes a Ren- ¿¡De qué demonios estaba hablando!? ¡Él quería que Kyoko se quedara más tiempo! La rubia le dedicó una mirada sabionda, al tanto de sus intenciones.

Mujer calculadora y posesiva.

-Realmente… ¿No será una molestia?-

-Claro que no. ¡Y ya te dije la actitud que debe tener una modelo! ¡Suéltate! ¡Suéltate!- se veía tan rara hablando en susurros y gestando con las manos. Nadie jamás podría dar testimonio de ese lado de ella.

-¡No soy una modelo!-

-Si… claro. Vámonos. Adiós, Ren. No te quedes viendo la tele hasta las tres de la madrugada…-

-No lo haré. Kyoko san…- ella giró el rostro, y sonrió amablemente. No podía preguntárselo. No frente a su madre –mañana es un largo día así que descansa. Ya sabes. No vayas a desmayarte…- giró el rostro, apenado por esa pobre excusa de palabras sólo para llamar su atención. ¿En qué se estaba convirtiendo?

-Descansaré mucho. Pierda cuidado- animada, levantó los pulgares. Lo último que vio fue su cabello ondear y perderse tras la puerta. El silencio lo rodeo, como cuando se cierra herméticamente una habitación. Y era la primera vez que notaba lo solitario que era ahí.

-"Creo que me estoy acostumbrando demasiado a su presencia"- Ese pensamiento lo asustaba porque crear dependencia sobre otra persona era el máximo error.

Dirigió la vista hacía el sillón vacío y suspiró

Podía estar cavando su tumba; pero, ¡Qué aburrido era estar solo!

*********************************LME*******************************************

-Julie san… en serio… no es necesario que tenga que hablar con el jefe…- después de bajarse del auto que transportaba a la rubia (una limosina, por cierto) había insistido en que era su deber hablar apropiadamente con sus responsables. Eso conllevaba a la extraña situación de ser acompañada por una súper modelo hasta la puerta de su casa. Okami san abrió y le sonrió pero al ver a su inusual acompañante, quedó con la boca abierta.

-Buenas noches, Okami san- Julie san hizo una reverencia suave. Ella también, pero más pronunciada –Kyoko chan –giró su rostro, ¿La llamó por su nombre? –ha pasado por la casa de Tsuruga Ren (quien es mi esclavo personal mientras estoy en el país) – la dueña abrió mucho más la boca y fijaba la vista en una y otra (probablemente impactada de saber que su pupila cometía la osadía de pasarse por la casa de un hombre tan tarde por la noche) Suspiró incomoda. Ya sabía que era una atrevida y falta de respeto –Se nos pasó el tiempo y ya era muy tarde así que vengo a dejarla y pedir disculpas por las molestias…-

-No… no hay porque disculparse, ¡Ara! ¡Qué modales! Por favor pasen…- haciéndose a un lado, Julie san aprovechó para introducirse con su estilizado caminar.

-Estoy en casa…- Kyoko quiso reír. Julie san no debía tener mucho conocimiento sobre frases de etiqueta en japonés. Seguramente, sólo sabía decir "estoy en casa"********* (Instruida por Kuu otousan) Pero a nadie pareció molestarle –Huele a ramen…- creyó ver un hilo de baba caer de su boca… No. No podía ser eso. Debía estar alucinando; pero después dirigió sus grandes ojos amielados a Okami san.

-¿Quiere… quiere…un tazón de ramen?- antes de terminar la pregunta, la rubia estaba sentada en una de las mesas con los palillos dispuestos a un lado. ¡Y ella pensaba que sólo Kuu otousan tenía un apetito exagerado! Aunque el de su esposa no era tan monstruoso.

-Por favor. Si no es mucha molestia- y aunque lo fuera, supuso que ella esperaría ahí hasta ser servida.

-Eh… supongo…-

-Puedo hacerlo yo, Okami san. El jefe debe estar muy cansado- acercándose a la señora, susurró sólo para ella –Creí que ya no abrirían el restaurante…-

-Danna sama dijo que mientras esté aquí, no permanecerá sentado con los brazos cruzados- Kyoko sonrió tristemente y se dirigió tras la barra. En ese momento apareció el jefe con cara de pocos amigos –Buenas noches- saludó respetuosamente.

-Es muy tarde para llegar a casa-

-Mira, querido, esta señorita vino a dejar a Kyoko chan…-

-Señora- corrigió sin dejar de mirar la barra.

-Bueno, señora-

-No importa con quien haya estado, estas no son horas para que una jovencita responsable ande por las calles-

-Lo siento mucho- el jefe tenía razón en sus argumentos: ella debía priorizar el trabajo y estar despierta hasta muy tarde no era bueno.

-Kyoko chan se retrasó por culpa de mi amigo. Lo mandaré a disculparse adecuadamente-

-¡Julie san! ¿¡Cómo puede decir eso!?- no podía imaginar a Tsuruga san afuera de su casa en medio de una "dogeza", disculpándose por pedirle que le preparara la cena –"¡El sólo hecho que me lo pidiera fue admirable!"-

-¿"Amigo"?- el feje cambió a un modo de alerta muy extraño -¿Quién es ese amigo?- la modelo y el hombre se miraron fijamente durante un rato. ¿Por qué ese duelo de miradas?

-Tsuruga Ren, claro. También es amigo de Kyoko…- eso dejó sin habla por un momento a los encargados (el jefe estaba inmutable pero analítico) Okami san giraba a verlo por momentos hasta que al fin…

-¿Es el que te trae a veces cuando sales tarde del trabajo? –Asintió despacio- Sí es amigo de Kyoko, debe presentarse ante nosotros como debe ser. Y ofrecer sus respetos…- ¿¡Sus respetos!? ¿¡Eso para qué!? ¿¡Por qué esa platica tenía cada vez menos sentido!? –Eso es. No aceptaré que Kyoko visite a un hombre que no conocemos en persona. Él debe hacerse responsable por ella- ¡Era su senpai! ¡No su niñera! ¡Oh, Kami! ¿¡Qué le pasaba al jefe!?

Giró el rostro petrificado a Julie san. Eso la asustó más: estaba sonriendo tiernamente (podía ver un halo de luz tras su cabeza y hadas volar a su alrededor)

-Lo hará, Jefe san. Le aseguró que lo hará…-

¿¡QUE LE HACIA ESTAR TAN SEGURA!?

Cont.

N/A: Yosh yosh!!! Un nuevo capítulo.

Como siempre, agradezco a todas las personas que me han apoyado hasta el momento. He tomado en cuenta sus críticas, ideas y comentarios. Espero haber mejorado un poco desde el anterior y si no hay gran cambio, disculparan ustedes, ser irá haciendo poco a poco…XD

Bien, en este capi hay mucho que aclarar. Para quienes ya leyeron el manga, sabrán que partes son tomadas del mismo y cuáles no.

Aclaraciones:

*Bien, esto lo tomé del cap. 76. En la última página, Lory le ofrece una copa a Ren pero él lo rechaza (todavía estaba en el trabajo) así que el presidente le dice "Realmente te has calmado, a como eras hace cinco años". Eso me hizo suponer que quizá en el pasado (debido a sus problemas en casa), comenzó a tomar de más (tomando en cuenta las visones de Reino y lo que Kuu comentara durante su visita a Japón –a partir del cap. 101-115-)

**Mezashi: sardina secada con sal (una comida económica) y muchas ya lo conocemos, el Otoro: es la parte grasosa del estomago del atún (una parte de alta calidad, muy codiciado; por lo tanto, un platillo "Premium")

*** Bien, creo que esta parte es muy trágica. Pero realmente creo que hasta la persona más positiva puede deprimirse si se vive una vida como la que Kyoko tuvo en casa: abandonada por su madre; despreciada por sus compañeros; el chico que amaba era incapaz de apoyarla o ayudarla. Es una vida un tanto solitaria. Aunque a ella no parecía importarle nada de eso; aunque si no fuera así, no se la pasaría llorando ni hubiera tenido necesidad de escaparse al bosque o confiar en "Corn". Lamento la tragedia…TT!...

****Durante la parte de "Karuizawa", "Vie Ghoul" planeaba robarla la canción a Sho. Así que este, tuvo que ingeniárselas para escribir una en el momento (sin escribir los acordes en papel, sólo escuchando)

*****Sí, esto sucedió para el papel de "Natsu" (aunque no se vio exactamente como) Yashiro estaba horrorizado al imaginar a Ren caminando como una mujer (hasta el punto de censurar con mosaico su propia imaginación) Si no me equivoco, cap. 129 del manga.

******Kuu le contó a Kyoko que su esposa (o sea, Julie san) le gustaba cocinar (pero no lo hacía muy bien que se diga) y siempre obligaba a Kuon a comer hasta el punto de casi ahogarlo. He ahí la razón de porque Ren detestaba tanto comer (si era posible, hasta evitarlo) Sin embargo, como pudimos apreciar en el anime y el manga, a él le gusta mucho lo que Kyoko cocina. XD

*******Para aquellas que estén familiarizadas con la mitología china, disculpen si explico esto (pasar de lado, por favor): el tigre, el fénix y el dragón son símbolos de poder en la cultura asiática. El dragón representa al emperador y el fénix chino (o Fenghuang) a la emperatriz. El tigre, por su parte, se considera como el único rival del dragón (aunque el tigre es infinitamente más poderoso). Esto también, porque ambos, representan el ying (tigre/femenino) y el yang (dragón/masculino); ambos se complementan a la perfección. El fénix chino es el equivalente femenino del dragón y, con toda seguridad, su pareja ideal. Pero creo (y si Lory Takarada fuera real, probablemente estaría de acuerdo conmigo –o eso espero-) que Kyoko, más que limitarse a sólo ser una pareja, es también la fortaleza de Ren, su apoyo y (aunque no lo sepan, porque en el manga, Ren no sabe que ella es Bo) su confidente; una persona en la que puede confiar y viceversa también. Eso es mucho más interesante y crea lazos más fuertes entre ambos a que sólo se vieran a sí mismos (bueno, sólo Ren lo vería así –por el momento-) como un hombre y una mujer juntos por lazos sentimentales (realmente, ninguno de los dos son muy sentimentales que se diga…TT) Reino hace esta comparación, esperanzado a que ambos se vean sólo como camaradas y él pueda seguir insistiendo con Kyoko (o fingir que lo hace para molestar a Ren y Sho..XD)

********Esto es verdad. Sí leen el cap. 17 del manga, Kyoko realmente aspiraba a la sección de canto. Al final, terminó en la escuela de actuación. Esto fue porque también deseaba derrotar a Ren XD… esta la razón por la cual ella cantará en este fic. Siempre me he preguntado qué hubiera pasado al revés.

*********Aoki es un nombre inventado para el tecladista. Sucede que la autora no ha decidido ponerles nombres aún (a él y el guitarrista) por considerarlos sin importancia…XD!... sólo el bajista tiene nombre (Raku) y claro, Miroku y Reino.

**********Akamiso: miso rojo (esto es el grado de fermentación)

**********"Cordon Bleu": cordón azul. Es un grado honorifico o también referirse en sí, a la alta cocina.

***********Sashimi: carne de pescado cortada en tiras finas. Se sirve preferiblemente con salsa soja, wasabi o salsa ponzu (elaborado a base de mirin, trozos de bonito y algas) y el arroz "ochazuke" es arroz cubierto con té verde.

************En esta parte, Julie san diría "Tadaima" (estoy en casa) cuando en realidad debería decir "Ojamashimazu" (con permiso o perdón por las molestias) una frase de cortesía para quienes entran a una casa ajena. Julie san no está tan familiarizada con el idioma japonés así que dice sólo las frases que pudo haber aprendido de Kuu. XD!

Ah! El término "pin up" se refiere a las modelos de fotografía. Este término fue muy acogido durante los cuarenta (si se fijan en algunas fotos o dibujos, podrán ver chicas vestidas como marineros –con modelos sugerentes o simplemente sonriendo mientras miran a la cámara-) Aquí he tomado esta palabra para definir un estilo de zapato característico de los años 30-40 (la mayoría con puntas redondeadas o estilo "Mary Jane".

Creo que eso es todo lo que queda por aclarar. Cómo sabe, cualquier duda, sugerencia, critica o comentario, con mucho gusto lo leeré y contestaré (a veces más tarde pero siempre habrá respuesta)

Lamento si estás explicaciones quedaron muy largas o si son realmente necesarias. Pero es bueno ponerlas por si hay alguien que tiene alguna duda.

Esta semana tengo parcial y todavía me hace falta pulir el capitulo diez así que no estoy segura si lo tendré para esta semana o la otra. Pero espero que no sea un mes…TT!...