NADA DE ESTO ME PERTENECE, LOS PERSONAJES SON DE WILLIAM JOYCE Y DREAMWORKS, SOLAMENTE ME DIVIERTO AL ESCRIBIR.

¡Hola! ¿Cómo han estado? Nuevamente les molesto con un capítulo más de ésta historia, que me quedó largo. La buena noticia que les traigo es que he podido avanzar mucho a los capitulos de este fic, y el 10, que sigo editanto, me está quedando intenso y muuy largo. Aquí veremos más sobre Pippa y un poco de lo que ella piensa sobre sus padres, además de un detalle en la vida de Tooth que se aclarará en el siguiente capitulo. Espero lo disfruten!

comentarios:

Mind-Creator: ¡Hola! nuevamente mil gracias por leerme y considerar tan buena mi redacción, estoy ansiosa por ver el fanart. Al final del capítulo agregué un apéndice que te ayudará mucho (o eso creo) =)

NosoyunaGuestxD: bueno, en la camioneta viene realmente... ya verás xD El trauma de Jack es fuerte y aparecerá en el siguiente capítulo.

Fanatica1Asoaso: efectivamente, los padres de Jack están muertos. Pero esa situación se aclarará más en el siguiente episodio. Te respondo por si no ha quedado del todo claro =)

andreri: Muchas gracias por leer y comentar, estoy escribiendo lo mejor posible "aquella noche" que aparecerá en el siguiente capítulo ¡por favor sé paciente! saludos de México.

Aly: ¡Hola! responderé a lo que puedo, Jack tiene una demanda pero no es del Estado; los padres si murieron y todo eso se aclarará más en el próximo capítulo. Puedo decirte que es un familiar lejano de Jack. Por lo que me dices de las historias de Miki Mechetta, amé la de Por los Niños y como tú, en un principio estaba renuente con la relación homosexual de Por las Parejas. Pero después de unos cuantos capítulos me di cuenta que, por la forma en que se desarrolló la trama, sí funcionaba. Aunque respeto que sea un género que no te agrada (yo tengo reticencias) he tenido problemas con el Abecedary por la limitación que tengo ahora de palabras, pero estoy haciendo borradores con dos palabras ahora y quizá pueda terminar uno esta semana =)

Shadamy1510: Pitch no está del todo enamorado de Tooth, es más bien lujuria lo que siente por ella y mucha atracción en el mal sentido. Por cierto ¡Muchas gracias, sobrina Sahadamy! dile a tu amiga que lo que más me gusta es saber que disfrutan mis historias y que si se hace una cuenta o me deja comentarios aunque sean de Guest seré feliz xD PD.-Yo también quiero ir a la juguetería de Norte =)

Rosary-Stefanys-Strigidae'31: ¡Hola! Me alegra mucho que te siga gustando y también que te agradara la inteligencia del fraude que esta llevando a cabo Pitch. Fue un poco difícil dar con un plan digno de este personaje. Estoy leyendo tu fic de Rose of the Guardians, pero no he dejado comentarios por ahora, lo siento. Lo que sí pudo decirte es que hasta donde voy me intriga de dónde salieron esos caballeros... ¡Mil gracias por leer y ojalá disfrutes este también!

ATENCIÓN.- Extra al final del capítulo MUY importante.


Capitulo 9

Visitantes

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Miércoles 15 de Diciembre, en la tarde.

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Los hermanos Frost acababan de salir de la Fábrica de Norte y se dirigían a su casa, de forma tranquila y amena. Al menos hasta que Pippa sacó un tema particular.

—¿Te divertiste, Pippa?—preguntó Jack al volante, mientras su hermana estada sentada de copiloto con el cinturón bien puesto.

—Mucho, sí—le respondió—Jamie sabe jugar un montón de cosas y me mostró bastantes juguetes.—le decía llena de entusiasmo y con una enorme sonrisa.

Jack le sonreía lleno de felicidad.

—Eso es lo importante.

—Jack, quiero preguntarte una cosa—Pippa usó un tono de voz meloso, tranquilo e inocente. Jack tomó aire listo para una pregunta que, por el tono, sabía que sería incómoda para los dos.

—Lo que quieras princesa ¿Qué pasa?—incitó.

—¿Qué pasó entre la doctora Tooth y tu?

A Jack le dieron ganas de frenar esporádicamente el auto pero se contuvo. Se forzó una mirada calmada para responderle.

—Nada.

—¿Nada?

—Nada, en serio.

—¿Nada de nada?

—Nada de nada—insistió.

—No te creo—declaró Pippa al final.

Jack bufó, esperándose el resto de la conversación.

—¿Qué quieres que te diga Pippa? no ha pasado nada entre los dos.

—Jack, desde que llegamos a Burguess han sido grandes amigos—protestó la niña—Y hoy ni siquiera se saludaron. Soy niña, tengo diez años, pero no soy tonta ¡Y tengo un sexto sentido femenino!

Oh no. Odiaba cuando salía con ese sexto sentido femenino. Era el arma favorita de su madre y Pippa lo había heredado por completo; Jack sabía que eso iba a ser muy bueno en el futuro cuando llegara la etapa de conocer muchachos. Pero ahora le estaba resultando molesto.

—Nadie osaría a retar ese sexto sentido tuyo—le dijo—Pero quizá se esté equivocando esta vez.

—Jack.—Pippa se cruzó de brazos molesta—¿Qué pasa?

—Nada.

Pero la memoria lo traicionó. Recordó aquel beso accidental, por el cual dejaron de hablarse (o al menos ella dejo de hablarle) y sus mejillas sin querer se ruborizaron. Pippa notó ese cambio inmediatamente, una sonrisa apareció en sus labios y se llevó ambas manos a la boca, asombrada y feliz.

—¡Estás enamorado de ella!—dijo.

—No—declaró vehemente.

—¡Sí, lo estás!—Pippa comenzó a dar brinquitos sobre el asiento.

Jack frenó por una luz roja y suspiró frustrado ¿Cómo era posible que esa niña de diez años se diera cuenta de todo, incluso más que él?

—No le digas a nadie—susurró.—Será nuestro secreto.

—No—la niña infló sus cachetes, señal de enfado—No puedes hacerte esto. No después de lo que pasó con esa señorita tan tonta.

—Pippa, no hables así—le reprendió suave pero firmemente. Arrancó al ver la luz verde y dio vuelta en una cuadra.

—¡Lo siento pero lo era!—la indignación ahora corría por las venas de la apasionada niña Frost—Te mereces una buena persona y la doctora Tooth es muy dulce ¿Por qué no te das una oportunidad?

—¿Y si ella no quiere?

—¿Y si ella sí quiere?

Se estacionó frente a su casa, apagando el auto.

—Muy bien—se recargó en el respaldo—¿Qué propones que haga?

—Invítala a salir.

—Pero Pippa…

—¡Sin peros!—se acercó a él, para verlo directamente a los ojos—Ayer me preguntaste qué quería de regalo de navidad ¿Recuerdas?

—Sí—asintió. Eso había sido en la noche, cuando la recostó. Pippa le dijo que lo pensaría para darle una buena respuesta.

—Bueno, mi más grande deseo Jack, es verte feliz.—confesó la vocecita inocente—Yo sé que me quieres y eres feliz cuidándome ¡Y me haces muy feliz! Pero quisiera verte con alguien…

—¿Me quieres decir que quieres verme casado y con hijos, como decía mamá?

—Sí.

Jack miró fijamente a su hermana. Pippa estaba siendo completamente sincera. Sus padres se habían ido antes de verlo realizado, y Jack se consagró por completo al cuidado de su hermana, pensando poco o nada en su propia persona. Ahora era la propia Pippa quien le pedía que cuidara más de él y que viera por su felicidad individual. Si esa no era una señal de Dios, entonces no sabía qué podía serlo.

Jack acarició los cabellos de su hermana con ternura.

—¿Quieres ser tía?—inquirió.

Pippa asintió.

—Mira, cariño. No puedo asegurarte que las cosas con Tooth se den—ni siquiera sabía si tendría el valor de decirle algo a la dentista—Pero puedo hacerte la promesa, que haré mi mejor esfuerzo. Quiero que seas feliz Pippa, pase lo que pase. Y yo también buscaré mi felicidad ¿De acuerdo? No te preocupes por mí cielo. Ése es mi deber.

—Pero no significa que no pueda ayudarte,

—Es verdad…

—¡La invitaremos a cenar!—saltó de la emoción.

Jack palideció.

—¿Qué?

—Sí, mañana o pasado. Puedo quedarme en la casa de Norte, jugando con Jamie. Y ustedes dos charlarían de lo que les gusta o no.

—¿No me vas a dejar en paz hasta que la invite a una cita, verdad?

—No—sonrió.

Jack suspiró.

—¡Además, sería mi regalo de navidad!—hizo un puchero adorable, de esos que siempre convencían a su hermano.

Y lo consiguió.

—La invitaré—abrió la puerta del carro—Ya que tanto insistes…

—¡Sí!

Pippa salió y entró a la casa murmurando quién sabe qué cosas de la comida ideal, la decoración del comedor, la hora y otras trivialidades.

Jack, en cambio, se quedó pensando. Jamás pensó que su vida personal era tan importante para su hermana.

Estaba llegando el momento de equilibrar su vida.

Esa noche, después de que Jack arropara a su hermana, Pippa se aseguró muy bien de que su hermano ya se había ido cuando salió de la cama. Apartó los edredones de su cuerpo y caminó en pijama hasta la ventana de su alcoba. Estaba cerrada, pero ella abrió las cortinas y reveló un cristal enmarcado en madera. Suavemente, sin hacer ruido, movió el cristal y dejó que el viento frío del invierno entrara a su alcoba acariciando suavemente su rostro. Pippa cerró los ojos un momento, antes de reclinarse y ver el cielo estrellado. Vivir en un pueblo tan pequeño te libraba de contaminaciones y las estrellas se veían impresionantes rodeando la luna blanca. Todas las luces palpitando con ternura y protección.

Pippa se arrodilló, juntando ambas manos en posición de oración.

—Papá, mamá ¿Cómo han estado?—habló suave, en susurros, para que Jack (si es que estaba despierto) no la escuchara—Yo estoy bastante bien. Burguess es un pueblo encantador y tengo ahora muchísimos amigos, pero de todos mi mejor amigo es Jamie ¡me divierto mucho con él!—la niña sonrió al recordarlo—Jack me cuida bastante, sé que ustedes han de verlo y dudo que se preocupen por mí. Tengo todo lo que podría necesitar y más. Pero…

Se calló, buscando la manera de continuar.

—Quiero muchísimo a mi hermano, él se ha esforzado en hacerme feliz todo este tiempo. Cada día los extraño menos y es por él, sus esfuerzos. Pero en el fondo no me engaña. Yo sé que él también los extraña y es muy fuerte por mí. Ha sido demasiado fuerte. Yo no necesito tanta fortaleza ahora, estoy feliz y plena. Pero Jack sí. Se merece calma y felicidad propia ¿No lo creen? ¿Podrían ayudarme con eso?

Miró la luna, que parecía estar escuchándola.

Pippa recordó que antes del accidente, Jack se estaba preparando para ser maestro en uno de los internados más exclusivos de Nueva York. Tenía amistades, trabajo, un futuro…

—Dios mío, dale a mi hermano todo lo que ha perdido en estos años por cuidarme solamente a mí—rezó—Nunca me había dado cuenta de todo lo que ha sacrificado… por favor. Así como él me hace muy feliz, se merece ser feliz.

Murmuró un rezo más antes de volverse a acostar.

En el cielo una estrella fugaz pasó encima de la luna, y el astro pálido emitió un débil brillo similar a un palpitar.

-o-

Jueves 16 de Diciembre

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—Muy bien—dijo Jack—Haber… Cindy—señaló a la niña—¿Me podrías decir porqué vamos a salir de vacaciones?

La niña comenzó inmediatamente se puso de pie.

—¡Santa Claus viene, Santa viene!—decía, los demás niños gritaban emocionados de la misma manera.

Jack, que había estado de pie, se inclinó e hizo un ademán a los niños para que se acercaran a él, formando un círculo a su alrededor.

—Hablé con Santa el otro día—susurró—Shh, no le digan a nadie porque es secreto.

Todos los niños emocionados comenzaron a mirarse entre sí, pensando qué cosas podrían haber hablado el maestro con santa. Esperaban que le hubiera dicho muchas cosas buenas sobre ellos ¡Querían juguetes y dulces!

Pippa había salido temprano de su clase por terminar a tiempo los trabajos del día y caminó al prescolar. Se quedó afuera, viendo a través del vidrio como Jack hablaba con los niños a su misma altura, haciendo graciosos ademanes y actuando para llamar por completo su atención.

—Y deben portarse muy bien, obedecer a sus papas—en ese momento les sonrió aún más—¿Verdad que siempre les hacen caso a sus papás?

—¡Si!—respondió el coro angelical.

—Perfecto—se reclinó, como si pensara qué más podría decirles—Vamos a ver si entendieron. ¿Cuándo salimos de vacaciones?

—El Lunes.—dijeron a coro.

—¿Y cuándo regresamos de vacaciones?

—El 6 de enero.

—¡Perfecto! Ahora ¿Quién se portó bien? ¡Levanten la mano!

Todos los niños inmediatamente levantaron su mano, Jack se echó a reír.

—¿Quién se va a divertir mucho? ¡Mano arriba!

Los niños ahora decían "yo, yo" de manera cómica.

—¿Quién quiere un dulce?

Todos se pusieron de pie. Jack también y entre risas sacó de su escritorio una caja llena de pequeñas paletas multicolores. Pippa sonrió para sí misma. Los niños pasaban en una perfecta fila india por su paleta. Si era niño merecía que le revolvieran el cabello, si era niña, una caricia en la mejilla. Pippa recordó cuando ella era también una pequeñita de cuatro años, y su hermano la sacaba a los parques a buscar huevos de pascua. Jamás podría olvidar esos momentos.

La última niña en pedir su paleta fue Sophie. Pero ella le dio un corto abrazo.

—Lo quiero maestro Frost—dijo su inocente voz.

Como si hubiera sido un llamado o un conjuro, todos los niños corrieron hacia el maestro abrazándole las piernas y gritando.

—¡Lo queremos maestro!

Jack como pudo se inclinó para devolverles el abrazo. El timbre resonó y algunos cuantos padres pudieron ver la conmovedora escena. Todos los niños se iban no sin antes haberse despedido con un corto abrazo del maestro. Pippa entró al salón de prescolar y vio todos los dibujos guardados en carpetas de niños felices que aprendían gracias a los cariñosos métodos de Jack.

—¿Lista Pippa?—preguntó Jack, una vez que todos los niños se fueron.

—Claro.

Salieron del salón despidiéndose del conserje y uno que otro maestro, cruzando el estacionamiento hasta el auto.

Condujeron hacia la casa de Tooth, donde iban a reunirse para terminar los preparativos de la campaña contra la Reforma Educativa. Jack iba preparándose mentalmente para invitar a su amiga a una cena gracias a todas las súplicas de su hermana y Pippa rezaba que todo saliera bien. Pero los dos se sorprendieron mucho cuando llegaron a la casa de la doctora.

Estaban los autos de Aster y de Sandy. Pero en la cochera, atrás del auto de Tooth, había una enorme camioneta windstar llena de maletas en la cajuela y una que otra sobre el techo. No era un carro que reconocieran. Jack se estacionó frente a la casa de Norte, ya que no había más espacio en la acerca, y descendió preguntándose quién estaría de visita aparentemente por un largo periodo.

Los dos hermanos caminaron entre la nieve hacia la puerta de Tooth y tocaron el timbre. Hasta el porche se escuchaban gritos. Parecía un caos. La puerta fue abierta por una señora mayor, de aproximadamente cincuenta años. Ella era muy parecida a Tooth, su rostro tenía facciones similares así como el mismo tono de piel. La mujer los miró de forma curiosa un momento.

Tres pequeños torbellinos se asomaron al mismo tiempo. Eran tres niñas idénticas, trillizas y lo más asombroso; copias casi textuales de una Tooth miniatura.

Ni Jack ni Pippa hicieron un buen trabajo ocultando su asombro.

—Ah, tú debes ser el nuevo amigo de Tooth—dijo la mujer con una sonrisa maternal—Pasa por favor. Ella está con los demás en el comedor.

Las trillizas parecían tener una edad parecida a la de Pippa. Además, Jamie también se asomó de la cocina.

—¡Bienvenidos!—dijo prontamente el niño.

—Que bonita eres—le dijo una de las niñas a Pippa—¿Podemos jugar contigo?

—Señor ¿Podemos jugar con su hija?—preguntó otra cortésmente a Jack.

Jack abrió los ojos y Pippa se echó a reír.

—Ella es mi hermana—les dijo con una sonrisa—Y claro que pueden jugar con ella. Si Pippa quiere.

Pero Pippa ya había asentido y las cuatro niñas, con Jamie, se fueron hacia la sala donde estaban bastantes juguetes desparramados sobre la alfombra. Jack caminó al comedor y en la mesa encontró a Tooth, Aster, Sandy y Norte. En su cara había demasiadas preguntas que nadie pasó por alto, pero tampoco quisieron responder.

—Mi familia vino de visita—fue la cortante respuesta de Tooth—Vamos, tenemos que terminar de ordenar esta propaganda.

Ella tecleaba rápidamente en su ordenador portátil. Tomaba una taza de café, tenía ojeras bajo sus ojos y no se veía nada bien. Parecía estar al borde de un colapso. Norte miró a Jack como diciéndole "Después hablamos"

Jack tomó asiento en el comedor y escuchaba las propuestas que los demás hacían, ocasionalmente agregaba una que otra sugerencia, pero la tensión en el ambiente era tan grande que se preguntó mentalmente qué podría estar pasando como para que Tooth luciera tan estresada.

—Bueno, supongo que eso es todo por ahora—Norte se puso de pie y como si un interruptor se hubiera encendido los demás igual.—¿Quieres que nos reunamos también mañana, Tooth?

Ella negó con la cabeza.

—No, todo está resuelto—les dijo, viendo el ordenador—Nos vemos el sábado en el festival.

Aster asintió y él con Sandy salieron rápidamente de la habitación. Norte iba a hacer lo mismo pero vio que Jack caminaba hacia la chica. Le había prometido a Pippa que la invitaría a cenar y tenía que cumplir con su palabra.

—¿Tooth?—le habló, ella no levantó la mirada de la computadora—¿Puedo hablar contigo?

—Un momento…—fue la respuesta de ella.

En ese momento entró al comedor un hombre. Tenía los mismos ojos que Tooth y el mismo tono de cabello. De hecho, eran tan parecidos que no le quedó ni la menor duda de que era el padre de la dentista. Él miró a Jack y Norte de forma fría, asintiendo como si eso fuera un saludo, y se dirigió solo a su hija.

—¿Tienes planes para mañana?—preguntó.

Tooth lo miró de reojo como si estuviera enfadada, apretando los labios. Jack no necesitó ver más para saber que ellos o no tenían buena relación o acababan de tener una discusión. Norte iba a decir algo que aligerara el ambiente, pero el maestro le ganó.

—De hecho, sí—sería un loco si no aprovechaba la ocasión. Tooth miró a Jack como si estuviera loco—Tooth y yo hemos hecho planes para cenar mañana ¿Verdad?

La miró rogándole con la expresión que le siguiera el juego. Por un momento ella estuvo tentada a decirle que no, pero después pensó que sería mucho mejor pasar una tarde con Jack (aunque los dos estuvieran un poco tensos) que pasarla con su padre.

—Claro, sí—miró a su papá—Mañana saldré con Jack.

El padre de Tooth asintió. Y así, sin decir nada más, salió del comedor.

Jack y Tooth se miraron. Norte se dio cuenta de que salía sobrando y salió sigilosamente de la casa, despidiéndose de los señores Less.

—Gracias—le dijo ella en un murmullo.

—Bueno, de hecho sí te iba a invitar a cenar—y no pudo evitar ponerse un poco nervioso—Digo… s-solo si quieres.

Ella sonrió.

—Sí, me gustaría.

—¿Paso por ti? Cenaríamos en mi casa, pero…

—No, está bien. Yo iré a tu casa.

—Gracias. Te prometo que te divertirás.

Tooth supo que esa promesa se iba a cumplir.

Ella lo acompañó hacia la puerta. Pippa estaba jugando con las trillizas.

—¡Jack, ellas son Ana, Sara y Lana!—señaló a las tres idénticas criaturas—Son muy divertidas.

Las tres niñas asintieron. En ese momento apareció la madre, la señora Less. Tooth se inclinó y cargó a Lana.

—¿Sabías que a Lana le dicen Babytooth?—inquirió Pippa.

Jack abrió mucho los ojos.

—¿En serio? ¿Y eso porqué?

—Ella es igual a su hermana—habló la señora Less—Babytooth es como una Tooth miniatura.

Jack supuso que hablaba del carácter, porque las tres niñas eran idénticas a Tooth.

—Mi familia tiene genes fuertes—le sonrió la dentista a su amigo—Ellas son mis hermanas trillizas, tienen once años.—señaló a las tres—Y ella es mi madre, Rebecca Less.

Rebeca asintió, estirando la mano para estrecharla con Jack a modo de saludo.

—Un gusto, Jack Frost—se presentó estrechando la mano de Rebeca. Ésta le dedico una cándida sonrisa.

—El gusto es todo mío—repuso.

No conversaron mucho porque Tooth inmediatamente lo llevó al umbral, dándole a entender de manera suave que se fuera.

—Muchas gracias por venir, Jack—le dijo con una sonrisa—Y a ti también Pippa. Espero que puedas volver pronto a jugar con mis hermanas.

—Sería un placer—dijo la niña.

—¿Segura que no quieres que te recoja?—le pregunto Jack a Tooth nuevamente.

—No—negó—Iré yo. Entonces… ¿A qué hora?

—A las siete estaría bien, si te parece.

—A las siete entonces.

—Cuídate.

Desde el umbral las tres niñas se despidieron de Jack y de Pippa.

Tooth solamente podía pensar que su familia había sido demasiado inoportuna. Y que además, ahora tenía una cita con Jack ¿En qué estaba pensando cuando aceptó?

Solo rezaba que todo saliera bien.

-o-

Había sido más difícil de lo pensado encontrar el número telefónico, pero Pitch Black tenía unas excelentes mañas que le ayudaban excelentemente. Cogió el teléfono de su casa y cuidadosamente marcó el número.

Ring….

Ring…

Ring…

Ring…

—¿Aló?

Era una voz ronca, vieja y que le causó a Pitch una sonrisa muy grande. Tenía el presentimiento de que era justamente el tipo de persona que estaba buscando.

—Muy buenas tardes—dijo Pitch—¿Es demasiado tarde allá, Señor Overland?

—¿Cómo sabe quién soy?—el hombre parecía muy desconfiado. Y es le gustó más al director.

—No se preocupe, señor Overland. Estoy de su lado—aseguró, con la voz más amigable que tenía—Me llamo Pitch Black y soy el director de la Escuela Primaria de Burguess.

—¿Y eso me importa por…?

—Porque tengo entendido que un familiar suyo trabaja aquí. El Maestro Jackson O. Frost.

Hubo un corto pero punzante silencio en la otra línea.

—¿Jackson Frost?—dijo de repente, luego rio de forma suave, casi irónica y siniestra—Ese muchacho… ¿Dónde dice que está?

—En Burguess. Es un pueblo al Norte del Estado de Washington, llegando casi a la frontera canadiense—le dio unas pocas más indicaciones.

—¿Qué gana usted con darme esta información, señor Black?—inquirió Overland, demostrando que el hombre también era astuto.

—Solamente librarme de un buscapleitos—y aquí era el momento de poner la balanza a su favor—Usted ha de saber a lo que me refiero. Estoy enterado de la demanda que ustedes dos llevan a cabo y créame que tiene mi completo apoyo. Ese muchachito es un irresponsable.

—Lo sé—suspiró con frustración—Creo que me verá en Burguess en poco tiempo. Gracias por la información, señor Black.

—Todo un gusto, señor Overland.

Después de eso, la línea se cortó. Pitch colgó el teléfono sin poder contener una risa casi maléfica. Las cosas estaban saliendo a la perfección.


¡Eso ha sido todo el capítulo! ¿Les suena el apellido Overland? Les daré una pista. Jackson O. Frost. xD

¿Por que creen que Tooth no se ve nada feliz con la llegada de su familia? tiene sus razones, y por cierto, serán fuertes. Además ¡metí a Babytooth! fue de una forma parecida a la de un fic que me gusta mucho llamado "por los niños" (For the Kids) se los recomiendo por cierto.

¡Ahora sí, el extra!


EXTRA

CARACTERÍSTICAS FÍSICAS DE LOS PERSONAJES.

Jackson O. Frost.

Cabello castaño con ojos cafés, iguales a cuando era humano. Pero tiene la piel pálida de cuando es espíritu invernal. Es alto, delgado pero no tanto, con una complexión ligeramente atlética. Alto, de unos 1.72 metros. Tiene 25 años.

Toothiana Less

Cabello rubio, ojos de color violeta (parecidos a los de Elizabeth Tylor pero un poco más claros) piel clara, suele vestir ropa muy colorida de tonos verdes, amarillos y azules. Tiene la cara redonda, aunque facciones finas y pómulos sobresalientes, hoyuelos en las mejillas. No es muy alta, mide unos 1.60 m Tiene 26 años.

E. Aster Bunnymund

Cabello castaño oscuro, casi negro, lo lleva largo a veces en coleta sobrepasando los hombros; con ojos azules y piel aperlada, casi bronceada. Es alto, de 1.80 metros de altura. Suele usar una barba corta pero ahora está rasurado, tiene una nariz muy fina, mandíbula pronunciada y tupidas cejas. Cuerpo ligeramente musculoso. Tiene 31 años.

Nicolás Prochtizbo* "Norte" (Николай рождество) *Prochtizbo (рождество) significa Navidad en ruso.

Piel clara, ojos azules, su cabello es corto y blanco de canas con brillo plateado. Regordete, mide 1.78 metros y suele vestir con abrigos rojos o de piel. Tiene barba, también blanca, no muy larga con las patillas lisas y muy tupidas cejas. Suele tener las mejillas rosadas por el calor de sus ropas de piel. Tiene 55 años.

Ernest Sanderson "Sandy"

Mide 1.50 metros, lo cual le hace muy bajito. Es regordete, pero no tanto como Nicolás. Tiene el cabello de un color rubio casi dorado corto, sin barba. Los ojos de color miel acentúan la piel bronceada, de un ligero tono amarillo debido a sus ojos y a su cabello, que se acentúa por las ropas amarillas y cafés que suele usar. Grandes cachetes, y expresiones muy afables con sus facciones definidas. Tiene 36 años.

Pippa O. Frost.

Igual que en la película. Pero el cabello lo tiene un poco más largo casi llegándole a la mitad de la espalda, completamente liso color castaño. Ojos cafés como los de Jack y piel clara normal. Tiene 10 años.

Jamie Bennet y Sophie Bennet.

Igual a la película. Jamie tiene 10 años. Sophie ligeramente más peinada con 5 años.

Rebeca Less (Madre de Tooth)

Cabello rubio un poco más oscuro que el de Tooth, ojos de color azul claro. Piel un poco morena, mide 1.62 metros. Tiene una complexión delgada con unos cuantos kilos de más. Tiene 48 años.

Alan Less (Padre de Tooth)

Cabello rubio y ojos violetas, piel bastante clara casi albina como la de Jack. Su rostro es muy exquisito, idéntico al de Tooth. Mide 1.66 metros, con un poco de sobrepeso. Tiene 51 años.


Hice este extra porque, conforme iba releyendo mi historia, me di cuenta de que no puse detalles de cómo eran. Al principio me costaba imaginarlos como humanos (creo que a ustedes igual) pero ahora que me parece más normal pude crearles estas descripciones. El objetivo es que les ayude a la hora de visualizar las escenas ¡Espero que les gusten!

Muchas gracias por leer =)

chao!