Harry estaba enojado, enojado y preocupado. Era viernes por la noche pero en vez de relajarse con sus compañeros en la Sala Común tomando cerveza de manteca y jugando a las cartas, estaba paseando por el cuarto como un animal enjaulado, enojado y enfermo de preocupación, y todo eso por dos pequeñas palabras.

Todo comenzó esa misma tarde. Harry y Remus omitían la comida para ir a la Sala de los Menesteres. Remus, quien nunca fue un gran comedor y a menudo se perdía las comidas los días previos a la luna llena y Harry había dicho que iba a dar un paseo por el lago.

Su unión de la tarde fue frenética, ambos chicos estaban sintiendo los efectos de la luna cercana, de hecho, Harry podría haber jurado que podía ver al lobo detrás de los dorados ojos de Remus. El se inclino para atrás para agarrarse de la cabecera de la cama y apretó sus piernas alrededor de la cintura de Remus.

Cuando Remus colapso sobre el, Harry acuno su cabeza cerca, sintiendo su errático latido del corazón contra su estomago. Sus cuerpos brillaban por el sudor, el pecho agitado tratando de recuperar normalidad en la respiración después de descender de las alturas del sexo. Harry se sentía tranquilo, incluso sereno. El coloco un suave beso en la coronilla de la cabeza de Remus, y el segundo levanto la cabeza y le sonrío a su amante.

Se besaron sin prisa por un tiempo, ahora que la loca carrera por el orgasmo había terminado ellos podían disfrutar de un par de minutos antes de que Remus tuviera que ir a la enfermería para ser escoltado para su transformación. Harry sabia que esta iba a ser una larga noche en vela para el, el solo esperaba que Lily estuviera allí con el.

"¿Iras a visitarme mañana por la mañana?" Remus pregunto mientras sus dedos pasaban sobre y alrededor del piercing de Harry. Era increíble que tan unido se había vuelto Remus con el pequeño aro dorado en tan poco tiempo.

"¿Quieres que vaya?"

"Si, pero solo si traes un sándwich contigo" Harry río y siguió pasando su mano por el pelo marrón claro. El deseaba poder permanecer así para siempre, o por lo menos hasta mañana. No lo quería dejar e ir y enviar a Remus a una fría y sucia casa para que se transformara completamente solo, pero no tenía elección.

"Por supuesto" El suspiro. La vida no era realmente justa, si todo lo que le podía ofrecer era un sándwich.

"Supongo que deberíamos darnos prisa" Murmuro Remus, pero igualmente se abrazo mas a Harry. Harry hizo más fuerte su agarre alrededor del cuerpo de Remus rehusándose a dejarlo ir.

"Solo un par de minutos ms…" Dijo el, y Remus no tuvo ni la fuerza ni la voluntad para negárselo. Y así se quedaron escuchando la respiración del otro y tratando de retrasar el momento de partida tanto como les fuese posible.

Harry miro había abajo, a la cabeza en su pecho, y su corazón se lleno con el amor que sentía por el otro adolescente. Por mucho tiempo el anhelo a ese hombre y finalmente era suyo, aunque fuera mas joven, una versión menos…completa de el. Durante su poco tiempo en 1977 Harry se había dado cuenta de que no había realmente cambiado a través de los años, todos los elementos de su personalidad que tanto amaba Harry ya estaban ahí, solo menos definido y también había una clara diferencia en cuanto a la carga en sus hombros. Justo como el joven Sirius, aun era feliz y despreocupado, también lo era Remus, antes de que se viera obligado a lidiar con la muerte y el encarcelamiento de sus amigos. Harry inclino la cabeza y planto otro suave beso en la cabeza de Remus, murmurando más para si:

"Te amo"

Remus se congelo al escuchar esas palabras. Su interior se estaba retorciendo con una serie de emociones y ninguna de ellas estaba ni siquiera cerca de la que Harry acababa de expresar. Remus se levanto de su posición y se quedo mirando a Harry con incredulidad.

"¿Qué dijiste?" Harry parpadeo confuso, no entendiendo el cambio abrupto de su compañero.

"Remus, ¿Que pasa?" Harry sabía muy bien que estaba afectando a Remus (¡Por que era evidente de que no era por sándwiches!), pero se rehúso a deshacer sus palabras, y también se negaba a darle la satisfacción a Remus de ver hasta que punto su actitud lo hería.

"¡No, no, nonononononononono, de ninguna manera!" Remus salto fuera de la cama y empezó a recoger su ropa, que estaba tirada por el suelo, murmurando para si mismo y negando con la cabeza "¡El amor no es parte del acuerdo, esto es sobre el sexo, sobre divertirse!" Le grito a Harry acusadoramente, y Harry se sentó en la cama y se quedo asombrado mirando a Remus en estado de shock. Cuando Remus termino de ponerse los pantalones, prácticamente huyo del cuarto, dejando a un perplejo y herido Harry detrás.

Harry respiro fuertemente, tratando de contener las lágrimas. Era cierto que el y Remus nunca habían hablado de amor antes, nunca se hicieron promesas, ¡Pero aun así no tenia por que comportarse de esa forma! El se dejo caer nuevamente en la cama y se dio la vuelta para enterrar su cara en la almohada, mordiéndola fuertemente para soportar el dolor.

Y ahora el estaba en su habitación, la luna iba a salir de un momento a otro, y Harry estaba enojado. Estaba enojado porque Remus había tratado su declaración de amor tan cruelmente, pero sin permitir que Harry le explicara, pero mas que nada estaba enojado consigo mismo. Remus nunca le prometió nada, de hecho, en su vida trato de evitar cualquier responsabilidad por algo que fuera más que sexo, pero Harry, siendo el lastimado simplemente negó esto y decidió que el hecho de que Remus estuviera rechazando ofertas de sus ex-amantes significaba que solo quería estar con Harry. El era un tonto, y probablemente ya había perdido a Remus.

Cuando el resto de los Merodeadores entraron a la habitación para prepararse para la noche Harry los miro a todos, deseando nada mas poder salir y poner, a golpes, un poco de sentido en la cabeza de su obstinado amante. Por un loco segundo el odio a los Merodeadores, por su vida sin complicaciones, que consistía principalmente en correr por el maldito bosque, sin preocupaciones en absoluto, mientras que el se veía obligado a quedarse y tratar con todo esto. Sirius cometió el error de tratar de bromear con Harry y descubrió que cuando su humor se hacia cargo, Harry era tan malo como Lily cuando ella estaba molesta. Tan pronto como el resto se fue, Harry se dirigió a la Sala Común y se sentó un uno de los sillones, pegando sus rodillas al pecho y presionando su frente hacia ellas, sintiéndose totalmente miserable.

"Hola, que casualidad verte aquí esta de todas las noches" Harry ahogo un gemido cuando escucho la alegre voz de su madre. Una parte de el se alegraba de que Lily estuviera allí, pero la mayor parte de el solo quería que lo dejaran solo. Por desgracia, Lily no solía hacerle caso a las insinuaciones sutiles cuando ella no quería, y ella se sentó en el sillón junto a el. Harry levanto la cabeza con cansancio.

"¿Qué quieres?" Gruño el y Lily le dio una dura mirada.

"Esa no es manera de hablarle a tu madre, jovencito" Le regaño ella y Harry, burlonamente, escondió la cabeza entre sus brazos otra vez. Lily puso una mano tibia sobre su codo "¿Qué pasa, Jaime? Habla conmigo, por favor. ¿Es por Remus?" Harry puso los ojos en blanco, aunque Lily no podía ver su rostro, ¡Era increíble como su madre siempre daba en el blanco cada una y otra vez, siempre! "Vamos, dime que pasa con la pareja mas linda de Hogwarts…" Le pidió ella.

"¡No somos lindos!" Harry protesto en voz alta, y Lily le sonrío descaradamente "Y no somos una pareja"

"¿Qué? ¿Por qué? Se veían genial el otro día, completamente enamorados el uno del otro, prácticamente desvistiéndose mutuamente con los ojos en el Gran Salón…" Ella se acerco inquieta al ver el brillo de las lágrimas apoderarse de los ojos de Harry. Ella se mordió los labios y espero a que Harry le explicara ya que todo lo que decía parecía simplemente ponerlo peor.

"El no me ama, solo me quiere por el sexo" Dijo Harry, rehusándose a dejarse caerse a pedazos aun si era enfrente de su madre. Lily lo miro, e hizo lo único que le paso por la cabeza, ella tiro al angustiado adolescente a sus brazos y lo abrazo firmemente. Harry dejo que ella la envolviera con compasión y amor, sintiendo como sus lagrimas fluían, como el temía. El nunca reacciono bien al afecto, pero, no obstante trato de compensar su propia infancia sin amor. Sin saber como Harry se encontró a si mismo diciéndole a Lily todo acerca del fiasco de 'Te amo'.

"¿Qué? ¡Que maldito cabron! ¡Voy a matarlo! ¡No, voy a cortarle las bolas!" Grito ella, golpeando un puño en su mano contraria, Harry la miraba fascinado, y tanto como le gustaba el hecho de que Lily dañaría a Remus en su nombre, había algo que le impedía dejarla atacarlo.

"Por favor, no lo hagas, como que me gustan sus bolas" Dijo el con un hilo de voz que hizo que Lily lo mirara por todo un minuto antes de que se tapara la boca tratando de contener las oleadas de risa. Una mirada a los brillantes ojos de su madre y Harry lo perdió también. Juntos cayeron al sillón, rodando y riendo como locos. Se sentía bien poder reírse, aun si no resolvía nada. Cuando finalmente se calmaron, se instalaron cómodamente en el sillón.

"Tu realmente lo amas, ¿No?" Harry asintió.

"No soy bueno con las relaciones casuales. Necesito estabilidad" Murmuro el. Lily lo miro por largo rato, meneando la cabeza tristemente.

"Es culpa nuestra, ¿No?" Harry levanto las cejas inquisidoramente "Mía y de James. Digo, míranos, olfateando el trasero del otro, como malditos cachorritos, desde que teníamos once. ¿Qué esperanza hay para ti? Me sorprende que no hayas encontrado el 'Verdadero Amor'" Dijo ella rodando los ojos y haciendo comillas con los dedos "¡Cuando tenias doce!" Harry se mordió el labio y trato de esconder una sonrisa. Realmente, el había encontrado el 'Verdadero Amor' a los trece años, solo que no lo supo en ese momento, y había un pequeño problema en cuanto a la diferencia de veinte años de edad y el tema de que era el mejor amigo de sus padres muertos, por no mencionar la mayor objeción de Remus (o al menos la que pensaba Harry que era la mayor objeción de Remus) todo el tema de la relación estudiante-maestro.

Lily vio la forma en que la cara de Harry se suavizo cuando hablo de verdadero amor y de pronto cayo en la cuenta.

"Merlín en tacones de aguja y una liga" Dijo ella, tomando prestada una de las frases favoritas de Sirius "¡Dime que no te he criado para que te guste un hombre mayor!" Harry miro a su madre de reojo, curioso y asustado a la vez "¡Te gustaba Remus antes de venir aquí!" Ella grito y golpeo el brazo de Harry, y el se encogió, ¡Demonios esta mujer hubiera sido tan buen detective como Sherlock Holmes!

"¡Ouch! ¡Lily, deja de pegarme!" Dijo el y se acerco al otro lado del sillón, alejándose de los puños de acero de su madre "¿Y que si me gusta? ¡El es hermoso! ¡Además, dijiste que estarías feliz por mi sin importar que!"

"¡Si, pero eso fue antes de saber que estabas enamorado de un Hombre Lobo disfuncional veinte mayor que tu!" Grito nuevamente Lily, y Harry otra vez se encogió, su reacción habitual cunado se enfrentaba a las confrontaciones.

"No puedo evitarlo" Susurro el "Siempre lo he amado" Lily suspiro y se acerco a su hijo, envolviéndolo en sus brazos.

"Lo se, solo… No se, supongo que todavía estoy confundida por todo esto de 'Tengo un hijo de mi edad, y todavía soy virgen'" Ante esto Harry grito y apretó las manos sobre sus oídos, ¡El no necesitaba saber el estado sexual de su madre! Lily sonrío, y con aire de suficiencia, las cosas volvieron a la manera en que deberían estar, por alguna razón burlarse de Jaime era mucho mas divertido que burlarse de los demás.

"Jaime, Jaime, relájate, no voy a darte una charla sexual, al menos no esta noche" Dijo ella amablemente "Además, apuesto a que me podrías dar algunos consejos ¿No?" Ella le dio un ligero codazo y Harry volvió a gruñir, deseando febrilmente que el sillón lo comiera "¡Una cosa, por favor, por favor, por favor dime que tuve un poco mas de imaginación como para no llamarte Jaime!" Harry se río y levanto la cabeza, nombres, bien, eso era seguro…

"No, no me nombraste Jaime" Le aseguro el y Lily sonrío aliviada.

"Bien, por que eso habría sido tonto de mi parte. Así que… ¿Cómo te puse?" Harry le dio una sonrisa y sacudió la cabeza, y Lily frunció el ceño. Ella se encogió de hombros y luego hecho el cabella detrás de su hombro mirando a Harry atentamente "Hmm, te ves como un Thomas, ¿Te llamas Thomas?"

Harry río otra vez "No, no me llamo Thomas" Lily golpeo su dedo contra su barbilla, y Harry supo que iba a ser horrible.

"¿Qué tal Jeffrey? Siempre me gusto ese nombre, es muy británico, Jeffrey" Ella casi canto el nombre, y Harry hizo una mueca, gracias a dios que no se llamaba Jeffrey… "Hmm, no Jeffrey entonces… ¿Qué tal?... ¿Stuart?, ¿Justin?... Nathan… Nathan es un buen nombre… ¿Brian?" Harry siguió poniendo caras a cada nombre, no que le afectara llamarse Brian o Nathan, pero sabia que Lily se estaba divirtiendo mucho y el no quería detenerla. Algún rincón de su cerebro le seguía susurrando que debía aprovechar todas las oportunidades para relacionarse con sus padres por que gracias al bastardo-cara-de-serpiente el nunca tendría otra oportunidad para hacerlo. Además, siempre y cuando Lily estuviera metida con los nombres había menor posibilidad de que ella le hiciera preguntas embarazosas sobre su relación con Remus…

"¡Isidore!"

"¿QUE?"

"¡Si!" Lily grito triunfante, con los ojos verdes brillándole al ver la horrorizada cara de Harry "¡Si, Isidore! ¡Es un nombre genial! Isidore Potter, ya puedo verlo…" Añadió ella soñadoramente, y Harry estaba atónito.

"¡Me hubiera mordido un maldito pulpo en el segundo en que entre al jardín!"

"¡Oh, cállate, no seas una reina del drama!" Lily movió su mano despectivamente y Harry se dejo caer en el sillón "Voy atener que decirle a James…"

"El se va a escapar a otro país en el momento en que le digas que quieres ponerle a tu hijo Isidore" Gruño Harry, aunque sabia que su nombre no seria Isidore, todavía lo asustaba que su madre podría hacer tal atrocidad.

"Oh, ¿Piensas que tu padre es mejor?" Lily dijo con un tono de herida "¡Le puso a su Kneazle Pooky!"

"¿Qué hay de malo con eso?"

"¡Deberías haber visto esa bestia, no había nada de 'Pooky' sobre ella! Es el mas feo y mas vil Kneazle en el que he posado mis ojos. ¡Todo el pelo color jengibre y piernas articuladas! ¡Parecía que se hubiera chocado contra una pared de ladrillo! ¿Sabes a lo que me refiero?" Harry sonrío cuando la imagen del gato de Hermione, Crookshanks apareció en su mente.

"Creo que conozco a uno de sus descendientes" Dijo el mas o menos grave, y Lily sonrío.

"Entonces, Isidore…" Antes de que pudiera pronunciar otra palabra Harry dio un brinco y le tapo la boca con la mano. La cara de Lily se puso roja casi al instante, por la risa y Harry tuvo que morderse los labios para no reírse el también, lo que inevitablemente la hacia reír mas. Después de reírse un rato ambos se encontraban en la alfombra de felpa.

"Deberíamos dormir un poco. Tu tienes un día ocupado mañana…" Dijo Lily mientras ayudaba a Harry a ponerse de pie.

"Realmente odio pelear con el, y mas aun por una cosa tan estupida" Lily lo agarro por los antebrazos y lo miro fijamente a los ojos.

"No seas fácil con el, ¿Me escuchas? ¡Tú no hiciste nada malo! ¡Si alguien se tiene que sentir mal es Remus no tu!" Harry asintió, reconociendo el fuego en los ojos de su madre, la que heriría a Remus, y lo dejaría sin bolas. El se sentó en el sillón y acerco a Lily a el, acurrucándose para encontrar una posición cómoda y dormir un rato antes de que le resto de los Merodeadores llegara despertarlos.

Remus mantuvo los ojos cerrados por tanto tiempo como pudo, sin querer enfrentar el mundo. Esta había sido la peor luna desde que había sido mordido. El recuerdo de la cara de Jaime cuando huyo de la sala lo perseguía y no podía quitársela de encima, ni en su forma humana ni en su forma de lobo. El había actuado como un completo idiota, oh que cobarde había sido. Tendría que haberse quedado y escuchar, en vez de correr.

Remus se dio cuenta de que había cometido el mayor error de su vida, dañando a la persona que lo quería a pesar de todo, la única persona que se preocupaba lo suficiente por el, demonios incluso lo amaba. Si el era completamente sincero consigo mismo Remus sabia que lo que Jaime tenia que ofrecer era exactamente lo que el necesitaba y había querido todo su vida, pero los años escondiendo su naturaleza y negándose a si mismo sus necesidades mas profundas lo había dejado sin preparación para enfrentarse a la música que fue escuchar decir a Jaime 'Te Amo'.

Y ahora Jaime estaba enojado, y con una muy buena razón para estarlo, Remus sabia que había terminado, el había metido la pata y ya no había nada para el. El hecho de que no podía sentir y oler la presencia de su amante en cualquier lugar cercano, a pesar de que Jaime se había comprometido a pasar por ahí, solo confirmo sus temores. Remus abrió lentamente sus ojos, los que ardían por las lagrimas contenidas, y miro a su alrededor. Su cama se veía tan blanca y tan estéril como siempre, la silla posicionada al lado de su cama seguía ahí sin haber sido tocada. Solo el mes pasado Jaime estaba sentado ahí, con la mirada perdida y confusa, mirando sus propias manos. Pero no había nadie allí, al igual que no había nadie antes de que apareciera Jaime. Su mirada recorrió la mesita junto a su cama, y de pronto de quedo sin aliento, allí en una servilleta blanca se encontraba, casi inocentemente un sándwich.

Remus sintió que las lágrimas resbalaban por su rostro, tanto de tristeza como de gratitud. Así que Jaime paso por ahí y le dejo un sándwich, como le había prometido, incluso después de la manera que Remus lo trato la noche anterior. Remus sabia lo que significaba el gesto, el tenia otra oportunidad para mostrar su valía y era mejor que no la arruinara por que no iba a conseguir otra.

"No voy a arruinar esta, Jaime, te lo prometo" Susurro el en voz baja al sándwich.

Kneazle: Es una criatura magica, en apariencia parecida aun gato