Capitulo 9

Salimos al salón, pero allí no había nadie, solo mi padre con una cara tan seria que helaba la sangre. Mire a mi alrededor, confuso, tenia todavía la mano de Tala firmemente aferrada. ¿Dónde diablos estaban todos?

-Se han ido- dijo mi padre con enfado- Sam esta fuera, quiere hablar contigo- asentí y me dirigí hacia la puerta- Ejem, ejem ¿usted jovencita donde se cree que va?- Billy estaba mirando fijamente nuestras manos enlazadas.

-Eh, yo iba…-ella suspiro y se callo- a ningún lado Billy, ya entendí, yo me quedo aquí, buf- soltó mi mano y levanto la cabeza para mirarme, dichosas gafas.

-¿Estarás bien?- me preocupaba dejarla sola.

-Jacob Black, no soy ningún ogro y desde luego no me la voy a comer.- Dijo mi padre cruzándose de brazos firmemente.

Quería besarla, pero no me atreví no estaba el ambiente como para caldearlo mas, en ningún sentido…

Cual no fue mi sorpresa cuando ella se acerco se puso de puntillas y me dio un leve beso en los labios, fue tierno pero cargando de promesas. Vi por encima de su cabeza la cara de sorpresa de mi padre.

-Ten cuidado, por favor. -Me dijo con su dulce voz, acto seguido dio la vuelta y se fue a sentar en el sillón de al lado de Billy, cruzándose de brazos en un gesto claramente desafiante.

Salí fuera, Sam estaba a unos diez metros de espaldas a la casa. Cuando llegue a su la lado se giro a mirarme.

-¡¿Qué diablos ha pasado allí dentro?!- Lo dijo señalando la casa, echaba fuego por los ojos.

-No lo se, Sam, no lo se- y negué con la cabeza para refirmar mi respuesta.

-¡Ah, genial! Y dice que no lo sabe, Ja.- Sam se llevo una mano a la cabeza como queriendo alejar el enfado y respiro profundamente.- Vamos a ver Jake, cuando te dije que echases un polvo no me refería a esto, me refería a una completa desconocida, una buscona, una cualquiera!…-su tono de voz iba subiendo, enarque las cejas, se puso a temblar levemente-¡Ella es una hermana!

-Sam relájate, no ha pasado nada.

-¡Nada! ¡¿Cómo que nada?! ¡Y como llamas tu a meterle la lengua hasta la campanilla, o tocarla como lo hacías!- gritaba tan fuerte que tenían que estar escuchándolo en toda la reserva- ¡NADA!- Y exploto.

Apenas tuve un par de segundos para alejarme de el antes de que la transformación se completase.

-¡SAM NO!- oí a Tala gritar a mis espaldas, me gire para decirle que se alejase, pero no me dio tiempo a abrir la boca, ya que en lugar de una chica había un pequeño lobo de color casi blanco que corría hacia nosotros.

Me gire a mirar a Sam el cual estaba sentado en el suelo como si mil cadenas invisibles lo hubiesen atado a el, la loba se puso delante mío en posición de ataque y gruño al lobo negro que tras temblar ligeramente se levanto y adopto la misma postura, tuve una epifanía, un lobo blanco y uno negro, una hembra y un macho.

-Tala- dije acariciando la oreja de la loba e intentando sonar lo mas tranquilo posible, cuando lo único que instintivamente quería hacer era entrar en fase y situarme entre ambos lobos para proteger a la hembra, tenia que calmarla- ya esta, ya paso, Sam no me hará daño. ¿Verdad Sam?- el lobo negro movió la cabeza en señal de afirmación y abandono la postura de ataque visiblemente mas relajado.- ¿Ves? No pasa nada, tranquila.- Me gire buscando a mi padre, estaba en la puerta de casa- Papa, trae algo de ropa para Tala y Sam.

-En seguida hijo- y acto seguido desapareció en el interior de la casa.

Me senté en el suelo a esperar que llegase mi padre, mientras seguía acariciando a la loba, la cual se sentó a mi lado y apoyo su cabeza en mis piernas con los ojos firmemente cerrados. Mire a Sam.

-¿Se había vuelto a transformar?- el lobo negro

Negó- ¿Puedes oírla?- ladeo la cabeza, supuse que quería decir que no demasiado bien, -¿Tala has salido de fase alguna vez?- ella negó contra mis piernas.

Íbamos a tener que sacarla de fase, la vez anterior había salido porque había perdido el conocimiento y su cuerpo actúo por puro instinto, por lo que yo sabia nunca lo había hecho por si misma, así que podía llevarnos mucho tiempo.

Llevábamos allí 9 horas y Tala seguía sin poder salir de fase, estaba tumbada en el suelo con la cabeza entre las patas.

-Esto no va bien- Sam estaba francamente preocupado.

A más tiempos pasaba, Tala se iba desesperando más y el hecho de que estuviese nerviosa no ayudaba en nada para que se concentrase en volver a su estado original.

-¡¿Todavía nada?!- grito mi padre desde la casa, le habíamos prohibido que se acercase ya que temíamos que Tala pudiese perder el control.

-¡No, papa, todavía no!- grite para que me oyese bien, volvió a entrar en casa -Tranquila cariño, lo conseguirás confía en mi- le dije a la loba que no paraba de sollozar, me gire hacia Sam. -Voy a volver a entrar en fase.

-No servirá para nada Jake, tu tampoco la escuchas y ella esta demasiado tensa, necesitamos que se relaje.

-¿Y que propones, que le demos un baño de espuma y un masaje?- bufe

-A ella no lo se pero a mi me vendría genial uno, Emili tiene unas manos mágicas…-Levanto la vista como recordando las manos de su esposa- quizás deberíamos dejarlo y…

-Espera, tengo una idea- dije empezando a quitarme la ropa para cambiar de fase- eh…-titubee, quizás no era muy buena idea pero lo que dijo Sam de las manos de Emili me hizo pensar.

-¿Qué idea?- dijo suspicaz a la vez que alzaba las cejas y se cruzaba de brazos.

-Créeme, no quieres saberlo.

-Esta bien ¿necesitas ayuda?- sonreí, no creía que a Emili le hiciese mucha gracia y francamente a mi tampoco.

-No, vete a casa con Emili y por favor dile a los demás que salgan de fase y que no vuelvan a entrar esta noche y a Billy que se vaya ya a la cama…es tarde- abrió la boca un palmo y dejo caer los brazos cuando un atisbo de lo que yo pensaba hacer ilumino su mente, no pude evitar echarme a reír mientras entraba en fase.

Sam se quedo allí plantado con los ojos abiertos como platos mientras me dirigía hacia la loba, ella se levanto y la empuje con el hocico dirección al bosque, por suerte me hizo caso y se dirigió hacia allí, yo la seguí.

Solo esperaba que mi idea funcionase rápido y ella saliese de fase antes de pasar a mayores, francamente perder mi virginidad siendo lobo no era mi ideal…