Haikyuu y todos sus personajes son propiedad de Furudate Haruichi.
• Autor: Ren
• Palabras: 373
• Advertencias: OoC no intencional
• Inspiración: Instant Crush - Daft Punk feat. Julian Casablancas
• Summary: Y por unos instantes (que parecen eternos) es como si la Luna fuera capaz de eclipsar el siempre brillante Sol.
Sé que debí haber actualizado la semana pasada, pero me puse a editar imágenes de portada para todos mis fics y prácticamente me perdí en el espacio (aunque esto a nadie le interesa en lo absoluto).
—Instant—
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I
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Instantes.
La vida ésta conformada de un enorme cúmulo de estos.
Hay quiénes los recuerdan todos, hay personas que olvidan y crean más. Pero todos vivimos pequeños instantes que cambian nuestras vidas.
Los instantes pueden estar llenos de felicidad o de tristeza. Sonrisas o lágrimas. Pero sin importar si son buenos o malos, los atesoramos, porque gracias a ellos podemos continuar.
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Y son los más pequeños e insignificantes los que cambian nuestra vida por completo.
E igual que el aleteo de una pequeña mariposa, las consecuencias son grandes, pero no siempre catastróficas.
Hinata comprende esto. A su manera, pero lo comprende.
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Fue uno de esos días en los que no esperas nada diferente, pero igual sucede algo que es capaz de romper con esa rutina.
Su elegante figura, su imponente altura que en un principio pareció asustarle, la luz de la luna reflejada de manera tan perfecta sobre su cuerpo.
Esa bonita sonrisa que rara vez muestra, y que es capaz de congelar su corazón por un par de segundos y convertirse en la más bella postal nunca antes vista.
Sus bonitos dientes blancos y ligeramente chuecos, sus mejillas pintadas de rojo por el frío aire golpeando contra su rostro su nariz (su bonita y perfilada nariz) se apreciaba congelada de la punta.
(Seguramente le dolía un poco).
Su cabello rubio y ligeramente rizado (¿era idea suya o estaba un poco más largo que antes?) siendo mecido por el aire, y esa bonita y delicada sonrisa.
(No podía dejar de mirar como sus delgados labios se curvaban hacía arriba.
Esa sonrisa debería ser capaz de curar toda enfermedad y terminar con las guerras y el hambre en el mundo).
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Ah.
Su mente estaba perdida, y podía sentir su rostro arder a pesar del frío.
Al menos sus dedos seguían padeciendo del clima, le dolía el continuar sosteniendo la lata de té verde entre sus manos.
(Los ojos almendra de Hinata se pierden de nuevo en la escena que solo él es capaz de presenciar.
Y los ojos miel de Tsukishima se encuentran con los suyos).
Definitivamente, la luna ha logrado opacar al sol.
Aunque sea solo por unos pequeños instantes que parecen eternos.
Prácticamente acabo de reescribir en un 55 - 60% este drabble para darle mayor sentido. Me gusta más cómo quedó ahora.
