Disclaimer: Los personajes pertenecen a SM, la historia es de cynosure23, yo solo me adjudico la traducción, con el debido permiso de la autora.
Capítulo beteado por Yanina Barboza, beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite fanfiction)
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Capítulo 9
Edward Cullen
—Aún creo que necesitas contratar un abogado —decía Lauren—. ¿Y qué si accedió a traerla este fin de semana? Eso no es un arreglo permanente, y ella misma dijo que no podrían hacerlo todo el tiempo. Además, no funcionaría con tus horarios, tampoco. ¿Y los fines de semana son suficientes?
—Lauren, no lo sé —dije otra vez—. Ni siquiera yo mismo he resuelto esto, ¿de acuerdo? Estoy abrumado y… y en conflicto. Quiero a mi hija, pero también quiero lo que es mejor para ella. Y creo firmemente que su madre es lo que es mejor para ella, sin importar lo inmadura y egoísta que Bella actuó con anterioridad. Odio que ella nos haya mantenido a mí y a Violet alejados, pero tratar de quitarle a Violet no nos haría ningún bien. No puedo lastimarla así solo porque ella me lastimó.
Sabía que eso no era lo que Lauren quería oír, y me dejó solo después de eso. No parecía feliz acerca de la manera en la que escogí tratar las cosas, pero no podía importarme, y esa realización me hizo abrir los ojos.
La semana pasada, le dije a Bella que mi vida estaba aquí, lo que era cierto, pero no había, realmente, pensado en eso. Sí, mi vida estaba aquí. Mi familia, mi trabajo, mi novia.
Pero mi hija no estaba aquí, y la quería más que todas las cosas. Si hiciera una jerarquía de las cosas en mi vida de acuerdo a la importancia, Violet sería, sin duda alguna, el primer lugar. Me gustaba mi trabajo, pero podía ser enfermero en cualquier parte. Siempre amaría a mi familia, pero ahí había problemas, y los había habido por mucho tiempo. Y Lauren…
Antes de saber de la existencia de mi hija, había comenzado a sentir que mi relación no iba a ninguna parte. Y tan solo la semana pasada, después de que mi mundo prácticamente se colapsara a mi alrededor, me había dado cuenta de que Bella Swan aún tenía un pedazo de mí.
Eso tenía que significar algo, valer algo.
Una sola búsqueda en la web me dijo que había más de dos mil hospitales en Chicago, y otras incontables opciones de trabajo para enfermeros. Casi ocho mil ofertas de trabajo salieron cuando busqué.
¿Era esto lo que quería, hacer exactamente lo que rechacé hacía seis años? Y si ese fuera el caso, ¿entonces qué tan lejos mi reticencia inicial me detendría?
No lo pensé más para comenzar a llenar solicitudes y enviar mi currículum.
Hablaría con Bella al respecto de esto el fin de semana.
—Tu padre lo entenderá pronto —me aseguró mamá—. Ya sabes cómo es él, todo es un gran drama para él, y se toma las cosas de forma personal.
—¿Cómo puede tomarse el hecho de que tenga una hija que no conocía de manera personal? No tiene nada que ver con él. Y no es como si tuviera quince años —me quejé.
Ella solo sonrió, un poco triste, y continuó.
—Además, cuando conozca a Violet, cambiará de parecer. Ella es encantadora.
—No lo quiero alrededor de Violet hasta que haya cambiado de parecer —discutí—. No habrá maldiciones, malas miradas, insultos o comentarios mordaces a su alrededor. Esta situación ya es lo suficientemente confusa para ella. No tendré a papá haciéndola sentir no bienvenida o como si fuera una carga.
Esperaba que discutiera, pero en su lugar, me abrazó.
—Eres un buen padre, Edward. Sé que esto pasó de la noche a la mañana, pero has estado a la altura de las circunstancias. Estoy muy orgullosa de ti, y tu padre también lo estará. Dale un tiempo.
—Gracias, mamá —dije con suavidad—. Eso significa mucho para mí.
Y realmente lo hacía. Solo desearía que mi padre se sintiera de la misma forma ahora, no después de un "tiempo".
—¿Por qué no quieres que la conozca, Edward? —preguntó Lauren, su voz alzándose—. Es tu hija, y soy tu novia, tu novia de dos años. Pensé que estábamos considerando empezar una familia propia, y para poder hacer eso, necesitas dejarme entrar.
—Tú lo estabas considerando por nosotros —lancé de vuelta—. Lauren, le he estado dando largas a esto desde el inicio, ¿por qué no lo dejas en paz?
Su boca se abrió por completo.
—Porque, Edward, ¡no está bien que solamente le des largas a esto! ¿Para qué estamos juntos si no planeamos un futuro juntos? Porque no solo es la cosa del bebé. No lo es. Dos años juntos, y no tenemos ningún plan.
»Vivir juntos solo pasó, realmente no lo planeamos. Y eso está bien. Pero eso fue un año atrás. Y desde entonces, ¿qué hemos hecho para fortalecer nuestro futuro? Pensé que querías construir en la tierra de tu abuelo. Pero en su lugar, hemos estado pagando una renta excesivamente alta. Hemos estado juntos todo este tiempo, y ¿no estamos casados o siquiera comprometidos? Al principio pensé que eso estaba bien, porque para algunas personas, eso solo es un pedazo de papel y no es necesario para construir una vida juntos. Pero tú no dejas que nada de eso pase. Y no sé por qué, porque nunca hablas conmigo, Edward. No compartes conmigo y me haces sentir como si no fuera nada para ti.
Ahora estaba llorando, y la culpa se retorció en mi estómago como un cuchillo. Porque ella tenía razón, sobre muchas cosas. Y sabía por qué no compartía con ella, por qué no estaba interesado en construir un futuro con ella.
—Lo siento —dije débilmente—. Yo… yo no estoy tratando de lastimarte.
—Entonces dame una respuesta concreta, Edward. ¿Quieres casarte conmigo? ¿Tener hijos conmigo, pasar el resto de tu vida conmigo?
—No —susurré, cubriendo mi rostro con mi mano—. Siento que debería, pero yo… solo no lo hago.
—¿Me amas? —preguntó, su voz rompiéndose.
—Lo hago, Lauren, pero… es solo que no creo que eso siga siendo suficiente, ¿o sí?
A pesar de todo, se las arregló para darme una pequeña sonrisa a través de sus lágrimas.
—No, no lo es —coincidió—. Desearía que lo fuera, pero me estoy comenzando a dar cuenta de que yo no soy la que tú quieres.
—Lauren… —comencé a decir, pero ella me ignoró y continuó, así que la escuché.
—Tenía un gran enamoramiento en ti, antes. Tú estabas en segundo año cuando yo estaba en primero e incluso ahí, eras amable conmigo. Y todos estaban celosos de ti y Bella, incluyéndome. Nadie pensó que ustedes terminarían. Pero luego lo hicieron, y aún estaba enamorada de ti. Pero aún estaba en la preparatoria, y ni siquiera te volví a ver hasta que volví de la universidad. Todos dijeron que no la habías superado, y que nunca lo harías. Pero ella no estaba aquí, y yo sí. Supongo que eso nunca importó. Ella te tuvo todo este tiempo.
—Aun así me enamoré de ti —insistí—. Eso no fue mentira.
—Lo sé, Edward. Sé que no querías que todo esto pasara. Pero es como si… es como si ella fuera la luna, y yo solamente una estrella. No estoy al nivel de ella, no de acuerdo a tu corazón.
Lauren nunca había dicho cosas con tanto sentido, pero todo lo que hizo fue hacerme sentir peor.
»Esto ya se venía venir desde hace tiempo, supongo —añadió—. ¿Y dónde nos deja esto?
—Te ayudaré a cubrir la renta por unos meses, si decides que quieres quedarte aquí, o si te toma mucho tiempo conseguir otro lugar —ofrecí de inmediato—. No quiero que te quedes sin ninguna ayuda, incapaz de pagar la renta. El arrendamiento no se acaba hasta dentro de tres meses.
—¿Dónde te irás? —preguntó.
—Comencé a solicitar empleos en Chicago —admití—. Y ni siquiera es por ella, Lauren, lo juro. Por Bella, me refiero. No creo que quiera estar conmigo después de la manera en la que terminamos y estar separados por seis años. Todo es por Violet. Eso es todo lo que me interesa por ahora.
Lauren asintió de nuevo.
—Supongo que no debería sorprenderme. Siempre supe que serías un gran padre.
—Gracias —dije con honestidad—. Realmente aprecio eso. Lo estoy intentando.
—No sientas como que tienes que salirte hoy, o que tienes que ir a la casa de tus padres. Siéntete libre de quedarte en la habitación desocupada mientras tratamos de arreglar todo esto —dijo Lauren, cruzando los brazos por encima del pecho—. Me aseguraré que no me veas mucho este fin de semana.
Comenzó a caminar a mi lado, pero me estiré y la detuve. Su mano era tan pequeña en la mía, y estaba temblando un poco.
—Lo siento —repetí—. Siento no poder ser más para ti.
Ella solo sonrió, con una expresión amarga, y apretó mi mano. Ambos sabíamos que no había mucho más que decir, ya no.
Bella Swan
Esta vez, Edward nos recogió del aeropuerto. Mis padres se habían ofrecido, pero cuando Edward me había mandado un mensaje el miércoles preguntándome si podía hacerlo, no tuve el corazón para decir que no.
Y a diferencia de mis padres, él pidió que nos encontráramos en donde recogíamos las maletas para que él y Violet pudieran tener una reunión como tal.
—Mira, Violet, ahí está tu papá —dije, señalando hacia donde Edward estaba de pie. Ella quería echarse a correr hacia él, pero aferré su mano hasta que nos acercáramos más.
Edward se puso de rodillas y abrió los brazos hacia ella, y ella prácticamente voló hacia ellos.
Era increíble lo cómoda que ya se sentía con él. Ya tenían un vínculo entre ellos, y esperaba que solo siguiera creciendo. Ambos lo merecían, y ya habían sido privados de eso por mucho tiempo.
—¿Tuvieron un buen vuelo? —preguntó Edward, dirigiendo su pregunta hacia ambas mientras nos dirigíamos hacia el carrusel de maletas correcto.
—Estuvo bien —contesté por ambas—. Hice un poco de trabajo y Violet miró una película.
—La Sirenita —le informó Violet—. Con Ariel y Flounder.
Estuve en silencio mientras hablaban, y Edward me ayudó con nuestro equipaje. Dado que solo estaríamos aquí el fin de semana, habíamos compartido mi sencilla maleta azul, para el desagrado de Violet. Por supuesto, ella prefería su maleta violeta.
—Te traje un pequeño regalo —le dijo Edward a Violet mientras nos acercábamos a su Volvo en el pequeño estacionamiento—. Lo dejé en tu asiento.
Violet rompió la envoltura sin dudar, chillando cuando se dio cuenta de que era un nuevo libro, para luego detenerse y fruncir el ceño.
—No puedo leer esto —lloró—. Es muy grande y yo soy pequeña.
Miré sobre su hombro, mirando el libro. Ella Enchanted. Definitivamente por encima de su nivel de lectura.
—Lo sé —dijo Edward, apretando su hombro—. Es un libro que me gustaría leerte, si eso está bien. Dado que a ambos nos gusta mucho leer.
—¡Oh! —exclamó, alegrándose de inmediato—. ¡De acuerdo!
Edward sonrió avergonzado, encontrándose con mi mirada.
—Idea de Rosalie —admitió en voz baja.
Escogí quedarme en el asiento trasero con Violet en lugar del frente. De cualquier manera era un poco incómodo, pero asumí que Edward estaría ocupado con el camino y Violet así que probablemente ni siquiera le importaría. Pero a un poco más de la mitad del viaje hacia Forks, Violet se durmió, y no quedamos en silencio antes de que Edward finalmente hablara.
Básicamente eso fue lo último que veremos de Lauren, ¿qué piensan del capítulo?
Gracias a las chicas que dejaron su review:
tulgarita, Paola Lightwood, Lady Grigori, jupy, caresgar26, freedom2604, Cary, Noelia, Pera lt, Brenda Cullenn, Tata XOXO, Yoliki, bbluelilas, eliananayara, PEYCI CULLEN, Gabriela Cullen, LicetSalvatore, patymdn, Hanna DL y saraipineda44.
No olviden dejar el suyo y nos leemos la próxima :)
