Disclaimer: Todos los personajes que puedan reconocer pertenecen a Disney, no son de mi propiedad.


Castillo en el aire

Capítulo 9: Bright eyes

–¿Tú nombre cuál es? – le pregunto a la muñeca que está frente a ella, sentada en mi cama y dejando copos de nieve a su alrededor debido a la nevada personal que tiene.

–Siri. – responde mientras muestra una enorme sonrisa. – Mi nombre es Siri. – repite.

Ahora lo recuerdo. Un día, cuando Anna era bebé, mis padres me pidieron cuidarla por unos momentos. Comenzó a llorar y para animarla decidí mostrarle mis poderes. Como era muy pequeña solo se dedicó a observar feliz lo que hacía frente a sus ojos. Hice un muñeco (o una muñeca, mejor dicho) para divertirme, y a Anna le gustó mucho. Luego de pensar en muchísimos nombres, me decidí por Siri. Pero esa muñeca nunca cobró vida.

Es una historia muy parecida a la de Olaf. La primera vez que lo creamos, cuando Anna y yo éramos niñas, no estaba vivo. Pero ahora…

–Siri. – susurro al recordar la razón de por qué se llama así. – Un placer conocerte. – digo con voz tierna. – Mi nombre es Elsa. – me presento.

–¡Claro que te conozco! ¡Tú me armaste! ¿Lo recuerdas?– exclamó ella.

–Sí, y ahora tú y yo pasaremos muchos tiempo juntar durante este viaje. – le guiño un ojo.

Ella con sus labios forma una "o" perfecta.

–¿Viaje? ¿A dónde nos dirigimos? – pregunta entusiasmada.

–Dentro de unas semanas tú y yo estaremos en Arendelle, mi hogar. – le cuento. Siri se emociona.

–¿Y cómo es allá? – da pequeños saltitos en la cama, aún sentada. Suelto una risita.

–No quiero adelantar nada, solo quiero decirte que te encantará allá. Te presentaré a mi familia, a mis amigos y a un amiguito en especial que de seguro estará feliz de conocerte. – le digo, pensando en Olaf.

Siri no puede verse más feliz. Se pone de pie y comienza a correr por todo el camarote. Yo solo me limito a verla, notando como los copos de nieve inundan lentamente la habitación.

–¡Qué emoción! – exclama. – Tendré nuevos amigos y… oh, espera. – deja de correr para verme bien. – ¿Y quiénes son los jóvenes que están en esta embarcación? ¿También son amigos tuyos? – me pregunta.

–Bueno… – dudo unos segundos, y Siri me mira atentamente. – Elise es mi amiga, supongo. – le digo. – Los dos hombres… no lo son.

–¿Por qué no? – cuestiona curiosa.

–Pues porque casi nunca hablo con John. ¿Sabes quién es John, verdad? – le pregunto, y ella asiente. – Y Hans… él no es de mi confianza.

–¿Hans es ese pelirrojo apuesto con el que peleabas hace un rato? – arquea una ceja y veo un brillo inusual en sus grandes ojitos.

Suelto una risa.

–No es apuesto. Pero sí, él es Hans. – le contesto, encogiéndome de hombros.

–¿Cómo puedes decir eso? ¿Acaso no lo has visto bien? Sus ojos son muy lindos.

–Nunca los he visto bien. – interrumpo. – Solo sé que son verdes. Cada vez que me topo con él, terminamos peleando y no me preocupo por cosas tan insignificantes como "sus ojos". – le digo, algo fastidiada.

–Deberías, realmente son muy lindos y brillantes. – me guiña un ojos y se dispone a salir del camarote. – Iré a conocer el lugar. ¿Me acompañas? – me pregunta Siri.

–No gracias, pequeña. – digo casi inmediatamente. – Estoy muy agotada, pero estoy segura de que Elise estará encantada de darte un recorrido por el barco. – y dicho esto me dejo caer en la cama. Siri asiente y se retira.


–N… no es tan malo, Hans. – dice John, tratando de calmarme.

–¿Que no? – replico. – Siempre arruina todo y no lo puedes negar. No soporto más, tiene que bajarse del barco. Que nade sola hasta Arendelle si es necesario. – planeo mientras bebo más vino.

–¿Por qué siempre haces eso? – me pregunta.

No entiendo su pregunta.

–¿Hacer qué?

–Esto. – indica. – Juzgar a las personas sin antes conocerlas. ¿Sabes algo? No porque hayas conocido a alguien "cruel", significa que todas las personas sean iguales.

Trago saliva y gruño.

–¿Acaso estás en mi contra? ¡Eres mi mejor amigo, no puedes hacerme esto! – exclamo. Esto es el colmo. Vuelvo a darle otro sorbo a mi copa.

–Soy tu mejor amigo, y he soportado muchas idioteces tuyas, pero ya es hora de que cambies esa manera de ser, o terminarás quedándote solo. – me regaña.

Frunzo el ceño. Antes de poder negar lo que me dice, siento que alguien se acerca.

–Y esta es la cocina. – escucho la voz de Elise, cuando la veo bien observo que está tomando la "mano" (rama) de la reciente creación de Elsa. Al parecer le está dando un pequeño recorrido. – Oh, lo lamento, ¿interrumpo algo? – pregunta ella al notar la presencia de John y la mía.

–No interrumpes nada, Elise. – dice John, bebiendo un poco de vino. – Hola de nuevo, Siri. – saluda él.

–¡Hola, John! – exclama la muñeca.

Siri... Es un lindo y adorable nombre.

–Hola. – me saluda tímidamente.

–Hola. – respondo indiferente, aparando mi vista de ella. Siento un rodillazo de John en mi pierna, que está sentado frente a mí en la redonda mesa. – ¡Hey! – chillo.

–Ya eres un hombre adulto, no hay necesidad de enseñarte modales. – me regaña.

Bufo.

–Un placer, Siri. – le digo fingidamente.

Ella ríe.

–El placer es mío, Hans. – me contesta.

–Príncipe Hans. – le corrijo, cortante.

Veo que se sorprende, se acerca a mí y me mira con admiración, lo que hace que me incomode.

–Wow, ¿entonces eres un príncipe? – habla. – ¡Increíble!

Hace una leve inclinación con su cabeza de nieve y ríe.

–Vaya Lizzy, no me habías dicho que él era un príncipe. – dice Siri, volteando a ver a Elise.

–¿Lizzy? – preguntamos John y yo al unísono. Elise se encoge de hombros.

–Un nuevo apodo. – explica simplemente.

–Me agrada. – opina John.

Yo me limito a guardar silencio.

A mi alrededor se arma una conversación de la que no soy partícipe, y tampoco me interesa serlo, solo me preocupo de observarlos con fastidio y beber un poco más de vino.

De repente en mi distracción siento que todos hablan a la vez.

–¡Elsa! – exclaman los tres en armonía.

Observo que Elsa entra a la cocina y sonríe cansadamente, al parecer acaba de despertar de un sueño profundo.

Ella saluda con un ademán.

–No quisiera interrumpir su charla, solo vine por un vaso de agua. – explica.

–Yo se lo serviré, majestad. – dice John, poniéndose de pie.

–Oh, no es necesario, John. – habla Elsa.

–No será ninguna molestia, majestad. – insiste mi amigo.

Ríe nerviosamente. – Solo dime Elsa, por favor. – pide. John asiente.

Mientras mi amigo va en busca de un vaso, noto de Siri se aferra a la pierna izquierda de Elsa.

–¡Te quiero! – exclama la parlanchina muñeca de nieve. Elsa ríe con dulzura y Elise observa la escena maravillada.

–Tenga majestad. – dice John, mientras le entrega el vaso con agua, el cual Elsa recibe gustosa.

–Muchas gracias. – responde ella y da un sorbo. – Bueno, me retiro.

–Espera Elsa. Sería genial que nos hicieras compañía por unos momentos. – interrumpe Siri, poniendo la más dulce de sus sonrisas.

–Bueno… – reflexiona por unos segundos sin hablar.

Después de un rato, decido romper el silencio.

–No la presiones, Siri. – le digo con mi típico tono irónico. – De seguro la reina está muy ocupada y no tiene intenciones de quedarse aquí.

Elsa me observa y frunce levemente el ceño.

–¿Por qué siempre tienes que ser tan irritante? – pregunta ella.

–La razón es sencilla: no me agradas. – respondo sonriente, dándole otro sorbo a mi copa.

–Que coincidencia, el sentimiento es mutuo. – replica Elsa, imitando mi sonrisa.

–Ya empezaron… – escucho la voz de Elise, noto de roda los ojos. – Yo me largo de aquí. – dice y se aleja.

–Oh, espérame. – exclama Siri, siguiéndola.

–Los sigo, no soporto verlos pelear. – habla John. Los tres abandonan el lugar, y para mi desagrado me dejaron solo con Elsa.

Ella pide por todos los medios que se queden, pero ellos la ignoran y se alejan.

Ambos damos un suspiro. Elsa bebe de su agua y yo de mi vino.

–¿Te quedarás mucho aquí? – pregunto sin mirarla.

–No, solo terminaré de beber el agua. – me contesta con fastidio.

Río. Como adoro verla así de enojada, me causa gracia y, a la vez, alegría. Pero prefiero mil veces verla sonriendo.

–No seas aburrida, mujer. – le digo para su sorpresa. – El agua no sabe tan bien. Ven. – le señalo un asiento frente al mío, en donde estuvo sentado John hace unos minutos. – Bebe esto, está frío y te encantará. – le señalo la botella.

Elsa me observa quieta por unos segundos, como una estatua. Luego se decide y toma asiento frente a mí. Bebe de golpe el contenido de su vaso y se sirve vino de la botella.

–¿Es vino de las islas? – me pregunta.

–Exacto. – le digo. – Es uno de los mejores vinos de mi país. Es mi favorito. – le confieso.

Elsa me mira fijamente, algo desconfiada.

–Solo espero que no esté envenenado. – dice, acercando tímidamente el vaso a sus labios.

–Oh, vamos, no empieces con eso de nuevo. – le pido. – No me agradas, pero no tengo intenciones de matarte. ¿Pretendes que pase mi vida entera en prisión? ¿O pretendes que me maten? Pues no, aprecio mi vida, muchas gracias. – digo, algo molesto por las sospechas de la rubia platinada.

–Aprecias tu vida, y no lo pongo en duda. Ahora, que aprecies la vida ajena es otra cosa… – insinúa.

–Cállate y bebe de una maldita vez. – exclamo enfadado, golpeando la mesa. Elsa me mira con sorpresa, mi grito no lo venía venir. Noto que copos de nieve caen a su alrededor.

Ahora frunce el ceño y bebe de su vaso en silencio. No deja de observarme con esos ojos llenos de ira. Pero en cuanto bebe su primer sorbo, su expresión cambia casi de inmediato.

–Está delicioso. – opina.

–Te lo dije. – me encojo de hombros.

Me sigue observando con desconfianza, pero la ignoro. Me dedico a servir más vino a mi copa.

–Hey, si sigues bebiendo así te emborracharás. Cálmate un poco. – me pide con una risa.

–Oye, solo llevo dos copas. Además yo me controlo más de lo que crees. – confieso.

–Eso dicen todos, a mí no me engañas. – me dice, algo dudosa, pero aún así hace esa sonrisa que tanto esperaba ver. Al verla así, sonrío involuntariamente. – ¿Te ocurre algo? – me pregunta.

Rápidamente reacciono.

–No, nada. – digo, borrando mi sonrisa. – Es solo que me divierten tus comentarios absurdos. – confieso.

–¡Hey! – exclama ella. – Ten más cuidado con tus palabras. No quiero congelarte. – me advierte.

Asiento con el rostro, dándole a entender que tomaré en cuenta sus palabras.

Nuevamente nos quedamos en silencio. No tenemos mucho de qué hablar, no nos gusta hablar entre nosotros, o eso creo. Elsa sigue bebiendo de su vaso y yo dejo de beber, ha sido mucho para una sola noche.

Noto algo extraño. Lentamente levanto la mirada y me encuentro con los ojos azules de Elsa, que me miran curiosos. Ella se percata de que la "descubrí" mirándome y aparta la mirada.

–¿Qué hacías? – le pregunto, confundido.

–Nada. – responde cortante.

–No mientas, ¿estabas mirando mis ojos? – pregunto, presumiendo.

–¿¡Cómo se te ocurre?! – exclama.

–Pues fíjate que sí se me ocurre. No te sientas avergonzada, sé que soy apuesto. – digo arrogante. Ella, levemente sonrojada, se pone se pie y gruñe.

–Sigues soñando, principito. – me dice, alejándose. – Solo quería comprobar algo que me dijo Siri. No lo hice porque quisiera. – confiesa.

–Oh, sí, Siri. – opino reflexivo. – Al parecer le fascino a esa muñequita, y no me extraña. – le digo presumiendo.

–Creído. – escupe de sus labios, casi en un gruñido. – Tal vez seas de su agrado, pero no significa que seas de MÍ agrado. – dice algo enfadada. Se voltea y se aleja.

Suelto una carcajada. Fue una escena bastante divertida. Verla ahí, observando atentamente mis ojos. Algo que nunca olvidaré, de seguro. Su expresión de vergüenza fue verdaderamente inolvidable. Adorable y patética a la vez.

–Hey, majestad. – le exclamo antes de que se vaya. Ella voltea bruscamente. – Tiene usted unos lindos ojos. – confieso. Recuerdo que mientras me miraba, pude ver sus ojos azules por unos míseros segundos. Son hermosos, si soy sincero.

Ella me mira con sorpresa. Su expresión me hace reír abiertamente.

–Es broma, es broma. – le digo mientras no paro de reír. – No se lo crea, mi lady. – repito, burlándome.

Elsa me mira indignada y molesta, pero luego de un par de segundos me sonríe con ese aire de sarcasmo, y se cruza de brazos.

–Pues déjeme decirle, alteza, que usted posee unos ojos verdes bastante lindos y… brillantes. Son realmente admirables. – confiesa.

Dejo de reír y la miro sorprendido. Es broma, debe ser broma.

Iba a replicar con una negación, pero me doy cuenta de que Siri está parada detrás de Elsa. La reina de Arendelle nota hacia dónde está dirigida mi mirada y voltea, para encontrarse con una sorprendida muñeca de nieve.

–Ustedes dos se quieren… – dice Siri casi en un susurro.

–¿Qué? – exclamamos Elsa y yo al mismo tiempo. Siri comienza a reír de emoción.

–¡Ustedes se quieren! ¡Se quieren, se quieren! – comienza a canturrear.

Elsa me mira y noto un rubor en sus mejillas, luego hace una mueca de desagrado. Toma la mano de Siri y ambas se van, dejándome solo.

Arqueo una ceja. Eso fue extraño, pero divertido. Todo este alboroto por una opinión que di sobre los hermosos ojos de Elsa. No mentí respecto a eso, pero dije que había mentido. ¿Confirmarle que sus ojos son lindos? ¡Ni en sueños!

Pero luego la opinión que me dio fue inesperada. "Usted posee unos ojos verdes bastante lindos y… brillantes. Son realmente admirables" Quise reír, pero no pude. Esa Elsa… fue una buena manera de replicar lo que le había dicho. Pero notoriamente fue una broma.

O eso creo.


¡Holiwis guapuras!

¿Cómo están? S2

Por fin pude actualizar, después de días con exámenes, días con sueño y días con dolores de cabeza. Aún tengo problemitas con mi ojo, pero mañana iré a ver de qué se trata. Espero que todo salga bien y el doc no me diga que debo usar lentes 8D

Además me siento algo más aliviada, ¿recuerdan que dije en el capítulo que me fue mal en un examen? En mi país las "calificaciones aceptables" son del 60% en adelante, y tuve justamente el 60% xD al menos ya no estoy presionada con subir mi promedio de notas, menos mal.

Realmente no sé que decir sobre este capítulo, ya hasta olvidé de qué trataba (lo escribí el viernes en la mañana) y no estoy de ganas para leerlo xD. Ustedes solo díganme qué les pareció, plsss :3.

Otra cosita: Hice algunas mezclas en días pasados, y entre ellas incluí una canción de Frozen. No es la gran cosa, pero igual quisiera opiniones. Fusioné "Libre Soy" y ¡Suéltalo!" que son las canciones que todos deben conocer. Pienso fusionar más canciones de Frozen, pero si soy un asco en esto preferiría no seguir haciéndolo xD. Pueden encontrar la canción en mi perfil. Obviamente si el link está roto o algo así avísenme, así lo cambio. Eso :).

A Frozen Fan: Me he cuidado. Evito leer mucho y eso es deprimente ya que han actualizado muchas historias que amo xD. Hoy pude leer algunas, pero muy pocas. Apenas ocupo mi celular, solo escucho música con él pero evito forzar mucho la visión. Yo adoro que Hans y Elsa exploten por nada, por eso los estoy desarrollando con una actitud infantil, sin mencionar que yo soy infantil, y todo me lo imagino de una manera inmadura, por así decirlo. Y ahora se ha sumado Siri, me alegra saber que te agrada la muñequita, la hice con mucho cariño S2 Elise piensa que es un "odio especial", pero ahora piensa que "se quieren". Pobres Elsa y Hans xD.

TALOS X: Me alegra que te guste la idea, creí que mi querida Siri no convencería, pero ahora veo que me equivoqué :) Por ahora la trama estará reducida, no interesa la guerra que se está desatando, ahora solo importan los "Incómodos y tensos momentos Helsa", luego sabremos más de Arendelle, Weselton y Las Islas del Sur. ¡Saludos!

Grace: Ya te di tu penitencia por fb, me alegra que hayas comentado ahora, es que... tus comentarios me suben el ánimo, guapura xD. Sí, apareció tu amado Kristoff, pero no será importante por ahora. No me mates :c

Maggie Westergard: Lo que pretendo es que Elise y Siri le abra los ojos a nuestra parejita, por eso he creado a Siri, y sí, también me imagino que es hija "Helsa" xD. ¡Me alegra que te gustara el capítulo! Bueno, también he leído muchos fics de aquí. Yo tengo una opinión distinta al resto de los fickers: Hans dice que 3 de sus hermanos lo ignoraban, y 3 en comparación a 12 es muy poco. Aunque sea uno de esos 9 hermanos restantes debe quererlo, ¿no crees?

Bueno, eso sería. Espero actualizar pronto. En los próximos capítulos hablaremos mucho del querido personaje OC Elise. Aunque no lo crean, ella es muy importante en la historia. Muuuuuy importante xD. Bueno eso :3.

Adiós y cuídense. ¡Hasta la próxima!

Tapi