Disclaimer: Esta es la traducción del fic con el mismo nombre, cuya trama, ideas y desarrollo pertenece a Mrs Scorpius Malfoy, quien muy amablemente me ha permitido compartir. Los personajes mencionados pertenecen a Masashi Kishimoto, y en esta historia se presentan sin ningún fin de lucro. cabe decir, que esta prohibido re-suban esta traducción/trabajo de la autora ya mencionada. Yo, Aricat, no tomo el crédito de esta hermosa historia.


Something in Common

Parte IX

Ella desea que este momento nunca hubiera ocurrido.

No, ella no está hablando de su futura hija. No hay un día en que ella no agradezca al mundo por la pequeña vida que crece en su útero.

Todo comienza cuando ella llama a Sasuke para que vaya a su apartamento. Estando embarazada de veintidós semanas, la emoción de Sakura ya no es como la de una persona normal. Cada emoción que ella siente se ve aumentada por sus hormonas, y se ha convertido en una rutina normal encontrarla riendo y luego llorando y volviendo a reír en menos de un minuto.

Ino acababa de marcharse, en sus brazos llevaban una pila de papeles con lluvias de ideas para la fiesta de baby shower de su hija. En la escuela, Sakura está a punto de terminar su trabajo en el laboratorio y descubrir nuevos datos innovadores. Al menos puede decir que ha estado teniendo una gran semana con grandes decisiones.

Así que cuando Sasuke aparece, desconociendo sus intenciones, ella le saluda con una sonrisa cálida antes de llevarlo a la sala de estar. Ella trata de olvidar que él está saliendo con alguien y avanzando en su vida, sabiendo que la noticia que está a punto de compartir es algo que le gustaría escuchar.

"¿A qué me has llamado para venir aquí a medianoche?"

Es inconveniente, Sakura lo sabe, pero Sasuke ha repetido muchas veces en el pasado que estará disponible en cualquier momento. Al principio, ella nunca habría pensado en pedirle que apareciera a una hora tan tardía, pero estaba demasiado emocionada para contenerse. Ella le dice que espere un poco más, su vejiga necesita de su atención antes de decir su anuncio.

Cuando ella regresa del baño, se para frente a él y junta sus manos. "¡He escogido un nombre!"

Sasuke parece no saber qué decir, y asiente lentamente para dejar que continúe hablando.

"Sarada."

"¿Cómo... Ensalada?"

"No, tonto. Como la diosa de la sabiduría", una risita femenina, el tipo que su voz no ha intentado hacer desde su adolescencia, se escapa de sus labios.

Ella ignora la inclinación de la cabeza de Sasuke después de oír esa risa.

Sakura le entrega un libro que pidió prestado de la biblioteca hace no mucho tiempo. Abre la página marcada y le muestra el título del nuevo capítulo, uno que habla de la diosa Sarada. Da una breve introducción sobre el origen del nombre, y luego sobre las personas importantes quienes lo han tenido a través de la historia.

"Es perfecto," continúa Sakura. "Esto es lo que he estado buscando, quería un nombre poderoso y hermoso."

Sasuke sonríe de lado, porque nunca puede sonreír de verdad. Es como si sus músculos faciales le prohibieran mostrar demasiada emoción -o Sakura nunca lo había visto hacerlo. "Me gusta cómo suena."

"¿Verdad?" Ella frota cariñosamente su gran vientre. "Sarada Haruno."

Y es como si la habitación bajara diez grados de su temperatura. Sasuke arroja el libro en la mesita de café y le da una mirada interrogante.

"¿Haruno?"

"Sí."

"¿Por qué?" Su pregunta es más una demanda. Sakura le mira mientras él se levanta del sofá y va a buscar un vaso de agua a la cocina. Sasuke ha pasado tantas veces ahí, que camina alrededor de su apartamento como si fuera su segunda casa. Aunque nunca ha pasado la noche ahí, Sakura guarda un sofá-cama en la futura habitación de Sarada en caso de que él u otro de sus invitados necesite un lugar para dormir. No como si él lo necesitara, de todos modos.

"Porque yo voy a tenerla, Sasuke."

Ella no quiere mencionar cómo la madre de él no está muy contenta con la idea tampoco, o cómo Sakura ha estado recibiendo cartas de Madara Uchiha animándola a mantener su distancia. Esta es su hija, la que amará por el resto de su vida. Lo que sea suceda entre ella, Sasuke, y Sarada no debe involucrar a nadie más y ella sólo desea mantener una relación civil con él en sus propios términos.

Esta es la primera vez que ve a Sasuke tan ensimismado en algo. La forma en que su pecho se sube y baja mientras se trata de contener, hace que Sakura se sienta mucho más pequeña de lo normal. Sus manos se retiran de su vientre, y luego las cruza delante de su pecho en un modo defensivo.

"Ella es un Uchiha," afirma él. "Es mi hija tanto como es tuya."

"Sasuke," ella comienza. "Seré yo quien la críe, tiene más sentido darle mi apellido."

Sakura no se da cuenta de lo mucho que sus palabras lo están lastimando en ese momento, pero ella sólo está pensando tan lógicamente como puede. Él ya está viendo a alguien más, es obvio que eventualmente se casará y hará que sus hijos se conviertan en los herederos de la compañía de su familia. Ese no es el futuro que ella quiere para Sarada; al darle su propio apellido, ella estará menos atada al mundo en el que personas como Madara viven.

Sin embargo, ella no encuentra el coraje para decir eso. En lugar, dice, "Tu estas saliendo con alguien más. Sasuke, no es como que yo me voy a sentir cómoda cuando alguien pregunte por una Sarada Uchiha y su madre no tenga el mismo apellido. Sabes tanto como yo que las cosas nunca funcionan entre nosotros."

Su mente está saltando en direcciones diferentes. A ella le duele decir eso. Le duele mirar al rostro de él, el saber que ella carga a su bebé, pero que él sigue siendo tan inalcanzable e imposible como la primera noche que se conocieron.

Ella no se da cuenta de que él ya no está sentado hasta que él la toma por los hombros, forzándola a mirarlo a los ojos. Hay una especie de fuego en ellos, de llamas ónix que chocan con sus ojos verdes.

"No te atrevas a decir eso de nuevo." Las palabras de Sasuke son duras, pero sus acciones hablan mucho más alto.

Su boca se estrella contra la suya. La besa tan fuerte que ella casi cae hacia atrás si no es por el agarre de él. Sakura no puede contenerse; la última vez que se han tocado así el uno al otro, fue la única vez y ella no puede negar que su imaginación se hace salvaje al pensar en él encima de ella de vez en cuando. La culpa está en sus hormonas, o en el hecho de que la última vez que ella tuvo relaciones terminó embarazada.

Ella le devuelve el beso, sin siquiera pensar en las consecuencias o el peso de sus palabras. Sus brazos se van alrededor de su cuello, empujando su rostro hacia ella para profundizar sus labios. Ella es cuidadosa con la pequeña Sarada, de no apretar su vientre demasiado entre ellos. Sasuke dirige sus manos y la acaricia, también consciente de que su hija le impide acercarse a su madre pero no menos cariñoso.

Ahí es cuando Sakura siente una sensación repentina y tiene que correr al baño. Su vejiga ha desarrollado el peor momento conocido por la humanidad, pero por una vez está agradecida por ello.

Sakura entierra su cara en sus manos mientras ella se sienta en el inodoro, sacudiendo la cabeza con incredulidad. ¿Cómo podía dejarse ir así? Tener una hija con Sasuke es una cosa, pero besarlo mientras discuten, consciente del estado de su relación, es otra cosa. Ella teme que él pueda pensar que se está aprovechando de su estatus, lo cual ella no hace en absoluto.

¡Rayos, si las cosas fueran a su manera, ella no habría asistido a la fiesta de compromiso de Hinata en el primer lugar!

Un chasquido de la puerta principal cerrándose, la trae de vuelta a la realidad. Sasuke se ha ido, y ella se encuentra dividida entre el deseo de que vuelva y nunca volverlo a ver.

Ella se asea antes de dirigirse a la cocina, sólo para encontrar el vaso en el que Sasuke había bebido agua, derramado y punto de caer de la mesa. Ella lo recoge y lo enjuaga en el fregadero, tratando de mantener su compostura lo más normal posible hasta que las lágrimas comienzan a caer.

Él tiene novia. Él no debería estar besando a la mujer embarazó. Él tiene un futuro por delante, uno en el que puede incluir a Sarada cuando quiera, mientras que Sakura elige hacerlo a tiempo completo.

Sasuke es inalcanzable, imparable, imposible. Y para besarla así, como si ella fuera el centro de su mundo hace que las rodillas de Sakura se debiliten, y se desliza hasta el suelo. Ella solloza tan fuerte que le resulta difícil respirar.

Son las dos de la mañana, en su nuevo apartamento, con el apoyo total de su familia y amigos, con Sarada cada vez más grande cada día, pero Sakura nunca se ha sentido tan sola.

A eso de las cuatro de la mañana, ella abre el cajón superior de la cocina y levanta el organizador de plástico que guarda sus cubiertos, para sacar todas las cartas de Madara que ha estado recolectando. No son amenazas directas, pero piden una prueba de paternidad, que ella se mude lejos, para mantener la mayor distancia posible entre ella y Sasuke porque él es el futuro de todo lo que Madara ha trabajado. El imbécil no parece conocer bien a su nieto, piensa ella amargamente. Él trata a Sasuke como su muñeco personal, un maniquí que consigue manipular hasta en su última respiración.

Sakura busca sus fósforos, recoge todas esas amenazas vacías, y enciende un fuego en su fregadero. Se siente tan derrotada, tan fácilmente rompible que le sorprende cuánto tiempo ha durado antes de descontrolarse. Sus sollozos se vuelven más tranquilos y suaves cuando las letras se queman, convirtiéndose en cenizas negras y humo gris. Ella no puede decirle a Sasuke acerca de ellas, eso sólo le impediría a él su única oportunidad de llegar lejos en su vida y su relación con su familia.

Toma su celular y marca el número de Ino.

"No puedo hacer esto," es lo primero que dice cuando su mejor amiga lo escucha.

"¿Quieres que vaya para allá?"

Son casi las cuatro y media de la mañana y la idea suena atractiva. "No, mi casa huele a humo."

"¿Qué pasó?"

"Nosotros... yo... él me besó. Ino, no sé qué hacer." Ella le da un breve resumen de lo que pasó, omitiendo la parte de que Sasuke está viendo a otra persona, porque de alguna manera eso apuñala su corazón un poco más cada vez que lo recuerda.

"Estaré allí a primera hora de la mañana," promete su mejor amiga.

"Te quiero, perdón por despertarte."

"La pequeña Sarada es mi primera ahijada, cualquier cosa por ella y su mamá."

"Gracias, ¿nos vemos mañana?"

"Sí, pero antes de colgar, ¿por qué huele a humo?"

"Oh, sólo acabo de quemar las amenazas que el fundador de Indra Corp me ha enviado," el tono casual de su voz sale bien con su creciente privación de sueño y apatía.

"Suena como una verdadero idiota."

"No tienes ni idea."


NT: Un capítulo un poco más largo que los anteriores. ¿Vieron el nuevo cap de Gaiden?