—Despierta.
Sakura abrió los ojos. —Maldita sea que temprano te levantas. ¿Dormimos mucho? ¿Cómo sabes qué hora es? .
—Lo he oído. Tenemos patrullas en el pasillo nos dicen la hora. Mi oído es agudo. Vístete rápido. Tenemos que darnos prisa. Tenemos mucho que hacer.
Se vistió mientras Sasuke se ponía una camisa. Ella lo observó. —¿Llevas camisa hoy?.
—Dónde vamos hoy es más frío que en las minas.
—De acuerdo.
Sasuke agarró la manta de la cama. Sakura vio como volcaba toda la ropa que tenía apilada en el suelo dentro de la manta. Algo estaba definitivamente mal con Sasuke, pero no le decía lo que estaba pasando. Levantó la bolsa de ropa, se la echó al hombro y abrió la puerta.
Le tomó la mano.
—Quédate a mi lado. No importa lo que pase, quédate conmigo. Estas ligada a mí. Y yo a ti. Permaneceremos juntos .
—De acuerdo. No saldré de tu vista y me quedaré muy cerca de ti en todo momento.
—Perfecto.
La llevó al baño. Sasuke les ordeno a los cuatro hombres que se encontraban dentro que salieran para que ella pudiera tener privacidad. Cuando terminó, Sasuke se acercó a utilizar el baño. Tres hombres lo siguieron dentro, por lo que Sasuke la atrajo hacia su cuerpo y sacudió la cabeza para que no mirara. Ella volvió los ojos, pero mantuvo su mirada en Sasuke. No quería ver a los tres hombres orinar.
Le dio privacidad a Sasuke, sin salir de su vista. Se lavaron antes de salir del baño. Sasuke se la llevó al comedor.
—Come rápido.— Él le entregó los platos con comida y las tazas con agua.
Miró alrededor. Estaba lleno, a diferencia de la mañana anterior. La habitación estaba inusualmente tranquila. Sasuke se sentó en el banquillo al final de la mesa, extendiendo sus muslos anchos. Se movió en el banquillo para dar lugar a que Sakura se sentara.
Sin que él tuviera que decirle, Sakura se deslizó sobre su regazo. Comían rápidamente. Sasuke hizo un gesto a los hombres a su alrededor. Ella levantó la vista. La gente de Sasuke estaba tensa. Casi podía sentirse en el aire. Se preguntó qué demonios estaba pasando.
Ella miró a Sasuke. Él la miró y sonrió.
—¿Sasuke?.
—Confía en mí y pregunta después.
Cerró la boca y asintió con la cabeza. Sasuke quería que estuvieran en movimiento. Salieron del comedor. Sin embargo no se dirigieron hacia la mina. Agarró la manta sobre el hombro, tomó su mano y se dirigió hacia las puertas marcadas con palabras que no sabía leer. Las marcas en forma de rasguños parecían moverse. Apretó la mano en que sostenía la de ella e hizo una pausa para mirarla.
—Quédate conmigo. Si algo sale mal, tendremos que correr. Corre conmigo. Prométemelo, Sakura. No voy a perderte y moriré si te separan de mí, porque voy a luchar para mantenerte sin importar las probabilidades. — El miedo la golpeó. ¿Qué demonios estaba pasando?
Sasuke abrió la puerta que daba a un pasillo pequeño. Sasuke la tiró hacia delante y casi corrió por el pasillo. Terminó en una de esas cosas con forma de plataforma elevadora con las paredes de piedra en bruto. Sasuke se subió tirando de ella en sus brazos.
—No toque las paredes.
—No lo haré.— Se estremeció. —Sería como tocar un rallador de queso eléctrico por la velocidad a la que estas cosas se mueven arriba y abajo.
—¿Un rallador de queso?.
—No importa. Estaba hablando conmigo misma.
La plataforma se detuvo. Sasuke, olió el aire mientras la empujaba hacia adelante. Bajaron corriendo las salas hasta que llegaron a otra puerta grande. Se parecía a la puerta que había atravesado con Kisame el día en que la llevaron a la mina. La puerta se agitó antes de abrirse.
Sakura estaba un poco sorprendida de ver a uno de los hombres Sasuke ante ellos.
—Estamos listos. Te seguimos.
Sasuke asintió y se fue sin previo aviso. Apretó la mano sobre Sakura mientras la ponía detrás de él. Corrieron a través de la gran sala a otra puerta grande. Sasuke se detuvo y miró hacia atrás. Sakura miró por encima del hombro para ver a decenas de Zorn entrar en la gran sala con más Zorn sobre sus talones. La sala se llenó de Zorn.
El hombre que permitía la entrada en el cuarto, finalmente cerró la puerta. Tenía que haber más de cien Zorn en la habitación con algunas otras especies que no había visto antes. Los otros no Zorn parecían tan confundidos como ella. Sólo había un puñado de ellos, todas mujeres.
—Vamos a hacer esto.— Sasuke asintió con la cabeza.
Las puertas se abrieron. Sakura giró para ver lo había en la habitación a la que se dirigían. Se quedó sin aliento al observar la nave más grande que había visto estacionada en lo que parecía ser el espacio abierto. Entonces vio la cúpula de cristal apenas perceptible con el espacio profundo como fondo.
Había más hombres Zorn por la nave. Todos se agitaron. Como una estampida, los Zorn comenzaron a correr. Sasuke apretó su mano y tiró de ella más cerca de su cuerpo. Corrieron juntos hacia la nave. Era una nave espacial. Ella lo entendía. Se preguntó acerca de lo que iba a suceder. La comprensión la golpeó conforme se fueron acercando a la nave. Estaban tratando de escapar. La sorpresa la golpeo a medida que corrían por la rampa y el vientre de la nave.
Parecía un amplio espacio de carga. Más Zorn esperaban dentro. Sasuke se mantenía en movimiento, tirando de Sakura, mientras corrían a través del área de carga hacia un pasillo de metal.
—Por aquí, Uchiha Sasuke—, gritó un hombre. —Nos estamos preparando para el vuelo.
Sasuke ni siquiera perdía el aliento mientras corrían.
—¿Has dañado los otros barcos?.
—Sí—, gruñó el otro Zorn que corría junto a ellos. —No van a ser capaces de seguirnos. No por mucho tiempo.
Jadeando, y con un dolor en el costado, Sakura comenzó a disminuir el paso. Sasuke gruñó. Se detuvo y giró, empujando la manta y la ropa al otro hombre le soltó la mano a Sakura y en un instante la levantó por la mitad. Sus caderas golpearon duro el hombro Sasuke. Él se dio la vuelta y echó a correr otra vez mientras la sostenía con fuerza contra su cuerpo.
Terminaron en un elevador. Sasuke se quedó con el otro hombre Zorn conforme el ascensor ascendía. Sakura se quitó el pelo de la cara para mirar al hombre Zorn de pie a pocos metros de ella y Sasuke.
—El barco está lleno—. El Zorn se tocó la oreja.
Sakura vio un dispositivo de metal en la oreja del hombre.
—Ellos están asegurando las puertas de carga. Estamos listos.
—Salgamos de aquí—, gruñó Sasuke. —No me esperes a llegar al centro de mando.
—Despegue—, ordenó el Zorn. —Uchiha Sasuke ha ordenado el despegue.
Los motores de la nave no sonaban fuerte, pero aún así Sakura los oía por la vibración. La puerta del ascensor se abrió cuando se detuvo. Sasuke se trasladó rápidamente a la habitación. Se inclinó para depositar a Sakura en sus pies con suavidad. Él la cogió del brazo y la hizo girar.
Sakura se quedó con los ojos abiertos por el asombro al ver la gran ventana. La habitación era una especie de centro de control. Cinco Zorn se encontraban en los controles. Sasuke se movió al asiento largo llevando a Sakura con él. Se sentó, tirando de ella en su regazo. Envolvió su brazo alrededor de la cintura de Sakura para asegurar que no se pudiera mover.
—Informe—, ordenó Sasuke.
—Se activó la alarma cuando la nave se encendió, pero hemos reemplazado sus sistemas.— El hombre detrás de ellos gruñó. —La cúpula se está retrayendo. Cuarenta segundos para el despegue.
Sasuke gruñó. —Más rápido, maldita sea.
—Eso es lo más rápido que podemos ir. La cúpula se ha comenzado a abrir. No pueden llegar a la nave. Los sellos de presión se rompieron. Serían absorbidos por el muelle, incluso si pudieran pasar por alto las medidas de seguridad.
Sasuke asintió con la cabeza. —¿Qué pasa con sus defensas?.
—Están destruidas.— El hombre sentado en una silla a su derecha rio. —Nosotros las volamos cuando dio la orden de despegar. Esos hijos de puta están ocupados en este momento lidiando con los incendios que provocamos. Vamos a ser claros. No nos pueden detener.
Sasuke asintió con la cabeza. Los ojos de Sakura volaron hacia su mirada. Él no la miró. Parecía triste mientras miraba por la ventana.—Hasta no estar libres y tranquilos no me sentiré demasiado confiado, Kira. Suigetsu, ¿tienes acceso a su sistema de navegación? ¿Sabemos dónde estamos y cómo llegar a casa?.
—Sí, Uchiha Sasuke. Estamos a tres semanas de casa a plena capacidad.
Sasuke cerró los ojos y sonrió. —Casa—. Sus ojos se abrieron de golpe. —¿tiempo?.
—Diez segundos. Estamos listos. Alertaré al pueblo para que espere.
Sasuke apretó a Sakura con más fuerza contra su cuerpo. —Espera, Sakura. Este barco tiene motores fuertes y no tendremos una salida fácil. Queremos causar daño cuando nos vayamos. Quemar su muelle de embarque.
Ella le echó los brazos alrededor del cuello para aferrarse con más fuerza a él. Los motores de la nave vibraron más fuerte cuando la nave salió disparada hacia adelante en el espacio. Su cuerpo fue lanzado hacia Sasuke. Él la sostuvo con más fuerza. Volvió la cabeza para mirar como la nave volaba en el espacio.
—Ellos tienen un arma que no exploto—, espetó un hombre. —Maniobras evasivas.
Sasuke gruñó. —¿Podemos evitar ser golpeados?
El hombre se rió. —No hay problema. Estaremos fuera de alcance dentro de tres, dos, uno, ahora. Somos libres.
Sasuke se echó a reír. Él cargo a Sakura en sus brazos mientras se levantaba. Él le sonrió. —Somos libres, mi Sakura. —La sorpresa golpeó a Sakura. Ella miró a Sasuke. Le guiñó un ojo. —Abran las comunicaciones completas de la nave.— Él sentó suavemente a Sakura en el asiento que había dejado vacante.
Sakura se fue recuperando del golpe. Habían escapado de los Akatsuki. Sin siquiera saberlo. Por eso la reunión de la noche anterior. El Zorn no se había entusiasmado con los nuevos prisioneros. Sino que había estado entusiasmado con el hecho de tener una gran nave lista para usarla en el escape. El dolor se apoderó de Sakura.¿Por qué Sasuke no le dijo? ¿No confiaba en ella?
—Este es Uchiha Sasuke—, gruñó Sasuke. —Somos libres. En tres semanas estaremos regresando a casa. Veremos Zorn otra vez.
Los hombres echaron hacia atrás la cabeza y gritaron en voz alta. Sakura se estremeció. Sasuke le sonrió ampliamente. Él se pasó la mano por la garganta. El hombre de la izquierda asintió.
—Las comunicaciones están apagadas, Uchiha Sasuke .
Sasuke miró a uno de sus hombres. —¿Alguna persecución?
—No, Uchiha Sasuke.
Sasuke asintió. —Estate atento. No quiero sorpresas.
—Sí, Uchiha Sasuke.
Sasuke se volvió para mirar a la ventana que daba espacio. Cruzó los brazos sobre su pecho musculoso. La satisfacción en su rostro era evidente.
Sakura se trago. —Sasuke?.
Él le sonrió. —¿Sí?.
—¿Me llevaras a casa?.
Él asintió. Se acercó y agachó frente a ella. Sus manos se apoderaron de su rostro con suavidad.—Estamos ligados. Serás muy bien recibida en mi planeta.
—Me refiero a la Tierra—, susurró.
La sonrisa de Sasuke murió. —Estamos ligados, Sakura. No sabemos dónde está tu mundo o incluso en dónde buscar. Lo siento. Mi casa es ahora tu hogar.
Ella asintió se sentía un poco entumecida.¿Qué otra cosa podía hacer?Sasuke le sonrió y la liberó para que se pusiera de pie. Se dirigió hacia una de las estaciones y habló en voz baja a uno de sus hombres.
Sakura se sentó en la silla que le habían puesto y se limitó a observar a Sasuke. La llevaba a su planeta. No iba a regresar jamás a la Tierra. El dolor y el enojo la llenaron cuando se dio cuenta de que los hombres de Sasuke tenían acceso al sistema de navegación Akatsuki para encontrar su mundo, pero que ni siquiera lo iban a buscar. Cerró los ojos y luchó contra las lágrimas que queman detrás de sus párpados.
Finalmente abrió los ojos y miró hacia el espacio cuando tuvo sus emociones bajo control. De vez en cuando volvía la cabeza para ver a Sasuke. Parecía emocionado mientras se movía por la habitación de una estación a otra. Finalmente, se dirigió hacia ella y le tendió la mano. Habían pasado horas.
—No estamos siendo perseguidos. No tienen nada más rápido que nuestra nave y hemos estado atentos a ellos. Hicimos una escapada perfecta. He memorizado el plano de la nave. Vamos a los dormitorios del líder.
—Está bien.— Dejó que él la levantara.
Sasuke recuperó la sabana con la ropa en la puerta. Se fueron del cuarto de control y caminaron por un pasillo. Sasuke se detuvo en una puerta y la abrió. No estaba cerrada con llave. Sasuke entró primero y dejó caer su ropa. Las luces se prendieron de forma automática.
Sakura miró el cuarto.
—Bonito—. La habitación era enorme y parecía equipada con todas las comodidades de los Akatsuki.
—Nos metieron en las habitaciones de roca con alfombras gruesas.— Sasuke parecía enojado. —Sin embargo, vivían con lujo.
Sakura miró la habitación de nuevo. Tenía una sala de estar con cómodos sillones y luego había una zona de dormitorio con una cama grande. En una de las paredes había una ventana. Era hermoso. Cuando se acostara en la cama tendría la vista del espacio para disfrutar. Sasuke la alcanzo, y la envolvió entre sus brazos.
—Amarás Zorn.
Cerró los ojos. —Podrías encontrar la Tierra si quisieras.
—No puedo permitir que regreses a la Tierra.
—No entiendo.
Él la apretó con más fuerza. —Yo podría encontrar tu planeta, pero no puedo dejarte de lado ahora Sakura. Estoy enamorado de ti. Tú lo eres todo para mí. Estamos ligados.
—¿Qué significa eso? ligados?.
—Significa que te he tomado como mía. Significa que estaremos juntos hasta la muerte. Dedicare mi vida a la tuya.
—¿Quieres decir que estamos casados?.
—Casados?
—Eso significa comprometidos el uno con el otro hasta la muerte.
—Sí. Entonces eso es lo que significa. Estas ligada mí, Sakura. Nunca te arrepentirás.
—¿Qué es Uchiha?.
—Mi título real.
—Y Sasuke?.
—Mi nombre—.
—¿Debo llamarte Uchiha Sasuke ahora como todo el mundo?.
Él sonrió. —Estas ligada a mí. No es necesario que me llames por mi título. Nunca. Cuando fuimos capturados y llevados, ordené a mi gente a abandonar el título para proteger mi identidad. Yo era sólo un Zorn de muchos.
—Si los Akatsuki te capturaron una vez, podrían regresar a tu planeta para llevarte otra vez?.
—No. No nos capturaron de nuestro planeta. Nos capturaron en otro que estábamos visitando. Era nuestro planeta caza. Los Akatsuki cometieron muchos errores con nosotros. Pensaban que no éramos lo suficientemente inteligentes como para hacer frente a la tecnología y que no éramos dignos de ver, incluso de cerca. Les permitimos que pensaran eso. Funcionó para tener una buena oportunidad de escapar.
—¿Qué es un planeta caza?—
—Mi raza vacaciona en nuestro planeta caza. Es un planeta primitivo sin civilización. La nave que nos llevó nos dejó por una semana. Los Akatsuki pensaron que éramos una especie muy primitiva, sin tecnología, porque no la permitimos por razones de caza. Ya que podría arruinar las vacaciones si la tecnología nos permite envenenar el planeta y a los animales que cazamos por deporte. Ahora los Akatsuki están aprendiendo seriamente cómo nos subestimaron. —Él se rió entre dientes.
—Así que no pueden venir detrás de nosotros a Zorn?.
Los increíbles ojos negros de Sasuke se veían divertidos. —No. Tenemos naves mucho mejores que esta y un sistema de defensa que no les permitiría llegar cerca de nuestro planeta. Sólo nos capturaron porque estábamos en nuestro planeta caza. Cuando vuelva a casa voy a tomar las medidas necesarias para defender el planeta caza para que lo que nos sucedió nunca vuelve a ocurrir.
