Título del capítulo: Idiot
Género: Humor/Familia
Clasificación: G / K
Prompt: #9 "Cuello"
Palabras: 505
Nota: Generalmente estoy en contra de usar vocablos en otros idiomas a menos que sean nombres o totalmente inevitables, pero para darle otro ambiente a este fic quise probar y hacer una excepción. Igual, son palabras muy simples :)
—You are an idiot.
Instantáneamente la mandíbula de Arthur cayó y sus ojos se ampliaron ante la sorpresa. Balbuceó mil y una cosas pero nada que tuviese el más mínimo sentido, mientras el pequeño Peter lo miraba con sus dulces ojos azules y una sonrisa de oreja a oreja; observando divertido la reacción su hermano.
Un poco después el mayor logró tomar aire y tranquilizarse. Haciendo lo imposible para disimular su alteración, se agachó a la altura del niño y lo tomó de sus pequeños hombros.
—Pete, ¿dónde aprendiste esa palabra?
—¿"You"? —preguntó con su voz casi de bebé, todavía sonriendo.
—No, la otra, la última —Sealand se quedó pensativo unos segundos.
—¿"Idiot"?
—¡Esa misma! —ante el vocablo, sus pobladas cejas descendieron, demostrando enojo y preocupación— ¿De dónde la sacaste?
—¡De mi big bro! —exclamó casi orgulloso, ensanchando su brillante sonrisita al mayor.
Arthur, bastante confundido —todavía más que al principio, de hecho—, tuvo que reflexionar antes de caer en la cuenta. ¿Hermano mayor? ¡Pero si el único hermano que el pequeño Sealand tenía era él mismo…!
No, el era el único hermano de sangre de Sealand. Era verdad. Si lo pensaba bien, en realidad el inglés tenía otros dos hermanos menores: Matthew y Alfred. El primero, siempre tranquilo y dulce, incapaz de atreverse a dañar a nadie. El segundo, chillón, molesto, soberbio, impulsivo, hiperactivo, irresponsable, desagradecido; lo suficientemente estúpido e imbécil como para enseñarle o decir frente a un niño pequeño una palabra como aquella.
—Dime, Pete, ¿por causalidad tu big bro tenía ojos azules como los tuyos y usaba lentes? —preguntó tomándolo entre sus brazos, mientras pensaba en cómo estrangularía al estadounidense.
—Yes —asintió con energía.
—Y apuesto a que gritaba mucho, ¿no es cierto?
Sin embargo, y otra vez para su asombro, Sealand negó. Entonces la mirada de no entendimiento del Reino Unido fue tan obvia, que hasta el que cargaba en brazos pudo captarla:
—El que gritaba mucho, mucho, era mi otro big bro. El del osito blanco fue quien dijo esa palabra. Lo dijo en voz baja, brother, ¡pero yo lo oí! ¡Pude oírlo! —exclamó totalmente orgulloso de su logro, chispas haciéndose notar en sus ojitos celestes.
Arthur tuvo que reconocer a sí mismo que jamás hubiese imaginado que Matthew, el apaciguado y gentil Matthew, fuese capaz de modular palabras como aquellas. Pero luego de recapacitarlo un poco más y de ponerse en su lugar, quizás no era algo tan extraño: es decir, ¡Alfred podía sacar de las casillas hasta a la más tranquila y pacifista de las naciones!
Lentamente sus instintos asesinos fueron reemplazados por un ánimo de comprensión. Entendía bastante bien la situación del menor de los norteamericanos, el cómo pasaba desapercibido y el cómo, intencionalmente o no, terminaba siempre en problemas por culpa del mayor.
Por esa vez, y sólo por esa vez, se la dejaría pasar.
Total, el pequeño Sealand que en sus brazos aún sonreía con suma inocencia, seguramente no tenía ni la más mínima de las ideas de lo que esa palabra significaba.
Niños, ¡No digan malas palabras! :|
