Lamento la tardanza, como compensación este capítulo estará algo subidito de tono, también comenzaran a darse cuenta sobre el repentino cambio de Elsa, sin más disfruten el capitulo.
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Su corazón se detuvo un instante y volvió a latir mientras sintió unas manos acariciar de forma excitante su cintura, parecían buscar el punto exacto para hacerla suspirar, descendieron lentamente hasta llegar casi al borde del pecho. "No, hazlo parar "gritaba su mente, mas su cuerpo y corazón hacían lo contrario "Lo deseas tanto como el"…Ya no había marcha atrás, su acompañante quito los tirantes del camisón, los hombros ahora estaban expuestos sintió prontamente como eran besados. Ella le seguia aquel juego besando los labios de el.
-no…-soltó de repente al segundo de que el comenzó a bajar su camisón, el cual ahora se encontraba al comienzo de su pecho-…esto es incorrecto.
Acto seguido sus labios se vieron oprimidos haciéndola extasiarse.
-No me detendré, porque sé que no lo deseas—respondió depositándola en la cama, apoyando completamente su peso.
Siguió besándola, siguió acariciándola, todo eso sin ir mas allá que la incomodara. Y finalmente Elsa, cerró ambos ojos. Una vez, solo dejarse llevar una vez. Las caricias aumentaron y en el trayecto de sus labios un gemido lo suficientemente audible escapo.
-¿Por qué?—pregunto mirando a…Hans Westergad finalmente,
-¿Quieres que me detenga?-pregunto el.
Desperto, respiraba agitada. Solo habia sido un sueño, solamente eso, uno demasiado real, uno en el que involucraba a Hans. No, nunca ni aunque fuera el ultimo hombre en el planeta sentiria algo, aquella vez donde casi lo besaba fue por venganza y se la merecia. Hans Westergard le era indiferente, nada más. Entonces ¿Por qué soño con el? Y ¿Un sueño tan intimo? La sensacion de miedo cubrio todo su ser, miedo ¿A que? A el, ahora no le importo reconocerlo le temia, jamas habia sentido miedo por algo o alguien que no fueran sus poderes. Miedo a salir lastimada, a ser simplemente una burla, un juguete para el. Ella pensaba que no tendria porque tenerle miedo, más le era imposible evitar sentirlo, las palabras y los hechos del principe la dejaban anonada. Pero las esmeraldas de Hans la miraban profundamente, brillaban y a su misma vez prometian no herirla o cometer falta alguna, sin embargo trato de quitarle Arendell quiso casarse con Anna para despues quitarlas del camino, meses despues regresa. ¡! Debio ser castigado! ¡, por lo menos cumplir una condena, nunca debio volver a Arendell, nunca debio…
Y sobretodo ella… ¿Por qué el impulso por llorar? Llorar por frustracion, o sentirse vulnerable. ¡No!, queria hacerlo por no saber que era ese sentimiento. Uno solamente dado cuando Hans estaba cerca, besandola, acariciandola o solo diciendole preciosa, estando con el, todo su cuerpo temblaba y las piernas no le permitian tener equilibrio cuerdo, y existe otra cosa que debia admitir. Anna tenia algo que ella no, a alguien que la amara, y teniendo a Kristoff podria decirle afortunada. "No habras tu corazon"repetia constante.
-"Necesito ducharme"-penso momentaneamente levantandose de su lugar, camino hasta su baño, ya llenada la tina, se despojo de sus ropas.
Fueron pocos los minutos, pero le bastaron para relajarse. Ni lenta ni perezosa se levanto, gotas humedas caian de su cabello platinado, cayo en cuenta que la toalla le habia dejado en su cama. Decidio ir rapidamente.
Abrio la puerta del baño, salio totalmente indigente, sin esperar lo que ocurriria despues. Ya luego de haber salido, noto al principe pelirrojo en sus aposentos, aparentemente buscaba algo, por obras del destino se volteo.
-hasta que sal…-Argumento antes de dedicarse a abrir enormemente ambos ojos seguido de su boca.
Elsa enrojecio, intentando actuar rapido tomo la toalla tapandose completamente.
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Todo iba bien, Arendell seguia siendo un lugar tranquilo y pacifico, Elsa lo gobernaba sabiamente como los difuntos reyes hubieran querido, Olaf y Sven continuamente jugaban o salian a establecer amistades, ella y Kristoff tenian una relacion muy bella sin duda alguna, ¿Qué mas podria pedir?. Todo iba casi bien, si casi, seria perfecto si Hans tonto Westergard no hubiera regresado, Kristoff no la seguiria a sol y a sombra hecho que no le molestaba pero tampoco era una niña, sabia cuidarse sola perfectamente. Y un minisculo pero importante detalle, Hans acosaba a la soberana preferentemente solos, tardo tiempo para comprender dichas cosas en primera; El chupeton de semanas atrás en el cuello de Elsa, segunda; El nerviosismo y balbuceo estando el cerca y sobretodo….Los sentimientos de Elsa hacia el decimotercer principe.
¿Cómo se entero?
Anna conocida por ser carismatica y dulce, mas todos ignoraban su perfecta observacion y inteligencia, no fue dificil confirmarlo, si regresaba unas semanas atrás, tendria la conclusion lista en cinco segundos. Para comenzar conocia muy bien a su hermana obnetiendo facilidad para descubrir cuando mentia o actuaba extraño. Y la albina hacia dos cosas si sentia incomodidad, la primera; tartamudeaba, segunda; su personalidad tranquila y firme cambiaba a una fragil y callada por no decir timida. ¡Claro! Anna se autoimpulso a averiguar absolutamente todo, llamenla entrometida pero se comprendia notoriamente.
No esta segura si callar o confesar que lo sabia, penso primero en hablar mas comprendio que ese asunto era entre Hans y Elsa, ambos decidirian, "callada se ve mas bonita", sonrio genuina. Posiblemente Elsa no le menciono nada al respecto por pensar como reaccionaria, claro, sentiria molestia pero no significa pegar un grito negativo si le confesara. Lo "vivido"junto al pelirrojo no significaba nada, bueno un poco, decepcion de que tu prometido intentara matarla y acabar con la vida de Elsa entraban en dicha categoria. Ahora que estaba con Kristoff finalmente supo lo que era el amor de verdad, y anhelaba ver a su hermana felizmente enamorada junto a la persona indicada. Por que Anna princesa de Arendelle amaba a la Reina, su hermana y amiga, jamas pensaria lastimarla de alguna forma, y ahora mas que nunca deseaba verla plenamente feliz.
Ella misma lo era, eso si, Kristoff no se habia atrevido a pedirle matrimonio ambos preferirian dejar pasar un tiempo antes de dar el siguiente paso. Unir su vida con la persona amaba era sin duda, una experiencia que deseaba recorrer algun dia. Y pensaba recorrerla junto a Kristoff.
Su amor verdadero.
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"Puedes cerrar los ojos a las cosas que no quieres ver, pero no puedes cerrar tu corazon a las cosas que no quieres sentir"
-Johnny Depp-
-¡LARGO!—gritaron sus cuerdas vocales, las manos aun tapando su pecho teniendo puesta la toalla.
Hans no reaccionaba, no despues lo que vio…Elsa debajo de esa toalla color blanco, estaba como vino al mundo. La boca continuaba entreabierta, lo mismo pasaba con sus ojos color esmeralda.
-y…yo..lo siento no quise-creyo oportuno disculparse-no quise verla y…-casi fugazmente la palabra venganza le cruzo por la mente seguido de un "esto sera divertido".
-eh dicho ¡Largo!—repitio con desden.
Los pasos acercarse le advirtieron que Hans no le haria caso, el nerviosismo y el sonrojo aumentaron. Reacciono cuando dicho pelirrojo atrapo una de sus manos.
-suelteme y hagame el favor de salir—pidio apretando mas contra si la toalla intentando que no se le cayera y dejara mas expuesto su cuerpo.
El sonrio jovialmente
-¿Desde cuando obedezco una orden tuya?—dijo tomandola por la cintura.
Elsa palidecio
-Principe Hans por favor suelteme, no estoy en condiciones para discutir—murmuro intentando convencerlo.
-Nunca lo haz estado…preciosa—dicho esto la empujo a la cama.
Sin duda para el seria un rato muy divertido…..
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