"…Capítulo 8…"
Syaoran POV.
Sakura veía aterrorizada su nuevo mundo, los aromas, vistas y oído más agudos. Además, su sonrojo particular de sus mejillas que me encantaba, se había ido y ahora miraba aún así, embelesado, su nuevo color perlado.
Y sus esmeraldas en sus ojos…un momento… ¡¿Qué?!
- Meiling, hermana, yo… -susurraba ya en sí, recuperada y acercándosele lentamente. En ese momento la pelinegra se encorvó hacia delante y le rugió.
Sakura en un acto reflejo retrocedió y se le erizó la piel. Meiling se le abalanzó y ella lo esquivó como si, literalmente, desapareciera en el aire y la volviéramos a ver junto a Zero en menos de un segundo.
Zero estaba anonadado. La esmeralda lo miraba, y le sonrió, de repente hubo en el ambiente una especie de pálpito. Quedé estupefacto cuando la vi acercarse a Zero, este no se movió para nada, cosa rara en él; y dejó que ella tomara su mentón y lo acercara a ella.
Sonreía algo ¿Malvada?
- Es raro ¿No? – Decía, en un tono con el que nunca había hablado – Hace bastante que estabas unido a mi madre. Pero ahora ese vínculo ha pasado a mí y créeme, que, a pesar de no ser ella, lo aprovecharé bien.
- ¿De qué hablas? – dije, aún sin procesar completamente su nueva personalidad.
- Syaoran –habló Meiling, ya más calmada. Estaba muy confundido por esa situación, sin mencionar que no mejoraba el que Sakura me mire con altanería y una sonrisa igual mientras aún tenía retenido a Zero, que no movía ni un maldito músculo - ¿Sabes? Sakura no es la dulce e inocente niñita que tu creíste conocer.
- Pero, es imposible que tú seas…-mascullaba el amatista – y que ella haya matado a mi madre y a mi padre…
- No, pero, si no lo eres…entonces ¿Quién eres en verdad? – juro que no estaba en mi sano juicio. Qué tal ¿Confesiones en medio de una guerra?
- Oh, querido –comenzó- era híbrida –palidecí – pero me diste un empujón que te agradezco mucho…Syaoran, soy, ya trasformada, oficialmente, la líder de tu clan enemigo y Zero, es mi nuevo esclavo.
- ¡No! –Zero la empujó- ¡No pienso obedecer a tus órdenes! ¡¿Sabes?! ¡Me caías muy bien humana!
- ¿Yo? ¿O mi hermana? – eso lo dejó paralizado. Estoy seguro que la maldecía con la mirada – No perdamos el tiempo, ven aquí, querido.
- ¿Qué no entiendes lo que es no? –le reclamé. Ésta no es la Sakura que comencé a querer. La esmeralda nos miró a Meiling y a mí, desapareció y nos empujó hasta hacernos chocar con los árboles y se alejó riendo.
- Aclaremos esto, tú me obedeces – estiró su dedo y como si fuera una marioneta lo atrajo a ella – Y ahora, la muestra de tu lealtad.
Meiling me tuvo que retener ante la escena que no pasaba ni por mis pensamientos más locos.
La castaña, la que quería tanto, puso su boca en el cuello del amatista y luego, veía como caían gotas de sangre por su piel tanto de ella como de él. Él no reaccionaba, parecía controlado por un momento, la tomó y alejó bruscamente. Sakura, mi Sakura, tenía en su boca la sangre de otro.
- Mi fiel vasallo – susurró. Parecía como si Zero la fuera a reverenciar, pero a la vez era como si peleara con su propio cuerpo y no pudo más, en contra de su voluntad, colocó una rodilla en el suelo y doblaba su brazo frente al pecho – Ahora eres todo mío.
Me miró.
- Sakura, ¿En qué te has transformado? – susurré. Meiling a mi lado la miraba con el mismo odio de siempre y con la cabeza en alto.
- En alguien mejor a la tonta de antes –ahora estaba frene a mí, miré a Zero que se apoyaba en el suelo con sus brazos. Tenía la cara demacrada, su orgullo por el suelo. Sentí pena, ya que, aunque fuera la sangre Kinomoto la que corra por sus venas, yo lo había terminado de transformar, y en parte, era también mi camarada pero por desgracia, la primera sangre es la que cuenta.
Y ahora pienso que es lógico que Sakura no tenga ojos de neófita porque, ella es aristócrata, la única clase que puede hacer esclavos de ellos a cualquier vampiro. Mi Sakura, la que empecé a querer…
- Ya tampoco te creo el ser un forastero, te conozco claramente, mi madre me habló muy bien de ustedes, Li.
- Sakura, no eras ninguna tonta. Te apreciaba, hasta creo que te comenzaba a amar.
- Ahórrate el poemita luego –me calló. Se acercó más, a pesar de la situación, Sakura aún era Sakura por físico y aún así me gustaba la posición en que se había puesto – Yo también…te deseo –susurró tan bajo en mi oído que se que nadie lo oyó – pero, ya no me tendrás tan fácil, y también ahora, tu querido camarada, es mío.
Volteó.
- Meiling, ahora en mí, ¿Qué tal la vida de exiliada? –sonrió. La pelinegra se llenó de coraje y huyó – Ja, siempre una renegada.
Miré el camino por donde la chica se fue, y luego a la otra. Puse una cara de dolor, quise ir hasta Zero pero ella al poder aparecer y desaparecer ganó y me volvió a empujar.
- La primera sangre cuenta ¿No? No olvides lo que te dije –sonrió de esa forma extraña en ella de nuevo y se fue. Zero, de nuevo en contra de su voluntad, la siguió. Me sentí muy bajo en ese momento.
Fui tras Meiling, a quien encontré debajo de la rama de un frondoso árbol. Ella levantó la vista y no quería darme la mirada. La acurruqué y entre los dos tratábamos de darnos apoyo.
- Meiling, ¿Qué le pasó a Sakura?
No contestó.
- Sé que tú lo sabes.
Igual.
- ¡Te dijo hermana!
- ¡No me lo recuerdes! –Exclamó – no me gusta recordarlo.
Comencé a acariciarle el cabello – No Meiling, es necesario. Tenemos que parar toda ésta locura.
Volteó - ¿Muy necesario? Me es difícil.
Sonreí levemente – Cree que, cuando todo esto termine, no significará nada.
Ella suspiró profundamente. Nos olvidamos que había una matanza a kilómetros y que Sakura se había vuelta loca y que Zero había sido prácticamente raptado. Era hora que se aclare todo eso porque no concuerda para mi lógica.
- Tendré que empezar por mí –rió un poco, pero tenía cara triste aún – Mi mamá era su misma mamá, pero yo soy hija de un no-aristócrata y ella fue con el gobernador. Me entristeció que ella dejara todo por irse con el otro y a mí al cuidado del clan, eso fue cuando tenía unos quince años de nacida, renunció a su naturaleza vampírica.
¿Cómo es eso posible?
- ¿Ah? ¿Y cómo…?
- Pensé que lo sabrías, siendo aristócrata tú también.
- ¿Quieres decir su…poder?
- Exacto, ella podía pasar sus poderes a cualquier persona, y lo hizo a mí, que era su única pequeña y así, segura de que estaría bien, se fue, siendo nombrada como una traidora por olvidar su propia raza. Mas dicen que aun así, se conserva aunque sea un poco de vampiro en los aristócratas, porque lo tienen de hace siglos. Por desgracia yo no tengo ningún poder.
- Eso no es importante. Yo no me siento la gran cosa por tener uno.
Frunció el ceño – Lo que me enfurece más es que Sakura nació con un padre, madre, más tarde con una hermana, alcurnia y yo sabía que en algún momento se transformaría por ser concebida con nuestra madre aún vampira y tendría un poder, nobleza también aquí y sobre todo, una familia que la amaba siempre con ella…
- Tú siempre has tenido familia, y una que te quiere más aquí que allá –le dije abrazándola fuertemente – Meiling ¿Qué hay de Zero?
- No lo sé –gimoteó – mi madre nunca habló de él.
- Ya veo –le dije, ahora entendía mejor – anda, tenemos que salvar a nuestro camarada, salvar a Yuuki, además de evitar que el clan siga matando y hacer entrar en razón a Sakura.
- Eso será difícil –alcé una ceja – Su naturaleza de ahora es igual a la de sus ancestros. Dominante, orgullosa y muy fuerte. A menos que milagrosamente des en el clavo, tendrás que prácticamente lavarle el cerebro para entender.
- Perfecto. Me encantan los retos.
Corrimos hasta llegar al prado que conectaba al pueblo. Observamos bien pero nos quedamos confundidos al oír gritos desesperados de soldados.
- ¡¡EL GOBERNADOR!! ¡¡EL GOBERNADOR HA MUERTO!! –gritó una mujer, a la que después vimos que le chupaba toda la sangre nada más ni nada menos que…Zero.
Una risa se oyó y volteamos. Sakura pasaba, estaba cubierta de sangre por todos lados, sonreía, sus ojos eran de un escarlata hermoso. Sus garras estaban tan filosas que se notaba.
Me dejó un beso en la mejilla con esa sangre. Era extraño.
Zero fue tras de ella. Tenía cara de cómo si estuviera en su propio funeral.
- Yuuki…-susurraba demacrado. Otra vez el impulso de vasallo-amo lo empujó hacia la castaña. Que sonreía maléficamente.
- Syaoran… ¿Esa sangre no es…?
Olí el líquido espeso y en efecto me era familiar.
- Es del gobernador.
Miramos por última vez a Sakura. Nos guiñó el ojo y junto a Zero, desapareció.
Lamento que sea algo corto pero en serio que la escuela me lava el cerebro y no me inspiro viendo a mi anciano profesor de matemáticas y al científico loco de física que nos dice:"¡A SIDO UN GUSTAVO VERLOS!"...bueno si me da risa xDD Okis sí. Me van a matar por la tardanza siii ya lo sé chicas!! abuu u.u y es por eso que ahora estoy detrás del doble despedido de Terminator porque es lo único que puedo pagar con mi inexistente pago de estudiante (por eso haré huelga!) y bueno, otra cosa, por favooorr no me vayan a matar por poner mala a Sakura pero así debía ser abu u.u ahora se k las fanáticas S&S m van a matar u.u
Terminator: Hablas demasiado ¿Sabes? -.-
Calla, que para eso te pago ¬.¬*
Terminator: Bueno, ya acaba que tengo mi cita con mi manicurista
Terminator: ¿Qué? ¿Acaso un hombre no puede ponerse bello?
Después me preguntas por qué te despidieron.
Terminator: ¡Oh, cállate!
Cállate tú ¬¬
Bueno ahora sí en serio jeje el principal motivo de demorar es completa y absolutamente el colegio y algún día haré huelga de hambre por eso por cierto ;)
¡Clarines que espero que les haya gustado! ¡O al menos los haya dejado con ganas de onerme un review porque en serio los necesito abuuu T.T!
Ahora son las 9:16 de la noche y escribo esto antes de que mis papás bajen y me saquen a patadas de la compu solo para pedirles que tengan compasión de mí y por favor comente u.u JURO que trataré de no demorar tanto la próxima.
Y ahora sí, agradecimientos a mis super queridísimas chicas superpodersas :D :
Vmi5
Nachie
Ashaki
ChOcOlAtE Y FrEsAs
Rukia Alejandra
moonlight-Li
.MelodyHeart10.
Blossy012
Lyons
AudifaZ
Denisse-anime
Leoni Tao91
LMUndine
Bezoz xOxO (un montón chicas)
BieH BieH...!!*
***/*Za-firE-aniLu*/***
=)
