Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen.
Advertencias: Ninguna
Disfrutad de la lectura!
Nota: Los separadores los ocupo para diferenciar entre: sueño-realidad y lugares, es decir, al cambiar de una ciudad o ambiente a otro. Y, además para poner escritos como cartas o documentos, entre otros.
Destruida
-Jamás la había visto en mi vida...
Aquellas palabras no dejaban de resonar dentro de su cabeza. ¿Era acaso verdad?. Dirigió su mirada nuevamente hacia él. No tenía duda alguna; ERA ÉL. SU SHIKAMARU!. ¿Sería posible que en verdad la hubiese olvidado?. Sus ojos comenzaron a cristalizarse. En ese caso, hice todo para nada. Las lágrimas comenzaron a derramarse por sus mejillas. Había ganado todas las batallas, pero perdió la guerra. Tenía que hacerlo reaccionar. Sentía todas las miradas de los presentes sobre ella, en especial la del sujeto que la había traído hasta el lugar.
-Pues al parecer ella si te conoce- le acusó el mismo hombre que la tenía sujeta. Al parecer la paciencia no era una de sus mejores cualidades porque el tono de irritación en su voz era más que evidente.
-Tsk, ¿Qué te hace pensar eso?- reconoció su tono de voz y su manera de hablar; siempre tardándose su tiempo en pronunciar cada sílaba y letra de cada palabra. ¿Le estaba acaso tomando el pelo?. No sabía si echarse a llorar, más de lo que ya estaba, o pararse y propinarle un golpe en la cara.
-¡Shikamaru!- le gritó.- ¡Esto no es gracioso!, no tienes idea de todo lo que tuve que pasar para encontrarte...por favor...no me hagas esto.- No podía negarlo, estaba destruida. Quería ser fuerte, era lo que más deseaba en aquellos momentos, pero era débil.
-Te equivocas de persona...- dijo nuevamente.- ¿Por qué no regresas por donde viniste?, solo lograrás que te den una paliza.- ¿Acaso la estaba echando?, no sabía si lo decía por el peligro al que se estaba exponiendo en esos momentos o simplemente porque ÉL no la quisiese ahí.
-Para nada, ¡Tú eres Shikamaru Nara, un ninja de la aldea de la hoja que está en una estúpida misión que lo llevó a distanciarse de todos!, ¡DE MI!- se detuvo por un momento, ¿estaba haciendo lo correcto?. Si. Era Ino Yamanaka, no se rendiría tan fácil y mucho menos ante las personas que amaba.- Y no pienso regresar, recorrí por muchas cosas para poder llegar hasta acá...¡realmente no sabes cuanto!, ¿acaso no te das cuenta?, ¡te amo!.
Todos quedaron en silencio. Quizás si se había excedido un poco, no es como si fuese un declaración, pero solo ella sabía cuanto lo había extrañado y cuanta impotencia le causaba el hecho de que la desconociera frente a toda esa gente. El sujeto al lado de Ino volvió a dirigirle una mirada acusatoria a Shikamaru.
-La conoces- sentenció.- A qué juegas, Nara.
-No sé, dime tú. Deberías dejar de llamarme por cualquiera de tus caprichos, que por cierto nos hacen perder el tiempo.
Aquel comentario volvió a golpearla, no era consiente de cuanto daño le estaba causando en ese momento, sus palabras eran como cuchillas que se iban enterrando lentamente en todo su cuerpo...en su corazón. Tenía una mirada fría y calculadora, por un momento su mirada pasó por encima de ella. Nada. Siquiera se digno a mirarla a los ojos, a darle una señal de que todo estaría bien, que saldrían de esta, que como siempre tendría un plan de respaldo que salvaría una vez más sus vidas y podrían volver a casa. Salvo que ya no había una casa a la cual llegar.
-¿Así que...NO la conoces?- volvió a reiterar. El Nara volvió a negar. Hasta ese momento, no le había dirigido la mirada siquiera una vez, sus ojos se mantenían clavados en el hombre que la sujetaba cada vez con más fuerza.- Entonces no te importará que haga esto.
Y rápidamente la soltó y le dio un fuerte golpe en la cara, el que hizo que su cabeza impactase fuertemente contra una enorme piedra. Por unos minutos, sintió un pitido en su oído derecho que no la dejaba escuchar, luego como algo corría desde el ese mismo lado de su cabeza. Dirigió su mano hacia aquel sector y vio como se llenaba de un líquido color rojo. El sujeto se echó a reír.
-¡Qué lastima que se dañara su rostro, con lo linda que era!- exclamó en todo de burla. Como pudo giró su rostro hacia donde estaba Shikamaru. Su expresión había cambiado por completo; la miraba fijamente, y en su mirada se podía distinguir el dolor y preocupación que estaba experimentando al verla de esa manera.
-Shika...
-'Shika', 'Shika'- la imitó el sujeto en forma grotesca.- ¿Es acaso tu novia?- dijo entre risas.
-No- respondió nuevamente.
Esto provocó nuevamente la furia del individuo, quien la tomó del pelo e hizo que levantará su cabeza. ¿Acaso no se daba cuenta que mientras más negase su existencia, más daño sufría?, podía soportar el enorme dolor en su cabeza y los golpes que había recibido antes de ser trasladada hasta donde se encontraba, pero no podía con el dolor que sentía en su pecho.
-Zell, ven aquí- ordenó. Vio como un hombre se aproximaba hacia ellos a pasos agigantados, a los pocos minutos quedó cara a cara con él y solo entonces le reconoció; era el sujeto que había logrado huir el día anterior, cuando se enfrentó contra aquel enorme sujeto poseedor de una espada, recordaba su cicatriz en el brazo. Recordó de igual manera el daño que había sufrido en su abdomen ese mismo día, era una herida reciente y de la cual no se había echo cargo, por lo que ahora sentía el no haberse curado en el momento en que pudo.- ¿Es acaso la mujer que nos describiste?, ¿la que los emboscó a ti y tu grupo?.
El sujeto, Zell, rio.- Sí, es ella- dijo de forma decidida, mirándola fijamente con sus ojos de color oscuro, casi negros. Una mirada que escondía burla y un sentimiento de venganza hacia ella.- Pero es más que eso- dijo dejando a todos aun más atentos al conflicto que se estaba llevando a cabo, sus miradas estaban llenas de curiosidad ¿quién era aquella extraña que tanto alboroto causaba?.- Es una Yamanaka- afirmó. Tras esto, todo explotaron en risa, causando el enojo del susodicho, quien inmediatamente respondió ante sus burlas.
-¡Yo mismo vi como usaba su Shinranshin no Jutsu en uno de mis compañeros!-exclamó entrando en desesperación, era su momento, cobraría sangre por sangre. No la dejaría ir así de fácil.
Nuevamente, todos callaron. No sabían si creele o no, si bien todo su 'equipo' había sido muerto, nada probaba que ella había sido la protagonista de todo ello, ni menos que fuese poseedera de las habilidades de un clan que, según se les había comunicado, se encontraba extinto...o casi.
-Y...¿cómo probaras eso?, ¿Tienes prueba alguna?- le interrogó Shikamaru, rompiendo el silencio que secomenzaba a prolongar en el lugar.- Porque si no tienes pruebas de todo lo que estás diciendo significa que eres totalmente inútil y tu presencia esta sobrando, al igual que tus comentarios claramente.
-Claro, las tengo- dijo en tono amenazante. Lentamente fue acercando su mano hacia su rostro, el cual tomo con brusquedad y la hizo levantar la mirada completamente. Apartó un mechón de su pelo bruscamente y acto seguido sacó una pequeña linterna de su bolsillo.- ¿Saben cúal es la parte del cuerpo fundamental para los Yamanaka?- interrogó. Al no obtener respuesta alguna, prosiguió con su monólogo.- Al igual que clanes de importancia como lo son los Hyuga y Uchiha, son sus ojos. Los cuales tienen un hermoso color azul cristalino, si bien las habilidades de estos clanes no pueden ser comparadas poseen esto en común, ellos pueden hacer empleo de sus técnicas con la mente por medio de estos órganos. Ahora, ¿qué hay con todo esto? El iris de sus ojos tiene una cualidad que es difícil de notar, aparte de su característico color, cuando son expuesto a una luz directa de alta potencia, estos reflejarán un color blanco difícil de describir, pero que ahora podrán apreciar.
Mierda. Pensó. De esta si que no tenía como salirse, no sabría como reaccionarían todo al confirmarse las acusaciones del sujeto que la iba a alumbrar. ¿Debía acaso tratar de apartarlo y echarse a correr?, era una posibilidad, pero la curiosidad de saber el por qué su clan era tan aludido en ese grupo de persona le ganaba a su instinto de supervivencia.
El sujeto le olbligo a levantar la mirada y tras escuchar el sonido de la linterna encenderse, solo sentía como la luz quemaba sus ojos. Se estaba obligando a sí misma a no pestañear debido a que sabía que si lo hacía recibiría un golpe en forma de castigo. Mientras, los demás observaban atónitos como Zell tenía razón, sus ojos si estaban reflejando una luz blanca en el iris. Cuando finalmente tuvo que pestañear escuchó como él seguía hablando.
-¿Es una prueba suficiente? o ¿quieres que la obligue a hacer su jutsu?- le amenazó. Lentamente comenzaba a acostumbrarse nuevamente a la luz del lugar, levantó uno de sus brazos para poder limpiarse las lágrimas que habían caído producto de la fuerte luz a la que fue expuesta, y luego observó la escena a su alrededor. A Shikamaru se le veía cada vez más tenso, esperaba que la reconociese, que la ayudara. No podía más sola.
-¿Acaso no ves como se encuentra?- respondió el Nara, señalandola.- Con algo de suerte, podrias lograr que se ponga de pie.
-Mentira, mirá como puede- le respondió Zell. Sintió como la empujaba hacia arriba para que se levantara, pero no iba a tolerar seguir haciendo de títere para la comprobación de sus hipótesis.
-¡Ya basta!- gritó.- ¿¡Qué con si los maté o pertenesco al clan Yamanaka!?... no deberías porque importarles- terminó con una débil voz.
-Entonces, ¿este imbécil está en lo cierto?- dijo el sujeto de la espada, que hasta entonces permanecía a una distancia prudentemente cerca de ella, señalando a Zell.
-Si...emplee el Shinranshin no Jutsu en uno de sus compañeros, tal y como lo dijo, ¿Y qué con eso?, el que viniesen a matarme o secuestrarme era un motivo más que suficiente para defenderme- no debió decir aquello, porque inmediatamente todas la misradas acusatorias de los presentes se dirigieron hacia Shikamaru.
-¿Es eso cierto, Nara?- le interrogó.- Nos dijiste que todos en ese clan estaban muertos, ella no parece muerta a mi parecer...o al menos no aún. Y que el único miembro que quedaba vivo estaba en Konoha...y era hombre, esto no me parece nada parecido a Konoha- dijo abriendo sus brazos para señalar su alrededor.-Ni ella parece en nada a un hombre- terminó de decir, señalándola.
-Acabemos con esto de una buena vez por todas- dijo el Nara en un tono repentinamente agresivo.- La vas a soltar ahora mismo y la dejarás marchar- sentenció. La miró nuevamente, está vez por un tiempo más prolongado, era una mirada que decía 'todo va a estar bien, solo confía en mí'. Y, para ella, eso era más que suficiente. Se dejó confiar completamente en el plan de su novio, sabía que los iba a sacar de todo esto juntos.
-¿Y si no lo hago?- le amenazó. Sintió como la fuerza con la que el del sujeto la tenía sometida aumentaba, si bien confiaba ciegamente en el plan de Shikamaru, no podía evitar sentir miedo.
-Entonces...te tendré que obligar- dijo. Logró observar como el hombre tomaba su espada y se dirigía a atacar, y luego sintió como el otro sujeto la soltaba, pero esta vez amortiguo el golpe con sus brazos por delante. Se sentía débil, pero tenía que ayudar al joven Nara, no creía que fuese capas de encargarse de todos los ninjas presentes. Juntando toda a energía que le quedaba, comenzó a formar sellos.
- Shinranshin no Jutsu- dijo en dirección a Zell. Ese maldito se las pagaría, no era lo suficientemente bueno como para atacarla de aquella manera. Su jutsu se completó de manera exitosa, si bien estaba débil la adrenalina le ayudaba a obtener energía adicional. Podía ver como Shikamaru formaba sellos con sus manos, esquivaba ataques y los devolvía, quería pararse e ir a su lado, pero todo se vio interrumpido cuando sintió un fuerte golpe en la nuca.
Luego, todo se volvió negro.
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N/A: ¡Hola!, ¡Finalmente ha llegado la gran aparición de Shikamaru a este fic!. Desde ahora es cuando las cosas empiezan a tomar algo de sentido, o eso creo yo, al menos lo que importa es que tenemos a la pareja 'unida' o como ustedes decidan llamarlo, el tema es que ya no están separados. Lamento la tardanza de este capítulo, iba programado para la noche, pero terminé publicándolo en la madrugada (hora en mi país). Esperó que estén muy bien y les mandó un abrazo gigante, no se olviden de dejarme sus reviews y ¡Adiós!
