Los personajes de Naruto no me pertenecen. Solo me pertenecen Saya (Hermana de Naruto) y Kaito (Guardián de Saya)

—Naruto-Nisan ¿Estás seguro de esto? —Pregunto Saya mientras tomaba su maleta, estaba un poco insegura. Pero sabía que su hermano solo deseaba lo mejor para ella.

— ¿Tu no lo estás? —Pregunto Naruto mirándola a los ojos—Yo estoy demasiado seguro Saya. —Naruto pensó que la joven se echaría para atrás. Pero no fue así.

—Entre más rápido lo hagamos—dijo Saya para luego respirar—Sera mejor, vamos. —Los Hermanos y el Guardián. Desaparecieron en el aire.

Sasuke, Sakura, Sai y Kakashi estaban esperando a los miembros restantes de su equipo, que todavía no aparecían.

¿Dónde estás Teme? —Pensó Sasuke.

¿Dónde estás Naruto-Kun?—Pensó Sakura.

Paso media hora y no aparecieron los hermanos ni el clon. Así que Kakashi envió a Sasuke a la oficina de Tsunade, para preguntar si el rubio y su hermana habían sido enviados a alguna misión.

Tsunade lo negó. Y envió a algunos Ambus a buscarlos. Los Ambus no lo hallaron en su casa.

Tsunade entendió que Naruto había huido y de seguro Saya y Kaito fueron con él. Así que todo el equipo 7 salió en búsqueda de los otros 3 miembros.

La búsqueda se dio por todo el País del fuego, pero ni una pisca de Chacra de ninguno de los 3. El equipo 7 volvió a Konoha, para avisar de la fallida misión. Tsunade no entendía nada ¿Por qué huir de Konoha? ¿Por qué no le dijo nada? ¿Qué estaba pasando?

En una pequeña isla, no muy alejada del País del fuego. Se encontraban Naruto, Saya y Kaito. En esa misma isla, había una mansión que Naruto había reconstruido. Muchos metros más allá, habían señales de una antigua aldea ninja, pero ahora se hallaba destruida.

Kaito entrego a Naruto, un pergamino que el rubio había estado buscando.

Naruto abrió el pergamino, lo llevo a la playa y realizo miles de sellos. Cuando completo la invocación. Aparecieron miles y miles de guerreros. Todos con la misma bandana en su frente. Todos ellos se arrodillaron ante Naruto, Saya y Kaito.

Una mujer de cabello rojo, ojos morados y vestida de Jounin hablo primero

—Bienvenidos… mis niños—dijo Kushina. Al hallarse ante sus hijos.

Los hermanos se sonrieron.

En poco tiempo, tomarían venganza sobre Konoha, por haber destruido La Aldea oculta del Remolino. Que ahora se volvería a alzar.

« Como el fénix. La aldea oculta del remolino, se alzara de sus cenizas»