Notas— ¡Hola ¡ Y después de que pasara mi cumpleaños les traigo este que fue como el quinto que escribí. Lo leí y decidí alargarlo un poquito más, haciendo que algunos personajes aparezcan. Esa semana creo que subiré unos cuatro, porque ando deprimida y cuando pasa me enajeno en otra cosa, así que tendemos una bonita semana con actualización cada dos días (¡Aplausos!)
Aclaraciones— Una parte de mi quiere escribir un SoctUk, pero no será en este fic, dejemos que Estados Unidos sea el héroe (?) aunque sufra un poquito.
Respuesta a los comentarios anónimos:
Bel Strider: !Hola! Gracias por la felicitación. A mi me encanta cocinar y hacer esas cosas, pero nunca me sale a la primera, es practicar y regarla varias veces, !Pero se puede! Animo. No pasa de que quemes la cocina... o tu casa. Una parte de mí quería narrar lo que pasó, pero creo que aplica el "mucho ruido y pocas nueces" porque el fic va del random trio, no del novio de uno lanzando pastel (?) Hoy toca BulRo~ Un saludo y gracas por el review.
El yeti: !Hola! Oh demonios. Lo pensé, pensé en que Xiao (aka el amigo Hong Kong) fuera algo de Arthur, pero pensé que otro hermano por allí sería ridiculo. Así que dejemos así a los Kirkland. A mi me gusta el incesto, desde lo más fluff hasta lo más hardcore. Pero en el caso de Hetalia, para mí es un poco (bueno) mucho muy irrelevante. Para mí son países y quieren divertirse. !Gracias por el comentario y la opinion! Se aprecia un montón. Saludos!
Random: Magic trio
Sacrificial —Moonspell
"Al igual que el primero de los pecados, no hay nadie a quien culpar
La tierra húmeda creció en el séptimo día
Y nos sentamos para un festín de odio
Nos comemos los unos a los otros en un giro del destino
Mi lengua es tan seca... Su boca es divina"
Dimitri se podría decir que era una persona paciente y consecuente, alegre y dadivosa pero exigente, quería respeto y ese solo se gana de una manera: haciendo las cosas bien. Aunque como dice la canción "No hay recompensan en hacer las cosas bien, no hay gloria en perdonarle la vida" Así que decidió que a Vlad no le iba a perdonar la insolencia, ni el hecho de que lo llevaba ignorando más de dos semanas. Lo había intentado abordar a los pocos días de haberle lanzado el último, de los últimos del ultimísimo mensaje de "ADVERTENCIA" y pues, al parecer Vladimir no tenía el menor interés en él. Así que, la vida sigue.
Se volvería Heterosexual. No era por nada pero Natasha no estaba nada mal, solo tenía que pasar por su medio hermano Iván para poder pedirle una cita.
Lo hizo y terminó en el bote de basura.
Eso de ser Heterosexual tampoco le iba, se volvería pansexual.
Aunque no sabía en qué categoría iba salir con Feliks. Era muy rarito.
Fue un día como cualquiera cuando su suerte cambió. El día que Natasha le pidió que la llevara al centro comercial a ver unos vestidos que le habían gustado para una fiesta. Sin embargo el susto que le había metido Iván le bastó para correr por su vida por el campus y llegar en menos de dos minutos al estacionamiento. Se recargó en su viejo Audi de color negro y aspiró con fuerza rogando a que la rubia no lo hubiera seguido.
Era hermosísima, hermosa como la misma muerte. Dimitri admitía que tenía una concepción de a la belleza un poco extraña, suponía que por eso había terminado interesado en Vlad a pesar de que no se consideraba totalmente gay.
—Hola.
Miró a todos lados.
—Hola.
Y miró hacia abajo y lo vio. Un niñito de no más de ocho años, de cabello oscuro. Mochila al hombro y un par de tenis sucios.
—Hola— dijo nuevamente y Dimitri miró a varios lados para asegurarse de que le hablaba a él.
—Hola ¿Te puedo ayudar?
—Estoy pedido y quiero que me encuentren.
—¿Buscar a alguien?
El niño asintió
—¿Estudia aquí?
—Le pregunte a esa chicas —señaló a un punto en la nada—pero no lo conocen, es mi hermanito.
—¿Y cómo es? —se agachó sobre sus rodillas para poder estar a la altura el niño.
—Pues… es así de alto —alzó la mano— y tiene unos ojos así de grandes— formó un par de "c" con sus manos y las llevo hasta sus ojos— y unos dientes así de largos— luego imitó con sus dedos indicies un par de colmillos.
Dimitri rio por la simpatía del niño.
—Parece que buscar al lobo feroz.
—No— meneó la cabeza— es el vampiro más temido de toda Rumania.
Oh mierda. Mierda a la décima potencia. Dimitri sintió un balde de agua fría cayéndole por todo su cuerpo, miró al niño intensamente para buscar un nulo rastro de familiaridad, porque Vlad era rubio y este niño castaño, pero sí, mierda, tenían unos ojos muy similares.
—¿Vla- Vladimir es tu hermano?
—¡Sí! ¿Conoces a mi hermano mayor?
Dimitri no respondió, se puso de pie y buscó a cualquier conocido de su clase que estuviera a su alcance. Divisó a los Vargas andando con Antonio, tomó al niño de la mano y lo arrastró hasta ellos.
—¡Oigan chicos! —les llamó y los tres voltearon casi al instante.
—¿Qué hay Dim? ¡Oh un niño! —Exclamó Antonio al ver al pequeño, se agachó y revolvió su cabello —Que monada, tio ¿De dónde lo sacaste?
—¿Han visto a Vladimir?
Los Vargas negaron al mismo tiempo.
—¿Son gemelos? —apuntó el pequeño al ver a los italianos.
—Qué lindo —Feliciano se unió a Antonio y mimó al chico.
—¿Saben dónde está Vladimir?
—Coño, no—respondió Lovino—, anda idiota, es hora de irnos —le dio un golpe al español ignorando olímpicamente al niño.
Dimitri miró con el ceño fruncido al trio que se alejaba. Suspiró y buscó a alguien más.
—¡Francis!
—¿Qué sucede, te has quedado sin batería?— le sonrió el rubio acomodando un par de libros en su mochila—. No tengo tiempo cher. Dile a Gil que te pase algo de corriente.
—No, no, no quiero eso. ¿Has visto a Vladimir?
—Pues…— pensó un poco y frotó su barba— No desde el segundo periodo. Seguro se fue a fumar con Arthur por allí.
—Bien… gracias.
Segundo intento: fallido.
Caminó un poco más adentro del campus con esperanza de encontrarlo aún en los salones.
—¡Tino, Berwald! —Sonrió de forma inconsciente porque sabía que ellos eran buenas personas y las buenas personas les gusta hacer cosas buenas por la gente buena, como él— Oigan, este niño buscar a Vladimir ¿Lo pueden llevar con él?
—¡Hola! —Saludó el rubio y el niño le dedicó una sonrisa— ¿A quién buscas?
—A mi hermano mayor— sonrió—. Él me dijo que me llevaría con él.
—Yo no dije eso niño.
—¡Lo prometió!
Tino miró con un poco de lastima a Dimitri, el niño se había pegado a él como lapa y se negaba a soltarlo.
—Bueno, si tú le has encontrado creo que es justo que lo lleves. Me parece que Vlad está con Arthur y Lukas en el campo de entrenamiento. Hoy practican los del equipo de americano. Ya sabes, Alfred y Mathias. ¿Por qué no pruebas suerte?
Dimitri estuvo a punto de objetar algo pero el porte serio e intimidante de Berwald se lo impidió.
—Llévalo.
Tino y el otro tipo no eran buenas personas.
Seguro que si le enjaretaba al niño a Alfred este lo llevaría hasta Vlad sintiéndose un héroe o algo así. Suspiró aun con el chiquillo sujetado a su mano derecha; este parecía feliz dando algunos saltos y mirando por allí.
Llegó hasta el campo y vio a algunos de los chicos pasar con sus equipos al hombro para comenzar la práctica. Entraron por la parte principal en dónde los civiles tenían el paso (porque entrar por los casilleros era imposible) Buscó con la mirada a algún conocido, pero el hecho de que Iván se le quedara viendo intensamente desde la banca le hizo casi mearse. Ese tipo le daba terror. No sabía cómo demonios Edward o Toris podían sopórtalo. Tomaron asiento en las gradas junto algunas chicas que gritaron cuando Alfred salió corriendo por allí. Ni una señal del trio de locos.
Tenía la última opción. La que no quería usar, porque no tenía el número de ninguno de sus amigos. Sacó su teléfono y contempló el nombre de contacto; no tenía la menor idea de porque no había borrado aún el número de su agenda, ni ninguno de sus mensajes.
Con mano temblorosa comenzó a escribir, lo leyó varias veces y lo mandó adjuntando una foto del niño que aplaudía al ver a las chicas del equipo de animadoras agitando sus pompones:
"Niño pequeño de como ocho años, dice que es tu hermano y está perdido, está en el campo de entrenamiento"
Esperó a que se marcara como leído.
—Tu hermano recibió el mensaje—Se puso de pie guardando su teléfono—. Estará pronto por ti, no te muevas de aquí.
Sin embargo no contó con el factor Lukas. Este llegó como una aparición fantasmal, justo a su espalda, recorriéndole como una serpiente por su columna.
—¡Lukas!— el niño se abrazó de la pierna y dio algunos saltos.
—¡Andrei!— exclamó Vlad a la distancia corriendo, con Arthur siguiéndolo de cerca—¿Qué demonios haces aquí?
—¡Hermano mayor!
Dejó a Lukas y se colgó de su hermano. Trepó como un mono y se aferró a su cuello.
—No, Andrei, ¡pesas!— lo cargó como no queriendo la cosa—Mierda ¿Qué haces acá?
—Nadie pasó por mí—hizo un mohín— y me le escapé a la mujer de la reja.
La gorda esa que parecía mandril según su hermanito.
—¿Te has venido tú solo desde la escuela?— preguntó Arthur fascinado por la valentía del niño —¿Cómo llegaste?
—¡GPS!
—¿No pudiste haberme llamado?
—Lo hice, muchas veces— atinó y Vlad necesitó revisar cómo pudo su teléfono y ver las diez llamadas perdidas.
—Ups…— sonrió y bajó al niño que ya le pesaba—. Bueno, lo mejor del caso es que estas bien y podremos molestar a mamá con lo mala, mala mujer que es—se carcajeó y miró a Dimitri quien para entonces no tuvo el valor de huir— ¡Ey, Gracias por cuídalo!
—¡Él es mi amigo! — señaló—. Me ayudó a encontrarte.
Lukas no era estúpido, tenía un don macabro para detectar esos pequeños desperfectos en la oración y había algo en esa escena que no le agradaba. Sin embargo Arthur no era del todo intuitivo.
—No fue nada —respondió apenado—Yo, ya me voy.
—Nosotros también— dijo Vlad a sus amigos—, hablamos en la noche ¿vale? Necesito llegar a casa y decirle a mi madre lo desnaturalizada que es.
Comenzaron a andar hacia la salida principal con Dimitri detrás de ellos. Lentamente, vigilando sus movimientos. Cuando iban a separarse entre el camino que iba al estacionamiento y el sendero hacia la puerta principal, Andrei tomó la mano de Dimitri y le sonrió.
—Deja eso Andrei —Vlad lo haló hacia él. El niño frunció sus cejas y se aferró más a Dimitri.
De pronto Vlad lo jalaba de las piernas y Andrei se aferraba a Dimitri del brazo gritoneando que era su amigo y que no se quería ir. Yao pasó por allí junto con su hermana Mei y agradeció no tener mucho contacto con sus medios hermanos ni sus primos.
—Bien, gracias por traernos, Andrei, bájate— dijo Vlad aparentemente molesto, el niño venía en el asiento del copiloto y jugueteaba con unas figuras de Pokémon que tenía Dimitri en el tablero de su automóvil. Bajó de la parte trasera y abrió la puerta para bajar a su hermanito a la fuerza— Anda, bájate.
—No quiero.
—No seas malcriado, Andrei, bájate y deja esos monos, no son tuyos, ya le has causado muchas molestias.
—No quiero, me quiero quedar con él.
—¡Si pero él no quiere quedarse conmigo!
Silencio incómodo. Vlad le había gritado al niño y jalado con mucha fuerza éste también le grito y comenzó a llorar corriendo a la puerta de la casa. Le sacó la lengua antes de meterse. El rubio también lo hizo.
—Ya, gracias de nuevo— cerró la puerta del carro y se recargó en la ventanilla—. Siento haberte hecho perder el tiempo.
Dimitri apretó la boca porque realmente no quería hablar. Tenía atravesada las palabras entre la lengua y los dientes, sabía que se arrepentiría.
—Necesitamos hablar.
—No quiero saber si Natasha folla bien o no.
Roló los ojos.
—No pasó nada— bufó.
—¿Y con Feliks?
—¿Estas celoso? —arqueó una ceja y esbozó una media sonrisa.
—¿Qué? ¡No! Tú puedes hacer con tu vida lo que quieras. Me da igual con quien te acuestes.
—Me incomoda el concepto que tienes de mí.
—Si mal no recuerdo así comenzamos.
—Te abordé porque me parecías interesante— musitó más como para sí mismo—. Que iba a saber yo que eras un depredador natural. Mi vida sexual era tan interesante como el relleno de naruto.
Vlad alzó las cejas porque sinceramente no lo comprendía.
—Como sea, te hable porque me gustabas, no por como eras, sino por todo lo que representas, ya sabes, el estereotipo de chico vampiro —encendió el automóvil—. Suerte con tu hermanito.
—¿Te quieres quedar a comer?
—¡Y conoció a mis padres! Fue la cosa más genial del planeta. Mi madre lo adoró.
—Hay algo que no me gusta — Lukas miraba severamente a la cámara.
—Ahora no se quejara de que no conoce nada de mí.
—¿Y han vuelto? —preguntó Arthur.
—Sí, bueno, algo como eso.
De pronto, se escuchó una vocecilla reír y Vlad acomodó a su hermano entre sus piernas para que pudiera verse en cámara.
—¿A qué este enano no es un gran actor?
—you… bloody bastard…
—Eres un asco de ser humano…
Andrei los saludó con su manita, orgulloso de sí mismo.
—Tiempos desesperados necesitan medidas desesperadas —recitó Vlad—. Ustedes deberían aprender del maestro, los hermanos siempre son útiles. Apuesto a que si Arthur se hace un poquito más mustio le puede sacar a Scott lo que quiera. ¡Escucha! Solo ponte una playera de él por "error" y paséate por allí solo con eso puesto. "Oh Scott, hermano mayor, eres tan genial, necesito que me compres el-"
—Esta vez caíste muy bajo—espetó Arthur casi en un grito—. Usar a un inocente niño de nueve años para amarrar al pobre imbécil.
—No seas santo Arthur. Apuesto que lo sabes y no quieres usar tus poderes de hermano menor. Mira a Lukas —señaló la pantalla—. Hace todo lo que Emil le pide.
—Mientes.
—Claro hermano mayor¸ claro. Esperen… viene a mi algo —fingió buscar algo en el techo—. ¿Recuerdas la noche en la que pasamos tratando de hacer ese cartel? —Lukas frunció el entrecejo —¿No era para la exposición de Emil? ¡Oh, oh! Y qué decir de cuando en la tienda se acabaron sus dulces favoritos y Lukas usó a Mathias para ir al otro lado de la ciudad. ¡Y qué decir de cuando le metimos el susto a ese latino con el que-
—Vete al infierno.
Lukas "Savange Valkyrie" se ha desconectado.
—¿Recuérdame porque somos amigos? —cuestionó Arthur presionando el tabique de su nariz.
—Porque los tres somos igual de hijosdeputa.
Notas— Ese Vlad es un loquillo. Me di cuenta que los tres tienen hermanos, mayores o menores, y me dije ¡Oh, esto es de lo más épico! Cada quien los maneja como quiere y entre ellos se pasaran consejos. Dudo que Arthur haga eso (aunque quizá se lo aplique a Alfred) Cada que me salé Moonspell de música en automático pienso en Vlad, tengo un shoot pequeñito así que creo que lo revisaré y lo subiré la próxima semana.
Y debo decir que Dimitri es un poco freak… lo supe desde que usó ese disfraz de SNK en Halloween.
¡En fin! Muchas gracias por, leer. Cada comentario, agregada a favoritos o alterar es felizmente recibido.
