Los personajes no son míos, son de STEPHENIE MEYER

Luna oscura

Bueno, quería dar las gracias por todos los que leéis y pedir perdón por la tardanza,pero no he podido escribir por falta de tiempo, primero exámenes :( luego las notas :S y luego la semana santa :)

Espero vuestros reviews con opiniones ¡Gracias por dedicar tiempo a leer mi fic!


No podía ser cierto. ¿Edward otra vez con poderes? tenía que ser...¿como podía ser?

Nos encontrábamos todos en el salón esperando que Carlisle nos explicara su teoría a causa de la falta de visiones ante el ataque de mi cabeza me decía que no le importaba, que solo quería saber que había pasado con Edward y sus poderes... y lo más importante. estar juntos de una vez por todas.

-bueno...-comenzó Carlisle-el responsable de que Alice no viera el ataque es...-dijo sacando un pequeño trozo de tela rota y mostrándola-esto...

-¿eso?-dije más para mi que para ellos,era raro admitir que un trozo de tela tuviera la culpa.

-Bueno en realidad no este trozo de tela en concreto-dijo esta vez sentándose en un sillón -esta tela pertenece a los Quilountes

¿Los quilountes? los recordaba, es una reserva de la playa La Push.

-verás, se dice que los Quilountes vienen de la familia de los lobos,son licántropos

-¿hombres lobo?-pregunté con incredulidad, pero entonces lo pensé mejor-bueno, es con una familia de vampiros ¿por qué no existir los hombres lobo?-¿pero que tiene que ver eso con que no le vinieran visiones Alice?

-Los Quilountes al ser lobos tienen una temperatura corporal bastante elevada, si a nosotros nos parece caliente la de un humano, con la de un licántropo nos abrasaríamos...aunque no si es como un acto reflejo hacia el fuego y todo lo que nos recuerda a el. nosotros y nuestros poderes olvidan todo lo relacionado con fuego y por eso no vimos a Victoria, nuestra mente rechazaba la idea de la ropa Quilounte y con ello a Victoria -dijo Carlisle contestando así a mi pregunta.

Miré a Edward a los ojos y allí lo comprendí; todo se había ía estar con Edward sin ningún impedimento.

Edward me miró y sonrió al darse cuenta de que le estaba observando.

-ven-dijo cogiéndome de la mano y llevándome hacia la el garaje-te voy a llevar a tu casa, tu padre debe de estar preocupado.

El camino a casa se me hizo corto, me la pasé observando a Edward la gran mayoría de tiempo, y de vez en cuando Edward me miraba de reojo en respuesta mientras su sonrisa torcida se extendía a lo largo de su boca provocando en mi una alteración en mi pulso.

-llegamos-dijo mientras ponía la palanca de sostuvo lo mirada.

-¿tengo algo?-dije moviéndome el pelo para ver si caía algo de el.

Edward se quedó mirándome y se acercó un poco a mí.

-Desde hace mucho que pensé no poder volver a estar contigo,que tú creerías mi palabra de que no te quería y que acabarías teniendo otro novio, luego te casarías...-bajó su cabeza dejándome ver su tristeza impresa en sus ojos.

No le contesté porque no sabía que decirle, simplemente acorté la distancia y lo abracé.Lo abracé porque lo necesitaba, necesitaba darme cuenta por fin que él estaba aquí conmigo y que no se iba a ir.

-...no sabes como lo he pasado de mal, cada vez que te veía triste tenía ganas de ir a abrazarte y decirte la verdad,pero no podía hacerle eso a tu futuro-esta vez apretó el abrazo, pero yo me separé de él.

Justo en ese momento empezó a llover

-yo solo tengo dos futuros-dije mirándole intensamente, quería demostrar entereza pero la verdad era que las lagrimas amenazaban por salir - uno es ser feliz junto a ti por siempre-intenté que las lagrimas no salieran,pero no tuve éxito-pero el otro es condenarme a vivir sin ti, todo este tiempo me sentí como si mi paso por este mundo no tuviera sentido...

Edward sin dudarlo se acercó y colocó su mano en mi cuello quedando su nariz y mi nariz rozándose.

Acerqué mis labios a los suyos aspirando su aliento

-te quiero eres toda mi existencia-susurró Edward contra mis labios

Juntó sus labios con los míos haciendo que se deslizaran, coloqué mis manos alrededor de su cuello acercándolo más a mí.Creía que Edward nos separaría pero me equivoqué, en vez de separarnos nos junto más agarrándome por la cintura y apresándome contra su cuerpo.

Su cuerpo frío como el hielo pero a la vez suave y cálido como el fuego,un fuego que salía desde el interior de nuestros cuerpos dejándonos en el acto, o me mejor dicho dejándome en el acto descolocada y con pasión.

-Será mejor que entres-dijo casi por inercia,como cada vez que nos separaba para no pasar de la línea que había trazado

-pero...¿no quieres pasar? mi padre no está en casa-dije comprobando que el coche patrulla no estuviera, y no lo estaba.

Edward vaciló,pero al final accedió a entrar.

-hace tiempo que no estaba en este salón- dijo mirándolo como queriendo guardarse esa imagen en la mente.

-Querrás decir en la casa...- pero entonces me di cuenta de que no se había equivocado, si que había estado en el resto de la casa-¡me has espiado mientras dormía!-cogí un cojín y se lo lancé, pero como era de esperar Edward lo agarró antes de darle.

-tendrás que mejorar tu puntería

Después de las palabras de Edward vi todo borroso y vi como pasaba rápidamente el salón, las escaleras...hasta que el borrón se paró en mi cuarto.

Me agarré a Edward por el mareo que me sacudió en ese momento, hacía tiempo que no corría con Edward y eso me pasó factura.

-ven túmbate -dijo Edward abrazándome y depositándome en la cama

Me arropó y entonces hizo un ademán para irse, pero yo no lo podía permitir quería estar con él. Hoy era nuestro primer día después de tanto tiempo separados y no pensaba pasarlo sola ni por casualidad.

-Quédate Edward...

-no puedo Bella, debo volver y ver como están los demás. Además dudo que tu padre tarde en llegar, seguramente ha ido a buscarte.-dijo acercándose y mirándome con amor en sus ojos

-pero es que...-intenté buscar una escusa a la vez que levantaba de la que no fue buena idea ya que me caí al suelo golpeándome en el acto el brazo contra la mesita de noche.

Edward se acercó en un visto y no visto y me ayudó a levantarme a la vez que me empezaba a regañar diciéndome que tenía que tener más cuidado.

-¿Te duele?-me preguntó tocándome el brazo con sumo cuidado.

Su piel al contacto con la mía hacia sentirme como hace unos meses,cuando el no se había ido, me hacia sentirme... viva

-no, no me duele

Nos quedaos mirándonos por unos instantes hasta que el romeó el silencio.

-hace tiempo que llevo esto en mi bolsillo-dijo mientras sacaba una pulsera en la cual colgaba la letra "C"-La cadena perteneció a mi madre, le añadí la "C" cuando me di cuenta que estaba hecha para ti.

-pero...¿una "C" por qué?-pregunté un tanto confusa

Pareció ponerse nervioso, pero de todas formas contestó

-bueno...para mí eres la señorita Cullen, mi novia, mi amor, mi existencia.

-es precioso...

-no tanto como tu-Y mientras decía eso me colocó la pulsera en la mano haciéndome cosquillas con sus dedos en mi muñeca.

Me quedé mirando la pulsera dándome cuenta lo mucho que esta pulsera representaba. Él me estaba regalando parte de su corazón para que yo le tenga presente en el mío. Como si eso me hiciera falta...

-Edward yo también te quiero dar algo-dije mientras me separaba de él y me dirigía a mi escritorio

-no hace falta que me des nada

-pero es que yo también quiero que tengas algo mío contigo-dijo con un tono un poco infantil, pero era así como me sentía después de haber madurado estos últimos meses de golpe.

Saqué del escritorio una cadenita, la cadenita de mi nacimiento que era de oro en la cual había un pequeña inscripción:

Isabela Marie Swan

13/09/1987

-esto es porque quiero que cuando estemos lejos, como cuando te vas a cazar. Lo veas y sepas que hallá donde estás estaré yo.-unas cuantas lagrimas se escaparon de mis ojos haciéndome sentir frágil y vulnerable ante é. ÉL tiene tanto poder ante mí...

-Te amo-susurró Edward

- lo sé- una sonrisa se extendió por mi boca y por la de Edward al comprender lo ridículo de la situación.


Hola a todos! :D

bueno espero que os haya gustado y que me digáis vuestra opinión

¿Reviews?

¡muchísimas gracias!

Besosss! bye!