EPÍLOGO

Al final llegó el día de la graduación, pensó Lily, dirigiéndose hacia el colegio acompañada de sus padres. Estaba en una nube, todo iba a la perfección, sus notas habían sido inmejorables, adoraba a sus amigas, hacía un día estupendo y, sobretodo, lo tenía a él. Sonrió al pensar en lo que tenía que ocurrir ese día, que sin duda sería lo más divertido de la graduación, pero ¿Se atrevería? Imaginó la cara que pondría la gente, en especial los padres y el director y tubo que usar todas sus fuerzas para reprimir una carcajada.

-¿Estás bien, hija?- le preguntó su madre, seguramente debía estar colorada por el esfuerzo de no reír.

-Claro mamá- contestó ella. Llegaron al teatro del instituto, donde se recibían los diplomas de fin de curso- Este es vuestro sitio- señaló las últimas filas de sillones, que tenían pegadas unas pegatinas en el respaldo que ponía "padres"- yo me voy delante- anunció y, tras darle un par de besos de despedida a sus padres, se fue en busca de sus amigas. No le fue difícil encontrarlas, pues estaba justo en medio de la sala esperándola.

-Vamos por orden de lista- anunció asustada Mary: eso significaba que no podrían darse apoyo moral antes del gran momento.

-Da igual- contestó Cora, haciendo un gesto para quitarle importancia- Lily ¿De verdad crees que lo hará?- la pelirroja se encogió de hombros- Sería divertido- con una sonrisa perversa.

-¡Si lo hace prohibido mirar!- se quejó la chica, dándole un coscorrón a la salida de su amiga. Las chicas estallaron en risas.

-¿A que viene tanto ruido?- se quejó en tono bromista James, que acababa de llegar junto a sus tres amigos. Lily lo miró: iba vestido de gala, al igual que el resto de los compañeros de curso y ella misma. Todos iban elegantes, pues era un día muy importante.

-Quieren saber si lo harás o no- explicó ella, a lo que el chico le susurró algo en el oído- ya entiendo. Bueno, yo te apoyo- contestó, mientras todos los observaban.

-¡Eh! ¿Eso que quiere decir?- se quejó Sirius.

-Pronto lo sabrás… cuando lleguen a la P de Potter- contestó él, con una amplia sonrisa- venga, vamos a sentarnos.

Tuvieron que sentarse por orden de lista, como les había comunicado Mary, y cuando ya estaban todos en sus sitios se apagaron las luces. Tardaron unos momentos en cesar los murmullos tras salir el director acompañado de varios profesores al escenario, que era el único punto iluminado de toda la sala.

Lily buscó con la mirada el reflejo de las gafas de James, que estaba un par de filas por detrás de ella. El chico también la estaba mirando y le levantó el pulgar en señal de que todo iba según el plan.

-Cielos- murmuró Lily, volviéndose hacia delante y con una amplia sonrisa.

-¿Lo hará?- le pidió Sirius, que estaba casi al lado de Lily.

-Eso dice- comentó ella- de todos modos creo que la mitad de nuestros compañeros de curso traen cámaras para inmortalizar el momento- comentó, fijándose en que todas las chicas llevaban una escondida en el bolsito o jugueteaban con ella en las manos. Lily no era una excepción.

-Yo también traigo una- dijo Sirius- para fotografiar las caras de la gente- explicó ante la mirada extrañada de la pelirroja.

-…y otra promoción que acaba, que nos dejan para enfrentarse a la vida. Un aplauso para ellos- terminó con su típico discurso el director. Los aplausos, que más que nada eran de alegría pues había terminado, estallaron al momento- Pasemos a repartir los diplomas- anunció. Empezaron por orden alfabetico, así que enseguida fue el turno de Sirius. Un montón de silbidos y chillidos femeninos llenaron el ambiente desde que se pronunció la primera letra de su nombre hasta que el chico se sentó de nuevo. Lily no pudo reprimir una risita. En un momento sería su turno y empezaba a ponerse nerviosa.

-Evans, Lily- dijo el director. La pelirroja se levantó y, con lo que a ella le parecía paso torpe, subió al escenario. El director le dio el diploma mientras le estrechaba la mano y un montón de flashes los dejaban medio ciegos. Aún más torpe que antes, Lily bajó a los sillones y, antes de sentarse, se encontró con la cara de James que le dedicaba una sonrisa, que se contagió en su cara.

Sintiéndose la más feliz y afortunada del mundo se sentó en su sitio ¿Quién hubiera imaginado que en dos meses pasarían santísimas cosas? Había dejado de ser una don nadie y se había hecho popular, seguía con sus amigas pero había conocido a un montón de personas nuevas pero, lo mejor de todo era, sin duda, que se había echado novio. Quería a James con toda su alma, y estaba de lo más contenta y orgullosa de ser correspondida. Se sobresaltó al oír:

-Potter, James- de la boca del director. ¿Tanto rato había estado en sus pensamientos que ya habían llegado a la P? Se volteó rápidamente cuando unos cuando chillidos, parecidos a los de Sirius pero estos eran más de sorpresa aparte de mixtos, llamaron su atención. Abrió la boca al ver que… ¡James subía desnudo al escenario! Se había quitado la ropa mientras estaba sentado y se tapaba sus partes más íntimas con una pelota de fútbol mientras que en la espalda llevaba escrito "Soy un tonto". Lily soltó una risotada al acordarse de todo…

Nada más besarse la noche del baile, cuando se descubrió toda la farsa, la parejita entró en el gimnasio para bailar su merecida canción juntos. Pero en la puerta del baile se encontraron al chico con el que había hecho la apuesta James, es decir, el que tendría que salir en pelotas el día de la graduación. Este se acercó a James, que se puso tenso esperando algún tipo de venganza en contra de su persona.

-Me apuesto que…-empezó el chico. Lily no se acordaba que apuesta habían echo esta vez, pero así pasaron todos los días antes de llegar a la graduación, apostándose cosas para no tener que salir en pelotas delante de todos.

La pelirroja no se había cansado de repetirle a James que dejara de apostar, porque no era bueno, pero él ni caso, pues se divertía de lo más. Las apuestas fueron subiendo de grado hasta que James perdió.

Y ahí estaba, "cobrando" su apuesta: salir en pelotas por la graduación con un "soy un tonto" escrito en la espalda.

James se volteó de cara al público ante la mirada atónita del profesor, que parecía a un paso del paro cardiaco. Y en el mismo estado quedó Lily al ver que tenía apuntado en el pecho "Lily Evans es MÍA". La pelirroja no pudo evitar levantarse de su asiento.

-¡¡Porque te quiero mucho, bonita!!- le gritó James, quitándole el micro al director, y lanzándole la pelota de fútbol a la chica, que la cogió un poco torpemente.

James Potter quedó en pelota picada delante de todo el mundo.

Fin

¡Bueno bueno! ¡Otro fic terminado! ¿Os ha gustado este epílogo? Es muy parecido a la película jaja xD bueno, de todas formas espero que os haya gustado.

Agradecimientos: Elii Evans, Ruby P. Black, Therasmus, Tati Jane Potter, Desiré, Mi-X-LuBrE-X-CaLa, luna712, Mary-Tonks, Kry.

Mil gracias por haberme seguido hasta el final :D nos vemos en algún otro de mis fic (o eso espero).

BESOS

ERI