Capitulo 9
Una decisión ¿amor o crimen?
Parte 2
poco a poco empezó a despertar, aun con los ojos cerrados podía sentir el aroma húmeda del ambiente, poco a poco empezó abrir sus ojos lentamente tratando de enfocar el lugar, observo a su al redor, todo era oscuro, húmedo, se encontraba en cima de un colchón delgado en el suelo frio como el hielo además de duro y el colchón no quedaba atrás, poco a poco fue incorporándose que dando sentada en aquel colchón viejo, sentía un gran dolor en la cabeza, por inercia Llevo su mano a su cabeza masajeando su sienes para que el dolor se fuera, poco a poco fue tocando su cabeza para verificar que no tuviera nada roto, suspiro tranquila al ver que no tenía nada grave más que unos Rasguños.
- ya despertaste...- escucho levemente en la oscuridad
- qui...quien...eres
-jejejeje eso es lo mínimo que debe preocuparte- salió entre las sombras con una sonrisa en sus labios - sígueme tienes un trabajo que hacer...- la observo detenidamente en los ojos - señorita- la eriza solo le observo hipnotizada por aquello ojos verde jade que la observaban detenidamente. - y bien te moverás? - dijo levantando un ceja al ver que no se movía.
La eriza al ver su rostro de burla, desvió su mirada y no se movió, tenía miedo de que pasara si iba con él, a simple vista se veía que era un mujeriego y pervertido
- porque estoy aquí...
- Jejejeje como te dije tienes un trabajo- se acerco a la eriza, poniéndose A su nivel tomándola del mentón- así que si quieres vivir -le observo detenidamente sus ojos, sin duda era muy hermosa, aun con esa bata que usaban los doctores de hospital, volvió a verla el rostro y no evito mirarle sus labio, le dio un deseo de besarla y probar aquellos Labios que sentía que le llamaban a robarle un beso.
El erizo acerco mas su rostro hacia ella lentamente, la eriza solo podía observarlo sin saber qué hacer, debía admitir que era bastante guapo, pero aun así no podía olvidar que era un secuestrador y que su vida estaba contada, el miedo la invadió y lo único que podía hacer fue cerrar sus ojos y esperar que sucedería.
Sus labios solo llegaron a rozarse levemente, el ruido de una puerta metálica se escucho detrás de él, se detuvo y miro molesto al causante De la interrupción.
- que quieres lisoy
- el jefe me mando a ver por tardabas tanto - sonrió divertido- primero debe hacer su trabajo - dijo dándole la espalda para irse- después puedes jugar con ella - la observo levemente causándole un escalofrió- date prisa en llevarla con él o morirá desangrado - dijo por ultimo para marcharse de ahí dejándolos solos nuevamente
- uff...ven levántate - dijo poniéndose de pie para verla de nuevo, se veía confundida y con una mirada de miedo en sus ojos, la observo en silencio y levemente le hablo- oye...te prometo que no te are daño - le susurro con seguridad.- te lo prometo - le sonrió, ofreciéndole su mano- confía en mi.
Ella solo le miro sorprendida causándole un leve sonrojo por aquella frase, lentamente puso su mano sobre la de él, le sujeto su mano con delicadeza para ponerse en pie, se mareo un poco al estar de pie, vio de nuevo al erizo que le sonreía con ternura, lo observo con timidez y recordó lo que había dicho aquel lagarto, la necesitaban para curar a alguien y su misión de profesión la obligaba a ayudar a quien sea, que necesite ayuda sin importar el lugar y la circunstancia , suspiro pesadamente, no tenía otra opción, miro al erizo nuevamente con una mirada más serena que sorprendió al erizo.
- quien necesita mi ayuda -pregunto con seguridad y autoridad en su voz.
El erizo la observo con sorpresa por el cambio de actitud, solo sonrió por eso, solo un doctor que amaba su profesión cambiaria así de rápido su actitud y más cuando había alguien que necesitaba su ayuda, le observo con detenimiento y noto que aun tenía su mano de ella sobre la suya.
-sígueme doc.- le sonrió para apretar su mano, haciendo que la eriza se ruborizada al instante, el solo la vio levemente sonriendo con disimulo para jalar de su mano y conducirla por los pasillos de aquel lugar
La eriza vio cada detalle era un lugar lúgubre pero entrando un poco más al fondo todo cambiaba sin duda habían hecho este lugar un lugar para vivir pasaron por lo que era un pasillo donde se veía que eran para dormitorios - " porque me traerá por aquí"- pensó tímidamente por donde iban, trago pesado por una idea que corrió su mente. - " acaso me va a... "
- tranquila...te dije que no te haría daño- le dijo tranquilo, al sentir el nerviosismo de su acompañante- el que necesita esta en esta habitación - le sonrió para abrir la puerta- entra
La eriza entro lentamente a la habitación, noto que el cuarto era pequeño solo había una mesa un foco en el techo y una de las camas estaba ocupada por el enfermo, se acerco lentamente a él para observarlo mejor, el cuarto aun estaba algo oscuro la poco luz no era suficiente y no existía ventana en ese cuarto por lo que la humedad era intensa, cuando se acerco al paciente se sorprendió
- es...es el... gobernador
No podía creer lo que veía era él, su traje estaba todo roto, sucio sus heridas eran cubiertas por vendajes viejos y húmedos, había pasado unos días cuando escucho la notica que habían secuestrado al gobernador, miro por la rejilla de su ojo al erizo que estaba detrás de ella que le observaba detenidamente.
- tu secuas...secuestraste...al...gobernador- susurro, el erizo solo volteo su cara para mirar la pared.- por qué?
- es mejor para ti que no sepas el motivo- le miro levemente ella bajo la cabeza dándole la espalda sin duda era un gesto de decepción, aunque no sabía por qué se sentiría así- es mi trabajo yo solo obedecía- dijo audiblemente, mirándola levemente, noto que la eriza volteo a verlo con una pequeña sonrisa, el solo lo miro confundido no entendía porque, pero se sentía feliz al saber que ella estaba aliviada con ese dato, estuvo a punto de preguntarle por que se sentía así cuando alguien le interrumpió
- hhmmmp...así que tu eres el que curara esa basura- dijo duramente, la eriza retrocedió un paso atemorizada al verlo- y bien que tiene?
- yo...y...yo...a...aun...yo
Sin duda se notaba molesto por lo que la chica no respondía se acerco de forma amenazante hacia ella, eso me molesto y me puse en frente de ella impidiendo su paso
- aun no lo revisa recién la traje
- hhmmmp...bien...cúralo- miro a la doctora con enfado- aun lo necesito vivo- dijo saliendo de ahí. La eriza solo lo vio partir ese tipo era quien controlaba la ciudad en pocos días la ciudad se volvió un caos, los maleantes y criminales eran dueños de la ciudad, sin duda se encontraba en un gran problema.
- será mejor que te pongas ah revisarlo antes que pierda más sangre- le sugirió, ella solo acento levemente la cabeza sin decir nada, saco los guantes blancos que tenía en el bolsillo de su bata miro de nuevo al paciente algo dudosa.
- tranquilízate...- susurro para sí misma, lentamente quito aquellos vendajes viejos, cuando los quito al fin miro asombrada aquella herida- esto está mal, muy mal
- ¿qué sucede?
- sus heridas están demasiadas contaminadas, la infección a avanzado demasiado -dijo tocando levemente las heridas al rededor su piel estaba morada - la infección avanza rápido, su piel está muriendo poco a poco, tiene una infección bacteriana- miro al erizo preocupada - no creo que sobreviva, miro de nuevo al paciente
- no podemos darnos el lujo de que muera aun no- susurro levemente- debes saber que hacer ¿no?
- no debería ayudarlos a causa de esto la ciudad es un caos - dijo enfadad
El erizo tomo de su brazo para que lo viera a la cara - no tienes opción, si no lo haces te mataran en estos instantes
- mejor que lo hagan ahora que esperar que me maten después de sanarlo, nos mataran de todos modos solo somos rehenes para ustedes nada mas- le contesto mirándolo a los ojos
- para mí no lo eres- susurro levemente para soltarla y darle la espalda
- ah que te refieres? - pregunto levemente ruborizada para ver el suelo
- te di mi promesa ¿No? O lo olvidaste- le miro levemente la eriza.
- promesa
- no dejare que te hagan daño - le sonrió, para verla de nuevo- y también se que un doctor no dejaría morir a su paciente si tiene la posibilidad de curarlo
- yo...- suspiro, tenia razón no podía darse por vencida- está muy avanzada la infección - dijo revisando los signos vitales, necesito mi...
- esto- escucharon en el pasillo volteando ambos a ver de donde provenía esa voz- toma - dijo lanzándole un maletín
- litsoy
- hhmmmp... No digas después que no te ayudo- observando al erizo- seguro necesitara esas cosas- dijo saliendo de ahí - por cierto piensa bien lo que vas a hacer quieres perder tu vida a cambio de salvar el de ella- dijo levemente para que no escuchara la chica
- le di mi palabra- dijo observando levemente a la eriza mientras revisaba las heridas del gobernador - y la voy a cumplir
-Hm...como gustes no cuentes con mi ayuda
- jejejeje siempre dices eso y al final haces lo contrario
- no esta vez - dijo por ultimo yéndose de ahí
- me podrías dar ese maletín
- Eh?
- el maletín - Le dijo sonriente mientras señalaba el maletín
- ah...ten toma
- gracias - empezó ah sacar los utensilios del maletín tenia vendajes, alcohol, Pinzas, tijeras, un poco de medicamentos para la fiebre, algodón, analgésicos de diferentes tipos, algunas inyecciones vitamínicas. - demonios
- pasa algo?
Este maletín no contiene lo que necesito- miro al erizo- sin eso no podre curarlo y morirá
- que necesitas?
- pues tenemos lo esencial para curar sus heridas por fuera, necesito un antibacterial al menos 10 dosis para curarlo de 2000 gr. Es bastante fuerte con eso se detendrá el deterioro de sus heridas- le miro
- pan comido regresare al hospital enseguida regreso
-espera- el erizo le miro- ese medicamento no está en los hospitales es ah pedido solo lo hacen a pedido
- qué?- apretó sus puños- donde se puede conseguir entonces
- pues en el laboratorio de la ciudad ahí deben tener en su inventario guardados...pero...tienen un gran seguridad...
- eh! Eso es pan comido para mi enseguida regresare- saliendo de ahí dejando a la eriza sol en esa habitación a unos metros se detuvo- no puedo dejarla sola- miro a los criminales que había en ese pasillo, la mayoría le harían daño si se va podrían abusar de ella o matarla
- yo me encargo- escucho sacándolos de sus pensamientos- yo me encargo de vigilarla - le dijo, el miraba al otro lado del pasillo de forma despreocupa
- gracias- le sonrió- siempre cuento contigo en todo
- hhmmmp...vete antes de que cambie de opinan
- te la encargo.- el erizo rosado salió a toda velocidad de ahí, solo le miro cuando lo perdió de vista, estaba a punto de irse la verdad no toleraba ser de niñera, estuvo a punto de irse, cuando volteo y vio la puerta cerrada donde estaba le eriza con el enfermo, suspiro frustrado y se dirigió a la puerta y se apoyo en la pared de al lado haciendo guardia
- tienes suerte que se preocupe por ti- susurro a la nada- que idiota, las cosas que hago por un amigo - dijo el lagarto levemente haciendo cerrando sus ojos
- lo estimas mucho verdad? - escucho una delicada voz
- ah? - abrió los ojos de golpe para casi caer al suelo- que haces debes cuidar a ese estorbo - le miro fríamente
- no te enojes- susurro molesta
- hhmmmp...entra de una vez- dijo mirando el pasillo unos cuantos de esos criminales observaban a la chica Detenidamente- entra de una maldita vez- empujándola dentro de la habitación y cerró la puerta para parase enfrente de ella, mirando al frente seguro y serio, el resto siguió con su camino- más vale te des prisa - pensó.
Se parqueo cerca del laboratorio dejo su moto entre los matorrales, miro cada parte del lugar tenia cámaras, rejas electrificadas, guardias y perros
- vaya será divertido- silbo y sonrió- jejejeje mano a la obra- dijo acercándose al lugar.
- Hm...Odio este empleo
- y yo, no pasa nada interesante
- eso lo puedo cambiar- ambos guardias voltearon y solo vieron un leve has de color rosa, cayeron al suelo inconscientes- bueno cayeron 2 - dijo mirando al otro lado de la pared- faltan 500- miro a los guardias y sonrió
El lugar era vigilado para ser solo un laboratorio, ese lugar también así experimentos para robar su remedio, un lugar alejado de la ciudad con una gran vigilancia y más en la bóveda donde tenían los medicamentos guardados
-quien anda ahí? - apuntando con su metralleta- muéstrate- dijo, se acerco a él un guardia de rango inferior- que haces aquí cabo
-me mandaron los oficiales a relevarlo señor- dijo con Un saludo militar
- Hm...No recuerdo que me dijeran que tuviera un relevo
- fueron mis órdenes señor- le observo detenidamente
- bien, eh estado 2 días sin dormir cuida bien la entrada cabo- salió de ahí
- si señor - tomando su lugar, lo observo irse- claro que cuidare bien el lugar- sonrió divertido, se quito el sombrero dejando ver su pelado rosado- bueno hora de buscar esas dosis - abriendo la puerta sin esfuerzo y vio una gran cantidad de medicamentos- genial donde estarán- mirando los estantes- uff...este...no...más...que basura…No importa- siguió buscando por una media hora hasta que lo encontró- aquí esta - tomando un estuche con doce dosis- es hora de irse
- donde cree que va eh...cabo- escucho detrás de él en un tono serio- levanta tu manos intruso- le ordeno, levanto las manos al escuchar un sonido metálico- te mueves un poco y te disparo
- hhmmmp...bueno veamos quien es mas rápido...general
En la tranquilidad de la noche se escucho un estruendoso sonido que fue callado por el cantar de los grillos en pocos minutos una figura salió de ese almacén tambaleándose sin fuerza
- te dije que te dispararía- le escucho hasta que cayó al suelo sin vida
-maldito desgraciado- dijo con una mueca de dolor- debo darme prisa
Salió por la autopista por varios minutos hasta que vio una avenida desierta de tierra, mientras manejaba observaba el paisaje tranquilo hasta que visualizo aquella fábrica abandonada a lo lejos.
- dónde demonios estas- carraspea aquel lagarto que estaba apoyado en la puerta había pasado varias horas desde que se había ido, estaba cansado de ser el guardaespaldas de esa doctora- me las pagaras si no llegas en 10 min- susurro molesto
- por que esperar- escucho en el pasillo, acercando hasta el, traía un pequeño estuche con algo escrito encima- perdona la tardanza, aquí esta lo pedido- le dijo llegando a pararse en frente del, de repente cayó al suelo, sujetándose el estomago con dolor
- que te paso?- lo observo preocupado al ver la cantidad de sangre en su camisa blanca
- estoy bien- tratándose de ponerse de pie
- espera no te muevas, te ayudare- paso su brazo sujetándolo para ponerlo de pie- al menos servirá de algo más que curar a ese llorón- le miro sonreír a pesar del dolor- aunque más parece que lo haces para que la doc. Te ponga sus manos encima- le sonrió con picardía, el erizo solo rio levemente, el lagarto toco la puerta y la abrió.
- tranquilo señor gobernador todo estará bien- le dijo hasta que escucho la puerta abrirse, se giro y vio al lagarto sujetando con fuerza a aquel erizo pelirosa, lo acostó en la otra cama que había en esa habitación.
- aquí es...ta tu...pedido- observo a la eriza y le sonrió levemente
- que le paso? - acercándose a él al ver esa cantidad de sangre que manchaba lentamente aquella camisa blanca que llevaba.
- un simple rasguño
- rasguño?...déjame ver , si pierdes más sangre morirás- le dijo desabotonando su camisa- es una entrada de un balazo- le miro a la cara
-hhmmmp...no tuviste cuidado eh?
- me conoces amigo nunca tengo cuidado- le sonrió divertido,
- idiota- le grito la eriza, el erizo le miro sorprendido a la chica esta solo giro la cabeza un poco ruborizada
- je...te preocupas por mí...acaso
- hhmmmp- no le dijo nada siguió viendo esa herida de su abdomen se saco los guantes para no contaminar esa herida, lo toco levemente causándole un grito de dolor- Hmm Tendremos que quitar la bala de inmediato
-por i acaso no tienen un estuche de equipo médico aquí- miro al lagarto- necesito unos para quitar la bala rápido
- hay unos...- pensando- iré a buscarlos - dijo sin mucho interés al salir cerró la puerta dejándolos solos
- quédate quieto mientras trae lo necesario tu amigo- le dijo con una sonría
- si doc.- le miro divertido, ella solo miro al otro paciente tomo aquel estuche y lo abrió era la medicina sin duda sin pensarlo tomo una jeringa, la cargo con aquel liquido amarilloso y oloroso que lleno la habitación de fármaco y se inyecto en la zonas afectada- con eso bastara
- es t tu turno- miro al erizo mientras tomaba otra jeringa limpia
-quien yo?- miro aquella jeringa- yo...yo tengo todas las vacunas al día doc.- le miro nervioso
- que te da miedo el pinchazo
- JA miedo yo...claro que no
- entonces quédate quieto
- con esto será suficiente- dijo el lagarto al llegar a la puerta y escucho un grito que venía desde dentro, la abrió la puerta con fuerza por el grito- que paso?
- ESO DOLIO!
- yo no dije que no te dolería o ¿SI?- se burlo aquella eriza
- explíquenme que pasa
- el señor erizo que nada duele, grito como niña por un pequeño pinchazo
-pequeño- le miro con reclamo- era una aguja muy grande
- pero...que...era por eso...Embert como se te ocurre gritar por eso...idiota
- haber déjate pinchar si crees que no duele- le reto
- yo no soy el enfermo
- pues...- miro a la eriza- tu también estuviste en contacto con el enfermo así que también necesitas que te inyecte- le dijo con una jeringa con aquel liquido
- qué? ni de broma- se alejo el lagarto
- miedito- le dijo el erizo levemente aun acostado en la cama
- para nada- dijo mostrándole el brazo- inyéctame de una vez- la eriza obedeció, y sintió un fuerte dolor cuando el liquido empezó a entrar a su sistema
- listo, ves que no duele- miro al erizo divertido- ahora podremos quitarte es bala
- aquí esta esto es lo que tenemos- poniendo en la cama unos instrumentos algo viejos
-servirá gracias
- hhmmmp...ya que estas aquí me iré a descansar- salió de la habitación cerrando la puerta, y se froto el brazo donde le había inyectado aquella eriza- auch...eso sí que dolió- susurro mirando aquella puerta
- te lo dije- escucho de su amigo desde la habitación
- cierra la boca idiota- dijo para salir de ahí con prisa
-toma - miro al erizo dándole su bata doblada- muérdela cuando empiece a cortar para sacar la herida, no hay anestesia así que esto será mejor
- qué?, esto será mejor que esa inyección- tomo aquella bata y vio a la eriza que llevaba una blusa ajustada de color Calipso con detalles blancos hacia resaltar su figura
- que tanto miras?
- nada- volteo su cara
- bien empecemos, saco el pequeño escarpelo- será rápido- vio que el erizo puso aquella tela en su boca para ahogar sus gritos en ella.
Cortó rápido tomo el siguiente instrumento y levemente saco la bala de ahí, rápidamente empezó a suturar aquella herida con rapidez, veía levemente que el erizo cerraba los puños y sus ojos con fuerza por el dolor
- ya esta- le dijo mientras limpiaba el rastro de sangre de su abdomen- esto fue peor que la inyección no
- peor fue la inyección- le dijo aliviado
- que infantil- le miro levemente- será mejor que descanses, con esto será mas fácil que te muevas - mientras ajustaba el vendaje alrededor de su abdomen- listo, mejor
- bastante- suspiro aliviado- gracias por salvar mi vida - le sonrió cálidamente, vio que ella se ruborizo al instante, volteo un poco su rostro - de nada...Embert- le susurro con mucha timidez esto hizo que sonriera con dulzura.
Paso un par de semanas y el gobernador empezó a sanar con rapidez, en poco tiempo estuvo en pie de nuevo lucido y fuerte, y eso molestaba al nuevo gobernador de la ciudad, en ese tiempo el aquel erizo pelirosa Sano rápidamente con la ayuda de la doctora y con el tiempo que pasaron junto se fueron conociendo mas cada aspecto de su vida de ambos.
Ella era doctora era la más joven entre los médicos de aquel hospital con tan solo 23 años maneja casi todo el nosocomio, era dulce y simpática además de tener un bello nombre, ser muy hermosa debía admitir, sonrió ante esa idea, justamente iría a verla como así cada vez que no tenía alguna misión a su habitación o más bien prisión, después de que sano el gobernador la encerraron era eso o matarla, él le pidió a su jefe que sería de utilidad si se quedaba y mas con los policías que buscaban a pistola a su gobernador.
- doctora rose su visita de las 13:30 llego- bromeo abriendo su puerta con una llave- hola...Elena...Elena?- observo la habitación vacía y se preocupo soltó una bolsa que llevaba para compartir con ella, corrió por el corredor a toda prisa, escucho como su celular sonaba- diga
- Embert, al fin hay problemas con respecto a tu...novia
- donde esta? Fui a su habitación y no estaba- pregunto mientras corría por todos los pasillo buscándola
- el jefe la tiene junto con el gobernador- hubo un momento de silencio- lo lamento pero ya no son de utilidad
- eso es imposible el me prometió que no le haría daño - contesto con rabia en su voz
- lo lamento pero...es por eso que la eliminara
- a que te refieres
- Embert desde que ella esta aquí estas diferente...y el jefe pidió que la eliminaran, sabes que ningún criminal debe tener sentimientos de ningún tipo
- hhmmmp...yo no tengo...sent
- o por favor se te ve amigo...pero es lo mejor
-litsoy...por favor ayúdame donde esta - no hubo respuesta- escucha se lo prometí, prometí protegerla...ayúdame...litsoy...por los viejos tiempo
No escucho nada de la otra línea perdió la esperanza, estaba a punto de tirar el teléfono, cuando escucho una leve voz escucho atentamente.
- esta al norte a 2 kilometras de la ciudad, en un antiguo al almacén en la parte baja del lugar...buena suerte viejo amigo.
- gracias litsoy
- espero salgas de esta- cortando la llamada.
- tranquila ira enseguida- salió a toda velocidad con su motocicleta a aquella dirección.
El lugar era viejo abandonado mucho más que la fábrica, dentro se encontraba una reunión
- bueno, bueno, es hora de que se despidan- miro a ambos que se encontraban atados en el suelo amordazados- gracias a ustedes cumplí mi cometido- se dirigió hacia la puerta- morirán lentamente- rio sínicamente saliendo de ahí
- lamento no haberme despedido de ti Embert- pensó la eriza con tristeza mientras las lagrimas recorrían su rostro en silencio.
- jefe todo está listo los barriles de petróleo están en su lugar
- bien, es momento incendia este maldito lugar- ordeno mientras se subía a su vehículo, el gato vio como se iba alejando ese vehículo.
- ordenes son ordenes- se acerco a los barriles encendió una pequeña antorcha.
- yo lo hare- escucho una voz detrás de el
- litsoy? Que haces aquí- vine a suplirte yo me quedare hasta que todo sea consumido- le dijo con indiferencia
- como quieras -entregándole la antorcha - solo quiero salir de aquí y no tener esto en la conciencia- salió de ahí- como se que se no estas aquí para ayudar a tu amigo Embert- le miro, este solo se le quedo mirando Un poco sin que decirle - si ese fuera el caso, espero no vaya por la parte trasera ahí hay una entrada abierta, 5 metros encontraran un corredor a la derecha, y llegaran mas rápido donde están los rehenes- le miro levemente- entendiste- le miro un rato el lagarto solo asintió- nos vemos litsoy- dijo saliendo en su auto a toda velocidad de ahí.
- escuchaste Embert- hablo por un pequeño micrófono
- si estoy en la parte trasera
-quien diría que este gato ayudaría a salvarlos
- hhmmmp...me alegra que lo haya hecho, ya entre - escucho
- Buena suerte- corto la comunicación
- este es el corredor- corrió rápidamente de ahí, vio una habitación a lo lejos- ahí están- se acerco a ellos lentamente -Elena, estas bien,- sacándole la mordaza -tranquila - desatándola - ya esta
- Embert...- se le abrazo con fuerza
-tranquila,- le sonrió- que tal...si...me sueltas un poco...no puedo respirar.- ella lo soltó portándose un poco de el- debemos irnos usted también gobernador.
- luego que sucedió- pregunto impaciente el zorrito de 2 colas
- Tails no interrumpas
- lo siento sonic jejejeje
- que ocurrió después de que Embert entro al almacén- pregunto la gata lila
-continua- le dijo el comandante.
- después de eso que ocurrió- pregunto ansioso el equina.
-observaba cada parte del lugar hasta que algo me golpeo la nuca caí inconsciente, la oscuridad me consumió, poco a poco sentí calor demasiada, abrí lentamente mis ojos para ver a mi alrededor, el almacén estaba en llamas totalmente una explosión sacudió el lugar rápidamente me puse en pie, buscando la salida más cercana encontré una venta rota y salte por ella, me aleje de él lo mas que pude y espere que salieran, pero no lo hicieron.
- y que hiciste
-Tails deja que continúe
- perdón, es que es emocionante silver - le miro
- los busque en el almacén cuando el fuego se extinguió, pero no los halle- pensó un poco- solo halle un pequeño collar
- un collar
- así es damisela, era de Embert lo halle cerca de una gran abertura que había en la pared.- sonrió- era obvio que no moriría tan fácil
- y no supiste nada de él?- pregunto el erizo azul
- pasaron 5 años después de eso el tiempo cambio y el nuevo gobernador que había arreglo la ciudad de nuevo como era antes
- como lo hizo que paso con Marock- levanto una ceja él equina
- la verdad no lo sé no me intereso- le miro- poco tiempo después del incendio me fui de la ciudad y regrese 5 años atrás
- porque regresaste?
- comandante, regrese por que recibí una carta, y decidir regresar para visitar a un viejo amigo
- Embert
- exacto zorro
- y que le paso a el
- bueno digamos que me impresiono verlo...con una familia jejejeje
-familia - le miro el erizo
- así es, cuando lo vi tenía una niña, su nombre es Noah, una niña bastante traviesa, energética jejejeje, tenía 5 años, cuando la vi ahora debe tener unos 23 años a lo mucho
- noah? -dijo el erizo interesado- no creía que tenía familia
- y sus padres que paso con ellos? -pregunto blaze
- murieron, eso paso un año después que regrese y fue cuando nació amy, pero con el tiempo, algo iba tras ellos padres, su madre la protegía a ella y a su hijita mayor.
- quien los perseguía
- no lo sé comandante... pero es alguien que busca dolor y quería algo que el sufriera...hasta que ese día paso?
- que día- cruzo los brazos el equina
- cuando regrese ese año, algo iba mal conocí a Amy ese día de mi llegada, apenas había nacido tendría unos tres meses, era bastante linda y atenta a lo que ocurría a su alrededor como su padre.
- que sucedió después de eso litsoy- pregunto el zorrito
-Me quede con ellos, paso un mes rápido y ese día marco la vida de Embert- miro el suelo- el y yo habíamos salido esa tarde a comprar algunas cosas, y de paso bueno a tomar algo de por ahí - sonrió con nostalgia- llegamos a su casa cuando notamos algo mal, la casa estaba oscura, y la puerta algo abierta
- que sucedió
- lo imaginable, para Embert...
continuaraaaa...
bueno capitulo nueve al fin o subi espero guste esta algo largo
de aqui en adelante sabran mas
perdonene los retrasos pero
no tengo mucho tiempo estos dias
actualizare eso si no me gusta dejar historias sin terminar
falt amucho de aqui en adelante no se preocupen habra mas de sonic y sus detectives
y del grupo delta
bueno me depido
hasta el proximo capitulo 10 : recuerdos
nos vemos
katy la eriza
