Los personajes en esta historia no me pertenecen son de la fabulosa Stepanie Meyers, y la historia esta basada en la canción toca para mi de Alejandro Sans( en mi perfil podran encontrar un enlace para que la escuchen)
Primero les quiero comentar que este capitulo lo escribí, para comenzar a resolver algunos de los conflictos de Bella. Disfrute escribiéndolo y espero que les guste.
Bpov
El día después de la fiesta, en la casa se respiraba un ambiente de alegria, se acercaba el día de navidad y aunque Esme ya había con los detalles de la decoración, decidimos que hoy iríamos a escoger el árbol. Yo llevaba dos semanas cerca de mi familia, una en el hospital y una en la casa, pero ellos me consultaban como lo hacían con cada uno de los demás. Siempre procuraban que yo me sintiera parte de la familia y yo ya lo había aceptado. Todos subimos a los autos, Calisle y Esme se fueron con nosotros en el volvo de Edward y Alice, Jasper, Rose y Emmett se fueron en el Jeep. Llegamos al lugar y la gente se nos quedaba viendo, tantas personas para escoger el árbol, pero esto era una decisión familiar. Comenzamos a caminar por el lugar y a mirar.
—¡Este!— Grito Emmett, había señalado un árbol enorme, pero nada mas de pensar en eso dentro de la casa si era a mi y no me agradaba, sabia que las chicas se opondrían.
—¡No! — Le respondimos
—Eso es demasiado grande Em. —suspiro Esme. Continuamos en la búsqueda, pero no encontrábamos ninguno que nos agradara. Hubo un momento que me detuve y Edward también lo hizo.
—¿Estas bien? —me pregunto
—Si, solo un poco cansada. —
—¿Quieres sentarte? — sin dejarme responder me paso una mano por la cintura y me llevo a un banco que había cerca. Acepte sin protestar, porque de verdad lo necesitaba. Gire para mirar a donde estaba la familia y de pronto lo vimos, digo lo vimos porque Edward me miro, con la misma expresión.
—¡Mama! — llamo
—Dime cariño—
—Creo que Bella y yo encontramos uno perfecto— Todos caminaron hacia nosotros.
— ¿Dónde esta? —pregunto Carlisle. Ambos le señalamos al lugar donde estaba. Hubo un silencio y de pronto Alice corrió hacia el árbol, seguida por Esme.
—Si, Si, Si. Este es perfecto. —Hasta Rose parecía niña pequeña. Jasper busco al vendedor, quien ofreció llevárnoslo al otro día a la casa, pero para eso habíamos llevado el Jeep de Em, así que los chicos lo subieron sobre este y nos fuimos a la casa.
En el camino pasamos muy cerca de donde solía vivir con mis padres, me preguntaba como estaría la casa. La nostalgia me invadió y unas lágrimas se escaparon de mis ojos. Edward lo noto y paro el auto.
— ¿Qué pasa amor? —se notaba preocupado
— ¿Cariño te sientes mal? —pregunto Carlisle
—Tranquilos, estoy bien.
—Pero estas llorando, hermosa. Sabes que puedes decir lo que sea. — No sabia como decirles lo que pasaba en ese momento por mi mente. Mire a Esme ella tenia la mirada como ausente de pronto me miro y vi comprensión en sus ojos.
— ¿Estamos cerca, cierto? — ella se dirigía a mi solamente y yo asentí. Edward y Carlisle también miraron alrededor y parece que se percataron.
— ¿Pequeña, quieres ir? — Edward tomo mi rostro en sus manos, para que lo mirara. Respire profundo y otras lagrimas se escaparon de mi.
—Hija estamos aquí para apoyarte en lo que tu quieras. No estas sola. —las palabras de Carlisle me dieron fuerzas. Mire a Edward y sin que saliera una palabra de mi boca el entendió. Puso el auto en marcha y se dirigió a mi antigua casa. Me estuvo extraño que el supiera como llegar, pero no dije nada.
Llegamos frente aquel lugar y yo me estremecí, por fuera seguía igual que como lo deje hace cinco atrás. Bajamos del auto, Edward tomo mi mano y me dio un suave beso.
—No tengo las llaves aquí. —recordé. Pero Esme se acerco a la puerta saco una llave de su bolso y abrió la puerta. No quise preguntar nada. Me aferre fuerte a Edward y entramos. Una vez allí, mire alrededor, parecía como si el tiempo se hubiese detenido en aquel lugar. Todo estaba igual, no había polvo ni nada que indicara que habían pasado cinco años desde que alguien estuvo allí. Mire a Edward confundida y el me dio una pequeña sonrisa.
—Durante este tiempo, mi madre y las chicas vinieron semanalmente aquí, la limpiaban y mantuvieron todo en su lugar con la esperanza de que en algún momento regresaras. — Un nudo se formo en mi garganta. Cada foto, cada mueble, los mas mínimos detalles, habían sido preservados.
—Gracias— susurre mirando a Esme. Ella me sonrió, se acerco y me abrazo. Luego camine por toda la casa, subí a las habitaciones y en cierto momento me sentí como si tuviera 17 años todavía. Las lágrimas continuaban descendiendo por mi rostro, pero mi corazón no dolía tanto como la última vez. Si sentía la ausencia de mis progenitores, pero cuando giraba mi rostro allí estaban Carlisle y Esme y sentía que el vacío ya no era tan grande. Nadie podría ocupar el lugar de Charlie y René, pero en cambio mi corazón se agrando para recibir lo que me daba mi nueva familia.
Baje las escaleras y me dirigí a donde estaban ellos, los abrace lo mas fuerte que pude y ellos me correspondieron. Unos sollozos se escaparon de mi pecho, pero no había dolor en ellos.
—Ya mi niña, aquí estamos para ti. — me susurro Carlisle.
—Lo siento—
—Ya cariño, entendemos que esto es muy fuerte. — Esme paso sus manos por mi cabello, en un gesto lleno de ternura.
—La verdad es que no lloro de tristeza, se que ellos ya no están y que no volverán, pero ahora los tengo a ustedes, eso me hace feliz y se que a ellos allá donde están también les alegra. — Edward se acerco a mi y me abrazo.
—Pequeña tu siempre me sorprendes. Eres increíble. —
—¿Por qué dices eso? —pregunte confundida
—Es que nunca se como vas a reaccionar. Muchas veces quisiera poder leer tu mente, Eres un misterio y me tienes locamente enamorado de ti. — en ese momento creo que sonreí como una tonta
—Te amo—le susurre y el me beso
—Creo que mejor nos vamos antes que los demás se preocupen o destruyan la casa. — comente al separarnos
—Y lo vuelve hacer— comento Edward riendo
—¿Qué cosa? —
—Tus reacciones y tus bromas. —
—Ah eso. Perdón. —Todos rieron y yo me encogí de hombros. Esme serró la casa y nos montamos en el auto y partimos hacia la casa. En el camino volví a pensar en varias cosas, una de ellas es que no podía seguir dependiendo económicamente de los Cullen. Tendría que buscar un trabajo, sabía que mi familia había dejado algunos ahorros, pero debía investigar mas al respecto. En cuanto estuviera a solas con Edward le pediría ayuda con eso. Estábamos llegando cuando los celulares comenzaron a sonar, los demás estaban llamándonos, pero ninguno les contesto.
— ¿Dónde estaban? — pregunto Alice cuando entramos. Esme me miro y yo le sonreí.
—Estábamos en mi antigua casa— respondí
— ¡Oh! — Hubo un gran silencio. Todos me observaban, creo esperando alguna reacción de mi parte.
—Tranquilos, todo esta bien. — Jasper miro a Edward y este le asintió con la cabeza. Rose se acerco y me abrazo.
—Cariño, sabes que cuentas con nosotros para todo. —
—Lo se Rose y gracias. Solo sentí la necesidad de ir allí. Ah y también gracias por ayudar a mantenerla intacta.
—Eso no fue nada. Te queremos y si tu eres feliz nosotros también lo somos. — comento Alice. Sentí que unos enormes brazos me levantaron del suelo, mientras depositaban un beso en mi cabeza.
— ¡Emmett! Cuidado— chillaron todos
—Lo siento. —Dijo el grandulón poniéndome devuelta en el piso.
—Ya, no es nada, se que esa es tu forma de quererme. —
—Bueno ahora muero de hambre ¿Qué hacemos? — Emmette hizo un gesto de pensar
—Rayos. Em va a usar el cerebro, busquen las instrucciones y una cámara esto es un momento para la historia. — todos explotaron en carcajadas, mientras el me miraba como si me hubiera salido otra cabeza.
—Bebe, Bella se esta burlando de mi— le hizo un puchero a Rose
—Ya era hora que alguien te pusiera en tu lugar— le respondió ella
—Que bien ahora todos en contra del pobre Em. —se sentó en la escalera y cruzo los brazos. Las carcajadas aumentaron.
—Definitivamente desde que llego Bella en esta casa uno se la pasa mejor. —
— ¿Tu también papa? Son unos traidores. —
— ¿Por qué no pedimos pizza? —Sugirió Esme. Todos aceptaron, por lo que ella fue al teléfono y ordeno. Teníamos algo de tiempo libre en lo que llegaba la comida así que le hice señas a Edward que fuéramos a la habitación. Ya que los chicos se habian encargado de acomodar el arbol, en su lugar. Cuando llegamos a la escalera Rose y Alice me llamaron.
—Bella, ¿podemos hablar contigo un momento? — mire a Edward y el me sonrió
—Díganme. —respondí caminado hacia ellas
—Es que nosotras estuvimos hablando y queríamos preguntarte si cuando estés recuperada te gustaría ayudarnos en la tienda. Te pagaríamos un sueldo, por supuesto. — comento Rose
—Bueno, eso seria genial. Justo estaba pensando en buscar un trabajo. — trabajar con las chicas seria increíble.
—Pues cuñadita, cuando usted quiera comienza. — Alice daba saltitos
—Bueno, por mi cuanto antes, pero ya saben que tengo que convencer a los hombres de esta casa. —Todas reímos ante lo cierto, ellos me protegían como a un tesoro.
—Tienes razón, yo me encargo de Em y Alice de Jazz, pero creo que te tocaran los dos más difíciles. —
—Con Carlisle creo que tengo algo de ayuda, pero al fiera tengo que enfrentarla sola. — de solo pensar en como reaccionaria Edward me estremecí. Era del conocimiento de todos, que el era quien mas me sobre protegía.
—Bueno cualquier cosa nos avisas. Para nosotras será un gusto tenerte allí. —
—Gracias chicas. Las quiero. —nos abrazamos y yo me fui con Edward.
—¿Para que te querían las chicas? —pregunto Edward, cuando ya estábamos en la habitación
—Bueno ellas me ofrecieron algo, pero ya yo había pensado en eso y quería consultarlo contigo. —
—Mi amor, te siento nerviosa. Sabes que me puedes decir lo que sea. —
—Ok, pero promete que no me interrumpirás. —
—Prometo intentarlo— me sonrió
—Tramposo. Bueno lo que sucede es que me siento mal dependiendo económicamente de ustedes. Se que mi familia tenia algún dinero ahorrado, pero no se que paso con todo eso, así que voy a necesitar ayuda para investigar y además había pensado en conseguir un trabajo. —Edward me miro en silencio por un largo rato y yo me estaba poniendo mas nerviosa. Iba volver hablar, pero el levanto la mano, pidiendo un momento.
—Primero que nada me disculpo, no había analizado el que te pudieras sentir mal o incomoda por lo del dinero, pero lo entiendo. Segundo lo de tu familia lo hablaremos con Emmett, el debe saber que hacer en estos casos y lo del trabajo, bueno no me opondré, pero sera solo cuando mi padre te de el visto bueno, por el momento solo quiero que te preocupes por tu salud. Una cosa mas ¿Qué tienen que ver las chicas en todo esto? Eso no lo entendí. —
—Es que ellas me ofrecieron que cuando mejorara, si quería trabajar con ellas en la tienda. —
—Eso me parece muy bien amor, me quedaría mas tranquilo sabiendo que estas con las chicas, pero eso si tu lo quieres así— se sentó a mi lado y tomo mis manos. Busque su mirada y note que allí solo había sinceridad. Edward estaba aceptando se que habrían condiciones, pero me estaba dando la confianza de elegir por mi misma.
—Bueno el día que estuve allí con Rose me gusto, a pesar de que no me dejaban hacer mucho, pero de veras me gustaría y se que estando cerca de las chicas puedo aprender muchas cosas y tu estará mas tranquilo. —Quien nos escuchara, pensaríamos que éramos una pareja que llevaba mucho tiempo juntos, el sentarnos a conversar de nuestras cosas cada vez se iba haciendo mas fácil.
—Pequeña, me alegra saber que quieres salir adelante, pero quiero que te preocupes por ti, no por tratar de complacerme a mi. Yo quiero que tu seas feliz. Así que hablaremos con papa y el dirá. ¿Te parece? —
—Si, por mi no hay problema. — Se acerco y me dio un suave beso.
—Mi amor, ¿Vez que puedes hablarme lo que sea? Me gustaría que cuando necesites o quieras algo no dudes en decírmelo. Se que a veces parezco un ogro, pero quiero que confíes mas en mi. —Era cierto, sabía que debía contarle muchas cosas, pero necesitaba tiempo.
—Te amo—Fue lo único que pude contestar
—Yo también te amo. ¿Quieres darte un baño? — lo mire algo confundida, mil ideas corrieron por mi mente y parece que el se dio cuenta— Hey, este no pienses mal o bueno... —Se puso nervioso y yo me rei.
—Tranquilo ya entendí. Voy a buscar ropa. —aun riéndome saque ropa y me fui a duchar. Deje que el agua caliente relajara mi cuerpo, la verdad que estos días habían sido unos llenos de emociones. Hoy me había enfrentado a una de las partes mas dolorosas de mi pasado y salí bastante bien. Cada día sentía que el gran peso que llevaba iba disminuyendo. En un momento llegaron algunos recuerdos a mi mente que me desestabilizaron, sobre todo de cómo yo esta vez había tenido suerte y mi familia me había rescatado de los brazos de la muerte, pero muchos de mis compañeros en la calle no lo lograban. Una idea cruzo por mi mente, una forma de aportar un granito de arena con los que alguna vez me protegieron y compartieron su comida conmigo. Salí del baño decidida. Como Edward me dijo, cuando quisiera algo lo hablara con el y eso haría en este instante.
—Amor ¿puedo hablar otra cosa contigo? — pregunte aun parada en la puerta del baño
—Lo que quieras preciosa— me sonrío. Me acerque y el me abrió los brazos para que me sentara en sus piernas.
—Es que mientras me bañaba, me vino a la mente que yo tuve mucha suerte de que me encontraras esa noche, cuando yo estaba a punto de…— puso un dedo en mis labios para que no siguiera
—No lo digas, por favor. De solo imaginarlo me duele. —
—Bueno la cosa es que muchas de las personas con las que estuve en esto años están todavía sufriendo allá y me gustaría poder hacer algo por ellos. —
—Y que se te ocurre. —me pregunto con una de sus hermosas sonrisas
—Bueno no se muy bien como hacerlo, pero me gustaría ver como apoyar con el refugio. A ellos le quitaron el lugar que tenían, porque estaba en muy mal estado, dejando en la calle a muchas personas incluyendo mujeres con niños. Se donde fueron la mayoría, casi siempre permanecen juntos para ayudarse. —
—Muy bien amor, vamos hablar con el resto de la familia, me encanta tu idea. Estoy muy orgulloso de ti tienes un gran corazón. Otro en tu lugar tal vez se alejaría para no recordar mas. Lo dicho tu eres una caja de hermosas sorpresas. —
Después que Edward se ducho, bajamos con el resto de la familia, ya habían llegado las pizzas así que comimos primero. Una vez terminamos, recogimos y Edward solicito una reunión familiar.
— ¿Hijo pasa algo malo? —pregunto Esme
—Todo esta bien, siéntense y les explicamos. — dije.
Todos se sentaron en el gran comedor, la cara de cada uno era diferente. Esme me miraba con preocupación, mientras que en Carlisle se notaba su análisis profesional. Lo que me estuvo extraño fue que por primera vez vi a Emmett serio y no había dicho ninguno de sus comentarios. Rose se veía algo asustada y miraba a su marido continuamente. Alice estaba abrazada a Jasper como si necesitara que este la aguantara para no caerse y Jasper me miraba con detenimiento, creo que estaba tratando de descifrar lo que estaba pasando.
—Familia Bella me ha comentado varias cosas y como siempre tomamos las decisiones como familia, queremos su opinión y si se puede su apoyo. —
—Adelante hijo, te escuchamos. — comento Carlisle
—Bueno ella estuvo recordando hoy lo afortunada que fue al ser encontrada por su familia, pero eso la llevo también a pensar en sus compañeros. El refugio donde se quedaban fue serrado por daños en la infraestructura y todos ellos fueron a dar a la calle, eso incluye a madres con sus hijos. Ella saben donde están la mayoría y le gustaría ver como poder ayudarlos. — Las caras de todos volvieron a cambiar, aunque Emmett continuaba serio
—Wao hija, no se que decir, tienes un corazón enorme. —Esme se levanto y me abrazo
—Lo primero es conseguir un lugar a donde llevarlos, debo investigar que planes tiene la ciudad sobre estas personas. —Comento Emmett. Se levanto y tomo el teléfono, lo vi marcar y ponerse hablar.
— ¿Cómo cuantos son? —me pregunto Rose
—Cuando estuve con ellos la ultima vez habían 22 y 9 de ellos eran niños— mi corazón se contrajo al recordar al mas pequeño apenas contaba con 3 meses de nacido.
—Se me ocurre llevarles comida en este momento y algo caliente para tomar, pero será mejor que busquemos un lugar donde comprarla para que sea mas rápido. — todos asentimos, por lo que ella hizo lo mismo que el mayor de sus hijos.
—Alice vamos busquemos cobijas, abrigos y cosas que les ayuden con el frio. — Rose halo a la pequeña Cullen escaleras arriba.
—Jasper, necesitamos organizar un grupo del hospital, hay que revisarlos y llevar medicamentos y lo necesario. Si hay que trasladar alguno al hospital yo me hago cargo de todo. — En un momento la familia se había dividido las tareas, dejándonos a Edward y a mi solos y sorprendidos.
—¿Y tu y yo que hacemos? —me pregunto Edward medio divertido
—Bueno creo que tengo una idea. Ve a comprar leche, prepararemos bastante chocolate caliente, eso lo agradecerán mucho. — fuimos a la cocina a revisar que mas hacia falta. Todos seguían envueltos en sus tareas, una de la veces Alice vino a preguntarme que edades mas o menos tenia los niños y cuando mencione al ultimo el pequeño Benjamín la casa quedo en silencio y solo se escucho el sollozo de Rose en la escalera.
Edward volvió pronto con todo lo necesario y además trajo unos termos (envase que se utiliza para mantener el café o el chocolate caliente). Comenzamos con la preparación cuando escuche que Em, discutía con alguien, entro en la cocina furioso.
—Eso es increíble— se sentó en una de las sillas llevándose las manos al pelo y halando de este.
— ¿Qué pasa Em? —pregunte preocupada
—Es que estuve investigando y descubrí que la ciudad no pensaba darle otro lugar, porque usaron los fondos para otra cosa. Además le vendieron el antiguo refugio al famoso empresario Aro Volturi. Piensan abrir otro pop en ese lugar. —Sentí una fuerte punzada en mi pecho, ¿como eran capaz de jugar así con la vida? Me agarre fuerte donde estaba mi corazón y las lagrimas comenzaron a descender por mi rostro. Al momento escuche a Emmett gritarle a Carlisle, mientras Edward me abrazaba.
—Lo siento, lo siento— repetía Emmett casi llorando
— ¿Qué paso? —Carlisle se acerco y comenzó a revisarme— ¿Hija puedes decirme como te sientes?—Trague el nudo que había en mi garganta, respire profundo y trate de hablarles
—Fue una pequeña punzada en el pecho, pero ya se me esta pasando— Emmett estaba llorando y seguía repitiendo que lo sentía. Como pude me levante, Edward iba a protestar, pero lo fulmine con la mirada. Me acerque a Em y lo abrace.
—Tranquilo grandulón, estoy bien. Solo es fue la impresión, tu no tienes la culpa.
—Hermanita, si te llega a pasar algo por mi culpa, no lo soportaría. Así que de aquí en adelante yo me hago cargo y te quiero tranquila. ¿Ok? — me dijo abrazándome
—Hey, confió en ti ciegamente. Así que no hay problema. Te quiero hermanote. — ambos sonreímos.
Después de eso cada cual volvió a lo que estábamos haciendo. Edward no me quitaba los ojos de encima. Vi que Esme se acerco a Em, ella le estaba consultando algo que por la cara de mi hermano mayor era muy bueno, luego llamaron a Edward y Carlisle se les unió.
—Familia, vengan un momento. — llamaron y todos nos reunimos al pie de la escalera.
—Bella cariño, mientras hacia unas llamadas recordé que uno de mis clientes tiene un lugar que me parece perfecto para esto. Lo llame y me dijo que contáramos con el. Antes era u pequeño hotel y todavía conserva esa forma. Ahora solo esperamos tu decisión. — Esme estaba emocionada
—Me parece bien, no pensé que esto seria tan rápido. —conteste.
—Bueno pues vamos, hay que preparar el lugar, si es posible esta misma noche deberían estar ahí. —Vi como la familia de nuevo se repartía tareas. Yo me fui con los chicos al lugar donde estaban mis antiguos compañeros y fuimos seguidos, por el equipo del hospital. Una vez allí camine yo primero de la mano de Edward.
—Harry— llame a quien considerábamos el líder. El salió y me miro confundido.
— ¿Bella? ¿Eres tú? — pregunto
—Si soy yo— respondí casi llorando
—Mi niñita ¿Dónde has estado? Estábamos preocupados por ti. Los chicos te fueron a buscar al parque, pero les dijeron que te habían visto casi muerta y temimos lo peor— el me abrazo y se le quedo mirando a Edward.
—Harry el es Edward y te dijeron la verdad estaba casi muerta cuando mi familia me encontró. — ambos se dieron la mano
—Espera, ¿dijiste tu familia? ¿Y el es el Edward? —
—Si el es ese Edward y si dije mi familia. Edward me reconoció y me llevo al hospital, desde hay me han cuidado y estoy de regreso con los Cullen. —
—No sabes cuanto me alegra, te vez muy bien, se nota que te tratan bien. — note la sinceridad de sus palabras
—Ella es demasiado importante para mi y nuestra familia. — comento Edward
—Si, ella es una joya, pero adelante ¿Qué los trae por aquí? —
—Harry, pido permiso que nos permitas ayudar, trajimos refuerzos. —
— ¿A que te refieres corazón? —me pregunto sorprendido
—Bueno mi familia es bastante interesante y hoy montamos un plan, no quiero que ustedes sigan aquí, así que estamos preparando un lugar para que se queden, además afuera esta una parte de la familia esperando con comida y un equipo medico, ya que mi padre es director de un hospital. — Los ojos de Harry se abrieron por la sorpresa.
— ¿Sr. Tenemos su permiso para ayudar? —pregunto Edward
— ¿De veras hijita? —
—Claro Harry, ¿cuando te he mentido? —
—Pues adelante, déjame avisarle a los demás, se pondrán feliz. — Edward le mando un mensaje a Jasper y esos comenzaron a entrar. Harry nos miraba sorprendido. Nos adentramos en aquel frio lugar y una vez llegamos a donde estaban los demás. Harry reclamo su atención.
—Familia, miren quien ha venido y además trajo ayuda. — todos levantaron sus rostros
—Hola familia— salude. Tuve que confirmarles que era yo. La alegría se adueño de aquel lugar. Rápido fuimos repartiendo los alimentos y las bebidas calientes, mientras el equipo medico los iban revisando. Cuando les dimos la noticia de que teníamos un lugar donde podrían estar, muchos de ellos comenzaron a llorar.
Me sorprendió mucho ver la ternura y devoción con la que los chicos Cullen se dedicaban a sus tareas. Em le explico a Harry lo que había descubierto sobre la remoción de ellos y le dijo que estaba trabajando en ello. Carlisle les dijo que ellos irían continuamente al lugar donde serian llevados y que el hospital se encargaría de su salud. Yo les explique que las damas de la familia se encontraban preparando el nuevo lugar, que por eso no las veían allí. Edward salió un momento, porque los teléfonos no tenían señal y Harry se acerco.
—¿Bella, estas feliz? —
—Si Harry lo estoy.
—El te adora, se le ve en los ojos, en como te trata y te mira.
—Lo se y tu sabes cuanto lo amo. Creo que tu una vez me dijiste que no perdiera la esperanza y mira ahora estoy con el y rodeada de una familia que me ama.
—Hijita gracia, por todo esto. Te prometo que vamos hacer de todo para salir adelante y recompensarte. —
—Yo solo quería que mi otra familia también estuviera bien. Tu sabes que los quiero y estoy agradecida, porque gracias en especial a ti sigo viva, tu me salvaste aquella noche de lo que pudo ser otra desgracia y esto es una pequeña manera de demostrarte que valió la pena. — Harry era una persona muy importante para mi, a pesar del carácter duro que representa debajo había un ser dulce y amoroso que nos cuidaba. A el le debía mucho, pero este no era el momento de recordar cosas negativas.
—¿Quién eres tu?¿Que haces aquí? — se escucharon varia voces en la entrada y recordé que Edward había salido solo.
—Vine con Bella—
—Mentiroso, Bella esta muerta— esa era la voz de Sam
—Harry, los chicos, Edward— fue lo único que pude decir, porque Harry salió disparado como una flecha y yo le seguí. Cuando llegamos varios de los chicos tenían aguantado a Edward, mientras que Sam levantaba el puño para pegarle.
—Paren— grito Harry—si lo tocas te buscas otro lugar a donde ir
—Pero Harry lo encontramos husmeando.
—Chicos el viene conmigo. —
—¿Bella? —
—Si muchachos es Bella. Vino con ayuda. —Harry les hablaba como si tuvieran 5 años. Después de explicarles todo a los chicos, se disculparon con Edward y le dieron las gracias por la ayuda. Edward les dijo que entendía su forma de cuidarse. Luego nos indico que ya estaba todo listo y que vendrían dos transportes a buscarlos.
Acomodamos a todos en los transportes y nos dirigimos al lugar que Esme había conseguido. Al llegar al lugar me quede sorprendida, las chicas ya habían preparado todo desde el lobby hasta las habitaciones y que decir de la cocina. Aproveche y llame a Kelly, ella era la que se encargaba del antiguo refugio, ella asedio ir ese mismo noche ayudar. Yo me fui a la cocina con Esme a preparar la cena, mientras los chicos acomodaban al grupo y las chicas les entregaban ropas limpias y cosas necesitarías para el aseo. Tan pronto Rose vio a Benjamín, le pregunto a la madre si lo podía cargar, ella me miro y yo asentí. Emmett venia bajando la escalera cuando la vio sentada alimentando al bebe y una sonrisa se formo en sus labios. ¿Era mi imaginación o estos quería un bebe?
—¿Bella? —me llamaron
—Hola Kelly—
—Querida que bien te ves. —
—Gracias. —
—Este lugar es hermoso ¿A quien le tenemos que agradecer? — me pregunto ella
—A Bella y su familia— Respondió Harry desde la puerta de la cocina.
— ¿Tu familia? Perdón, pero no entiendo. —
— Ven, ahora te explico. — Nos dirigimos a la cocina donde estaba la mayoría y los presente— Mira ellos son los Cullen, Carlisle y Esme, son los padres, aquel gigante que esta jugando con los niños es Emmett su hijo mayor y la rubia que tiene a Benji es Rosalie su esposa. Los que están preparando la mesa son Alice la otra hija y el chico es su prometido Jasper y este que esta a mi lado es Edward mi novio y todos ellos son mi nueva familia.
—Estoy sorprendida, así que por fin los enfrentaste. —
—Algo parecido— le conté la historia de cómo pasaron las cosas y ella al igual que los demás estaba muy feliz por mi.
Mi nueva familia se sentó a cenar junto con los demás, cosa que sorprendió a la mayoría, pero yo sabia que a pesar de su posición económica mi familia era humilde y de sentimientos puros. Llego la hora de partir y Kelly decidió que se quedaría por cualquier cosa. Carlisle le entrego un teléfono celular en lo que instaban las líneas nuevas en el lugar. Nos despedimos y fuimos a casa. Ya en la casa detuve a la familia un momento.
—Solo les quería decir gracias, me parece increíble todo lo que hicieron hoy, todo lo que lograron en un día. De verdad este es un equipo maravilloso y estoy orgullosa de cada uno y de se parte de ustedes. —
—Hija, nosotros estamos orgullosos de ti, hoy nos demostraste lo mucho que podemos hacer como equipo, solo nos faltaba quien nos encaminara. Espero que se te ocurran mas proyectos como este. — los ojos de Carlisle tenían un brillo especial
—De veras hermanita, tu eres como un ángel. —
—Gracias Em, me vas hacer llorar. Por cierto Em, felicidades—
— ¿Por? —
—Creo que rompiste un record. Hoy actuaste todo el día como un adulto. — todos comenzaron a reír, mientras que el me miraba confundido. Nos despedimos de la familia y cada cual se fue a su habitación. Edward entro primero, ya que me quede un momento hablando con Esme. Cuando entre no lo vi y me extraño, pero de pronto la puerta se cerro y allí estaba. Camino hacia mi y me beso.
—Estaba loco por hacer eso. No sabes las veces que me he contenido hoy—
—¿Y eso por? —
—¿Sabes que estoy mas enamorado de ti cada día? Mi corazón esta apunto de explotar y de eso eres tu la responsable. — dijo depositando un beso suave en mis labios.
—Bueno yo espero que lo de que cada día crezca lo que sientes por mi no cambie y lo de tu corazón, ya veremos como solucionarlo. —
—Te amo, te amo y quiero gritarlo. BELLA TE AMO. — y justo cuando creí que lo de los sonrojos había mejorado, hay estaba yo de nuevo mi cara estaba tan roja como un tomate.
—HEY, NO QUIERO TRAUMAS —Grito Emmett de la otra habitación.
—CALATE EM—Chillo Rose y la casa se lleno de risas.
—Estas loco— le dije a Edward
—Si hermosa, loco por ti— esas palabras retumbaron en mi interior haciéndome temblar y para empeorar me beso, pero esta vez el beso estaba lleno de pasión, cosa que no ayudaba a nuestro control. Me separe un poco.
—Si sigues haciendo eso, no soy responsable de lo que pase luego o de los resfriados. Un día de estos la que va a sufrir una combustión espontánea voy hacer yo. —
—Lo siento, me portare bien. —
—Como digas, mejor me voy al baño. — me volví a duchar, necesitaba relajarme. Luego salí y Edward entro creo que hacer lo mismo. Hoy había sido otro día largo, pero estaba feliz y había encontrado algo de paz. Lo espere en la cama, necesitaba los latidos de su corazón, para poder dormir. Una vez salió se acostó— a mi lado, me rodeo con sus brazos y nos dormimos.
Bueno espero que les haya gustado, se que se derrame un poco de miel.
Quiero agradecer públicamente a Kekapehe y Ginegine por su ayuda con el titulo de mi otra historia, la cual podrán comenzar a leer muy pronto. Chicas ya las quiero. Bueno también agradezco a todas las que me siguen leyendo. Lizzy90 gracias, revisando el traffic de esta historia me di cuenta que me visitan de muchos lugares así que me gustaría saber de donde es son. Si pueden dejes sus reviews para saber si les gusta como va la historia o que les gustaría encontrar en ella, se aceptan sugerencias. Bueno ahora si me despido.
Con cariño:
Bertlin
