Sannin de Konoha

Disclaimer: los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto y la historia basada en el fic El Auror de Griffindor de Anelis Evans (3156389)

Cap.9 Conociendo a 'Minato'.

Naruto la miró con expresión de reticente admiración.

-Creo que Inuzuka Kiba no sabe la suerte que ha tenido al no casarse con usted, lo hubiera hecho picadillo, señora.

Lady Hinata sonrió ante la afirmación de sir Naruto. En definitiva, sir Kiba hubiera sido un hombre fácil de manejar… pero sir Naruto sería todo un reto…

Cabalgaron juntos por más de dos horas, y a pesar de lo incómoda que estaba ella por cabalgar de lado, su paseo fue de lo más inspirador ya que el ojiazul hacía preguntas muy curiosas acerca del negocio y más acerca de Sir Hiashi, que aunque ella lo conoció muy poco se le hizo muy cortes que él le hiciera recordarlo.

El ánimo de Hinata creció considerablemente hasta que juntos bajaron al pueblo.

-Hinata-san… Hinata-san -Lady Anko corría hacia ellos.

-¡Por Santa Sakura!... ¿Qué es lo que te acontece?

Lady Anko sacó un pergamino algo arrugado.

-Sir Iruka-kun me entregó esto, es para tí

Naruto estaba intrigado por la carta sin embargo se mostró indiferente y a su manera, cauteloso.

Ella abrió el pergamino y su corazón dio un pequeño vuelco al reconocer la caligrafía.

"Mi querida Hinata-chan:"

Recorrió con detenimiento los cordiales saludos, como siempre y preocupada se fijó en una frase en particular que resonaba en su cabeza:

"En honor a nuestra amistad, es un placer para mi, desearte mucha felicidad en tu matrimonio."

¿Cómo se enteró de mi compromiso… no ha pasado ni 3 días?

"Tuve la dicha de encontrarme con el correo de Konoha en una de mis visitas a la abadía. Entonces no perdí tiempo en ser de los primeros que te deseen lo mejor; junto a tu esposo."

Hinata dejó escapar un suspiro. Y luego sus ojos perlas se abrieron mucho, sin poder evitarlo cuando leyó más adelante:

"Me sorprende que hayas elegido a un guerrero como tu compañero en la vida.

Te conozco, Hinata-chan querida, y a pesar que no nos vemos hace tiempo, conozco tu alma. Y ruego a Santa Sakura que estés tomando la decisión correcta.

Tuyo para siempre

Otsutsuki Toneri."

Tuyo para siempre… aunque estés casado Toneri? ¿Por qué me dices esto…?》 Los ojos de Hinata se toparon con los de sir Naruto, tan inescrutables como siempre. Cogió la carta en pergamino y sin decir una palabra la guardó en su bolsillo.

Hinata no dejaba de pensar en la carta, ni siquiera luego del banquete y cuando fue a dormir a la torre del homenaje.

Todo ese día había pasado tremendamente ausente del mundo y sumida en sus pensamientos: se iba a casar con un guerrero… no… sir Naruto había guardado el respeto posible durante su estadía, demostrando sus cualidades de autocontrol y voz de orden en sus hombres. No era un bárbaro, su tarde juntos en la biblioteca lo había demostrado.

Y entonces porque lo dudaba tanto… igual las cosas no cambiarían a estas alturas, cuando sir Naruto dispuso adelantar sin su consentimiento la boda. Estaba enojada con él por esa trampa. Pero se las cobraría tarde o temprano…

Y por otro lado la carta de Toneri, hacía meses que no sabía de él. Y de pronto una carta: "tuyo para siempre". Eso era una terrible mentira. ¿o no?... era solo un estúpido cierre de carta… no significaba nada… porque él estaba lejos y estaba casado. Porque había preferido a otra, y no una isla llena de flores.

Además, Sir Naruto era su prometido… su futuro esposo…

Era muy confuso… por ahora debía dormir.

Era casi la una de la mañana. Las sombras de la noche eran proyectadas por las lámparas de aceite colocadas en las columnas del convento. Una figura pequeña, encapuchada y un poco ágil fue divisada a duras penas por la anacoreta Ino… ella ni se movía para descifrar si se trataba del fantasma del hacendado Uchiha.

La sombra subió por una de las escaleras y se perdió por los pasillos de la biblioteca.

La anacoreta esperó. Media hora, talvez más a que el guarda apareciera, o alguien… pero no.

Un pequeño ruido la sacó de sus pensamientos…

La sombra nuevamente salió corriendo y rápidamente subió el muro del convento, para desaparecer…

No es un fantasma… no es el joven Uchiha… 》-pensó la anacoreta –el fantasma no se hubiera ido sin el alma de Santa Sakura… y habría atravesado el muro… tendré que informarle a las monjas… -Dio media vuelta y se acomodó en su cama. Con los sentidos muy despiertos, por si acaso volvía el fantasma…

El domingo por la mañana, Lady Hinata amaneció un poco más calmada que el día anterior. Trató de no pensar en Toneri. Y concentró sus energías en poner en práctica el sermón del sacerdote a pesar de que Sir Naruto causó un gran revuelo: al entrar a la iglesia no se quiso separar del 'Canto del Rasengan', por lo que muchos lo consideraron bárbaro, y casi una criatura infernal.

-pido sus disculpas, lady Hinata-san -le dijo por lo bajo mientras el sacerdote hablaba de los milagros de Santa Sakura.

Y ahí estaba de nuevo, la había llamado por su nombre. Su corazón dio un vuelco pero simuló desinterés -porque mis disculpas sir Naruto-san..

-Por llamar la atención de los campesinos -ella casi sonrió. Él sabía que ella odiaba todo tipo de alboroto. Y él sabía que ella sabía que nunca se separaba de su espada, ni siquiera en la santidad de la iglesia.

-pronto lo olvidarán, sir Naruto-san, pero lo que causará mas revuelo es que usted, mi señor, está sentado junto a mí, sin ser todavía marido y mujer

En efecto, sir Naruto volteó su mirada, todos los ojos estaban en él y en Hinata, lady Anko, su dama de compañía, estaba afuera persiguiendo luciérnagas diurnas y sir Iruka la observaba. Shikamaru y Gaara junto de otros hombres del Sannin murmuraban quedamente. Las monjas los miraban de reojo y susurraban por lo bajo, el odioso juglar cambió su mirada y al fondo de la iglesia Teuchi lo veía con cara de querer envenenarlo. Todo por que se había sentado junto a ella. De acuerdo a las normas de cortejo debía sentarse al otro lado de ella o si estaba con su dama, podía sentarse dos o tres bancas detrás de ella. Al parecer la cautela del Sannin de Konoha se había ido con la acequia del pueblo. Y eso le costaría el almuerzo, a pesar de ser un gran guerrero, no iba a retar las palabras de Teuchi al querer envenenarlo si tocaba a Lady Hinata.

Hinata casi sonrió, era la primera vez que lo veía preocupado: entonces en medio sermón sir Uzumaki Naruto hizo algo que provocó en ella un terrible sonrojo en las mejillas.

Tomó una mano con la suya y la besó con terrible delicadeza, susurró en su mano sin apartar los ojos azules de ella "por tu honor, me retiro", se levantó y fue al fondo de la iglesia. No iba a permitir que los campesinos hablaran de ella por un error de él.

Por supuesto el remedio fue muchísimo peor que la cura. Hinata no entendía si sir Naruto había besado su mano por instinto y talvez no se diera cuenta que estaba bajo total escrutinio de la iglesia y el convento. Y si lo hizo para llamar más la atención. O si simplemente fue un descuido… pero él es el Sannin de Konoha, todo con él es una trampa, sus sentidos siempre están alerta… no comprendía.

Al salir de la iglesia, lady Hinata lo hizo primero y a pedido de la anacoreta, se dirigió a su celda.

-nuevamente ha aparecido -dijo en tono funesto y llevándose las manos al relicario

-¿Quién, querida Ino-san?-

-el fantasma del hacendado Uchiha -explicó –se lo digo, Lady Hinata-sama, esto solo puede ser un mal presagio para su matrimonio… la sangre correrá y su esposo desenvainará su espada…

-¿y como sabes que era el fantasma?- preguntó con ironía Hinata.

-una figura encapuchada, toda vestida de negro…

Hinata frunció el entrecejo.

-mira Ino-san -le dijo como si fuera una pequeña niña de dos años –los fantasmas no existen, debió ser producto de tus nervios o de tu imaginación

-pero si había alguien..

-si te hace sentir mejor, diré a sir Naruto-san que mande a alguno de sus hombres para que vigilen por la noche..

-uno no, querida Hinata-sama, necesitaremos unos 10 o 12 -la inconfundible voz de la monja Shizune se escabulló en la conversación. 《Entre más… mejor…》

-le diré a Sir Naruto-san, pero él no mandará tantos..

La monja Shizune lanzó un bufido nada femenino y luego una falsa sonrisa -está bien, milady, mientras dejes a los hombres cerca de nuestros aposentos -La anacoreta carraspeó ruidosamente -¡por nuestra seguridad, hermana!

Lady Hinata no sabía si reír o llorar. Divisó a sir Naruto cuando salía de la iglesia y le indicó que se acercara.

-Buenos días -dijo cortésmente

-buenos días para usted milord -repitieron las monjas

Al explicarle Hinata la situación Naruto accedió a dejar a 3 de sus mejores hombres para cuidar el convento. Claro que en su mente se divisaba una escena donde un juego de azar definiría a los pobres hombres que mandaría a ese nido de serpientes alborotadas… casi sonrió al imaginarse a Sir Shikamaru o Sir Gaara resguardando el aposento de la monja Shizune.

Hinata le sonrió en agradecimiento. Ya estaba dispuesto a despedirse de las monjas y llevarse a Hinata a dar otro paseo por el pueblo cuando una sombra de un semigigante apareció de la nada. Teuchi solo lo miró desde su altura y el gran Sannin de Konoha se sintió un poco intimidado. Era algo estúpido, pensó luego de irse solo hacia el castillo. Él tenía 31 años y ella sería su esposa. Pero hasta no estar casados por el monje Aburame, no podría tocarla nuevamente. Ya no podía aguantar.

Lo que sir Naruto no sospechaba es que su eterna espera estaba a punto de acabar, muchísimo antes de lo que él creía.

-Barco!

-… ¡Viene Barco!-

La tranquilidad del banquete, ese domingo en la noche se vio interrumpida por los gritos de Konohamaru y otros niños.

-¡BARCO!

El chico entró corriendo lo más rápido que sus gruesas piernas le permitían; estaba rojo por el esfuerzo de subir desde el pueblo hasta el castillo.

Sir Naruto inmediatamente se levantó y fue a la puerta del salón principal para detener a Konohamaru.

-Sannin…¡Sannin! -gritó el chico nuevamente -el barco trae bandera verde y rojo

El rostro de sir Naruto se iluminó por un segundo. Buscó con la mirada a sir Iruka quien le asintió, igual Shikamaru y Gaara ya estaban en el camino cuando sin decir palabra a su señora salió del salón, montó en Kurama y bajó a todo galope, sus fieles caballeros siguiendo su estela. Lady Hinata quedó más que intrigada por la rapidez de sir Naruto en ausentarse, así que sin perder tiempo mandó por su caballo.

Teuchi carraspeó fuertemente.

-¡manden por mi carruaje, entonces!- se corrigió Lady Hinata exhasperada.

El carruaje iba más lento de lo que ella esperaba. Hasta que al fin divisó el pueblo y casi llegando a puerto el barco con bandera roja y verde… el estandarte de las tierras de Konoha. Lady Hinata se acomodó su vestido y se dispuso a recibir a sus invitados. Se acercó en medio de la multitud que rodeaba el puerto y espero…

¡PUM! ¡PUM!

Dos cañonazos despertaron gritos de admiración entre los presentes. Pero eso no fue lo mejor… una vez el barco tocó puerto, bajaron en desfile pomposo muchas personas con malabares: serpentinas, banderines… bufones, era como si un circo de gitanos hubiese llegado a Byakko.

-¡Pueblo de Byakko!-

Una voz en lo alto del mástil imperó el silencio en los campesinos.

-es para nosotros un honor llegar a sus tierras repletas de llamas de la juventud..

Esta vez era otra voz proveniente de la proa del barco.

-¡QUE LA FIESTA INICIE!- gritaron las voces de dos pelinegros, que al parecer eran los bufones principales al llevar ropas de brillante verde, naranja y rojo

Del barco bajaron hábiles jugadores de trucos con las espadas y dagas, manipuladores de fuego y muchos invitados que al bajar a tierra firme buscaban al Sannin y le saludaban con respeto.

Un hombre alto, de unos aparentes cincuenta años, con el cabello largo platino, bajó del barco. La elegancia y el misterio con que su cabello caía en sus hombros acompañado sin duda alguna por los hermosos ropajes que usaba no daba vacilación de quien se trataba. El hombre se acercó a sir Naruto, quien lo abrazó, como solo se le abraza a un padre.

El Sannin buscó a su futura señora y llegó a ella.

-Milady- le dijo en tono casi alegre

-Milord

-necesito que conozca a alguien muy importante para mi..

Y haciendo caso omiso a los gruñidos de Teuchi por tomar a Lady Hinata de su mano, Sir Naruto se la llevó lejos del carruaje.

-Lady Hyuuga Hinata de Byakko -inició el Sannin en tono casi solemne –le presento a Lord Senju Jiraiya de Konoha, mi padre

Hinata se inclinó y besó la mano de tan distinguido caballero. Él le sonrió. Era atractivo, mucho, sin embargo ella parecía no notarlo.

-¡veo que has crecido, niña!- dijo con una voz ronca.

-es un honor para nosotros que nos haya visitado

-¡por nada del mundo me perdería el matrimonio de mi hijo! -dijo con una sonrisa maliciosa.

Entonces Hinata calló en la cuenta…

-y me permití traer uno de mis regalos de boda… -Ella frunció el entrecejo. -después de todo, sin él no habría boda… no?

Entre la multitud de malabaristas y artistas del fuego, se divisó una figura alargada, vestida con los hábitos característicos de los monjes del sur…

-¡SHINO-KUN!- gritó Lady Hinata, y dejando a un lado todo decoro propio de una dama corrió hacia su amigo de la infancia y lo abrazó con mucho cariño. Él era a quien necesitaba para no sentir que no cometía un terrible error. Necesitaba hablar con él. Hoy mismo.

-una vez presente el monje Aburame, no veo porque la boda se pueda celebrar mañana mismo -mencionó con malicia Lord Senju Jiraiya.

-lo que mi señor esposo ha dicho es cierto, estando todos presentes me parece que no hay forma de postergar esta ceremonia, no? ¿Hina-chan? -la nueva voz sorprende gratamente a la ojiperla quien no duda en abrazar a la hermosa mujer vestida ricamente

-¡Lady Tsunade-sama! Ha venido también! -sabía por palabras del Sannin que Jiraiya-sama vendría acompañado de su esposa. Aunque son raras las ocasiones que ambos viajan en el mismo transporte.

-y perderme la boda de mi adorado hijo mayor con una de mis consentidas DONCELLAS -eso último lanzó furiosamente su mirada miel hacia Jiraiya y Naruto quienes se tensaron ante las palabras de la voluptuosa rubia -y no vine sola…

Su sonrisa maliciosa envió escalofríos al rubio de ojos azules, quien se sorprendió al ver a los demás invitados.. para su consternación su prima pelirroja Karin con su esposo y familiar directo de su prometida, Hyuuga Neji, su hermano Yahiko con su esposa Konan y la esposa de Shikamaru, Nara Temari.

La alegría de Hinata se visualizó a través de sus lágrimas al abrazar a su primo querido.

-¡NEJI-NIISAN!

Estando su primo, lo más cercano a un padre, hace el corazón de la señora de Byakko latir repleto de felicidad.

-¡Por lo tanto, la boda se celebrará mañana! -anunció Jiraiya a la multitud quienes vitoreaban la declaración.

Lo cual, por respeto, ni siquiera lady Hinata refutó, por la felicidad de tener a su gente querida reunida con ella. En efecto el matrimonio se realizaría mañana.

Horas después, y ya resguardados del bullicio del pueblo y de las travesuras de los bufones, lady Hinata sirvió comida en el estudio de ella a sus invitados.

-¿cómo llegaron tan rápido?

-Apenas supe de las intenciones de Jiraiya en arreglar un acuerdo matrimonial entre el cabeza hueca de Naruto contigo-esa declaración sorprendió a Hinata -¿te sorprende que lo llame cabeza hueca? que te cuente Karin las barbaridades que ese crío me causó cuando era niño…

-¿de verdad estamos hablando del mismo Sannin Vengativo de Konoha..?

La mirada escéptica de la ojiperla pasaba tanto de la heredera de Konoha como a la de Uzushio.

-admito que el pequeño Naruto adorable y bastante inocente se haya convertido en un guerrero formidable.. pero en el fondo es un cabeza hueca fácilmente manipulable.. -con un movimiento insinuante de cejas -si es que me entiendes… -soltó una carcajada maliciosa la pelirroja, mientras Hinata tenía sus mejillas ruborizadas al comprender las palabras de la esposa de su primo

-Hinata-san, conocemos a Naruto-kun muchos años.. Tsunade-sama prácticamente lo crió.. es un buen hombre.. estamos muy felices en estar presente en este día.. Apenas nos enteramos de vuestro enlace, nos preparamos para acompañar a Jiraiya-sama

-ese grandísimo tonto creyó que no iba a enterarme de este gran acontecimiento. Yo misma movilice para que nos acompañara Karin y su esposo. Una fortuna grata que Yahiko y Konan estaban de visita.. y la esposa de Shikamaru ya estaba en camino cuando llegamos a Chūsei... -concluyó Tsunade bebiendo el té.

-Fue muy curioso, me dirigía a la abadía de Konoha para intercambiar conocimientos con los monjes del lugar, cuando me topé con Lord Jiraiya-sama y me informó que me andabas buscando, por las nuevas de tu matrimonio…- Shino tomó una pieza de pollo y la devoró con sutileza, luego tomó un sorbo de vino

-¿Cuándo fue eso…?

-el viernes por la mañana… como sabes, Lord Jiraiya-sama es muy persuasivo, así que inmediatamente partimos rumbo a Byakko

-Entonces viste a Toneri y le avisaste…

El monje Shino entrecerró su cejo, mientras Karin, Konan y Tsunade escuchaban atentamente la conversación entre los amigos íntimos

-¿Qué tiene que ver Lord Otsutsuki?- preguntó Tsunade, ella llegó a conocer al Otsutsuki

Lady Hinata se levantó y caminó por el estudio. Se detuvo en el escudo de armas donde estaba la espada de su abuelo, y el campo vacío de la espada de su padre.

-Toneri me mandó una carta, felicitándome por mi matrimonio… se puede decir…

-No, querida Hinata, yo no le vi, menos le avisé… no dio tiempo -confesó Shino

Ella vio la sinceridad en el rostro de su amigo.

-¿Qué te preocupa? -inició Tsunade, de entre todas, ella era muy cercana de la joven desde sus visitas periódicas por las hierbas medicinales y las cremas de juventud

-tengo miedo…- al fin lo había admitido a todos

La gran señora casi sonrió

-¿por que?-

Ella respiró hondo

-ya lloré la partida de Toneri, pero cuando me mandó la carta… solo podía pensar en que él talvez pensaba en mi… y me sentí mal… por Sir Naruto-san-

-¿por mi hijo Naruto?-

-él apenas llegó aquí el miércoles, y ya mañana nos casamos… no nos hemos conocido… no sabe mis secretos… y temo ser mala esposa…

-Hinata.. entonces no le has hablado de 'Minato' -intervino Konan, incluso Karin, siendo esposa de Neji sabía de 'Minato'

Las cuatro mujeres se habían hecho muy amigas, en especial por ser principales clientes de los productos fabricados por la ojiperla. Tsunade por ser la esposa del feudal que la familia Hyuuga debía su pleitesía. Konan por ser la nuera de Tsunade, eran compañeras de viaje cuando venían a visitar Byakko. Karin al estar casada con Neji, ha venido de vez en cuando acompañada de su esposo para visitar a la prima pequeña y rápidamente se estrechó los lazos de amistad con los años. Por esa razón las tres están enteradas de la identidad de 'Minato' incluso quien fue Otsutsuki Toneri.

Ella se ruborizó. –No -admitió- no sabe nada de 'Minato'. Y cuando lo sepa… no sé como va a reaccionar conmigo. Y todavía está el hecho de mi marca… temo le cause repulsión…

El monje Shino pareció reflexionar por un momento. Luego levantó su mirada a Lady Hinata.

-solo he visto al Sannin de Konoha unos cuantos minutos, pero al juzgar como todos comentaban de él su familia durante el viaje, y como lo saludaban los visitantes y los bufones… debo sacar por conclusión que es bueno, generoso y tolerante…-tomó aire- y además el amor todo lo perdona… lo de 'Minato', no es tan grave como crees -dijo haciendo un ademán sin importancia -pero sí que se va a sorprender.

Ella sonrió aliviada.

-y acerca de tu cicatriz… se lo explicarás luego de tu noche de bodas, y le contarás todo -comentó comprensiva Konan

Hinata suspiró.

-recomiendo, por amor al cabello de Santa Sakura, le confieses a tu marido quien es 'Minato' lo antes posible. Él se lo merece… -concluyó el monje

La ojiperla lo abrazó, Shino era su mejor amigo, su voz de aliento y seguridad. Lo que ella necesitaba para solidificar las fuerzas que requería. Así que sin más espera tomó la espada de su abuelo y se dispuso a confiarle al Sannin uno de sus más terribles secretos…

Lord Senju Jiraiya se había marchado a sus aposentos antes de volver a hablar con Naruto o con la señora del castillo, argumentando que tenía mucho cansancio. Pero en realidad era porque había conocido una linda cortesana a la cual planeaba cortejar toda la noche… si era necesario.

Así que sir Naruto se encargó de la seguridad de los visitantes y sus aposentos, sin embargo tuvo que realizar una acción que casi le causaba arrepentimiento… tuvo que mandar a la mayoría de sus hombres al convento de santa Sakura, y no para proteger a sus monjas, si no porque ya no había campo en el castillo. ¡Pobres hombres!

En el ínterin había saludado con entusiasmo a su hermanastro sir Yahiko.

-Naruto, nunca creí verte casado o ser hombre de una sola mujer. Espero que no lastimes a la bella Hinata o vas a conocer lo que es el verdadero dolor -le dijo el sujeto serio y cariñosamente a la vez.

-¿Cómo va el matrimonio con Konan neechan?-preguntó curioso el rubio.

-Los mejores acostones de mi vida, estar con Tsunade-sama le hizo bien y ahora estamos intentando tener un hijo -le mencionó el pelinaranja.

-¡Enhorabuena! ¿Como piensan llamar a su hijo?-preguntó sir Naruto sonriendo por la buena fortuna de su hermanastro.

-Si es niño definitivamente lo llamaré Nagato, él fue el que me ayudó a que Konan me diera el sí -le dio a conocer el pelinaranja.

-Me gusta como suena, algún día iré a visitarlo -se propuso el caballero.

-Hablando de matrimonio, hay que llevarlo a un burdel al pequeño Nagato. El pobre es muy raro y no se quiere despegar de los libros, ver mujeres lo hará más social, me preocupa -le sugirió Yahiko.

-Nuestro padre creo que es mejor en esa área, le voy a hablar del asunto para que no se quede vistiendo santos con las monjas -sonrió muy divertido el hombre ojiazul.

-¡Ya esta decidido!, cuando termine su entrenamiento Sanin, ese será su celebración de clausura! -prometió muy animado el pelinaranja.

Luego se encontró con Hyuuga Neji, charlaron un momento antes del rubio iniciara su ronda de vigilancia.

-Naruto, nos conocemos desde hace mucho tiempo.. somos Sannin y como iguales.. exijo que me prestes un juramento solemne.. que respetarás y protegerás a Hina-chan.. es mi más preciada familiar.. es mi prima.. pero la veo como mi hermanita.. renuncie a estas tierras porque ella es la única que las comprende y adora.. por esa razón.. Uzumaki Naruto, exijo un juramento que ningún daño externo la afectará.. ¡incluso de ti mismo!

- Hyuuga Neji, te respeto como igual, Sannin de Uzushio.. y como tal presto el juramento solemne de proteger de cualquier daño a Lady Hyuuga Hinata de Byakko.. incluso de mi mismo.. velaré hasta mi muerte su felicidad..

-Llevaré a Hina-chan hasta el altar.. es lo mínimo que puedo hacer por ella.. -sonríe sutilmente el castaño de ojos perlas.

-Gracias.. -ambos se dan las manos con un apretón de antebrazos como compañeros sannin

Dejando a Neji en sus aposentos, esperando no cruzarse con su fastidiosa prima ni su loca y amorosa madrastra. La mirada que Tsunade le dio en el puerto le recorrió un escalofrío de terror. No olvida las palizas que recibía de crío cuando le hacia perder la paciencia a su madrastra. Aún así.. la adoraba, muchas otras mujeres hubieran optado por ignorar a los hijos adoptados de sus esposos. Tsunade actuó como una verdadera madre y por ello siempre estaría agradecido. Aunque ahora mismo querría evitarla para no oír sermón.

Se despidió de sir Iruka tras escuchar de él como Shikamaru ya dispuso todo para la llegada de su esposa Temari, dispuesto a descansar en sus aposentos, por última vez, ya que a partir de mañana… estaría en la cama de Lady Hinata.

¡CRACKS!

Sus sentidos se agudizaron a más no poder. Puso su mano en la empuñadura de 'El canto del Rasengan' solo en guardia por si era necesario…

-¡Muéstrese!- ordenó con voz firme sir Naruto.

Una pequeña figura vestida de negro, y muy ágil apareció tras una columna.

-'Minato' -adivinó sir Naruto.

'Minato' hizo un saludo con su espada.

-creo que es momento que dejes la farsa, Kabuto -dijo con cierta arrogancia –no creo que a tu dama le guste que andes merodeando por el castillo y por el convento… no crees

Si embargo no tubo respuesta verbal.

'Minato' se acercó a sir Naruto, se despojó de su capa negra. Y se puso en guardia

-por Lady Hinata?- trató de adivinar sir Naruto

'Minato' negó con la cabeza

-por Byakko -acertó esta vez

'Minato' asintió.

Sir Naruto dejó el 'El canto del Rasengan' de lado y tomó otra espada. Éste iba a ser un duelo, pero no a muerte.

-En guardia -dijo apenas audible.

El duelo resultó todo un juego de estrategia, no estaba tratando con un odioso juglar, eso lo inquietó un instante. Sabía de esgrima y sus movimientos eran demasiado ágiles, sin embargo no parecía querer hacerle daño, a pesar de varias veces tener la ventaja de herirlo.

Tenía que admitir que era más que un digno rival. Y que incluso era divertido… 《quien eres 'Minato'?》

Un descuido del destino respondió esa duda: 'Minato' giró sorpresivamente, error que aprovechó el Sannin y lo dejó contra la pared. Era muchísimo más pequeño que él. Entonces vio en sus ojos, un pequeño vestigio de color perla insinuado por los candiles de las paredes. Y lo peor… una sonrisa capaz de derretirlo.

Fue un segundo que le tomó reaccionar y quitarle el sombrero para con él quitarle la identidad. No lo podía creer…

-Hinata-chan.. -apenas susurró audible.

Ella sintió un terrible encogimiento en su estómago… había dicho su nombre…

Su cabello recogido en una cola alta onduló con más elegancia que nunca. Al tiempo que ella se arrodillaba y le entregaba la espada de su abuelo.

-ahora si -dijo ella –bienvenido a casa, sir Naruto-kun..

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Y aquí llegamos! Como reaccionará sir Naruto ante esta sorpresiva revelación?

Agradecida por los followers! Y los reviews…

Yandere-chan: uy el orgullo de Hinata la meterá en más de un problema.. pero Si, una mujer enojada es de lo peor.. gracias por tu review y espero que te guste el cap..

Monica735: está Hinata es toda una joyita, espero seguir recibiendo tus comentarios.. gracias y espero que hayas disfrutado el cap

Kaichou3: si es una adaptación donde aclaro siempre en el disclaimer a quien pertenece.. es a Anelis Evans.. y el fic es Auror de Griffindor.. un HG de Harry Potter

AsahiDragneel77: graciasss por tus palabras.. infelizmente lo publicado en Facebook desapareció.. pero aquí lo estoy volviendo a subir cada domingo, gracias por tus palabras y espero que te guste el cap de hoy..

Wanda: gracias por tu comentario y espero te siga gustando, el cap de hoy tiene una joyita que espero te guste jeje

Lilipili: gracias por tu comentario y espero que sigas leyendo hasta el final..

El sgte. Cap: El banquete de bodas

PD: agradecida por tu ayuda Javier Pozos!

Ja Ne

Regina Alba Blossom