Vale que me odien por no actualizar desde Agosto pero se me juntaron demasiado las cosas en el semestre y pues no había tenido tiempo de escribir en la computadora, pero ya estoy aquí de nuevo y espero que disfruten del capítulo y me dejen reviews que son los que me inspiran a seguir escribiendo.

Espero poder actualizar en esta misma semana, de hecho ahorita que ya acabé semestre me he estado apurando para poder subir los capítulos. De hecho ya tengo que apurarme a pasar el borrador que escribí entre clase y clase.

Bueno nos vemos en el siguiente capítulo, les aseguro que no van a pasar más de 15 días en que actualice...

Capítulo 8: Un descanso para el alma

McGonagall y madame Pomfrey no pudieron evitar derramar un par de lágrimas. Snape simplemente salió de la enfermería con una mirada bastante sombría, pasó por enfrente de los chicos que aguardaban noticias y que al verlo se pusieron de pie, sin embargo no dijo nada, ni una palabra, sólo el débil siseo de su túnica ondeando tras él se escuchó a su paso.

–¿Qué habrá pasado? –preguntó Neville.

Los demás se limitaron a encogerse de hombros. Casi al instante apareció McGonagall con un pañuelo entre las manos y los ojos lo tenía claramente húmedos.

–El profesor Dumbledore –dijo en un tono abatido– acaba de morir.

Hermione al escuchar eso abrazó a Ron y éste le devolvió el abrazo apretándola contra si para reconfortarla y al mismo tiempo él encontrar consuelo. Neville volvió a sentarse incapaz de poder permanecer de pie ante la noticia. Draco sólo perdió su mirada hacia donde su profesor había caminado segundos antes pensando en lo que estaría sintiendo.

–Pasaran la mañana en la enfermería, Poppy los revisará y curará sus heridas, hay ropa limpia sobre las camas... pasen.

Los muchachos entraron y vieron la cama en la que estaba Dumbledore vacía. Madame Pomfrey los recibió y atendió sus heridas, se cambiaron de ropa y después de un par de horas los cuatro se encontraban durmiendo en las camas de la enfermería después de haber tomado la poción para no soñar.

Mientras en el resto del castillo, los alumnos comenzaron sus actividades como un sábado normal sin saber todo lo que había pasado ese mismo día.

Por otro lado en San Mungo, Remus había llegado junto con Lisle, Luke y Harry, estos últimos fueron transportados inmediatamente a la sala donde serían atendidos.

Lisle había sido atendida también por las heridas que llevaba al igual que Remus. Los minutos pasaban y el cansancio se fue apoderando de Lisle hasta quedarse dormida en el asiento. Pasaron poco más de dos horas desde que habían llegado cuando por fin un sanador se acercó a ellos. Remus con mucho cuidado se levantó tratando en vano de no despertar a Lisle. Ella abrió los ojos y observó a Remus hablando con el sanador, estaban algo retirados y hablaban en voz baja por lo que no los pudo escuchar. Se incorporó y estaba a punto de ir hacia ellos cuando el sanador se fue y Remus volteo a verla encaminándose hacia donde estaba sentada.

–¿Cómo están¿Cómo está Luke? –preguntó desesperada.

–Harry está débil por toda la energía que desplegó y Luke... –hizo una pausa.

–Su cuerpo no aguantó ¿no es así?

–Lo siento mucho, Lisle –lamentó Remus abrazándola.

Lisle comenzó a llorar como no lo había hecho desde que su abuelo murió dejándola a ella y a su hermano sin nadie que se hiciera cargo de ellos, por lo que tuvieron que vivir en un orfanato hasta que cumplieron 17 años y pudieron tener acceso a los bienes que les correspondían. Sus padres habían muerto cuando ellos tenían 8 años y quedaron al cuidado de su abuelo materno, Harold May. Ellos por su parte hicieron la promesa de aunque estuvieran separados siempre estarían al pendiente del otro, por fortuna, en Hogwarts habían quedado en la misma casa. Sin embargo ahora le daba un revés el destino y la dejaba sin la única persona que la había acompañado toda su vida.

El sanador se acercó a ellos y le entregó a Remus un vaso con una poción.

–Tómate esto, Lisle, te hará bien.

La chica no quería tomar nada, pero después de mucho insistir accedió con la condición de ir a ver a su hermano. Ya en la habitación la dejaron sola.

–Luke –llamó acercándose a la cama donde reposaba su hermano– ¿por qué¿Por qué tenías que hacerlo? Sabías las consecuencias... ¿por qué no pensaste en mi?...–dijo entre lágrimas y sollozos– ¿por qué no pensaste en lo que pasaría si tu te ibas?... Luke te necesito, aquí, conmigo... ¿por qué demonios te fuiste y me dejaste sola¡¿Cómo te atreviste a dejarme sola! –gritó llena de rabia e impotencia, pero sobre todo tristeza por la muerte de su hermano.

Remus apareció por la puerta después de revisar el estado de salud de Harry y de haber dejado a un miembro de la Orden del Fénix para resguardar la seguridad, alejó a Lisle del cuerpo de Luke y salieron de la habitación. Ya afuera se sentaron y Lisle tomó la poción que le habían dado antes, al instante se quedó dormida, entonces se dirigieron a Hogwarts. Llegó al castillo cerca del medio día, yendo a dejar a la chica a la enfermería para que descansara. También le avisó lo ocurrido con Luke a la profesora McGonagall y desde luego al profesor Flitwick.

–Por merlín, desgracia sobre desgracia –dijo McGonagall– primero el profesor Dumbledore y ahora esto.

–¿Qué? –preguntó sorprendido Lupin.

McGonagall le contó lo que había ocurrido a la llegada de Dumbledore y los chicos a Hogwarts.

–Es una pena –comentó Lupin.

–Ahora lo que pasó con Luke y hace unos momentos llegó una carta anunciando la muerte del señor Malfoy y que su esposa fue ingresada de emergencia a San Mungo.

–Voldemort –la profesora se estremeció al escuchar el nombre y miró interrogante a Remus –Verá, profesora, Voldemort amenazó a Draco si hacía algo en su contra sus padres lo pagarían, pero no sé que tipo de magia haya usado.

–Es magia negra, una especia de reflexión pero en vez de ser contra el atacante es en contra alguna persona ligada a él, en este caso fueron sus padres.

–¿Qué es lo que tiene Narcisa? –preguntó.

–Creo que Draco debe ser el primero en saberlo –Remus asintió– Ahora ve a descansar, lo necesitas.

Esa noche en la cena la profesora avisó a los alumnos lo ocurrido la noche anterior, cosa que creó un gran alboroto. Hubo muchas caras tristes y lágrimas al enterarse de la muerte de Dumbledore. Sin embargo, ahora muchos de ellos entendían el porque ninguno había visto por ningún lado a los Gryffindors, a varios de séptimo pero sobre todo a los Slytherin. Después del anuncio todos los alumnos se dirigieron a sus respectivas casas intercambiando comentarios.

A la mañana siguiente anunciado en primera plana aparecía la noticia de la muerte de Voldemort, un gran suceso en todo el mundo mágico. Otra noticia que impactó fue lo de Dumbledore, anunciando también que habría una ceremonia en Hogsmeade en su honor, precedida por el ministro de magia. Los alumnos de Hogwarts también asistieron sin importar el grado en el que estuvieran.

–El día de hoy el mundo mágico al fin está libre del terror que empezó hace más de 20 años. El mago que más habíamos temido al fin había muerto, por desgracia esta alegría también trajo sus tristezas, el profesor Albus Dumbledore murió luchando contra la oscuridad y resguardando la seguridad de sus alumnos.

"Agradecemos también al joven Harry Potter que por cuestiones de salud no pudo estar hoy aquí acompañándonos, pero no se preocupen él estará bien y pronto lo tendremos con nosotros. Al igual que sus amigos Hermione Granger, Ronald Weasley, Neville Longbottom, Lisle y Luke Binder y Draco Malfoy que también ayudaron en esta batalla, por desgracia no todos lograron sobrevivir y tengo la penosa necesidad de anunciar también el fallecimiento de Luke.

"Esta ceremonia es para honrar a todos los caídos en la Gran Batalla, nos despedimos de ellos: Albus Dumbledore miembro de la Orden de Merlín, primera clase y Lucas Binder, otorgándole por su valentía la Orden de Merlín, primera clase, gracias a todos ellos podremos vivir en paz.

Se hizo el silencio, todos sentían tristeza y dolor por la pérdida de ese par de vidas tan cercanos a ellos, sin contar el resto de las que se habían suscitado antes. Los compañeros de Lisle sentían compasión por ella, no creían que estuviera muy bien después de la noticia, después de todo conocían la historia familiar de la chica.

La ceremonia concluyó y los alumnos volvieron a Hogwarts para la cena donde se encontraron con la noticia del reestablecimiento de los Gryffindors, Draco Malfoy y Lisle Binder, que ahora se unían a la cena.

Draco estaba sentado en el ultimo puesto de su mesa, alejado de todos. Muchos lo miraban con desprecio, otros tantos aún con una mezcla de respeto y miedo y sólo unos pocos con admiración por haber hecho lo que hizo. Él apenas y tocaba su comida, divagaba hundido en sus pensamientos, alternaba su mirada de sus compañeros a la mesa de Ravenclaw y luego a la de Gryffindor para después perderse en sus cavilaciones.

Hermione, Ron y Neville comían y contestaban secamente a sus compañeros, con un sí o un no, a todas sus preguntas. Ron miraba a Lisle, la veía muy deprimida; quería ir y abrazarla, reconfortarla y decirle que todo iba a estar bien. Pero no podía. De una u otra forma se sentía culpable por no haber ayudado a convencer a Luke que era mejor descansar y retirarse que enfrentarse a Voldemort.

Lisle escuchaba a sus compañeros decirle que lamentaban que su hermano hubiera muerto, no soportaba que se lo recordaran una y otra vez. Así que no aguantando más optó por salir de allí. Hermione la vio y decidió seguirla y que platicaran. La Ravenclaw entró en un baño y tras ella Hermione.

–Lis... –llamó.

–Estoy harta –dijo– todos se la pasan lamentando lo que paso con Luke¡quiero que me dejen en paz! Ellos no saben por lo que estoy pasando ¡NADIE LO COMPRENDE! –gritó arrojando un vaso contra el espejo haciendo que ambos se hicieran añicos.

–Tienes razón, no lo sabemos, pero también hay personas que han perdido a un ser querido y dicen que lo lamentan porque en verdad lo sienten –hubo un silencio– yo no he perdido a nadie tan cercano, pero me imagino por lo que estás pasando, sé que es difícil, te sientes desconsolada y no quieres que nadie te esté recordando lo sucedido... –Lisle la miró con los ojos llorosos– sé que en este momento no quieres hablar con nadie de lo que pasó pero también quiero que sepas que, a pesar de todo lo ocurrido en estos meses, soy alguien en quien puedes confiar y con quien puedes hablar... eso era todo, nos vemos.

Hermione dio media vuela y salió de ahí. Lisle sólo la miró susurrando un "gracias".

Draco caminaba por un pasillo dirigiéndose a su sala común cuando el profesor Snape lo invitó a que lo acompañara a su despacho. Ya ahí le comunicó lo que había pasado con su familia.

–Lamento darte esta noticia, Draco.

–¿Cómo está mi madre? –preguntó cansinamente.

–No nos han dado muchos informes de ello, pero sabemos que está estable.

–¿Puedo ir a verla?

–Sí, la profesora McGonagall dio su autorización, mañana después del desayuno te acompañaremos a San Mungo.

–Gracias, profesor.

–Ahora ve a descansar.

El Slytherin se puso de pie, después de hacer una reverencia en señal de despedida salió del despacho hacia su sala común...

Ron encontró a Hermione cuando se dirigía a la torre de Gryffindor, pero ella no le quiso decir nada de lo que habló con Lisle.

–Sólo dime que está bien –pidió Ron.

Hermione tenía fija su vista hacia cierto chico de apariencia cabizbaja y que en un momento ambas miradas se cruzaron. Ella pudo distinguir una inmensa melancolía en la mirada gris del chico. Tuvo el impulso de ir a preguntarle lo que pasaba, pero Ron la distrajo.

–Hermione –llamó haciendo que la chica rompiera el contacto visual.

–Está triste, necesita estar sola, asimilar todo esto y cuando esté lista para hablar lo hará, no te preocupes –contestó tratando de buscar al Slytherin entre la multitud, pero ya no estaba.

–¿Qué buscas? –quiso saber el pelirrojo al ver a su amiga tan distraída.

–Nada, vamos a la torre.

Dicho esto se encaminaron a su sala común. Sin embargo, el chico que buscaba los veía escondido tras una columna pensando que nunca pertenecería a un grupo de amigos como ellos y que siempre tendría que estar solo.

Espero que les haya gustado el capítulo. Incluso he optado por cambiar el nombre del fic por el de "No necesito otro amor" no sé que les parezca. Si tienen algún otro título que me sugieran háganmelo saber ya sea en un review o mandenme un correo a esmeralda (guión bajo) granger (arroba) yahoo. com. mx y tengan en cuenta que lo voy a considerar y si es posible lo ponemos a votación

Saludos a todos

Mariana Malfoy