Hola de nuevo, actualicé rápido supongo, es que sus respuestas me animaron nwn en fin
DarthMc: Gracias por hacerme notar ese detalle (los golpes y furia de Akane) intenté explicarlo lo más lógico que pude xD, tal vez se note que no sé nada de psicología xD
SusyAkane: Jaja a qué estuvo fuertecito el chap jaja
ASV: Se nota que te emocionaste demasiado O.O jaja gracias :3
Y bueno les debo el lemon, xD pero no sé tengo que planearlo mejor. Pero bue ya lean jajaja.
Ranma pertenece a Rumiko, y el fic es mío, bueno la trama, y que tiene información base del fic, "Juntos-Una Historia de Transformación y Tragedia" que el autor original es "Rowan Seven" y el traductor al español "Allbreyck" Gracias.
Lo que está con cursiva y entre comillas "Ejemplo" son frases que recuerden haber dicho los personajes en x tiempo.
Cursiva sin comillas Ejemplo son recuerdos.
Entre comillas sin cursiva "Ejemplo" pensamientos y alguna que otra cosa importante.
Capitulo 8 No pasó nada.
Una punzada en la cabeza, era lo único que sentía en ese momento. Enormes ganas de salir corriendo a vomitar. Se levantó de golpe sin ver dónde se encontraba, pero sentir un vidrio en la planta de su pie izquierdo la hizo alertarse quitando su pie inmediatamente, y notando que eran los restos de una botella de whisky, confundida observó la habitación, no estaba en el dojo. Sólo veía una habitación de color blanco, una pantalla de plasma frente a ella y a su costado un peinador, que reflejó en el espejo una cama matrimonial y en ella a alguien más durmiendo. Se aterró cuando inmediatamente se palpó y notó que no llevaba nada puesto.
"¡Pero ¿Qué he hecho?!" pensó con terror, y más cuando a lado de la cama en el suelo, vio la ropa de ella y de su acompañante mezclada. Se tapó la boca con su mano para ahogar un grito de sorpresa y miedo, las nauseas habían pasado a segundo plano, y el miedo la paralizaba en ese instante, ¿Qué pasó anoche? Era lo único que en su mente pasaba.
Evidentemente había bebido, su aliento, el sabor amargo en su boca y el dolor de cabeza se lo confirmaban, pero jamás le había pasado algo parecido, apenas trataba de asimilar la situación, una pregunta aún más inquietante le llegó ¿Quién era el hombre? O debía decir ¿Quién era el chico? Porque conforme se acercaba y lo miraba, iba notando que era más joven que ella. Y lo peor de todo era que presentía de quién se trataba, y eso era mucho peor que el hecho de haberse dejado llevar por la bebida.
Destapó a su acompañante que dormía de lado, y al mirarle la cara quiso llorar, y más cuando supo que estaba en las mismas condiciones que ella.
Le costó intentar calmarse, no era tanto el hecho que él fuera un menor de edad, ya le había tocado interpretar papeles de parejas con diferencia de edades, no obstante, su mente reclamaba que no era una actuación si no la vida real, su vida. Y no le gustaba en absoluto el papel que debía interpretar, pero se dijo mentalmente que tomaría la responsabilidad, hablaría con Ranma, intentaría convencerlo del error, se disculparía y por su propio bien se alejaría de él, porque eso no podía estar pasando. No, ella adoraba al chico, sí, realmente lo amaba era cierto, pero no era esa clase de amor la que sentía por él, lo amaba porque le recordaba a Ranma, y en su loca imaginación lo veía como el hijo que hubiese querido tener con Ranma.
No podía negar que desde que supo que Ryoga y Ranko tendrían un hijo, en aquellos años, realmente le había dolido demasiado, tanto que no aceptó ir a conocerlos cuando Ryoga se lo pidió, incluso sabía que Ranko quería que ella los conociera, pero se negó a ir a conocerlos o siquiera verlos en foto.
Con el tiempo lo había pasado, más cuando se había casado y enfocado en crear su propia familia, pero claro no contó con tener que volver a Nerima alguna vez, tampoco contó con toparse aquella mañana con el chico que aparentemente era atacado por el panda. No estaba en sus planes "salvarlo" pero sentía un deber como artista marcial que había sido, el de defender a un inocente según. Y desde el momento en que se gritaron, el recuerdo de Ranma apareció en su mente, algo le hacía sentir ese chico, y más cuando confirmó que era hijo de Ranko.
Le sorprendió el hecho que el muchacho la admirara tanto, y respetara la memoria de un muerto inexistente, del que le habían hecho creer era su tío. Sintió coraje al escuchar a Nodoka explicarle la situación, pero comprendía que era necesario, aún así no pensaba acercarse al chico. Pero él fue quién la buscó desde entonces. Primero en el dojo de su padre, donde luego de decidirse a volver a entrenar con excusa de haber sacado un libreto donde la escena era de pelea, ya que hasta el día del incidente con Ranma y el panda, no había vuelto a practicar. No había sido necesario porque llegó a contar con guardias personales en su trabajo, y además se había propuesto controlar su temperamento, no era difícil si actuaba.
Ese día no imaginó que el joven Hibiki iba a hacerse presente en su vida, con las clases de arte, con las clases privadas, y a veces él no tenía un motivo para verla, pero iba a verla. Quizá por eso comenzaba a apreciarlo más, pero sólo como el hijo que no llegaría a tener ni con Ranma Saotome, ni con ningún otro hombre.
— Me temo informarle que los resultados no fueron los esperados señora—comentaba un hombre de cabello negro, moreno y ojos cafés con bata de médico, que le entregaba un sobre de análisis—No hay ya nada más por hacer.
Abrió el sobre con rapidez y cuando vio el resultado "Negativo" quiso llorar, aunque ya no estaba segura si de tristeza o de alegría.
— Pero no se angustie señora, hay más opciones—decía el médico—Es cuestión de que lo hable con su esposo.
— Sí, gracias doctor Sánchez—cortó— ¿Es todo?
— Sí, lo lamento señora.
Una pequeña risa mordaz salió cuando recordó ese día, mientras se iba cambiando y arreglando lo mejor que podía, recordaba aquella cita con el médico donde hizo su último intento por tener un hijo con Fabricio, y al mostrar los resultados, curiosamente se mostró comprensivo, aunque después solía hacer comentarios sutiles sobre su imposibilidad de ser madre. Ahora que lo pensaba, no recordó haberle dado una paliza a su ex esposo, y es que Fabricio era demasiado hábil con sus palabras, nunca estaba muy segura de que la atacara con algún comentario, los hacía de una forma que parecía una broma, incluso para sus acciones un tanto posesivas, hasta para su "auto secuestro" el hombre había tenido una habilidad impresionante de convencerla de que lo hacía por su bien, o que no era su intención lastimarla. No se dio cuenta hasta que Andy la recomendó con una psicóloga, y más por obligación que por que realmente lo necesitara asistió a esas terapias, donde se dio cuenta de la clase de hombre con quien vivía, y por la misma terapeuta fue expedida una explicación para mantener alejado a Fabricio de Momo, era suficiente prueba para expedir una orden de restricción y aprobarla.
— ¿Violencia emocional?—había dicho sorprendida al escuchar a la terapeuta.
— Sí, tu marido usa como recurso las bromas y chantajes para controlarte—explicaba la mujer.
— Pero es que nunca me gritó o golpeó—confundida.
— No era necesario usara la fuerza física o los gritos—decía la doctora—Por lo que me dices solía hacerte bromas, y solía jugar con tus emociones de tal modo que te sintieras culpable, eso es manipulación y es violencia emocional Momo.
El nudo en su pecho crecía, no sólo había lidiado con el divorcio, sino también darse cuenta de que había sido manipulada por largo tiempo, sin estar segura de que así fuera. Su vida se había deshecho desde aquel día que falló la sentencia a su favor, se había aliviado por sentirse libre de nuevo, pero no podía evitar ese sentimiento de fracaso que la embargaba, aunado al hecho de enterarse y aceptar el hecho de que nunca podría formar una familia. Su regreso a Nerima sin duda era su derrota, al menos así lo veía cuando tuvo que aceptar regresar, al menos esa era su visión antes de conocer más a Ranma Hibiki.
— Tal parece que sólo me complico la existencia—se dijo—Y ahora no sólo soy yo, ahora te he arrastrado a ti también—miró al chico que seguía perdido en el mundo de los sueños.
Decidió que esperaría a que despertara, levantó los restos de la botella rota en el suelo, mientras iba recordando cómo había llegado a parar ahí, sólo que su memoria terminaba en donde salía del bar con Ranma nada más. Cuando terminó de limpiar el piso con papel higiénico, levantó las ropas del chico para ponerlas en la cama, y luego tomar su bolsa, buscó su celular y vio al menos diez llamadas perdidas, provenientes del dojo Tendo. Apagó el aparato, no tenía muchas ganas de dar explicaciones, al menos no hasta que se inventara alguna. De repente le pasó por la mente que si ella siendo adulta, su padre la estuvo localizando toda la noche, no quería ni imaginar la situación con la familia de Ranma.
— Ya despierta—le dijo con voz un poco fuerte al chico—Ranma despierta, tenemos que irnos.
— Cinco minutos más—comentó el joven entre sueños.
— ¡Nada de cinco minutos más! He dicho que despiertes y eso harás—dijo alzando la voz y tomando las sábanas del colchón— ¡Ahora!
Con el jalón que dio, el chico cayó al suelo con todo y sábanas.
— ¡Akane!—se quejó al sentirse en el suelo.
— Te espero allá afuera, vístete—le dijo dándole la espalda—Y no te tardes.
No supo qué pero se sintió aliviado, aunque Akane lo haya levantado a la fuerza, esperaba una reacción peor a la que mostraba. No había dormido casi por esperar a que se despertara, ya fuera para tranquilizarla si despertaba desorientada, aterrada, o bien lo moliera a golpes. Se vistió de inmediato, porque igual tenía que darle explicaciones.
La vio recargada en la pared del edificio, y cuando lo vio salir empezó a caminar y él a seguirla. No parecía querer hablar y Ranma se debatía entre quedarse en silencio o iniciar la conversación. No fue hasta que llegaron a un parque, luego de haber caminado al menos ocho calles, que Ranma decidió enfrentar la situación. Se preparó mentalmente y habló.
— Akane—apenas pudo pronunciar su nombre, pero ella seguía caminando—Sobre lo que pasó yo…
— No pasó nada—le cortó—Tú te quedaste en casa de algún amigo, y yo no te he visto desde ayer, no pasó nada Ranma, olvídalo—comentó con indiferencia.
— Pero Akane—intentaba aun explicarle pese a que su actitud indiferente le dolía demasiado—Sí pasó algo—dijo poniéndose frente a ella impidiéndole avanzar—Y no puedo pretender que digas que nada de esto sucedió, porque sí pasó Akane—la miraba fijamente expectante a lo que dijera.
— Ranma, no hagas esto difícil—musitó—Ya me cuesta aceptar que tuve la culpa, por haberte…—evadió su mirada—Yo, no puedo seguirte viendo a la cara—dijo intentando alejarse de él, pero no se lo permitió.
La tomó de los hombros y la vio llorando, se sintió mal por eso, la abrazó de repente y Akane sollozó un poco más.
— Te quedaste dormida—susurró en su oreja—Eso fue lo que pasó Akane.
Akane se sorprendió y lo miró incrédula.
— Es cierto, estábamos por hacer, eso—sonrojado—Pero me queda claro que tomaste de más y al final el sueño te venció antes de que llegáramos a más, yo sólo dormí contigo nada más—le dijo evitando mirarla, la sintió relajarse en sus brazos y la volvió a abrazar.
— Yurushite Kudasai Ranma-kun—dijo volviendo a llorar entre sus brazos.
— No tienes por qué disculparte—le dijo acariciando su cabeza—No hiciste nada malo, y si hubiera pasado algo, tampoco habría sido algo malo.
— Gomen Ranma-kun es que… yo…
— Ya lo sé, tú quieres a mi tío—resignado.
— ¿Nani?
— ¿Sabes? Es una lástima que haya muerto—dijo cuando ella se soltó de su abrazo—No me imagino lo dichoso que debe ser, tener a una mujer que te ame tanto, incluso aun después de muerto.
Lo dijo con una melancolía tan tangible, que no fue capaz de decirle algo más, le dio una palmada en el hombro cuando estaban a punto de llegar al dojo Saotome.
— Puedo darles una explicación Ranma—dijo Akane antes de que se separaran.
— Domo arigato Akane, pero no es necesario—le sonrió—Hablé con Meng anoche cuando te seguí al bar, le pedí que si llamaba mi familia dijera que me había ido a su casa a jugar video juegos—comentó.
— Está bien—le sonrió—Aquí nos despedimos Ranma-kun, cuídate—se despidió.
No le quedó más que despedirse con una sonrisa, aún cuando algo le gritaba por detenerla hasta hacerle prometer que se volverían a ver, porque sentí que ya no la vería. Se dirigió al dojo de su abuelo quedándose con esa inquietud, y con cierta culpabilidad por haberle mentido antes.
Llegar al dojo Tendo, no había sido tan abrumador antes, y más cuando su padre la recibió con lágrimas en los ojos, primero preguntándole y cerciorándose que estuviera bien, luego la interrogaría sobre ¿Dónde había estado toda la noche y con quién? Para luego reclamarle que haya sido tan desconsiderada como para no llamar a su padre, y por si fuera poco Andy le hacía segunda.
— Lo que me faltaba—susurró con fastidio luego de haberse librado del interrogatorio de su padre y Andy.
— ¡Akane eres cruel!—lloraba Soun y Andy yacía en el suelo por el golpe que Akane le había dado en la cabeza.
Nunca antes había noqueado de un golpe a Andy, o mejor dicho nunca antes lo había golpeado realmente, pero en ese momento no quería dar explicaciones, y si había asistido al dojo, era porque no tenía otro lugar a dónde ir. Al pensar en ese hecho tomó una decisión, claro tendría que esperar a que su padre se tranquilizara o lo tendría llorando más de la cuenta. Por ese momento sólo se bañaría y disfrutaría su fin de semana.
Andy despertó luego de un rato y la fue a buscar totalmente enojado, la encontró practicando sus líneas en el dojo.
— Mujer—la llamó con visible enojo— ¿Acaso quieres que a ti también te ponga una orden de restricción?
— Por favor hazlo—comentó sin interés.
— Akane ¿Qué te pasa?—preguntó dejando de lado su molestia.
— Se supone que estás enojado porque te golpeé y ahora me preguntas que qué tengo—rió— ¿Quién te entiende Andrés?
— Es que nunca me habías noqueado tía—musitó.
— Gomen Andy—se disculpó—No quise hacerlo.
— Pero lo hiciste—fingió aflicción.
— ¡Kuso! ¿Tienes qué hacer eso Andy?—comenzó a molestarse— ¡Ya te dije que no quise hacerlo y me disculpo pero no estoy de humor!
— Ne Akane, cálmate tía—rió nervioso—Deberías irte a follar un poco a ver si así te calmas—burlón.
Akane se sonrojó ante lo que dijo.
— Yo no necesito esas cosas—reclamó sonrojada.
— Tu genio dice otra cosa y tu cara—analítico— ¡Joder tía! ¿A qué ha sido por eso que no llegaste anoche?—burlón— ¡Te fuiste a follar!—reía.
— An…dy—deletreó su nombre lentamente mientras tronaba sus puños como preparándose para matarlo y Andy supo que debía huir de ahí, al menos si quería seguir viviendo.
— ¿Sabes tía? ¡La próxima vez que vayas a divertirte asegúrate de que tu macho sea un buen amante, para que no vengas con tu genio!—lo dijo huyendo del lugar.
— ¡Eres hombre muerto Velázquez!—gritó Akane y fue a su persecución.
No hubo muchas palabras en japo pero:
Ne: signifaca Oye, Hey, o ¿Verdad? según el significado que se le de.
Kuso: Mierda
Nani: ¿Qué?
Yurushite Kudasai: Es una expresión de perdón por algo muy muy malo. xD
Lo he terminado en humor, pero bueno ahí está el día despues xD jem ojalá les guste :3
Mata ne!
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