El segundo capítulo que prometí de esta semana ~8D

Disfrútenlo 83


VÍNCULOS TEMPORALES

CAPÍTULO 09: ESCENAS


08 DE ENERO

EN UN HOTEL DE LA LOCALIDAD

Abrió los ojos y se encontró con un mar de llamas a su alrededor.

¡Izaya!– Alguien lo llamaba desesperadamente.

¿Shizuo? – Dijo Izaya pero notó que su voz sonaba diferente, además no controlaba su cuerpo que también parecía no ser el suyo. Entonces se dio cuenta de que era un espectador. Solo podía ver y escuchar.

Te he estado buscando por todas partes. – El rubio apareció delante de su persona y fue jalado de su brazo por un camino en donde no habían llamas.

Yo los voy a distraer y diré que estás muerta para que te dejen en paz. Pero necesito que te vayas en este momento. – Shizuo caminaba sin mirarlo. Izaya se dio cuenta que llevaba otra ropa que no eran las de barman. Sus vestiduras eran como las de un soldado de la realeza.

¿Qué está pasando? – Preguntó la persona desde la que Izaya observaba.

No te puedo explicar. Es bastante complicado. Solo a ti te puedo salvar. – Shizuo volteó y señaló una puerta.

Usa esto. Solo tú puedes usarla. – Shizuo escuchó otras voces acercándose al lugar donde estaban, temiendo que los descubrieran abrió la puerta de madera y empujó a Izaya dentro haciéndolo caer a un abismo de oscuridad.

Izaya se dio cuenta que estaba soñando cuando se vio el mismo de cabeza en el suelo después de haberse caído de la cama del hotel.

Otro sueño de esos… - Izaya suspiró molesto.

¿Otro sueño de esos? – Shizuo estaba en la cama de junto con Amai.

¿Estaba hablando dormido? – Preguntó Izaya más molesto. Había olvidado que le había tocado compartir habitación el rubio.

Algo así. No se entendía lo que decías. – Contestó Shizuo que se disponía a encender un cigarrillo, pero recordó que Amai estaba ahí así que desistió de la idea.

Menos mal. – Izaya se levantó aliviado, no había dicho nada extraño cerca de Shizuo. Ya hasta de eso debía cuidarse.

¿Otra vez sentías miedo de que descubriera algo sobre ti? Debe ser agotador vivir así. Ya entiendo por qué vives solo. – Shizuo volteaba su vista a Amai que acababa de darle un manotazo al moverse dormido. Izaya miró con horror la acción, ese manotazo probablemente le hubiera roto varios huesos si hubiera compartido la cama con él.

¿Sigues con eso? No tengo miedo de nada. Ya te dije que solo me sorprendiste, tch… - El pelinegro se tiró de vuelta en la cama fastidiado. Le molestaba que Shizuo ahora jugara a eso de "analizarlo", comenzaba a pensar que le agradaba más el barman cuando no pensaba más de lo necesario.

Shizuo por su parte había descubierto una manera de que Izaya no lo hiciera enojar, la respuesta siempre había sido simple, debía molestarlo con algo y hacerlo enfurecer primero. Era increíble que en 24 horas no le hubiera lanzado algo al pelinegro ni intentado matarlo. Había descubierto el secreto de la paz, quizás. Pero dejando eso de lado su mente tenía otra cosa que mantenía su atención.

Oye… - Dijo Shizuo.

¿Qué? – Izaya aún sonaba molesto.

Hagamos un intercambio de información. No eres el único teniendo sueños raros. – Explicó Shizuo.

¿A qué te refieres? ¿Esperas que te cuente mi sueño? ¿Es solo un sueño, sabes? – Contestó el pelinegro incrédulo.

Te estoy haciendo las cosas fáciles… ¿Y aún así tienes algo que decir? Eres un dolor en trasero, Izaya. – Las venas de Shizuo se le marcaban en la cara.

¿Tú haciéndome las cosas fáciles? ¿Eso siquiera es posible? ¡Jajajajajajaja! – Izaya se reía a carcajadas en su cama mientras se agarraba el estomago, Shizuo terminó lanzándole una almohada a una velocidad que podía volcar un camión.

¡¿Quieres matarme?! – La nariz de Izaya estaba roja por el golpe de la almohada.

¿Eso siquiera es posible~? – Shizuo le respondió en el mismo tono que Izaya había usado.

Tú… Algún día te mataré. – Izaya le lanzó la almohada de vuelta, el rubio la agarró como si nada. Izaya se volteó hacia la pared que estaba del lado contrario para no mirarlo.

No es el único sueño que he tenido esta semana. Todos comenzaron el 2 de enero. Desde entonces todas las noches veo esas escenas. Pienso que son como un residuo de mi mente al ver películas o quién sabe qué. – Izaya seguía restándole importancia al hecho, no era como si fuera algo del otro mundo. Solo eran sueños. Sueños que le mostraban escenas de cosas que no han sucedido y que no tenían porque suceder.

¿Escenas? – Shizuo seguía pensando en su sueño propio.

Escenas de cosas que no van a pasar jamás. He visto a Karisawa Erika como doctora. He visto a Kida Masaomi morir en una guerra. He visto a Dotachin como un villano. He visto a Shinra como un asesino. Te he visto a ti salvándome de un incendio o quién sabe qué. Cosas así. He visto como una mujer es casi abusada y luego busca venganza al saber que tú la traicionaste. Debería ser escritor… - Resumió lo más que pudo sus sueños de esa semana.

Te imagino torturando a todos tus personajes al igual que haces en Ikebukuro… - Shizuo suspiraba con desgano con tan solo imaginárselo. La retorcida mente de Izaya estaría a disposición de inocentes lectores en el mundo.

¡Jajajajajaa! ¡Es probable! – Izaya rió.

También sueño con la escena en que fui cortado hace una semana, solo que yo me veo a mismo desde otro ángulo. Voy corriendo hacia la escena pero cuando llego hasta mí mismo me despierto. Quizás mi mente intenta rescatar lo que pasó en esas 24 horas en que no sé qué sucedió. – Izaya explicó.

¿Y no viste a tu "asesino"? – Shizuo lo miró.

Lamentablemente no. También hay otro sueño muy curioso. Es en el que veo a una mujer que se parece a mi madre, claro que más joven, está frente a un espejo a punto de decir su nombre. Siempre queda en "Mi nombre es…" y ahí despierto. – Izaya suspiró.

Por mi parte, yo soñé con algo del pasado. Por eso he recordado algo importante que podría estar relacionado con este asunto. – Dijo Shizuo captando la atención de Izaya.

¿Ah, sí? Cuéntame~. ¿Recordaste quien es la madre de Amai? – Izaya tomó su almohada listo para escuchar el relato.

¿Todavía sigues pensando que yo soy el padre? ¿No dijiste que el niño estaba secuestrado? – Contestó Shizuo en preguntas.

Sí, pero hay algo raro en el relato de esos dos, además de que físicamente no se parecen en absoluto a Amai. Ustedes dos se parecen más. Además dudo que alguien más pueda transmitir los genes de monstruo tuyos. – Izaya recibió un almohadazo.

¡Eso duele! – Izaya se sobaba su nariz.

Como sea… ¿Vas a escuchar o no? Creo que la mujer de mi relato podría ser la madre en tal caso yo fuera el padre. No estoy afirmando nada. – Shizuo comenzó a contar.

HACE CASI 4 AÑOS ATRÁS

IKEBUKURO

Izaya lo había culpado de un crimen y le había hecho perder su trabajo de barman. Estaba molesto y necesitaba destruir a la persona que había provocado todo eso. Al menos se había encontrado con Tom-san y este le había ofrecido ser su guardaespaldas, le alegraba que todo no estuviera perdido. Pero eso no quitaba que estuviera amargado. Vio al frente a unos pandilleros que comenzaron a rodearlo.

¿Eres Heiwajima Shizuo, no? – Uno de ellos se le lanzó con una barra de metal que se estrelló contra su cabeza haciendo brotar sangre que terminó manchando su ropa.

No sé qué quieren de mi… ¡Pero han arruinado el uniforme que me regaló mi hermano menor! – Shizuo estalló en una ira violenta que hizo que todos los que estuvieran ahí salieran volando uno por uno para estrellarse contra los locales que estaban cerca. Habían tenido mala suerte de encontrarse con él cuando andaba de mal humor.

Unos aplausos lo hicieron voltear hacia el callejón.

¡Eso fue impresionante! – Una mujer de cabello rojo y ojos rojizos salió de la oscuridad. Ella estaba vestida con ropa de oficina de color negro y llevaba un gran bolso. Shizuo pasó de ella y siguió caminando, a simple vista esa mujer olía a problemas, tanto como Orihara Izaya.

No me gustas, aléjate. – Dijo él sin miramientos al sentir que ella caminaba detrás de él.

¿Eh? ¡Qué directo! No esperaba que me lo dijeras en mi cara. – Ella sonrió poniéndose a su lado mientras caminaba más rápido.

Pues estoy siendo bastante sincero hoy. – Contestó algo irritado.

Qué malo. Y yo que te iba a dar una información bastante buena de la persona que te tiene de ese humor. Ni modo. – Ella comenzó a caminar hacia el lado contrario dejando a Shizuo algo sorprendido.

¿Qué cosa acabas de decir? – Shizuo volteó hacia ella.

Lo que oíste~. – Confirmó ella.

Shizuo pareció pensarlo por un momento. Era cierto que Izaya necesitaba un escarmiento y ahora mismo estaba alguien ofreciéndolo información de la maldita pulga. Aunque la persona olía como Izaya y le daba mala espina ya de por sí.

No tengo dinero. Así que olvídalo. – Dijo Shizuo.

No necesitas pagarme con dinero. Hay algo que quiero de ti. – Sonrió ella.

¿Qué cosa es? – Shizuo comenzaba a pensar lo peor.

Quiero que te sometas a unos exámenes médicos. Es solo eso. – Pidió ella.

¿Exámenes médicos? ¿No vas a experimentar conmigo, verdad? – Shizuo ya tenía un mal presentimiento de esto.

No, solo será unos exámenes. Un simple estudio para salvar la vida de alguien. – Con lo que él escuchaba de ella no le parecía que le estuviera mintiendo.

Está bien. Quiero todo lo que me puedas decir de Izaya, especialmente la dirección de su departamento. – Shizuo pidió con una sonrisa. Si Izaya jugaba sus cartas a partir de la información, entonces el haría lo mismo. Recordaba esa frase que una vez el pelinegro le había dicho con esa sonrisa idiota que siempre mostraba: La información es poder.

Bien. Espero el disfrutar hacer negocios contigo, Shizuo-san~. – Ella le dio una tarjeta que decía agencia Tsubaki.

¿Tsubaki? – Shizuo cuestionó el nombre.

Es una flor que no tiene olor. Nadie se da cuenta cuando florece o cuando se marchita. Simplemente solo es hermosa. ¿No es un buen nombre para una agencia de informantes, Shizuo-san? – Dijo ella.

Creo que si… - Debía admitir que era un buen nombre para un informante si lo tomara como apodo. Era como el nombre de Izaya que significaba el que observa a la multitud o eso le había dicho Shinra en una ocasión.

Entonces "Tsubaki" nos veremos de nuevo pronto. – Sentenció él.

DOS MESES DESPUÉS

Hola, Shizuo-san~. – Saludó ella llegando a la barra en donde Shizuo se encontraba bebiendo.

Hola, Tsubaki. ¿Conseguiste lo que te pedí? – Preguntó él directo.

Sí, todo. Lo único es que he tenido que hacer varios movimientos en la ciudad para mantener a cierta persona ocupada. Lo menos que quiero que sepa de mi existencia o de esta reunión. – Pidió al barman lo de siempre.

Me molestan tus métodos, pero supongo que pasar desapercibida de Izaya es bastante difícil. – Dijo Shizuo bebiendo su vaso.

Shizuo-san, me preguntaba si la evaluación podía ser esta noche, digamos que se me está acabando el tiempo. – Ella preguntó algo dudosa.

Está bien. – Contestó él.

Por cierto… ¿Qué le pasó a esas sillas…? – Tsubaki miraba las sillas que estaban dobladas desde la mitad.

Estoy de mal humor… - Shizuo bebió otra copa.

¿Qué te tiene de mal humor? – Preguntó la mujer bastante curiosa del relato, ya que no tenía nada más que hacer esa noche.

Pues… esa maldita pulga. – Dijo Shizuo en muy baja voz, pero fue bastante audible para la mujer junto a él en la barra.

¿Con pulga te refieres a Orihara Izaya, cierto? – Interrogó la pelirroja sabiendo que podía morir solo con mencionar aquel nombre tabú en Ikebukuro.

No menciones ese horrible nombre, solo dile pulga si en tal caso no tienes opción... – Shizuo rechinó un poco los dientes con la mención de Izaya. Pero se controló, ella no tenía la culpa de que Orihara Izaya existiera en este mundo.

¡Jajajajajajajajaja! – La pelirroja estalló en una risa muy parecida a las que daba Izaya cuando algo le causaba demasiada gracia.

¿Qué sucede…? – Shizuo enarcó una ceja al ver que la mujer no dejaba de reírse.

Es que ustedes… jajajaja… me hacen reír demasiado. Por eso voy a invitarte un trago muy caro por hacerme reír de esta forma. Siento que no me he sentido así en años. – El dependiente captó la mirada de la mujer y fue a preparar el trago para Shizuo.

No entiendo qué hice para que te rieras así. No me da risa hablar de esa maldita pulga. Pero tomaré el trago, nunca he probado uno caro... – Contestó Shizuo sin inmutarse.

Es que para que alguien te estrese de esa forma en que solo puedas pensar en él incluso cuando te está acompañando una mujer… ¡Es demasiado gracioso! Esa "pulga" ha hecho su hogar en tu "tranquilo" corazón. ¿O debería decir en tu tranquila isla?– Ella hacía alusión al significado de Heiwajima que es isla tranquila para seguir riéndose ella sola en su puesto.

¡Pues lo quiero lejos de mi isla! – Dijo fastidiado Shizuo a su acompañante.

Ok. Ok. No te enojes conmigo Shizuo-san~. Si me asesinas no podrás tener la información que deseas sobre tu adorada "pulga". – El hombre del bar trajo consigo el pedido de la informante para Shizuo.

Más te vale que tu información esté correcta y no sea una trampa de Izaya. Es más, espero que tú no seas uno de sus títeres. Ese sujeto es depreciable, si estás bajo su poder mejor huye antes de que te meta en alguno de sus crueles juegos. – Advirtió el rubio al ver que ella sacaba un sobre amarillo con la información que Shizuo había pedido con antelación. Tomó el sobre y bebió el trago que le había invitado ella de un solo sorbo. Repentinamente sintió que su vista se nubló al levantar la vista hacia su acompañante.

Te daré un consejo antes de que tome mi pago. No pongas a Izaya en un pedestal como la persona más cruel de Ikebukuro. Hay personas aún más crueles en esta ciudad que pueden aprovecharse de esa ceguera tuya e ir contra ti y los que amas. Como yo, Shizu-chan. ~ - Dijo la pelirroja con una gran sonrisa mientras Shizuo iba cayendo al suelo.

¿Qué diablos me hiciste…? – Shizuo estaba por quedar dormido.

Nada malo. Solo es un sedante que es utilizado con elefantes. Temía que no funcionara. Ahora duerme hasta que lleguemos a nuestro lugar deseado~. – Ella levantó la mirada al barman para que la viniera ayudar con Shizuo. Salieron los tres por la puerta trasera del bar para encontrarse con una mini van que los esperaba.

¿Está aún despierto, Haruka? – La chica de lentes con bata de laboratorio miraba incrédula a Shizuo. ¿Cómo era posible que alguien pudiera estar aún despierto con un sedante para elefantes?

Después que no nos lance por los aires puede estar despierto todo lo que quiera, Kari-san. – Contestó la pelirroja quitándose la peluca roja y poniéndose los lentes que le había quitado a Shizuo.

Definitivamente me compraré uno como estos, me gustan. – Y así fue como Haruka pisó el acelerador para comenzar la marcha hacia el laboratorio, tenían el tiempo contado para realizar su misión. Ahora mismo habían despejado la vigilancia en el laboratorio de Nébula.

¿Ya tienen a Izaya? – Preguntó la ahora pelinegra Haruka a Kari-san.

Si, costó demasiado pero lograron acorralarlo entre todos de alguna forma. – Contestó la chica de lentes mientras evaluaba el estado de Shizuo.

"¿Izaya…?" – Esa era la pregunta en la mente del rubio. Quienes lo habían secuestrado también tenían a Izaya. No entendía para qué tenían que hacerle esto si había aceptado ir con Haruka. Kari-san miró sus ojos y como adivinando lo que estaba pensando decidió responderle.

Escuche, Shizuo-san. Hemos optado por hacer esto para evitar que ellos piensen que está cooperando con nosotros, lo mismo para Orihara Izaya, así evitaremos que ustedes sufran las consecuencias. Entre menos sepan será mejor. Lo único que queremos es que nos den esta asistencia en el laboratorio. No volveremos a cruzarnos en su camino. Así que descanse tranquilo, lo devolveremos a su casa sano y salvo. Y deberá olvidarse de este asunto. – Shizuo al escuchar esto dejó de batallar contra el cansancio y cayó en la oscuridad de la inconsciencia.

6 HORAS DESPUÉS

¿Eh…? – Shizuo despertó en su cama. Se levantó completamente aturdido aún bajo efecto del sedante que le habían dado en la bebida. Le dolía la cabeza. Tomó el celular y marcó el número de la tarjeta que le había dado Haruka.

"El número que ha marcado no está registrado." – El mensaje llenó su oído llenándolo de terror. Marcó ahora otro número con insistencia.

Hola… ¿Qué sucede, Shizuo-kun? – Respondió una voz adormilada del otro lado de la línea.

¡Shinra! ¡Voy a tu departamento ahora, sucedió algo…! – Colgó sin esperar respuesta.

EN EL DEPARTAMENTO DE SHINRA

¿Estás ebrio, Shizuo-kun? ¿Necesitas que Celty haga una cita con alcohólicos anónimos para más tarde? – Shinra después de preguntar eso sintió como una mano amenazaba con romper su tráquea.

¡Celty! ¡Ayuda! – Shinra se estaba ahogando.

[Shizuo, déjalo. Es normal que piense eso. No creo que haya nadie capaz de secuestrarte. Ni siquiera Izaya.] – Celty escribió en el PDA para lograr que soltara al doctor ilegal. Shizuo recordó que la otra persona secuestrada era su enemigo.

Estoy diciendo la verdad. – Contestó él.

Por lo que veo lo único que se llevaron fueron más de dos pintas de sangre guiándome solo de los síntomas de anemia que presentas. Por lo demás, todo está en su lugar. – Shinra señalaba las marcas en su antebrazo en donde supo que había estado el equipo para este tipo de operaciones.

¿Solo eso…? – Shizuo estaba más calmado.

Si… - Shinra miraba la marca de la trasfusión con algo en su mente. Temía que el culpable de esto fuera aquella persona.

Te daré algunas vitaminas y suplementos para recuperarte. No es bueno que andes por ahí después de perder dos pintas de sangre. ¿Puedes ayudarme a buscarlas, Celty? – La motociclista caminó hacia él para entrar a una de las tantas habitaciones del departamento.

Shizuo se quedó solo en la sala, su vista lo llevó al celular que Shinra había dejado sobre la mesita delante de él. Sin pensarlo mucho lo tomó y buscó cierto número para apuntarlo en su celular. Luego hizo la llamada desde el celular de Shinra y esperó que contestaran.

Shinra… Qué bueno que llamas, casualmente estaba por hacerlo. Me siento muy mal. Iré en una hora para allá. Creo que fui secuestrado, pero no me acuerdo de nada. – La voz sonaba agotada y somnolienta pero al menos estaba hablando. Shizuo cortó la llamada. Izaya estaba en su casa y al parecer todavía estaba sano y completo…

"Deberá olvidarse de este asunto." – Las palabras de aquella mujer de bata que correspondía al nombre de Kari-san regresaban a su mente. Quizás era mejor olvidarse del asunto.

Shizuo, ten esto. Puedes descansar un rato más aquí. – Le ofreció Shinra mientras le daba lo que le había prometido.

No te preocupes, me voy. La maldita pulga viene para acá y no quiero verla… - Shizuo tomó las vitaminas y caminó hacia la puerta.

¿Eh? ¿Cómo lo sabes? – Shinra parecía sorprendido con la predicción.

Instinto… – El rubio mintió.

DE VUELTA EN EL PRESENTE DEL 8 DE ENERO…

¿Qué información le pediste a esa…? ¡¿Me engañaste todo este tiempo con otra informante?! ¡Otou-san es un infiel! – Izaya hacia drama para fastidiar a Shizuo, por eso otra almohada fue a dar a su cara.

¡Ya para con las almohadas! ¡Prácticamente es como si me arrojaras una máquina expendedora! – Izaya decomisó la almohada para él. Tomó como nota mental no dejarle ni una almohada a Shizuo en la noche, haría su mansión de almohadas.

Tú te lo buscaste, pulga. – Contestó él.

Como sea, gracias a ella pude mantenerte por dos años lejos de Ikebukuro. Toda la información me sirvió para arruinar las "guerras" que querías provocar, creo que por eso terminé olvidando el asunto. – Shizuo estaba reflexionando.

Incluso me dijo donde estaba tu departamento. – Shizuo sonrió.

Eso explica que aparecieras en Shinjuku a la medianoche esa vez con el asunto del asesino, tch… Izaya se recriminaba él mismo el no saber nada de esa Haruka, había estado jugando con ellos desde el principio y no contenta con eso los había secuestrado hace cuatro años para quien sabe qué.

Si tu le diste sangre como pago… ¿Para qué me necesitaba? Eso no tiene sentido. – Izaya cuestionaba la historia.

Yo tampoco lo entiendo. ¿Qué podría hacer con la sangre de una pulga chupa sangre como tú? – Shizuo debatía el uso de tan nocivo veneno que Izaya llamaba sangre.

Al menos es mejor que la sangre de un monstruo, Shizu-chan~. – Izaya estaba buscando pelea.

¿Quieres morir tan temprano en la mañana? – Shizuo estaba por perder la paciencia.

Paso. ¿La operación no empieza al mediodía? Quiero descansar hasta entonces. Buenas noches, Shizu-chan~. – Izaya se arropó con pereza.

Te salvas porque tengo sueño, tch… - Shizuo se arropó cubriendo de paso a Amai.


01 DE ENERO

11:48 PM

¡Mila lleva a Haruka-sama de vuelta al escondite! ¡Yo perseguiré a Jack y a los muñecos de la nigromante! – Un joven de aproximadamente 17 años, de cabello negro y lentes comenzaba la persecución del sujeto que había intentando asesinar a Orihara Izaya. La guadaña azul se levantó entre sus manos para destruir el primero de los secuaces que encontró en su camino. Por lo que podía observar los zombies perseguían a un civil que luchaba por llegar al metro.

Mila, el joven a quien se le había ordenado llevar a Haruka al escondite pensaba dubitativo lo que tenía que hacer. Tampoco podía dejar a Izaya solo, técnicamente ahora mismo se retorcía por el dolor. El chico de cabello y ojos café pasó su vista a su líder.

Olvídate de mí, ve por Izaya. No podemos perderlo. – Dijo Haruka mientras jadeaba por el dolor que sentía su cuerpo.

Haruka-sama, no puedo hacer eso… - Mila miró de vuelta al callejón al casi inconsciente Izaya.

¡Mila! ¡Haruka! – Una voz conocida por ambos los hizo voltear hacia la acera.

¡Siento llegar tarde! ¡Anko me llamó! – El chico rubio llegó hasta donde estaban ellos.

Kida-kun, llegaste. Cuida a Izaya hasta nueva orden. Debes ocultarlo hasta que pueda moverse por sí mismo. – Ordenó Haruka temblando en el suelo.

¡Nos veremos después! ¡Ten cuidado! – Mila extendió unas alas que salían de su espalda, eran como las de los dragones de color naranja. Kida no le sorprendió mucho, ya las había visto en la ocasión en que Miyagi Haruka había tocado en su puerta la primera vez.

¡Bien, yo me encargo! – Kida corrió hacia donde estaba Izaya.

Mila dejó el lugar y comenzó a volar por los aires con Haruka en brazos, esta iba con los ojos cerrados tratando de soportar el dolor que llevaba.

Sin ellos darse cuenta que habían uniformados en los tejados esperando que Mila y Haruka aparecieran en esa vía. Comenzaron a disparar cohetes con bazookas tomando por sorpresa al chico alado que en busca de evadirlos perdió el equilibrio un poco más adelante. Consiguió aterrizar en un basurero cercano y sin perder tiempo comenzó a correr, ya sabía que por aire era presa fácil así que no le quedaba otra que ir por tierra.

Un sonido de una bala estrellándose contra un muro le advirtió que más adelante habían más enemigos esperando. Alguien seguramente les había advertido que ellos aparecerían, esto solo podía ser el plan de ese sujeto. Tomó otro callejón como ruta de escape pero había un vehículo negro esperando que pasara por ahí. Mila corrió hacia el auto y usando las alas como impulso lo envió de una patada contra el muro de un edificio. Si no tenía como escapar, él mismo abriría un camino.

Siguió desplazándose por el largo camino que había abierto hasta que se encontró una mini van que tenía una puerta con el diseño de un personaje de anime que no conocía. Miró para atrás con molestia, los sujetos estaban cerca.

¡Oye! ¿Estás en problemas? ¡Ven! – Gritó un hombre que llevaba una boina negra en la cabeza.

¿Eh? – Mila sin pensarlo mucho entró en el carro y este de inmediato arrancó dejando atrás a sus perseguidores.

¿Te llevaremos al hospital más cercano para que atiendan a tu hermana mayor? – Dijo el hombre de la boina suponiendo que eran familia.

El de Raira puede servir, Kadota. – Sugirió Togusa que iba al volante.

No, no podemos llevarla a un hospital. Ella no es humana… - Dijo Mila negando la oferta.

¿No es humana? – Yumasaki observaba a Haruka buscando un signo de anormalidad pensando en que podía ser como Celty.

No es algo que se note a simple vista… Necesito llegar a Shinjuku. A esta área en específico. – Mila señaló en el mapa de su celular a Kadota. Cuando Kadota iba a responder unas detonaciones de metralleta se estrellaron contra el acero de la van.

¡Malditos! ¡¿Cómo se atreven?! – Togusa iba llorando mientras imaginaba los agujeros que tendría su auto.

No deben atraparla por nada del mundo. Yo intentaré alcanzarlos, pero antes los distraeré. – Mila abrió la parte de atrás de la van y le entregó el celular a Kadota.

¡¿Qué vas a hacer?! – Gritó Kadota sosteniendo a Haruka.

Un gran revuelo… - Mila se lanzó a la calle haciendo un agujero en el asfalto al aterrizar a esa velocidad. Una luz brillante lo envolvió dando paso a un gran dragón naranja cuyo tamaño ocupaba toda la calle. Abrió la boca para lanzar fuego hacia los autos que los perseguían.

¡¿Un dragón?! ¡Diablos! Karisawa-san se lo está perdiendo… - Yumasaki grababa con su celular todo lo que podía.

No sé en qué diablos nos metimos pero es mejor llegar a Shinjuku. – Ordenó Kadota cerrando la puerta de atrás.


Siento haberme saltado lo que sucedió luego de que Kida los hubiera encontrado en el parque. Esa parte aun no se puede revelar hasta quizás el siguiente capítulo 8D, pronto entenderán por qué.

Ahora sabemos más sobre la relación de Haruka y Shizuo, este último cree que la madre de Amai es ella. Izaya mientras ve escenas extrañas en sus sueños, incluyendo la noche en que fue atacado. Además se reveló que Kida se quedó con Izaya. ¿Qué podría haber pasado en esas 24 horas con esos dos?

¡Tantas interrogantes D8!

Nos vemos hasta la próxima vez que me dé el impulso demente por escribir~.


DEATH GOD RAVEN :3