¡Antes que nada agradezco a toda la gente linda que pasó por mi "Especial de Navidad" n.n, son de mucha ayuda!
Y les traigo la conti del fic tan esperado..
Toaneo07: Lo siento, esa respuesta tendrá que esperar hasta el siguiente capi. ¡Te lo prometo! :) Y gracias por todo.
Sean-Raizou: Muchas gracias por tus palabras, en serio. Me haces sentir super bien cuando leo tus reviews. Espero seguir mejorando. n.n JAJA el IchiHime siempre está conmigo de eso no hay dudas! Ojala esta conti sea de tu agrado
nypsy: Bueno Shinji y Hiyori admitiré que no me cayeron muy bien cuando entraron por primera vez al anime. Por eso quise ponerlos aquí de malos. Pero no todo es tan malo como parece, ok?. =). Esta vez no le toco a Aizen ser el centro de la maldad. Quise ser original ya que la mayoría lo toma como el Villano en todos los fics.
apauletta: YEEEY Gracias jaja. Tus palabras de aliento me ayudan no sabes cuánto. Gracias por todo el animo que siempre me brindas! (: y felicidades por tu fic terminado. Espero pronto colgar mi doujinshi.. esqe admito ser un 0 a la izquierda en informatica y no logro subirlas a ninguna pagina.. bueeno.. de todas maneras te aviso :)
zoeldwina: Este trío cada vez me gusta más xD Esa deuda, te prometo que la revelaré en el siguiente capi. Tiempo al tiempo ;) Además Orihime encontrará apoyo en esta celda aunque no digo que los problemas cesaran. Soy una mala. Ah y te felicito por tu nuevo fic, está muy bueno!
kira kirosaki: No hay problema. Espero que esta vez si revises y dejes tu huella por aquí pues tus reviews son muy reconfortantes, creeme! Perdon por la demora de esta conti..prometo no tardarme la próxima vez.
¡Gracias por todo el apoyo, me inspiran mucho! :)
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Capítulo 9: "¡Tienes que decirselo!"
- ¡Stark Coyote! - se sorprendieron mucho al escuchar ese nombre. Ya se habían olvidado por completo de ese sujeto. Habían pasado años desde la última vez que lo vieron.
- Creía haberme librado de él – fue el pensamiento del trío de jóvenes en estado de shock y dejándolos con el habla en la boca.
La terrible idea de volverlo a ver era francamente inimaginable.
Se escucharon unos aplausos provenir desde el otro lado de la habitación y, en un abrir y cerrar de ojos, las luces se encendieron.
- Bravo muchachos. Hasta que al fin me descubrieron – se hizo ver aquella misteriosa persona.
- ¡TU! – En sus rostros se reflejaba el horror.
- ¡Sabemos perfectamente qué quieres de nosotros pero no tenías por qué involucrar a Orihime en todo esto! – gritó Ichigo desesperado.
- ¡Baja el tono a Stark-sama! – fue la respuesta de Hiyori.
- ¡Tú no te metas, pitufa! – renegó Grimmjow.
- ¿A quién le has dicho pitufa? – dijo esta pecosa con una venita sobresaliendo y ya formando un puño con su mano derecha.
- A callar – fue la voz de mando de Harribel, quien ya estaba demasiado cansada de tanto barullo que al parecer lo provocaban esos inmaduros.
- Gracias – le dijo Stark – A tu pregunta, Kurosaki Ichigo, sólo te puedo decir que por el momento es un complemento preciso en mis planes.
- Idiota – pensó Ulquiorra en voz alta.
- Hey tú, el pálido ¿Qué acabas de decir? – preguntó Shinji señalándolo con desgano.
- ¡IDIOTA! – contestó el oji-verde - ¿Cómo es posible que gente como ustedes trabaje utilizando una mujer para sus fines?
- ¿Y a ti qué te importa cómo trabajemos? – preguntó Nnoitra frunciendo el ceño.
- Me importa, porque no sólo tratan con una mujer - dio una pausa – Tratan con algo que tiene demasiado valor para mí.
- ¿Dices que esta persona es lo más importante para ti? – cuestionó Shinji algo dudoso.
- Lo es – respondió ahora Grimmjow adelantándose a la respuesta de su acompañante.
Fueron las declaraciones más sorpresivas del momento, pues acababan de dejar en claro que amaban a Orihime Inoue. Esto no le gustó en lo absoluto a Ichigo, ya no le interesaba estar ahí parado en frente de gente malvada, lo único que tenía en la cabeza era ir y romperles todos los dientes a su supuesto "apoyo" por querer ser competencia en su plan para reconquistarla.
Obviamente eso no paso y todos esos deseos los dejó de lado, por el momento, dispuesto a acabar con el problema "triple" que ya tenía en manos.
- No dejaremos que se la queden por mucho – anunció decidido el peli-naranja. Dispuesto a pelear por ella cueste lo que cueste.
- Esto será mejor de lo que pensaba – pensó el líder de los secuestradores recopilando toda esa nueva información – Lo lamentamos pero no será esta noche – fue lo que dijo girando sobre su eje para retirarse de ahí no sin antes decirles a sus camaradas – Ya saben lo que tienen que hacer.
- Sí – contestaron al unísono el resto.
Uno de ellos llevaba un control remoto en mano y apretó el botón azul de este. Desde el lo alto del techo cayó una especie de jaula inmensa que encerró al trío de jóvenes.
- Qué diablos – pensó rápidamente Ichigo. Pero ya era muy tarde, los tres quedaron atrapados.
- Mierda ¿qué vamos a hacer ahora? –dijo Grimmjow apoyado en los barrotes.
- ¿Qué piensan hacer con nosotros? – interrogó Ichigo exaltándose mucho.
- Por el momento... sólo divertirnos – contestó Hiyori lista para apretar el siguiente botón.
En ese momento la Jaula fue levantada desde su péndulo y un ventanal de la misma habitación se abrió, dejando ver la oscuridad de la noche y el mar.
- Les advertimos que trajeran sus ropas de baño – fue el anuncio de Harribel saliendo del cuarto con el grupo de secuestradores por delante de ella – Hasta la próxima.
- ¿Ropas de baño? – repitieron en sus cabezas.
- ¡Miserables! – alcanzó a decir el peli-naranja segundos antes que la misma jaula se saliera de su péndulo en dirección al espeso mar, llevándose consigo a los tres romeos.
Esta jaula al chocar con las feroces olas del mar no tardó en empezar a hundirse. Era imposible salir de ahí sin alguna sierra o algo que cortase los barrotes. Todo había pasado tan rápido y ahora ese trío masculino lo único que les quedaban por hacer era buscar la manera de salir o enfrentarse a su cruel destino.
- Está claro que nos quiso matar – dijo Ichigo buscando el modo de salir de ahí. Las aguas ya alcanzaban el nivel de sus rodillas.
- ¿Tú crees? – comentó Grimmjow sarcástico pero de pésimo humor.
- Dejen de hablar cosas sin sentido y trabajen en equipo – fue un milagro que Ulquiorra, el más reservado de todos, haya sugerido esto, pero con tanto en juego tuvieron que escucharlo.
- Habló el capitán – se quejó Grimmjow dejando de pelear con Ichigo y tal vez buscándole bronca a Ulquiorrra.
- Ahórrate tus comentarios – dijo Ichigo viéndolos ponerse bravos.
- Me tienen harto no los soporto – ahora habló Ulquiorra.
- ¡Mátense los dos! – estalló el peli-celeste.
- ¡Tú primero! – le gritó el peli-naranja poniéndole el dedo índice sobre su pecho.
- ¿Quieres pelear? – lo insitó peligrosamente.
- Imbésiles, usen la razón por un momento – avisó el peli-negro, viendo a Ichigo decidido a tal pelea – Estamos en medio de la nada y somos posibles aperitivos para tiburones. ¡Quédense quietos, y guarden silencio!
- Tiene razón – reflexionó tardíamente Ichigo notando que ahora el nivel del agua estaba un poco más arriba de sus cinturas
- ¿Cómo se supone que salgamos de esta? – trató de sonar lo más cooperativo posible Grimmjow.
- No lo sé pero..- estaba por decir Ulquiorra cuando de pronto las olas se hicieron más y más turbias, lo suficiente como para que la jaula se meza frenéticamente de un lado a otro.
Los jóvenes se sostenían de donde podían, intentando no tragar mucho agua salada. Era tan horrible en la situación en la que estaban que no pensaban salir vivos esta vez.
De pronto vieron una luz provenir del cielo. ¿Acaso era el paraíso que les habría sus puertas? ¿Todo tenía que terminar así para estos héroes? Ya ni la razón les servía, estaban agotados, cansados, preparados para lo peor.
...
En una habitación los sollozos eran lo único que se podía oír. Orihime estaba sentada en su cama con ambas manos cubriéndole el rostro. La pena que la invadía era tal que nada ni nadie podría reconfortarla, lo único que sí podría ayudarla era saber que sus amigos estuvieran a salvo: Eso era todo.
Toc toc
Suena la puerta y entra Lilinette, sin preguntar, con una bandeja de comida en brazos. Al darse cuenta del estado en que estaba la secuestrada, se queda mirándola unos segundos. Esto no fue omitido por la peli-naranja y rápidamente se secó las lágrimas e hizo como si nada hubiese pasado.
- ¿Qué te ocurre? – preguntó la pequeña niña con cara de desconcierto – Mira aquí te traigo tu cena. Oye no creo que deberías ponerte así, no te planeamos hacer daño si eso es lo que piensas, sabes muy bien para qué estás aquí.
Orihime se la quedó mirando aún sentada en la cama – No tengo hambre – respondió para luego agachar la mirada.
- ¿Ah? – se quedó incrédula – Es imposible. No quisiste almorzar y ahora no quieres cenar ¿Qué te pasa?
- No es nada – trató de mentir.
- Es por esos chicos ¿verdad? – dijo Lilinette acercándose a ella y sentándose al otro lado de la cama - ¿Te gustan, no?
Orihime no tardó en ruborizarse completa ¿Cómo una niña podía sacar conclusiones tan.. directas?
- N-No es eso – se explicó agitando los brazos - Es sólo que.. son parte muy importante en mi vida. Y estoy preocupada por ellos – quiso sonreir pero no lo logró.
- No te creo – respondió rápidamente la pequeña – A ti te gusta uno de ellos. Por eso estabas llorando.
Se quedó con la boca abierta. Era tan transparente con sus sentimientos que bastaba verla para que alguien supiese lo que ocurría en su vida.
- Anda dímelo – le sugirió algo divertida y pasando ambos brazos por detrás de su cabeza – Además soy la única aquí nadie tiene por qué enterarse de esta conversación. Confía en mí.
- E-Esta bien – dijo no muy convencida – Pero antes. Quisiera saber algo ¿Cómo es que trabajas con un montón de gente adulta? Digo.. siendo tan joven, ¿no deberías ir al colegio y esas cosas?
- Pues yo.. soy la sobrina de Stark. Mis padres fallecieron cuando yo aún ni cumplía el año de nacida y él me acogió como si fuera su hija - trató de sonar de lo más normal posible – Ya sé, son gente quizás algo..diferente.
- Secuestradores – comentó en voz baja la peli-naranja.
- Sí eso – admitió algo avergonzada – Pero es la única familia que me queda. Aparte de ello, todos somos como una gran familia. Aunque claro siempre hay peleas pero.. ¿En qué familia no las hay, verdad?
- ¿Peleas? - esto le hizo recordar las veces que iba de visita a la casa de Ichigo y presenciaba casi seguido las peleas entre este y su progenitor – supongo – respondió sonriendo.
- ¿Cómo?
- Verás, yo tampoco tengo familia. Pero he visto a la familia de Ichigo tener esas "peleas", en mi opinión son muy graciosas.
- ¿Es él? – notó al instante la pequeña niña precoz, levantando una ceja.
- S-Sí – respondió mientras sus mejillas se coloraban.
- ¡Sí, lo sabía! – dio un gritó Lilinnete y se paró sobre la cama – Te gusta Ichigo – la señalo vociferando de emoción. - ¿Y sabes si él le gustas?
- Eso pensaba pero.. al parecer ya perdió el interés en mí – contestó decaída.
- ¿Qué? ¿Fueron novios? -
- S-Si
- Haber si lo entiendo bien. Ese chico de cabeza de zanahoria y tú fueron novios y ahora supuestamente perdió su interés en ti.- se quedó pensando un momento - ¡Pero que tonto! No sabe de lo que se está perdiendo.
- L-Lilinette – trató de articular una muy roja Orihime.
- Es cierto. Y no me vas a decir que otros no quieren estar contigo. Como por ejemplo ese emo y el otro loco que lo acompañan - denuevo acertando.
- Y-Yo..
- Descuida no tienes por qué decirme más de lo que quieres - se bajo de la cama viendo su reloj de mano - Ya me tengo que ir. Come tu cena. Nos vemos mañana.
- Adiós – se despidió con la mano la ojigris. Luego posó su mirada sobre la bandeja de comida – Bueno en verdad si tengo hambre. ¿Acaso esa niña es una sabelotodo? – pensó algo confundida tomando los cubiertos lista para comer.
Sólo espero que se encuentren bien
...
A la mañana siguiente se despertó muy adolorido. Pestañó unas cuantas veces antes de abrir sus ojos por completo. Lo primero que vio fue un techo de color blanco luego paseó la mirada y se encontró con más paredes blancas. Había una extraña sensación dentro de él.
- ¿Dónde estoy? ¿Ya me morí? – se preguntó Ichigo sentándose. A los segundos se percató que estaba sobre una camilla.
- Ya estás delirando – fue el comentario de alguien acercándose al lugar.
- Renji – dijo Ichigo sobándose la cabeza, la cual le dolía horrores – Auu, me duele todo el cuerpo.
- Eso es porque estuviste a muy poco de tu lecho de muerte – explicó el peli-rojo. - Tuviste lesiones leves en todo el cuerpo. Ya te extrajimos el agua que tomaste del mar. Ahora lo único que deberías hacer es descansar.
- Espera un segundo ¿Cómo llegué aquí?
- Al parecer somos tus salvadores, Kurosaki – fue ahora el anuncio de Ishida, quien venía con unos reportes médicos - Fuimos hasta allá en un helicóptero.
- Esa luz era del helicóptero – recordó de repente - ¿Cómo consiguieron un helicóptero?
- Era del FBI. Nos lo prestó Hitsugaya que por cierto era el que lo manejaba.
- Bueno si no era yo, ¿quién más, no? – comentó Toushiro viéndolo de lejos – Ya me tengo que ir.
- ¿Acaso Momo te está esperando? – bromeó Renji arqueando una ceja.
- Si – respondió el peli-blanco como si nada.
- Creo que te malograron la broma, mandril- dijo el peli-naranja .
- Cállate – se cruzó de brazos Renji y miró en otra dirección. Al parecer las bromas no le funcionaban el día de hoy.
- Nos vemos Kurosaki, y por cierto más tarde tenemos que hablar sobre temas muy importantes - le recordó mientras se ponía su chaqueta negra.
- De acuerdo, Toushiro. Gracias.. por salvarme la vida- trató de agradecerle Ichigo.
- Olvídalo ya – dijo el peli-blanco modesto, luego su teléfono móvil empezó a sonar. – Tsk. Es Momo. Ya me tengo que ir. Adiós muchachos - se despidió rápidamente.
- Jaja, ya me imagino cuando estén casados - comentó burlonamente Renji.
- Tú no hables, que con Rukia te espera un futuro mucho peor - recalcó Ichigo - y por cierto ¿me pueden decir en dónde estoy?
- En el hospital de su padre – explicó Chad quien venía con un vaso de agua para el herido.
- Gracias Chado – lo recibió
- Así es. No iba a permitir que alguien como tú quedara solo y desamparado – siguió la conversación el peli-azul acomodándose los lentes.
- ¿Debería agradecerte? - Se preguntó Ichigo en tono sarcástico.
- ¡Por supuesto que sí, malagradecido! – se quejó
- Señores tienen visita – avisó una enferma.
- ¿A estas horas? Es muy temprano – quedó perplejo Renji.
- ICHIGOOOOOOO - fue el saludo de su progenitor, que por milagro vino para darle un fuerte abrazo.
- ¡Espera, me lastimas! – trató de objetar su hijo tratando de no asfixiarse.
- Ay Ichigo, casi nos dejas y luego ¿que pasaría con nuestro apellido..? – se puso a pensar el líder de la familia Kurosaki - Ah por cierto vine con tus hermanas - señalando la puerta por donde entraron: Karin, Yuzu y Rukia.
- Te olvidas de Rukia – corrigió al notar su presencia.
- Ya te he dicho que también ella es como mi hija y por lo tanto como tu hermana.
- Imagínate la pesadilla que sería si fuese cierto – le dijo en el oído Renji.
- ¿Qué dijiste Renji? – preguntó Rukia con llamas en los ojos y un aura oscura detrás.
- N-Nada – contestó con una gotita resbalando por su nuca.
- ¡Ichi-nii! – corrieron las pequeñas al ver a su hermano mayor en la camilla y con algunas vendas.
- ¿Estás bien Ichi-nii? ¿No te pasó nada grave? – preguntó la dulce Yuzu con lágrimas que amenazaban por salir de sus ojos.
- Yuzu, sabes que Ichi-nii es muy fuerte y algo así no lo afectaría, no es así? – preguntó Karin a su hermano.
- Claro que no – las reconfortó a ambas dándoles un beso en la frente.
- ITZYGOOO – gritó una joven peli-verde que acababa de llegar.
- No puede ser – dijo en voz baja Rukia. Aún le seguía cayendo insoportable.
- ¿Nell? – parpadeó unos segundos al verla.
- Jaja ¿quién más? – aclaró su duda - ¿Cómo te encuentras?
- Mejor
- ¡¿Pueden bajar la voz? – gritó Grimmjow desde el otro lado del cuarto.
Ah sí, este cuarto es enorme. Pero no lo había visto antes ya que una cortina lo tapaba. No sólo a él, sino también a Ulquiorra.
- Grimmi. Ulqui. No se preocupen en seguida voy para allá – dijo alegre Nell.
- ¡No espera.. eso no es lo que quise dec..!- pero Grimmjow fue callado por el abrazo que le dio la peli-verde.
- No confundas las cosas esto sólo lo hago porque la muerte no es algo que le desee a nadie - Explicó breve dejando todo aclarado.
Pero de nuevo tenía que llegar más visita. Esta vez fue Tatsuki quien venía con cara de pocos amigos.
- ¡Pensé que a este hospital dejaban entrar a personas normales! – gritó entrando a la habitación.
- ¿Por qué lo dices Arisawa-san? – preguntó Uryuu preocupado por la clase de gente que se había metido.
- Por esa – señaló al pasillo de donde se escuchaba llegar otra joven.
- Eres una amargada Arisawa – dijo aquella mujer antes de pasar - ¡Hola a todos!
- ¿Senna? – se la quedaron viendo
- ¿Por qué viniste? – preguntó Rukia sin rodeos.
- Por qué más. Vine a ver como está mi primo y mi primo de cariño – lo último lo dijo mirando a Ichigo.
- Ni te me acerques – advirtió el peli-naranja desde su cama.
Senna infló los cachetes en señal de amargura y se fue corriendo adonde Grimjow.
- ¡Primooo!
- No de nuevo – dijo antes de ser aplastado por el abrazo de su loca prima. Tanto él como Ichigo y Ulquiorra tenían vendas en algunas partes del cuerpo y los abrazos no eran algo que los ayudase a aliviarse.
- Ah perdón, olvide lo de tus heridas - se excusó la peli-morado rascándose la cabeza.
- Ten cuidado con tu primo, mi amor – dijo una señora que venía acompañada de su esposo.
- Sí mamá.
- Tía Yoruichi, Tío Urahara – dijo Ichigo al verlos entrar.
- Yo, Qué milagro que vengan a la ciudad – comentó Isshin saludándolos.
- Senna insistió, a veces puede ser una niña muy manipuladora – explicó Kisuke sonriendo.
- Es verdad, no dejaba de decir que quería ver a su primo y a Ichigo - completó Yoruichi.
- Pero que dulzura – mintió Isshin, pues ya sabía lo que esa dulzura había causado entre su hijo mayor y la bella Orihime-chan.
- ¿Cómo te encuentras Ulqui? – preguntó Nell al peli-negro pues la habían sacado (Senna) del lado de Grimmjow y como a su costado estaba la camilla de Ulquiorra no dudó en saludarlo.
- Bien – contestó con su semblante característico.
- Veo que las vendas te quedan muy bien Ulqui – trató de halagarlo consiguiendo que este se ruborizada tan sólo un poco.
- ¿Gracias? – quiso seguirle el juego.
- ¿Estas pensando en Orihime-chan, no es así? – preguntó de la nada haciendo que el herido se sobre saltara.
Ulquiorra iba a contestar cuando de pronto ve en la puerta a cierta joven que no pensaba ver sino en unas cuantas semanas más.
- ¿Qué hace ella aquí? – pensó rápidamente viéndola acercarse.
Todos los presentes en la habitación obviamente notaron su presencia pero no se quisieron involucrar en eso, no era algo que les incumbiera.
- ¿Hola estoy aquí? – Nell le hacía señas con las manos al peli-negro, pues era la única que no se había dado cuenta de la recién llegada - ¿Pero qué estás..? – giró la cabeza y se encontró con el motivo de su distracción - ¿Quién eres tú?
- Hola, soy Sun-Sun - se presentó cortésmente.
La forma de hablar de esa joven era un poco similar a la de Orihime. Tenía el cabello de color verde oscuro, lazio y lo suficientemente largo para que choque con sus caderas. Era de complexión delgada como Rukia pero no tan bajita. Y sus ojos eran de un hermoso color rosa. Aunque no acostumbraba a ser tan alegre pues podía llegar a ser casi tan seria como Ulquiorra.
- Bueno creo que los dejaré solos – dijo Nell viendo la conexión que mostraron tener ese par.
- Gracias – dijo Sun-Sun para sentarse al lado de Ulquiorra.
- No se supone que tenías que venir tan pronto – le recriminó el oji-verde.
- Ya lo sé. Pero me preocupé. Desde que llegaste a esta ciudad nunca había tenido noticias que pasaras la noche en un hospital.
- Estoy bien – le afirmó tratando de tranquilizarla y fingiendo un poco pues las heridas aún no habían cerrado del todo.
- Me alegro – se mostró aliviada - Y... ¿ya le dijiste?
- ¿Qué cosa?
- Lo que le tenías que decir a Orihime, ¿ya le dijiste? –volvió a preguntar.
- N-No, aún no lo hago
- ¡Ulquiorra! – se quejó la oji-rosa – Tenías que haberlo hecho hace días. Te recuerdo que no tienes mucho tiempo.
- Lo sé
Continuará..
.
.
¿Quién es esta chica que al parecer tiene tanto en común con Ulquiorra?
¿Qué será lo que le tiene que decir a Orihime?
¿Por qué Lilinnete y Orihime se mostraron tan amigables?
¿Cuál es la deuda que tiene este trío con Stark?
¿Será cierto lo de Toushiro y Renji con sus "futuras esposas"?
Estas y muchas preguntas más serán respondidas en el siguiente capítulo ¡No se lo pierdan!
¡Feliz Año Nuevo!
