Muchas gracias por los reviews =) Comento que son 20 los capítulos. Así que la historia no abarca demasiado. Ya casi estoy terminando, sólo me faltan escribir los últimos dos. Hasta luego.


IX

¿Indiferentes?

Caer. Irremediablemente caían en la locura. Así los había justificado Albus cuando se dio cuenta un día antes de celebrar el fin de curso. Ni Rose ni Scorpius se sintieron mal por ocultárselo a sus amigos. Rhonda estaba más anonadada que Albus. El Slytherin se veía venir algo extraño aunque jamás hubiera acertado el qué.

A pesar de que no estaban decididamente juntos, se habían seguido encontrando entre electrizantes besos, unos más maduros que otros. Rose tampoco quería admitirlo pero ya se había enredado con él y no podría fingir que hacía las cosas sin pensar, porque en verdad estaba muy atraída por él. Desde el primer momento; desde sus peleas, insultos, choques, partidos ganados de Quidditch y aquella poderosa venganza de parte de Scorpius al soltar la toalla sin rendirse en su batalla.

—¿Qué esperas para ir a saludarla? —preguntó Albus sobresaltando a su amigo. Se apoyó en una de las columnas del andén igual que lo hacía Scorpius y siguió mirando a su prima que estaba a varios metros de distancia, saludando a sus padres y tíos. Ya habían regresado a casa para no volver a Hogwarts.

—No puedo, Al —dijo un tanto perturbado—, está tu tío ahí. Además… Olvídalo.

—¿Qué? —interrogó frunciendo el ceño—. ¿Tanto orgullo tienes? ¡Te recuerdo que no dijeron nada cuando supieron que eras mi amigo y lo aceptaron en unos meses!

—Es diferente. No quiero nada serio, ya sabes cómo soy —comentó Scorpius rascándose su rubia cabeza.

—No digas tonterías. Haz el favor de saludarla o te vas a arrepentir cuando no la vuelvas a ver… —advirtió entrecerrando sus verdes ojos.

—¿Quién dijo que no voy a volver a verla? —Malfoy ladeó una sonrisa y Albus supo que su mente estaba trabajando en algo. Sin embargo, no le simpatizaba la idea de verlo detrás de su prima sólo para pasar un rato.

—No la lastimes.

—Weasley no tiene sentimientos —dijo con tranquilidad—, es igual a mí.

—¿Eso te hizo creer la semana que pasaron teóricamente juntos? —preguntó algo enfadado. Luego sonrió negando con la cabeza—. Rosie es muy cabeza dura, en eso sí son iguales, pero debes confiar en esto que voy a decirte… Ustedes dos no son nada indiferentes entre sí. Y entre amigos; apestan intentando ocultarlo. Como actor te morirías de hambre.

El chico se quedó pensativo mientras Albus Potter regresaba con su familia para partir a su destino. Rose miró hacia atrás por sobre su hombro, encontrándose con una fría mirada que de a poco se trasformaba en melancolía pura, hasta que acababa la silenciosa despedida.