Capitulo 8: (por fin) "sailor V"

-¡¿qué?! ¡¿Sailor V?! ¿Qué haces aquí?

-no, no eres la "sailor V" que conocemos —exclamo Rei igual de preocupada a las demás— ¡ni si quiera llevas el mismo uniforme!

-¿Luna…?—pregunto Amy angustiada mientras veía como se le acercaba con sigilo.

-oh sí, lo olvidaba. Nadie me ha visto sin mascara hasta ahora.

-pero que mal educadas son—apareció un gato blanco tras ella—ella es "sailor V" pero antes que nada, es la heredera del reino de la luna y por lo tanto es la princesa y protectora del cristal de plata.

-¡¿la princesa Serenity?!—exclamaron todas a la vez con asombro.

-¿tú eres la princesa que hemos estado buscando?—pregunto Serena sin entender.

Al igual que Serena todas estaban muy sorprendidas con lo que veían y escuchaban. Serena pensó que si podía ser verdad porque la marca en su frente en forma de media luna, brillaba y le daba esa especialidad que ni ella ni las demás tenían.

Al estar pensando todas estas cosas mientras las demás se le acercaban a sailor V y la detallaban mejor, entre esas Luna, la frente de Serena se recalentó y su diadema, cambio una vez más.

Mientras todo esto pasaba sin poder encontrar una explicación razonable, Tuxedo Mask por fin apareció después de recuperar un poco de energía que involuntariamente Serena le robo.

-¿pero qué…? –Vio a "sailor V"—me parece recordar algo ¿princesa Serenity?

-¡¿Quién está ahí?!—se giro de golpe cuando sintió su presencia y lo ataco con una cadena.

Ambos se miraron por un momento y sintieron algo extraño, era como si se conocieran de otra vida. A él le dio desconfianza acerarse y por evitarle problemas a Serena, salió del lugar y emprendió camino hacia su casa.

Mientras corría de vuelta a su casa, se interrogaba sin encontrar razón a lo que pensaba.

-"¿princesa Serenity?"

Y "sailor V" le pasaba algo similar.

-"ese hombre me recuerda a alguien pero ¿a quién?"

-¿de verdad eres "sailor V"?—pregunto Serena acercándosele y muy confundida—aun es difícil de creer.

-lo has hecho muy bien hasta ahora sailor moon—le sonrió.

-"la heroína que esta frente a mi ¿es la princesa? Todo esto es increíble"

-como me comunicaba contigo a través del juego…tengo la impresión de que te conozco de hace mucho tiempo.

-¿Cómo? ¿Me entrenabas a través del juego?

-algo así—le sonrió y se acerco.

Pronto todas las chicas una a una, fueron acercándose a "sailor V" para presentarse. Ella muy sonriente y amablemente, les dio la mano y se presento con cada una de ellas. Las chicas no salian de su asombro porque al fin conocían la verdadera identidad de "sailor V" y no solo eso, resulto que esa legendaria guerrera, era también la princesa que Luna buscaba incansablemente.

Después de darle la mano a Amy y Lita, le dio la mano a Rei y cuando lo hizo, esta tuvo una visión con ella que le hablaba mentalmente.

-"intenta recordar tu verdadera identidad. Tu vida pasada"

-"¿qué? Pero ¿de qué está hablando?"

-muy bien chicas—saco una pluma de transformación parecida a la de Serena y se vistió con uniforme de instituto—ya es hora de irnos.

-oye pero ¿qué te paso?—le pregunto Serena confundida.

-oh—rio—esta es mi identidad falsa aquí en la tierra. Soy Minako Aino y soy una estudiante como cualquiera de ustedes en la normalidad. Así es mucho más fácil ocultarse de los enemigos.

-princesa—se acerco Luna apenada a ella y a Artemis—perdóname por no haber ido a recibirte.

-no pasa nada Luna. Has cumplido muy bien tu misión—luego entro a la sala de videojuegos—guau, hacía mucho tiempo que no venia por aquí.

-"sailor V"—dijo una apenada Amy—perdón, princesa. La hemos estado buscando. Nunca nos imaginamos que la princesa pudiera ser "sailor V" ¿Por qué no nos lo dijo antes?

-sailor Mercury—se giro y le sonrió, luego pensó— ¿Por dónde empiezo a explicarles? He estado en contacto con Artemis—le acaricio una oreja y luego las miro—antes de conocer de su existencia. Artemis y yo hemos intentando resolver todos los misteriosos crímenes que se producían aquí en Tokio.

-no entiendo—la miro Serena consternada.

-sí, estaba tratando de localizar a Luna y luego tú la encontraste. Quise presentarme antes pero dude. Dedique todo mi tiempo a recoger información sobre el enemigo y luego reunirme con todas ustedes.

-¿y qué fue lo que averiguaste?—pregunto Amy junto a las demás.

-que no se trataba de crímenes cometidos por humanos. Llegue a la conclusión que—miro al cielo—el reino de las tinieblas estaba detrás de todo esto.

-¿qué?—pregunto Serena— ¿y quién está a la cabeza de este reino?

-es un monstruo diabólico y deforme—frunció el ceño—fruto de las profundidades de las tinieblas. Mejor dicho ¡es el mal en estado puro! Busca por todos los medios apoderarse del cristal de plata para dominar el mundo.

-¿qué tan peligroso es?—pregunto una asustada Lita.

-de momento solo se alimenta de energía humana pero representa un gran peligro para todo el mundo y sobre todo, para nosotras.

-princesa—se acerco Rei al ver su cara de angustia— ¿acaso le conoces?

Mina bajo el rostro y empezó a contarles. Con una profunda tristeza en la voz les dijo que hacía mucho tiempo el milenio de plata fue destruido por culpa de esa maldad. Dijo que creía que lo habían acabado definitivamente en aquella desgarradora batalla pero que al ver cómo estaban las circunstancias y por lo que había averiguado hasta ese momento, alguien lo había despertado.

Girándose hacia ellas y tratando de no llorar al recordar todas las vidas que se habían perdido aquella vez, quiso darles a entender la gravedad del asunto.

-¡¿pueden comprender lo grave que es?! ¡Esa tragedia no debe repetirse! Esta vez chicas, debemos aniquilarlo definitivamente y para siempre.

-oye espera un momento—se llevo una mano a la cabeza Lita—entonces según lo que nos has dicho hasta ahora ¿hemos sido resucitadas del milenio de plata para combatir con ese reino y acabarlo definitivamente? ¿Es eso?

-si, en resumidas cuentas es más o menos eso.

-princesa pero ¿y el cristal de plata?—pregunto Amy cada vez más curiosa.

-para evitar más problemas no puedo decirles nada sobre eso pero no se preocupen, está en un lugar seguro. Lo que sí es una prioridad y lo es para cada una de nosotras, es no dejar que nuestros enemigos se acerquen a él.

Una pausa se hizo en el ambiente que se empezaba a tornar pesado y Serena, solo pudo verla de arriba abajo y pensar que era una gran guerrera.

-"es tan fuerte y valerosa" "se podría decir que…nos protege"

-..-

Algunos días pasaron y Serena estaba durmiendo en su cama muy tranquila hasta que empezó a soñar de nuevo. Ella no se veía muy bien así misma pero escuchaba una voz, una voz que la llamaba Serenity. Extrañada porque se suponía que Serenity era la princesa y no ella, no sabía porque ese apuesto y valeroso príncipe, la llamaba con tanta urgencia.

"Serenity…."

-¡no…!—se levanto de golpe.

-¡Serena!—salto Luna— ¡¿qué te pasa oye?!

-es…es el mismo sueño desde que encontramos a la princesa—fue a la ventana y pensó—pero ¿Por qué soy yo la que le contesto a ese hombre? ¿Quién es Endimión y porque le contesto yo si está llamando a la princesa? ¿Por qué?

Serena se arreglo y tenía que ir a estudiar como siempre, no sin antes aguantar las burlas de su hermano y de su papa por verla arreglada tan temprano. Ella simulando que la ofendían y riendo con ellos, tomo su desayuno y luego salió.

En el camino hacia el instituto, pensaba en muchas cosas. En el sueño que tenia cada noche y que la tenía tan confundida, en la princesa, en la misión pero sobre todo y más que nada, en el; en Darien. Recordaba aquella noche en donde cada uno revelo su identidad y recordaba sus palabras como si se las estuviera diciendo en ese mismo instante.

"mi única pista para recuperar mi memoria, es encontrar el cristal de plata"

-ese maldito cristal de plata—caminaba sin prestar atención a nadie— ¿cómo es? ¿Qué aspecto tiene?

Ella estaba ensimismada en sus pensamientos y sobre todo pensando en él pero su energía, algo muy extraño la obligo a levantar la mirada. Ahí estaba el, sentado en una banca y con los anteojos puestos leyendo un periódico, se sonrojo cuando su mirada se encontró con la suya; si hablaban casi todas las noches pero desde aquel día en el que habían encontrado a la princesa, no se veían ni estaban solos.

Ella algo nerviosa y con el corazón a mil, se acerco hasta donde él estaba y se sentó a su lado.

-hola mi amor. Parece que el destino siempre nos reúne. Es como si fuera magia, justo estaba pensando en ti.

-el destino siempre nos reúne… si, parece que así es—le sonrió, luego más curiosa— ¿estabas pensando en mi? ¿Y qué pensabas?

-en nada en especial—le tomo la mano—solo pensaba en ti. En que llevamos muchos días sin vernos ¿Por qué? ¿Es por esa sailor que me ataco? ¿Qué es lo que pasa Serena? no me has querido decir nada y me estoy empezando a preocupar.

-es complicado mi amor pero ten—se llevo la mano al pecho y lo saco—es tuyo. El otro día sentí que algo emano de él y me di cuenta de que es más valioso de lo que pensé—lo puso en su mano y la apretó contra la de el—quiero que te proteja a ti como lo hizo conmigo. No quiero que nada malo te pase.

-te lo regale precisamente por eso, para que te proteja —lo tomo y lo puso en su cuello de nuevo, luego la beso— Quédatelo porque si a eso nos vamos, yo tendría que devolverte el pañuelo que me regalaste y no quiero. Aun conserva tu penetrante y dulce olor. Es ese pañuelo lo que me ha ayudado a dormir todas estas noches.

-está bien—le sonrió cuando el paso un brazo por encima de su hombro y la abrazo—y como te lo prometí, lo cuidare mucho mi amor.

-me alegra escuchar eso—le beso un lado de la frente—oye mi amor, tenemos que vernos más seguido. Pasaste de pelear todos los días conmigo, a no verme en lo absoluto—le tomo el rostro y la miro con dulzura—eso ha sido muy cruel ¿tan mal te trate la otra vez?

-ay no—le sonrió—no me digas eso. Es que como te he contado entre las clases, las chicas y Luna que me regaña todo el tiempo, no me queda tiempo de nada. No se me despega y como tiene sus dudas contigo…

-querrás decir con Tuxedo Mask ¿no?—le sonrió coqueto.

-sí, con él. Pero sea como sea, si estoy de acuerdo contigo.

-bueno—le dio un beso y se levanto con ella de la banca—entonces un día de estos, nos volamos para dar un largo paseo ¿te gusta la idea princesa?

-¡sí! pero lo prometes eh, no me vayas a quedar mal mi amor—salto sobre él y lo abrazo, luego lo beso.

Como toda pareja de enamorados que eran, se estaban dando un dulce y amoroso beso aprovechando que aun era muy temprano y que no había nadie por ahí. Con las manos entrelazadas a su cuello y disfrutando de todo lo que le hacía sentir cuando la besaba de esa forma, no sabía que Luna los veía con reproche.

-tanto que lo ha negado y miren nos mas ¡están sobre una nube! Es el colmo con Serena—dijo mientras se alejaba—debería estar más concentrada en la misión y menos en ese chico que hmmmm aun me resulta sospechoso. Oh pero no hay caso, ella está enamorada de él y ahí sí que no hay nada que yo pueda hacer. Ojala no le pase nada malo.

-no hay nada de qué preocuparse Luna—dijo alguien tras ella.

-¡Artemis!—se giro y lo miro.

-has cumplido con tu deber. Las has encontrado y le has enseñado bien. No les hemos devuelto toda su memoria para aligerar un poco el miedo de enfrentarse al enemigo. Tranquila Luna.

-¿tú crees?

-sí, ya lo veras. Sailor moon muy pronto sabrá toda la verdad y podrá recordar que tu formabas parte de sus compañeros de batalla.

-pues eso espero porque por el bien de todos—lo miro con seriedad—tanto ella como las demás, deben estar preparadas para lo que viene.

Mientras que en otro lugar en lo profundo de las tinieblas, las cosas no eran tan románticas como para Serena.

-Beryl…. ¿la princesa de la luna ha vuelto?

-si reina Metalia— respondió inclinada ante ella.

-ya veo, así que ha vuelto la muy maldita ¡Ja!—engrandeció su sombra—planea eliminarme y resucitar su reino. Es una estúpida y eso le costara la vida una vez más.

Como era usual entre ellas Metalia le ordenaba que encontrara el cristal de plata para poder resucitar rápido y Beryl se disculpaba diciendo que estaba en eso. Tanto Metalia como Beryl, tenían mucha prisa por conquistar ese mundo.

Pero mientras ellas hablaban, Malachite se acercaba a las urnas en donde descansaban los cuerpos inertes de Jedite, Neflyte y su amada Zyocite.

-mi hermosa Zyocite, mira no mas como te dejaron—se recargo en su urna con dolor—soy el ultimo que queda con vida y te juro—dejo salir una lagrima—que me vengare de quien te hizo esto ¡lo juro!

-sabes que podrás resucitarla a ella y a los demás Malachite pero… —se acerco Beryl muy sonriente al ver su enojo—solo si encuentras el cristal de plata. Solo así lo lograras.

-lo sé reina Beryl—tomo su mano y la beso con elegancia—pero antes, le suplico me permita matar a la princesa pero más que nada—se le oscurecieron los ojos por el odio— ¡a sailor moon!

-...-

Malachite lleno de ira y la sed de venganza que le pedía su oscuro y frio corazón, fue a Tokio para poner en marcha su plan. Si alguien quería y necesitaba encontrar ese cristal de plata lo antes posible era él. Quería recuperar a su amada compañera lo más pronto que le fuera posible y quería resucitar a sus compañeros y amigos.

Malachite puso todo su poder maligno y se metió en la decoración de la bahía de Tokio. Deslumbrando a todos con la belleza de esas luces, se burlaba de los humanos y moría de ansiedad por encontrarlas.

-esas luces son inútiles, no son nada. La verdadera belleza—pensó en ella—está en las tinieblas. En mi amada Zyocite—apretó un puño con fuerza—antes de sumergir este ¡asqueroso! mundo en las tinieblas ¡acabare con todas ustedes malditas scouts!

Malachite movía sus hilos para absorber energía y encontrar el cristal de plata, mientras que ellas, compartían como las buenas amigas que se habían vuelto.

-se me hace raro que tu, es decir, nuestra princesa, se mezcle entre nosotros como una más.

-recuerda que tú haces lo mismo Serena—respondió una muy sonriente Mina.

-ay Serena—exclamo Rei con molestia—pero que tonterías dices ¡deja a la princesa en paz! Cuando estás en tu estado normal, eres realmente lenta.

-no digas esas cosas Rei—dijo con dolor—puedes llegar a ser realmente ofensiva a veces. Nos avergüenzas a todas ¡que cruel eres! ¿Qué va a pensar la princesa?

-¡ya no mas ustedes dos!—intervino Amy.

-¡eres muy mala conmigo Rei!

-¡solo digo la verdad!

Ellas discutían por tonterías pero muy en el fondo, se habían vuelto las mejores amigas. Rei la admiraba porque Serena tenía esa amabilidad y dulzura de la que ella a veces carecía tanto y Serena la quería porque Rei, poseía esa fortaleza y carácter que ella siempre quiso tener.

Ya era tarde y cada una de las chicas, iba a volver a casa. Con lo que no contaban era con lo que pasaría. Lita recibió una fuerte descarga eléctrica de unos cables que le cayeron encima.

-¡Lita!—exclamaron todas.

-¡¿estás bien?!

-los cables eléctricos están cortados—dijo Lita un poco aturdida por la descarga—no te acerques Amy, es peligroso.

-debo llamar a Artemis—saco Mina su intercomunicador—Artemis, la corriente ha sido cortada por toda la ciudad. No queda nada ¿qué pasa?

-¡¿qué?!

-chicas—se acerco Lita—pude sentirlo cuando me toco. Enormes cantidades de energía han sido absorbidas por eso cables y lo hace en un segundo. Me dejo algo débil.

-¡el enemigo!

-¡transformémonos chicas!—saco su pluma de transformación Mina—puedo sentir la presencia del enemigo.

Al igual que lo hizo Mina, Serena y las demás se transformaron en sailor scouts. Completamente a oscuras y viendo con mucha dificultad las personas desmayadas en el suelo, una Serena estaba asustada. Sentía que algo muy malo iba a pasar y tenía mucho miedo. Junto a sus amigas, camino sin un rumbo fijo para encontrar al responsable.

-¡miren! ¡En la cima de la torre de Tokio!

-¡no princesa!—grito con desesperación Amy—usted no puede ir. Lo mejor será que se vaya al cuartel con Luna y Artemis.

-de ninguna manera—se giro y las miro a todas—yo voy con ustedes.

-entonces yo me encargare de protegerte—le puso una mano sobre el hombro Serena.

Sacando valor de donde no tenia para poder pronunciar esas palabras, empezó a pensar en el.

-"mi querido Tuxedo Mask, espero estés bien mi amor" "no te acerques Darien, presiento que podría ser muy peligroso""Darien…."

-¡Serena!

Darien estaba durmiendo pero un sueño lo despertó. Llevándose una mano a la cabeza y sin poder dejar de pensar en ella, se sentó a la orilla de la cama para tranquilizar su respiración.

-¿Quién me llama? ¿Qué pasa? ¿Y eso que es?—miro por la ventana—presiento que no estás bien Serena, lo mejor será ir e investigar qué pasa. No permitiré que pase lo de la otra vez. El deber de protegerte—se paró de la cama—es mío, no de ella.

-..-

Mientras Darien se transformaba y emprendía el camino para llegar con ella, las chicas se sujetaban de las manos para subir hasta la punta de la torre de Tokio. Una vez ahí lo que encontraron no les gusto para nada.

-¡por fin llegas sailor moon!

-¡atreverte a absorber la energía de la gente y dejar la ciudad en ese estado….es imperdonable! –tomo posición y lo amenazo con un dedo— ¡soy sailor moon y hemos venido… a patearte el culo! ¡Prepárate porque te castigaremos en el nombre de la luna! ¡Cetro lunar!

-eres más estúpida de lo que creía—rio y levanto su mano para expulsar energía.

-¡aaaahhh….! –cayo de la torre.

-¡Sailor moon!

Serena salto por esquivar el ataque de Malachite y de hecho lo hizo, esquivo el ataque que le lanzo con tanto odio. Luego, aterrizo sobre la orilla de la cornisa pero al no poder equilibrarse, desafortunadamente cayo. Para su fortuna, alguien había decidido ir a su rescate. Tuxedo Mask que iba en dirección hacia donde ella estaba, salto y la atrapo entre sus brazos.

-¡Tuxedo Mask! ¡Mi amor!

-qué manía la tuya la de estar cayendo entre mis brazos—le sonrió bajo el antifaz— ¿estás bien? ¿Te lastimaste?—pregunto mientras aterrizaban.

-no te preocupes por mi amor—lo miro con angustia—vete. Huye rápido antes de que vuelvan.

-pero Serena…

-¡vete!—pidió con lagrimas en los ojos y poso ambas manos en su rostro—no quiero que te pase nada ¡¿que no entiendes?! ¡Te amo!

Serena se abalanzo sobre él y lo beso. Le dio un dulce beso que él recibió con mucho gusto. Posando las enguantadas manos sobre su pequeña cintura, disfruto de sus labios aunque estos estuvieran salados por las lágrimas que había derramado.

Luego de besarlo, se separo de él con brusquedad y antes de dar la espalda y marcharse, le dijo que lo amaba y que se cuidara.

-¡sailor moon….! ¡Vuelve!

-¡te amo Tuxedo Mask!—se giro y le grito— ¡no permitiré que nada malo te pase! ¡Lo juro mi amor!

-oh mi princesa—se llevo las manos a los labios y sonrió—que valor. Cada día me sorprendes más. Pero no se a cuál de las dos amo con más fuerza. Si a cabeza de chorlito que me hace reír o a ti mi amor, mi sexy y hermosa sailor scout que lucha por el amor y la justicia.

Y mientras él no le hacía caso y corría tras ella, ellas estaban….

-¡fuego de Marte….! ¡Enciéndete!

-¡burbujas de Mercurio….! ¡Estallen!

-¡trueno relampagueante de Júpiter…..! ¡Resuena!

-¡nada de eso funciona conmigo estúpidas!—rio muy alegre y cómodamente sentado—oh pero ese rayo si me sirve. Absorberé su energía—extendió las manos y la absorbió—eso está muy bien sailor inútiles ¡denme más energía! La devolveré al doble y pulverizare este asqueroso planeta con ustedes.

-¡protéjanse chicas! Va a atacarnos con toda esa energía acumulada y—grito Serena empuñando el cetro lunar—debemos proteger a la princesa ¡llévensela de aquí!

-¡sailor moon! –Grito Mina con angustia— ¡cuidado!—miro a las demás mientras Malachite preparaba el ataque contra Serena—rápido chicas ¡tenemos que ayudarla!

-¡Serena….!—grito con desesperación Darien que llegaba, luego pensó—esta vez la salvare. No importa lo que tenga que hacer.

Serena estaba a punto de ser atacada por un envenenado y poseído Malachite. Mina y las demás corrían hacia ella para ayudarla llenas de angustia y miedo. Tuxedo Mask dio un gran salto para ponerse en medio de su amor y el ataque, y Serena, se lleno de pánico cuando lo vio ir hacia ella ¿Quién pudo llegar hasta ella a tiempo para salvarla? Averígüenlo en el próximo capítulo.