Cap 9: En la vigilia de la noche

Y sin más me plantó un beso en los labios que rápidamente correspondí gustosa.

Sus labios sabían a menta fresca y su lengua recorria mi boca con pasión. Me deje llevar por unos momentos porque realmente sabía rico y era un excelente besador que lograba que no quisiera pensar en otra cosa que no fuera estar así por siempre.

Pero mi mente era rebelde y quería pensar:; mejor dicho, mi mente quería sospechar.

Me separé lentamente de Draco, que me miró con cara de "¿qué sucede?" lo miré a los ojos para que no pensara que rehuia de él, pero, obviamente yo no podía decirle que era lo que me sucedía. No podía decirle que estaba desconfiando de él. Que a pesar de que mi corazón creyera la historia mi mente no quería. Es que Malfoy...bueno, Malfoy nunca fue tan bueno ni tan sincero. Como no podía decidirme y seguía teniendo la mirada fija en el rubio, preferí escuchar el resto de su historia y recién ahí decidir si creerle o no.

Bajé la mirada porque los ojos grises de Draco me sostenían la mirada y me incomodaba que me mirara así. Había algo raro en sus ojos en ese momento.

- ¡Basta Draco! Deja ya de mirarme así.- Dije exaltada.

- Es extraño que una bruja tan inteligente como tú no se haya dado cuenta de lo que significaba esa mirada Hermione.- Dijo tristemente.

- ¿A qué te refieres?-

- A que acabo de usar la oclumancia en ti. Te pido no te enfades. Hubiera apreciado que no desconfiaras de mí. Pero claro, tú siempre desconfías de todo lo relacionado conmigo ¿No?- Dijo él enfadandose y parándose.

- ¡No Draco! Es que me confunde. No sé si creer tu historia o no. Te pido mil disculpas pero quiero que dejes de pensar en que somos novios. Al menos por el momento. No me ayuda pensar en ello. Pero, a pesar de que me cueste por momentos creerte voy a aceptar tu ayuda.- Dije.

- Esta bien. Siempre me han gustado los retos, y haré que me creas muñeca. Ya verás..-

- Uhmmm...esta bien.- Miré hacia el castillo y ví varias luces apagadas. – Oh por las barbas de Merlín Malfoy¿qué hora es?-

- Son las...- Miró su muñeca.- Las 9:30.-

- ¿Las 9:30¡Deberíamos estar en nuestros dormitorios hace media hora! Si Filch nos descubre puedes estar seguro que nos castigará severamente. Vamos rápido.-

El rubio me ayudó a levantarme y tomó su varita del suelo. Fuimos lo más rápido que pusimos hasta el castillo y al llegar al vestíbulo donde nuestros caminos debían separarse Malfoy me arrastró hasta un rincón oscuro que quedaba bajo la escalera y me dijo:

- ¿Entonces hoy no duermes conmigo?-

- No, hoy dormiré en mi cuarto de Gryffindor. Te veo mañana a las 12 en "mi lugar"-

- Perfecto, allí estaré.-

Recordé algo.

- ¿Malfoy¿Cómo sabes sobre lo que yo llamo mi lugar?-

- Muñeca yo lo sabía todo sobre ti.- Me dio un beso en la frente y se fue a paso apurado hacia las mazmorras pero antes de cruzar el umbral de la escalera que lo llevaba allí se dio vuelta sabiendo que yo lo seguía mirando y me susurró:

- Si te arrepientes, entras con "sangres puras".- Luego de lanzarme un beso furtivo se fue y me dejo pensando en que había querido decir, pero desistí en intentar averiguarlo porque despues de todo no me arrepentiría.

Cuando él se perdió de vista subí rápido y fui hacia la entrada de la torre de Gryffindor. Los pasillos estaban desiertos y los habitantes de los cuadros roncaban suavemente.

Llegué al retrato de la dama gorda que dormía plácidamente sobre el marco de su cuadro. La llamé para poder decirle la contraseña.

- ¡Dama Gorda!...¡Dama Gorda!-

- ¿Qué señorita¿Por qué razón anda gritando a estas horas?- Preguntó bastantante molesta porque la había despertado.

- ¡Tengo que entrar!- Dije impaciente. – DUENDES Y DRAGONES.- Dije, pues era la contraseña.

- Lo siento señorita, pero esa no es la contraseña actual. La contraseña cambió durante la cena. Todos los Gryffindors la saben.-

- ¡Pero yo soy una Gryffindor y no la sé! Déjeme entrar, por favor, si ya sabe que soy una Gryffindor.-

- Lo siento, ordenes son ordenes, y no estoy autorizada a dejar pasar alumnos a la torre sin la contraseña.- Dijo la Dama Gorda severamente.

- ¿Pero que voy a hacer¡No tengo donde dormir!- Dije lastimeramente.

- Lo siento señorita, lo hubiera pensado antes de llegar a estas horas. Puede quedarse aquí sentada a un lado del retrato.-

- Hummm,,,,,esta bien, despues de todo esto no puede empeorar si me quedo aquí ¿no?-

Me acurruque contra la pared e intenté dormir, o al menos cerrar los ojos, pero estar sola ahí en el pasillo me asustaba, y en cualquier momento apagarían las luces y todo se oscurecería.

Me quede mirando el suelo, ausente, aburrida y pensando en lo lindo que sería estar durmiendo en mi cama cuando las luces se apagaron. Deberían ser las 10.

Cerré los ojos y quise dormir pero el silencio y la quietud de la noche eran constantemente interrumpidos por ruidos de viento soplando, el golpear de las puertas contra sus marcos provocados por el viento y y murmullos de fantasmas a la distancia.

Pase un largo rato así, sin poder siquiera cerrar los ojos, cuando de repente a la distancia ví un resplador blanco y rojo. Era el Barón Sanguinario.

Siempre le había tenido mucho miedo a ese fantasma, y ese día no era la excepción. El fantasma pasó a mi lado y siguió, pero luego giró y volvió hacia donde yo me encontraba. Se quedó flotando frente a mí mirandome con sus ojos blancos y perdidos. Esperé para ver que hacía, pero él solo se quedaba allí y me miraba.

Pasaron 5 minutos y el fantasma no daba señales de moverse así que yo temblando del miedo como estaba, me levanté.

El Barón Sanguinario pareció no inmutarse de mi cambio de posición, al parecer deseaba permanecer allí.

Con mi mente nublada por el miedo eché a correr hacia el vestíbulo con todas mis fuerzas.

No sabía porque iba allí, pero safarme de esa mirada era lo único que me importaba... ¿Y ahora qué iba a hacer? No tenía ningún lugar a donde ir a dormir. Esperen, si lo tenía.

Claro que el lugar hubiera sido siempre mi última opción, pero era mejor que nada.

Me encaminé a la puerta de las mazmorras y crucé el umbral. Me encontré en un pasillo húmedo y frío. Iluminado por algunas antorchas y repleto de armaduras.

Seguí caminando por ese laberinto de pasillos hasta que llegué a donde quería. La pared que daba entrada a la sala común de Slytherin.

Me apliqué el encantamiento desilusionador y en ese momento me dí cuenta que no sabía la contraseña. Y entonces recordé lo que me había dicho Malfoy: "Si te arrepientes, entras con "SANGRES PURAS". ¡Eso! Esa era la contraseña.

- Sangres Puras.- Dije en voz alta y la pared se abrió permitiéndome la entrada a la sala común.

Entré a una espaciosa sala de colores plata y verde con sillones de cuero y varias mesas, pero no me detuve a mirar porque debía llegar a la habitación de Draco antes de que me descubrieran, porque el encantamiento solo me hacía un camaleón, pero si alguien miraba muy fijamente hacia donde me encontraba podría verme.

Crucé el pasillo de los dormitorios masculinos y llegué a uno que tenía una puerta de roble oscuro y poseía un cartel de plata que rezaba "Habitación de Draco Malfoy. Prefecto. NO MOLESTAR". Que buen recibimiento pensé.

Golpee dos veces la puerta y una voz respondió:

- Arreglense solos, no pienso intervenir en sus problemas de niños más. Lean el cartel, dice "no molestar"¿Qué parte de no molestar no entienden?- Dijo bruscamente la voz de Draco Malfoy.

Volví a golpear.

- ¡Les dije que se vayan¡Vayan a buscar a otro prefecto, no soy el único! – Gritó él desde adentro.

- Lo siento Draco, soy yo, Hermione.- Dije. Al segundo escuché pasos y la puerta se abrió.

- ¡Vamos entra, entra! Te pueden descubrir y por todo el oro de mi familia sácate ese encantamiento que no me gusta hablarle a un pedazo de pared.-

Me quité el encantamiento y esperé a que el preguntara.

- ¿Qué pasó¿No era que no te ibas a arrepentir?- Preguntó burlón.

- No me arrepentí. Cambió la contraseña durante la cena y yo no me enteré así que no pude entrar a la sala común ni al dormitorio. Me quedé sentada contra la pared pero se apagaron las luces y los ruidos de la noche no me dejaban siquiera cerrar los ojos. Como si fuera peor, apareció el Barón Sanguinario, que se quedó parado enfrente mio mirándome fijamente. Yo le tengo pavor a ese fantasma así que vine corriendo aquí y...- Me interrumpí porque Draco se reía sonoramente.

- ¿E- e- enserio viniste aquí por el Barón Sanguinario?- Dijo con mucho esfuerzo la pregunta porque prácticamente se desternillaba de risa en el suelo.

- ¡Sí! Ese fantasma me asustaba y no dejaba de mirarme.- Dije en tono ofendido.

- Jajajajajajjajajajajaajaaj. Yo envié al Barón Sanguinario para ver si habias llegado bien a tu dormitorio y para que te protegiera por si en el camino te topabas con Peeves. Jajajaajajajjajajajajajaj-

- ¿Cómo te atreviste¡No necesito que me protejas¡Ayyyyyyy! – Una mezcla de furia, ternura y diversión hacia el blondo estaba surgiendo en mi interior, y la canalice arrojándole lo primero que tenía cerca mio. Un almohadón.

- ¡Hey!- Dijo él cuando el almohadón le pegó en la cabeza. – Ya verás.- Y salió corriendo a perseguirme, pero yo fui más rápida y eché a correr por la habitación que era realmene muy grande, huyendo de él que venía detrás mio.

Pero él fue más rápido y cuando yo estaba a punto de saltar por encima de su gran cama me atrapó un pie y caí sobre la cama boca abajo.

Draco me giró y se acostó sobre mí muy cuidadosamente.

Se acercó a mi oreja y dijó suavemente:

- De mí no te salvas.- Comenzó a mordisquear el lóbulo de mi oreja y yo no me opuse.

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Hola! Les gustó? Espero que si, y ya saben si les gusto dejen reviews.

Otra vez me disculpo por tardar en actualizar, y supongo que debria disculparme por haberlos dejado en la mejor parte del cap. Pero es que me toma mucho tiempo escribir(horas y horas) y no me gusta escribir un poco un día y otro poco otro día asi que necesito un día con suficiente tiempo libre como para escribir y para la desgracia de este fic este mes no lo tuve hasta hoy.

Sepan disculparme, please dejen reviews y, les aviso que para cuando termine este fic ya tengo otro que encontre revisando archivos de mi compu y ese es, mi primer fic. Tengo escritos 3 capitulos, me parece que es muy bueno, pero no lo subo porque si apenas tengo tiempo para escribir este fic como voy a tener tiempo para actualizar otro?
Dejenmen su opinión sobre eso y sobre este cap. Saben que los escucho y que corrijo lo que me parece justo corregir.

Besos

July